Monthly Archive diciembre 2013

PorMax Stroh Kaufman

31 de diciembre

31 de diciembre

El mundo (occidental) está pronto a cambiar de año: faltan muy pocos días para que esto suceda y por ejemplo, a través de la televisión, las celebraciones que se dan en cada uno de los diferentes lugares del mundo: sin embargo, ¿De dónde surge esta costumbre? ¿Por qué hacemos el cambio de año en esta época?

Todo inicia con Dionisio El Exiguo, también conocido como Dionisio el Enano, monje matemático, a quien el Papa Juan I, le ordena realizar el cálculo de la fecha del Natalicio de Jesús y con ello establecer una era que, muchos años más tarde, se conocería como la era cristiana; el utiliza como base el reinado de Herodes I el Grande, haciendo la deducción que Jesús nació en el año 753 que se conoció como a. u. c. (ab urbe condita)  o sea, desde la fundación de Roma, ya que en ese momento, se utilizaba el calendario según la era en la que se encontraba el imperio romano: le propuso al Papa la utilización del nacimiento de Cristo como base para el cómputo, para que se llamara, a partir de ese momento, Año Dominis, o Año del Señor: (con ello sustituyó lo conocido como era Diocleciana) y, además, ideó lo que también se conoce como las Tablas Pascuales, a partir de las cuales girarían todas las festividades romanas. Ya  para ese entonces se tenía como mandato, que las pascuas debían caer siempre en domingo, especialmente porque la Pascua judía no podía corresponder con viernes o sábado (por ser Shabat): de este modo lo estableció El Primer Concilio Ecuménico de la Iglesia cristiana, celebrado en Nicea, Asia Menor, en el año 325, en procura de que no coincidiera con la Pascua judía y trajese, a los cristianos de esa época, un sentimiento de minusvalía e inferioridad, ante el pueblo hebreo.

Otra de las cosas que se tuvo en cuenta para la creación de dicho calendario fue la Imposición, a partir de lo que se conocerá después como el año 153 antes de Cristo, que el año debería comenzar el primer día del mes de enero y no el primer día del mes de marzo, como se venía realizando.

El antecedente directo que tenemos para medir el tiempo, parte del calendario romano, el cual comenzó teniendo sólo 10 meses: 6 meses de 30 días y 4 de 31, para un total de 304 días de duración, basado en el movimiento solar, a pesar que ya se tenía el conocimiento de los antiguos egipcios quienes ya habían calculado que el año duraba 365 días y un cuarto adicional, distribuidos en doce meses: sólo gracias a la intermediación de Numa Pompilio, se agregan los dos meses faltantes pero queda con el problema de contar con 355: luego fue el Emperador Julio Cesar, entre los años 45 a 47 antes de lo que conocemos como la Era Común (no hay exactitud entre los historiadores), quien apoyado por los cálculos del astrónomo Sosígenes, adaptó los meses a las estaciones y, gracias a las mediciones, integró, en el mes de febrero, un día adicional cada 4 años, que lo llamo el bisextil y que con el tiempo se transformó en el nombre de bisiesto: así funcionó el calendario juliano, hasta el año de 1582, teniendo en cuenta que en el año 321, el emperador Constantino introdujo una novedad, la semana fue de siete días: con nombres, domingo, lunes, martes, miércoles, jueves, viernes y sábado y no con números o relacionados con algún evento y, el domingo (dies solis), a partir de ese momento, debía considerarse como día de descanso para adorar a Dios, en detrimento del sábado, tradicional no sólo entre los judíos, el naciente cristianismo y otros. Fue entonces, en el año de 1582, cuando, gracias a una Bula Papal, se origina el calendario Gregoriano, que se usa en todo el mundo, especialmente con fines comerciales.

Otro de los múltiples ajustes que sufrió el sistema actual de cuentas, fue el orden de los meses, dejando a enero como el primero y a diciembre, como el último, teniendo en cuenta que septiembre, que era el séptimo mes, terminó de noveno.

