Monthly Archive mayo 2012

PorMax Stroh Kaufman

Shavuot y Rey David

Biografía Rey David

 

David fue el segundo rey de Israel. Su existencia puede situarse entre los años 1040 y 970 A. E. C. Esta mencionado aproximadamente ochocientas veces en la Torá, el menor de los ocho hijos de Yishaí, de la tribu de Yehudá; su madre era Nitzevet hija de Adael y sus bisabuelos fueron  Rut y Boaz; Uno de sus antepasados más famosos fue Najshón, el primero en saltar al mar cuando se dividió el Mar de los Juncos, en el éxodo de Egipto; Nace 10 generaciones después de Yehudá y, David, fue el padre de uno de los grandes gobernantes de Israel, Shlómo; David fue conocido, desde niño, por ser pastor de ovejas; posteriormente conocido como un aclamado guerrero, músico y poeta, y se le atribuye la autoría de los libros de los Salmos (Tehilím); su aspecto físico es descrito, en el Libro de Samuel, como rojizo, de hermosos ojos, prudente y muy bella presencia…

De su vida conyugal se sabe que además de muchas concubinas, tuvo ocho esposas: Mijal, quien fuera la segunda hija de rey Saúl; Ahinoam de Jezreel; Abigaíl, la carmelita; Maajá, hija de Talmai, quien fuera el rey de Gesur; Jaguit; Abital; Egla y por último, Betshabé, quien había sido inicialmente la esposa de Urías, el hitita.

Gracias a ello, tuvo numerosos hijos: Amnón con Ahinoam; Daniel con Abigail; Abshalóm y Tamár con Maajá; Adonías con Jaguit; Shfatía con Abital y Itream, con Egla. Con su esposa Betshavé, tuvo a: Samúa, Sobab, Natán y Shlómo. Otros hijos incluyen: Ibhar,  Elisúa,  Elifelet,  Noga,  Nefeg,  Jafía,  Elishama y Eliada (2 Samuel  5:14-16). Según 2Crónicas 11:18, Jerimot, y finalmente,  a Mefiboset, el hijo de Jonathan, su cuñado y su mejor amigo, a quien adopta como suyo propio, sin contar con los hijos que tuvo con sus concubinas, que cuentan mucho más de veinte herederos.

Con Mijal, sin embargo, nos cuenta la historia que no tuvo hijos, probablemente asociado a la discusión que tuvieron por la sensualidad el baile de David durante el traslado del Arca hacia Jerusalém: no hay información que nos certifique si se debió a celos, que no les permitió continuar con su vida sexual o por castigo Divino.

De su vida general, lo que más se conoce es su enfrentamiento contra Goliat, Filisteo quien se encargó de retar al ejercito del Israel de entonces, a quien con un golpe de honda, pudo derrotar para luego “cortar su cabeza” y exhibirla como trofeo: con ello, la historia de su vida se “parte en dos”, porque a pesar de que asciende política y militarmente al poder desposar a la hija del rey, ello genera también una inconformidad creciente por parte del mismo rey quien lo declara como “enemigo” e intenta asesinarlo sin lograrlo, lo que lo convierte en un refugiado, un desterrado y también un bandido, pero ganando a la vez, un amigo incondicional  y permanente: Jonathan, el mismo hijo del Rey Shaúl.

Durante ese período de su vida, David vivió una permanente persecución, muchas veces escondiéndose en territorios enemigos, rodeado únicamente por sus pensamientos, luchas, ideales y miedos, lo que le permitió escribir acerca de esto en sus momentos de oración y forjar un carácter ejemplar y una fe inquebrantable, lo que le permitió depender única y exclusivamente en el Todopoderoso.

Este período de su vida le permitió además, a David,  llegar a ser un guerrero valiente y un líder notable; algunos de sus éxitos militares fueron: liberar a la ciudad de Queiló de los Filisteos;  incursiones en las tribus vecinas a Siselag, le permitió devastar sus tierras y no dejando con vida hombre ni mujer; ataques militare a los Amalequitas, la conquista de la ciudad jebusita de Jerusalém, a la que hizo capital de su reino, como “la ciudad de David”, y una tras otra, le permitió llegar a crear una nación grande y poderosa, temida y respetada por las naciones circundantes: primero, gobernando Jebrón y luego desde Jerusalém.

Como líder, mostró su gran capacidad de gobernar y de juzgar, aún en el momento en que prefiere tres días de peste sobre la nación, a los tres años de hambruna o cuando derrama agua que sus soldados traen del pozo de los filisteos: con situaciones como estas, se le permitió estar cerca de los ancianos de Yehudá quienes representaban el alto mando espiritual de la región,  desposar a las hijas de Shaúl y, a la vez, desaprobar el asesinato de Avenir y vengar el homicidio de Cibal.

A la edad de treinta años, luego de  estos años, David está ya capacitado para reclamar el poder real. Esto significa que llega triunfal a Jebrón donde es aceptado como tal: es ungido en forma pública y coronado como rey.

El anterior momento de gloria se combino también con uno de los episodios más dolorosos para David, se origina el día que su mejor amigo, Jonathan, muere, forjando aún más su carácter.

Su fortaleza militar se sigue viendo incrementada a partir de su coronación como rey de Jebrón, aunque vivía en permanentes guerras civiles en la zona, cada vez más, se veían sus victorias y sus triunfos, que se corona con el máximo esplendor al tomar a Jerusalém como Su ciudad y llevarla, en medio de maniobras políticas y militares, a la transformación de la ciudad capital de una provincia que se transformó en un reino; esto fue un acto de enorme inteligencia, puesto que Jerusalém  era un sitio políticamente neutral frente a las tribus, que tenían, sus ciudades capitales (al norte la capital era Siquén, y al sur Hebrón); gracias a dicha acción, todas las tribus se unen y forman una nación nuevamente creyentes en el Todopoderoso que los sacó de Egipto, creencia que se afirma con la decisión, también inteligente,  que David toma para trasladar el arca de la alianza a Jerusalém, que había  recuperado de manos de los filisteos.

En ese momento, cuando ya era rey de todo Israel se describe que tenía un ejército de aproximadamente 350.000 hombres bajo su mando y,  aproximadamente  1.300.000 hombres eran capaces de llevar armas; este ejército, además, estaba compuesto de doce cuerpos, cada uno de 24.000 hombres, se turnaban en el servicio durante un mes en un momento en que la guarnición de Jerusalén.

