Monthly Archive agosto 2013

PorMax Stroh Kaufman

Manzanas y Miel en Rosh HaShana

5 razones para comer manzanas y miel

Rosh HaShana

La costumbre de comer ciertas frutas, especiales en la época de Rosh Hashaná, la encontramos en la Guemará en Horiyot 12a. Mientras que la Guemará nos proporciona una lista de frutas recomendadas, la inmersión de las manzanas en miel, no está mencionada. La primera fuente de la manzana en la miel es de la Abudraham citado por la Rema (OC 583:1). ¿Cuál es el significado de esta famosa costumbre? El Moadim LeSimja trae una serie de razones.

1. El Maharil dice que Itzjak tuvo un momento en el que el aroma predominante fue el un huerto de manzanas, en el momento en el que Yaakov vino a él, para recibir los Berajot. El Gaón de Vilna, se refiere a este hecho, en el texto Biur HaGra, diciendo que esto sucedió en Rosh Hashaná.

2. El Ben Ish Chai dice que las manzanas nos brindan tres placeres: olor, aspecto y sabor: estos placeres  corresponden a tres bendiciones que nos gustaría recibir el próximo año: 1.- Bini que se refiere a los hijos y el orgullo de todos los logros que obtienen), 2.- Jayai (Vida y/o Salud) y 3.- Mezoni (Riqueza y/o abundancia en los alimentos) .

3. El Zohar dice que el vino simboliza Din o juicio. Las manzanas se comen después de un vino fuerte para que no se vea perjudicada, en su sabor, por la fuerza del vino. Por lo tanto, desde Rosh Hashaná, que es un tiempo de Din o juicio, comemos manzanas con el fin de suavizar la sentencia.

4. Rosh Hashaná queremos que HaShem recuerde las cenizas de la Akedát Itzjak (Sacrificio de Itzjak). Las cenizas que se acumulan en el mizbéaj, de todos los sacrificios, se llaman Tapúaj o manzana.

5. Tapúaj tiene la misma guematría como “Prú urvú” (creced y multiplicaos) y “Dvash (Miel)” tiene la misma guematría de “Isha”. Rosh Hashaná, por lo tanto, es un momento especial para las mujeres estériles sean recordadas por Hashem y sean bendecidas con hijos. Por lo tanto, es el momento de comer Tapúaj BiDvash.

PorMax Stroh Kaufman

Tocar el Shofar

10 razones para tocar el shofar

Esta lista fue recopilada en siglo 10 de la Era Común, por el Sabio y Rabino Saadia Gaon.

1. Tocar el Shofar es hacer sonar la trompeta que anuncia la coronación de un rey. Es por eso que se utiliza en Rosh Hashaná, el cumpleaños del universo. En ese momento aceptamos el liderazgo de Hashem. Nuestras oraciones y las ráfagas del sonido del shofar son parte de la ceremonia de coronación en la que Congregación de Israel corona a Hashem como Su Soberano.

2. Tocar el Shofar nos invita a examinar nuestras acciones y volver a Hashem, que siempre nos acepta siempre que seamos sinceros. Es por eso que hacemos sonar el Shofar, especialmente en Rosh Hashaná, que es el primero de los diez días de arrepentimiento o Aséret Yemíi Teshuvá.

3. Tocar el Shofar nos invita a recordar que Su Sonido se escuchó cuando la Torá fue dada en el Monte Sinaí, por ello, nos enseña que debemos estudiar y a recapacitar sobre la palabra de Hashem.

4. Tocar el Shofar nos recuerda el sonido de la voz de los Profetas (Neviím), cuyas voces sonaron para llamar a la gente a hacer justicia y misericordia y a seguir por los caminos santos de HaShem.

5. Tocar el shofar nos trae a la  memoria los sonidos de un llanto amargo, el cual nos recuerda la destrucción del Santo Templo (Beit HaMikdash), y por lo tanto nos llama a trabajar y rezar para la Redención (Gueulá).

6. El Shofar,  porque es un cuerno de carnero, nos recuerda la Akedát Itzjak o Sacrificio de Itzjak, cuando Hashem proveyó un carnero para que fuera sacrificado en su lugar. Es por ello que estamos llamados a ser tan fieles a Hashem como lo fue Abraham, y ser inspirados por su ejemplo de sacrificio y el amor a HaKadosh Baruj Hu.