Otro más, se debe a la introducción del cero, el cual no hay precisión en los historiadores acerca de cuando sucedió: por consiguiente, nunca existió el año cero de la era común, y algunos creen que hasta el primer milenio, no sucedió la introducción de este número por consiguiente, para algunos de ellos, por cada diez años de nuestra cuenta actual, se pierde uno…además de los días que se perdieron o ganaron en los cambios de calendario, con cada reforma y hasta que el mundo finalmente se unificó con el calendario gregoriano, es posible que el 31 de diciembre no corresponda realmente a esa fecha ni el año 2014 probablemente corresponda, por cálculos matemáticos, al año que está por comenzar… Sin embargo, 321judaismo.com se une a la costumbre, y, en  este nuevo ciclo que viene cargado de nuevas esperanzas, nuevas inquietudes, nuevas aspiraciones, como escribe Shlomo, que hay un tiempo para comenzar y uno para terminar, por ello desea paz, felicidad, salud y bienestar, riqueza espiritual para el mundo entero…

29 de diciembre de 2013 – 26 de Tevet de 5774

PorMax Stroh Kaufman

Eved HaShem

EVED HASHEM

Moshé Rabenu fue descrito por la Torá como ” Eved Hashem” El Radak explica el uso de esta expresión para describir Moshé basado en el principio talmúdico, “kol ma shekaná éved kaná Rabó – todo lo que un esclavo adquiere se transfiere de forma automática a su amo. “ Del mismo modo en el que todo esclavo pertenece a su amo, así también todo lo que Moshé Rabenu hizo, durante todo el día, todos los días de su vida era estar al servicio de su Maestro, Hashem. Del mismo modo, Jazal hace una referencia sobre el pasuk que dice: “vayeréd Moshé min hahár el haám” (Shemot 19:14), resaltando el hecho de que a pesar de que Moshé regresaba de estar en el Monte Sinaí durante un período de cuarenta días, lo que hizo, no fue buscando nada para sus propios fines, sino que cuando bajó, fue directamente a servir al pueblo de Hashem.

La Torá nos hace un llamamiento, a todos y cada uno de nosotros para servir como avadim a Hashem, tal como está escrito: Ki li benéi Israel avadim avadái hem asher hotzetí otám meéretz Mitzráim ani Adonai Elohéijem. “ (Vaikrá 25:55) Porque los hijos de Israel son mis siervos; mis siervos son ellos, a quienes Yo saque de la tierra de Egipto; Yo soy el Eterno, vuestro Elohim

El Rambam en Hiljot Deót 3:2-3 describe que todas nuestras actividades diarias – vestirse, comer, trabajar, pasar tiempo con nuestra cónyuges y nuestros hijos, dormir, etc. deben hacerse lesheim Shamáim (Con temor/respeto a los cielos). El Rambam continúa diciendo que ¡aquel que sigue este camino está en servicio constante de Hashem! (Eved HaShem). Un judío no puede dividir su actividad entre lo sagrado y lo secular. Todo el día estamos Avdei Hashem, y “kol ma shekaná éved kaná Rabó”. Todas nuestras actividades se espera que sean realizadas en el servicio de nuestro Creador.

La grandeza de una persona es, ser un leal servidor del Todopoderoso (“Eved Hashem”). La expresión de este servicio se logra cuando una persona se esfuerza por llevar a cabo la voluntad del Creador. Hay muchos niveles diferentes a lo largo de este continuo proceso: sin embargo, la clave es esforzarse constantemente para crecer en este atributo.

Hoy y todos los días, debemos pensar en ello como una obligación espiritual específica que, aunque sea difícil para que cada uno de nosotros pueda seguir adelante, se debe tomar como algo a lo que le gustaría seguir y permanecer en ello: esto permitirá que se sienta un gran honor, por el hecho de poder servir al Creador y Sustentador del universo. (Eved HaShem)

26 de Noviembre de 2013

PorMax Stroh Kaufman

Nuevo Acuerdo Historico

Firmado acuerdo histórico

Nuevo acueducto en Israel

El pasado 09 de diciembre 2013, se publicó en varios medios de información masivos que Israel, Jordania y la Autoridad Palestina habían firmado un acuerdo, en secreto, que crea un sistema de tuberías que conducirá el precioso y vital líquido, que va desde las aguas del Mar Rojo hasta el Mar Muerto, bajo la iniciativa de salvar al Mar Muerto y fortalecer la cooperación regional.

Dice la noticia que, después de años de contactos y planificación, se espera la conclusión de un acuerdo entre Israel, Jordania y la Autoridad Palestina para que sea trazada una tubería que conectará el Mar Rojo con el Mar Muerto. Como parte del proyecto, una planta de desalación se establecerá en Aqaba, Jordania, lo que hará que el agua dulce fluya para los residentes de la ciudad, así como también para los residentes de Eilat y el valle de Arava. “Se ha firmado un acuerdo histórico que convertirá a la visión de Herzl, de un canal de agua, en una realidad “, declaró el ministro israelí de Cooperación Regional, Silvan Shalom, en la Radio IDF.

