Monthly Archive diciembre 2011

PorMax Stroh Kaufman

CUENTOS JASIDICOS

TERCERA ENTREGA. 

1.- EL MENU DE LOS RICOS


El Baal Shem Tov le preguntó a un rico que había ido a visitarle acerca de lo que comía.

-Mis gustos son sencillísimos -respondió el hombre-: vivo de pan, sal y agua.

– ¡Vaya tontería! – el Baal se mostró realmente furioso- ¡Un rico tiene que comer como corresponde! ¡Los manjares más refinados, el mejor hidromiel!

Su visitante se marchó prometiendo cambiar su régimen.

Sorprendidísimos, los jasidim inquirieron al Baal acerca de los motivos del extraño consejo. El Baal les respondió:

– Si come manjares, será capaz de comprender que los pobres necesitan pan. Pero si sigue alimentándose sólo de pan, es capaz de imaginar que los pobres pueden arreglarse con piedras.

 

 

2.- EL BAAL Y LOS POBRES.


El Rabino Israel Báal Shem Tov vivía en una casa alquilada y ganaba el sustento con gran modestia. Solía distribuir entre los pobres y en acciones de beneficencia el dinero aportado por sus seguidores y allegados, sin conservar nada para sí.

También solía gastar su dinero en hombres pobres y deshonestos. Cierta vez fue apresada una banda de ladrones, que fueron entregados a las autoridades, sometidos a juicio y condenados a largos períodos de prisión. Sus familias se vieron sumidas en la pobreza y la indigencia, y Báal Shem Tov las ayudó en todo ese lapso. Una vez que los ladrones salieron de la cárcel, ningún judío de Medzibezh quiso darles trabajo, y cuando empezaron a mendigar de puerta en puerta nadie les permitía entrar, por miedo a que volvieran a robar. El Báal Shem Tov tomó conocimiento de esto y nuevamente trató de ayudar a las familias. Cuando sus propios familiares o discípulos manifestaron asombro ante esa actitud, les dijo:

“En momentos difíciles también yo necesito ladrones. Cuando el peso de la ley recae sobre toda la congregación por las acciones deshonestas de algunos, los acusadores triunfan y las puertas de la misericordia se cierran. A cambio de la beneficencia que hago con estas personas deshonestas, los ladrones pueden forzar los candados y abrir esas puertas de par en par ante mí”

Cierta vez entró Rabí Israel Báal Shem Tov con su único hijo, Rabí Tzví, que aún era un niño, a la casa de uno de los judíos más ricos de Medzibezh, en la que vieron vajilla de oro y plata y muebles muy refinados. El pequeño Tzví sintió envidia y al salir, su padre le dijo:

“He notado que sentías envidia en la casa de ese judío acaudalado. En la casa de tu padre tienes una vajilla muy sencilla, y nunca habías visto utensilios de oro y plata.

Créeme, hijo, que si tu padre tuviera dinero suficiente como para comprar muebles vistosos y vajilla de lujo, no lo haría, sino que lo repartiría entre los pobres, y donaría el dinero restante al fondo de beneficencia, sin conservar nada para sí”.

 

3.- ¿CÓMO VAMOS A SABER?


Algunos estudiantes del rabino Baal Shem Tov acostumbraban llegar a él una vez al día, con alguna pregunta: “Cada año viajamos para aprender de usted, rabino; no hay nada que pueda detenernos en nuestra práctica; sin embargo, estamos aprendiendo de un hombre en nuestro pueblo quien se proclama a sí mismo como Tzadik; si el hombre es auténtico, nos gustaría beneficiarnos de su sabiduría; pero, ¿Cómo hacemos para saber si él no es falso?”

El Baal Shem Tov se detuvo unos instantes para observar a sus discípulos, y les dijo: “Ustedes deben probarlo haciéndole una pregunta, pero primero, se las voy a formular a ustedes”. Se detuvo el Baal por unos segundos y continuó: “¿Ustedes ha tenido alguna dificultad con los pensamientos perdidos durante la oración?”

Por su lado, los jasidím respondieron:”¡Sí!” “Hemos tratado de
mantener nuestras sagradas intenciones en la medida en que nos mantenemos en nuestra oración; sin embargo, muchos pensamientos ajenos vienen a nuestra mente. Por más que hemos tratado diferentes métodos, ha sido imposible que ellos no nos provoquen algún tipo de problema”.

“Muy bien,” dijo el Baal Shem Tov. “Pregúntenle, cuál es la manera para detener el proceso en el cual esos pensamientos entren en sus mentes” El Baal Shem Tov se sonrió. “Si él tiene alguna respuesta, entonces, es falso”.

 

4.- LAS COSAS NO SON SIEMPRE LO QUE APARENTAN


Una vez el rabino Elimelej de Lizenk, percibió a través de su espíritu cuasi- profético, que grandes dificultades y sufrimientos se avecinaban sobre el pueblo de Israel.

Conmocionado por tal situación, no entendía cómo era posible que los grandes sabios y justos que estaban en el cielo no hacían nada para anular el mal que tan evidentemente se estaba avecinando.

Se le apareció entonces su difunto maestro el Maguid de Mezeritch en un sueño y le dijo: “Elimelej, si bien tu percibes que las cosas están tomando una dirección negativa, debo informarte que “desde aquí arriba” las cosas se ven justamente bastante, bastante bien”.

Se dirigió entonces el rabino Elimelej a su maestro y en el sueño le preguntó: “¿eso significa entonces que debo dejar de rezar para evitar que las cosas que aparentemente malas sucedan?”.

Le contestó su maestro diciéndole: “no Elimelej, mientras tu estés en el mundo material, debes actuar de acuerdo a tu humano entender, y continuar rezando y actuando para que las cosas mejoren. Sin embargo, debes entender que las cosas no siempre son lo que aparentan…”.

 

5.- EL LEÓN Y LOS TRES TOROS


Había una vez un león muy hambriento, que acercándose a un valle vio a tres grandes toros pastando muy plácidamente. Un toro era rojo, el otro negro y el otro blanco.

El león estaba realmente muy hambriento, pero era imposible que pudiese luchar contra tres poderosos toros a la vez y vencerlos.
Se le ocurrió entonces una idea. Se acercó a los toros rojo y negro y les dijo: “miren cuan pálido y desagradable se ve el toro blanco. Déjenme que vuelva mañana por la mañana y yo me lo devoraré, y así ustedes y yo podremos compartir juntos la vida en el valle”.

Los dos toros aceptaron considerar la propuesta y contestarle al día siguiente.

Al llegar el león al valle, los toros le dijeron que efectivamente también a ellos les parecía que el toro blanco se veía muy pálido y desagradable, y que aceptaban gustosos que el león se encargue de devorarlo.

El león se puso manos a la obra, y en pocas horas había acabado con gran parte de aquel toro.

A la semana siguiente, el león estaba nuevamente con muchísima hambre.

Se acerco al valle y al ver a los dos toros pastando, también le pareció que sería una empresa muy difícil poder luchar contra ambos. Se acerco entonces al toro de color rojo y le dijo así: mira al toro negro que sucio y feo que se ve. Déjame venir mañana y devorarlo y tú y yo compartiremos juntos la vida en el valle. El toro rojo aceptó gustoso considerar la propuesta y al día siguiente le dijo al león que también a él le degustaba el aspecto sucio y desagradable del toro negro, aceptando con gusto que se lo ingiera.

El león nuevamente se puso manos a la obra y en pocas horas se lo había devorado casi completamente a aquel toro negro.

Plácidamente se retiró de aquel valle para descansar en su guarida.

En la tercera semana, cuando nuevamente se hallaba con hambre, se acercó al toro rojo y le dijo: “prepárate, pues en unos minutos voy a comenzar a devorarte.

El toro rojo lo mira y le dice: pero ¿Cómo?, ¿No éramos amigos que íbamos a vivir compartiendo juntos la vida en el bosque?
El león lo mira y le dice: amigos … amigos, pero cuando yo tengo hambre dejan de existir los amigos, y efectivamente comenzó a devorarse al último de aquellos toros.
6.- ¿QUIÉN ERES?


Cierta vez, llegó un joven a la casa de un importante Rabino a quién aún no conocía. Al presentarse ante el Rabino, el Rabino le preguntó: “¿quién eres?”.

El joven le respondió: “me llamo Moshé”. El Rabino insatisfecho por su respuesta le dijo: “No te he preguntado cómo te llamas, sino que te he preguntado ¿quién eres?”.

Confundido un poco y luego de meditar unos instantes le dijo: Creó que ya comprendí su pregunta, soy el hijo de Jaim Donner.

El rabino, nuevamente insatisfecho volvió a decirle: “No te he preguntado por la identidad de tu padre, sino que te he preguntado: ¿quién eres?”.

Decidió reflexionar un poco más sobre la pregunta del Rabino, hasta que finalmente le dijo: “Soy un estudiante de la yeshivá ‘Torat Jaim’”.

