Monthly Archive marzo 2012

PorMax Stroh Kaufman

Reflexión semanal

Reflexión semanal

 

–  Aún si la paz parece eludirte, continúa persiguiéndola, porque tarde o temprano te encontrarás con ella.                                                                              Midrash Shmuel 4:20

– La recompensa por la caridad depende por completo de la bondad involucrada en ella.                                                                                 Tratado Talmud Suka 49B

Dos cosas son importantes y necesarias para la autoperfección del hombre: una de ellas es la capacidad de levantarse  para inspirarse a sí mismo y la otra, la más difícil de lograr, es la de llevar a cabo sus buenas intenciones                                                                     Rabino Nafto Amsterdam

El entusiasmo genera poder: Si todo lo hiciéramos con entusiasmo y alegría, no habría límite ni niveles de elevación espiritual hacia el cual no podríamos llegar              El Alter de Klem

– El hombre que ama la vida y que día a día ama la bondad, cuida su lengua de del mal y sus labios de hablar con engaño y mentira                                                Tehilim/Salmos 34:13

El camino de mayor resistencia puede causar malestar temporal, pero la plenitud permanente es lo que realmente deseamos.                                            Michael Berg

La verdad trasciende sobre la esperanza como el cielo trasciende sobre la tierra.

– En los alimentos físicos, hay dos tipos de platos: alimentos dulces y deliciosos, y los alimentos agrios y amargos que son condimentados y adornado de manera que se convierten en manjares que gratifican el alma … [Lo mismo], hay dos tipos de gratificación ante El Eterno: uno de [el bien logrado por] los justos a la perfección, y el segundo de la supresión del mal, que es más fuerte y más poderoso … logrado a través de los esfuerzos del hombre común y corriente.                                                                                         Rabí Shneur Zalman de Liadi

¿Has oído lo que dicen en la academia celestial? Eso de amar a su compañero  Judío significa amar a los malvados por completo al igual que amas a los justos por completo.
– Maestro jasídico Rabí DovBer, el Maguid de Mezeritch

– Lo primero que escuchamos de el nuestro maestro fue: “Lo que está prohibido, no se debe y lo que está permitido, no se necesita”                                                                                    Rabino Mordejai de Haradak

Aquel que tiene compasión con y hacia los demás, tiene garantizada la compasión celestial. Talmud Tratado Shabat 151B

Si una persona habla bien de su prójimo, los ángeles harán lo mismo delante de El Todopoderoso.                                                                                                Midrash Mishlei

     

                                                                       

Publicado 28 de Marzo de 2012 05 de Nisan de 5772

PorMax Stroh Kaufman

Antisemitismo

UN ANALISIS SOBRE EL ANTISEMITISMO.

En días pasados, el primer ministro israelí, Binyamín Netanyahu, condenó enérgicamente el atentado en la escuela judía Ozar Hatorá de Toulouse, en Francia, y el asesinato de víctimas inocentes, entre ellas niños pequeños. El mandatario Israelí calificó el atentado de “antisemitismo salvaje” y agregó que, frente a los hechos en Francia, la ONU tiene una razón más para avergonzarse de sí misma.

De igual manera, el Gobierno israelí arde de ira contra la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, quien  comparó el atentado de Toulouse con las muertes de niños en otros lugares del mundo, como la Franja de Gaza.

Simultáneamente, en otra región del mundo, más concretamente en Ucrania, Un monumento conmemorativo del Holocausto de la ciudad de Lviv, fue atacado por un grupo desconocido, donde los vándalos  escribieron un mensaje en el monumento que decía “humilla tanto a los judíos y los ucranianos” y la comunidad judía de esta ciudad confirmó, que el antisemitismo  es persistente en este centro que había sido un punto de referencia para una gran comunidad judía antes de la Segunda Guerra Mundial y hoy sólo viven unos pocos miles de ellos.

También se documenta que el alcalde socialdemócrata sueco de Malmö, Ilmar Reepalu “ha cruzado todas las fronteras y ya no tiene ninguna credibilidad para nosotros los judíos en Suecia”, por difundir noticias antisemitas, dijo la presidenta de la entidad comunitaria y líder de la comunidad judía en Estocolmo, Lena Posner K?rösi.

Pero, ¿Qué es y qué significa el antisemitismo?

El término “antisemitismo” fue acuñado, al parecer por vez primera, por un político (judío) alemán renegado, Wilhelm Marr, en 1878, quien a pesar de haber sido originariamente,  un  defensor de la emancipación de los grupos sociales oprimidos, después del año 1849, se convirtió en el adalid de la lucha para evitar la emancipación de los judíos en Alemania y fundó la organización llamada Liga antisemita, a lo que suma la publicación de su  libro Zwanglose Antisemitische; este activista realiza un abundante intercambio de correspondencia  con el periodista y también activista en contra de los grupos judíos Theodor Fritsch,  quien se hará conocido por su publicación del año 1887, llamado Catecismo Antisemita [Antisemiten-Katechismus], y es este tipo de relación, el factor determinante para su  cambio de actitud y modo de pensar.

A pesar que los semitas son dos grandes grupos étnicos, (judíos y árabes de todo el mundo) el término antisemitismo ha sido aplicado única y exclusivamente a un movimiento anti judío, tal como lo señala el filósofo Zvi Diesendruck: “Nunca se ha acuñado un término con una actitud tan negativa a ningún otro pueblo en la historia. Sólo el antisemitismo, y sólo contra los Judíos”.
El fenómeno del antisemitismo, sobre el cual pretendemos hacer un análisis, tiene su origen desde la Edad Antigua, y se ha conservado a través de la evolución histórica hasta nuestros días;  el dato más antiguo que tenemos, lo comenzamos  a registrar con la parashá Zajor en la cual nos encontramos xon el mandamiento que tiene el pueblo judío de recordar el ataque, sin provocación, por parte de la nación de Amalek contra los israelitas cuando éstos abandonaron Egipto. El mandamiento del que hablamos, viene en la forma de la palabra zajor  “Recuerda”  y con las palabras lo tishkaj “no olvides”.

¿Qué pretenden nuestros sabios que aprendamos?  ¿Cuál es el por qué de estas expresiones? Ellos nos insinúan que, el uso de la palabra “recuerda,” es una especie de “mandamiento” para el pueblo judío; mientras que el hecho de utilizar la expresión “no olvides” se transforma en una predicción de alto valor, con la que se quiere decir que ¡aquellas  personas que no son judías, no te permitirán olvidar tus raíces! Surge otra pregunta: ¿De verdad, que se quiere decir?  Que si en algún momento olvidas tu judaísmo bajo cualquier pretexto o sentimiento, los antisemitas del mundo estarán ahí para recordarte quién eres y de dónde vienes, ya que el pueblo judío se ha caracterizado por cierto tipo de “aislamiento” basado en sus costumbres: esta posición está descrita en la Torá, más específicamente en Bamidbar / Números 23:9  y este texto se encarga de recordarnos que el pueblo judío es  “un pueblo que mora solo.”

Así como desde la cumbre de las peñas le veo, y desde las colinas le estoy contemplando, he aquí que es un pueblo que habita solo, y entre las demás naciones no será contado.
Ki merósh tsurím erénu umiguevaót ashurénu hen am levadád yishkón ubagoím lo yitjasháv.

El problema del antisemitismo no se podrá jamás aislar de los procesos históricos que ha vivido y vive la humanidad, gracias a la constante y permanente movilización del pueblo judío por todos los territorios del mundo, especialmente aquellas grandes migraciones que se dieron antes de la creación del Estado de Israel. Una de las hipótesis que apoya el concepto anterior, es lo que la historia enseña al respecto al fenómeno de las migraciones: siempre que surge una nueva religión o cuando un grupo poblacional arriba a un nuevo país o región, trayendo consigo nuevas perspectivas y nuevos puntos de vista, se le recibe con al menos un cierto grado de desconfianza y enemistad. Esto, porque lo desconocido genera temor a los cambios y puede producir o incitar el alejamiento entre las partes y también la posibilidad de aparición de odio.

Cuando reflexionamos acerca de esta posibilidad,  vemos en los escritos del Tanaj, el odio que tiene Haman contra el pueblo judío y el anhelo de su total exterminio. Este ministro, en su momento,  se aprovechó de falsas acusaciones para generar una persecución hacia el pueblo judío tal como lo leemos en el Libro de Ester:

“Dijo Haman al rey Ajashverosh: hay un pueblo esparcido y distribuido en todas las provincias de tu reino, cuyas leyes son diferentes de las de todo el pueblo; no guardan las leyes del rey y al rey nada le beneficia el dejarlos vivir. Si plazca al rey, decrete que sean destruidos.”

Antes de este evento, de Hamán, ya hubo también manifestaciones antisemitas, como lo demuestra el libro de Tehilim / Salmos en su lectura 83:1-4 que dice:

Cántico. Salmo de Asaf. Oh Adonai, no guardes silencio; no te quedes, oh Adonai, callado e impasible. Mira cómo se alborotan tus enemigos, cómo te desafían los que te odian. Con astucia conspiran contra tu pueblo; conspiran contra aquellos a quienes tú estimas. Y dicen:     ¡Vengan, destruyamos su nación!  ¡Que el nombre de Israel no vuelva a recordarse!

La historia universal nos cuenta otros detalles: en momentos previos al siglo 5 Antes de la Era Común, los judíos vivían en perfecta igualdad con los demás pueblos. Sus ocupaciones eran las mismas que las de éstos: había entre ellos artesanos, agricultores, financistas y comerciantes. Pero su riqueza despertó envidias, y sus costumbres odio. En ese momento es cuando nos encontramos con otras manifestaciones anti judías, también escritos en el Tanaj: una de las manifestaciones a las que nos referimos, está en el Libro de Nehemías, la cual cuenta acerca de la reconstrucción del Estado de Israel: esta presencia judía permitió el desarrollo de una enemistad entre Sanbalat  y  sus compañeros, lo cual, por supuesto, generó persecución en contra de los judíos, tal como dice:

 “Cuando oyó Sanbalat que se edificaba el muro se enojó y enfureció en gran manera, e hizo escarnio de los judíos y conspiraron todos para venir a atacar a Jerusalén y hacerle daños.”

El segundo de ellos y en la misma época, y que no se encuentra detallado en el Tanaj, se desató como consecuencia de una agitación suscitada por los sacerdotes egipcios, la que termina con la destrucción de la sinagoga de Elefantina. Aunque los historiadores quisieran documentar la destrucción de esta sinagoga como un acontecimiento aislado, existen muchos testimonios de persecución organizada y masiva en el siglo 2 Antes de la Era Común.

También la historia nos cuenta cómo, en el 411  Antes de la Era Común,  los judíos fueron  expulsados de Roma; ¿Cómo sucedió? Resulta que los judíos fueron hallados culpables de corromper las costumbres romanas: ¿Dónde se documenta? Esto lo encontramos, nada más y nada menos que en los escritos de Flavio Josefo: allí se registra el dictamen del Emperador Claudio quien amenazó a los judíos de Alejandría con ser castigados ” por ser los directos responsables de provocar una peste universal en el mundo”.

Más tarde, en la ciudad de Alejandría, el tercer Libro de los Macabeos nos cuenta  la triste historia de los judíos en esta ciudad; nos ilustra cómo los judíos tuvieron que desprenderse de todos sus bienes para que no fueran llevaran como esclavos; les tocó vivir escondidos y privados de sus derechos, a pesar de que la población alcanzó a ser  la tercera parte de la población de la ciudad y ocuparon cargos importantes administrativos y posiciones influyentes en el mercado y comercio de la ciudad. No existe claridad en los datos históricos que ayuden a determinar si los causantes de esta ola anti judía fue causada por los griegos o egipcios; ambos pueblos querían tener dominio de la región. El odio racial descrito, se describe en los diferentes hallazgos antropológicos, hasta el año 88 de la Era Común.

