Yearly Archive 2012

PorMax Stroh Kaufman

Refugiados judios o Dhimmi

Refugiados judios o Dhimmi

A lo largo y ancho de la historia moderna del pueblo de Israel, es decir, a partir de la resolución de las Naciones Unidas que permitió la creación de un estado judío, el mundo ha estado expuesto, a través de todos los medios de comunicación, de la lamentable condición palestina especialmente en lo que se refiere a los refugiados palestinos, convenciendo a la comunidad internacional por las injusticias que son, a diario, cometidas contra ellos.

Para apoyar lo anterior tenemos que, desde el año 1949 hasta la fecha ha habido más de 170 resoluciones aprobadas en la Asamblea General de la ONU relativa a los refugiados palestinos, y más de 140 resoluciones por parte del Consejo (Comisión) de Derechos Humanos. Además, se han beneficiado de asistencia financiera, desde el año 1950 y a través de la UNRWA (UN Relief and Works Agency por sus siglas en inglés) DE MÁS DE TRECE MIL MILLONES DE DOLARES.

Sin embargo, no se habla, en ningún momento, acerca de los judíos refugiados…

La pregunta sería: ¿Es verdad que existen refugiados judíos? ¿Cómo es esto posible?

Si: existen refugiados judíos y este concepto ha sido conocido en la historia bajo el nombre de Dhimmi; esto es el nombre con el que se conoció en la historia del mundo islámico a todos aquellos no musulmanes que residían en los territorios islámicos y musulmanes, que eran los conocidos como el “pueblo del Libro”, especialmente  judíos y cristianos, quienes residían en aquellas zonas, bajo la sharia (ley musulmana), bajo la administración de un califa o un sultán, a cambio del pago de ciertos impuestos (jizya) y de la aceptación de una posición social inferior.

La historia de los  refugiados judios comienza a partir del año 622 (AD) cuando los seguidores de Muhamad (Mahoma) vieron la negativa de los judíos a convertirse a la nueva fe, documentándose, desde entonces, expulsión de sus territorios y la muerte de los judíos a quien el Corán empezó a denominar, “El pueblo del libro” y dejó consignado en el Corán que “Trajeron la ira de Dios sobre ellos mismos, y esto porque negar las señales de Dios y matar a sus profetas injustamente y porque desobedecieron y fueron transgresores”(Sura 2:61);  además, culpó a los judíos de introducir la corrupción (Sura 5:64)

Los refugiados judios o Dhimmis fueron excluidos de los cargos públicos y el servicio militar; se les prohibió portar armas. No se les permitía montar a caballo o en camello, tampoco construir sinagogas o iglesias más altas que las mezquitas, ni construir casas más altas que las de los musulmanes, y mucho menos, beber vino en público. No se les permitió rezar o llorar en voz alta ya que podría ofender a los musulmanes. El dhimmi tenía que mostrar respeto público hacia los musulmanes, siempre que ceder el derecho de la vía. A los dhimmi no se le permitía testificar en la corte contra un musulmán, y su juramento era inaceptable en un tribunal islámico. Para defenderse, el dhimmi tenía que comprar testigos musulmanes a un gran costo.

Aún en el siglo 20, tanto antes como después de la creación del moderno estado de Israel, en una serie de países árabes los judíos continuaban siendo amenazados tanto de forma física, como económica y socialmente. La población judía experimentaba revueltas en su contra, detenciones masivas, la confiscación de bienes, y los boicots económicos, además de la  delimitación sobre qué tipo de empleo u ocupación podrían tener.

Para ejemplo, tenemos una frase de un vicecónsul de el Reino Unido en Mosul, que dijo, en el año 1909: “La actitud de los musulmanes hacia los cristianos y los judíos es la de un amo hacia los esclavos, a los que trata con una tolerancia señorial, siempre y cuando mantengan su lugar. Cualquier signo de pretensión de igualdad es rápidamente reprimida”.

Otro ejemplo lo demuestra cuando, en Libia, en el año 1961 le suspendió, al menos al 10% de la población judía que allí vivía, la ciudadanía; también sucedió esto en Algéria en el año de 1963 y en esa misma época, en Iraq, se les decomisaron todas las propiedades a los judíos que allí vivían.

¿Qué ha hecho el estado de Israel (que no lo hacen los palestinos)? Israel ha tenido que recurrir a operaciones como “la alfombra voladora” para reunir cerca de 55000 ciudadanos provenientes del Yemen, para incorporarlos a su país y no dejarlos desprotegidos, lo mismo que hizo con cerca de 130000 judíos en Irak, 265000 en Marruecos, 105000 en Túnez, sin contar los rescates a sus ciudadanos oprimidos bajo diferentes regímenes en todo el mundo.

Cuando se trata de refugiados, Israel ha solicitado a las Naciones Unidas igualdad de trato como lo hace con los Palestinos pero, a pesar de los muchos tratados y acuerdos, no se ha visto igualdad: es por ello que el estado ha recogido a sus ciudadanos, pero hasta el momento no ha visto indemnización por parte de ninguna entidad: los refugiados judíos si existen, pero ellos han sufrido, hasta la fecha, en silencio, a espaldas de la comunidad internacional y a espaldas de los medios de comunicación… también sin esperanzas de ver una respuesta a su problema y, la intervención de la comunidad internacional también debe exigir la reparación y la compensación de estos descendientes, como parte de las conversaciones sobre la resolución definitiva del conflicto árabe-israelí.

