Monthly Archive septiembre 2011

PorMax Stroh Kaufman

Resumiendo sobre el kashrut

Se denomina Kashrut al conjunto de  leyes dietéticas  judías.  Los  alimentos que  concuerdan con estas regulaciones  se  denominan Kasher.  La  palabra hebrea Kasher  significa apto o  adecuado (en este contexto, apto para  el  consumo  humano). Los alimentos que  no  responden  a estas leyes se  denominan Trefá o Taréf (que significa despojo, animal impuro).

Las leyes básicas sobre kashrut se encuentran en la Torá (Jumásh o Pentateuco) y son interpretadas y explicadas ampliamente a través de la tradición oral recopilada en la Mishná (primer texto de la tradición oral judía, aproximadamente del año 200 de la Era Común)  y posteriormente analizadas y comentadas en la Guemará (del 200 al 500 EC). Ambas obras  forman el  Talmud  (texto  rabínico  sobre  discusiones  acerca  de  la  Ley,  ética, costumbres  e  historias, considerado como fuente de legislación, costumbres y exhortaciones morales).

La fuente de estas leyes, se encuentran, principalmente en los libros de Vayickrá 11 y Devarím 14.

Vayickra 11:1 – 32: Y habló el Eterno a Moshé y a Aarón y les dijo: Hablad a los hijos de Israel, diciendo: Estos son los animales que podréis comer de entre todas las bestias que hay sobre la tierra: todo el que tiene pezuña hendida y separada en dos de arriba abajo, y que rumia entre los animales, ése podréis comer. Mas éstos no comeréis entre los que rumian, o entre aquéllos que tienen la pezuña hendida: el camello, pues aunque rumia no tiene la pezuña hendida; impuro es él para vosotros. Y el conejo, aunque rumia, no tiene la pezuña hendida; impuro es él para vosotros. Y la liebre, aunque rumia, no tiene la pezuña hendida; impura es ella para vosotros. Y el puerco, aunque tiene pezuña hendida y separada en dos, no rumia; impuro es él para vosotros. De la carne de ellos no comeréis, y sus cuerpos muertos no tocareis; impuros son ellos para vosotros. Estos podréis comer entre los que hay en las aguas: todo lo que tiene aletas y escamas, en las aguas de los mares y de los ríos, éstos podréis comer; mas todo lo que no tiene aletas y escamas, en los mares y en los ríos, de todo lo que se mueve en las aguas y de todo ser viviente que habita en las aguas, abominación es para vosotros, y continuará siendo abominación para vosotros; de su carne no comeréis, y sus cuerpos muertos abominaréis. Todo lo que no tiene aletas y escamas en las aguas, abominación será para vosotros. Y a éstas abominaréis entre las aves; no se comerán porque son abominación: el águila, el quebrantahuesos y el águila de mar; y el milano, y el buitre, según sus especies; y todo cuervo según su especie; y el avestruz, y la lechuza, y la gaviota, y el gavilán, según sus especies; y el búho, y el cuervo marino, y el ibis; y el vampiro, y el pelícano, y el buitre egipcio; y la cigüeña y la garza, según sus especies; y el gallo montés, y el murciélago. Todo insecto alado que anda a cuatro patas, será abominación para vosotros, mas éstos podréis comer: de todos los insectos alados que andan a cuatro patas, los que tienen piernas por encima de los pies para saltar con ellas sobre la tierra, de ellos podréis comer estos: la langosta según su especie, y la langosta de campo según su especie, y el grillo según su especie, y el grillo estridente según su especie. Y todo otro insecto alado que tiene cuatro patas será abominable para vosotros. Por medio de estos (animales) seréis contaminados; todo aquél que tocare sus cuerpos muertos quedará impuro hasta la tarde; y todo aquél que llevare algo de sus cuerpos, lavará sus vestidos y quedará impuro hasta la tarde. Todo animal que tiene pezuña hendida y no tiene la uña separada en dos de arriba abajo, y que no rumia, impuro será para vosotros; todo aquél que los tocare quedará impuro. Y todos los animales que andan sobre sus plantas, entre cuantos andan sobre cuatro pies, serán impuros para vosotros; todo aquél que tocare sus cuerpos muertos, quedará impuro hasta la tarde; y el que hubiere transportado el cuerpo muerto de ellos, lavará sus vestidos y quedará impuro hasta la tarde; impuros serán para vosotros. Y éstos os serán impuros entre los pequeños animales que andan arrastrándose sobre el suelo: la comadreja, y el ratón, y la tortuga, según sus especies; y el puerco espín, y el lagarto, y la lagartija, y la salamandra, y el topo. Estos os serán impuros de entre todos los que se arrastran; todo aquél que los tocare después de muertos, quedará impuro hasta la tarde. Y todo aquello en que cayere alguno de ellos después de muertos, quedará impuro; ya sea cualquier clase de utensilios de madera, ya sean vestidos, o pieles, o sacos, o cualquier objeto con que se hace algún trabajo. En agua será sumergido y quedará impuro

Vaydaber Adonai el Moshé veél Aharon lemor aléhem. Daberú el benéi Israel lemor zot hajayá asher tojlú mikól habehemá asher al haáretz. Kol mafréset parsá veshosaát shesá prasót maalát guerá babehemá otá tojelú. Aj et ze lo tojlú mimaaléi haguerá umimafriséi haparsá et hagamál ki maalé guerá hu ufarsá einénu mafrís tamé hu lajém. Veét hashafán ki maalé guerá hu ufarsá lo yafrís tamé hu lajém. Veét haarnévet ki maalát guerá hi ufarsá lo hifrisá tmeá hi lajém. Veét hajazir ki mafrís parsá hu veshosá shesá parsá vehú guera lo yigar tamé hu lajém. Mibesarám lo tojelú ubenivlatám lo tigaú tmeím hem lajém. Et ze tojelú mikól asher bamáim kol asher lo snapír vekaskéset bamáim bayamím uvanejalím otám tojelú. Vejol asher éin lo snapir vekaskéset bayamím uvanejalím mikól shéretz hamáim umikól néfesh hajayá asher bamáim sheketz hem lajém. Veshekétz yiheyú lajém mibesarám lo tojelú veét nivlatám teshaketzú. Kol asher éin lo snapír vekaskéset bamáim sheketz hu lajém. Veét éle teshaktzú min haóf lo yeajlú sheketz hem et hanésher veét hapéres veét haozniyá. Veét hadaá veét haayá leminá. Et kol órev leminó. Veét bat hayaaná veét hatajmás veét hashajáf veét hanétz leminehú. Veét hakós veét hashaláj veét hayanshúf. Veét hatinshémet veét hakaát veét harajám. Veét hajasidá haanafá leminá veét hadujifát veét haataléf. Kol shéretz haóf haholéj al árba shekétz hu lajém. Aj et zeh tojlú mikól shéretz haóf haholéj al árba asher lo chraayím mimaál leragláv lenatér bahén al haáretz. Et éle mehém tojelú et haarbé leminó veét hasalám leminehú veét hajargól leminehú veét hejagáv leminehú. Vejól shéretz haóf asher lo árba ragláim shekétz hu lajém. Uleéle titamaú kol hanoguéa benivlatám yitmá ad haárev. Vejól hanosé minivlatám yejabés begadáv vetamé ad haárev. Lejól habehemá asher hi mafréset parsá veshesá einéna shosáat veguerá einéna maalá tmeím hem lajém kol hanoguéa bahém yitmá. Vejól holéj al kapáv bejól hajayá haholéjet al árba tmeím hem lajém kol hanoguéa benivlatám yitmá ad haárev. Vehanosé et nivlatám yejabés begadáv vetamé ad haárev tmeím hemá lajém. Vezé lajém hatamé bashéretz hashóretz al haárets hajoléd vehaajbar vehatzav leminehú. Vehaanaká vehakóaj vehaletaá vehajómet vehatinshamét. Éle hatmeím lajém bejól hasharétz kol hanoguéa bahém bemotám yitmá ad haárev. Vejól asher yipól aláv mehém bemotám yitmá mikol kli étz o bégued o or o sak kol kelí asher yeasé melajá bahém bamáim yuvá vetamé ad haérev vetahér.