El Rabino lo miro fijamente a los ojos y por tercera vez le dijo: “no te he preguntado cuál es tu ocupación ni dónde estudias. Te he preguntado sencillamente ¿quién eres?”.

Sintiéndose superado por la insistente y “amenazadora” pregunta aún no contestada, se dirigió el joven al Rabino y le dijo: “me rindo señor Rabino, ¿podría contestarme usted por favor quién soy?

El Rabino lo miro fijamente a los ojos y le dijo: Tú eres el alma divina que hay en ti. No eres ni tu nombre, ni tu ropa, ni tampoco aquello que estudias…

El alma es nuestro “yo” verdadero, y es a ese yo al que con mayor énfasis debemos de tratar de cuidar y alimentar.

 

2 DE TEVET 5772 – 28 DE DICIEMBRE DE 2011

PorMax Stroh Kaufman

CUENTOS JASIDICOS

SEGUNDA ENTREGA:

1.- No todo es malo:

Dijo el Rabíno de Kobrin: “Cuando un hombre sufre tribulaciones, no debería decir ‘esto es el mal’, puesto que El Eterno no nos envía males sino remedios. Debería, antes bien, decir: ‘Estoy sobrellevando una mala y amarga experiencia’. Cuando un médico le prescribe a su paciente una medicina desagradable, éste sabe que es para su propio bien”.

2.- Los hermanos desunidos

Sufría mucho un labrador al ver siempre disputando a sus hijos. Jamás estaban de acuerdo en nada, y sus continuas peleas los separaban cada vez más. El pobre hombre pensó entonces que había que darles una lección y un día los reunió a su alrededor.

-He recogido estas ramas para hacer fuego-les explicó-, y quisiera cortarlas. Pero parece que ya no tengo fuerza, por lo que les pido que me ayuden.

Y al decirlo entregó al mayor de los jóvenes las ramas reunidas en un haz. Muy envanecido de su fuerza, lo tomó el muchacho para partirlo, pero todos sus intentos fracasaron. Pasó el haz de leña a otro de sus hermanos, y este a otro, y el otro a aquel, pero ninguno logró quebrar las ramas reunidas. Entonces el labrador soltó el atado y dándoles las ramas por separado, hizo que las partieran, lo que consiguieron con toda facilidad.

-¿Lo ven hijos?-dijo entonces-Mientras estén separados, será fácil vencerlos. Pero nadie podrá contra ustedes si están unidos.

3.- El plato de madera

El viejo se fue a vivir con su hijo, su nuera y su nieto de cuatro años. Ya las manos le temblaban, su vista se nublaba y sus pasos flaqueaban.

La familia completa comía junta en la mesa, pero las manos temblorosas y la vista enferma del anciano hacían el alimentarse un asunto difícil.

Los guisantes caían de su cuchara al suelo y cuando intentaba tomar el vaso, derramaba la leche sobre el mantel. hijo y su esposa se cansaron de la situación. “Tenemos que hacer algo con el abuelo”, dijo el hijo. “Ya he tenido suficiente”. “Derrama la leche hace ruido al comer y tira la comida al suelo”.

Así fue como el matrimonio decidió poner una pequeña mesa en una esquina del comedor. Ahí, el abuelo comía solo mientras el resto de la familia disfrutaba la hora de comer. Como el abuelo había roto uno o dos platos su comida se la servían en un plato de madera.

De vez en cuando miraban hacia donde estaba el abuelo y podían ver una lágrima en sus ojos mientras estaba ahí sentado solo. Sin embargo, las únicas palabras que la pareja le dirigía, eran fríos llamados de atención cada vez que dejaba caer el tenedor o la comida.
El niño de cuatro años observaba todo en silencio. Una tarde antes de la cena, el papá observó que su hijo estaba jugando con trozos de madera en el suelo. Le pregunto dulcemente: “¿Que estás haciendo?”
Con la misma dulzura el niño le contestó: “Ah, estoy haciendo un tazón para ti y otro para mamá para que cuando yo crezca, ustedes coman en ellos.”

Sonrió y siguió con su tarea. Las palabras del pequeño golpearon a sus padres de tal forma que quedaron sin habla.

Las lágrimas rodaban por sus mejillas. Y, aunque ninguna palabra se dijo al respecto, ambos sabían lo que tenían que hacer.
Esa tarde el esposo tomo gentilmente la mano del abuelo y lo guió de vuelta a la mesa de la familia. Por el resto de sus días ocupo un lugar en la mesa con ellos. Y por alguna razón, ni el esposo ni la esposa parecían molestarse mas, cada vez que el tenedor se caía, la leche se derramaba o se ensuciaba el mantel.

Los niños son altamente perceptivos. Sus ojos observan, sus oídos siempre escuchan y sus mentes procesan los mensajes que absorben. Si ven que con paciencia proveemos un hogar feliz para todos los miembros de la familia, ellos imitaran esa actitud por el resto de sus vidas.

Los padres y madres inteligentes se percatan que cada día colocan los bloques con los que construyen el futuro de su hijo. Seamos constructores sabios y modelos a seguir.

He aprendido que independientemente de la relación que tengas con tus padres, los vas a extrañar cuando ya no estén contigo.

La gente olvidará lo que dijiste y lo que hiciste, pero nunca como los hiciste sentir.

ROSH JODESH SAMEAJ

Preparado y editado para estudio el 26 de DICIEMBRE de 2011 – 01 de TEVET de 5772, por 321judaismo.com

Artículo con derechos reservados de Autoría Intelectual. Sin embargo puede ser copiado y distribuido por cualquier medio físico o electrónico siempre y cuando se use debe ser con fines personales y no lucrativos; además, que no se altere el contenido: tiene palabra extraída de la Torá y del Tanaj y como tal debe ser tratado: si por cualquier motivo, se le daña el texto, no lo deseche en la basura; simplemente, entiérrelo.

PorMax Stroh Kaufman

EL FUTURO AÑO NUEVO 2012

CÁBALAS, AGÜEROS, Y PERCEPCIONES PARA CADA AÑO NUEVO.

Para el mundo occidental y en general todo el mundo, que se rige cada vez más por el calendario Gregoriano,(por ejemplo los mercados bursátiles que abren y cierran sus actividades gracias a él sin importar si es la bolsa de Tokio o la de Nueva York), estamos próximos a un cierre de un ciclo; el del año 2011, que trajo consigo, desastres como el Terremoto y Tsunami en Japón, la destrucción de la planta nuclear de Fukushima, la temporada más fuerte de tornados en el sur, nororiente y región medio occidental de los EUA con más de300 personas fallecidas por su causa, El calentamiento global que marca una de las temperaturas más altas registradas en los últimos cien años, la depresión económica en Grecia y otros países de la Unión Europea, un carro-bomba en Oslo que deja 77 muertos en un país que no está expuesto a este tipo de violencia, y hasta de pronto la muerte de Steve Jobs, el genio creador de tantos aparatos electrónicos que nos facilitan la vida (comunicaciones) y nos brindan comodidad, nos hace pensar en ¿qué nos deparará el futuro?

(Especialmente para este próximo año 2012 donde la publicidad mundial nos está inundando y llenando de temor acerca de la predicción realizada por los mayas acerca de la “destrucción del mundo”)

Es por ello que, cada año que comienza, muchos de nosotros pensemos en hacer planes para este futuro que está por venir y que hemos tratado de meditar (usualmente) desde días antes del inicio de este nuevo periodo: en dichos planes intervienen factores culturales, económicos, raciales; ellos son tan variados, a veces simples y en ocasiones complejos, pero pueden enumerarse desde la A hasta la Z y ellos, también por múltiples razones, solo quedan en intentos de los primeros días, como por ejemplo, un nuevo empleo, hacer dieta, dejar de fumar, cambiar de casa, etc.…

En otras ocasiones hacemos cuentas de cómo va a ser el tiempo durante el año: lluvioso, seco, frio, etc. Esto nos gusta a la mayoría de nosotros y nos hace “sentirnos felices”, porque estamos tratando de anticipar y predecir el futuro…

Para pronosticar mejor dicho futuro, interviene, según nuestras creencias o lo que asimilamos pasivamente de otras culturas, unas cábalas o agüeros…

Si miramos la situación desde lo que significa futuro, nos encontramos que, en hebreo, la palabra ATID, es la utilizamos para designar el futuro: sin embargo, lo que esta palabra nos quiere decir es, “lo que esta preparado y no ha sido revelado aun”.

Cuando Adonai creó el mundo, comenzó proyectando una visión de la finalización y la perfección de todo el proceso creativo, tanto desde el punto de vista general, como en el más mínimo de sus detalles, y bajo esta visión se guiaron los hechos subsecuentes de la creación. Todos estos detalles los encontramos en la Tora, cuando la miramos no desde un punto de vista plano, superficial, ni considerándola como sólo “un libro de historia”. Nosotros tenemos un patrón de comportamiento semejante al de Nuestro Creador: primero, visualizamos un producto: lo llamamos de diferentes formas, pero al final, es “nuestra creación” puesto que por ella vamos a colocar todas nuestras fuerzas para lograr ese objetivo: para dar un ejemplo de lo ya citado, el adquirir un nuevo automóvil; posteriormente, es que tratamos de llevarlo a cabo, desde el punto de vista físico; el problema esta en, que “nos quedamos en el intento”.