 

19 de diciembre de 2012 — 06 de Tevet de 5773

PorMax Stroh Kaufman

Fibroadenoma mamario y crioablación

Fibroadenoma mamario y crioablación

De acuerdo con el consenso de la Sociedad Americana de Cirujanos de Mama, se ha determinado que, “Una gran cantidad de estudios muchos estudios multi-institucionales han demostrado que, la crioablación ha demostrado ser exitosa en la resolución de los fibroadenomas, sin requerir del manejo quirúrgico. La FDA ha aprobado el uso de la crioablación como una medida eficaz, segura para el manejo de los fibroadenomas. Los resultados de dicho procedimiento han tenido un seguimiento por un período de 4 años y han demostrado ser seguros, eficaces y duraderos.

Una de las publicaciones que apoyan los resultados descritos es

-Sabel MS, Su G, Griffith KA et al. Rate of Freeze Alters the Immunologic Response After Cryoablation of Breast Cancer. Annals of Surgical Oncology; Vol.17 Issue 4, Apr. 2009.

La crioablación es un procedimiento durante el cual se congela un tejido (en temperaturas inferiores a 40ºc bajo 0) para destruir las células anormales. Generalmente, se realiza con un instrumento especial que contiene nitrógeno líquido o dióxido de carbono líquido para congelar el tejido. También se llama ablación crioquirúrgica y criocirugía.

Es por ello que la compañía israelí IceCure-medical, está ofreciendo esta técnica en el manejo de la enfermedad fibromatosa, tanto benigna como la maligna. Es un procedimiento que demora de 3 a 12 minutos, no requiere de hospitalización, no requiere de suturas, con resultados cosméticos de excelente apariencia.

Hezi Himmelfarb, de la empresa IceCure Medical explica que, al tener alto contenido de agua las células, es fácil aplicarles una pequeña cantidad de nitrógeno líquido, produciendo, en el cuerpo de la paciente unas “bolas de hielo” que congelan el tumor y este no necesita ser removido.

Una vez localizado el tumor en la mama por ultrasonido o mamografía, se determina la vía de abordaje del tumor y se inserta una sonda que una vez que penetra el tumor hasta su centro transmitiendo el nitrógeno liquido que va a congelar el centro del tumor,  transformándolo en una esfera de hielo  que luego al tiempo se reabsorbe y se elimina la tumoración que le daba origen.

A esta técnica, en este momento, sólo falta la aprobación de las diferentes asociaciones médicas europeas, para comenzar su distribución, en el año 2013, y hasta el momento son muchos los casos, inclusive malignos, que han sido tratados con este novedoso método.

Esto implica un gran avance, a nivel mundial, en la lucha contra el Cáncer.

 

321judaismo.com ——- 18 de Diciembre de 2012 – 05 de Tevet de 5773

PorMax Stroh Kaufman

La felicidad en Israel

La felicidad en Israel

Un estudio, recientemente publicado por Organización Mundial de la salud, documenta que los adolescentes israelíes son el tercer grupo con mayor índice de felicidad de entre todos los adolescentes del mundo, como lo describen los resultados del estudio denominado “Índice de Felicidad”, y que la O.M.S emitió en el mes de Octubre del año en curso

Israel se encuentra empatado, en el tercer lugar con otros países como Holanda, Islandia y España, siendo superado sólo por los niños de Armenia y Macedonia.

El estudio reveló que el 51% de las niñas israelíes informaron ser felices, comparado con el 47% de los varones. Los árabes israelíes eran incluso más felices que sus homólogos judíos, con un 55% de las niñas y el 47% de los chicos que dicen que son felices.

Irónicamente, los adolescentes israelíes también clasificaron como el grupo en la quinta posición de adolescentes más malgeniados del mundo, detrás de naciones como Turquía, Grecia, Rumania y Armenia.

Los países que clasificaron con los menores índices de felicidad fueron Turquía, Ucrania, Polonia, Letonia y Canadá.

La investigación de la Organización Mundial de la Salud fue recopilada luego de un período de cuatro años y haber sido llevada a cabo en 34 países del mundo.

Artículo publicado por The Jewish Press el 09 de Septiembre de 2012, por Malka Fleicher, traducido al español por 321judaismo.com

PorMax Stroh Kaufman

Feliz navidad

Feliz navidad – Carta de la  Embajada de Israel en España

17 de diciembre de 2012

EL EMBAJADOR PALESTINO EN ESPAÑA FALSEA LA HISTORIA AL SERVICIO DE LA PROPAGANDA

Siempre en vísperas de las Fiestas Navideñas y del Año Nuevo recibimos muchas tarjetas con felicitaciones navideñas. Cada una tiene su mensaje y estilo propio; unas son más personales, otras más institucionales e incluso están aquellas que destacan entre las demás por su sentido del humor u originalidad. Del mismo modo, también las hay que sobresalen por su mal gusto y porque hacen gala de una alarmante falsedad, lo cual, hace que inmediatamente te des cuenta de que detrás se esconde un oscuro propósito. Es el caso de la tarjeta navideña enviada este año por el Embajador de la misión diplomática palestina en España, Musa Amer Odeh.