 

El Deuteronomio describe:

Estos  son  los  animales  que  podéis  comer:  cualquier  vacuno, cualquier ovino y  cualquier  caprino;  el ciervo, la gacela, el corzo, la cabra montés, el antílope, el búfalo, la gamuza, o sea todo animal que tenga la pezuña partida  y  rumie.  Pero no  comeréis los que  rumien  y  no  tengan  la  pezuña hendida,  como el camello, la liebre, y  el  conejo… Tampoco  comeréis  los que tengan la  pezuña  partida pero  no rumien, como el cerdo. No comeréis su carne ni tocaréis su cuerpo.Devarim /  Deuteronomio 14:4-8.

Sobre los animales acuáticos dice:

De lo que vive en el agua comeréis todo lo que tiene aletas y escamas. Devarim / Deuteronomio 14:9.

Sobre las aves:

Comeréis  toda ave  pura. Y  éstas son las  que  no comeréis:  el  águila,  el  quebrantahuesos,  el  halieto (águila pescadora), el milano, el halcón, el buitre y otras aves semejantes, y el cuervo y aves semejantes, y el  avestruz,  la lechuza, el cuclillo, el  gavilán y aves semejantes, y el  mochuelo, el  búho,  el cisne,  el pelícano, el somorgujo (un tipo de ave palmípeda), el corvejón, la cigüeña, la garza y aves semejantes, la abubilla y el murciélago.  Devarim / Deuteronomio 14:11-18.

Acerca de los insectos:

También todo insecto alado… no lo comeréis. Pero podréis comer todo volátil puro (un tipo determinado de langosta). Devarim /Deuteronomio 14:19-20.

Y con respecto a  la  mezcla de  carne  con lácteos,  de donde surge  la  prohibición  de  mezclar estos alimentos:

No cocerás cabrito en la leche de su madre. Devarim / Deuteronomio 14:21

 

El kashrut clasifica los alimentos en tres categorías:

Besarí: Productos provenientes de la carne de animales, tanto mamíferos como aves.

Jalaví: Lácteos.

Párve: Neutro, se encuentran dentro de esta clasificación los huevos de aves y la carne de pescado entre otros productos.

Todos los alimentos que no entran en las categorías carne o lácteos se consideran Párve o neutro. Estos incluyen  a  todas las frutas y los vegetales y  los alimentos derivados sólo  de esas fuentes, los huevos  de ave, el pescado así como la sal y otros productos alimenticios no orgánicos.

Todas  las  frutas y  los vegetales frescos son  kasher, aunque la ley  requiere que  éstos sean cuidadosamente revisados y lavados con  el objeto  de asegurarse de  que no se encuentren insectos en los mismos, puesto que  está prohibida su  ingestión. Durante el último  siglo las reglas del kashrut se han hecho  más  estrictas en la comunidad Jaredí  (Ultra-Ortodoxa).  Por ejemplo  esta  comunidad rechaza el consumo  de  varios vegetales como el brócoli,  porque considera  que  es  demasiado difícil  extraer los insectos diminutos  que  se encuentran  en  tales productos. Como  respuesta, algunas  compañías ahora  comercializan estos vegetales ya revisados y lavados.

La palabra kasher puede  aparecer también como:  lkoshero,  lcashero, lcoshero,  lcachero lkachero dependiendo si se habla de  comunidades  ashkenazíes, sefardíes, anglosajonas, de habla hispana o francesa.

b) Algunos términos utilizados en kashrut:

Halajá: compendio de la Ley religiosa judía. Halájico/a: adjetivo.

Hejshér: es el  proceso por el  cual  un  producto es  kasherizado  es  decir, se certifica que un  producto  es kasher a través  del  control efectuado por el mashguíaj, por ejemplo en  la  producción  de  leche o carne

Mashguíaj: inspector, se denomina a la  persona  que controla  y  verifica que durante el proceso  de producción se haya cumplido con todos los requisitos exigidos.

Bishul Israel: término  halájico  que  se  utiliza para  los  productos  que pasan  un  proceso de cocción/ fritura y similares en los que la halajá obliga a que un judío encienda el sistema de cocción/ fritado. Bishul Israel  se  exige sólo  sobre  los  alimentos  que  generalmente  no  se  consumen  crudos;  como guisantes,  judías, patatas, pescados, etc.

Los productos que pasan por un proceso de ahumado como pescados y similares, no están obligados al Bishul Israel  ya  que no se considera que  el  ahumado sea una cocción. En este caso  es  suficiente  el certificado kasher anual si no existen otros problemas de kasher.

Afiyat Israel: término halájico que se refiere a los alimentos horneados hechos sólo con cinco cereales (trigo, cebada, espelta, centeno y avena) sobre los  que la halajá exige que un  judío encienda el sistema de horneado. Es suficiente que el encendido de los hornos lo efectúe un judío, a no ser de que se trate de una masa rellena, en cuyo caso, la halajá también exige Bishul Israel al relleno según de lo que se trate.

a) La carne kasher y su hejshér

La ley judía establece que los animales kasher deben  ser  sacrificados  según un  estricto conjunto  de normas. El sacrificio  o  Shjitá  se  hace  de manera  que se  minimiza el  dolor que  se  causa al  animal. El matarife profesional o Shojét utiliza un gran cuchillo de hoja perfectamente afilada y sin irregularidades ni  dientes. Se efectúa  un  solo  corte  en  la garganta  que  parte  ambas  arterias  carótidas, ambas venas yugulares, ambos nervios vagos,  la  tráquea  y  el  esófago, causando  la muerte generalmente en  tres  o cuatro  segundos. Si  el  cuchillo se engancha  por  una fracción de segundo,  o luego  se  halla que  se ha producido alguna irregularidad, el animal no es kasher y se denomina Nevelá (cadáver, restos de animal) y se vende como carne común al público general no practicante o no judío.

Una vez  muerto,  el animal  es  abierto  para  determinar si hay alguna  irregularidad    en sus órganos  internos, ya que cierto tipo de irregularidad puede convertir al animal en no-kasher.

El término Glatt Kosher que popularmente se utiliza para referirse al kashrut más  estricto se origina en la palabra glat  (pulmones)  los que son revisados cuidadosamente para  buscar marcas como cicatrices de previas inflamaciones.

Los vasos sanguíneos más grandes, así como toda la sangre deben ser retirados de la carne, puesto que está prohibido el consumo de la sangre de cualquier animal. Esto se hace generalmente salando la carne, pero también se puede hacer asándola.

El cuarto trasero de  un mamífero no  es  kasher a no  ser  que el nervio ciático y la grasa que lo  rodea sea retirado.  Por eso  no  comen  los  hijos de  Israel  el tendón  encogido que  está en  la  articulación  de la  cadera, hasta el presente, porque un ángel de Adonai se la descoyuntó a Yaakov. Bereshit /Génesis 32:33.