Otro de los hechos que nos cuenta la historia y sirven para alabar las capacidades de David fue la  que tuvo para organizar el culto religioso; asignó funciones sagradas a 24.000 levitas; para ello tuvieron que intervenir 6.000 escribas y jueces, 4.000 porteros, y 4.000 cantores;  también organizó  las diversas partes de los ritos, y asignó a cada sección sus tareas. A los sacerdotes los dividió en veinticuatro familias y a los músicos en veinticuatro coros; a pesar de toda la “perfección” anterior, David fue también un ser humano que cometió errores, que transgredió muchos conceptos tuvo actos erróneos como el asesinato y el adulterio, lo que hizo traer, nuevamente y sobre sí y su casa, tiempos de penuria y sufrimiento: Esto último nos lo cuenta la Torá cuando nos habla de Batsheva (Betsabé) y Urias; esto generó tal vez, las crisis que más atormentaron los últimos años de la vida de David; una situación con la cual se puede hacer una analogía, es el hecho de tirar una piedra al agua. Aún mucho después que la piedra (el pecado) ha desaparecido en el agua, los círculos que se produjeron a su alrededor siguen extendiéndose, como los problemas se le fueron extendiendo a David;  sin embargo, este hombre contó siempre con la bendición del Eterno porque está escrito en la Torá, la frase como El Eterno lo escogió, diciéndole a Shmuél que dice: “No te dejes impresionar por su apariencia ni por su estatura, pues yo lo he rechazado. La gente se fija en las apariencias, pero yo me fijo en el corazón”.

Gracias a la actitud de su corazón pudo hacer penitencia por sus pecados gracias a las sugerencias del profeta Natán, y como nos lo muestra uno de sus escritos, el Salmo / Tehilim 55 que dice: “Escucha, oh Adonai, mi oración, y no te escondas de mi súplica. Está atento, y respóndeme”, como también en el Salmo 62, en el que  se describe: “Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos; derramad delante de él vuestro corazón; El Eterno es nuestro refugio.”

 

David murió a la edad de setenta años, habiendo reinado en Jerusalén treinta y tres años habiéndose asegurado que Shlómo, el hijo de su “ultimo pecado”,  le sucedería en el trono, dejándole como enseñanza, la necesidad de ser fiel al Todopoderoso y ejercer  justicia, adecuadamente, diferenciando entre el bien y el mal, o cual lo haría famoso, y dejándole la misión de construir el Templo, donde se guardaría el Arca que él mismo trajo a Jerusalém.

 

Podemos encontrar en este resumen que la Torá no esconde los defectos de un ser humano como cualquier otro, ni tampoco se ensaña en alabanzas; recuerda que él fue un hombre de corazón y por ello fue escogido por el Todopoderoso para ser quien fue y Shabuot es la fecha en la cual nos enseñan nuestros sabios que nació y murió y es costumbre leer y estudiar acerca de su vida, la cual nos enseña que la rectitud del corazón es una virtud que le gusta al Eterno; que nadie es completamente malo ni nadie es completamente bueno; que la vida no es un lecho de rosas pero, que la kavaná, la intención que se tenga, es uno de los puntos principales que Adonai escoge de nosotros para brindarnos y colmarnos de sus bendiciones y una de ellas es a través de la oración: a veces puede ser muy difícil encontrar la oración perfecta, pero con palabras tan sencillas como, ayúdame, enséñame y cuídame, podemos construir oraciones que van a hacer, poco a poco que aprendamos a confiar en El Todopoderoso: veamos un ejemplo, como, combinando las 3 palabras anteriores, podemos “armar” una oración

“Padre celestial, ¡ayúdame! ¡Ten misericordia de mí! ¡Cuídame siempre! Por favor, dame palabras de plegaria y la voluntad de dirigirme hacia Ti. Enséñame pedirte lo que necesito. Asegúrame que siempre puedo confiar en Ti, y que siempre estás conmigo. Abre mis labios, para que pueda elogiarte. Déjame siempre sólo dirigirme hacia Ti, porque Tú siempre estás allí, en cualquier momento, en cualquier lugar. Gracias. ¡Ayúdame siempre estar cerca de Ti, Amén!”

 

Como resumen podemos añadir que, el rey David es una fuente de enseñanza de cómo debemos realizar la Teshuvá, es decir, el arte del arrepentimiento sincero; es el ejemplo de cómo el dolor aceptado con alegría hace crecer la fe en nuestro creador y ayuda a transformar la adversidad en una experiencia de aprendizaje, y muchas cosas más pero, la idea es que este shavuot, este día en el que recordamos la entrega de nuestra Torá, tengamos claro como enseñanza que, como lo hizo David, que no hay  mayor fuerza que la aceptación de los errores del pasado y tener el firme propósito de alejarse de ellos, nos conduce por el camino de la rectitud, y que la desesperación, sólo conduce al fracaso.

 

 

Terminado de redactar el 29 de mayo de 2012 – 8 de Siván de 5772

321judaismo.com agradece la diseminación de este trabajo, a través de cualquier método, electrónico o físico pero que cumpla con la condición de citar la fuente, y no alterar la palabra de la Torá: si lo imprime, procure no destruirlo; si se daña, entiérrelo, por razones de halajá y cuidados del medio ambiente.

PorMax Stroh Kaufman

Celebración del Día del padre

Celebración del Día del padre 

 

En el mundo entero, y más precisamente en 86 naciones del orbe, el mes de junio es el mes de la celebración del Día del padre  y es por ello que, 321judaismo.com quiere rendir un homenaje a todos aquellos que tienen el honor de ser padres y por ello les compartimos un artículo muy divertido de Daniel Samper sobre el tema de ser padre.

Hasta hace cosa de un siglo, los hijos acataban el cuarto mandamiento como si no fuera dictamen de Dios sino reglamento de la Federación de Fútbol. Imperaban normas estrictas de educación: nadie se sentaba a la mesa antes que el padre; nadie hablaba sin permiso del padre; nadie se levantaba si el padre no se había levantado; nadie repetía almuerzo, porque el padre solía dar buena cuenta de las bandejas: por algo era el padre…

La madre ha constituido siempre el eje sentimental de la casa, pero el padre era la autoridad suprema. Cuando el padre miraba fijamente a la hija, esta abandonaba al novio, volvía a vestir falda larga y se metía de monja. A una orden suya, los hijos varones cortaban leña, alzaban bultos o se hacían matar en la guerra.