Bajo el reinado de Antíoco Epífanes, el antisemitismo se convirtió en una persecución directa, porque fue el creador de leyes especiales dirigidas directamente contra la existencia judía. Los analistas e historiadores insisten en afirmar que su actitud antisemita tenía fines políticos, ya que unificando creencias en su imperio, lograría fortificarlo.

Por parte del Imperio romano encontramos también datos de antisemitismo: Tiberio, por ejemplo,  emitió un decreto el cual amenazaba a los judíos con la deportación forzada si no abandonaban su credo. Así se suscitó lo que se describe como “el primer martirio judío en el mundo occidental.”

En la época de Claudio, se introdujo la prohibición de  formar congregaciones y los prosélitos del judaísmo fueron declarados ateos, lo que en esa época equivalía a ser enemigo del estado, pudiendo entonces ser castigado junto a la comunidad que lo acogiera.

Vespasiano introdujo el “impuesto judaico”, como forma de humillar directamente a los judíos, hiriéndolos tanto en lo económico como en sus convicciones religiosas.

Domiciano puso en vigencia un reglamento según el cual se podía deportar temporariamente a los judíos de una ciudad o provincia.

Adriano, por su parte, prohibió la circuncisión, el culto y la enseñanza religiosa, suprimiendo todos los privilegios de los judíos, vedándoles la posibilidad de vivir en Jerusalém. Contra estas restricciones estalló la rebelión comandada por Bar Kojba y Rabi Akiba,

Luego del advenimiento del cristianismo se desarrolló una nueva forma de antisemitismo, basado, en un principio, en el rechazo de los judíos a aceptar a Jesús como el Mesías y posteriormente asociado a la tradicional acusación de que los judíos son responsables de la muerte de Jesús.

Hemos visto como gracias a los movimientos y pensamientos anti judaísmo generados por el cristianismo, se fue propagando e imponiendo a través de una especie de proclamas y consignas difundidas en los sermones y escritos de los llamados “Padres de la Iglesia”: Orígenes, Agustín, etc.

Uno de los ejemplos de lo anterior, sucedió en Alejandría, y se le atribuye a Isidoro, un monje de origen griego quien fuera conocido con el sobrenombre de “El Hospitalario,” él es  el primer hombre  en la historia que organizó un partido político antisemita, porque los judíos, por medio de sus riquezas y su solidaridad interna, procuraban dominar el resto de la población.

Muchas otras técnicas han sido utilizadas por un gran número de personas, a lo largo de la historia de la humanidad, para desacreditar el judaísmo y montar una persecución y obviamente, sentimientos antisemitas. Varias de ellas están detalladas a continuación:

Tácito dijo: “Los judíos mantienen entre sí una visión obstinada, una activa conmiseración que contrasta con el rigor implacable que alimentan hacia los demás hombres. Nunca comen, jamás se acuestan en presencia de extranjeros y esa raza, aunque muy inclinada al libertinaje, se abstiene de todo trato con  mujeres extranjeras”.

También Tácito dijo: “Ellos eran ateos y carecían de costumbres religiosas perceptibles. Eran un pueblo militante respecto a la divulgación de su religión, despreciando a los dioses de los demás pueblos. No participaban del culto estatal, ni ofrecían sacrificios a los emperadores, despreciando las costumbres nacionales. Eran gente con temeridad y desenfrenada locura”

De Juvenal se conoce la siguiente afirmación: “los judíos consideraban a todo aquel que no fuera judío como su enemigo. Tenían hostilidad indiscriminada contra los gentiles. Eran inhumanos. No querían sentarse a la mesa ni compartir su comida con nadie que no fuera judío. No entablarían amistad con un gentil, ni le mostrarían el camino que lo conduce a la fuente”

Retomando el tema de la persecución antisemita generada por la Iglesia, no podemos olvidar a Las Cruzadas, las cuales tuvieron 3 orígenes específicos: el primero de ellos fue, el intereses expansionista de la nobleza feudal, que deseaba obtener el control del comercio con Asia;  la segunda concepción fue de origen político que se dio sólo en la Cristiandad del siglo 11 al 15 de la Era Común; ella suponía una unión de todos los pueblos y soberanos bajo la dirección de los papas. Todas estas cruzadas se anunciaron por la predicación. Después de pronunciar un voto solemne, cada guerrero recibía una cruz de las manos del Papa o de su legado, y era desde ese momento considerado como un soldado de la Iglesia (milites Christi, como les colocó el Papa Gregorio 7º, en el año de 1074). La tercera razón fue la de lograr recuperar a Tierra Santa, para que los peregrinos pudieran llegar a ella, sin temor de los vecinos, los turcos y/o musulmanes.

En relación al punto anterior, es curioso ver cómo el catolicismo parece olvidarse que hubo una “predicción o profecía “por parte de Jesús, acerca del comportamiento antisemita, que está escrita en el libro del Nuevo Testamento, más específicamente en Juan 16:1-5,  la cual advierte lo siguiente:

“Todo esto les he dicho para que no flaquee su fe. Los expulsarán de las sinagogas; y hasta viene el día en que cualquiera que los mate pensará que le está prestando un servicio a Dios. Actuarán de este modo porque no nos han conocido ni al Padre ni a mí. Y les digo esto para que cuando llegue ese día se acuerden de que ya se lo había advertido. Sin embargo, no les dije esto al principio porque yo estaba con ustedes. “

Simultáneamente a las cruzadas, existió la persecución a los judíos basados en la costumbre denominada “libelo de sangre”: en esta ceremonia culpaban a los judíos de cometer una recreación de la muerte de Cristo sacrificando, generalmente, a niños cristianos: este acto, era realizado durante la Pascua, con el fin de utilizar la sangre en la elaboración de la Matzá; el primer dato de este crimen fue documentado por el griego Apión, pero los más notorios datan, casi simultáneamente, con la época de Las Cruzadas; todavía hay señales de estas acusaciones tal como  la publicación del libro Matzá de Sion, escrito por el ministro de defensa sirio, Mustafá Tlass en 1983; una acusación en enero de 2005, por miembros de la Duma rusa acerca de un libelo de sangre contra los judíos, y  el libro La historia de los judíos escrito por  Hasan Hanizadeh, y su cuyo autor fue entrevistado por la televisión iraní el 20 de diciembre del 2005 en la que recuerda este tipo de crímenes.

De igual o mayor importancia en el crecimiento del antisemitismo está la posición española en momentos anteriores al descubrimiento de América en el año 1492.

La existencia de comunidades judías en territorio español desde tiempos remotos. El hallazgo de evidencias arqueológicas lo confirman. Un anillo fenicio del siglo VII a. EC., hallado en Cádiz con inscripciones paleo-hebraicas y una ánfora, en la que aparecen dos símbolos hebreos del siglo I, encontrada en Ibiza, figuran entre las pruebas más contundentes de la presencia judía en la Península Ibérica. La presencia hebrea en el actual territorio español se incrementó durante las Guerras Púnicas (218-202 a. EC.), y también se incrementó, varios siglos después,  como consecuencia de la conquista de Jerusalém por el general romano Tito, bajo mandato del emperador Vespasiano (70 EC.). Posteriormente, la presencia hebrea en España también se debió a la importación de esclavos por los romanos para diversas actividades.

Posterior a esa etapa de crecimiento, sobreviene la caída del Imperio romano en 476, que trae como consecuencia la invasión de la península por tribus germánicas, como los visigodos,  y ello genera una época de dificultad para los hebreos que en ella vivían. Al sobrevenir la acepción del Cristianismo mal profesado como religión de los reinos bárbaros, y la instauración de la Iglesia Católica en España bajo el reinado de Recaredo (587 EC.), las comunidades judías pasan a ser dominadas completamente y se inicia una época de persecución, aislamiento y rechazo. Es en esta época donde comienzan a fraguarse las primeras aljamas y juderías de las ciudades españolas donde hubo grandes asentamientos hebreos.

A partir del año 711, se inicia la «Edad de Oro» de la judería española. La victoria del moro Táriq ibn Ziyad aseguró un ambiente propicio para una mejor convivencia para los hebreos, porque tuvieron garantía de vida, de propiedad de sus bienes y de libertad de culto, como también, un alto grado de autonomía jurídica;  esto le permite a la comunidad judía española crecer, organizarse  y avanzar culturalmente gracias a las grandes libertades expresadas previamente y  que ellos gozaban. Esto influye para que numerosos judíos de diversos países de Europa y de los dominios árabes se trasladen a España, y Se integren en la comunidad existente, y enriqueciéndola en todos los sentidos, donde los judíos ocuparon puestos importantes y llegaron no sólo a amasar considerables fortunas, sino también a cultivar con éxito las artes y las ciencias, destacándose claramente en medicina, astronomía y matemáticas. En el campo de la medicina era casi inconcebible pensar en un médico que no fuera de origen judío, especialmente aquellos cercanos a la casa real.

Un segunda pero muy corta época dorada del judaísmo en España, se produce en el momento en que comienza el reinado de Alfonso VI “el Emperador” (1126-1157), quien dio franca acogida y generosa protección a los hebreos arrojados de la España islámica en ejecución del Edicto de Abdelmumen, entre ellos a ilustres rabinos que se establecieron en Toledo, la que se transforma entonces en el centro cultural del judaísmo; numerosos doctores judíos brillan en los reinos españoles: entre ellos se pueden contar a Abraham ben-David, célebre filósofo y cabalista, autor de Emuná Ramá (Fe Sublime), y también del Sefer haCabalá (Libro de la Tradición); al maestro Hasdai Crescas, autor del tratado Or Adonai (Luz de Dios), a Yoséf Albo, autor del tratado de teología judaica, llamado el Séfer Ikarím(Tratado de los principios), a Moisés de León (1240-1305), quien transforma la Cábala en su más alto nivel de desarrollo con el Séfer HaZohár (Libro del Esplendor); también al “Colegio de Traductores” de Toledo, que se encargó de propagar por el entonces mundo conocido, la filosofía árabe y judía, como lo prueban las traducciones que al latín y el castellano hicieron de obras de los grandes maestros árabes y judíos (Al-Kendi, Al-Farabi, Ibn-Roschd, Averroes, Ibn-Sima, Avicena, Abicebrón, Maimónides, etc.)

Pero en el siglo 13, los reyes españoles se vieron afectados en sus decisiones por la presión que ejercía la Iglesia, la cual pretendía la conversión de todos los judíos, ya que la Iglesia acusaba a los judíos de deicidio: por ello, en 1232 se estableció en Aragón el Tribunal de la Inquisición: varios enfrentamientos teológicos surgieron desde ese momento a consecuencia de la decisión de la Inquisición.

En el siglo 14 de la Era Común, las medidas en contra de los judíos se vuelven más estrictas: aparece el concilio de Letrán que prohíbe a los judíos ser médicos de cristianos, la aparición de  la Peste Negra fomenta el odio antisemita porque los judíos son acusados falsamente de su propagación. Por último, un ambiente de hostilidad reinante, desembocó en las matanzas de 1391.

Finalmente el siglo 15 de la Era Común fue el que puso el fin al crecimiento judío en España y su nueva diseminación y dispersión por todo el mundo, incluyendo la recién descubierta América: En 1476 se establece el más famoso Tribunal de la Inquisición, instaurado en la ciudad de Sevilla, el cual, siete años después de su fundación, empieza a ser regido por fray Tomás de Torquemada bajo el cargo de Inquisidor General, por orden del entonces papa Sixto 5º; Tomas de Torquemada fue un furibundo perseguidor de los judíos, encargándose de acentuar la presión a los judíos y obligándolos a escuchar las predicaciones de los dominicos en las sinagogas.

Ningún valor tuvo la financiación ofrecida por don Isaac Abravanel y don Abraham Senior, que ocupaban los cargos de Contador Mayor de Castilla y Rabino Mayor del reino pretendiendo y permitiendo sufragar los gastos de la guerra, para que los actuales reyes de España no firmaran el 31 de marzo de 1492 el Edicto de expulsión, conocido como El Decreto de Alhambra.