7. Tocar el Shofar y escuchar su sonido, nos llama a ser humildes: su poderoso y explosivo sonido, nos recuerda el poderío de Hashem y el hecho de que Hashem está en todas partes, en todo momento.

8. En el Día del Juicio, un shofar se tocará para anunciar El Reinado de Hashem: El Shofar suena entonces, para recordarnos que  debemos prepararnos para el minucioso examen de todos nuestros actos, evaluados por Hashem.

9. El Shofar anuncia el regreso jubiloso a la libertad y la paz cuando todos regresemos a Jerusalém, en el tiempo del Mashíaj, por lo tanto, nos recuerda que debemos ser firmes en nuestra esperanza y nuestra fe en el poder salvador de Hashem.

10. El shofar se tocará en los tiempos mesiánicos en anunciando la redención de todo el mundo, y el momento cuando todas las naciones reconocerán que Hashem es Uno.

 

27 de agosto de 2013 – 21 de Elul de 5773 

PorMax Stroh Kaufman

Tocar el Shofar

10 razones para tocar el shofar 

 

Esta lista fue recopilada en siglo 10 de la Era Común, por el Sabio y Rabino Saadia Gaon.

1. Tocar el Shofar es hacer sonar la trompeta que anuncia la coronación de un rey. Es por eso que se utiliza en Rosh Hashaná, el cumpleaños del universo. En ese momento aceptamos el liderazgo de Hashem. Nuestras oraciones y las ráfagas del sonido del shofar son parte de la ceremonia de coronación en la que Congregación de Israel corona a Hashem como Su Soberano.

2. Tocar el Shofar nos invita a examinar nuestras acciones y volver a Hashem, que siempre nos acepta siempre que seamos sinceros. Es por eso que hacemos sonar el Shofar, especialmente en Rosh Hashaná, que es el primero de los diez días de arrepentimiento o Aséret Yemíi Teshuvá.

3. Tocar el Shofar nos invita a recordar que Su Sonido se escuchó cuando la Torá fue dada en el Monte Sinaí, por ello, nos enseña que debemos estudiar y a recapacitar sobre la palabra de Hashem.

4. Tocar el Shofar nos recuerda el sonido de la voz de los Profetas (Neviím), cuyas voces sonaron para llamar a la gente a hacer justicia y misericordia y a seguir por los caminos santos de HaShem.

5. Tocar el shofar nos trae a la  memoria los sonidos de un llanto amargo, el cual nos recuerda la destrucción del Santo Templo (Beit HaMikdash), y por lo tanto nos llama a trabajar y rezar para la Redención (Gueulá).

6. El Shofar,  porque es un cuerno de carnero, nos recuerda la Akedát Itzjak o Sacrificio de Itzjak, cuando Hashem proveyó un carnero para que fuera sacrificado en su lugar. Es por ello que estamos llamados a ser tan fieles a Hashem como lo fue Abraham, y ser inspirados por su ejemplo de sacrificio y el amor a HaKadosh Baruj Hu.

7. Tocar el Shofar y escuchar su sonido, nos llama a ser humildes: su poderoso y explosivo sonido, nos recuerda el poderío de Hashem y el hecho de que Hashem está en todas partes, en todo momento.

8. En el Día del Juicio, un shofar se tocará para anunciar El Reinado de Hashem: El Shofar suena entonces, para recordarnos que  debemos prepararnos para el minucioso examen de todos nuestros actos, evaluados por Hashem.

9. El Shofar anuncia el regreso jubiloso a la libertad y la paz cuando todos regresemos a Jerusalém, en el tiempo del Mashíaj, por lo tanto, nos recuerda que debemos ser firmes en nuestra esperanza y nuestra fe en el poder salvador de Hashem.

10. El shofar se tocará en los tiempos mesiánicos en anunciando la redención de todo el mundo, y el momento cuando todas las naciones reconocerán que Hashem es Uno.

 

27 de agosto de 2013 – 21 de Elul de 5773 

PorMax Stroh Kaufman

Los monos

Los monos que descienden del hombre…

Tomado de Raíces Judías

 

Nota de la redacción. Lo publicado en este artículo no necesariamente significa que está de acuerdo con la posición en ella expresada: se detalla como curiosidad relacionada con la teoría de la evolución de Darwin.

 

Está escrito en el libro de Bereshit (Génesis) con respecto a los que construyeron la torre de Babel: “(1) Dijeron – los unos a los otros: ¡Aprontémonos!, ¡Construyamos para nosotros una ciudad y una torre, que su cima llegue  hasta los cielos y hagámonos un nombre, para que no seamos dispersados sobre la faz de la tierra!”.