– Padre: ¿quiere usted que cargue las piedras en el carro y le dé de beber al buey?

¡Qué berraquera era el padre!

Todo empezó a cambiar hace unas siete décadas, cuando el padre dejó de ser el padre y se convirtió en el papá. El mero sustantivo era una derrota. Padre es palabra sólida, rocosa; papá es apelativo para oso de felpa o perro faldero. Demasiada confiancita. Además -segunda derrota- “papá” es una invitación al infame tuteo. Con el uso de “papá” el hijo se sintió autorizado para protestar, cosa que nunca había ocurrido cuando el padre era el padre:

– ¡Pero, papá, me parece el colmo que no me prestes el carro…!

A diferencia del padre, el papá era tolerante. Permitía al hijo que fumara en su presencia, en vez de arrancarle de una bofetada el cigarrillo y media jeta, como hacía el padre en circunstancias parecidas. Los hijos empezaron a llevar amigos a casa y a organizar bailoteos y bebetas, mientras papá y mamá se desvelaban y comentaban:

– Bueno, tranquiliza saber que están tomándose unos traguitos en casa y no en quién-sabe-dónde.

El papá marcó un acercamiento generacional muy importante, algo que el padre desaconsejaba por completo. Los hijos empezaron a comer en la sala mirando el televisor, mientras papá y mamá lo hacían solos en la mesa. Y a coger el teléfono sin permiso, y a sustraer billetes de la cartera de papá, y a usar sus mejores camisas. La hija, a salir con pretendientes sin chaperón y a exigirle al papá que no hiciera mala cara al insoportable novio y en vez de “señor González”, como habría hecho el padre, lo llamara “Tato”.

Papá seguía siendo la autoridad de la casa, pero bastante maltrecha. Nada comparable a la figura procera del padre. Era, en fin, un tipo querido, de lavar y planchar, a quien acudir en busca de consejo o plata prestada.

Y entonces vino papi.

Papi es invento reciente, de los últimos 20 o 30 años. Descendiente menguado y raquítico de padre y de papá, ya ni siquiera se le consulta o se le solicita, sino que se le notifica.

– Papi, me llevo el carro, dame para gasolina…

A papi lo sacan de todo. Le ordenan que se vaya a cine con mami cuando los niños tienen fiesta y que entren en silencio por la puerta de atrás. Tiene prohibido preguntar a la nena quién es ese tipo despeinado que desayuna descalzo en la cocina. A papi le quitan todo: la tarjeta de crédito, la ropa, el turno para ducharse, la rasuradora eléctrica, el computador, las llaves…

Lo tutean, pero siempre en plan de regaño:

– Tú sí eres la embarrada, ¿no papi?

– ¡Papi, no me vuelvas a llamar “chiquita” delante de Jonathan

Aquel respeto que inspiraba padre, con papá se transformó en confiancita y se ha vuelto franco abuso con papi:

– Oye, papi, me estás dejando acabar el whisky, marica…

No sé qué seguirá de papi hacia abajo. Supongo que la esclavitud o el destierro. Yo estoy aterrado porque, después de haber sido nieto de padre, hijo de papá y papi de hijos, mis nietas han empezado a llamarme “bebé”.

29- de mayo de 2012 – 8 de Sivan de 5772

PorMax Stroh Kaufman

Sefirat HaOmer

Sefirat HaOmer Día 40

La cuenta del Omer se realiza todas las noches después del anochecer, desde la segunda noche de Pesaj hasta la noche anterior a Shavuot.

¿Olvidó contar el Omer durante la noche? Cuente al día siguiente, pero sin bendición. En las próximas noches puede contar nuevamente con bendición. La bendición solo se realiza si contó todos los días del Omer, si olvido contar un día cuenta sin bendición de ahí en adelante.

 

BARÚJ ATÁ ADONÁI, ELOHÉINU MÉLEJ HAOLÁM, ASHÉR KIDSHÁNU BEMITZVOTÁV, VETZIVÁNU AL SEFIRÁT HAÓMER.

Bendito eres Tú, Adonai nuestro, Rey del universo, que nos ha santificado con Sus mandamientos, y nos ha ordenado lo concerniente a la cuenta del Omer.

Comience desde aquí si esta contando durante el día, o si no ha contado todos los días desde el comienzo de la cuenta de este año:

Hoy es cuarenta días, que son cinco semanas y cinco días del Omer.

Que el Misericordioso restaure el Beit HaMikdash a su sitio, rápidamente nuestros días; Amén, séla.

Para el director del coro; un canto con música instrumental; un Salmo. El Todopoderoso tenga gracia con nosotros y nos bendiga, que haga resplandecer Su semblante sobre nosotros para siempre; para que sea conocido Tu camino en la tierra, Tu salvación entre todas las naciones. Las naciones Te alabarán, Oh Señor, todas las naciones Te alabarán. Las naciones Se alegrarán y cantarán jubilosamente, pues Tú juzgarás a los pueblos con justicia y guiarás a las naciones de la tierra para siempre. Los pueblos Te alabarán, Oh Señor; todos los pueblos Te alabarán, pues la tierra habrá rendido su fruto, y Adonai, nos bendecirá. El Eterno nos bendecirá; y todos, desde los más remotos rincones de la tierra, Le temerán.

Te imploramos, con el gran poder de Tu diestra, que liberes al cautivo. Acepta la plegaria de Tu pueblo; fortalécenos, purifícanos, reverenciado. Poderoso, Te imploramos, guarda como la niña del ojo a aquéllos que procuran Tu Unicidad. Bendícelos, purifícalos; concédeles por siempre Tu misericordiosa rectitud. Poderoso, Santo, en Tu abundante bondad, guía a Tu congregación. Único y Soberbio, vuélvete hacia Tu pueblo que recuerda Tu santidad. Acepta nuestra súplica y escucha nuestro clamor, Tú que conoces los pensamientos secretos.

Bendito sea el nombre de la gloria de Su reino por siempre jamás.