El proceso de quitar el  nervio ciático  consume mucho tiempo  y  demanda un entrenamiento especial, raramente  se  efectúa  fuera  de  Israel, donde  la demanda de  carne  kasher  es  mayor. Si no  se  efectúa la  extracción, esa parte  del animal se  vende como carne no-kasher en los  comercios minoristas, fuera del  circuito  de  las  grandes  cadenas,  así   como  entre  las comunidades  no-judías  del  país (musulmanes, cristianos, drusos).

Síntesis del proceso de Hejshér de la carne por salación:

Se sumerge la carne en agua por alrededor de 30 minutos.

II-  Se retira del agua y se pone sal sobre la superficie de la carne a fin de extraer la sangre.

III- Se despedaza la carne en trozos más pequeños y se lava la carne

IV-  Se vuelve a salar y sumergir en agua en total tres veces.

Este proceso debe efectuarse dentro de las 72 horas luego del sacrificio del animal.

También se efectúa el hejshér asando la carne, este proceso es obligatorio para el hígado.

b) Lácteos

Son kasher la leche y sus productos derivados si provienen de un animal kasher. La leche de vaca, oveja  y cabra  es  kasher.  En  la  práctica muchos  judíos ortodoxos  consumen  sólo productos  lácteos denominados Jaláv Israel (leche de Israel). Esta denominación se refiere a la leche que ha estado bajo constante supervisión rabínica desde el ordeñe hasta el embotellado para asegurarse de que la misma no ha estado en contacto con leche de un animal no-kasher. En el pasado éste era un tema serio, hoy en día no es  una cuestión preocupante, al menos  en  la  mayoría de los países occidentales. Por ejemplo  la certificación de la  FDA  (Food and  Drug  Administration)  de  EEUU es  aceptada por  la  mayoría de  los rabinos Ortodoxos Modernos y todos los Conservadores, quienes  consideran automáticamente  que  esa leche es kasher.

En la fabricación de productos lácteos existen cuatro posibilidades:

1- Jalav Israel, leche sobre la cual hubo una supervisión por parte de un judío practicante, desde el comienzo del ordeño.

2- Jalav Nojrí, leche que fue ordeñada  por un  no-judío sin contar con la supervisión de un judío (mashguíaj que certifica el hejshér).

3- Avkat Jalav Israel, leche Jalav Israel en polvo.

4- Avkat Jalav Nojrí, leche Jalav Nojrí en polvo.

El Gran Rabinato decidió hace varios años prohibir el uso de Jalav Nojrí y su uso en todos los productos alimenticios, pero con respecto a Avkat Jalav Nojrí, en  vista de que muchos legistas lo  han permitido,  el Gran Rabinato lo autoriza, con la condición de que sobre el producto se señale Yleojlei avkat jalav nojrí (para aquellos que consuman Avkat Jalav Nojrí)

La  definición de Avkat Jalav Nojrí  incluye  a todos los productos  logrados  de la  leche y su transformación en polvo.

c) Pescado

Para considerar kasher a un pez, éste debe poseer aletas y escamas. La falta de uno de estos convierte a  esta  especie  en  no-kasher.  Son  no-kasher  el  tiburón,  el  bagre y  las  anguilas.  Los crustáceos y  los mariscos; como el cangrejo, la langosta y el camarón. Tampoco son kasher los mamíferos acuáticos tales como el  delfín,  la ballena y  la  foca,  así  como  el  resto  de  los  animales  como el  pulpo,  el  calamar y  la medusa.

Las algas y todas las plantas marinas son kasher.

El pez espada  y el esturión presentan problemas ya  que tienen  escamas cuando son jóvenes, pero más tarde las pierden. Las autoridades Ortodoxas han determinado  que estos  son no-kasher, pero muchas congregaciones Conservadoras las consideran kasher.

El pescado es Párve (Neutro) pero el kashrut requiere que se consuma separadamente de la carne.

d) Huevos

Los  huevos  de  las  aves  consideradas  kasher  son  kasher  y  se  clasifican  como  Párve  (neutro).

Tradicionalmente los huevos son examinados en un vaso de vidrio para asegurarse de que no contengan  rastros de sangre. Los  huevos parcialmente  formados que  se encuentran en  el  interior de  las  aves sacrificadas pueden  ser consumidos, pero  éstos  deben  pasar por  el proceso  de  extracción  de  sangre como si fuera el animal mismo, por los que esos huevos se clasifican como Besarí (carne).

e) Queso

Los quesos duros presentan un problema para el kasrut puesto que éstos son hechos con cuajo.

El cuajo es una enzima que se utiliza para transformar leche en cuajada o requesón y suero. La mayoría  de las variedades  de  cuajo  provienen  de  la  membrana  que recubre  el estómago de  los animales.

También existe cuajo de origen vegetal y microbiológico. La Comunidad Ortodoxa sigue lo establecido por la Mishná y el Talmud , que determinan que no es kasher el cuajo que proviene de un animal no-kasher, sosteniendo que el cuajo es Davar HamaCamid, es decir,  algo que cambia  el  estado  del alimento a tal punto que cualquier  cantidad que  se  agregue,  transforma ese  alimento en no-kasher. Por otro lado la comunidad Conservadora clasifica al cuajo como algo que ha cambiado tanto de su forma original que se  considera Davar Jadash  (una  cosa nueva)  por lo que deja  de  ser no-kasher. En  la práctica, los judíos  Ortodoxos y algunos Conservadores consumen  sólo quesos hechos  con  cuajo  kasher, mientras  que  la mayoría de los Conservadores consumen toda clase de quesos duros.

f) Gelatina

La gelatina  es  un  producto conflictivo para clasificar. Esta sustancia proviene generalmente de pellejos  o huesos de animales. Si proviene de un animal kasher sacrificado según el kashrut o proviene de pescado kasher, se  considera apto. Otro  asunto es decidir si se  clasifica  como párve (neutro). La  gelatina  kasher proveniente de pescado kasher es neutra. El resto de las gelatinas no se considera kasher, aunque cierto número de  prominentes autoridades rabínicas han notado  que la gelatina  sufre un  proceso tan extenso, además de  los  cambios químicos, que ya  no  se considera  carne, por lo tanto se clasifica como kasher neutro. La  mayoría de la comunidad Conservadora y una significativa  minoría de judíos  ortodoxos  israelíes concuerdan en que toda gelatina es kasher.

Las envolturas  comestibles  para charcutería y los productos hechos de  piel  de  animales son considerados  gelatina. También las envolturas que  no  son comestibles  están prohibidas, porque  en  el proceso de  producción  de las fábricas, se  hace uso de  glicerina de  origen orgánico, y los alimentos se cuecen  junto  con  la  envoltura, por lo  tanto el  Gran  Rabinato también  exige autorización para  las envolturas hechas de substancias sintéticas.

g) Alimentos enlatados y alimentos congelados

La gran mayoría de estos productos está permitida puesto que los fabricantes suelen agregar sólo agua y especias durante el proceso de  envasado. Aunque  hay veces en las que las frutas o los vegetales son preparados  con productos lácteos o con ingredientes tales como caldos  de  carne no-kasher. Los fieles ortodoxos  sostienen  que  los  productos  enlatados o  congelados no  se  pueden  consumir, a  no  ser que  haya un Hejshér*, es decir una marca de una certificación de kashrut de una autoridad rabínica.

*La palabra Hejshér tiene la misma raíz que la palabra Kasher.

Por otra  parte,  la  corriente  Conservadora  es  menos exigente y sostiene  que  es suficiente con leer atentamente los ingredientes enumerados en el envase del producto.