La gran mayoría de los estos judíos expulsados de la península Ibérica, serían recibidos en el Imperio otomano, que a la sazón estaba en su máximo apogeo. El Sultán Bayaceto 2º permitió el establecimiento de los judíos en todos los dominios de su imperio, enviando navíos de la flota otomana a los puertos españoles y recibiendo a algunos de ellos personalmente en los muelles de Estambul.  Es famosa la frase del Sultán que traduce: aquellos que les mandan pierden, yo gano. Estos judíos se establecieron cuatro comunidades en el Imperio otomano, mucho más grandes que cualquiera de las de España, siendo las dos mayores la de Salónica y la de Estambul, mientras que la de Esmirna, en Turquía, y la de Safed, en Israel, fueron las de menor tamaño. Sin embargo, se documenta su establecimiento en casi todas las ciudades importantes del imperio, fundando comunidades en Sarajevo (Bosnia), Belgrado (Serbia), Monastir (República de Macedonia), Sofía y Russe (Bulgaria), Bucarest (Rumanía), Alejandría (Egipto) y Edirne, Çanakkale, Tekirda? y Bursa en la actual Turquía.

Aproximadamente el 30% de los judíos expulsados de España se radican en Portugal: de ellos, gracias a un decreto de expulsión firmado por el entonces rey Manuel, un gran porcentaje migra a las costas africanas extendiéndose hasta el Cabo de Buena Esperanza, bajo la dirección de Fernando de Nohora, un judío converso;  también llega a las Indias Occidentales un alto porcentaje de conversos, guiados por Gaspar de Gama, estableciéndose, por esta vía en Brasil y en Curaçao.

Desafortunadamente para los conversos, la Inquisición les “siguió su huella” instaurando tribunales en Lima, México y Cartagena de Indias

Siglos más tarde, otro tipo de antisemitismo surge, más específicamente durante la década de 1870, asociados con la aparición de las teorías de Evolución de Charles Darwin: en ese momento se empieza a considerar al judío como miembro de una “raza inferior” en la escala evolutiva: este dato fue apoyado por el programa Nazi con posterioridad: además, los grupos antisemitas consideraron también, que las bases genéticas de este grupo de individuos, estaban alteradas.

Aparece también, hacia finales del siglo 19, el historiador Heinrich von Treitschke fue un furibundo antisemita («Die Juden sind unser Unglück» / «Los judíos son nuestra desgracia»),

En Francia, a partir de 1.895 el célebre caso Dreyfus muestra la importancia del antisemitismo. Un capitán del ejército, Alfred Dreyfus, fue acusado de espionaje. Era judío: por lo tanto, debía ser culpable.

Datos que se tienen acerca del antisemitismo en la época pre hitleriana era, sin duda alguna, mucho más intensa en Austria que en Alemania. Entre 1897 y 1914, Viena estuvo gobernada por el Partido Social Cristiano, cuyo líder, el inmensamente popular Karl Lueger, se constituyera en una especie de modelo para el joven Hitler.

También vemos como el programa del Partido Nazi propugnaba retirar todos sus derechos a los judíos: en una publicación del 24 de febrero de 1920 se encontraron los siguientes puntos:

-Solo los ciudadanos pueden beneficiarse de los derechos cívicos. Para ser ciudadano, es necesario ser de sangre alemana, sin importar la religión. Ningún judío puede ser ciudadano.

-Exigimos la libertad en Alemania de todas las religiones, en la medida en que no pongan en peligro ni ofendan el sentimiento moral de la raza germánica. [..] El Partido combate el espíritu judeo-materialista. 

Otra muestra de antisemitismo en este caso en Costa Rica, se encuentra en la Circular n° 667-F de la Secretaría de Relaciones Exteriores, del 7 de noviembre de 1939, dirigida a los representantes consulares:

“Ruego a usted abstenerse de visar pasaportes que a esa oficina consular presenten individuos pertenecientes a la raza judía […].Esta prohibición es general, y por ningún motivo se concederán excepciones en el procedimiento”.

Podemos seguir relacionando frases como las que se detallan a continuación, las cuales son sólo una pequeña muestra de los comentarios más actualizados; estos siguen fomentando el antisemitismo y  han sido publicados a través de los diferentes medios de información:

La Conferencia Mundial contra el racismo celebrada en Durban en agosto de 2001, recupera la Resolución 3379 de la ONU aprobada en 1975 (y luego derogada en 1991) que asimilaba el “sionismo” como “una forma de racismo y discriminación racial”.

El creador del sitio Wikileaks,  Julian Assange que conmocionó al mundo de la diplomacia acusó a los judíos de armar una conspiración en su contra.

El obispo británico Richard Williamson, conocido por sus declaraciones negacionistas del Holocausto judío y miembro de la ultraconservadora Hermandad de Pío, será juzgado este verano en Alemania por incitación al odio racial.

El presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad, acusó a Israel de perpetuar el terror, y culpó al “régimen sionista” de poner en marcha la Primera Guerra Mundial y la Segunda Guerra Mundial. “El régimen sionista hace siempre lo mismo. Destruye las casas de la gente y arrasa con la tierra”, dijo Ahmadinejad en declaraciones que publicó The Washington Post.

Ningún tipo de persecución religiosa, política, de género o de cualquier índole es hoy en día aceptada por el consenso general de las naciones en el mundo; sin embargo, el antisemitismo es hoy en día una corriente tan actual y tan vigente como lo fue desde el principio de la historia de la humanidad, aunque haya pasado por el “perdón” que la iglesia pidió al judaísmo por los crímenes en la época de la segunda guerra mundial y por el perdón al deicidio; el  antisemitismo se ha tornado cada vez más sofisticado, ha logrado  infiltrarse en la política y ha logrado hasta disfrazarse de antirracismo, pero le sigue negando al judío sus derechos  inclusive deslegitimizando al estado de Israel y su derecho de subsistir y sobrevivir como nación y sigue siendo tan irracional como el que existía en la época medieval o la del nazismo.

En el diario El Comercio de México, en su edición del 24 de marzo del presente año, con relación al ataque de Toulouse, declara: Lo que sí hay en el Corán es el reconocimiento de algo que hoy el Islam radical dejó totalmente de lado, que Dios “eligió” al pueblo judío y que por eso los judíos son “Bnei Israel”. Hay incluso un versículo en el Corán que reconoce que Dios prometió al pueblo de Israel la tierra de Israel. Pero lo dejan de lado, lo hacen olvidar.

¿Qué queremos decir con el punto anterior?

  • Que el mundo entero olvida los aportes que ha hecho el pueblo judío a las diferentes civilizaciones: hoy en día la población judía siendo menor al 1% de la población mundial,  ha recibido más de 170 premios Nobel como reconocimiento a su producción intelectual.
  • Que en lugar de ello ha querido buscar un “chivo expiatorio” para todas las “cosas malas” pero olvida que está prejuzgando y llenándose de  estereotipos para no asumir la responsabilidad de lo que le corresponde: el mundo en particular y en general debe buscar los medios necesarios para resolver problemas como  el hambre en África, los genocidios cotidianos en países como Irán;
  • Que cada uno de los creyentes en Jesús tome conciencia y empiece a olvidar la famosa “teología de la sustitución” del viejo Israel (los judíos) por el nuevo Israel (los cristianos) porque contradice flagrantemente la voluntad de Cristo cuando éste dice: “No penséis que he venido a abolir la Ley  y los Profetas. No he venido a abolir sino a dar cumplimiento”
  • Que, todas las naciones del mundo y todos los medios de comunicación, busquen  el uso de medios rigurosos  y responsables que impida la continua proyección del  antisemitismo  y del racismo para que se preste un efectivo servicio a la Paz mundial.
  • Que el Estado de Israel tiene el mismo derecho a la supervivencia como cualquiera de los  hoy más de 200 países del mundo
  • Que lo que sucede con relación a los palestinos no es sólo culpa del judaísmo sino que interviene, desde el principio, la necesidad del Islám, de “echar a los judíos al mar” declaración inmediatamente posterior a la declaración de Independencia del Estado de Israel…
  • y muchas reflexiones más.

 

Publicado 27 de Marzo de 2012 – 04 de Nisan de 5772

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2.- No debe ser alterada la palabra de la Torá.

3.- Cite siempre la fuente.

4.- No lo imprima a menos de que sea estrictamente necesario, y se daña (destiñe, decolora, alguna de las hojas se rompe, etc.) no lo destruya por motivos de preservación del medio ambiente ni por motivos halájicos: entiérrelo.

 

 

 

PorMax Stroh Kaufman

Tefilin Reflexión

“LOS TEFILIN  SON EL ‘BRILLO DEL ROSTRO DE EL ETERNO’ Y

LA VERDADERA GLORIA DE ISRAEL.

SON LA ‘VIDA’ Y LA ‘VERDAD’,

LA FUENTE DE LA RIQUEZA Y DE TODAS                       

LAS BENDICIONES.

EL MALTRATO A LOS TEFILIN TRAE

POBREZA, DESPRECIO Y VERGÜENZA,

DEJANDO A LA PERSONA EN PELIGRO MORTAL,

QUE EL ETERNO NO LO PERMITA.”

 

Cuando uno comienza a servir a Adonai, Él le dice: “Aunque sé que tu deseo y voluntad es servirme:                                                                                

 ¿Qué seguridad tengo de que mañana no vayas adejarme?                            

Pues, si es así, ¿cómo puedo acercarte solamente por tu deseo y revelarte de inmediato las cosas ocultas?                                                                                       

   Más bien, lo que debes hacer es comenzar mostrando tu amor por Mí en la situación presente y cumplir con Mis mitzvot 

Aunque no las comprendas.                                                                                                      

Sírveme con simplicidad, sin sofisticación. Si lo haces durante un tiempo, creeré en ti y te revelaré el razonamiento y la sabiduría detrás de cada uno de los temas.     

                                                                               

Entonces te acercaré, pues todo el tiempo durante el cual Me serviste será garantía de que no Me dejarás”.

 

• Uno puede ver si verdaderamente quiere servir a

Adonai cuando no tiene deseo alguno de ser reconocido.

 

(SEFER HAMIDOT – Páginas 67 y  68)

Rabino Nájman de Breslov

 

PorMax Stroh Kaufman

Parasha Lej Leja 5771

Cápsulas Parasha Lej Leja 5771

Dos grandes cosas hay para resaltar en esta parashá: son las órdenes que recibe Abraham por parte del Eterno y ellas son:

La primera de ellas dice: “Vete de tu tierra, de tu lugar de nacimiento y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré”.

Vayomer Adonai el Avrám léj lejá meartzéja umimoladéteja umibéit abíja el haáretz asher aréka.

La segunda dice “Haré de ti una nación grande, te bendeciré y engrandeceré tu nombre, y tú serás una bendición y bendeciré a los que te bendijesen y al que te maldijere, yo lo maldeciré y serán bendecidas todas las familias de la tierra (Bereshit 12:2-3)                                                                                                 

Veéesja legí gadól vaabarejéja vaagadelá sheméja veheyé berajá. Vaabarejá mebarajéja umekaleléja aór venibrejú bejá kol mishpejót haadamá.

Para comprender,en parte, la magnitud de esta “sugerencia” desde el punto de vista de distancias geográficas, Avram recibe una instrucción para Jarán  y recorrer una distancia de 640 Kms  (400 millas) para llegar a la Tierra de Kanaán (Y que Jarán está ubicado a una distancia de 970 km  (600 millas desde Ur Casdim)

Ambas órdenes o frases nos indican un pacto que El Eterno establece con Abraham: una escogencia para que grandes cosas sean realizadas por Abraham: habíamos revisado en la parashá pasada que Abraham estuvo presente con Nóaj en la Torre de Babel, aunque no se encontraron pero, evidenciaron grandes cosas que Adonai hizo con Su Pueblo escogido, por lo que podemos evidenciar que no fue por hechos del pasado, sino por los hechos que iban a acontecer en el futuro que el Creador escoge a Abraham con esas dos órdenes o indicaciones específicas.