“El proyecto de agua se basa en tres cosas”, explicó Shalom. “Economía, porque el bombeo de agua desde el Mar Rojo y la desalinización proporcionará la mitad de la cantidad de agua a los residentes de Aqaba, Eilat, y el valle de Aravá, ayudando a mejorar la producción y cultivos agrícolas de la zona. Un componente Ambiental,  porque evitará que el Mar Muerto se seque, lo que conduce a fenómenos peligrosos de tipo sumideros, y un tercer componente, de tipo estratégico político, porque es el resultado de la cooperación entre todas las partes “.

“Hoy hemos firmamos el marco del acuerdo, lo que implica que se hará una publicación del proyecto, el cual se encargará, a su vez de activarlo, y será incluido allí, el establecimiento de una planta de desalinización en Aqaba y con la primera parte de la tubería de conducción”, agregó el Ministro de Cooperación Regional.

El ministro Shalom afirmó que, la decisión de permitir que se trazara una tubería en lugar de realizar las excavaciones que condujeran a la formación de un canal entre los mares, fue gracias a los planes diseñados que fueron tomados como medidas de gran ahorro. “Nos decidimos por la tubería debido a que los costos son más bajos. Podemos establecer a través de los lagos del Mar Muerto, sitios turísticos, y también es posible generar electricidad. Esto es innovador, ya que es un proyecto que surgió después de muchos años de discusiones y conflictos entre las partes”.

“No fue fácil llegar a un acuerdo”, subrayó Shalom. “Con los jordanos, era más sencillo, pero con los palestinos fue una decisión más compleja, porque ellos estaban buscando favorecerse en todos los aspectos políticos y no sólo en los ámbitos medioambiental y económico. En última instancia, se llegó a este acuerdo después que las negociaciones duraran por muchos años. También concluyó el ministro: Hemos sido capaces de formular el acuerdo debido al liderazgo compartido entre primer ministro israelí Netanyahu, el rey jordano Abdulá, y el presidente de la AP ”

 

10 de Diciembre de 2013 – 07 de Tevet de 5774

 

 

 

 

PorMax Stroh Kaufman

Un Shofar y El Rey de España

Un shofar y el Rey de España

Artículo publicado 29-01-10

Traducido al español por 321judaismo.com

Hace varios años [2004], el rey Juan Carlos de España había invitado a Gran Rabino Yona Metzger de Israel a la conmemoración del 800 aniversario del fallecimiento del ilustre codificador, filósofo y médico Maimónides (Rabino Moshé ben Maimón), quien era originario de Córdoba, España.

En la ceremonia, el rabino presentó al Rey con un shofar bellamente pulido, largo y sinuoso. El shofar había sido especialmente equipado con una pieza de plata que tenía la corona real grabada en ella.

El rey Juan Carlos lo examinó cuidadosamente y preguntó acerca de su origen.

El Rabino Metzger hablaba en hebreo, mientras que el embajador de Israel en España, el Sr. Víctor Harel, traducía sus palabras en español.

“¿Esto viene de África?”, se preguntó.

“No, su señoría”, respondió el rabino, ” Proviene de la Tierra de Israel.”

El rey pensó que tal vez se había utilizado para una corrida de toros, un deporte español, pero el rabino le explicó que el judaísmo prohíbe hacer daño a un animal.

“Así que ¿cuál es el significado de este cuerno de animal?” preguntó el rey.

Las preguntas del rey le dieron al rabino Metzger, una oportunidad para compartir un interesante capítulo de la historia española. El rey escuchó atentamente, toda la recitación detallada de la historia, por parte del rabino.

“Querido Rey”, comenzó el rabino Metzger, ” este regalo único nos permite cerrar un círculo histórico muy interesante.

“Sucedió hace poco más de quinientos años, cuando la era de oro de la judería española llegó a su fin, o sea, cuando su tátara-tátara-abuelo el rey Fernando y la reina Isabel expulsaron a mis antepasados, a instancias de la tristemente célebre decisión del Gran Inquisidor Torquemada. Sin embargo, muchos judíos permanecieron en España, convirtiéndose en marranos, o criptojudios, en secreto, quienes se comportaban, hacia el exterior, como cristianos, sin embargo, permanecieron como judíos en privado. Ellos observaron las tradiciones judías en secreto, encendiendo sus velas de Shabat, donde nadie podía verlos.

“Estos atormentados marranos, se reunían en secreto en los sótanos y en bodegas para rezar en las fiestas judías. De hecho las más  inquietantes notas, de nuestra más solemne oración llamada Kol Nidrei, que es recitada en el comienzo del Yom Kipur, provinieron de estos marranos quienes anulaban así, sus declaraciones forzadas a la iglesia.