(Se debe  tener  en  cuenta que para acceder  a  las  grandes redes de distribución, todo producto debe contar con un hejshér)

h) Granos y cereales

Los granos  y cereales no procesados son kasher, pero estos productos  procesados suelen contener pequeñas cantidades de  aditivos no-kasher, por lo  tanto la corriente  Ortodoxa sostiene que  estos productos procesados no se pueden consumir, a no ser que haya un Hejshér, es decir una marca de una certificación de kashrut de una autoridad rabínica. La corriente Conservadora mantiene la postura menos exigente, como en el caso de los vegetales enlatados/congelados.

Los alimentos que se adquieren en una tienda se pueden identificar como kasher a través de la presencia de un Hejshér, es  decir un  símbolo gráfico que  indica  que  ese  alimento  ha  sido  certificado  como  kasher por una autoridad rabínica. El símbolo más extendido en el mundo es el OU  de Estados Unidos (es un círculo con una letra U en el medio) que representa a  The Union of Orthodox Congregations. De todos modos, cada organización posee su propio signo bajo copyright, siendo la lista muy extensa.

Millones de  personas en  el  mundo limitan  su  tipo de alimentación  por alguna  razón,  y encuentran  en  los  productos kasher respuesta a sus exigencias. Además de  la  comunidad  judía, existen otros grupos  que consumen alimentos kasher:

Musulmanes: el Halalo islámico concuerda en gran parte con las normas kashrut.

Los Adventistas del Séptimo Día y otras denominaciones cristianas, cuentan con restricciones dietéticas similares (y basadas) en el judaísmo.

Personas con intolerancia a la lactosa: hay millones de personas en el mundo que sufren de este mal u  otras alergias a los productos lácteos a los  que, en  casos extremos, la  más pequeña  porción de estos productos puede poner en riesgo  la  vida. Puesto  que el kashrut no permite la mezcla de carne y lácteos, la ausencia  de la marca  Jalaví  (lácteo) o  la  presencia  de la  marca  Párve  (neutro)  o  Besarí  (carne) aseguran al consumidor que ese alimento no posee productos o subproductos lácteos.

Vegetarianos: la  marca Párve  asegura que ese alimento no posee  carne ni  lácteo, convirtiendo  el producto en apto para vegetarianos.

El consumo de productos kasher ha aumentado en los últimos años y se ha extendido fuera del ámbito de la comunidad judía. Este incremento se debe a que el kasher es visto como una forma de supervisión de calidad efectuada por una entidad externa al fabricante, lo que lo hace apreciable a los consumidores que buscan calidad.

Se debe destacar que esta tendencia no se debe a un incremento del consumo de la población religiosa, sino  a un aumento en  el  consumo de  este  tipo de productos entre personas que  los eligen porque los consideran más sanos y de mejor calidad. De este modo se calcula que la producción kasher mundial es de alrededor de  USD 6.700  millones. El 44% corresponde  al  consumo dentro  de  la  comunidad  judía,  los vegetarianos representan el 10%, los musulmanes 19% y entre quienes opinan que el producto es de mejor calidad 27%.  En Estados Unidos, donde  el  incremento  en  2003  fue de  43%,  se  exige  esta certificación en varios productos que se importan. Así mismo se consideran mercados atractivos los de  Reino Unido, Francia,  Argentina, Canadá, Brasil, Rusia y México.

 

12- Algunos organismos responsables de kashrut en el mundo

OU Kosher: www.oukosher.org

Vaad Harabonim of Queens  The Queens, New York: www.queensvaad.org

U-K Kashrus Organization de Buenos Aires: www.ukkosher.org

The Orthodox Rabbinical Council Of British Columbia: www.bckosher.org

Chicago Rabbinical Council: www.crcweb.org

Federation of Synagogues: www.federationofsynagogues.com

Kashrut Council of Canada: www.cor.ca

The Kosher Consumers Union of America: www.kosherconsumer.org

Kosher Overseers Associates of America: www.kosher.org

London Beth Din Kashrut Division: www.kosher.org.uk

Jewish Community Council of Montreal: www.mk.ca/index.php

Natural Food Certifiers (NFC): www.nfccertification.com

OK Kosher Certification: www.okkosher.com

Orthodox Council of the Czech Republic: www.kosher.cz

Star K Kosher Certification: www.star-k.org

Triangle K Kosher Certification and Supervision: www.trianglek.org

 

Artículo terminado de elaborar el 25 de Septiembre de 2011 – 26 de Elul de 5771

 

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PorMax Stroh Kaufman

La mitzvá de visitar enfermos

Visitar enfermos o Bikur Jolim

Hoy dedicaremos algunas páginas a un tema muy conocido en el mundo entero y que dentro del judaísmo se conoce como una mitzvá, es decir, como un precepto. Según cada uno de los sabios a quien se le cuestione o se le revise sus conceptos en el judaísmo, cada uno va a aportar un dato importante acerca del origen de esta tradición, ya que no hay una referencia escrita, en la Torá, que nos indique el cómo y el cuándo hacerlo: la primera referencia la tenemos  se da desde el mismo momento en que El Eterno visitó a nuestro patriarca Abraham a los pocos días de haber cumplido este la Mitzvá de Brit Milá (circuncisión), como está escrito en la parsahá Vaierá.  Esta es una de las muchas ocasiones en la que nos encontramos invitados por la Torá, a imitar la manera de actuar generosa con la que El Todopoderoso se conduce.

Otro punto de vista lo dio el rabino Shimón ben Lakish[1] cuando alguno de sus discípulos le preguntó: ¿Dónde encontramos una indicación en la Torá  que nos refiera a visitar los enfermos? El contestó, refiriéndose al versículo: Si éstos murieren como mueren todos los hombres, y si fuesen visitados (para morir) con la visitación común a todos los hombres, no me ha enviado el Eterno.
“If these men die the common death of all men, and be visited after the visitation of all men, then G-d has not sent me.” Im kemot kol haadám yemútun éle ufkudát kol haadám yipakéd aléihem lo Adonai shlajáni. (Bamidbar 16:29)

El Talmud en el tratado Nedarim 39b encontramos que cuando alguien visita a una persona enferma, toma de ella un sexuagésimo [2]de su sufrimiento

También el Talmud, en el mismo tratado, pero en 40a encontramos que cuando se visita a un enfermo, la persona le ayuda a vivir, le ayuda a evitar el juicio del Gehinom, y en la visita, no se debe sentar en la cama, ni en un banco, sino que debe envolverse con una manta y sentarse en el piso, porque la presencia Divina se encuentra sobre la cama del enfermo.

Otra de las cosas que encontramos en el Talmud (Tratado Shabat 127a) es el siguiente contexto: “Estas son las cosas de las cuales un hombre se alimenta de sus frutas en este mundo, mientras lo principal aguarda por él en el Mundo por Venir … Visitar enfermos…

Algo similar a la instrucción anterior nos la dejaron también nuestros Sabios cuando nos instruyen: “El mundo se fundamenta sobre tres pilares: Torá, servicio al Eterno y actos de generosidad[3](Talmud Babli Avot 1:2).

Algunos sabios incluyen como reflexión, la necesidad que tiene cada judío de, no sólo hacer las cosas bien, sino que, incluye también, el hecho de no violar las normas de la Torá , por lo tanto se apoyan en el concepto del versículo de Vayikrá 19:16 que dice “no te reposarás sobre la sangre de tu compañero cuando está en peligro”,

Do not stand still when your neighbor’s life is in danger. I am God.
Lo taamód al dam reeijá aní Adonai.

Esto, refiriéndose a cualquier situación en que a una persona le está sucediendo un perjuicio, y, en cuyo caso, no podemos permanecer indolentes frente a la pérdida o al dolor.