Amo del universo, Tú nos has ordenado por medio de Moshé, Tu servidor, contar Sefirat HaOmer, a fin de purificarnos de nuestra iniquidad e impureza. Tal como has escrito en tu Torá: “Contaréis para vosotros desde el día siguiente al día de descanso, desde el día en que traéis el Omer como ofrenda mecida; [la cuenta será] siete semanas completas. Hasta el día posterior a la séptima semana contaréis cincuenta días”, a fin de que las almas de Tu pueblo Israel sean purificadas de impureza. Por consiguiente, sea Tu voluntad, Adonai nuestro y de nuestros padres, que en mérito del Sefirat HaOmer que conté hoy Hod ShebeIesod, sea rectificado el daño que he causado en la sefira, y que yo sea purificado y santificado con la santidad suprema. Que de este modo se conceda abundante generosidad sobre todos los mundos. Que rectifique nuestro néfesh, rúaj y neshamá de toda bajeza y defecto, y que nos purifique y santifique con Tú suprema santidad. Amén, séla.

 

16 de Mayo de 2012 – 25 de iYar de 5772

 

PorMax Stroh Kaufman

Reflexion

Reflexion

Puedo yo vivir sin perdonar a los que me ofenden? Puedo yo perdonar a los que he ofendido?
Como conseguir la Reflexion el Perdon y gratitud

Reflexión... Portada de la primera edición de Zohar, Mantua, 1558. Biblioteca del Congreso.

Reflexión: Existe una historia en el Zóhar sobre un hombre sentado en la ladera de una montaña a punto de ser mordido por una serpiente, cuando de la nada aparece otra serpiente y se come a la primera. El hombre se levanta y se aleja, y unos momentos después, el borde en el que estaba sentado repentinamente se separa de la montaña. Cuando se le preguntó su secreto para atraer milagros, respondió: “Nunca me voy a dormir sin perdonar a cualquiera que me haya herido durante el día. Y ciertamente nunca voy a dormir sin sentir gratitud por ellos”.

Referencias:

Imagen Zohar 

PorMax Stroh Kaufman

Yidish – English

Diccionario. 

Letra i.

  • Ibberbuttle – Senile
  • Ich bin ahntoisht – I am disappointed
  • Ich bin dich nit mekaneh – I don’t envy you
  • Ich darf es ahf kapores – It’s good for nothing! I have no use for it. (Lit., I need it for a [useless] fowl sacrifice)
  • Ich darf es vi a loch in kop! – I need it like a hole in the head!
  • Ich hob dir lieb – I love you!
  • Ich eil zich (nit) – I am (not) in a hurry
  • Ich feif oif dir! – I despise you! Go to the devil! (Lit., I whistle on you!)
  • Ich gai chaleshen bald avek – I’m about to faint (from sheer exhaustion)
  • Ich hob dich in bod! – To hell with you! (Lit., I have you in the bath house!)
  • Ich hob dir! – Drop dead! Go flap you ears! (Lit., I have you….!) (Americanism!)
  • Ich hob es in drerd! – To hell with it.
  • Ich hob im feint – I hate him.
  • Ich hob im in bod! – To hell with him.
  • Ich hob mir fer pacht – I have you in my pocket. (I know you for what you are.)
  • Ich hob nicht kain anung – I have no idea.
  • Ich ken dir nisht farfeeren – I can’t lead you astray
  • Ich loif – I’m running
  • Ich vais – I know
  • Ich vais nit. – I don’t know.
  • Ich vel dir geben a khamalye – I’ll give you such a smack
  • Ich vel dir geben kadoches! – I’ll give you nothing! (Lit., I’ll give you malaria or a fever.)
  • Ich yog zich nit. – I’m not in a hurry.
  • Ich zol azoy vissen fun tsores. – I should know as little about trouble (as I know about what you are asking me)
  • Iker – Substance; people of substance
  • In a noveneh – For a change; once in a blue moon
  • In di alteh guteh tseiten! – In the good old days!
  • In di oygn – To one’s face
  • In drerd mein gelt! – My money went down the drain! (Lit., My money went to burial in the earth, to hell.)
  • In miten drinen – In the middle of; suddenly
  • Ipish – Bad odor, stink
  • Ir gefelt mir zaier. – You please me a great deal.
  • Iz brent mir ahfen hartz. – I have a heartburn.

 

PorMax Stroh Kaufman

Lag BaOmer 5772

Preguntas y respuestas sobre Sefirat HaOmer

Continuamos con nuestra serie a través de preguntas y respuestas para que nos ayuden a entender este proceso, que es y cómo se debe hacer, de acuerdo con la halajá judía.

 

1. ¿Donde encontramos la indicación de hacer la cuenta del Omer?

Está escrito en la Torá (Vayikrá:  23:15-16) “Y contaréis siete semanas completas desde el día que trajisteis el Omer de la ofrenda alzada”. “Al cumplirse cincuenta días, ó sea al día siguiente del plazo de siete semanas, ofreceréis una nueva oblación al Eterno”. Por lo tanto, es una Mitzvá de la Torá contar el Omer a partir de la noche del 16 de Nisán durante siete semanas.

2. ¿Alguien más apoya el establecimiento de la cuenta?

Según la mayoría de las opiniones incluyendo al Shulján Aruj, el Sefirat HaOmer es una Mitzvá establecida por los Jajamim en recuerdo de la época en que el Bet Hamikdash estaba en pie.

3. ¿Es la cuenta del Omer una Mitzvá?

El sólo hecho de que lo encontremos en la Torá, como “una orden”, para la mayoría de los criterios, esto ya es una mitzvá; sin embargo, existe una diferencia de criterio entre los Jajamim acerca de si los cuarenta y nueve (49) días que componen la Sefirá son una Mitzvá completa que se divide en cuarenta y nueve (49) días ó si cada noche que se cuenta el Omer es una Mitzvá individual.

Hay varias diferencias en la Halajá a partir de dos opiniones. La primera dice que, si se considera que la Mitzvá de Sefirat HaOmer es una unidad, quien se haya olvidado en contar en una de las noches y se percató de ello a la noche siguiente, no podrá seguir cumpliendo con la Mitzvá ya que le falta una parte que no puede reponer. Pero si contar cada noche es una Mitzvá individual, podrá seguir contando aún si se olvidó de hacerlo en una ó más noches. Sin embargo, la opinión de muchos es que, aquel que no contó una noche (en caso que no haya contado durante el día), ese año no podrá seguir contando el Omer recitando la Berajá.