 

Hace unos días un amigo me envió la tarjeta en cuestión, que lleva entre otras cosas el siguiente texto: “los valores nobles llevados por el Nazareno Palestino para la humanidad: justicia, amor, fraternidad y PAZ… Palestina, Tierra Santa, cuna de Nuestro Señor Jesucristo” y sigue “con nuestros más sinceros deseos”.

 

Se pueden encontrar muchas cosas en este mensaje pero ni un ápice de sinceridad hay en él. El Embajador palestino en nombre de la falsa propaganda ha falsificado la historia y utiliza un “inocente” mensaje llevarlo a cabo.

 

Les enseñé la tarjeta a algunos amigos a quienes les pareció gracioso e incluso ridículo alegando que, como todo el mundo sabe que se trata de una mentira, se debería dejar que la gente sea quien valore por sí misma el asunto, sin que exista necesidad de decir nada al respecto. Yo, sin embargo, no comparto esta visión por varios motivos. En primer lugar porque, si una mentira se repite muchas veces, puede que a aquellos que no cuentan con tanto conocimiento del tema, les llegue a parecer verdad (es como repetir una y otra vez que Tel Aviv es la capital de Israel). Y, en segundo lugar, y mucho más alarmante, porque con ese falseamiento el Embajador palestino lo que intenta es borrar una parte de la historia al tiempo que intenta sustituirla por otra inventada.

 

No es nada nuevo el hecho de que la propaganda palestina utiliza mentiras y falsificaciones para tratar de influir sobre la opinión pública. Acabamos de ser testigos de este esfuerzo suyo durante la Operación Pilar de Defensa cuando los palestinos utilizaban fotografías de fallecidos en Siria para hacerlos pasar como palestinos y escenificaciones en vídeo en las que los “heridos” pocos segundos después aparecían milagrosamente corriendo(minutos 2.11 y 2.42). Pero yo veo este caso navideño como un ejemplo mucho más falto de vergüenza.

 

Nunca creí que parte de mi trabajo como diplomático israelí pudiera implicar un día el hecho de explicar en un país de tradición católica la historia de Jesucristo pero, ante esta disyuntiva, entiendo que no tengo otra opción.Jesús nació y murió como judío en la tierra del antiguo Reinos de Judá, en la entonces provincia romana de Judea. Los mismos romanos que le crucificaron le llamaron “Rey de los Judíos”. La primera ocasión en la que se empleó el nombre de “Palestina” para denominar esta región fue casi 100 años después de su muerte, en el año 132, y tampoco se nombraba en ese momento a los habitantes de la zona como palestinos (por cierto, la primera ocasión en la que se utilizó el término “pueblo palestino” fue en los años 20 del siglo XX y únicamente como reacción al movimiento sionista).

 

Así pues, al denominar a Jesús como palestino el Embajador Odeh, lo que pretende es borrar toda una parte de la historia judía, desligar al propio pueblo judío de su tierra (que, por otra parte, es lo que pretendieron hacer los romanos al cambiarle el nombre) y, al mismo tiempo, borrar los vínculos que unen a católicos y judíos.

 

Además, haciendo esto en España, con su historia de prejuicios y estereotipos católicos hacia los judíos (a quienes se llamó asesinos de Jesús), no se trata únicamente de un crimen hacia la historia, sino también de una incitación al odio contra los judíos.

 

Espero que las personas que han recibido esta tarjeta contesten al Embajador palestino corrigiéndole en su error y explicándole que no hay lugar para la falsificación de la historia en esta época de Paz y Solidaridad que significa la Navidad.

 

¡Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo de todo Corazón!

 

 

Lior Haiat

Portavoz de la Embajada de Israel

 

 

 

 

PorMax Stroh Kaufman

Territorios ocupados por Israel

Territorios ocupados y las resoluciones de la ONU

El 17 de diciembre es recordado por el estado de Israel como el día en el que las Naciones Unidas emitieron la resolución 497 del consejo de seguridad, del año 1981, en el cual se resuelve que: “la decisión israelí de imponer sus leyes su jurisdicción y su administración al territorio sirio ocupado de las alturas del Golán, es nula, sin valores y no tiene efecto desde el punto de vista universal. Exige que Israel, la potencia ocupante, se retire inmediatamente”

Si se quiere hacer un poco de historia respecto a esta situación, el 14 de Diciembre del mismo año, el entonces Primer Ministro Menajem Beguin, hizo pública una ley de aplicar la Ley de Jurisdicción y Administración al área descrita, luego de una rápida discusión de 6 horas con una votación de 63 a favor y 21 votos  en contra, la cual fue tomada porque, en sus declaraciones, el Primer Ministro, dijo a todos los medios incluido el Jewish Telegraphic Agency, los siguientes aspectos:

1.- No hay perspectivas de las negociaciones de paz con Siria en el futuro previsible. Beguin dijo que había invitado muchas veces a Siria a sentarse a la mesa de negociaciones, pero nunca respondió. Entonces, “¿Hay que esperar, posiblemente cinco generaciones, para que los sirios quieran cambiar de opinión?”