El Todopoderoso sin embargo, preparó al mundo con un futuro que ya se sabia desde antes del inicio: esto lo sustentamos en la frase que encontramos en Bamidbar / Números 23:19-20 que dice: No es Adonai un hombre, para mentir, ni hijo de hombre, para volverse atrás. ¿Es que él dice y no hace, habla y no lo mantiene? He aquí que me ha tocado bendecir; bendeciré y no me retractaré.

God is not a man that He should lie; neither the son of man, that He should repent: when He hath said, will He not do it? or when He hath spoken, will He not make it good? Behold, I am bidden to bless; and when He hath blessed, I cannot call it back.

Lo ish El viyjazev uben Adam veyitnejam hahu amar velo yaase vediber velo yikaymena. Hine barej lakajti u berej velo ashibena.

Estas palabras, como muchas otras que se encuentran a lo largo y ancho de la Tora y el Tanaj, nos estarían hablando de un “oscuro y triste destino”, puesto que al estudiar esta palabra, parece que no hubiera sino un sólo e inevitable final, con un camino lleno de tribulaciones, adversidades, dolor, agobio y sufrimiento: con ello debíamos preguntarnos, y seguramente muchos lo han hecho y lo seguirán haciendo:
¿Por qué creo Adonai un mundo lleno de adversidad?
La respuesta también se encuentra en la Torá y el ejemplo más clásico es Abraham, tzadik, quien tuvo que superar no una, sino muchas adversidades: diez de ellas bastante complejas, y al sobrellevarlas, recibió el título de “amado de Adonai” y “quien camino delante de Adonai”: ¿Qué se quiere decir con ello? Que HaKadosh barúj Hu (El Santo Bendito sea Su Nombre), nos pone a prueba solo de acuerdo con nuestra capacidad de sobrellevarlas y superarlas, de la misma manera como un maestro que premia estimula, conseja y castiga a sus estudiantes según su forma de asimilar los conocimientos y el interés que adquiere para aprender, o de la misma manera como el lino, cuando es procesado, las fibras son sometidas a fuertes golpes y solo las de alta calidad y carácter excepcional, pasan a conformar el tejido.

Contamos con herramientas que el mundo “moderno” nos brinda y nos invita a utilizar, como horóscopos, consejería sicológica, tarot, parapsicología, nueva era, yoga, los cuales son métodos que nos ensenan a que fluyan los miedos, pesares, angustias, iras, incomprensiones, tristezas, depresiones, y nos entregan también oportunidades para cambiar, ser pacientes, tener energía positiva, darnos disciplina y orden, crecer en el grupo de amistades y laboralmente: gracias a ellas, muchos de nosotros logramos los “cambios necesarios” para superar las dificultades y por ello es que repetidamente volvemos a consultarlas, cada vez que tropezamos o flaqueamos: incluso, también, para poder proyectarnos hacia un mejor futuro “para nosotros y para nuestros hijos”.

La Torá nos advirtió, desde épocas muy remotas, a no confiar en este tipo de practicas haciéndonos varias advertencias en contra de la idolatría en cualquiera de sus formas y ello lo encontramos, por ejemplo en el libro de Devarim / Deuteronomio en todo el capitulo 4, porque Adonai conoce todos los actos y pensamientos de cada ser humano y sabe que estamos en capacidad de escoger: Maimonides en el libro de los 13 principios de la Fe, nos recuerda el hecho que Hashem nos conoce: Usualmente, en nuestras oraciones (tefilot) solemos repetir: “Yo creo con fe absoluta que Adonai conoce todos los actos y pensamientos del ser humano”, pero, gracias al “libre albedrio” nos dirigimos hacia las medidas enunciadas anteriormente; también contamos con herramientas como la fe, el conocimiento de Adonai y Su Palabra a través de una Tora que “nos es revelada nuevamente cada día” .

A través de la fe, de manera usualmente inconsciente, aprendemos que El Altísimo es el único amo del Universo y nos dirige con bondad, a través de los problemas, hacia ese destino de paz, serenidad y calma que tanto ansiamos.

Un ejemplo de ello lo encontramos en una leyenda, que, es probable que a muchos de nosotros nos haya llegado a través del internet, en la que un hombre conversa con El Creador y le dice que, en algunos momentos del caminar veía dos pares de huellas, pero que en otras un sólo par y le pregunta si es que en ese momento lo había abandonado, y El Creador le contesta que, en ese instante, yo te tenía cargado en mis brazos…

El conocimiento que adquirimos de Adonai, nos enseña a liberarnos de la ira, los resentimientos, la depresión y la ansiedad, porque todo el es bondad, amor y dulzura, es un Señor generoso, caritativo, que ama cada detalle de Su Creación y solo desea lo mejor para cada una de sus criaturas: que como Padre tiene que dirigir y en ocasiones reprimir, pero que ha prometido las bendiciones “hasta que sobreabunden” a todo aquel que obedece sus principios: es decir, sus Mitzvot, jukim y mishpatim, aunque a algunos de ellos no le podamos entender el porque, el motivo ni la razón, porque el entendimiento del hombre, muchas veces es muy limitado.

La Torá es la herramienta que tenemos para dirigir nuestros pasos: ella nos deja una nueva enseñanza cada día, a través del transcurrir del tiempo, porque ella interactúa con nosotros, cuando la dejamos de observar como un “simple libro de historia”, de la misma manera como lo ha hecho con nuestros antepasados a través de los siglos y lo continuara haciendo hasta la pronta llegada del Mashíaj.
La Torá es nuestra conexión hacia Nuestro Creador, de la misma manera como una bombilla necesita de la corriente eléctrica para iluminar: solamente que a través de la fe, dejamos encendido el interruptor para que la energía fluya de una manera constante.

Por lo tanto, y a pesar de las dificultades, de que como esta escrito en el libro de Tehilim / Salmos que dice que “Los pasos del hombre están establecidos por El Creador y es su senda (del hombre) la que El desea”, queriéndonos decir esto que a pesar de haber un solo resultado final, la elección esta en nuestras manos de si pasamos o no por nuestro camino a través de la frustración y la incomodidad, o a través de la alegría y la satisfacción, sin desperdicio de energías, sin esfuerzos, en un sendero pavimentado (una autopista de rápido y fácil fluir) y no una trocha llena de obstáculos y malezas. Adonai quiere que le conozcamos, que retornemos a El, que seamos redimidos, que nos entreguemos “con todas nuestras fuerzas”, omitiendo lo malo y dejándolo a El “en todos nuestros caminos y en todas nuestras acciones” y que nuestros deseos estén alineados tanto física como espiritualmente con Sus Deseos y así no tengamos que recurrir sino a Su Voluntad, desde el principio al fin del año, desde el principio al fin de nuestras vidas en este mundo y en el Olám habá.

REDACTADO POR 321JUDAISMO.COM
30 DE KISLEV DE 5772 – 26 de diciembre de 2011

PorMax Stroh Kaufman

¿Por qué el 25 de Diciembre no es navidad?

En el mundo cristiano y católico, donde quiera que se encuentre, la llegada del 25 de diciembre recuerda una celebración muy especial: el Nacimiento de un redentor, un Mesías, cuyo nombre, según la tradición narrada en los libros del Nuevo Testamento, se llamaría Emanuel, que significa “Dios está con nosotros”, pero que con el tiempo cambiaria a Yehoshúa, Yashua, Yeshúa, Yeshu, Jesús y Jesucristo, según las diferentes tradiciones; ello gracias a que la palabra Yeshúa significa Salvador, como dice en el texto de Mateo 1:21 (Dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados), y Cristo, porque proviene de la traducción al griego y al latín de la palabra Mashíaj (Mesías), la cual literalmente quiere decir, Ungido.
Este día, en el mundo, es celebrado con himnos, villancicos, canticos, regalos, cenas festivas, que varían según cada región.

Pero, ¿Cómo se llegó a esta celebración?
En los libros del Nuevo Testamento, no se encuentra ningún índice del origen de esta festividad: Sin embargo, en el texto de Juan (Yojanán ) 10:22 se encuentra claramente la descripción de cómo Jesús y sus discípulos celebraban la “Fiesta de la dedicación” más conocida como Janucá, tal como está escrito: “Por esos días se celebraba en Jerusalém la fiesta de la Dedicación. Era invierno”,
Esta celebración, desde el punto de vista agrícola, ya venía siendo descrita desde el libro de los Tehilim / Salmos, el número 30.