4. ¿Qué pasa si yo asisto todos los días a la sinagoga para escuchar la cuenta del Omer? ¿Sigue siendo una mitzvá?

Nos enseñan nuestros sabios que la Mitzvá consiste en que cada uno cuente personalmente el día del Omer. Pero aquel que escuchó del Jazán la Berajá y la Sefirá, debe tener en cuenta dos cosas: la primera, que el Jazán lo incluya a él en su Berajá y la segunda, que él mismo se incluya en la Berajá del Jazán; de estas dos formas, cumple con la Mitzvá.

5. No sé leer hebreo, ¿puedo solamente hacer la cuenta mentalmente?

Nos enseñan nuestros sabios que se debe verbalizar la Sefirá.  Pensarla ni escribirla, hacen que se cumpla con la Mitzvá.

 

6. ¿Hay otra indicación general acerca de la mitzvá de la Cuenta del Omer?

Nuestros sabios nos enseñan que, por mérito de esta Mitzvá, Abraham Abinu pudo recibir para sí y su descendencia la Tierra de Israel. Además, en el Zohar también está escrita la importancia de esta Mitzvá. Por lo tanto, más que cualquier día del año, durante las noches en que se cuenta el Omer es fundamental recitar la Tefilá de Arvit con Minián para no olvidar esta preciada Mitzvá.

7. Como toda mitzvá, ¿quiénes están exentos de cumplir con ella?

Las mujeres están exentas de la Mitzvá de Sefirat HaOmer. Esto se debe a que tiene un tiempo fijo para cumplirse y la regla general es que las mujeres no están obligadas a realizar las Mitzvot Asé (de acción) que poseen un tiempo estipulado para cumplirse. Pero si desean contar el Omer lo pueden hacer siempre y cuando no digan la Berajá. Y aún según la tradición Ashkenazí que las mujeres recitan las Berajot incluso por las Mitzvot afectadas por el tiempo, al ser que muchos son los sabios que opinan que no se debe recitar la Berajá es preferible, no recitar la Berajá por la Mitzvá del Omer.

8. ¿Alguien más?

Un joven que cumplió el Bar Mitzvá en los días de Sefirat HaOmer no podrá llevar la cuenta desde el día de su Bar Mitzvá recitando la Berajá, ya que antes de aquel día estaba exento de la Sefirá; por lo tanto a partir de allí deberá contar el Omer sin recitar la Berajá. Es preferible que escuche la Berajá del Jazán y conteste Amén y luego él cuente el Omer.

9. ¿Quién más lo tiene prohibido o restringido?

Un converso, que se convirtió dentro de los días de Sefirat HaOmer , ese año no podrá contar los días restantes del Omer con Berajá, aún si se convirtió el segundo (2º) día de la Sefirá, e incluso si contó el Omer antes de convertirse.

10. ¿Y qué pasa con alguien que está de luto?

Una persona que está de luto por el fallecimiento de un ser querido también tiene que cumplir con la Mitzvá de contar el Omer . Pero el Onén (la persona que se encuentra de luto debido a que falleció un ser querido que todavía no está enterrado) no debe contar el Omer; si no que debe esperar hasta que entierren al ser querido y luego contar el Omer. Sin embargo, en estos tiempos donde la Jebrá Kadishá se ocupa de todo el proceso del entierro, el Onén podrá contar el Omer a la noche, sin Berajá, aún antes del entierro.

11. ¿En qué momento se debe realizar la cuenta del Omer?

El momento de realizar la Sefirat HaOmer es todas las noches a partir del 16 de Nisán (es decir, la noche en que finaliza el primer día de Pésaj) durante siete semanas, hasta la noche del 5 de Siván inclusive, que es víspera de Shavuot. Es preferible cumplir con la Mitzvá de Sefirat HaOmer a penas salen las estrellas. Y aún los que en Motzaei Shabat acostumbran a esperar setenta y dos (72) minutos a partir de la puesta del sol para finalizar el Shabat (siguiendo la opinión de Rabenu Tam), con respecto a Sefirat HaOmer no deben esperar ese tiempo.

Si la persona no contó el Omer al salir las estrellas, puede hacerlo durante toda la noche hasta el alba.

12. El horario parece ser muy estricto ¿Y si lo hago antes, pasa algo?

Si no contó el Omer hasta antes del alba, no deberá recitar la Berajá ese día después del alba. Lo que podrá hacer es contar el Omer sin recitar la Berajá, y en las noches subsiguientes sí recitará la Berajá por la Sefirá.

13.  ¿Y qué pasa cuando uno está en la sinagoga?

Si en el Bet Hakneset se terminó de recitar la Tefilá de Arvit luego de la puesta del sol pero antes de la salida de las estrellas, probablemente la gente no se quede hasta la salida de las estrellas y podría ocurrir que algunos se olviden de recitar el Omer esa noche. En este caso se podrá contar el Omer recitando la Berajá a penas tenga lugar la puesta del sol. Pero de ninguna manera se podrá hacerlo antes de la puesta del sol, aún si en vísperas de Shabat se recitó Arvit antes de la puesta del sol. Si por equivocación contó el Omer antes de la puesta del sol, aún faltando pocos minutos para la misma, no cumplió con la Mitzvá y debe volver a contar el Omer a la noche recitando la Berajá.

14. Estando en la sinagoga, ¿existe un orden especial para la cuenta del Omer?

Se debe seguir el siguiente orden: primero recitar la Tefilá de Arvit y luego contar el Omer; ya que la Tefilá de Arvit es una Mitzvá más frecuente y la regla general es que siempre se antepone la Mitzvá frecuente a la que no lo es. Además, en la Tefilá de Arvit se recita el Shemá, que es una Mitzvá de la Torá.

15. ¿Se requiere de un Minyán para la Cuenta del Omer?

Es importante que se haga en una sinagoga y por consiguiente que haya un minyan, donde cada uno haga su cuenta individual, pero esbueno que la persona que recita Arvit sin Minián coloque alguna señal para acordarse de contar el Omer luego de la Tefilá de Arvit.

16. ¿Qué se hace en Motzaé Shabat?

En Motzae Shabat se debe recitar Sefirat HaOmer antes de decir la Havdalá. Así también, al finalizar el séptimo día de Pésaj se debe anteponer Sefirat HaOmer a la Havdalá. A pesar de que según la regla mencionada en el punto anterior se debería recitar la Havdalá. antes de la Sefirá (ya que es una Mitzvá semanal), se dice primero la Sefirá con el motivo de atrasar lo máximo posible la finalización del Shabat.