Al entrar a estudiar el porque de la primera, se puede comparar con una analogía que nos enseñan los sabios y es esta:

Se dice que esto esta conversación ocurrió durante el encuentro entre dos famosos rabinos:[1] el Rabino Eliahu, a quien llamaron “el Gaón” (que quiere decir, el erudito – sabio  –  el más docto y letrado) de Vilna, y el Rabino Yaakov Krantz, quien fuera conocido como el “Maguid” (predicador) de Dubnov. El Maguid de Dubnov decidió en algún momento visita la ciudad de Vilna y se dirigió al gran Gaón. El Gaón durante ese encuentro le pidió al Maguid que hiciera uso de su especialidad y a través de ella, que lo regañe, que certifique y elabore cosas que le hagan avergonzar; fue apenas obvio que el Maguid se espantara ante semejante petición, pero como hubo gran insistencia por parte del Gaón, el  Maguid se quedo pensativo durante un tiempo,  y le preguntó:   “¿Cuál es ese  gran logro de ser un Gaón, y por qué se ufana tanto de ello si toda su vida ha permanecido aislado en un pequeño salón de estudios en su ciudad natal? ¡Salga al mundo, mézclese con la gente, y entonces podremos ver qué clase de Gaón es!”.

 

Otra manera de ver el mismo ejemplo sucedió cuando  muchos judíos observantes de la Torá emigraron de Europa, hacia los Estados Unidos de Norteamérica,  donde, luego de mucho esfuerzo lograron obtener grandes riquezas, probablemente mucho mayores que las que tuvieron en su lugar de origen: salieron y obtuvieron éxito; el resultado para algunos de ellos, fue ver que, como resultado de este cambio, perdieron sus principios religiosos y decayeron en su fe, tradiciones y costumbres, porque cuando las familias emigran o se mudan de una ciudad a otra, se alejan de sus apoyos espirituales a los cuales estaban acostumbrados, forcejean y batallan con su espiritualidad. La mayor parte de sus esfuerzos está dirigida al restablecimiento y reorganización de sus vidas. Reordenar las infraestructuras religiosas, a menudo, llega a lo último. Los principios dados a Abraham permitieron un desafío a las normas a las cuales el  estaba acostumbrado: eso hizo que  Abraham llevara a ejecutara y cumpliera una misión: se encargó de difundir la existencia de un Ser único, Todopoderoso, como el Creador de todas las cosas en un mundo totalmente pagano y, solamente después de salir de su hogar, fue que Abraham se convirtió en el padre fundador del pueblo judío, porque la orden de  “Lej Lejá”, “vete para ti!”, le indicó que había terminado sus exploraciones y había logrado sus metas, por lo cual debía, no solo viajar, sino que también tenía que volver hacia su interior y emprender un viaje hacia la esencia de su propio ser, para ser lo que fue, y como esta anotado anteriormente, ser el fundador del pueblo judío.

 

De acuerdo con el libro del Zohar (esplendor), las palabras Lej Lejá nos ordenan a descubrirnos a nosotros mismos, tal como somos, y enseñándonos, aunque ni exista una distancia física, alejarnos de nuestra casa paterna y el lugar de necimiento implica un proceso espiritual y emocional que nos obliga a distanciarnos de aqullas cosas que nos pueden estar influenciando directa o indirectamente en nuestra manera de actuar,para que aprendamos a conocernos quienes somos en realidad, para poder ser llamados “hebreos”; es decir, que “cruzamos al otro lado” donde nos identificamos como judios, rompemos lis ídolos que están a nuestro alrededor y, nos hacemos cada vez más fuertes en la misión que El Eterno nos ha otorgado y tiene para nosotros.

 

Nuestros sabios en sus múltiples escritos nos han dejado como enseñanza una conversación que sostuvo Abrahám con el Todopoderoso:

Abraham tiene setenta y ochos años de edad, cuando Adonai le promete que le dará la tierra a él y a su descendencia.

Abraham dijo: “Señor ¿Cómo sabré que heredaré la tierra de Canaán? ¿Qué sucederá si mis hijos pecan y los castigas como hiciste con la generación del diluvio y de la división de los pueblos?

El Eterno le contestó: “No temas”
¿Con qué mérito quedarán mis hijos en Eretz Israel? – Insistió el patriarca – gracias a los holocaustos – contestó el Eterno.

– Por favor, Rey de Reyes, ¡dame una señal!

En esa época la gente cerraba un trato cortando animales en trozos y caminando entre los pedazos. Esta era una forma de promesa y juramento que significaba: “si no cumplo con mi parte del trato, merezco ser cortado en trozos como estos animales”.

HaKadosh Baruj hú entonces le ordenó a Abraham: “Toma para mí tres novillas, tres cabras, tres carneros, un palomo y una paloma”.
Abraham así lo hizo, luego cortó los animales por la mitad, excepto las aves, ya que el Eterno así lo ordenó.
Abraham dispuso los trozos en dos filas y las ves en el medio; entonces, poderosas aves de rapiña se lanzaron sobre ellos para devorarlos y Abraham los espantó. De esta manera se selló el pacto entre El Eterno y Abraham que aseguraba la entrega de la tierra de Israel a la descendencia de Abraham.

Los Rabinos profundizan en este episodio bíblico y preguntan: “si la intención del Todopoderoso era sellar un pacto con Abraham y su descendencia, habría sido suficiente un solo animal ¿Por qué El Eterno le ordenó que colocara cuatro clases de animales y tres de cada una y por qué ordenó no cortar las aves en trozos?”

Explican los sabios: “Tres novillos insinúan el Reinado de Babel (Babilonia) que tuvo tres reyes, Nebujadnetzar, Evil Merudaj y Bidshatzar. Las tres cabras representan a Yaván (Grecia), que en su tiempo reinó sobre tres puntos en el mundo: oeste, norte y sur y los tres carneros se refieren al imperio de Medea y sus gobernantes, Coresh, Dariavesh y Ajaverosh. El palomo y la paloma recuerdan a los países de Edóm. Todos estos reinados y personajes tuvieron un rol importante en la historia del pueblo judío y como nuestro pueblo se asemeja a una paloma. Adonai ordenó no partirla”.

Cuando intentamos aplicar en nosotros mismos el Lej Lejá, lo utilizamos para que podamos buscar una trayectoria hacia lo más profundo de nuestro ser; llega un momento en  el que nos encontramos en la oscuridad, sin recursos, es cuando decidimos  llamar al Creador y cuestionarlo: – ¿”Padre Celestial, dime quién soy?” “¡Ayúdame! ¡Dame una pista!; dime ¿porqué me hiciste?”Entonces es cuando empezamos a buscar herramientas que están dadas por nuestro conocimiento, nuestros talentos y nuestra personalidad que nos permitirá  explorar el mundo: un mundo que está mucho más allá de nosotros mismos y que busca conducirnos y dirigirnos hacia quien nos creó a Su imagen y semejanza y a través de las enseñanzas, mandamientos, principios y juicios que encontramos en Su Torá.

 

Una última palabra: Aquella orden que escuchó Abraham para encaminarse a la tierra de Israel fue por intermedio de las palabras Lej Leja – ?? ??. Cuando observamos con detenimiento ambas palabras, encontramos que la letra ? apunta hacia el cielo, mientras que la letra ? apunta hacia la tierra. En las palabras Lej Leja se encierra entonces un maravilloso mensaje que podemos analizar como que el cielo y tierra pueden unirse en plenitud. Sólo a través de ese viaje, un judío podría y debería percibir en la tierra el cielo y así lograría acercarse profundamente a Adonai, quien es Su creador.

 

 

 

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 REDACTADO  EL 13 DE OCTUBRE  DE 2010 – 5 de Jeshván de 5771

 

 

 

 



[1]            Escuchado en conversaciones durante estudios privados de Torá y Tanaj

PorMax Stroh Kaufman

Guía de la Mezuzah

Guía de la Mezuzah

¿Qué es la Mezuzá?

 

“Y los escribirás [las palabras del Shemá] en las jambas de tu casa y en tus portones”

— Deuteronomio 6:9; 11:20

El judaísmo no es una fe confinada a las sinagogas. Dentro de la comodidad y la familiaridad de nuestros hogares, también debemos esforzarnos por lograr espiritualidad. Una Mezuzah colocada en el marco de la puerta señala al hogar como judío, recordándonos nuestra conexión con El Eterno y nuestra herencia.

Una Mezuzah no es, contrariamente a la creencia popular, el envase externo. La Mezuzah es realmente el rollo de pergamino que hay dentro, manuscrito por un escriba experto conocido como Sofer. Contiene el “Shemá.” – un pasaje bíblico que declara la unicidad de Adonai y la dedicación del pueblo judío al Todopoderoso. La Mezuzah se cubre con un envoltorio o una cajita de cristal, madera, metal o de cualquier otro material y, luego de recitar la bendición, se coloca sobre el marco de la puerta.

Además de su función como manifiesto recordatorio de nuestra fe, la Mezuzah es también un símbolo de la cuidadosa vigilancia de Di-s sobre la casa y sus habitantes. El nombre de Adonai, Sha-dai, que aparece en el dorso del pergamino son las siglas para las palabras hebreas (Shomer Daltot Israel “guardián de las puertas de Israel.”) La colocación de una Mezuzah en las puertas de un hogar o de una oficina protege a sus habitantes — si están adentro e incluso afuera.

Demostramos reverencia hacia la Mezuzah tocándola con las yemas de los dedos y besándolas al pasar a través de una puerta con una Mezuzah.

Con la observancia de esta Mitzvá (mandamiento divino) introducimos una medida de espiritualidad y de seguridad en nuestros hogares.

La Torá también promete que cualquier persona que observa cuidadosamente la Mitzvá de Mezuzá vivirá una vida más larga y rica, junto a sus hijos; como indica Deuteronomio 11:21: “De modo que prolonguéis vuestros días y los días de vuestros hijos… “

 

El Pergamino

 

El rollo de pergamino, escrito en el hebreo original de la Torá, contiene dos Parshiot (Secciones de la Torá): Deuteronomio 6:4 – 9 y Deuteronomio 11:13 – 21. Lo que sigue es una de las traducciones que se encuentran disponibles:

Oye Israel, el Señor es nuestro Adonai, el Señor es uno.

Y amarás al Señor tu Adonai con todo tu corazón, con toda tu alma, y con todas tus fuerzas. Y estas palabras que te ordeno hoy estarán sobre tu corazón. Y se las enseñarás a tus hijos, y hablarás de ellas en tu casa y cuando vas en el camino, al acostarte y al levantarte. Y las atarás como señal sobre tu mano, y serán un recordatorio entre tus ojos. Y las escribirá sobre los umbrales tu casa y sobre tus puertas.

Y será, si obedecieras diligentemente mis mandamientos que te impongo sobre ti en este día, de amar al Señor tu Elohim y servirlo con todo tu corazón y con toda tu alma, daré la lluvia para tu tierra en el tiempo apropiado, la lluvia temprana y la lluvia tardía, y recolectarás el grano, el vino y aceite. Y daré hierba en tus campos para tus ganados, y comerás y te hartaras. Más cuídate que tu corazón no se tiente, y te encamine a dioses extraños y los adores y te prosternes a ellos. Porque entonces el Señor se encolerizará contra ti, y él cerrará los cielos de modo que no haya lluvia y la tierra no rinda su producto, y fallecerás rápidamente en la buena tierra que el Señor te da. Por lo tanto, pon estas palabras mías sobre tu corazón y sobre tu alma, y átalas como señal en tu mano, y serán un recordatorio entre sus ojos. Y se las enseñará a tus hijos, y hablaras de ellas al estar en tu casa y al andar por el camino, al acostarte y al levantarte. Y las escribirás en los umbrales de tu casa y en tus puertas, para que tus días y los días de tus hijos se prolonguen en la tierra que el Señor juró a tus padres darles mientras los cielos estén sobre la tierra.