Tampoco se encuentra en estos libros ningún dato de cómo era la apariencia de Jesús, pero que la tradición trata de pintarlo bajo diferentes contexturas, estaturas, colores de ojos, de piel, presencia o no de barba, color de cabello etc.
Si se trata de buscar referencia de fechas, se encuentran, en el Nuevo Testamento, unos datos claves, que orientan a una fecha aproximada a su nacimiento: los “pesebres” que se encuentran en todas las casas, que ubican este suceso hacia la festividad de Sukot (Fiesta de las cabañas), entre los meses de septiembre y octubre, cuando empieza a bajar la temperatura en Israel pero, todavía hay algo de pastoreo (porque en diciembre, por las bajas temperaturas, no existe suficiente pasto para que el ganado pueda estar vagando, a su libre albedrío); Según las fechas de los embarazos de Elizabeth, y el tiempo de anunciación para el embarazo de Miriam (María), la fecha probable de parto correspondería entre los meses de mayo a junio, considerando el anuncio de que está en Lucas 1:24-38, que resume: 1:24 – 38 Al sexto mes, el ángel Gabriel fue enviado por El Eterno a una ciudad de Galil llamada Natzéret, a una muy joven muchacha (virgen – almaná) desposada con un varón que se llamaba José (Yosef), de la casa de David; y el nombre de la virgen era María (Miriam)…
A partir del Siglo 2 de la Era Común, empieza a aparecer algún tipo de documentación que tampoco es muy precisa, acerca de la celebración de cumpleaños y/o aniversarios pero ello es catalogado como “costumbre pagana” por lo cual la Roma medianamente poderosa como imperio en ese entonces, no considera que se hagan este tipo de celebraciones, lo que se confirma con el Concilio Iliberatum, que se dio entre los años 300 a 324 de la Era común, bajo la supervisión de Obispos de Hispania Baética y Cartago Nova, siendo uno de sus puntos principales la PROHIBICIÓN de participar en juegos o festejos públicos paganos..

Contrastando con lo anterior, se encuentra en los libros del Nuevo Testamento, por algunos llamados como los “Libros de las Buenas Nuevas”, o Evangelios, hay una información precisa de la fecha de fallecimiento de Jesús (Yéshu, Yeshúa o Yehoshúa): ella ocurrió el día 14 del mes de Nísan justo en la víspera de la celebración del Pesaj (Traducido como La Pascua) coincidiendo, con lo que describen, el mal interpretado, “sacrificio del cordero pascual”, situación que era común en cada uno de los hogares judíos de ese entonces quienes tenían la “obligación” (mitzvá) de sacrificar un cordero para la cena festiva del Pesaj .
Hablamos de una mala interpretación del sacrificio del cordero pascual cuando los libros del Nuevo Testamento comienzan a decir en 1 de Corintios 5:7-8 que dice “Desháganse de la vieja levadura para que sean masa nueva, panes sin levadura, como lo son en realidad. Porque Cristo, nuestro Cordero pascual, ya ha sido sacrificado. Así que celebremos nuestra Pascua no con la vieja levadura, que es la malicia y la perversidad, sino con pan sin levadura, que es la sinceridad y la verdad”. Las frases anteriores parece que quisieran decir que, a partir de este momento, se debería hacer una conmemoración de la muerte de Jesús: sin embargo, lo que quiere señalar y que cualquier sacerdote de cualquier religión confirmaría, es que la ceremonia, sea realizada con sinceridad y con la verdad…

Para poder hacer estimaciones de fechas, hay que saber que, en el “antiguo Egipto,” en las épocas aproximadas a los años 300 AEC al 100 AEC, que podríamos denominar como el Período Ptoloméico, existían varios calendarios: uno de ellos, el Calendario Egipcio Modificado, el cual está dividido en tres períodos o estaciones: de Inundación, de Invierno y Verano, cada uno con cuatro meses de treinta días, el cual, gracias a la invasión del imperio Macedónico, empezó a hacerse equivalencias, con la tendencia hacia la unificación hacia un calendario único que hoy conocemos con el nombre de Calendario Gregoriano: en este período de adaptación, los meses egipcios también cambian de nombre de una secuencia como Thot, Paophi, Athyr, Choiak, Tybi, Mechir, Phamenoth, Pharmuthi, Pachon, Payni, Epiphi, y Mesori a la secuencia que se adapta al calendario actual, descrita de la siguiente manera: Thot (Agosto), Paophi, (Septiembre), Athyr (Octubre), Choiak (Noviembre), Tybi (Diciembre), Mechir (Enero), Phamenoth (Febrero), Pharmuthi (Marzo), Pachon (Abril), Payni (Mayo), Epiphi (Junio), Mesori (Julio) y epag (período de 5 días adicionales para completar el ciclo de 365 entre el 24 al 28 de Agosto), calendario que toma Clemente de Alejandría para estipular que el nacimiento de Jesús, tomó lugar el 25 del mes egipcio de Pachon que equivaldría al 20 de Mayo de su calendario actual.

La posible mención más temprana del nacimiento de Jesús, con relación al 25 de diciembre viene, probablemente, de calendarios romanos del siglo 4 de la Era Común, partiendo, probablemente del Concilio de Nicea en el año 325 bajo la dirección de Constantino y de Melecio de Antioquía, donde se fijan las normas para calcular la fecha para la pascua, y que, tanto el Sínodo de Laodicea en el año 363 como el Concilio de Hipona del año 393, establecen cuáles serán los libros que harán parte del Antiguo y Nuevo Testamento. Aproximadamente en el año 400 de la Era Común, Agustín de Hipona hace mención a un grupo de “disidentes” quienes celebran la festividad de la Natividad el 25 de Diciembre pero que se rehusaban en acompañar esta celebración, con las Epifanias, el 6 de Enero. Estos eran los Donatistas, grupo religioso muchas veces perseguido por herejía, de los años 312 a 412 de la Era Común, ubicados en el Norte de África.

No hay que olvidar que una de las condiciones que más influyó en la teoría del nacimiento de Jesús el 25 de Diciembre, se basa en las costumbres paganas que adoptaron en el imperio romano relacionado con la Saturnalia , en la cual, a los esclavos se les terminaba su trabajo en los campos en invierno, en dichos días había cenas festivas, intercambio de regalos, encendida de antorchas, y ponía fin al período de mayor oscuridad del año, para que se diera origen al nacimiento del Sol Invicto, celebración instituida “legalmente” por el emperador romano Aureliano, en el año 274 de la Era Común, y al asumir esta fecha, para el nacimiento de Jesús, sería más rápidamente asumida tanto por los paganos, como por los miembros de la naciente “religión cristiana.”

En el siglo 7 de la Era Común se encuentran datos de cómo el Papa Gregorio el Grande, escribe a los misioneros ubicados en el territorio de la Gran Bretaña, para que no destruyan los templos paganos sino que los conviertan en templos de oración para los cristianos, y sus celebraciones, sean transformadas en días de honra a los mártires también cristianos. Esto apoya la hipótesis previamente descrita.

Al revisar lo escrito en relación al año litúrgico bizantino y sus celebraciones, se encuentra escrita la Navidad, con fecha del 25 de Diciembre.

Ya en el Siglo 12, gracias a los escritos de Dionisio Bar Salibi, también conocido como Jacob bar Salibi, se documenta el cambio de la celebración del nacimiento de Jesús, al 25 de diciembre.

Otra hipótesis, tal vez extraña, dice que, como el 14 del mes de Nisán fue la crucifixión de Jesús, y ello corresponde al 25 de marzo, 9 meses antes, corresponde al 25 de diciembre, el 25 de marzo, fecha que en algunos lugares es conocida como la Fiesta de la anunciación, ella conmemora la concepción de Jesús y por consiguiente, 9 meses después, ocurre su nacimiento. Esto se cree que es elaborado por Tertuliano de Cartago, alrededor del año 200 de la Era Común.

Algo parecido describió Agustin, en el siglo 5 de la Era Común, anunciando que, a la virgen María se le dijo que iba a concebir, el 25 de marzo, su hijo nació, el 25 de Diciembre.

Otra hipótesis de autor desconocido pero que se relaciona con un tratado de origen cristiano llamado, “de solsticios y Equinoccios”, probablemente del siglo 4 de la Era Común, habla que la concepción de Jesús se relaciona con el solsticio de invierno.
En las Iglesias orientales, por ejemplo, la fecha de la navidad, no corresponde al 25 de diciembre sino, al 6 de Enero, basándose en que el 14 de nisán, correspondería en elo calendario griego, al 6 de abril en el calendario actual, y nueve meses antes, corresponde al 6 de enero, asociando ambos eventos, con la crucifixión la anunciación y el nacimiento. Para la iglesia Armenia, la fecha no es el 6 de enero, sino el 7 de enero.

Es importante recordar que, con la concepción de que Jesús nació, creció y vivió en un ambiente judío y murió siendo judío (tal como lo recuerda en forma clara y explícita, el INRI colocado sobre la cruz en la que fue ajusticiado), para el judaísmo NUNCA ha tenido importancia la fecha de nacimiento, sino la fecha de defunción.