También encontramos la siguiente afirmación: “El que da una moneda a un pobre, recibe a cambio seis bendiciones; el que le brinda una palabra de aliento, recibe a cambio, once bendiciones”. (Talmud Bablí, Tratado de Baba Batrá 9 B)

Hay otros que enseñan y aseguran que el Bikur jolim -visita a los enfermos- es un aspecto de la mitzvá -precepto- de guemilut jasadim, que traduce, actos de generosidad- o también “manifestación de obras de caridad”., el cual se deriva de la orden vehalajta viderajav” -“andas en Sus caminos“- (en Devarim / Deuteronomio 28:9).

Esta parashá nos dice así: El Eterno te establecerá por pueblo santo suyo, como te tiene jurado, cuando guardares los mandamientos del Eterno, tu Elohim, y anduvieres en sus caminos;
Yekiméja Adonai lo leám kadosh kaashér nishbá laj ki tishmór et mitzvót Adonai Elohéija vehalájta bidrajáv.
Hay un pasaje similar que expresa: “En pos del Eterno vuestro Elohim andaréis” Nuestros Maestros nos explican que andar en sus caminos, es emular Sus actos: Él alimenta a los pobres, así debemos hacer nosotros; Él protege al desamparado, así debemos hacer nosotros; Él visita al enfermo, así debemos hacer nosotros, etc.

Es muy posible que, bajo los conceptos anteriores, y en nuestra época actual, que sintamos que todo nos fastidia y también que estemos “obligados” a hacer cosas, que puede que no nos gusten, y en especial, porque hay muchas mitzvot que no le entendemos su sentido o su significado y las cataloguemos como “desactualizadas,” en especial a lo que se refiere con actuar compasivamente con el prójimo.  Este modo de pensar, junto con un ritmo cada vez rápido, es lo que nos impone la sociedad moderna: y cuando alguien en nuestro entorno se enferma, hace que detengamos nuestro ritmo. Este trastorno de nuestro diario transcurrir, hace que algunos piensen que la enfermedad se relaciona con un enojo o con un castigo que El Eterno nos está proporcionando.  Otros, pensarán que no toda enfermedad es “castigo”, sino que se trata de una prueba, tanto para la persona que se enferma, sino que también para aquel, que de alguna manera está relacionado con él. Hay actitudes en la Torá que nos apoyan a pensar en la “necesidad” de la existencia de las enfermedades: una de ellas es, la necesidad de depender de otros, por intermedio de la enfermedad, para que de esta manera se pueda probar la sensibilidad que tienen algunas personas que están en condiciones de dar, de la manera como las personas pobres deambulan por las calles en busca de la caridad.

Como una forma de apoyar lo escrito anteriormente, hay autoridades rabínicas[4] que permiten que se llame al enfermo, por teléfono, con lo que considera una equivalencia  a una visita personal, teniendo en cuenta de que no siempre, está disponible para contestar la llamada, por lo tanto, hay que hacerlo en los momentos apropiados y adecuados.

La enfermedad, cualquiera que sea su forma de presentación: sea física o mental es una situación que está  siempre presente en nuestras vidas, y lo evidenciamos repetidamente, cuando vemos transitar ambulancias con sus sirenas que nos despiertan del letargo.   También lo evidenciamos al escuchar de otros, como alguien tiene la necesidad de tomar, a diario, cualquier cantidad de remedios y vitaminas, y en últimas, el hecho de poder inventar excusas  que nos han servido, desde niños, para intentar faltar a la escuela, o para excusar nuestras llegadas tarde al trabajo.

Una cosa es cierta: el cuerpo humano es una entidad maravillosa, con un funcionamiento muy complejo y complicado, el cual trabaja con una precisión y una exactitud  asombrosa; sin embargo, somos organismos más vulnerables y más frágiles de lo que creemos: esta fragilidad nos expone fácilmente a cualquier enfermedad y, esa condición de fragilidad que se expone, es la que a diario estamos recalcando en nuestras oraciones matutinas o en los momentos en que, después de cumplir con nuestras necesidades fisiológicas, elevamos nuestras plegarias: es en esos instantes que nos encargamos de agradecer al Todopoderoso porque “nos ha diseñado con aberturas y orificios.”  En esta oración repetimos, a diario, decimos que, si se perforara algún lugar que debe estar cerrado o se obstruyera cualquiera de estas aberturas, sería imposible permanecer en vida (aún un solo instante)”.  Estas palabras son contundentes.  Hablan de aquel cuerpo que poseemos y que no siempre tratamos con el respeto y cuidado que requiere, como suele suceder en el caso de los deportistas profesionales, para dar un ejemplo,  a quienes, por obligación, suelen recibir la orden de “jugar lesionado,” sin considerar el hecho de que se convierte en una tarea de enormes proporciones para “jugar lesionado”.

Es por ello que el mensaje de la mitzvá de visitar a los enfermos es único: esto se debe a que la Torá busca, por todos los medios, animarnos para que hagamos lo que parece ser menos “natural” para nosotros; es decir, hacer las cosas que nuestro yétzer hará, detesta, porque generalmente este, la considera como una mitzvá que produce poco beneficio personal, y la Torá lo que quiere brindarnos es la seguridad que esta es una percepción errónea, ya que como está estipulado anteriormente, lo que hacemos es emular a Nuestro Creador.

Aquí, el rabino Shimón ben Lakish hace una conexión de la visita a los enfermos, con el comportamiento de Koraj frente a Moshé cuando el primero hace el reclamo de que las pretensiones del segundo, diciéndole que ellas son meramente de interés personal y no de la nación; Moshé le contesta que todo lo que hace es porque Todos somos santos y como tal debemos comportarnos con el cumplimiento de las mitzvot.

Y es en ese momento cuando la Torá advierte a las generaciones futuras “no ser como Koraj (Koraj se escribe como Keraj que significa hielo)”, para que deje de tener apreciaciones egoístas y que aprenda a entender lo que puede o no sentir la gente.

Revisando lo que previamente está escrito, es muy difícil pensar que uno de los últimos lugares que uno esperaría encontrar la Presencia Divina es “flotando” es sobre la cama de una persona enferma. Esto es porque El Eterno pone a su disposición a aquellos que muestran preocupación por el bienestar de los demás, incluso, no especialmente si implica algún riesgo personal, tales como visitar y pasar algún tiempo con algunos de los que no se siente bien. Esto es cierto Divinidad.

Después de todo, El Eterno ha dicho que “si escucharan Mi Voz e hicieran lo recto…  todo padecimiento que puse a Egipto, no pondré sobre ti… pues soy Yo, HaShem, tu médico”.  “Si no habrá padecimientos…  ¿quién necesita un médico?  La respuesta es que EL ETERNO atiende todas las necesidades de la persona de modo que jamás llegue a una situación crítica.  Este sería el estado ideal.

 

CONDICIONES PARA VISITAR AL ENFERMO

Resumiendo, lo principal de la Mizvá de Bikur Jolim, es pedirle a Hashem que se apiade de él y que le envíe Refuá Shelemá. Si lo visitó y no pidió por él, no cumplió con la Mizvá. Sin embargo, los rabinos colocan, en orden de importancia, las siguientes condiciones para cumplir:

1.- Proveer al enfermo de sus necesidades

2.- Mostrar que él es importante para cada uno de nosotros

3.- Orar por él, en su presencia

¿En qué consisten cada uno de los puntos anteriores?