17. ¿Hay otra oración que se diga después de la Cuenta del Omer?

Se acostumbra recitar Sefirat HaOmer antes de Birkat Halebaná (la bendición a la luna), excepto que esté nublado y se tema no poder recitar Birkat Halebaná luego de Sefirat HaOmer

18. ¿Se puede comer antes de la Cuenta del Omer?

Está prohibido comer ó dormir media (1/2) hora antes del momento en que se debe contar el Omer(media (1/2) hora antes de la salida de las estrellas). Además, es bueno no comer ni dormir media (1/2) hora antes de la puesta del sol.

19. ¿Qué está prohibido comer?

La prohibición de comer antes de Sefirat HaOmer es únicamente cuando se come más de cincuenta y seis (56) gramos de pan, masitas, galletitas, tortas, etc. Pero se pueden ingerir frutas y verduras antes de la Sefirá, aún en una medida mayor a los cincuenta y seis gramos. Así mismo, se pueden comer carnes, aves, pescados u otros alimentos y tomar café, té, leche y cualquier otra bebida antes de laSefirá. También se podrán comer pan, masitas, galletitas, tortas, etc., siempre y cuando la cantidad sea menor a los cincuenta y seis gramos.

20. ¿Puedo comer si le encargué a otra persona que haga la Cuenta del Omer por mí?

Si le pidió a otra persona que le recuerde contar elOmer, tiene permitido comer aún más de cincuenta y seis (56) gramos de pan antes de la Sefirá. Pero aún así, la conducta óptima sería no ingerir ningún alimento antes de contar el Omer.

21. ¿Y si comencé a comer mucho antes del tiempo recomendado para iniciar la cuenta del Omer, qué pasa?

Si empezó a comer antes de la media hora del momento de la Sefirá, al llegar el momento de laSefirá podrá continuar con su comida ya que comenzó en un momento permitido y deberá contar el Omerluego de finalizar la comida. Pero si comenzó en un momento prohibido (es decir, dentro de la media hora antes de la salida de las estrellas) deberá interrumpir su comida, contar el Omer y luego continuar. De todas maneras, hay quienes permiten que finalice su comida y luego cuente el Omer.

22. ¿Puedo trabajar antes de iniciar la Cuenta del Omer?

No se debe iniciar ningún trabajo dentro de la media (1/2) hora antes del tiempo de la Sefirá, así como no se puede comenzar una comida. Hay quienes acostumbran a no trabajar en todas las noches que se recita Sefirat HaOmer.

23. ¿Cómo nos enseñaron que debemos hacer la cuenta del Omer?

El Omer se debe contar de pie, y esto lo aprendieron nuestros sabios del versículo de la Torá que narra la Mitzvá. No está permitido apoyarse en el momento de la Sefirá en una mesa u otro elemento que si fuera removido la persona se caería.

24. ¿Hay algún problema si lo hago sentado?

Si contó el Omer sentado, aunque no es lo que corresponde, se considera que cumplió con la Mitzvá. Un hombre anciano ó enfermo al que le cuesta estar parado, podrá contar el Omer sentado.

25. ¿Pueden variar las costumbres de cuándo se realiza la Cuenta del Omer durante los rezos en las sinagogas?

La costumbre en Ierushaláim es contar el Omer luego de finalizar Aléinu Leshabéaj en Arvit; y así también acostumbran la mayoría de las comunidades Sefaradim. Pero gran parte de las comunidades Ashkenazim cuentan el Omer luego de Kadish Titkabal, antes de Aléinu Leshaéeaj. Cada lugar debe seguir su costumbre.

26. ¿Hay alguna bendición antes de iniciara la cuenta del Omer?

Antes de contar el Omer se debe recitar la Berajá” Baruj Atá… Asher Kideshanu Vemitzvotav ve Tzivánu al Sefirat HaOmer“.

27. ¿Y si no hice ninguna bendición previa?

Si contó el Omer sin recitar la Berajá previa, cumplió con la Mitzvá; pero ya no podrá decir la Berajá esa misma noche ya que la Mitzvá se da por cumplida.

28. ¿En cualquier lugar puedo hacer la cuenta del Omer?

Aquel que se encuentra en un lugar que no está limpio (por ejemplo un baño) no debe contar el Omer allí. Pero si por alguna circunstancia él sabe que va a permanecer toda la noche en ese lugar, que cuente el Omer sin recitar la Berajá.

29. Por ser el primer día, ¿Puedo hacer la bendición del Shejeiánu?

No se dice la Berajá de Shejeianu sobre la Mitzvá de Sefirat HaOmer.

30. ¿Obligatoriamente tengo que saber qué día voy a contar?

Antes de recitar la Berajá debe saber qué día va a contar esa noche. Pero de todos modos, si en el momento de la Berajá no sabía qué día iba a contar, ó si por equivocación, en el momento de la Berajá pensó que era otro día y al finalizar su Berajá se dio cuenta de cuál era el día exacto, que lo cuente sin repetir la Berajá.

31. ¿Existe alguna condición de silencio entre las bendiciones y la Cuenta del Omer?

No se puede hablar entre la Berajá y la cuenta del Omer. Y si habló de un tema que no tiene que ver con la Sefirá, debe volver a recitar la Berajá. Pero si se demoró en silencio entre la Berajá y la Sefirá, no deberá volver a recitar la Berajá.

32. ¿Cómo se cuenta el Omer?

El primer (1º) día se dice “Haiom Ejad La Omer” (Hoy es el primer día del Omer). Y así sucesivamente hasta llegar al séptimo (7º) día, en el que dice “Haiom Shivá Iamim LaOmer SheHem Shavúa Ejad” (Hoy es siete del Omer, que es una semana). Es decir, se cuentan los días y las semanas.

33. ¿Puedo hacer la cuenta del Omer en cualquier idioma?

La persona puede contar el Omer en cualquier idioma, siempre y cuando lo entienda. Hay quienes dicen que si cuenta el Omer en hebreo tiene que entender lo que está diciendo, y otros opinan que si cuenta el Omer en hebreo aunque no comprenda lo que dice, cumplió con la Mitzvá. Pero la Halajá es que si contó el Omer en hebreo y no comprendió lo que dijo, deberá contarlo en un idioma que entienda, sin recitar la Berajá.