Y si fuera por el judaísmo, hay dos opiniones distintas en el Talmud babilónico: la primera que dice que en el mes de Nisán, el mundo fue creado, es el mes en que nacieron los patriarcas, y es el mes en el cual el mundo va a ser redimido, para llegar al Olám haBá (el mundo venidero), y la segunda que dice que el séptimo mes, el mes en el que se anuncia la aparición del hombre sobre la tierra, se hará la redención, este será el mes de Tishréi, al que corresponde a los meses de septiembre / Octubre; por consiguiente, ninguno de los meses anteriores Nisan (Marzo/abril) ni Tishréi (Septiembre/Octubre) podrían corresponder al mes que la concepción cristiana anuncia como la fecha que se relaciona con el nacimiento del Mashíaj (Mesías) redentor y salvador.

Al final vemos como, desde los más recónditos lugares de la historia de la humanidad, todo señala a que el 25 de diciembre es una incorporación pagana: la celebración al Sol Invicto, a la cual podemos asociarle la convicción que aportó el mitraísmo que decía que el intercesor de la raza humana, luego de haber escapado de una gran inundación, en un bote, iba a permitir un juicio final, luego de una gran cena, el día 25 de diciembre, fecha en la cual los fieles irían bautizados al paraíso y los infieles al infierno.

El fin nunca justifica los medios: si usted ya conocía y /o tenia sospechas que el 25 de diciembre no corresponde al nacimiento de Jesús, no lo siga celebrando solamente bajo la convicción de que él vino para resolver todos los problemas de la humanidad, que murió crucificado por todos los pecadores, porque estaría usted, amigo lector, haciendo caso omiso de una de sus primeras advertencias cuando inició su era de enseñanza, en la que estipuló que “no vine a cambiar ni una jota ni una tilde de esta ley” y estaría dejando de creer en su palabra cuando él le advierte a sus discípulos que “Dios no es hombre para equivocarse”…por lo tanto, amigo lector, está cordialmente invitado a compartir esta reflexión, para su bienestar, y el de su prójimo.

Redactado por 321judaismo.com el 29 de Kislev de 5772 – 25 de Diciembre de 2011

PorMax Stroh Kaufman

Vayigash

Haftará Vayigash: Yejezquél / Ezequiel 37:15 – 37:28

 

No acabamos de celebrar el milagro de las luces de Janucá, con todas sus maravillas, la inaguración del templo, la reunificación del reino para la práctica del judaísmo, cuando nos vemos “enfrentados “a leer la parashá de Vayigásh, y su respectiva haftará, que dice así:

Y vino la palabra del Eterno a mí, diciendo: Y tú, hijo de hombre, toma para ti un pedazo de palo y escribe sobre él: “Para Yehudá y para los hijos de Israel, sus compañeros”. Luego toma otro trozo de palo y escribe sobre él: “Para Yoséf, del cual desciende Efráim, y para toda la casa de Israel, sus compañeros”. Y júntalos uno con otro para que se tornen uno solo en tu mano. Y cuando te hablaren los hijos de tu pueblo diciendo.’ “ciertamente nos dirás lo que quieres decir con esto”, diles: Así dice el Eterno: He aquí que voy a tomar el reino de la tribu de Yoséf que está en mano de Efráim, y las tribus de Israel sus compañeros, y los juntaré al reino de la tribu de Yehúda, y de ellos haré un solo reino, y vendrán a ser uno mismo en mi mano. Y los palos en que escribieres estarán en tu mano, delante de sus ojos. Y les dirás: Así dice el Eterno: He aquí que Yo tomaré a los hijos de Israel de entre las naciones adonde se han ido, y los recogeré de todas partes y los introduciré a su propia tierra. Y haré de ellos una sola nación en la tierra, sobre los montes de Israel, y un solo rey habrá para todos ellos; y nunca más serán dos naciones ni se dividirán en dos reinos. Ni se contaminarán más con sus ídolos ni con sus abominaciones, ni con ninguna de sus transgresiones, sino que Yo los salvaré de entre todas sus moradas en donde han pecado, y los purificaré; así ellos serán mi pueblo, y Yo seré su Elohim. Y mi siervo David será rey sobre ellos; y todos ellos tendrán un solo pastor; y andarán en mis juicios, y guardarán mis estatutos y los cumplirán. Y habitarán en la tierra que di a mi siervo Yaakov, en donde habitaron vuestros padres, y habitarán en ella así ellos como sus hijos, y los hijos de sus hijos, para siempre; Y mi siervo David será príncipe de ellos para siempre. Y celebraré con ellos un pacto de paz, una alianza eterna; y los estableceré en su tierra y los multiplicaré, y pondré mi Santuario en medio de ellos para siempre. Y estará mi morada con ellos, y Yo seré su Elohim y ellos serán mi pueblo. Y sabrán las naciones que Yo soy el Eterno que santifica a Israel, cuando estuviere mi Santuario en medio de ellos para siempre.

Vayehi devar Adonai elai lemor. Veatá ben adam kaj lejá etz ejád ujtov alav li Yehudá velibnéi Israel javeráv ulekáj étz ejad ujetov aláv le Yoséf étz Efráim vejol beit Israel javerav. Vekaráv otám ejad el ejad lejá leétz ejad vehayú laajadím beyadéja. Vekaasher yomerú eléija benéi améja lemor hálo taguíd lánu ma éle laj. Daber aléhem ko amar Adonai Elohim híne ani lokéaj et étz Yoséf asher beyád Efráim veshivtéi Israel javeráv venatáti otám aláv et étz Yehudá vaasitím leétz ejad vehayú ejad beyadí. Vehayú haetzím asher tijtóv aléihem beyadéja leeinéihem. Vedaber aléihem ko amar Adonai Elohim híne aní lokéaj et benéi Israel mibéin hagoím asher halejú sham vekibátzti otám misavív vehevéti otám el admatám. Veasíti otám legói ejad baáretz beharéi Israel umélej ejad yiyé lejulám lemélej veló yihyú od lishnéi goím veló yejatzú od lishtéi mamlajót od. Veló yitameú od beguiluléihem ubeshikut´zeihem ubejol pishéihem vehoshatí otám mikól moshvotéihem asher jateú bahém vetihárti otám vehayú li leám vaaní eheyé lahém le Elohim. Veavdí David mélej aléihem veroé ejad yiyé lejulám ubemishpatái yelejú vejukotái yishmerú veasú otám. Veyashvú al haáretz asher natáti leavdí le Yaakov asher yashvú ba abotéijem veyashvú aléiha hemá ubenéihem ubnéi bnéihem ad olám veDavid avedí nasí lahém leolám. Vejaráti lahém berít shalom berít olám yiyé otám unetatím vehirbeíti otám venatáti et mikdashí betojám leolám. Vehayá mishkaní aléihem vehaíiti lahém le Elohim vehemá yiyú li leám. Veyadéu hagoím ki aní Adonai mekadésh et Israel bihiót mikdashí betojám leolám.

La haftará a discutir está fuertemente relacionada con la futura reunificación del pueblo de Israel, como nación; el mensaje que trae Yejequél / Ezequiel, en este momento, es el de la restauración de la nación otra vez a su tierra después de un cautiverio; en esta profecía, el recibe  las instrucciones del Eterno, para tomar, en su mano, dos pedazos de madera, con los nombres de los reinos de Yehudá y para los hijos de Israel, que los representa, como Yoséf y como descendientes de Efráim.

Hashem le dice, “Tráelos, que yo los uniré en tus manos.” Aunque El Eterno, garantizo, incondicionalmente, que la dinastía del Rey David no se perdería, esto no incluía la fragmentación, tal como sucedió con Yeravam ben Nevat, un descendiente de la tribu de Yoséf,  quien condujo una importante rebelión frente a la dinastía de Yehudá, ganando control sobre la nación judía, logrando nombrarse como primer rey de las diez tribus del norte, y Yejezquel / Ezequiel fue quien profetizó que ambos reinos se transformarían en una unidad indivisible, profecía que se produce en momentos en que el pueblo que oscilaba entre un falso optimismo y una completa desconfianza, provocados dichos sentimientos, por la reciente destrucción de la nación judía y por una promesa que podrían reconstruir a Jerusalém, lo que les disminuyó notablemente, la fe en la posibilidad de una restauración.

La idea de la unificación, del modo como describe la profecía, dará al pueblo una sensación de seguridad absoluta.

 

Yejezkel / Ezequiel continua la profecía diciendo, en el nombre de Adonai,   ” y los purificaré; así ellos serán mi pueblo, y Yo seré su Elohim. … y pondré mi Santuario en medio de ellos para siempre. ” Predicción con la que el pueblo judío anhela la llegada de la era mesiánica, en la cual se constituirá, en UNA SOLA ENTIDAD, ETERNA, ARMONIOSA E INSEPARABLE, CON HASHEM.