 

1.- Proveer al enfermo de sus necesidades

Esta es quizás la razón más fundamental para visitar un enfermo, ya que con ello se garantiza, como su razón lo dice, que el enfermo esté adecuadamente atendido, y esto es tanto para el enfermo que está hospitalizado, como el que no: en el primero de los casos, la sobre – congestión hospitalaria puede ser una razón para que la atención no sea completa y adecuada, y quien lo visita, puede colaborar, ante el personal de la salud que allí labora, para que el paciente se sienta más cómodo.

2. Mostrar que alguien se preocupa por él.

Esto lo aprendemos de lo que nos cuenta la Torá cuando el mismo HaShem “desciende” a visitar a Abraham, después de su circuncisión: la Torá nos hace ver que viene a visitar, sin importar las palabras que venga a decirle, con lo cual garantizaba brindarle a Abraham, la seguridad emocional que estaba necesitando para su recuperación física.

Veamos la siguiente anécdota (fuente desconocida tomado de Talmud berajot 5b) para poder reforzar este punto:

Rabí Iojanán se encontraba enfermo en su cama, sufriendo tanto que no podía cumplir sus horas de estudio de Torá como acostumbraba a hacer. Cuando Rabí Janina fue a visitarlo, lo encontró tendido en su cama, retorciéndose de dolor. Rabí Janiná le preguntó ¿Es acaso este sufrimiento grato para usted?”

“¡No!”, respondió Rabí Iojanán “Yo no lo deseo aunque voy a ser recompensado por él. Todo lo que yo quiero es estudiar Torá con salud, pero esta enfermedad me lo impide.”
‘Deme su mano’, le pidió Rabí Janiná a Rabí Iojanán.
Rabí Iojanán extendió su mano. Tan pronto como Rabí Janiná la tomó algo extraño sucedió -Rabí Iojanán pudo levantarse de la cama. Se sentía íntegramente curado y bien y por lo tanto le agradeció al Eterno por el maravilloso milagro de su recuperación inmediata.
Rabí Iojanán también ya había hecho estas curaciones, anteriormente, como al Rabí Jiá bar Abá, a quien lo curó también tomándole de la mano, permitiéndole que se levante de su lecho de enfermo.
Y lo hizo también visitando a Rabí Elazar cuando se enfermó y lo encontró a su amigo recostado en una habitación oscura y sombría, suspirando de dolor. En el diálogo que ellos sostienen, recuerdan que este mundo es un lugar transitorio, pero lo mejor que se puede hacer, es estudiar Torá  sin interrupción; entendiendo su solicitud, fue cuando el rabino Iojanán tomó de la mano del Rabino Elazar, y este pudo levantarse de la cama, tan sano como había estado antes de su enfermedad.

Nos queda la inquietud, ¿Por qué los rabinos hacen la pregunta que si el dolor o la enfermedad son gratos o placenteros? Porque el Talmud nos enseña que la enfermedad era relativamente desconocida hasta el momento de que nuestro padre Yaakov. Fue introducida por el mismo Yaakov como una petición personal que él hizo para darse a sí mismo, una oportunidad para ayudar a resolver los asuntos de este mundo y prepararse para la transición al mundo eterno, y es por ello que desde épocas muy remotas y aún hoy en día para muchos pensadores,  la enfermedad no es algo completamente negativo, porque, permite corregir los pensamientos y el comportamiento en las cosas importantes en la vida y nos libera de la mezquindad que tan a menudo domina nuestra existencia.

Además, cuando los judíos regresaron del cautiverio en Babilonia en el siglo VI A.E.C., los problemas sociales y económicos se multiplicaron. Fue bajo estas condiciones cuando el concepto de ayuda mutua adquirió un significado especial. Se subrayó la importancia de visitar a los enfermos, de darles asistencia y proporcionarles palabras de consuelo: El tipo de ayuda se especificó claramente: dar medicinas y alimentos, especialmente cuando no hubiera familiares que pudieran hacerlo. El visitante debía hacer todo lo posible por alegrar al enfermo mediante una demostración concreta de cariño que le hiciera sentir que no se encontraba solo en sus horas de dolor.
3.- Orar por el enfermo, en su presencia.

Los rabinos son muy enfáticos en insistir que una buena oración, en la presencia del enfermo, es la fuente real de su curación, especialmente basándose en el concepto que Su Divina Presencia está manifiesta sobre la cama del paciente. La oración es una forma de bondad, que se conoce como Guemilut Jasadím[5] (actos de generosidad). Hay varias oraciones para este caso: la más común, el Misheberaj que dice:

Quiera el Único, el Todopoderoso, aquel qiuen bendijo a nuestros antepasados ??Abraham, Isaac y Jacob, y nuestras antepasadas Sara, Rebeca, Raquel y Léa, bendecir y sanar a esta persona,  ____________. Hijo / a de____________ Que el Santo, bendito sea Su Nombre, ten piedad y fortalecer y sanar a él / ella. Concede a él / ella una completa y rápida recuperación de la curación del cuerpo y la sanación del alma. Y digamos: Amén.

De acuerdo a la concepción religiosa del judío (conservador, ortodoxo, reformista etc.) podría utilizar alguna de las oraciones compuestas por el rabino Najman de Breslov:

Una de ellas dice así:

Oh Eterno de la plenitud, Oh Eterno de la curación, Escucha nuestras palabras, Acepta nuestras oraciones; Envía una bendición especial y la curación a ____________ hijo / a de
(nombre de la madre), quien está entre todos los que son tus hijos y que de ellos, están en necesidad de recibir Tu bendición sanadora.

Los rabinos también nos enseñan otras condiciones o pasos a seguir los cuales son:

-Un pariente o amigo cercano al enfermo debe visitarlo desde momentos muy tempranos del inicio de la enfermedad, mientras que la visita de los no tan amigos y parientes lejanos debe hacerse en un momento posterior. Sin embargo, en caso de que el cuadro se agudice rápidamente, no hay preferencias entre familiares y amigos cercanos o lejanos: la visita debe ser inmediata.

Otra condición importante es la de NO recibir compensación económica por la visita al enfermo.

– No hay límite en la cantidad de visitas que se le pueden realizar a los enfermos.

– La visita que se realice, no debe implicarle, a quien la haga, pérdida financiera, ni inasistencia a sus actividades laborales.

– Si la persona sufre de una enfermedad infecto-contagiosa, sólo las personas que tienen contacto directo, deben atenderlo; cualquier persona debe evitar ponerse en riesgo.

– Algunos rabinos sugieren que no se debe visitar a las personas con las que los afectos son dispares y han llegado a situaciones de enemistad, (aunque para la mayoría de los rabinos no existen los enemigos, esta situación debe tenerse en cuenta) porque se puede presentar una situación de que el visitante está disfrutando del mal del enfermo o lo contrario. Sin embargo, otros rabinos consideran que este puede ser el momento perfecto para reconciliar diferencias.

– Cuando el enfermo es terminal, y se considera médica y éticamente que está “al borde de la muerte”, se debe procurar la “confesión de sus pecados,” en forma genuina, para garantizar su lugar en el Olám Habá: y lo que tiene que ver con las personas que ofendió, algunos consideran que ellos son los que deben dar caridad.

Ahora que estamos en fechas próximas al Yom Kipur, día máximo de la expiación de todos nuestros “pecados[6]” el guemilut jasadím, el mejoramiento de las relaciones interpersonales,  y por consiguiente la visita a los enfermos que habla el presente artículo, es una de las acciones que deben ser parte de nuestra intención formal de mejoramiento personal; ello debe servir como medida para que el cada uno de nosotros resuelva los conflictos con sus semejantes, conflictos y situaciones que se han suscitado en el transcurso del año; teniendo en cuenta lo que se anotó al inicio de este artículo: que la Torá, continuamente nos está llamando a imitar la manera de actuar generosa, de la misma forma que El Todopoderoso se conduce; es ello lo que permitirá borrar la decisión de un edicto final que podría traer consecuencias no gratas para nuestras vidas, porque gran parte, si no toda la legislación judía, conduce a que el hombre esté en paz consigo mismo y a su vez con el Todopoderoso.