(2) La gente de esa generación temió por sus vidas y no creyó en el juramento de Hashem que no traería otra vez un diluvio universal. Dijeron, “Por cuanto que Su fuerza no es sino a través del agua que El tiene allí arriba, construyamos una torre, subamos a los cielos, y golpeemos a ellos con hachas hasta que se derrame todo el agua que hay allí y así no va a tener más agua para traer diluvios universales sobre nosotros”.

Sin embargo comentó a este versículo Rabí Iermía hijo de Eleazar, quién explicó así: (3) se dividieron en tres grupos, uno decía: “Subamos y residamos allí”, otro decía: “Subamos y hagamos la guerra”, el tercer grupo decía: “Subamos y hagamos idolatría”.

Aquellos que dijeron “Subamos y residamos allí”, los esparció Hashem, (4)por toda la tierra; los que dijeron “Subamos y hagamos la guerra”, fueron convertidos en monos, algunos que no tienen cuerpo ni forma, otros que tienen forma de personas y comen y beben como los hombres) y los últimos, aquellos que tienen forma de personas, pero poseedores de alas, y aquellos que dijeron: “Subamos y hagamos idolatría”, los confundió Hashem por ellos el lenguaje de toda la tierra.

Explica el Rab Opshtein en su libro “Torá Temimá”, que con respecto al asunto de los que fueron convertidos en monos, se refiere a cuerpos parecidos a los de los hombres, solo que no alcanzan un nivel de comprensión total digno de las personas, y fue la penalidad que se les aplicó, medida por medida, ya que para hacer la guerra se requiere nivel de comprensión e inteligencia. Del mismo modo se aplicó medida por medida a quienes quisieron residir en grupo, reunidos allí arriba, en los cielos, Hashem los esparció. Y los que pretendieron elegir dioses para idolatría, quienes necesitan comunicarse para decidir; se les aplicó medida por medida y no pudieron entender lo que decía su compañero, pues Hashem confundió los idiomas, y uno no comprendía lo que el otro decía.

Además el Rab Opshtein cita otro sitio mencionando lo que versa en la Torá: “(5) Y vivió Adam sobre la tierra ciento treinta años y engendró  a su semejanza, como su imagen; y llamó  su nombre Shet”.

Comenta allí el autor de “Torá Temimá”, que  Rambam en su libro “Guía de los descarriados”, explica que la intención de lo que cita el Talmud, que engendró a unos seres parecidos a los humanos, pero sin una inteligencia total, como los monos, y prueba allí que los calificativos “a su semejanza” y “a su imagen” comprenden además poseer un nivel intelectual completo, digno de las personas, (no como estos seres que citamos).

Tomado de Raíces Judías

1 – Bereshit 11: 4

2 – Maarshá en su comentario al Talmud, 109ª

3 – Guemará Sanhedrin 109ª.

4 –  Comentario de Rahsi al Talmud,  109ª.

5 –  – Bereshit 5: 3

6 – Guemará Eirubin 18b.

 

 

 

PorMax Stroh Kaufman

La felicidad de la muerte

La felicidad de la muerte(*)

¿Qué es la muerte? Quizás la mejor respuesta es en  otra pregunta: ¿Qué es la vida?

La vida es la integración del alma y del cuerpo – el yo y su vehículo físico – en una sola entidad. La muerte es la disolución del cuerpo y el alma en dos entidades separadas – una separación del yo espiritual de la que alguna vez fue un vehículo para ese UNO

La muerte es una situación que tenemos que lidiar con esto porque es una circunstancia inevitable de la vida..

Dijo Chateaubriand: “La muerte es más dura asumirla que padecerla.”

La muerte es una crisis inevitable de la vida. La forma como un hombre se maneja la idea de la muerte indica mucho sobre la forma en que enfoca la vida; y del mismo modo como existe una forma de vida judía, hay una forma judía de la muerte; cuando hablamos de la manera judía de la muerte, ello implica una serie de actitudes muy particulares para con El Eterno y para con la naturaleza, y hacia el problema del bien y el mal, y ofrece una manera distinta de demostrar cualidades específicas judíos de reverencia al hombre y el respeto por los muertos.