¿Qué  pide a cambio El Eterno para poder revelarse a su pueblo y al mundo en general? ¿Qué necesita para mostrar su dominio absoluto sobre todas las cosas?

Sin lugar a dudas, la total cooperación y la perfecta armonía del pueblo judío, de cada cual para su hermano, su prójimo; es decir, del uno con el otro. Es, en ese momento cuando el pueblo judío estará más unido que nunca, y entonces El Todopoderoso se unirá con Su Pueblo, formando una identidad única e inseparable que será reconocida en el mundo y en el universo entero.

Las bases de esta unidad están asentadas en la parashá de que se relaciona con esta haftará: Yoséf se encarga de desarrollar un mecanismo en el cual hace caer en cuenta en sus hermanos de todas las cosas que habían hecho, los convence acerca de sus malos juicios y sus malas acciones, les hace borrar sus dudas y esto permite que sean removidos todos los pensamientos de odio, celos, y venganza que pudiera existir en ellos, permitiendo la reunificación de la Casa de Israel, a través de los dos grandes poderes en dicha casa: Yoséf y Yehudá… ellos se abrazan y se reúne nuevamente, la casa de Yaakov, bajo un solo estandarte.

Desafortunadamente, pocos años después, el descendiente de Yoséf, Yeravám, y el descendiente de Yehudá, Rejavám, crearán una situación de disputa irrevocable, que generará que cada uno  de ellos establezca su propio liderazgo, y así, la nación se divida nuevamente, para que se genere, la profecía que estamos hablando, que revela Ezequiel, para un futuro venidero.

Del mismo modo como, la reunión y el reencuentro entre Yoséf y Yehudá producen en Yaakov (después de 22 años) el “reavivamiento de su espíritu” (Bereshit 45:27) es el modo como Hashém, nuestro Creador, Nuestro Padre, generará una experiencia futura en el pueblo de Israel, en cada uno de sus integrantes, en la cual, las diez tribus perdidas de Israel, terminarán con un largo y oscuro exilio de muchísimos años, durante los cuales no tuvieron un contacto, ni directo ni apropiado con el Eterno, y el pueblo de Israel se constituirá en UNO SOLO, POR TODA LA ETERNIDAD, CON SU SHEJINÁ, tal como está escrito que “El espíritu de Israel será restaurado por siempre”.

Que sea la luz de este Janucá que está por concluir, la que nos permita ver pronto, en nuestros días, esta unificación por la cual permanentemente elevamos nuestras oraciones al Todopoderoso y que nos permita reunir todos los méritos necesarios para que SU DIVINA PRESENCIA descanse entre nosotros, POR SIEMPRE Y PARA SIEMPRE, como nos lo tiene prometido.

 

 

JAG JANUCÁ SAMEAJ – SHAVUA TOV

 

Redactado el 28 de Kislev de 5772 – 24 de diciembre de 2011 por 321judaísmo.com

Tiene derechos de autoría intelectual pero se permite su reproducción por cualquier medio, físico y/o electrónico, siempre y cuando se consideren unos conceptos básicos:

1.- No debe ser distribuido con fines lucrativos.

2.- No debe ser alterada la palabra de la Torá

3.- Cite la fuente.

4.- Si el material llegara a ser impreso, y se daña (destiñe, decolora, alguna de las hojas se rompe, etc.) no lo destruya por motivos de preservación del medio ambiente ni por motivos halájicos: entiérrelo.

 

 


¿Cómo es posible que un descendiente de Yosef pudiera transformarse en un personaje malvado? ¿Cómo se explica que Yeravám hiciera cosas como bloquear, con sus ejércitos,  el paso hacia Jerusalém para evitar las peregrinaciones hacia esta ciudad? Dicen nuestros sabios que un tzadik se queda con las cosas buenas que tiene y se deshace de las malas, mientras que un rashá, escoge las malas, y se revela ante las buenas.

Hijo del Rey Shlómo / Salomón

Y le hablaron todas las palabras de Yoséf que les había dicho; y cuando vio los carros que Yoséf había enviado para llevarle, revivió el espíritu de Yaakov, su padre.
Vayedabrú eláv et kol dibréi Yoséf asher dibér aléihem vayar et haagalót asher shaláj Yoseéf lasét otoó vatejí rúaj Yaakov abihém.

PorMax Stroh Kaufman

Luz entre las Naciones

¡SERÁS UNA LUZ PARA LAS NACIONES!

 

¿Podría aplicarse esta profecía tan antigua a la realidad del pueblo de Israel en  nuestros días?

En estos días en los que nos dedicamos a recordar una hazaña de un pequeño grupo de hombres que lucharon y lograron obtener el equilibrio emocional de una provincia en ese entonces, la independencia para continuar con sus prácticas y costumbres religiosas, que esto se evidenció a través del milagro del encendido de unas “pequeñas luces;” fiesta que permite liberar nuestra llama interior, que solemos conocer con el nombre de ” Or Haganuz,” la cual no es una luz ordinaria, sino una llena de secretos, misterios que viene desde lo más profundo de nuestras profundidades, y que cuando le permitimos brillar, lo hace inicialmente inundándonos todo nuestro ser y, a medida que coge fuerza, es capaz de inundar al mundo entero, tal como reza la profecía de Yeshaia / Isaías yo te constituí como pacto para el pueblo, como luz para las naciones: así, el pueblo judío, en la actualidad brilla para todo el mundo, en todo lo que hace y, uno de las maneras como podemos visualizar la realidad de esta profecía es en, en los avances de la ciencia, y en este caso en particular, en los premios Nobel.

Por lo menos 185 judíos y personas con por lo menos 50%  de ancestros judíos documentados, han recibido el premio Nobel, constituyendo el 22% del total de recipientes de esta mención desde el año 1901 hasta el 2011  especialmente en los campos de Química, Economía, Física, Fisiología/Medicina. Con relación a las organizaciones que han participado en investigaciones y que hayan sido galardonados con el premio Nobel, el 25% de ellos han sido fundadas por judíos o descendientes de judíos con 50% de consanguinidad. Lo anterior teneiendo en cuenta que loa población judía es, aproximadamente, el 0,2% de la población mundial y un equivalente al 2% de la población de los E.U.A.

Veamos cómo es la distribución:

Química (32 ganadores, 20% del total mundial).

Economía (28 ganadores, 41% del total mundial).

Literatura (13 ganadores, 12% del total mundial).

Paz (9 ganadores, 9% del total mundial) .

Física (49 ganadores, 26% del total mundial).

Fisiología o Medicina (54 ganadores, 27% del total mundial).

 

Individualmente:

En química:

  • Adolph von Baeyer 1(1905)
  • Henri Moissan 1 (1906)
  • Otto Wallach (1910)
  • Richard Willstätter (1915)
  • Fritz Haber (1918)
  • George de Hevesy (1943)
  • Melvin Calvin (1961)
  • Max Perutz (1962)
  • Christian Anfinsen 2 (1972) – William Stein (1972)
  • Ilya Prigogine (1977)
  • Herbert Brown (1979)
  • Paul Berg (1980)Walter Gilbert (1980)
  • Roald Hoffmann (1981)
  • Sir Aaron Klug (1982)
  • Herbert Hauptman (1985)Jerome Karle 6 (1985)
  • John Polanyi (1986)
  • Sidney Altman (1989)
  • Rudolph Marcus (1992)
  • George Olah (1994)
  • Sir Harold Kroto (1996)
  • Walter Kohn (1998)
  • Alan Heeger (2000)
  • Aaron Ciechanover (2004)
  • Avram Hershko (2004)Irwin Rose (2004)
  • Roger Kornberg (2006)
  • Martin Chalfie (2008)
  • Ada Yonath (2009)
  • Dan Shechtman(2011)

En Economía

  • Paul Samuelson(1970)
  • Simon Kuznets (1971)
  • Kenneth Arrow(1972)
  • Wassily Leontief 1 (1973)
  • Leonid Kantorovich (1975)
  • Milton Friedman(1976)
  • Herbert Simon 3(1978)
  • Lawrence Klein(1980)
  • Franco Modigliani(1985)
  • Robert Solow(1987)
  • Harry Markowitz(1990)
  • Merton Miller 3 (1990)
  • Gary Becker(1992)
  • Robert Fogel (1993)
  • John Harsanyi (1994)
  • Reinhard Selten 3 (1994)
  • Robert Merton 3(1997)Myron Scholes (1997)
  • George Akerlof 1(2001)Joseph Stiglitz 10 (2001)
  • Daniel Kahneman (2002)
  • Robert Aumann (2005)
  • Leonid (Leo) Hurwicz (2007)Eric Maskin 14 (2007)Roger Myerson (2007)
  • Paul Krugman (2008)
  • Elinor Ostrom (2009)
  • Peter Diamond  (2010)
  • Cristopher Sims (2011)