Estos versículos son la única inscripción en el rollo de pergamino (a excepción de Sha-dai inscrito en el dorso) y acentúa nuestra creencia en la Unicidad del Todopoderoso.

El rollo es un pergamino hecho a mano de un animal kasher, está escrito en tinta negra con una pluma de ganso por un escriba especialmente entrenado, religioso devoto, conocido en hebreo como Sofer. El Sofer se concentra intensamente y escribe en caracteres hebreos especiales con una hermosa caligrafía.

La mezuzá tiene 713 letras. Cada letra tiene numerosas leyes referentes a su forma. Para que la mezuzá o los tefillin estén escritos de acuerdo a la ley, deben cumplir con miles de requisitos.

Si siquiera una de las 713 letras falta en una mezuzá o esta dibujada incorrectamente, la mezuzá es invalida, y la mitzvá no se cumple, y la bendición recitada sobre está es inválida. Incluso el mejor escriba es humano y puede cometer un error. Mientras que algunos errores son corregibles de acuerdo a la ley judía, otros no lo son.

Las mezuzot y los tefillin, aun cuando sean escritos por el más experto de los escribas, tienen muchas posibilidades de ser inadecuados. Por lo tanto deben ser examinados antes de adquirirlos.

Además, las mezuzot y los tefillin, como todo lo demás conforme al paso del tiempo y de los elementos, se pueden deteriorar. Por lo tanto es necesario examinar nuestras mezuzot y tefillin de vez en cuando, con el propósito de determinar su aptitud o para saber si es necesario hacer correcciones preventivas. La halajá fija como necesaria una inspección periódica de la mezuzá una vez cada 3 ½ años.

 

 

 

La Cajita

La Mezuzá se debe poner en una cajita para su protección. Se debe enrollar de izquierda a derecha, para que el nombre Sha-dai sea visible. Debe ser colocada con lado derecho para arriba dentro de la cubierta, con el Sha-dai de frente. Si usted no tiene una cubierta de Mezuzá, envuelva la Mezuzá en un papel grueso u otro material resistente.

La Mezuzá se puede adquirir directamente de un Sofer o en un negocio de objetos judaicos, enrollada y en cajita. Es importante obtenerla en un lugar confiable, para asegurarse de que haya sido hecha correctamente. ¡Lamentablemente hay muchos casos de mezuzot que se venden con contenidos inadecuados!

Hoy en día hay muchos tipos de cubiertas para Mezuzá disponibles, desde las cubiertas plásticas más simples que cuestan unos centavos hasta las cajas artísticamente adornadas con materiales preciosos. A pesar que es bueno embellecer la Mitzvá, recuerde que lo más importante es invertir en la calidad del pergamino interior.

¿Puede la cajita ser transparente?

Dependiendo de donde la Mezuzá sea colocada, usted puede o no utilizar una cubierta transparente ya sea de cristal, de acrílico etc. En los siguientes casos una cubierta transparente no debe ser utilizada:

• Si esta frente a un cuarto de baño.

• En un marco o una arcada dentro de una habitación.

• En cualquier marco o arcada de un cuarto en donde se cambian los pañales de los bebés.

 

¿Qué Habitaciones Requieren de Mezuzá?

 

Un error común es que solamente la entrada principal del hogar requiere de mezuzá. Por supuesto, es mejor tener aunque sea una mezuzá en la puerta delantera que no tener ninguna mezuzá, y si usted tiene solamente una mezuzá, debe ser colocada en la entrada principal. Sin embargo, para observar correctamente esta mitzvá, cada habitación de la casa o la oficina debe tener su propia mezuzá.

Todos los cuartos que tienen más de 4 codos por 4 codos — aproximadamente 2 metros por 2 metros (o su equivalente, 12 m2 aprox.) requieren de una mezuzá — mientras tengan un marco. La bendición no se recita, sin embargo, si el cuarto no tiene por lo menos 2 metros en cada dirección.

Un marco que requiere un mezuzá es solamente aquel que tiene dos jambas y un dintel que conecta las jambas por arriba. Si no existen estas condiciones, un rabino competente debe ser consultado para determinar si esta entrada requiere una mezuzá o no.

No se pone mezuzá en cuartos de baño, cuartos de ducha o similares.

¿Las puertas del garaje, los cuartos de la caldera, los áticos, galpones externos, o guardarropas requieren mezuzá?

Sí, siempre que cumplan con las medidas requeridas (aproximadamente 12 metros cuadrados). En la entrada de un guardarropa, el marco debe tener al menos 10 palmos (aproximadamente 80 cm.).

Un ático también requiere una mezuzá a menos que se entre a través de una “trampilla” (una abertura horizontal en el piso y no por una abertura vertical en una pared).

¿Qué ocurre con las terrazas o los balcones?

Un balcón requiere mezuzá. Hay distintas opiniones si la mezuzá debe ser colocada en el lado derecho de la puerta que conduce a la casa, o en el lado derecho de la puerta que conduce al balcón.

¿Debo poner una mezuzá en el marco de una puerta que conduce a mi patio trasero?

Hay que poner una mezuzá solamente si hay una viga cruzada por encima de esa puerta.

¿Necesito mezuzá en mi lugar de trabajo?

Sí. Además de domicilios privados, las mezuzot se deben poner en negocios y depósitos sin una bendición.

Si usted trabaja para un no judío y está alquilando el lugar de él, la mezuzá debe colocarse en la puerta de su oficina sin recitar la bendición.

Sin embargo, si usted no está alquilando el lugar, y existe la posibilidad que lo transfieran a otro lugar, está exento de poner una mezuzá.

Tengo una criada no judía. ¿Debo poner una mezuzá en su puerta?

Sí, ya que su sitio puede cambiar a otro lugar de la casa en cualquier momento según su decisión.

¿Una puerta que nunca se utiliza requiere mezuzá?

Las puertas en desuso que están selladas (realmente clavadas al marco) están exentas de mezuzot Una entrada que es bloqueada por muebles o una puerta que generalmente se mantiene bloqueada requiere un mezuzá

 

¿Cuándo Necesito Colocar una Mezuzá?

Al comprar una casa, inmediatamente después de la mudanza, se debe colocar las mezuzot con la bendición.

Si usted está alquilando su casa o apartamento la obligación de instalar una mezuzá se aplica solamente después de treinta días de vivir en ese lugar. No obstante es preferente para no estar sin mezuzá, poner las mezuzot inmediatamente después de mudarse, sin recitar la bendición. Una vez que haya transcurrido el período de 30 días, una de las mezuzot (de un cuarto que tiene una puerta) debe ser quitado, revisado y substituido. Esta mezuzá se puede sustituir por una nueva o de mejor calidad. Entonces se recita la bendición apropiada sobre la mezuzá nuevo teniendo en mente las demás Mezuzot también.

Algunos tienen la costumbre de poner temporalmente las mezuzot ni bien se mudan usando cinta adhesiva, y clavándolas definitivamente el día 31 posterior a la mudanza. La primera mezuzá que se coloca en forma fija debe estar en un cuarto que tenga puerta. La bendición se recita en ese momento.

Lo antedicho se aplica solamente fuera de la tierra de Israel. En la Tierra Santa, las mezuzot se ponen inmediatamente con bendición, sin diferenciar si el hogar es propio o alquilado.

 

Colocando la Mezuzá

¿Quién debe poner la mezuzá?

Es el mejor que el dueño de casa coloque la mezuzá y diga las bendiciones. Si por cualquier razón no es posible, cualquier judío mayor de Bar Mitzvá (13 años) puede poner una mezuzá en su lugar.

¿Cómo se coloca?

La mezuzá se debe fijar permanentemente al marco. Para hacer esto, es mejor utilizar clavos o tornillos; sin embargo, también se puede utilizar pegamento o cinta doble. La cinta adhesiva común, que fija sólo temporalmente la Mezuzá, no debe ser utilizada.

 

La bendición

Antes de colocar la mezuzá sobre un marco que tenga puerta, debe ser recitada la siguiente bendición:

Baruj ata Ado-nai Elo-henu Melej Haolám asher kideshanu bemitzvotav vetzivanu likboa mezuzá.

Traducción: Bendito eres tú Ado-nai Di-s nuestro, rey del universo que nos santificó con sus preceptos y nos ordenó colocar la mezuzá.

La bendición de “Shehejeianu” no se recita.

¿Digo una bendición por cada mezuzá?

Al poner las mezuzot en muchos marcos de una casa, haga la bendición solamente una vez. Tenga en mente al recitar la bendición, que la misma debe incluir las otras mezuzot. Evite interrumpir mediante el habla u otras cosas hasta finalizar de colocar todos los mezuzot.

Nota: No se recita la bendición al colocar mezuzá en los siguientes lugares:

Las entradas de los garajes, los cuartos de almacenaje, los marcos o las arcadas que no tienen puerta, y un cuarto cuya longitud sea menos de cuatro codos (pero suma un total de 16 codos cuadrados ,1 codo = 50 cm.).

En estos casos, la bendición debe ser recitada mientras se coloca una mezuzá en un marco que requiera bendición. Los mezuzot restantes se ponen luego en las arcadas, etc.

 

 

 

¿En qué parte del Marco se coloca la Mezuzá? 

La mezuzá se coloca sobre el lado derecho de la puerta según se entra. Se pone en un leve ángulo con la parte superior de la mezuzá apuntando hacia adentro del cuarto y la parte inferior apuntando hacia el exterior.

El marco se debe medir y dividir en tres. La parte inferior de la mezuzá se debe colocar en la parte inferior de la tercer parte superior (véase la ilustración). En la mayoría de los hogares, las puertas tienen aproximadamente 2 metros de alto. Por lo tanto, la parte inferior de la mezuzá no debe ser más bajo que 1.30 m del piso.

Si su puerta es mucho más alta de 2 metros (2, 5 o más), se coloca la mezuzá a la altura del hombro, aunque esta medida es más baja que el tercio superior del marco.

Si el marco es muy bajo, se debe consultar una autoridad rabínica para determinar dónde se coloca la mezuzá.

La mezuzá se debe colocar en el palmo exterior (aproximadamente 8 cm.) del marco. Si el marco o la arcada son muy anchos, se debe cuidar de no colocar la mezuzá en el centro. Sin embargo, cuando hay una saliente en el marco, algunas autoridades rabínicas aconsejan poner la mezuzá en la saliente.

¿Cuál es el lado derecho?

Podría haber confusión acerca de cuál es el lado derecho de la puerta: ¿El lado derecho cuando entro al cuarto o cuando salgo? ¿Y qué ocurre si se puede entrar en un cuarto desde dos direcciones (Por Ej.: el marco entre la cocina y el comedor), que lado se considera el derecha?

Con respecto a la puerta de entrada de la casa, se considera la derecha según usted entra.

Dentro de la casa, si el marco se puede utilizar como entrada de cualquier lado, el “lado derecho” es determinado por cómo se abre la puerta. Si se abre hacia el cuarto, ésta se considera la dirección de entrada y viceversa.

Las leyes que definen “entrada” y “salida” son multifacéticas y complejas. Si no hay puerta, si hay una puerta giratoria o corrediza, o si usted está en duda como colocar la mezuzá correctamente, es recomendable consultar a un rabino confiable para que determine.

Tenemos hijos pequeños. ¿Puedo poner la mezuzá más baja de modo que puedan alcanzarla para besarla?