2.- El presidente sirio, Hafez Assad había declarado, unos días antes de que “incluso si la Organización de Liberación Palestina reconociera a Israel como estado, Siria no podría reconocerlo.

3.- Los palestinos han rechazado igualmente 20 años de propuestas israelíes, que culminaron en el rechazo más reciente de Israel hacia la ONU, pidiendo el reconocimiento de un Estado palestino a través del discurso de Abbas en la Asamblea General en el que querían demonizar a Israel. Durante dos décadas hemos mantenido abierta la posibilidad de crear un Estado para ellos. Es el momento de tomar esa opción fuera de la mesa. ¿Cuántas generaciones más debemos esperar a que ellos cambien de opinión?

4.-  Históricamente, los Altos del Golán han sido siempre considerados como una parte integral de la “Tierra de Israel (1) (2) (3) (4)”, y por lo tanto los motivos para la anexión eran,  razones morales, políticas y de seguridad nacional.

5.- Deberíamos anexar a Judea y Samaria en nuestros propios términos, para proporcionarle allí,  formas de autonomía a los ciudadanos no israelíes allí, además de los derechos políticos y las leyes de ciudadanía, que se extienden a toda la ley israelí, la jurisdicción y la administración.

Las respuestas ante dicho hecho, no se hicieron esperar por parte de la administración Reagan, la (entonces) Unión Soviética, Egipto y Siria, acusando que se habían violado los tratados de Camp David.

También hubo opiniones como las del entonces presidente de Francia, Francois Mitterrand, y el Ministro de Relaciones Exteriores, Claude Cheysson, quienes expresaron que, esta actitud, no contribuye a búsqueda de la paz global

Sin embargo, Menajem Begin dijo que, Israel no es una “Banana Republic” ni un estado avasallado el cual no se quedará callado ni impune ante cualquiera de las medidas de amenaza o castigo.

Vemos como el asunto de los territorios ocupados y las decisiones israelíes consideradas como autónomas, no son nada nuevas sin embargo, ¿qué es lo que la historia ha demostrado acerca de lo que se observa en esta zona del mundo?

Tres cosas a grandes rasgos: la primera, como cita Wikipedia® es que De acuerdo a la Oficina Central de Estadísticas de Israel, a fines de septiembre de 2007, la población del Sub distrito Altos del Golán, perteneciente al Distrito Norte de Israel, era de aproximadamente 40.400 habitantes, de los cuales 21.400 son árabes sirios (19.300 de religión drusa y 2.100 musulmanes), aunque pueden optar a la ciudadanía israelí, y 19.000 son israelíes judíos, que viven en más de 30 asentamientos.

La segunda es que, en los alrededores de los Altos del Golán se encuentra una gran variedad de enclaves con actividades para los turistas y los excursionistas todo el año. Los visitantes que acuden a los Altos del Golán pueden alojarse en cualquiera de los cientos de casas de huéspedes rurales, recorrer sus yacimientos arqueológicos, como las necrópolis de más de 4.000 años de antigüedad y el Rujum al-Hiri (el Círculo de los fantasmas en hebreo o en árabe, Montón de piedras del lince), estructura megalítica de más de 5.000 años de antigüedad la cual se usaba como observatorio astronómico; sus reservas naturales únicas, los acantilados de basalto, la posibilidad de disfrutar de bodegas con encanto, del esquí en el Monte Hermón, del avistamiento de águilas, y de apreciar y compartir de las delicias gastronómicas en su gran variedad de restaurantes, además de experimentar la hospitalidad drusa en uno de los pueblos drusos del norte del Golán y mucho más.

La tercera se basa en la reactivación de la economía vista en esta zona: Ella se basa en la agricultura y la industria; un área de 36.000 dunams (5) de esta tierra está siendo cultivada, produciendo, en especial, uvas para la elaboración de vinos. Otros 40.000 dunams son reservados como pastizales naturales, en donde se mantienen más de 20.000 cabezas de ganado y ovejas para la producción de carne y otras 3.500 cabezas para la producción de productos lácteos. Hay aproximadamente 30 empresas industriales en el Golán.

En contra de toda esta vida tranquila de la zona y, a pesar de la existencia de la misión de los observadores (UNDOF), la ONU a través de los medios periodísticos internacionales como la Radio Rusa, ha declarado en múltiples ocasiones, que sus soldados son amenazados desde la parte siria de la frontera y se ven obligados a prestar asistencia médica a los rebeldes heridos en los combates con los soldados del Ejército gubernamental; a través de la ABC News que tanques sirios han entraron en la zona desmilitarizada los Altos del Golán, desde el pasado 3 de noviembre del año en curso, ubicándose a tan sólo unos kilómetros de las posiciones militares de las FDI a lo largo de la frontera israelí, colocando en riesgo a las poblaciones allí ubicadas.

Entonces, ¿Quién perjudica a quién?  La pregunta se da porque, desde el año  2008 se reiniciaron las negociaciones, bajo la mediación de Turquía en las que se daba por supuesto que Israel devolvería el Golán siempre y cuando Siria pusiera fin a su apoyo a las milicias palestinas, al Hizbulá, y a su alianza diplomática con Irán, pero se ve a luz pública que a la fecha no ha habido resultados.