BIBLIOGRAFIA:

Ausbel, Nathan, The Book of Jewish Knowledge, Crown Publ. Inc., U.S.A., 1964

Caro, Yosef, Síntesis del Shulján Aruj Ed. S. Sigal, Buenos Aires, 1968

Ganzfried, Solomon, Code of Jewish Law, Hebrew Publ. Co., U.S.A., 1963

Herencia Judía, B’nai B’rith, Colombia, 1987

Newman, Yacov y Siván Gabriel, Judaísmo A-Z, Depto. de Educación y Cultura Religiosa para la Diáspora, OSM, Jerusalem, 1983

Siegel, Richards y Rheins, Carl, The Jewish Almanac, Bantam Books, USA, 1980

Twersky, Isadore, A Maimonides Reader, Behrman House Inc. Publ. USA, 1972

 

 

 

Artículo terminado de elaborar el 25 de Septiembre de 2011 – 26 de Elul de 5771

 

Articulo con derechos reservados de autoría intelectual © para el grupo editorial de www.321judaísmo.com pero con posibilidad de ser copiado y distribuido de cualquier forma, sea electrónica o mecánica, siempre y cuando se cumpla con una serie de condiciones básicas: la primera que sea para uso personal y no con finalidad lucrativa y, la segunda, que no se alteren ni se modifiquen las bendiciones ni mucho menos la palabra de la Torá: la tercera, se pide que se cite a la fuente, en cada una de las distribuciones que se le haga a este material, y la cuarta es que, si el texto impreso se daña, no lo destruya: entiérrelo, contribuyendo también con el medio ambiente.

 



[1] Más conocido como Resh Lakish, perteneciente a la escuela de los “amoraím”, vivió en lo que se conoció como la provincia Siria-palestina del Imperio Romano, en el siglo 3 de la era común, era descrito como una persona de grandes dimensiones, y de quien se describe que para estudiar algún concepto, se encargaba de repetirlo cuarenta veces, autor de muchas hagadot acerca de la interpretación de la Torá.

[2] Conocido como hatzalá purtá o reducción parcial.

[3] Estas eran las palabras que afirmaba Shimón el Justo, “a la vez, basándose en las siguientes palabras: Olám Jesed ibané” que provienen del rey David, quien con ello quería decir que mundo debe reconstruirse a partir de la Bondad irrestricta. De Shimón el Justo se sabe que fue uno de los últimos sabios de la Gran Asamblea,  quien vivió en los tiempos del arribo de Alejandro Magno a Judea, en el año 333 A.E.C., de quien se describe que lo recibió en las puertas de Jerusalém, con pan y vino.

[4] Tomado de Habáit Haiehudí

[5] Guemilut Jasadím se ramifica en numerosos preceptos: la caridad (Tzedaká), la ayuda a una novia (Hajnasát Kalá), la visita a los enfermos (Bikur Jolim), el consuelo a las personas en duelo (Nijum Avelim) y la atención del servicio funerario, buscar la reconciliación de aquellos que están enemistados, hospitalidad, dar ropa al necesitado, entre otros.

[6] Ver el articulo “¿existen pecados en el judaísmo?”

PorMax Stroh Kaufman

Hitbodedut o el aislamiento para hablar con El Eterno

Personas no judías, muy queridas han escrito a nuestro correo con la inquietud de saber si en el judaísmo existe algún momento especial en el cual pueda haber una especie de “retiro espiritual” que permita un momento de conexión con El Eterno, que ellos comúnmente llaman “vigilias”

Nuestra respuesta a dicha inquietud se conoce con el nombre de Hitbodedut.

Personalmente quisiéramos aclarar con un par de ejemplos, en el cual Jesús (Yeshu- Yeshúa), hace varios “reclamos:” por ejemplo, ¡Abba, láma sabactáni!  Otro de estos ejemplos, es el momento en el cual Jesus, Yeshu o Yeshúa despierta a sus discípulos y los estimula a continuar con sus oraciones, y un tercer momento, se presenta cuando se refiere a “retirarse a sus oraciones” en la mitad de la noche…

Veamos un par de citas de dichos textos:

– Pero tú cuando ores, entra en tu aposento y cerrada la puerta, ora a Tu padre que está en secreto. Porque Tu Padre ve lo que está en secreto y él te recompensará.

– “Cuando estén orando, no sean prolijos, como los gentiles, porque ellos se imaginan que serán escuchados por sus muchas palabras. No sean como ellos, porque su Padre sabe lo que necesitan antes de pedírselo. ”

Esto es conocido en el judaísmo como Hitbodedut…

Entendemos como Hitbodedut , el momento más elevado de ser humano, en el cual  eleva sus oraciones: es un momento en el cual el hombre debe fijar una hora o más, de cada uno de sus días, para aislarse en una habitación o en el campo, para hablar con el Todopoderoso. Su estructura se le debe al rabino Najman de Breslev, pero es mucho más antigua que eso, porque nos enseñan nuestros sabios que el rey David ya ha elogiado al proceso de Hitbodedut cuando dijo (Tehilim 55, 7-8): “¿Quién me diera las alas de una paloma para que yo pudiera volar y vivir lejos y se encuentran en el desierto para siempre, Selah.”

Durante esos momentos, el hombre debe transmitir todo lo que tiene guardado en su corazón, mediante palabras de súplica y gracia, en su propio idioma, en su propio lenguaje, para que las palabras fluyan con mayor facilidad. Esto debe hacerse, de preferencia, en voz alta, como si se estuviera hablando con un amigo.

Ese momento de encuentro con El Eterno, es para desarrollar una relación especial con el Todopoderoso, en el  que expresamos nuestro anhelo de tener una relación llena de gozo, y en la que se procura demostrar nuestro amor, admiración por lo que Él es y lo que Él hace.

Podríamos pensar de que no existe ningún protocolo para estar en conexión directa con Nuestro Creador, pero si se hace una comparación con el momento en que vamos a tener una entrevista personal con alguien importante: allí hay una fase en la que se “rompe el hielo” y otro momento en el cual se habla de aspectos generales y, por último, cuando  “se llega al tema central” y, es por ello que podemos dividirlo en etapas:

La primera de ellas, se encarga de dedicar unos minutos de alabanza a todo lo grande y maravilloso que es El eterno y todo lo que hace por nosotros.

La segunda de ellas, en la que confesamos nuestras transgresiones  y errores, definimos el arrepentimiento  por el pasado y hacemos un compromiso porque, de este momento en adelante estaremos con todas nuestras mejores intenciones y toda nuestra voluntad para no repetir estas  transgresiones: suplicamos por el apoyo que El Eterno nos va a dar para que cumplamos con nuestro propósito.

La tercera, es la que se encarga de pedir al Todopoderoso para que esté siempre proporcionándonos su guía y asistencia tanto en forma espiritual, como material.

Podríamos hablar de una cuarta fase en la cual no hay que preocuparse por el tiempo, es decir, por ejemplo, si la conversación demora cinco minutos: por ser una práctica diaria, se perfecciona con el tiempo y puede llegar a ser hasta de varias horas.