34. ¿Puedo hacer la cuenta en voz alta?

Con el objetivo de que la gente sepa qué día debe contar, se acostumbra que el Jazán diga la Berajá y la Sefirá en voz alta y luego el público las repita. Si se está ante la presencia de un Rabino ó un hombre estudioso de la Torá, se acostumbra a invitarlo a recitar la Berajá en lugar del Jazán.

35. ¿Qué debo contestarle al jazán después de la berajá?

Cuando el Jazán dice la Berajá, el público contesta “Baruj Hu UBaruj Shemó”. Esto se debe a que la gente no piensa en incluirse en la misma, sino que la recitará después. Por otro lado, cuando uno escuchaBerajot por parte de otra persona con la intención de incluirse, no debe decir “Baruj Hu UBaruj Shemó”.

36. ¿Y qué contesto después de la cuenta del Omer?

Luego de contar el Omer se acostumbra decir: “Harajamán Hu Iajazir Abodat Beit Hamikdash Limkomá Bimerá Beiamenu”. Y luego se dice “Lamnatzéaj Binguinót Mizmor Shir … Y Ana Bejoaj”.


37. ¿Qué sucede si llevo la cuenta equivocadamente?

Si se olvidó de contar el Omer a la noche y se percató de ello al día siguiente a la mañana, deberá contar el Omer sin recitar la Berajá (en el día) y a partir de la noche siguiente puede continuar contando el Omer con Berajá.

38. Y si la cuneta está mal hecha, ¿Puedo seguir haciendo la bendición?

La persona que se equivocó y contó mal un día, y se dio cuenta de su error al día siguiente, deberá contar el Omer durante el día sin Berajá y en las noches siguientes podrá continuar contando con Berajá. Así también la persona que duda si a la noche mencionó el número correcto del día y contó correctamente durante el día, podrá continuar contando el Omer con Berajá durante las próximas noches.
Pero si la persona se equivocó en la cuenta de los días, contando un día diferente, y se percató de su error en la noche posterior, no podrá decir el Omer con Berajá y deberá continuar contando las noches restantes sin Berajá.

39. ¿Puedo hacer la cuenta del Omer en otro momento del día, con tal de que no pierda la cuenta?

Hay quienes acostumbran a contar el Omer todas las mañanas en el Beit Haknéset después de Tefilat Shajarit, ya que si alguna persona no contó el Omer a la noche, lo podrá hacer durante el día (pero sin recitar la Berajá, ya que esta sólo se dice por la noche). Aquella persona podrá continuar diciendo el Omer con Berajá las noches siguientes.
Esta es una costumbre que se estableció en las comunidades Sefaradí y se debe continuar respetándola.

40. ¿Existen algunas condiciones en las que me equivoque y pueda corregir la Cuenta del Omer?

  • El que se olvidó y no contó el Omer a la noche y se dio cuenta de ello al día siguiente luego de la puesta del sol pero antes de la salida de las estrellas, deberá contar inmediatamente el Omer de la noche anterior sin decir la Berajá; y luego de la salida de las estrellas contará el Omer perteneciente a esa noche recitando la Berajá. Es bueno que en este caso, en las noches restantes, ponga un especial hincapié en contar elOmer únicamente luego de la salida de las estrellas.
  • Si no contó el Omer el día jueves a la noche y se dio cuenta de ello el viernes a la tarde antes de la puesta del sol, pero luego de haber recibido sobre sí el Shabat y recitado la Tefilá de Arvit aún siendo de día, podrá contar el Omer de la noche anterior en ese momento, sin recitar la Berajá, y luego de la salida de las estrellas contará el Omer correspondiente a esa noche.

    En lo mencionado en los puntos anteriores no hay diferencia si la persona no contó el Omer por olvido, por un percance ó a propósito. De todas maneras, si cuenta el Omer al día siguiente durante el día sin Berajá, podrá continuar contando las noches siguientes con Berajá. Pero si se acordó a la noche siguiente, ya desde esa noche no podrá contar más el Omer con Berajá.