Nunca, los movimientos políticos que caen dentro del concepto de arbitrarios, como el de los territorios ocupados, en el caso expuesto, han tenido la razón, en ningún país del mundo; sin embargo, si se observa el resultado de una convivencia pacífica, con todos los derechos civiles y democráticos para los que residen en la zona de los Altos del Golán,  sumado a las razones históricas de su ocupación, le da a Israel, la “razón” de continuar desarrollando el manejo de lo que se llama “La Tierra Prometida” , a construir un muro para separar el los pueblo de Majdal Shams en el territorio independiente pero gobernado por Israel, de esa altiplanicie, al de los poblados al-Oude y Ain al-Tinah, en Siria. y, por supuesto, a defenderse de amenazas inminentes como los nuevos acercamientos del ejército sirio a la zona.

(1)     En tiempos bíblicos el área era conocida como Bashán; la palabra ‘Golán’ aparentemente deriva de la ciudad bíblica ‘Golán en Bashán’, Devarím / Deuteronomio, 4:43, como está escrito: a Bet-Peor, en el desierto, en la tierra de la planicie, para los rubenitas; y a Ramot, en Guilad, para los gaditas; y a Golán, en el Bashán, para los menashitas.
Et betzér bamidbar beéretz hamishór laRuvení veét Ramot baGilád laGadí veét Golán baBashán laMenashí.

 

(2)     Otra referencia que se tiene al respecto es a partir del hecho que, el rey jasmonéo Alexander Janai (103-76 Antes de la Era Común) anexó el Golán a su reino. Los griegos llamaron ‘Gaulanitis‘ al área, un nombre que también fue adoptado por los romanos, que condujo a la aplicación actual del término ‘Golán’ a toda el área. Gamla pasó a ser la principal ciudad del Golán y fue el último territorio judío que cayó en manos de las legiones romanas durante la Gran Revuelta, cayendo en el año 67 (ver Josefo, Las Guerras Judías, cap. 13).

(3)     La batalla decisiva en la que los árabes, bajo el mando del califa Omar, aplastaron a los bizantinos, conducidos por el emperador Heraclio, estableciendo el control islámico sobre lo hoy es Israel, Jordania, Líbano y Siria, se produjo en el valle del Yarmuk, en la ladera sur del Golán, en el año 636. Los asentamientos judíos organizados en el Golán llegaron a su fin en esa época.

(4)     En 1891, el barón Rothschild compró aproximadamente 18.000 acres de tierra, a unos 15 Km. al este de Ramat Magshimim, en lo que hoy es Siria. Inmigrantes de la Primera Alia (1881-1903) se asentaron en esas tierras, pero fueron obligados a dejarlas por los turcos en 1898.

Dunam: era considerado, en la antigüedad, como la cantidad de tierra que un hombre podía arar en un día, y equivale a un área entre 1000 a 2500m2 según la zona donde se evalúe.

 

17 de diciembre de 2012 – 4 de Tevet de 5773

PorMax Stroh Kaufman

Luces de Januca

Luces de Januca y el aceite de la janukiya

Después del octavo día

En poco menos de dos días estaremos prendiendo la última vela de januca de Luces de Januca, y, como sabemos, nuestros sabios nos han enseñado, de acuerdo con la tradición, y la halajá,  que nuestras luces se enciendan a partir de un aceite destinado a este fin; suele suceder, con relativa frecuencia, que algo de este aceite queda sobrando y la pregunta de muchos es ¿Qué hacer con el aceite que sobra? El Shulján Aruj, (Siman 677 Seif 4), que es un libro en el cual están dispuestas muchas normas de la halaja,  y una de las que queremos revisar es la que está relacionada con la disposición de este aceite, después de terminar la fiesta: lo primero que estipulan ellas, es que el aceite, necesario para el cumplimiento de la mitzvá del encendido de las velas y  que sobra después de la iluminación en la octava noche, debe ser quemado, en un fuego, en ese instante. La razón que expone el Shuljan Aruj, por la cual debe ser quemado, es que, desde el mismo momento en que fue separado para el cumplimiento de la mitzvá, se convirtió en un elemento santificado, por lo cual no puede ser utilizado para otros fines. Tampoco puede ser guardado para el encendido de las velas de januca del año siguiente: La razón por la cual no se permite guardarlo, es que en el transcurso del año, de forma involuntaria, podría utilizarse este aceite para algún otro propósito.

El Mishna Berura también nos dice que, cuando sobra el aceite, producto del encendido de las velas, en una de las noches, este puede ser utilizado en la noche siguiente, por lo tanto, la preocupación de qué hacer con los restos del aceite sólo se hace relevante después de la octava noche. Otro punto en el que la Mishna Berura hace énfasis, es en que, el aceite que haya sido designado para la mitzvá, llega a dejar un sobrante, por cualquier motivo (por ejemplo, la llama se apagó antes de que el mínimo tiempo necesario para que se queme) este debe ser quemado. Si por cualquier circunstancia se llegara a añadir más aceite del calculado como necesario para el cumplimiento de la mitzvá, las sobras de este no tienen por qué ser quemadas,  porque no fueron diseñadas para la mitzvá. En la opinión de algunos Poskim, para evitar lo anterior, se debe calcular la cantidad necesaria y exacta de aceite que va a ser utilizado para el cumplimiento de la mitzvá, del encendido de las velas de januca.