Otra forma de ver la muerte la podríamos considerar como un No a la vida que nos da el Todopoderoso, quien, actuando de la misma forma como un padre suele a veces hay que decir que no algo de su hijo, y sin importar lo mucho que le pide una respuesta positiva, y, ante lo cual el niño no puede entender por qué  de este negativismo, nosotros los hijos de El Eterno, sus niños, no podemos entender por qué El, en este preciso instante,  dijo que no, pero aceptamos su voluntad.

La muerte es, entonces, un límite natural e irremediable. Es el final de un camino, al cual todos llegaremos: Hombres, animales, reptiles, aves e incluso las flores. Es el ciclo normal de toda la creación.

En la Biblia, Libro 2º de Samuel17 se narra un episodio perteneciente a un fragmento de la vida de David, y que sirve para ejemplificar cómo se practicaba el culto a la vida y se eludía la idolatría de la muerte.

“Y Jehová hirió al niño que la mujer de Urías había dado a David, y enfermó gravemente. Entonces David rogó a Dios por el niño; y ayunó David, y entró, y pasó la noche acostado en tierra. Y se levantaron los ancianos de su casa, y fueron a él para hacerlo levantar de la tierra; mas él no quiso, ni comió con ellos pan. “Y al séptimo día murió el niño; y temían los siervos de David hacerle saber que el niño había muerto, diciendo entre sí: Cuando el niño aún vivía le hablábamos y no quería oír nuestra voz; ¿Cuánto más se afligirá si le decimos que el niño ha muerto?”Más David, viendo a sus siervos hablar entre sí, entendió que el niño había muerto; por lo que dijo David a sus siervos: ¿Ha muerto el niño? Y ellos respondieron: Ha muerto. Entonces David se levantó de la tierra, y se lavó y se ungió, y cambió sus ropas, y entró en las casa de Jehová, y adoró. Después vino a su casa, y pidió, y le pusieron pan y comió.

“Y le dijeron sus siervos: ‘¿Qué es esto que has hecho? Por el niño viviendo aún, ayunabas y llorabas; y muerto él te levantaste y comiste pan. “Y él respondió: Viviendo aún el niño, yo ayunaba y lloraba, diciendo: ¿Quién sabe si Dios tendrá compasión de mí, y vivirá el niño? Más ahora que ha muerto, ¿para qué he de ayunar? ¿Podré yo hacerle volver? Yo voy a él, mas él no volverá a mí.

En otro texto del Talmud, Shemot Rabá, 48,1, se relata un midrash hermoso:

“Dos barcos surcan el mar. Uno zarpa del protegido puerto hacia un destino desconocido, el segundo regresa de un viaje azaroso. Cuando el buque llega a su puerto, el pueblo se regocija. Así es también la vida, sin embargo, nos alegramos cuando el nacer envía al niño a realizar el incierto viaje de la existencia…. ¿No habremos de alegrarnos cuando el barco alcanza, finalmente, el seguro puerto de la paz de Adonai?”

Esta es una hermosa analogía que intenta repasar sobre el mismo concepto

Ben Siraj, en el The rabbi’s Manual relata  lo siguiente:

“No temas la muerte, estamos destinados a morir. Compartimos con todo lo que tiene vida, con todo lo que siempre será. Llora la muerte, no ocultes tu pesar, no reprimas tu lamento. Pero recuerda que la tristeza continua es peor que la muerte. Dado que la muerte es descanso, deja su recuerdo descansar y consuélate cuando el alma parta. Porque la muerte es mejor que una vida de penas y el descanso eterno mejor que la enfermedad continua”.

Muchos han llorado y continuarán llorando con la muerte de alguien, como lo hizo el pueblo judío cuando Moshé falleció: esto porque la simple idea de la muerte es atemorizante o incluso insoportable para muchos, pero, en  el momento de la muerte, para el judaísmo y otras religiones que creen en la vida eterna, es el momento en el que El Todopoderoso, que es todo amor, se nos revela de una manera particular, y es allí donde todos los temores se desvanecen como nubes expulsadas por la tormenta. Entonces, todas las  imágenes falsas que yo tenía acerca de lo que era la vida y la muerte empiezan a cambiar, radicalmente.  El se encargará de mostrarme los caminos de una felicidad que va más allá de mi entendimiento, y que me llenaría de satisfacción, completamente.  Entonces, entraré en una nueva esperanza, un nuevo sentir por el que caminaré dispuesta a cambiar todo en mi vida: tendré felicidad en mi muerte.