Literatura

  • Paul von Heyse,1 (1910)
  • Henri Bergson (1927)
  • Boris Pasternak (1958)
  • Shmuel Agnon (1966)
  • Nelly Sachs (1966)
  • Saul Bellow (1976)
  • Isaac Bashevis Singer (1978)
  • Elias Canetti (1981)
  • Joseph Brodsky (1987)
  • Nadine Gordimer (1991)
  • Imre Kertész (2002)
  • Elfriede Jelinek3 (2004)
  • Harold Pinter (2005)

Nobel de Paz

  • Tobias Asser(1911)
  • Alfred Fried(1911)
  • René Cassin(1968)
  • Henry  Kissinger(1973)
  • Menachem Begin(1978)
  • Elie Wiesel(1986)
  • Shimon Peres(1994)
  • Yitzhak Rabin(1994)
  • Sir Joseph Rotblat(1995)

Premios Nobel en Física

  • Albert Michelson 1 (1907)
  • Gabriel Lippmann (1908)
  • Albert Einstein (1921)
  • Niels Bohr 1(1922)
  • James Franck (1925)
  • Otto Stern (1943)
  • Isidor Rabi (1944)
  • Wolfgang Pauli 6(1945)
  • Felix Bloch (1952)
  • Max Born (1954)
  • Igor Tamm (1958)
  • Ilya Frank (1958)
  • Emilio Segrè (1959)
  • Donald Glaser (1960)
  • Robert Hofstadter (1961)
  • Lev Landau (1962)
  • Eugene Wigner 7(1963)
  • Richard Feynman (1965)Julian Schwinger (1965)
  • Hans Bethe 1(1967)
  • Murray Gell-Mann (1969)
  • Dennis Gabor (1971)
  • Leon Cooper (1972)
  • Brian Josephson (1973)
  • Ben Mottelson (1975)
  • Burton Richter (1976)
  • Arno Penzias (1978)
  • Sheldon Glashow (1979)Steven Weinberg (1979)
  • Arthur Schawlow 3(1981)
  • K. Alexander Müller 1(1987)
  • Leon Lederman (1988) – Melvin Schwartz (1988)Jack Steinberger (1988)
  • Jerome Friedman (1990)
  • Georges Charpak (1992)
  • Martin Perl (1995)Frederick Reines (1995)
  • David Lee (1996)
  • Douglas Osheroff 3(1996)
  • Claude Cohen-Tannoudji (1997)
  • Zhores Alferov 1(2000)
  • Vitaly Ginzburg (2003)Alexei Abrikosov 1(2003)
  • David Gross (2004)H. David Politzer (2004)
  • Roy Glauber (2005)
  • Saul Perlmutter (2011)Adam Riess(2011)

Ganadores de Premio Nobel en Fisiología / Medicina

  • Paul Ehrlich(1908)Elie Metchnikoff 1 (1908)
  • Robert Bárány(1914)
  • Otto Meyerhof(1922)
  • Karl Landsteiner(1930)
  • Otto Warburg 3 (1931)
  • Otto Loewi  (1936)
  • Joseph Erlanger(1944)
  • Sir Ernst Chain(1945)
  • Hermann Muller 1 (1946)
  • Gerty Cori 8 (1947)
  • Tadeus Reichstein(1950)
  • Selman Waksman(1952)
  • Sir Hans Krebs(1953)
  • Fritz Lipmann(1953)
  • Joshua Lederberg(1958)
  • Arthur Kornberg(1959)
  • Konrad Bloch(1964)
  • Francois Jacob(1965)André Lwoff  (1965)
  • George Wald(1967)
  • Marshall Nirenberg(1968)
  • Salvador Luria(1969)
  • Julius Axelrod(1970)
  • Sir Bernard Katz(1970)
  • Gerald Edelman(1972)
  • David Baltimore(1975)Howard Temin(1975)
  • Baruch Blumberg(1976)
  • Andrew Schally (1977)Rosalyn Yalow(1977)
  • Daniel Nathans(1978)
  • Baruj Benacerraf(1980)
  • Sir John Vane 3(1982)
  • César Milstein(1984)
  • Michael Brown (1985)Joseph Goldstein(1985)
  • Stanley Cohen(1986)Rita Levi-Montalcini(1986)
  • Gertrude Elion(1988)
  • Harold Varmus(1989)
  • Edmond Fischer 3 (1992)
  • Alfred Gilman (1994)
  • Martin Rodbell (1994)
  • Stanley Prusiner (1997)
  • Robert Furchgott (1998)
  • Paul Greengard 9(2000)Eric Kandel (2000)
  • Sydney Brenner (2002)H. Robert Horvitz (2002)
  • Richard Axel(2004)
  • Andrew Z. Fire (2006)
  • Bruce Beutler(2011)Ralph Steinman(2011)

No olvidemos que, El alma del hombre es la lámpara de Adonai, cuyo propósito en la vida es iluminar el mundo con la luz Divina. El Eterno proveyó al hombre del “combustible” que genera Su luz, la Torá y sus mitzvot, que encarnan la sabiduría y voluntad Divinas, y manifiestan Su luminosa verdad. Pero el aceite Divino precisa de una “mecha” para canalizar su sustancia y convertirlo en una llama iluminadora. La Torá es la sabiduría Divina; pero para que la sabiduría Divina se manifieste en nuestro mundo, debe haber un cerebro físico que la contemple, digiera y exprese por medio de la lengua y la pluma. Las mitzvot (preceptos) son la voluntad Divina …

 

Convenciones:

1: de Madre judía y padre no judía

2: Convertido al judaísmo

3. De padre judío y madre no judía

4: Ambos padres convertidos al catolicismo

5: Abuela materna judía

6: De sus cuatro abuelos su abuela materna no era judía.

7: Ambos padres convertidos al luteranismo

8: Convertido al catolicismo

9: Criado como cristiano por madrastra cristiana

 

Publicado por 321Judaismo.com

27 de Kislev de 5772 – 22 de diciembre de 2011.

PorMax Stroh Kaufman

Los derechos de los niños… desde la óptica judía

 

Los derechos de los niños: Dedicado a los padres y educadores

Los valores judíos abundan en el mundo que nos rodea, en la belleza de la naturaleza, en las interacciones humanas, en la música y las historias y las fiestas que celebran todas las naciones. El Día Universal del Niño se basa en valores judíos como tzedaká, ya que se intenta promover la ayuda entre los niños; shalom, porque reconocemos que los niños tienen derecho a vivir en paz, y kesher, ya que los niños se conectan unos con otros.

En 1954, la Asamblea de la ONU declaró lo que  los educadores de niños en la primera infancia siempre han sabido: que los niños son nuestro vínculo valioso con el futuro, y que la tarea de proteger sus derechos debe recaer en otros, ya que los niños en general no tienen una voz política propia. Lo cual no quiere decir que los niños no tengan voz. Sí tienen voz, y cada día hacen importantes aportes a este mundo. Los rabinos del Talmud reconocieron esto.
Dijo Resh Lakish en el nombre de Yehudá(HaNasí) el Príncipe: El mundo perdura sólo por el aliento de los colegiales (Shabat 119b). El aliento, las voces y sobre todo los aportes de los niños pequeños son lo que mantiene vivas a nuestras comunidades.

Quienes tienen la función de ser los docentes de niños pequeños, su deber es honrar, alentar y capacitar a estas voces. Todo el tiempo hay que alentar  a los niños para que “usen sus propias palabras”. La tradición judía desarrolló una fe clave en el poder enorme de las palabras. En efecto, el mundo mismo es creado con una palabra. Vaiomer elohim ieji or vaieji or: Y dijo El Eterno “Haya luz”, y hubo luz (Bereshit 1:3). Por lo visto Adonai sabía las palabras que debía decir, pero los niños no siempre tienen las palabras correctas. A veces tenemos que decirles qué palabras usar (“Dile a Yosef: ‘No me gusta que me pegues’”) y felicitarlos cuando hablan por sí mismos (“¡Julia y Soffi, estamos muy orgullosos de cómo hablaron de usar la bicicleta, y como resolvieron turnarse para que las dos pudieran disfrutarla!”).
En septiembre de 2004, en el Día de Debate General del Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas, con el tema “Implementación de los Derechos del Niño en la Primera Infancia”, Patrice L. Engle (1) señaló: “Desde que nacen, los niños comunican sus necesidades y preferencias; para cuando tienen 3 años, la mayoría de los niños pueden comunicar ideas y pensamientos en palabras. El espíritu de este derecho se debe respetar asegurándose de que quienes cuidan a los niños (en las familias y las escuelas) escuchen las opiniones de los niños y las tengan en cuenta” (Fundación van Leer, p. 13). Honramos a los niños y sus ideas dándoles toda nuestra atención cuando eligen compartir su mundo con nosotros. Como docente de los más pequeños, ocasionalmente o, con cierta frecuencia, deje de limpiar la mesa, siéntese en un rincón del aula y simplemente escuche. Escriba las palabras de los niños para que más tarde vuelvan a oírlas. El shemá –el valor de escuchar con atención– es el lema de la fe judía. El shemá también es parte de la esencia de nuestra identidad como educadores judíos de la primera infancia: docentes que escuchan realmente a los niños y los valoran.