Existe entre nuestras fuentes, un desacuerdo sobre si el aceite sobrante puede ser utilizado para otra mitzvá, por ejemplo, el encendido de las luces de Shabat o para el encendido de luces en las sinagogas. Algunas autoridades permiten que esto se haga. Según ellos, la prohibición se basaría en el hecho de obtener beneficio personal por el aceite, pero, si va a ser utilizarlo para una mitzvá, está permitido. Según otros, una vez que el aceite ha sido designado para la mitzvá del encendido de luces de Janucá puede no ser utilizado ni siquiera para el cumplimiento de otras mitzvot.

13 de diciembre de 2012 – 29 de Kislev de 5773

PorMax Stroh Kaufman

Halaja, una revision

Halaja: una revisión

De la Halaja ha sido mucho hemos hablado y en muchos artículos hemos mencionado que, como su nombre lo indica, quiere decir “una forma de caminar” o “un sendero por donde encaminar nuestros pasos”; hemos insistido, sin querer obligar a nadie, pero si dándole a entender el porqué de la insistencia, ya que hemos señalado que la halajá busca “unificar” criterios entre todos los judíos dispersos por el mundo, independientemente que tanto hayan asimilado las costumbres locales de los sitios donde viven desde algunas o varias generaciones antes;  es por ello que hemos traído un artículo (que no es de nuestra produccion), escrito por  Shaina S. Handelman que nos habla de la Halaja: la ley imprescindible

 

la Halaja: la ley imprescindible

“Reb Leib, el hijo de Sará, el tzadik oculto que deambuló por la tierra, siguiendo el curso de ríos a fin de redimir las almas de los vivos y de los muertos, dijo esto: `No fui al Maguid –el Predicador de Mezritch, principal discípulo y sucesor del Baal Shem Tov– a fin de oír Torá de él, sino para ver cómo desataba sus zapatos y los volvía a atar nuevamente´”.

Así corre la conocida historia Jasídica, algo rara y extraña para nuestros oídos. ¿Qué podría aprender un gran tzadik, uno se pregunta, de la manera en que otro ata sus zapatos, y por qué concentrarse en semejantes trivialidades del todo?

De hecho, el judío moderno tiende a formular la misma pregunta acerca de gran parte del cuerpo de la ley judía transmitido a nosotros en el Shulján Aruj y otros códigos, o sea, sobre la halajá en general. O quizás debiéramos decir mejor la halajá en sus “detalles”: ¿qué se puede aprender de ella, y por qué concentrarse en semejantes trivialidades del todo? Esa masa de prescripciones enojosamente detallistas que cubre las páginas del Shulján Aruj es uno de los más grandes obstáculos para el judío moderno en busca de sí mismo. Sus leyes parecen imposibles, extremas. Aquí hay directivas acerca de cuestiones tales como qué zapato ponerse primero, cuándo lavarse las manos, qué vestir y cuánto del cuerpo debe cubrirse, cuándo no tocar al propio cónyuge, cómo dormir, comer, ¿beber? ¡Hasta cómo salir de cuerpo! Y quién habla ya de las complicadas directivas en cuanto a la observancia apropiada de las Festividades, la plegaria, los litigios, etc.

Sin embargo, dice el Talmud: “Desde que se destruyó el Gran Templo, Di-s no tiene lugar excepto los cuatro cúbitos de la halajá”. ¿A qué clase de Di-s, uno se pregunta, le importan los cordones de los zapatos? Nadie discutirá la necesidad de fortalecer la “identidad” judía, su “cultura”, sus “valores”; pero que necesitemos fortalecernos ateniéndonos a la ley judía, en todos sus pegajosos pormenores, es otra cosa. Qué importa si uno conduce su automóvil en Shabat para ir a la sinagoga en tanto llegue allí, o qué zapato se pone primero, y así sucesivamente. Justicia, moralidad, ser una buena persona, apoyar a Israel — estos son los verdaderos componentes del judaísmo. Shabat, kashrut, quizás incluso la mikvé (el Baño Ritual) crean un bonito “estilo de vida”; pero no vayamos demasiado lejos; no seamos irracionales, fanáticos; y sobre todo, no lo llamemos “ley”.

 

Muchas Facciones Han Rechazado la Halaja

La validez de la halaja es, de hecho, uno de los puntos principales de controversia para la judería moderna. La disociación de la halaja del resto de la Torá, por supuesto, no comenzó hace poco. Ni siquiera con los pensadores judíos del Iluminismo, aquellos precursores de los teólogos liberales-humanistas de los últimos cien años que ayudaron a crear las diversas facciones del judaísmo moderno. Estuvieron también, por supuesto, los Caraítas en el Siglo IX, quienes desde cierta perspectiva fueron bastante “modernos”: en esencia, sintieron que la Torá Escrita, o sea la Biblia, era perfectamente aceptable; pero la Torá Oral, aquella masa de intrincada interpretación, discusión, y prescripción Rabínica, se había desviado del punto y podría ser dispensada. Y antes de ellos, los judíos helenistas. Pues para los griegos, la Torá no era ni hermosa ni racional; sus directivas de conducta eran extrañas y tortuosamente legalistas.