No ponga la mezuzá más bajo que la altura asignada por mandato. En cambio, levante a sus niños hacia la mezuzá. Usted inculcará en ellos — y en usted mismo — una lección valiosa: si un ideal está más allá de su alcance, esfuércese hacia él, en lugar de comprometer el ideal para ponerlo a su alcance.

¿Qué si no hay lugar en el interior del marco para la mezuzá?

Cuando es físicamente imposible poner la mezuzá en el marco mismo — por ejemplo, no hay espacio en el marco, o una puerta giratoria que está instalada e interfiere con la mezuzá — ¿Dónde se debe poner la mezuzá?

Lo ideal sería perforar un espacio, menor a un palmo (8 cm.) en el marco, y poner la mezuzá en ese espacio.

Si esto no es posible, entonces está permitido poner la mezuzá detrás de la puerta, siempre que sea colocada en el marco bajo el dintel.

Esto también se aplicara si uno cree que la mezuzá puede ser robada o destruida si se colocara en el marco.

El Cuidado de la Mezuzá

La caja externa de la mezuzá puede ser limpiada ligeramente. No utilice limpiadores líquidos porque pueden filtrar dentro de la cajita y dañar el pergamino. Cada tres o cuatro años, el pergamino se debe quitar y ser examinado por un Sofer entrenado para asegurarse de que no se haya descolorado ni se haya dañado de ninguna manera que disminuya su santidad y pierda su energía protectora.

Al quitar las viejas cajas de la mezuzá, los clavos, tornillos y la cinta usada previamente para poner las mezuzot puede ser desechada. Sin embargo, las cajas de la mezuzá y los embalajes de la mezuzá deben ser tratados como material sagrado y requieren geniza, (ser enterrados) después de su uso.

 

Revise sus Mezuzot

Las mezuzot deben ser chequeadas dos veces cada siete años para ver si han sido afectados por condiciones atmosféricas adversas, o por el doblado (que puede causar grietas en las letras), o si ha ocurrido cualquier otro defecto. Es preferible revisar las mezuzot que están en el exterior de un edificio más a menudo, debido a su vulnerabilidad a las inclemencias del tiempo.

Además, la existencia de mezuzot fraudulentas en el mercado es una causa extra para revisar regularmente y determinar la autenticidad de las Mezuzot en su posesión.

La revisación de mezuzot ha sido revolucionada por progresos tecnológicos en los últimos años. Hoy en día se puede revisar las Mezuzot por computadora para los errores de texto. Ya que ningún Sofer, por más diligente que sea, es infalible, la revisación por computadora tiene la ventaja que no deja pasar por alto ninguna palabra o letra.

La utilización del método de revisión por computadora ha traído a luz casos serios de fraude. En un caso, por ejemplo, el sistema identificó varias mezuzot exactamente idénticas. Esto es imposible con pergaminos manuscritos. La investigación reveló que la fuente que reproducía estas mezuzot sobre pergamino usaba una técnica de impresión. En otro caso, el sistema llamó la atención al hecho de que las mezuzot previamente revisados con palabras faltantes o letras habían sido revisadas y esos errores corregidos. Tal mezuzá es inválida, ya que fue escrita “fuera de orden. ”

 

 

Reinstalar una Mezuzá

Quité mis mezuzot. ¿Cómo las vuelvo a poner?

Cuando una mezuzá se ha quitado — ya sea para ser revisadas, por renovaciones, o por cualquier otra razón – cuando se vuelve a colocar, debe ser recitada la bendición solamente si la mezuzá estuvo fuera del marco por, al menos, una noche. Si está colocando nuevas mezuzot, es preferible recitar la bendición en una nueva (cuando se coloca en una puerta que requiera una bendición).

Es preferible devolver las mezuzot a sus marcos originales, o por lo menos al mismo tipo de entrada (es decir, de una puerta a otra, o de una arcada a otra).

Una sugerencia práctica: al quitar las mezuzot, etiquete cada caja de mezuzá con un número (con cinta adhesiva). Escriba un número idéntico en el umbral del cual fue quitada. Si usted las está llevando a ser revisadas, recuerde solicitar al escriba ubicar todos los mezuzot en sus cajas originales. Cuando se coloquen nuevamente las mezuzot, asocie los números de las cajitas a los números en los marcos.

 

Quitar Permanentemente una Mezuzá

Me estoy mudando a una nueva casa. ¿Puedo quitar las mezuzot de los marcos cuando me voy?

En general, una mezuzá no se debe quitar de un marco, dejando un cuarto o una casa sin mezuzá, a menos que sea repuesta o substituida por otra.

Cuando se muda a otra casa o apartamento y el siguiente arrendatario es judío, las mezuzot no deben ser sacadas, a menos que exista la posibilidad que las mezuzot sean desechadas o arruinadas.

Si el nuevo inquilino tiene sus propias mezuzot y desea utilizarlas en lugar de las que usted deja, es preferible que el nuevo inquilino quite las Mezuzot al instalar las suyas, o que, por lo menos, sea él que mande a quitar las mezuzot. Esta ley es una cuestión muy seria y no se debe tratar ligeramente. Un rabino competente debe ser consultado si hay duda en cuanto a cómo proceder.

Si el nuevo inquilino desea las mezuzot, está obligado a dejar todas las mezuzot en su lugar. Si sus mezuzot eran de gran calidad y costosas, puede substituirlas por menos costosas antes de irse, siempre y cuando sean 100% kosher. Las cajitas de la mezuzá se pueden cambar por las más baratas.

También puede solicitar del inquilino que le pague por las mezuzot, en ese caso estará obligado a pagar por las mezuzot un valor comercial justo.

Si uno está en el medio de la mudanza y posee temporalmente dos hogares y está viviendo realmente en ambos hogares, o está almacenando artículos en los dos, entonces está obligado a tener mezuzot en ambos.

 

 

El arte del Escriba (sofer)

 

Estamos acostumbrados generalmente a no ver la mezuzá en sí misma, sino su cubierta. Esta es un tubo de metal, madera, o plástico que contiene el pergamino. Muchos no notan cuánta habilidad y trabajo requiere la escritura de una mezuzá.

 

El pergamino

El único material en el que una mezuzá puede ser escrita es pergamino. El pergamino usado para las mezuzot o los tefilím no es pergamino común.

Desde las primeras etapas de elaboración, el pergamino debe ser trabajado para la mitzvá. Esto significa que el escriba debe tener en mente (y puede expresarlo verbalmente) que está preparando el pergamino para que un rollo de Tora, un tefilím, o una mezuzá sean escritos en él.

La Tora dice con respecto al tefilím (Éxodo 13:9) “… para que la Tora de Di-s este en su boca.” Los Sabios explican que esto significa que el pergamino para el tefilím se debe hacer de un animal permitido para su ingestión según la ley judía – un animal kasher. Sin embargo no es necesario que sea faenado ritualmente. Generalmente se utiliza la piel de un becerro o de un cordero.

Primero se empapa la piel durante algunas horas en agua y se limpia. Entonces el escriba la coloca en un barril con cal donde permanece entre una y tres semanas. Por ley judía debe permanecer en la cal hasta que la mayor parte del pelo se quite fácilmente.

La piel entonces se pasa entre los rodillos de una máquina depilatoria que raspa los últimos vestigios de pelo.

La piel se estira en un marco. La cal se debe limpiar del pergamino, ya que de otra manera puede ser que lo dañe o lo haga transparente, y lo inhabilite para la escritura de una mezuzá o de un tefilím.

Secar la piel requiere gran cuidado, para que el pergamino logre tener la delicada textura requerida. La piel es tensada en un marco y secada con un sutil calor indirecto; la luz del sol amortiguada es ideal. La tensión de la piel durante el proceso de secado altera de sus fibras. Esta etapa es crucial en la transición de la piel animal al pergamino.

La calidad del pergamino que se ha alcanzada se llama gvil. Esta es una sustancia pesada y gruesa. La ley judía nos impone utilizar una calidad más delicada de pergamino llamada klaf. Para entender la diferencia entre gvil y klaf, consideren por un momento la estructura de la piel animal.

La capa externa fina es la epidermis, a través de la cual surgen los pelos. Debajo de ella está la dermis. Su estructura es una red de fibras de colágeno, y contiene las raíces del pelo. La capa íntima que se llama el “bajo-piel” consiste en los flojos tejidos conectivos en los cuales están las glándulas sudoríparas y sebáceas, los vasos sanguíneos y las fibras musculares.

La epidermis es inadecuada para el pergamino y se quita tempranamente en el proceso. En el caso de la piel de oveja, dos capas restantes de piel se pueden, con gran habilidad, separar una de otra. La dermis entonces se llama klaf, y el bajo-piel se llama dujsustus.

Otra forma de obtener klaf es raspar el bajo-piel mientras que la piel todavía está estirada en el marco.

Un cuchillo especial se utiliza para esto que consiste en una lámina semicircular grande montada en un grueso mango que se sostiene con ambas manos. Ajustar la lámina en el ángulo correcto es lo más importante. Un error en esta etapa puede partir la piel; y todo el trabajo del escriba se habrá perdido.

El klaf finalmente se saca del marco y cada centímetro cuadrado es frotado cuidadosamente con diversos grados piedra pómez y tiza de para obtener la superficie lisa que es necesaria para la escritura. Después de por lo menos algunas semanas secándose en una atmósfera sin humedad el pergamino está listo para la escritura de una mezuzá o de un tefilím.

La tinta

Los ingredientes principales de la tinta especial usada por el escriba son nuez de agalla, o el ácido gálico derivado de estas nueces; goma arábiga, una sustancia de la resina; y vitriolo de cobre, una piedra azulada que da a la tinta el grado de oscuridad requerido. Las nueces de agalla y la resina se cocinan en agua por una hora. Entonces se agrega el vitriolo y se hierve la mezcla hasta que se reduce a la mitad.

Otros detalles de este proceso son, sin embargo, un secreto guardado celosamente. La tradición es pasada por sus maestros, y con años de experiencia, cada escriba tiene su propia fórmula para hacer tinta con los niveles deseados de claridad, fluidez, intensidad y rapidez de secado.

La pluma

La pluma usada para las mezuzot o tefilím es generalmente una pluma de un ave kasher, de un ganso o un pavo. La punta es cortada cuidadosamente de modo que dando vuelta a la pluma y variando la presión, el escriba pueda escribir tanto líneas gruesas como finas con un movimiento.

Las líneas

El primer paso en la escritura de la mezuzá es la marcación de veintidós renglones con una aguja de hueso.

Las letras del sagrado texto son escritas suspendidas de estas líneas (no apoyadas sobre ellas). La marca de estas líneas no es solo para dirigir la mano del escriba, sino una parte integral de las leyes de escritura dadas por Moisés.

La escritura

En el Éxodo 6:4 la Tora ordena, “U’ktavtam…” La traducción literal es, “y los escribirás [en los umbrales de tu casa]” .Los Sabios explican que esta palabra se puede leer como dos palabras: ktav tam — una escritura perfecta. La escritura especial, en la cual la mezuzá, como los tefilím y los rollos de la Tora, se escribe, ha sido definida exactamente por los Sabios.

En el código de ley judía, la forma exacta de cada letra, de la alef (primera letra del alfabeto hebreo) a la tav (última letra), son descritas claramente. Cada letra se debe escribir perfectamente de acuerdo a estas leyes, porque el defecto más leve puede hacer la mezuzá o los tefilím no apto.

Las letras no deben tocarse, y deben estar separadas por lo menos por el grosor de un pelo de espacio. El espacio entre dos palabras debe ser el tamaño de una letra iud. Si dos palabras son escritas tan juntas que un niño que está aprendiendo a leer piensa que son una palabra, la mezuzá o los tefilím son inválidos. Éste es también el caso si un espacio grande en el medio de una palabra la hace parecer como dos palabras.

En resumen: Hay muchos detalles y preceptos con respecto a la creación y escritura de una mezuzá, un tefilím o un rollo de la Tora. Solamente hemos esbozado aquí algunos de estos preceptos, para dar una idea de qué clase de artesanía se lleva a cabo en la creación de estos sagrados objetos.