  • Si en el momento de recitar la Berajá no sabía exactamente qué día de la Sefirá era, ó si pensó que era otro día y al finalizar la Berajá se percató de su error, que cuente correctamente el Omer en ese momento sin repetir la Berajá.
    Sin embargo, si ya contó el día equivocadamente y luego se dio cuenta, si fue inmediatamente dentro del tiempo que lleva decir “Shalom Aleja Rabí”, deberá mencionar el día correcto sin recitar la Berajá previamente. Y si se dio cuenta después de este tiempo, deberá repetir la Berajá y mencionar el día exacto.
  • Si una noche duda acerca de si contó la noche anterior, ó no está seguro de haber mencionado el día correcto la noche anterior (y durante el día no contó el Omer), podrá continuar contando el Omer con Berajá.
  •  Aquel que a la noche está seguro de no haber contado la noche anterior, pero duda si contó durante el día ó no; o en caso de estar seguro de que contó durante el día pero no sabe si contó el número exacto, podrá continuar contando el Omer con Berajá todas las noches.
  • Si a altas horas de la noche le surgió la duda de si contó al principio de esa noche con Berajá ó no, deberá contar el Omer sin recitar la Berajá; y en las noches siguientes podrá seguir contando el Omer con Berajá.
  • Si contó correctamente los días del Omer pero se equivocó en la cuenta de las semanas, por ejemplo si dijo “hoy es cuarenta del Omer, que son cinco semanas y seis días”, en vez de decir “cinco semanas y cinco días”; ó dijo “hoy es veinticinco del Omer, que son cinco semanas y cuatro días”, en vez de decir que son “tres semanas y cuatro días”, cumplió con la Mitzvá. Pero si se percató de su error en esa misma noche, que vuelva a contar el Omer correctamente sin recitar la Berajá.
  • Así también, si se percató al día siguiente, que vuelva a contar el Omer sin Berajá mencionando correctamente los días y las semanas.
  • Si contó correctamente los días pero se equivocó al finalizar una semana, por ejemplo a los siete días de la Sefirá dijo “siete días, que son una semana y un día”, ó a los catorce días dijo “que son una semana y seis días”, en vez de decir “dos semanas”, hay una diferencia de criterio entre los sabios acerca de si cumplió con la Mitzvá ó no. Si se percató de su error en esa misma noche, deberá contar el Omer correctamente sin recitar la Berajá. Así mismo, si se dio cuenta al día siguiente, deberá contar el Omer sin Berajá. Y aún habiéndose dado cuenta de esto a la noche siguiente, podrá contar el Omer en los días restantes con Berajá.
  • Si contó correctamente las semanas pero se equivocó en la cuenta de los días, por ejemplo si en el día octavo dijo “hoy es nueve de Omer, que son una semana y un día”; ó si en el día veinte de Omer dijo “hoy es veintiuno del Omer, que son dos semanas y seis días”, también la Mitzvá se da por cumplida. De todas maneras, si se percató del error esa misma noche, deberá contar el Omer correctamente sin recitar la Berajá. Así también, si se acordó de ello durante el transcurso del día siguiente, deberá contar el Omer sin recitar la Berajá. En caso de haberse dado cuenta de la equivocación a la noche siguiente, podrá continuar contando el Omer con Berajá.
  • Si se equivocó al fin de una semana y contó correctamente las semanas pero no los días, por ejemplo el día séptimo dijo “hoy es seis días del Omer, que es unasemana”, ó en el día catorce dijo “Hoy es trece de Omer, que son dos semanas”, también en esto hay una diferencia de criterios entre los Jajamim. Por lo tanto, si se dio cuenta esa misma noche, que cuente el día exacto sin recitar la Berajá. Así mismo, si se percató al día siguiente, que cuente el número correcto sin recitar laBerajá. En caso de haberse dado cuenta de la equivocación a la noche siguiente, podrá continuar contando el Omer con Berajá.
  • En todo lo indicado en los últimos puntos no hay diferencia si se equivocó en la cuenta de los días ó de las semanas, ó si dijo nada más los días ó nada más las semanas, ya que mencionó una parte correctamente. Y lo que mencionó equivocadamente, se considera como si no lo hubiera dicho.
  • El que a la noche no está seguro de qué día tiene que contar el Omer, por ejemplo si no sabe si es el treinta (30) ó treinta y uno (31), y no tiene manera de averiguarlo, deberá mencionar ambas opciones, treinta (30) y treinta y uno (31) pero sin decir la Berajá.
  • En todos los casos mencionados anteriormente que la persona no podrá seguir contando con Berajá (por ejemplo si salteó una noche y se acordó a la noche siguiente, ó un niño que hizo Bar Mitzvá en los días de la Sefirá), es bueno que escuche la Berajá dicha por otra persona y piense en incluirse en la misma, le pida a aquella persona que piense también por él y luego de decir Amén en la conclusión de la Berajá, que cuente él mismo el Omer.

Articulo terminado de redactar el 05 de mayo de 2012 – 13 de IYar del 5772

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PorMax Stroh Kaufman

Sefirat HaOmer dia 30

Sefirat HaOmer dia 30 (CUENTA DEL OMER)

Hoy es treinta días, que son cuatro semanas y dos días del Omer.

Gevurá ShebeHód         –           La moderación en la humildad.

BARÚJ ATÁ ADONÁI, ELOHÉINU MÉLEJ HAOLÁM, ASHÉR KIDESHÁNU BEMITZVOTÁV, VETZIVÁNU AL SEFIRÁT HAÓMER.

Bendito eres Tú, Adonai nuestro Señor, Rey del universo, que nos ha santificado con Sus mandamientos, y nos ha ordenado lo concerniente a la cuenta del Omer.

Comience desde aquí si está contando durante el día, o si no ha contado todos los días desde el comienzo de la cuenta de este año:

Hoy es treinta días, que son cuatro semanas y dos días del Omer.

Que el Misericordioso restaure el Beit HaMikdash a su sitio, rápidamente nuestros días; Amén, séla.

Para el director del coro; un canto con música instrumental; un Salmo. El Todopoderoso tenga gracia con nosotros y nos bendiga, que haga resplandecer Su semblante sobre nosotros para siempre; para que sea conocido Tu camino en la tierra, Tu salvación entre todas las naciones. Las naciones Te alabarán, Señor, todas las naciones Te alabarán. Las naciones Se alegrarán y cantarán jubilosamente, pues Tú juzgarás a los pueblos con justicia y guiarás a las naciones de la tierra para siempre. Los pueblos Te alabarán, Señor; todos los pueblos Te alabarán, pues la tierra habrá rendido su fruto, y Adonai, nuestro Elohim, nos bendecirá. El Eterno nos bendecirá; y todos, desde los más remotos rincones de la tierra, Le temerán.

Te imploramos, con el gran poder de Tu diestra, que liberes al cautivo. Acepta la plegaria de Tu pueblo; fortalécenos, purifícanos, reverenciado. Poderoso, Te imploramos, guarda como la niña del ojo a aquéllos que procuran Tu Unicidad. Bendícelos, purifícalos; concédeles por siempre Tu misericordiosa rectitud. Poderoso, Santo, en Tu abundante bondad, guía a Tu congregación. Único y Soberbio, vuélvete hacia Tu pueblo que recuerda Tu santidad. Acepta nuestra súplica y escucha nuestro clamor, Tú que conoces los pensamientos secretos.

Bendito sea el nombre de la gloria de Su reino por siempre jamás.

Amo del universo, Tú nos has ordenado por medio de Moshé, Tu servidor, contar Sefirat HaOmer, a fin de purificarnos de nuestra iniquidad e impureza. Tal como has escrito en tu Torá: “Contaréis para vosotros desde el día siguiente al día de descanso, desde el día en que traéis el Omer como ofrenda mecida; [la cuenta será] siete semanas completas. Hasta el día posterior a la séptima semana contaréis cincuenta días”, a fin de que las almas de Tu pueblo Israel sean purificadas de impureza. Por consiguiente, sea Tu voluntad, Adonai nuestro y de nuestros padres, que en mérito del Sefirat HaOmer que conté hoy Gevurá ShebeHod, sea rectificado el daño que he causado en la sefira, y que yo sea purificado y santificado con la santidad suprema. Que de este modo se conceda abundante generosidad sobre todos los mundos. Que rectifique nuestro néfesh, rúaj y neshamá de toda bajeza y defecto, y que nos purifique y santifique con Tú suprema santidad. Amén, séla.

06 de mayo de 2012        –        14 de Iyar de 5772