(*) Nota de la redacción: a propósito del tema, hay un libro de Albert Camus titulado “La muerte feliz”

24 de agosto de 2013 – 18 de Elul de 5773

PorMax Stroh Kaufman

La disputa de Paris

La disputa de Paris

Cada 24 de junio se recuerda una de las discusiones temáticas más famosas sostuvieron la iglesia católica y el judaísmo, y que el proximo año cumplirá 773 AÑOS, Y ES conocida con el nombre de La Disputa de Paris, en la que interviene el clérigo francés Nicolás Donin de La Rochelle y los rabinos Yechiel de París, Moisés de Coucy(1), Judah de Melun (2), y Samuel ben Solomon de Château-Thierry, que termina en la quema de más de doce mil textos talmúdicos y otros más escritos en hebreo y arameo, bajo la acusación de profanación, y blasfemar la palabra de los escritos en el nuevo testamento.

Un poco de Historia

En la Europa entre los siglos 5 a 12 de la Era Común, había muchas comunidades judías dispersas en el territorio, que pasaban por periodos de brillo intelectual a odio generalizado; y si se contempla el aspecto de la enseñanza de la tradición judía, se encuentran situaciones como en el año 712 en el cual los visigodos prohíben a los conversos al cristianismo leer cualquier texto en hebreo, a lo que se le suma situaciones como que en el año de 1199 el Papa Inocencio 3º declaró que la Escritura contiene lecciones muy profundas para que el lego pueda entender, y por ello, los cristianos deben confiar plenamente en el clero para su interpretación; medidas como estas, buscaban evitar que tanto marranos como judíos pudieran seguir estudiando la palabra escrita en la Torá y sus libros anexos, además de evitar que se “infiltraran, de modo subversivo” entre los cristianos y católicos y con ello evitaban que sus adeptos se “convirtieran al judaísmo”.

Adicionalmente, a los judíos se les fue obligando a vivir en barrios estrechos, llamados guetos, con pobres condiciones de salubridad, lo que les generó un concepto de suciedad, a pesar que mantenían medidas de higiene superiores al resto de las comunidades, dado por las tradiciones como la mikve, la nidá , etc. Estos barrios también tenían la característica de ser limitados a poco espacio y poca capacidad de crecimiento, lo que llevaba a hacinamiento por sobrepoblación. Poco a poco, a los judíos residentes en los guetos, también se les fue asociando con historias de prácticas de sacrificios infantiles para la realización de cultos dedicados a la magia negra, lo que hacía más difícil su situación general.

Otra medida que existía en la época, era una política diseñada por los Papas, la cual consistía en una intensa labor de proselitismo, que se asoció al fracaso militar de las Cruzadas, y en la cual se trasladan las guerras contra los infieles a un terreno intelectual; esto es una ofensiva de disputas y predicación forzada en contra de los judíos y moros.

Específicamente en la Francia de los siglos 12 y 13 fueron apareciendo muchas obras anti-judías; algunas de ellas son: “De incarnatione, Adversus Judaeos”, por Guilbert, “Anillo seu Dialogus Christiani et Judæi de Sacramentis Fidei”, de Rupert, “Tractatus Adversus Judaeorum Inveteratam Duritiem”, de Pierre le Venerable, “Contra Judaeorum” (anónimo), “Liber Contra Perfidiam Judaeorum”, de Pierre de Blois, “Altercatio Judæi Fide Christiana”, por Gilbert Crepin, “De Messia Ejusque Adventu Præterito”, de Nicolás de Lyra. “De la Disputation de la Synagogue et de la Sainte Eglise” y, “La disputation du Juyf et du Crestian “, entre muchos.

Pero, para tratar de distraer la influencia negativa que tenía la iglesia católica en contra del judaísmo, el mismo papa Inocencio 3º , el mismo año 1199, creó una bula papal llamada “Constitutio” de la que se obtienen los siguientes puntos:

1.- Que los judíos no se vean obligados a abrazar el cristianismo por la fuerza, sino que serán bautizados por su propia voluntad;

2.- Que, aparte de una sentencia judicial en un tribunal de justicia, nadie puede atentar contra la vida o la integridad física de un judío ni afectar su propiedad, ni los lugares donde viven;

3.- Que no deben ser atacados con palos y piedras en el momento de sus celebraciones ni de sus fiestas, ni deben ser obligados a prestar los servicios feudales más allá de lo que se acostumbre.