Para los cristianos, la halajá fue (y todavía es) un anatema. La “letra” de la ley fue enterrada frente a su “espíritu”, con Pablo argumentando que, de hecho, la ley era la fuente misma del pecado. En lugar de seguir a la halajá, sólo se necesitaba “creer”, sentir, y renacer en espíritu, no seguir la disciplina de una ley pesada, sino las iluminaciones del corazón interior de uno. Y no pasó mucho tiempo antes de que el reformador grupo de judíos asociado a Jesús se separara completamente del judaísmo, llevando consigo algunos conceptos judíos fundamentales, pero adaptándolos muy exitosamente a la filosofía y cultura del mundo pagano hasta que el elemento judaico se convirtió en una cáscara vacía, llena de creencias antijudías.

Todo esto es lo mismo que decir: cuando el judaísmo es separado de la halajá, cuando la flor es arrancada del tallo, podría continuar olorosa y linda, pero no por mucho tiempo.

¿Cuán inevitable es el proceso? ¿Es también el destino de los movimientos reformistas, que tanto han influido sobre el judaísmo contemporáneo en los últimos dos siglos, verse sutil e inconscientemente transformados en pocos más que reflejos del helenismo y paganismo en su disfraz moderno? ¿No hemos, con el rechazo a la halajá, también helenizado y cristianizado inconscientemente esas muy “esenciales raíces” que buscamos, aborreciendo la letra por el espíritu? Con todo buscamos un “estilo de vida” judío, una “identidad” judía. ¿Cómo puede tener la halajá algo que ver con esto?

 

La Halaja Une Lo Espiritual Con Lo Mundano

De hecho, el término popular, “estilo de vida”, si lo estiramos una pizca, podría servir como una ásperamente precisa traducción de la palabra hebrea para “halaja”, que como bien se sabe proviene de la raíz haloj, que significa “caminar”. La palabra no denota específicamente “ley” (en hebreo, din o mishpat), sino “senda”, la “manera de caminar”, la manera de modelar la propia vida.

Pero hay más. Estilo no es siempre sinónimo de substancia. Hay un profundo saber en el cliché popular, “estilo de vida”: buscamos desesperadamente un estilo de vida porque carecemos de substancia de vida. Estilo de vida puede llegar a ser un substituto del contenido. Y así tratamos de seleccionar y escoger, amalgamar y desechar, imitar y absorber trozos y pedazos de las vidas de otros pueblos, culturas, religiones, filosofías, políticas, pugnando por coser algún emparche de ideas para vestir nuestra desnudez. Como la era que dio origen al cristianismo, la nuestra es una de gran sincretismo religioso.

 

Pero la halaja es algo más que estilo; aunque tiene su propio mecanismo interior para tratar los efectos de los cambios temporales, culturales y geográficos, la esencia de la halajá no cambia. Precisamente porque la esencia de la halajá es la unidad de las acciones concretas que prescribe, con la base “teórica o conceptual” de la Torá. La halajá es aquello que une los aspectos más “espirituales” del judaísmo con los detalles más mundanos y físicos de la vida. Es aquella expresión religiosa única que, superponiéndose a los límites de otros conceptos no-judíos de “espiritualidad”, de algún modo es capaz de conectar a Di-s… con cómo uno se ata los cordones del zapato. Ser bueno, ético, espiritual, etc., está vinculado de algún modo, insiste la halajá, con la manera en que comemos, nos vestimos, cocinamos, dormimos, guardamos el Shabat, y así sucesivamente. ¿Por qué?

Porque en esencia, la Torá enseña que nada, literalmente nada, es trivial para el judío; que no hay absolutamente ningún aspecto de la propia vida que es insignificante; ninguna acción, palabra, pensamiento con el que uno puede permitirse permanecer insensible. No hay aspecto o momento de la vida en que el judío no busca elevar, santificar y permear, de judeidad. A ello se debe que en el judaísmo, alma y cuerpo, idea y acción, lo más metafísico y los planos más mundanos, no están separados, como es el caso de la cultura greco-cristiana. Y la halajá es esta mismísima unidad de estilo y substancia, alma y cuerpo, espíritu y letra, vida cotidiana y lo Divino. Tenemos un Di-s que “Se entromete”.

 

La Halaja No Debería Modernizarse

Es precisamente en el detalle que uno encuentra la totalidad o, para usar una terminología más filosófica, sólo mediante el particular uno alcanza lo universal; lo concreto y lo abstracto no pueden separarse. Es precisamente en los aparentemente pequeños detalles, en las insignificancias, en las halajot concretas, donde se encuentra expresada la esencia de la Torá.

Este concepto es realmente muy contemporáneo. La ciencia del Siglo XX nos enseña la misma lección: el secreto de la naturaleza, el máximo poder y la fortaleza definitiva del universo yace no en algún lugar de la vasta extensión cósmica, sino dentro del infinitamente pequeño mundo del átomo. La fuerza explosiva más grande proviene de una reacción altamente controlada que usa los componentes nucleares más diminutos.