Uno de los aspectos sobre los cuales el Rabino Najman escribió acerca de la hitbodedut es el siguiente hecho: dice que cada uno de nosotros debe orar por todo. Si la ropa se rompe y tiene que ser reemplazada, ruegue al Eterno que le supla por una nueva. Hay que hacer esto para todo. Hay que hacer un hábito de orar por todo lo que se necesita, sin importar si es grande o es pequeño. Las oraciones principales deben ser los fundamentos para que El Todopoderoso nos ayude en nuestra devoción y que podamos ser dignos de acercarnos a él. Sin embargo, también debemos orar, incluso para cosas triviales. Dios nos da la comida, la ropa y todo lo necesario, aunque no se lo estemos reclamando. En esa fase podríamos see comparados con un animal cualquiera, porque HaShem se encarga de dar, a cada ser vivo, su pan. Solamente, a través de la oración, es que nuestro estilo de vida deja de ser como la de las bestias del campo. Para que un hombre pueda obtener todas las necesidades de la vida, El Eterno se las concede sólo a través de la oración.

Para describir el poder del Hitbodedut existe una leyenda parcialmente descrita en el Talmud, que cuenta acerca de un rey, Hiskiahu, quien era un Rey Tzadik, un rey piadoso que había realizado una campaña de educación a toda la nación judía. Se dedicó exclusivamente para formar a los niños en el camino del bien, de la ética, de la moral, de las tradiciones. Su hijo, Menashé,  al tomar el trono que dejó su padre, se convirtió en la antítesis de lo que él había sido. Durante 50 años, pecó e hizo pecar al pueblo sin que quedara rastros de lo que su padre había sembrado; no se permitía la tradición, la ética, la moral. En una oportunidad a Menashé, en una de sus guerras, lo tomaron prisionero los enemigos, y por su maldad, ellos, se quisieron vengarse de lo que él había realizado. Lo colocaron en una especie de olla gigante; esta olla era como un colador, tenía orificios en su base, y estaba apoyada sobre una enorme fogata y empezaron a calentarla: en un principio, como el fuego no penetraba tanto,  Menashé no sufría del calor ni de las quemaduras; sin embargo llegó un momento en el que empezó a sufrir tanto, que empezó a invocar a todos los dioses existentes, para que lo salvaran: como nada sucedió, empezó a invocar al Todopoderoso, el Elohim de Israel. Los ángeles obstruyeron todos los caminos por los cuales son conducidos los rezos al cielo. Todos los ángeles del universo se pusieron de acuerdo en cerrar en ese momento todos los senderos de los rezos y no permitir que penetre en el cielo ningún rezo de ningún ser humano que pudiera interceder por Menashé ; sin embargo, El Eterno creó un sendero nuevo en ese momento que los ángeles no lo conocían; y la tefilá (oración) de Menashé entró en ese sendero y llegó hasta Él.  A pesar que durante 50 años pecó e hizo pecar al pueblo, su kavaná (intención), su hitbodedut (plegaria a solas), permitió un camino de Teshuvá (retorno) hacia el  bien, orientado por el Yétzer haTov (el buen instinto),  y HaShem lo acepta. Cuenta que el milagro hizo que la olla con los orificios, empezara a flotar, volar, y aterrizara en el jardín de su palacio. A partir de ese momento, volvió al buen camino y empezó a tratar de remediar los errores que había cometido.

El hitbodedut ayuda a eliminar las frustraciones que surgen de la presión de las emociones, sin tener dónde descargarlas. HaShem está siempre íntimamente cerca, pues Él reside en nuestro corazón dentro de nuestro espacio vacío; como tenemos un mandamiento en la Torá, Deuteronomio / Devarim11:33 que dice: ”Servid a Adonai con todo vuestro corazón,” tendremos la seguridad que El Eterno siempre escucha.

Entonces, el hitbodedut, que podemos llamar como el lado dulce de comunicarse con El Eterno, para agradecerle, es como tener dinero: es fácil acostumbrarse a el. Pruébalo, que te va a gustar.

 

 

 

 

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PorMax Stroh Kaufman

¿Es valioso ser judío?

REFLEXIÓN: ¿Es valioso ser Judion?

Judio

Ser judío, que es y que representa o que valor tiene?, veamos. En el tratado de Avodá Zará, el Talmud cuenta que el Cesar envió a su sobrino Onkelós[1] a que salga a conocer el mundo, pues él sería el heredero del trono, y para poder ser un buen emperador había que conocer las necesidades del pueblo, tanto las económicas como las sociales.

Onkelós salió a cumplir con el pedido de su tío y como era de esperarse, él se encontró con el pueblo judío. No transcurrió mucho tiempo hasta que se dio cuenta de que la verdad estaba en el pueblo judío y no en el imperio romano.

Onkelós siguió averiguando e investigando hasta que decidió convertirse al judaísmo. Obviamente, esa no fue una decisión fácil para él, pues en esa época el imperio romano dominaba sobre la mayor parte del mundo, y él era el heredero del trono. Y por supuesto que al convertirse al judaísmo, él perdería todo ese gran honor.

A pesar de la gran prueba que tenía delante de él, Onkelós decidió formar parte del pueblo judío, y después de convertirse no regresó al palacio real, pues naturalmente prefirió vivir entre los judíos.

Al enterarse de esto, el Cesar mandó una distinguida comitiva para que lo convencieran de volver al palacio, y de esta manera abandonar su nuevo camino. Pero cuando los hombres de la comitiva se encontraron con Onkelós, éste comenzó a formularles preguntas que los convencieron de que no hay una mejor vida que la del judío, y todos ellos terminaron convirtiéndose.

Al llegarle esta noticia al Cesar, decidió enviar otra comitiva ordenándoles que trajeran a su sobrino sin hablar ni una palabra con él. Ellos llegaron a la tierra de Israel, y sin decir ni una sola palabra, lo arrestaron.

Cuando estaban saliendo de la casa, Onkelós se acercó a la puerta y besó la mezuzá.

Él les preguntó: “¿Saben qué es esto?”.

“No” – respondieron.

Entonces Onkelós les respondió que eso era una mezuzá, y que se ponía en el marco de las puertas para que HaShem cuide a quienes están adentro.

“Y esta es la diferencia entre Adonai  y los reyes humanos” – agregó. “Pues los reyes están sentados en sus tronos y sus soldados los cuidan, pero HaShem se comporta de manera opuesta, pues mientras sus hijos están sentados adentro, Él los cuida desde afuera”.

De esta manera, él logró convertir también a la segunda comitiva.

Cuando el Cesar se enteró de lo ocurrido, ya no volvió a insistir, pues se dio cuenta de que el cambio que hizo su sobrino fue bien meditado, y no la consecuencia de un entusiasmo momentáneo, motivo por el cual no podría persuadirlo de volver al palacio.

Permitió un cambio total de tradiciones.

Este es un punto muy importante que aprendemos de nuestra reflexión: La responsabilidad que tiene cada judío de demostrar mediante su comportamiento que hay una sola verdad y a ella todos pueden acceder, aprendiendo qué es lo que El Eterno pide de nosotros.


[1] Fue un Taná (sabio de la Mishná) del segundo siglo de la Era Común. Nació en una adinerada y noble familia romana, se tiene noticias de que su padre se llamaba Kalonymus o Kalonikos, y que su madre era hermana del emperador Tito. Onkelos fue quien tradujo el Pentateuco al arameo de acuerdo a las instrucciones de Rabi Eliezer y de Rabi Ioshua, con una calidad tal actualmente es considerada como la versión no hebrea oficial del Pentateuco. Nos relata el Talmud que Onkelós era muy estricto y pío en la observancia de los preceptos, incluso superando al Patriarca Gamaliel II en rigidéz y adhesión a la Torá y la Tradición.

Terminado de editar el 02 Septiembre, 2011 – 03 de Elul de 5771