4.-  Que sus cementerios, ni sus sinagogas sean violadas o atacadas.

Lo que no decía esta bula era qué debía hacerse en los casos en que la conversión ya había sido impuesta: si era válida de todos modos o si el judío podía retornar a su fe: esto se “desenreda” con una carta del año 1201en la cual, el mismo Papa Inocencio 3º estableció que un judío que se sometía al bautismo bajo amenazas, de todos modos ya había expresado una voluntad de aceptar el sacramento, y por ello no le era permitido renunciar a él posteriormente.

A lo anterior se agrega que, en el año 1215 aparece el Cuarto Concilio de Letrán, el cual certifica que los judíos no pudieran tener ningún cargo de poder ni tampoco pudieran aparecer en público, en los días de guarda católica como El Domingo de Pasión y que vistieran diferente, como lo dice la ley de Moisés (3).

Otra situación que se presentó, un año después, aprovechando la fundación de la Orden Dominica (1216), era la necesidad que todos los sábados, se fueran a predicar sermones en las sinagogas, con asistencia obligatoria de los judíos, basándose en la Epístola de baptizandis Hebraeis (del año 820).

Aprovechándose de situaciones como estas, Nicolás Donin, un sacerdote de la ciudad de La Rochela en Francia (4), proveniente del judaísmo luego de su expulsión pública de la comunidad judía de Paris por el rabino Yehiel, a modo de venganza intervino en la persecución de los judíos franceses que tuvo como consecuencia la muerte de tres mil judíos y la conversión de otros quinientos en la regiones de Bretaña, Poitou y Anjou.

En el año de 1236(5) Donin denunció ante el papa Gregorio IX treinta y cinco artículos que estaban incluidos en el Talmud y fueron señalados como blasfemos, cuestionando la virginidad de María y la encarnación divina de Cristo. El papa, ordenó recoger la mayor cantidad de ejemplares del Talmud que fuera posible para depositarlos en conventos dominicos y franciscanos y, si verificaba tales acusaciones, tenían que ser quemados. Luego de una exhaustiva revisión, se generó la conocida Disputa de Paris la cual se dio entre el 25 y el 27 junio del 1240, en la cual, el Rabí Yehiel debió defender públicamente al Talmud, y a pesar de ello, no logró evitar que un comité inquisitorial lo condenara. En junio de 1242, miles de volúmenes fueron quemados públicamente…

La disputa.

La tesis del fraile Nicolás Donin, estaba sustentada en el principio que los rabinos judíos estaban inspirados por Satanás, teoría que más tarde sustentada por la bula papal Etsi Doctoris Gentium del 15 de mayo de 1415, reporta que toda esa inspiración estaba redactada en una serie de libros recopilados bajo el nombre de Talmud: gracias a su intervención frente al papa, se produce lo que se conoció como la primera disputa teológica de la edad media entre el judaísmo y el catolicismo: esta, se llevó a cabo en la corte real de Luis IX. en París 25 a 27 junio 1240, en presencia de la reina – La madre de Blanche y los prelados de París, el rabinos Yehiel de París, Moisés de Coucy, Judá ben David de Melun, y Samuel ben Solomon de ChâtteauThierry que se iban en contra de Nicolás Donin, el apóstata judío. Los cuatro rabinos fueron a defender el Talmud en contra de las acusaciones de Donin, girando principalmente en dos puntos: que el Talmud contiene expresiones inmorales y de blasfema en contra de la Deidad, y, por consiguiente, habla de una manera ofensiva de Jesús. El rabino Yehiel, tuvo, en un principio, una tímida presentación, gracias a que se sentía protegido por la reina y, a pesar de ello, logró  refutar de los cargos de Donin, demostrando que hay tres referencias acerca de Jesús el Nazareno, en el Talmud y que, ninguno de ellos puede ser el mismo Jesús al que se referían las escrituras del Nuevo Testamento; que el término “goy “en el Talmud no se refiere a los cristianos y que, el término Minim, que se encuentra en la liturgia judía tampoco hace referencia a los cristianos, sino a los nacidos judíos  que se han convertido en sectarios o herejes. La defensa del rabino Yehiel, a pesar del éxito del momento, no salvó que veinticuatro carretadas de copias del Talmud fueran arrojados a las llamas dos años más tarde en París.