 

321judaismo.com

26 de Adar de 5772 – 20 de marzo de 2012

PorMax Stroh Kaufman

Principios de la fe judía o de Maimónides

Los 13 atributos de la fe judía.

 

¿Por qué los recitamos? Porque sirve para enfocarnos en la naturaleza de El Todopoderoso y para darnos cuenta de que es clemente.

¿Cómo llegamos a ellos?

La primera formulación de los atributos de la fe probablemente viene del libro de Tehilim (115) que dice:

El que anda en integridad  y hace justicia, el que habla verdad en su corazón,   el que no calumnia con su lengua, ni hace mal a su prójimo,   ni hace agravio a su vecino;  aquel ante cuyos ojos es menospreciado el vil, pero que honra a los que temen a Hashem;
aquel que a pesar de haber jurado en perjuicio suyo, no por eso cambia;  aquel que no presta su dinero con usura  ni contra el inocente acepta soborno.

Posteriormente encontramos en  los Jashmonaim este concepto:

Es cierto y es creada esta palabra para nosotros para siempre. “Es cierto que Tú eres nuestro Elohim como Tú eras el Adonai de nuestros padres, nuestro Rey como [eras] el rey de nuestros padres, nuestro Redentor y el Redentor de nuestros padres; nuestro Creador y la Roca de nuestra salvación, nuestro Libertador y Salvador – desde la eternidad es tu nombre, y no hay otro Dios fuera de ti”.

Hilel el viejo y Rabi Akiva resumen los principios de la fe judía en dos conceptos básicos que provienen de la Torá:

“amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy Hashem.”(Vaikrá / Levítico 19:18) y

“Y amarás a Hashem tu Elohim con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus posesiones.” (Devarim / Deuteronomio 6:5)

Luego vienen los cinco principios de Filón de Alejandría, que dicen:

  1. 1.       Dios es y normas;
  2. 2.       Dios es uno
  3. 3.       El mundo fue creado;
  4. 4.       La creación es una;
  5. 5.       de la providencia de Dios gobierna la Creación.

Pasando luego por los principios de Saadia Gaón:

  1. 1.       El mundo se crea;
  2. 2.       Adonai es uno e incorporal;
  3. 3.       creencia en la revelación (incluyendo el origen divino de la tradición;
  4. 4.       el hombre está llamado a la justicia y dotado de todas las cualidades de la mente y el alma para evitar el pecado;
  5. 5.       creencia en la recompensa y el castigo;
  6. 6.       Se crea el alma pura, después de la muerte que deja el cuerpo;
  7. 7.       creencia en la resurrección;
  8. 8.       expectativa mesiánica, la retribución, y el juicio final.

Y por último, el trabajo del R. Abraham ibn Daud (1120) titulado “Emná Rama” que hablan acerca de:

  • La existencia de Adonai;
  • Su Unidad;
  • Su espiritualidad;
  • Sus otros atributos;
  • Su poder se manifiesta en sus obras;
  • Su providencia.

 

 

Los trece atributos fueron enunciados por RAMBAM – Maimónides y dicen así:

Yo creo con fe absoluta (certera)

1. Que El eterno, alabado sea su nombre,  es Uno y Único, Creador de todo y Presente siempre, Él solo creó, hace y hará todo lo que sustenta el universo.

Nos enseña a saber que todo depende de la voluntad de Adonai y que nada sucede si no es Su Voluntad.

2. Que El Eterno, alabado sea su nombre,  es sempiterno, su nombre no es corporal, no hay nadie ni nada que se Le asemeje ni se le compare; Él es la única deidad.

Nos enseña que no existe nadie con quien comparta Su Poderío, que es Indivisible, e Inmutable y Todo el conocimiento está en Él.

3. Que El Eterno no posee materia, no tiene forma ni tiene partes o elementos, nada de lo físico lo afecta, y no hay imagen/figura/forma que Lo represente.

Nos enseña que El Todopoderoso es incorpóreo, que no puede ser definido a pesar de que se le asignen órganos y partes humanas y se le adicionen sentimientos, no puede ser visto aunque Moshé haya solicitado “ver Su Gloria”

4. Que El Eterno es primero (el principio) y último (la eternidad).

Aquí aprendemos que la eternidad no puede ser definida por el ser humano, y que el tiempo no lo limita.

5. Que sólo El Eterno, Bendito sea Su Santo Nombre, es digno de ser adorado, de que se le eleve todo tipo de Tefilá y nada ni nadie más merece adoración que Él

Este principio nos enseña acerca de que nuestro único servicio debe ser hacia Él: no deja espacio para la idolatría porque, a diferencia de los ídolos, no tiene necesidades y, nos enseña  que buscándolo sólo a Él , lograremos todos nuestros objetivos.

6. Que todas las palabras de nuestros profetas del Tanaj son verdaderas.

Este principio nos enseña que El Eterno escoge, a Su Voluntad, personas a quienes les revela aquellas cosas que Él quiere que se sepan y sólo esas, y que la persona escogida para la transmisión de dichas ideas tiene convicción firme de que se trata únicamente de una revelación emanada de Él.

7. Que la profecía de Moshé Rabenu es verdadera, que él es el principal de los profetas, no hubo ni habrá otro de su nivel profético.

Tal como nos dice la Torá “No se levantó en Israel ningún otro profeta como Moshé a quien Adonai habló de cara a cara”

8. Que toda la Torá que está en nuestras manos es la que le fue entregada a Moshé.

Nos enseña que la Torá tiene origen Divino, que ninguna palabra fue adicionada por ningún hombre incluyendo a Moshé y, que en ella registró las leyes que debía seguir el Pueblo de Israel

(Nos enseña además, de acuerdo al concepto de algunos de los estudiosos de la Torá, que donde dice “en nuestras manos”, el gentil, el que no hace parte del pueblo escogido, debe decir, al enumerar este principio, “que la Torá está en manos de Israel”).

9. Que ésta Torá no será ni en un ápice modificada ni cambiada por otra, ni El Eterno, bendito sea Su Nombre, revelará otra Torá.

Nos enseña que La Torá es perfecta y que aunque se modifiquen los aspectos humanos, y aunque cambien los tiempos, siempre será vigente, porque depende de la voluntad Inamovible del Eterno

10. Que El Todopoderoso, bendito sea Su Santo Nombre, conoce todos los pensamientos y actos de los humanos.

 

Nos enseña que aunque intentemos engañar a nuestros semejantes con nuestras actitudes, solamente El Todopoderoso recuerda todo lo que un ser humano sabe y olvida, y que a El, nada ni  nadie lo engaña.

11. Que El Todopoderoso imparte el Bien con Justicia, retribuyendo con estricta justicia (premiando y castigando) de acuerdo a los actos.

Todas las acciones del ser humano son retribuidas: una mala no puede ser intercambiada por una buena ni viceversa  y, por más que busquemos los placeres terrenales, en el mundo venidero, Olam HaBá, se dará el premio merecido por cada una de nuestras actitudes

12. Que vendrá el Mashiaj/Mesías, y aunque se retrase igual cada uno de nosotros lo esperará a diario.

Nos enseña a esperar y confiar en la futura llegada del Mashíaj, que reinará sobre Israel, cambiando lo actualmente conocido en todos los aspectos.

13. Que habrá resurrección de los muertos cuando El Todopoderoso así lo disponga, y entonces Él será conocido por todos a perpetuidad.

Nos enseña que aquellos que fallecieron, especialmente si fueron justos, volverán, para Su Gloria y Su Honra.

Nota de la redacción: Yosef Albo (rabino judío aragonés, 1380–1444, que se hace conocer por la famosa “Disputa de Tortosa”, y su libro su Ikarim que traduce Dogmas” o “Principios” ) y Hasday Grescas (filósofo y escritor judío, fue un rabino en Barcelona y en Zaragoza, 1340-1410 quien se hizo conocer por sus libros: Tratado de la refutación de los dogmas cristianos, Carta a las comunidades de Aviñón y, Luz de Dios.) son dos  rabinos que fueron los primeros opositores a la filosofía de Maimónides que aún se mantiene en nuestros días.

 

 

Publicado por 321judaismo.com

25 de Adar de 5772 – 19 de Marzo de 2012.

 

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Elul en Pocas Palabras

Elul en Pocas Palabras

Elul es el sexto de los doce meses del calendario judío, y a la vez el último de ellos en lo que se refiere a la cuenta realizada desde el mismo momento de la Creación de la Humanidad, representada por Adam.

En la tradición judía, el mes completo de Elul, es el mes que precede a las Festividades Solemnes, es un mes de preparación. El nombre Elul fue “importado” de Babilonia, después de los setenta años de exilio, del idioma Akadiano, cuya traducción es cosecha, pero también se dice que proviene de la misma raíz de la palabra aramea que significa “búsqueda” y con la que se implica una “revisión o contabilidad interior” conocida en hebreo como “jeshbón néfesh” Bajo la perspectiva de ser el último mes del año judío, Elul es tradicionalmente un tiempo de introspección y balance; un tiempo para examinar nuestros sentimientos, estilo de vida y comportamiento en nuestras relaciones con El Eterno y con el hombre; un tiempo para repasar los actos de uno y el progreso espiritual del año anterior y de preparación para los próximos “Días de Temor” de Rosh HaShaná y Iom Kipur. Durante estos treinta días, cada judío habrá de examinar sus obras del año que culmina.

Hará un balance minucioso de su conducta para ver si está en acorde con la voluntad expresada en la Torá. Ha de tomar en cuenta hasta el más mínimo detalle, tal como lo haría cualquiera que debe comparecer ante un juzgado terrenal y pretende salir victorioso en su juicio. Como mes de “Misericordia Divina y Perdón” Elul es el momento más oportuno para teshuvá (“retorno” a Adonai), y acercarse a HaShem. La sinceridad de nuestro retorno al Todopoderoso debe ser demostrada y acompañada con acciones, tal como la plegaria, la caridad, el aumentar Ahavat Israel (amor al prójimo) procurar la búsqueda del auto mejoramiento, llegar a un compromiso para estudiar Torá o un compromiso para cumplir por lo menos, una Mitzvá adicional.

Sin embargo, esto no debe hacerse en forma mecánica: un rabino de tiempos recientes, Adin Steinsaltz, dice que: “Un caballo seguirá siendo caballo, aún si se colocara los tefilín todos los días, ni siquiera esa acción lo convertirá en un caballo sagrado”, queriendo decirnos, que el cumplimiento mecánico de los preceptos no hace el contraste entre un hombre y un ser inferior.  La diferencia, está en el objetivo.

En el sentido. La verdadera teshuvá debe iniciarse por la búsqueda del sentido de la vida. También, el mes de Elul, se caracteriza por comenzar un período de 40 días que culmina en el día más sagrado del año, Iom Kipur. ¿Por qué 40 días? Cuarenta es un número de limpieza y purificación. Las lluvias del diluvio de Noaj se prolongaron durante 40 días, y la mikve, el baño ritual de purificación — contiene 40 medidas de agua; 40 años estuvo errando en el desierto el pueblo judío para lograr una transformación; 40 semanas son el tiempo necesario para el desarrollo humano en el útero. La tradición viene desde el mismo  momento en el que Moshé le rogase Al Eterno que perdonase al pueblo judío por venerar al becerro de oro, Moshé tuvo que subir, una vez más, el Monte Sinaí y permaneció allí por un período de cuarenta días, el tiempo comprendido desde el primero de Elul hasta Iom Kipur, el día en el que el Todopoderoso perdonó a los hijos de Israel.