Quienes estén familiarizados con la Cábala reconocerán que el mismo término, tzimtzúm, que significa “contracción, condensación”, es central en el pensamiento místico judío. La idea es que Di-s, para decirlo de alguna manera, Se contrajo para hacer un espacio para el universo, y que condensó Su pensamiento y voluntad mediante innumerables contracciones en las palabras y letras físicas de la Torá.

La halaja, para el místico, es la altamente condensada sabiduría de Di-s, inseparable de la más abstracta especulación metafísica. Lo que por lo tanto explica por qué el mismo recopilador y editor del Shulján Aruj no fue otro que el gran místico y cabalista del círculo de Safed, Rabí Iosef Caro.

Y Caro no estuvo solo; nuestros más grandes místicos especulativos también fueron nuestros más grandes halajistas. Esta combinación de ley y misticismo es peculiar al judaísmo. Los más espiritualmente sensibles de nuestra tradición fueron también los más atentos al detalle de la halaja, pues la halajá es el cuerpo, la expresión concreta del alma de la Torá. Quienes alcanzaron los más altos niveles no buscaron abolir, alterar, o “modernizar”, la halajá, sino reforzarla.

Con todo, la convocatoria de la judería americana fue “modernizar” la halaja, ajustarla a las normas de la cultura predominante, hasta que, gradualmente, la halaja no ha hecho más que desaparecer y ser una cuestión de cada cual para sí mismo. Cada cual debe decidir por sí mismo, según su propia “luz interior”, qué es correcto, qué es incorrecto, qué comportamiento es impropio o apropiado, qué está bien y qué está mal.

Cuán protestantes nos hemos vuelto.

Corta la flor del tallo y no puede durar demasiado tiempo. Se marchita y muere.

Nos queda alguna abstracta, ineficaz espiritualidad o vago monoteísmo ético, y hemos creado en América un judaísmo que no tiene cuerpo, sin contenido, un estilo sin substancia que ha alienado judíos a mansalva.

 

Debemos Buscar Significado en la Halaja

¿Puede ser atractiva la halajá hoy? Sí, porque es la muy concreta expresión, el suelo y basamento pétreo mismo de la “identidad” judía, la “cultura” judía, los “valores” judíos, y todas las demás palabras abstractas que no existen en la Biblia — porque la palabra “Torá”, que significa “enseñanza, instrucción”, incluye y aúna de manera indisoluble la “religión”, la “ética” y la “política” entre sí y con la manera en que uno ata sus zapatos. No se los puede separar; separa la halajá de la Torá, la acción judía del pensamiento judío, y has separado al judío del judaísmo.

Ciertamente, algunas halajot no son congruentes con algunos estilos contemporáneos de pensamiento y comportamiento. Eso, sin embargo, no es necesariamente razón para desecharlas inmediatamente y racionalizar un judaísmo al que nos adherimos sólo cuando nos resulta cómodo de observar. ¿No deberíamos nosotros, de todos los pueblos, ser de lo más escépticos en cuanto a los estilos y las manías conceptuales de la cultura moderna? ¿No hemos sufridos nosotros en este siglo principalmente de la mano de aquellos que eran los más avanzados cultural y tecnológicamente? ¿No nos falló miserablemente “el humanismo liberal”? ¿No parece que comenzara a fracasarnos nuevamente?

En vez de arrojar a lo lejos la halajá, busquemos su significado más profundo, su conexión intrincada e indisoluble con esos aspectos de judaísmo incuestionablemente significativos para nosotros y el mundo.

Pero indaguemos con ojos judíos, no con los ojos del griego que busca sólo la belleza superficial, la armonía, y la proporción racional. O con los ojos del cristiano que menosprecia este mundo mundano de carne y busca su salvación en un plano puramente abstracto, espiritual.

Pues encontraremos en la halajá aquello que al cristiano le es trivial e “inespiritual”, y aquello que al griego le es “inhermoso” y no-racional. La Torá no trata solamente con los elementos hermosos, espirituales y racionales de nosotros mismos, ignorando el resto, sino también (y quizás eso sea lo más importante) con aquello que no es hermoso ni racional, y lo que es espiritualmente intratable: con nuestro comportamiento físico en el mundo de nuestra vida cotidiana, hasta el último detalle.

Pues si uno no presta atención cuidadosa a esos aspectos del comportamiento humano que son no-racionales, ellos pueden fácilmente convertirse en salvajes, destructivamente irracionales, en lugar de ser la guía que nos conduzca mucho más allá de los límites de la razón.

Incluso quien está preocupado por la belleza, la proporción y la estética, nos dirá que los detalles son importantes. El artista, sobre todo, sabe que una línea incorrecta, un ángulo torpe, fuera de color, puede destruir la pintura; el poeta se atormenta sobre la palabra exacta. La belleza judía, sin embargo, no es personificada en yeso, pintura y poesía, sino en actos, acciones físicas –el más diminuto, el más mundano– sobre los que el judío se atormenta y reflexiona tan hondamente como lo hace el artista sobre su composición. La meditación acerca de la manera apropiada para atarse los zapatos se combina con la meditación acerca de los secretos de la Creación, el Shulján Aruj con la Cabalá.

Al ir al tzadik para aprender cómo ata sus zapatos, uno lo aprende todo.

Pues la vida del judío, su manera de “caminar”, los detalles específicos de la halaja, constituyen la esencia de su talento, su máxima obra de arte.