El Talmud reconoce los aportes de los docentes hasta tal punto que es como si fueran los padres de cada niño al que se le enseña. “Dijo Resh Lakish: El que enseña la Torá al hijo de su prójimo es considerado por las Escrituras como si lo hubiera creado” (Sanedrín 99b). Nuestra responsabilidad hacia cada niño es algo muy serio, dado que la tradición judía establece obligaciones considerables para los padres respecto de sus hijos. Mucho antes de que las Naciones Unidas intervinieran para proteger los derechos de los niños, la Torá y el Talmud habían tratado este tema. Por eso, debemos dar el ejemplo, y enseñar a los padres a la manera judía para que cuiden a sus hijos.
El Talmud dice que hay determinadas responsabilidades obligatorias del padre hacia su hijo:

“El padre está obligado respecto de su hijo a circuncidarlo, redimirlo, enseñarle Torá, desposarlo y enseñarle un oficio. Según algunos, también a enseñarle a nadar” Kidushin 29a).

Podemos entender así estas obligaciones: el padre o la madre están obligados a preparar a su hijo o hija para ser parte de la comunidad judía, mediante la circuncisión (brit milá) y el pidión habén (si el niño no es hijo de un cohén ni un leví) o mediante la ceremonia ritual para celebrar el nacimiento de una niña. El niño tiene derecho a ser parte de una comunidad.
El padre o madre debe enseñarle al niño la Torá. El padre o madre no sólo debe abrirle la puerta al niño sino también darle las herramientas y el conocimiento necesarios para ser un miembro pleno de la comunidad. El niño tiene derecho a tener una identidad judía. Al obligar al padre a encontrar esposa para su hijo, los rabinos indicaron que los padres son responsables de sus hijos más allá de la niñez.
Los niños tienen derecho a que sus padres los cuiden y los mantengan hasta que pueden valerse totalmente por sí mismos. De ahí la siguiente obligación, enseñarle un oficio. El niño tiene derecho a tener un ingreso y ganarse la vida. El Talmud dice: “El que no enseña a su hijo un oficio o profesión puede ser considerado como si le enseñara a robar” (Talmud Kidushin 29a). Y con respecto a nadar, nosotros como docentes, y los padres, estamos obligados a dar a los niños las habilidades que necesitan para sobrevivir. Un niño que no sabe nadar puede ahogarse. Todo niño tiene derecho a no ahogarse.
El Talmud tiene más para decir sobre la crianza de los hijos. Algunas de estas sentencias, que sin duda les corresponden también a los docentes de la primera infancia, son las siguientes:

• Nunca amenaces a los niños. Castígalos o bien perdónalos. (Semajot 2:6)
• Negarle al niño el conocimiento religioso le quita al niño su herencia. (Talmud Sanedrín 91b)
• Todo padre o madre está obligado a enseñar a sus hijos el cumplimiento de las mitzvot, porque está escrito: “Cría al niño en su camino (en que debe andar)”. (Kohelet / Proverbios 22:6)
• Las madres deben iniciar a sus hijos en el aprendizaje de la Torá. (Shemot Rabá 28:2)
• El padre debe procurar proteger a su hijo de las mentiras, y siempre debe mantener la palabra dada a sus hijos. (Talmud Sucá 46b)
• Si un niño pequeño es capaz de mover el lulav correctamente, sus padres deben permitirle tener uno propio. (Talmud Sucá 28a)
• La ira en un hogar es como la podredumbre en la fruta. (Talmud Sotá 3)
• Rabá dijo que un padre o madre nunca debe demostrar favoritismo entre sus hijos. (Talmud Shabat 10b)
• El padre no debe prometer darle algo al hijo y luego no dárselo, porque así el hijo aprende a mentir. (Talmud Sucá 46b)
• El padre que enseña a su hijo es como si hubiera enseñado a su hijo, al hijo de su hijo, y así sucesivamente hasta el fin de las generaciones. (Talmud Kidushin 36)
• Para el padre o la madre que enseña con el ejemplo personal y no sólo con palabras, quien lo escucha toma en serio su consejo. En cuanto al padre o la madre que no hace lo que dice con tanta elocuencia, su consejo es rechazado. (Comentario sobre las Máximas de los Maestros)

En su discurso principal durante el Día de Debate General del Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas, María Francisca Ize-Charrin (2) dijo: “Incluso los niños más pequeños tienen derecho a […] crecer en un entorno de comprensión, paz, tolerancia, igualdad de sexos y amistad entre todos los pueblos” (Fundación van Leer, p. 11). Cuánta razón tenía. Los niños tienen derecho a vivir en paz.
El valor de shalom está presente no sólo en el Día Universal del Niño sino en todos los aspectos de la vida que merecen los niños. Ayudamos a los niños a vivir en paz cuando les enseñamos a ser rodfei shalom –buscadores de la paz–. Ayudamos a los niños a cumplir la mitzvá de hacer las paces con el prójimo cuando les damos a los niños las herramientas para ayudar a sus amigos a resolver los desacuerdos. ¡Esto incluso se puede incluir en la tabla de tareas del aula! Dar a los niños las estrategias para hacer del aula un lugar pacífico les permite establecer y mantener una atmósfera de paz.

También podemos alentar a las familias de nuestros niños a que establezcan una atmósfera de paz en sus hogares. Podemos ayudar a los padres a escuchar a sus hijos, a darles el poder y las herramientas para resolver los conflictos, y a trabajar juntos para crear y mantener shalom bait –la paz en el hogar– mediante el respeto mutuo y la alegría de hacer felices a los demás. Cuando damos el ejemplo de estas cosas en la escuela, y con los padres en los talleres y en forma regular en nuestras comunicaciones, se puede establecer un ambiente de paz, respeto y afecto en la escuela y en los hogares de nuestras familias.

Cuanto más saben los niños acerca de otros niños del mundo, más se hace presente en sus vidas el valor de kesher –conexión–. Hacer amigos por correspondencia con niños de Israel expande los horizontes de los niños de países de todo el mundo y fortalece los lazos de Klal Israel. En Internet se pueden encontrar historias de niños de comunidades judías de todo el mundo para compartirlas con los alumnos, siempre reforzando el concepto de que hay niños parecidos a nosotros en todo el mundo. Los niños que pueden identificarse con personas que no son parte de su comunidad inmediata son más capaces de ser empáticos, de tener una visión más amplia y de querer tratar de mejorar la vida de los demás, incluso de las personas que no conocen.

No se debe subestimar los aportes de los niños pequeños. Emprendemos iniciativas de tzedaká con los niños como experiencia fundacional de la primera infancia. Juntamos monedas en una caja de tzedaká preparándonos para Shabat, recolectamos latas de comida u otros objetos para ayudar a los menos afortunados de nuestras comunidades.

Como docentes (y padres), podemos dar herramientas a nuestros niños y permitirles ayudar y ser solidarios con otros niños también. Los niños pueden juntar libros o juguetes para ayudar a los niños menos afortunados que ellos en sus propias comunidades. A la hora de decidir a quién dar el dinero de tzedaká del curso, los docentes pueden dar a conocer a los niños organizaciones como Free the Children (niños que ayudan a otros niños mediante la educación) http://www.freethechildren.com/ o Kids Helping Kids (un programa de Unicef).

El Día Universal del Niño le recuerda al mundo entero que debemos honrar, mantener y cuidar a los niños del mundo como ya lo hacemos los educadores de la primera infancia. Los valores judíos que prevalecen en ese día también deben estar siempre presentes en nuestro trabajo con los niños. Creamos un mundo más pacífico, más generoso, más solidario para los niños en el trabajo que hacemos cada día. Hay un cuento jasídico que sirve de orientación valiosa en nuestra tarea.

Una vez un padre fue a consultar al Baal Shem Tov por un problema relativo a su hijo. Se quejó de que su hijo estaba abandonando el judaísmo y la moralidad, y preguntó al rabi qué podía hacer. El Baal Shem Tov respondió: “Ámalo más”. Con todo lo que hacemos cada día, recordemos amar a cada niño un poquito más.

 

(1) Asesora sénior, Desarrollo Integrado de la Primera Infancia, Unicef, Nueva York.
(2) Directora de la División de Tratados y Comisión, Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Ginebra.

Artículo por: Maxine Segal Handelman for JDC Europe. 2007.
Traducido al español por 321judaismo.com
24 de Kislev de 5772 – 20 de diciembre de 2011

Bibliografía:

Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas, Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, y Fundación Bernard van Leer, A Guide to General Comment 7: Implementing Children Rights in Early Childhood , 2006

Isaacs, Ron, “What Parents ‘Owe’ Their Children: Jewish Obligations of Parents to Their Children”