El maestro jasídico Rabí Schneur Zalman de Liadi compara al mes de Elul con un tiempo cuando “el rey está en el campo” y, a diferencia de cuando está en el palacio real, “cualquiera que lo desea tiene permitido encontrarse con él, y recibe todo con un semblante amable y muestra un rostro sonriente a todos”. Las siguientes son algunas de las costumbres y prácticas básicas del mes de Elul: Cada día del mes de Elul (excepto en Shabat y el último día de Elul) hacemos sonar el shofar (cuerno de carnero) como un llamado al arrepentimiento. Rambam explicó que la costumbre de hacer sonar el shofar, es un llamado a despertar a todos quienes se encuentran en un estado de somnolencia  espiritual; es un llamado al arrepentimiento, que nos levanta de un estado de complacencia mínima.

El Baal Shem Tov enseña que el Shofar es una manera emocional e intuitiva de ganar acceso a los rincones más profundos de nuestro corazón, y el conocimiento de Adonai. Su toque, este sonido sin palabras, habla al corazón de una manera en la cual todas las grandes palabras e ideas no pueden acercarse. Su toque puede destruir corazones de piedra y eliminar las capas de complacencia. Su llamado es capaz de llevarnos a lugares dentro de nosotros mismos impenetrables por cualquier otro medio.

Cuando escribimos una carta o nos encontramos con otro, nos bendecimos mutuamente incluyendo el saludo Ketivá vejatimá tova —lo que es traducido aproximadamente como “Que seas inscrito y sellado para un buen año”. Una buena costumbre es visitar las tumbas de nuestros Sabios y Patriarcas para que ellos rueguen por nosotros como un padre pide por su hijo. Se agrega a las plegarias diarias, por la mañana y por la tarde, el Capítulo 27 del Libro de Tehilim.

Se dice inmediatamente después del Salmo Diario (Shir shel Iom) a la mañana y antes de Aleniu de Minjá. (De acuerdo con el Nusaj Asquenazi, se dice en Maariv en vez de Minjá). El Baal Shem Tov instituyó la costumbre de recitar tres capítulos de Salmos adicionales cada día, desde el 1 de Elul hasta Iom Kipur (en Iom Kipur se recitan los 36 capítulos restantes, completando de esta forma todo el libro de Salmos). Elul es un buen momento para revisar los tefilín y las mezuzot por un escriba acreditado para asegurarse que están en buenas condiciones y son adecuados para su uso.

Dependiente de si la comunidad es sefaradí o ashkenazí en su origen, se acostumbra, sea durante todo el mes de Elul o durante la última semana del mes, hasta  los días anteriores a Rosh HaShaná, a recitar las plegarias de Selijot, la primera noche a medianoche, y los días siguientes temprano por la mañana. Al levantarse para Selijot—aunque todavía es antes del amanecer—, la persona debe lavar ritualmente sus manos y recitar las bendiciones correspondientes [es decir, Al Netilat Iadáim]. Luego de recitar las Selijot con la llegada del amanecer, las manos son lavadas ritualmente una vez más, pero sin repetir la brajá. Antes de las Selijot, también deben recitarse las bendiciones de la Torá. * En las comunidades sefardíes se acostumbra a recitar todas las Bendiciones Matutinas (Birjot HaShajar) luego del lavado de las manos al levantarse. * En las comunidades ashkenazíes se acostumbra que el Oficiante (jazán) vista un talit aunque aún sea de noche. Esta costumbre tiene su origen en las palabras de nuestros Sabios respecto de las Selijot: “Adonai Se envolvió en un talit, mostró a Moshé el orden de las oraciones, y luego le enseñó los Trece Atributos de Misericordia”. Debido a que se debe recitar una bendición al ponerse el talit cuando es de día (y esta bendición no puede recitarse en este momento, pues todavía es de noche y por lo tanto no es un tiempo apropiado para ponerse el talit), se acostumbra a que el Oficiante utilice un talit prestado, lo que lo exime de recitar una berajá.

Nos dicen nuestros sabios que la recitación de las selijot debe efectuarse con temor y reverencia y no se debe apurar en su lectura. En el momento de las selijot debe cada persona concentrarse en los rezos, arrepentirse por sus faltas y comprometerse a mejorar sus acciones. También nos enseñan qu las selijot pueden recitarse sin la presencia de un minian (diez personas), con la condición que al pronunciar el versículo “Vaiaabor” piense que está leyendo únicamente, sin la intención de rogarle a Adonai, por ser que dicho versículo se considera una “plegaria sagrada, como el “Kadish” y la “Kedusha”, que sólo se recitan en presencia de diez personas.

Asimismo el que recita las selijot sin minian, debe omitir todos los pasajes en Arameo, como “Mahé u masé”, “De ané Laaniné, etc., por ser que los ángeles no comprenden este idioma y no elevarán el rezo al Todopoderoso. Sin embargo en presencia de diez personas (Minian) se recitan estos pasajes ya que el Todopoderoso se encuentra con este grupo de creyentes y no necesitan de la mediación de los ángeles. La esencia de las Selijot es el recitado de los Trece Atributos de Misericordia que se enumeran en el versículo (Shemot / Exodo 34:6-7): Señor, Señor compasivo y benévolo… Asimismo, durante las Selijot se pronuncia la confesión, por cuanto también ésta constituye una parte esencial de las oraciones suplicando el perdón. Nuestros Sabios citaron a Rabí Iojanán: “¡De no hallarlo escrito textualmente en el versículo, esto no podríamos decirlo! Aprendemos [de las palabras de Adonai a Moshé] que El Eterno Se envolvió en un talit, como un Oficiante, y mostró a Moshé el orden de las oraciones. El Santo, bendito sea Su Nombre, le dijo: “Cada vez que Israel peque, que se atenga a este orden de oraciones y Yo lo perdonaré”.

Los siguientes constituyen los Trece Atributos:  Y pasando el Eterno delante de él, proclamó: Yo, el Eterno, el Eterno, soy un Dios misericordioso y piadoso, tardo para la ira y grande en benevolencia y verdad, que usa de benevolencia con miles (de generaciones); que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado (del que se arrepiente), pero que de ningún modo absolverá al culpado que no haga penitencia); que visita (revisa) la iniquidad e los padres sobre los hijos y quien limpía (Shemot 34:6-7) Merciful God, merciful God, powerful God, compassionate and gracious, slow to anger, and abundant in kindness and truth. Preserver of kindness for thousands of generations, forgiver of iniquity, willful sin and error, and Who cleanses. (Exodus 34:6-7) Vayaavór Adonai al panáv vayikrá Adonai Adonai El rajúmm vejanún érej apáim verav jésed veemét. Notzér jésed laalafím nosé avón vafésha vejataá venaké lo yenaké pokéd avón abot al baním veál bnéi baním al shileshím veál ribeím.

1. (Adonai) — Yo soy Aquel que es compasivo antes de que el hombre peque, aunque sé que al final pecará.

2. (Adonai) — Y Yo soy Quien es compasivo luego de que el hombre peca y retorna al buen camino.

3. Señor… (Elí) — También éste es un atributo de misericordia, como está escrito: “Elí, ¿por qué me has abandonado?” Y no se puede decir al atributo de justicia severa: “¿Por qué me has abandonado?”

4. Compasivo… (Rajúm) — Tiene compasión de los pobres;

5. Benévolo, (veJanún) — Es benévolo con los ricos;

6. Lento para la ira… (Erej Apáim) — El es paciente y no Se apresura a castigar, pues espera a que el hombre, quizás, se arrepienta;

7. De inmensa bondad… (veRav Jésed) — El Se comporta benevolentemente con aquellos que carecen de méritos;

8. Verdad. (veEmet) — Recompensa a aquellos que satisfacen Su voluntad;

9. Mantiene la bondad por dos mil generaciones, (Notzer jésed lalafím) — Atesora la benevolencia que la persona hace frente a Él durante miles de generaciones;

10. Perdonando iniquidad, (Nosé Avón) — Perdona las faltas que el hombre comete premeditadamente;

11. Trasgresión… (vaFésha) — Perdona las iniquidades que el hombre comete en un espíritu de rebeldía;

12. Pecado. (veJataá) — Perdona los pecados cometidos sin intención;

13. Y El limpia (veNaké) — Absuelve a aquellos que se arrepienten, mas no a los que no se arrepienten. Los Trece Atributos sólo se recitan al orar junto con la congregación.

Quien recita las Selijot a solas, saltea los Trece Atributos (o los dice, según algunas autoridades, con la tonada usada al leer un pasaje de la Torá). La persona que dirige a la congregación en el recitado de las Selijot también hace de Oficiante para el servicio de Shajarit, ya que “quien comienza una mitzvá, se le dice: “¡Complétala!” Algunos acostumbran a ayunar en el primer día de Selijot.

Históricamente encontramos Seliljot elaboradas por poetas como Yehudá HaLevi (España, siglo XI), a Moshé Ibn Ezra (siglo XI, España), a Yehudá Ibn Bileam (Sevilla, siglo XI);  del primero de ellos, encontramos la siguiente composición: “Derramen tus ojos lagrimas, arrepiéntete de tus transgresiones, pide gracia a tu Creador, no emules a los malvados, humilla mucho tu altanería, provéete de buenas acciones ¡es tan agradable! Dignifica a Adonai más que a tus bienes, cuando asciendan los libertadores, cuando se eleve la voz de la libertad entre tu pueblo, prepárate para recibir a tu Liberador. ¿Por qué dormitas? ¡Levántate y clama a Adonai!”  Con 4 frases y actitudes relacionan nuestros sabios el mes de Elul, y de cuyas letras de inicio se construye la palabra Elul:

1.- Teshuvá representada por la circuncisión: Circuncidará tu corazón y el corazón de tu simiente” (Et Levavjá Veet Levav = Elul).

2.- Plegaria, destacando la unión entre cada judío y su creador: Yo soy de mi amado y mi amado es mío” (Ani Ledodí VeDodí Li = Elul).

3.- Benevolencia, destacando, como su nombre lo indica, la caridad y las buenas obras con el prójimo,  a través de la frase: Un hombre a su compañero y regalos a los pobres” (Ish Lerehú Umatanot Laevioním =Elul).

4.- El sentimiento de la redención proporcionado por la pronta venida del Mashíaj: “Cantaré a Hashem y proclamaron diciendo” (Ashira LaHashem Vaiomru Lemor = Elul). En resumen, el mes de Elul sirve para que se abran los caminos para llegar a la Altitud Celestial, el cual es un lugar donde nadie es rechazado.

Al contrario, quienes traían un equipo pesado, lleno de materiales inservibles, de experiencias fallidas, de errores y caídas, con todos sus rasguños y fracturas, son recibidos allí con muchos méritos y honores, ya que habían probado, equivocados, otras sendas en la búsqueda  antes de un destino mejor, y el ascenso es mucho más valioso. No se puede cargar el equipo con tristeza ni pensando en que las metas no se van a lograr.

Ese no es el camino. La senda debe estar colmada de alegría desde el primer día. Así sucede con quienes van a cumplir con su misión con decisión. Logran una alegría indescriptible. Cuando madruguemos a decir selijot en Elul, y comencemos nuevamente a oír el sonido del shofar, revisemos nuestras acciones, limpiemos nuestros equipos de lo superfluo, borremos las experiencias equivocadas y los caminos del mapa que no nos llevaron a nada, y con alegría, rediseñemos nuestro objetivo y así lograremos la teshuvá que nos acerque al inicio de un nuevo año, en el que podamos, humanizados, cumplir con la voluntad de nuestro Creador. Ya una vez marcada la cumbre espiritual, revisaremos cada una de las mitzvot y ellas tendrán un nuevo sentido. El servicio al cual aspiramos en Elul está aludido en las letras hebreas de la palabra Elul, un acrónimo de Aní leDodi ve Dodi li, “Yo soy de mi Amado y mi Amado es mío”.

 

Artículo terminado de elaborar el 15 de agosto de 2011 – 15 de MenajemAv de 5771 MATERIAL ELABORADO POR 321JUDAISMO.COM

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