Para la comunidad judía mundial, esta disputa fue tan sólo el principio de una serie de polémicas entre las dos religiones, en los últimos 1000 años, los cuales se vieron caracterizados por la continuidad de ataques verbales y físicos a quienes han sido siempre estigmatizados por “deicidas”…

Estos estudios y estas revisiones continuarán…

321juudaismo.com

20 de junio de 2012 – 30 de Siván de 5772

 

(1)    Rabino que se hizo famoso como un eximio orador en francés, español y árabe, y por su obra, el Sefer Mitzvot Gadol, que se conoce también por sus iniciales: Smag.

(2)    Tosafista de la primera mitad del S. 13 de la Era Común, hijo del también tosafista Davíd de Melun(del area de Siene – et – Marne)

(3)     El texto en cuestión, entre los puntos 68 al 71 tiene unos conceptos sobre los cuales se resalta, en latín, uno de ellos:

68.- Et quoniam illius dissimulare non debemus opprobrium qui probra nostra delevit præcipimus præsumptores huiusmodi per principes sæculares condignæ animadversionis adiectione compesci ne crucifixum pro nobis præsumant aliquatenus blasphemare.

(4)    Ciudad que se destacaba por su posición geográfica para comerciar con Gran Bretaña y el Norte de Europa

(5)    Para algunos historiadores es en el año de 1238

 

PorMax Stroh Kaufman

Honrar la Suca

 HONRAR  LA SUCÁ

 

Tomado de la Mishná Berura: 639:1

 

¿Cómo honrar la sucá?

Dicen nuestros sabios: “Una persona debe hacer de su casa una vivienda temporal y su suca una permanente”

El Shulján Aruj es uno de los textos que hace hincapié en la importancia de tratar la suca con el debido respeto que se merece.

La perspectiva que se debe tener es que, durante Sucot, hay que considerar a la suca, como la morada permanente y su casa de ser una mera morada temporal.

Una manera de hacer esto es, sirviendo en platos de la suca, de una forma agradable, del mismo modo como si lo estuviera haciendo para comer, en el comedor, en un Yom Tov.

Otra forma de darle a la suca el respeto que se merece, es abstenerse de llevar ollas o platos a la suca, que uno normalmente no llevaría a la habitación donde se está comiendo.

El Aruj Hashuljan también dice que tampoco hay que dejar los zapatos en la suca, del mismo modo que la gente, en general se abstiene de dejar sus zapatos en las mejores habitaciones de la casa, como por ejemplo, podría ser la sala de estar.

Es sólo cuando se va a dormir que uno puede quitarse los zapatos y dejarlos en la suca mientras duerme.

¿De que otra manera se puede honrar la sucá?

Otro de los ejemplos es dejar platos sucios en la sucá: sin embargo, ni el Shulján Aruj ni la  Mishná Berurá especifican en que momento, después de la comida, deben ser recogidos.

El Rabino Nissim Karelitz (1) anotó que, cuando todas las personas hayan terminado de comer sus alimentos, es el momento en el cual los platos deben ser retirados de la sucá, y no es necesario hacerlo individualmente, plato por plato, después que cada persona termina alguno de los alimentos servidos.

Meiri (2) también opinó, de manera similar, diciendo que los platos deben ser retirados al final de la comida, porque ese es el momento cuando una persona, va a estudiar la Torá o va a dormir y, la presencia de los platos se convierte en motivo de perturbación.

 

Dicen los rabinos que, incluso al término de lo que se conoce con el término de seudá shlishit (tercera comida de Shabat) está permitido retirar los platos sucios y no se considera que ello haga parte del proceso de la preparación para Havdalá (ceremonia después del Shabat), ya que la intención es, honrar la sucá.

 

(1)    El Rabino Yosef Shmaryahu Nissim Karelitz, es el presidente del Beit Din Tzedek (corte rabínica) de Bnei Brak. Él es uno de los rabinos ortodoxos más respetados en el mundo y uno de los líderes más importantes del mundo Haredi, junto con el rabino Shmuel Halevi Wosner. Su Beit Din se encarga de manejar todo tipo de cuestiones, tales como litigios financieros, conflictos matrimoniales, y las conversiones.

(2)    Autor del Beit HaBejira (literalmente “la casa Elegida”), es una de las obras más monumentales escritas en el Talmud. Este trabajo no es tanto un comentario, sino un resumen de todos los comentarios en el Talmud, dispuestos de una manera similar a la del Talmud.

 

Publicado por 321judaismo.com 23 de agosto de 2013 – 17 de Elul de 5773