“Los marranos ocultos oraban de una manera muy  intensa, pero a la vez, muy silenciosamente, para que no fueran descubiertos, Di-s no lo quiera, por aquella temida Inquisición, que los torturaría y posteriormente los quemaría, públicamente, en la hoguera.

“Pero, se enfrentaban a un dilema en Rosh Hashaná: podían susurrar sus oraciones en el más profundo silencio para evitar ser detectados, pero ¿cómo iban a hacer sonar el shofar?

“Un año, un marrano quien fuera el director de la Orquesta Real, se acercó al rey y se ofreció a organizar un concierto público gratuito, en el que se destacarían varios instrumentos de viento, de todas las épocas. Aficionado a la música, el rey aprobó este concierto especial. El conductor eligió un día específico en septiembre que pasó a ser Rosh Hashaná.

“En el concierto, el rey, la reina, los príncipes y los señores ministros se sentaron en las primeras filas, y detrás de ellos entre los asistentes al concierto se sentaron muchos marranos.

“Se presentaron varias canciones y melodías, y en algún momento el conductor presentó el shofar como un instrumento de viento antiguo, y soplaron una serie de notas de la misma.

” El rey y la reina pensaron en ello como una mera curiosidad, pero los marranos asistentes recitaron, en voz baja las bendiciones del shofar: ” Bendito seas, Señor nuestro, Rey del universo, Quien nos santificó con sus mandamientos y nos ordenó escuchar el sonido del shofar “y” Bendito seas, Señor nuestro, rey del universo, Quien nos ha concedido la vida, nos sostuvo y nos permitió llegar a este momento. ”

“Hoy en día, querido rey “, continuó el rabino Metzger, ” nos encontramos aquí, 500 años después, en mejores circunstancias. Como Gran Rabino de Israel estoy muy feliz de volver aquí a España. Les doy las gracias en nombre de nuestra nación, que hoy en día los judíos pueden vivir en su país con verdadera libertad de religión y que en Rosh Hashaná podamos tocar el shofar en nuestras sinagogas y sin ningún temor. Hoy, puedo, agradeciendo a HaShem, abiertamente y no en secreto, presentarle este shofar a usted porque usted está ahora bendecido con una democracia. Ahora en España todos pueden rezar sin miedo”.

Sosteniendo el shofar, dijo el rey: “Rabino, veis que yo tengo muchos regalos y trofeos aquí, que vienen desde todo el mundo. Sin embargo, este regalo conlleva un gran significado histórico, y estoy muy agradecido por haber compartido conmigo el shofar y la historia.”

El rabino Metzger luego le dijo al rey que deseaba bendecirlo, como está escrito en la santa Biblia. Tanto el rey como el Gran Rabino se acercaron. El rabino Metzger cerró los ojos y recitó la bendición con profundo sentimiento. Cuando terminó la bendición, el rabino Metzger abrió los ojos y se sorprendió al ver que los ojos del rey brillaban y estaban humedecidos por las lágrimas.

De acuerdo con la historia, la madre de Fernando I, rey que firmó la expulsión judía en 1492, y permitió que la Inquisición se hiciera lo poderoso que fue, era judío. Su nombre era Juana Enríquez y su abuela era Paloma bat Guedalia, nieta de Shlomo HaZaken ben David, un descendiente del rey David.

24 de Diciembre de 2013 – 21 de Tevet de 5774

PorMax Stroh Kaufman

Envidia, en el Judaismo

Envidia, Nueva reflexión

 Envidia en el judaismo

Muchas veces hemos escuchado la frase: “el pasto es más verde al otro lado de la cerca” ¿Qué tan cierto podría ser esta expresión?

El Midrash (Kohelet 11:13) hace una relaciona a metáfora de un pájaro libre que envidia la comida de un pájaro enjaulado. La respuesta que da el ave enjaulada es: “Tu ves mi comida, pero no ves mi cautiverio.”

Lo que vemos allí reflejado, se resume en una palabra: “envidia”

Hay quienes podrían decir que la reflexión anterior podría ser interpretada como “envidia sana”

¿Será cierto que existe la envidia sana?

En la Torá hay muchos ejemplos clásicos acerca de la envidia: Caín y Abel: Koraj y Moshé, como los más clásicos

Al respecto podríamos responder con la siguiente frase: “Lo que tu envidias de mí, son tus ganas de ser como Yo”

La envidia siempre va a ser un sentimiento negativo, por más que le coloquemos el apodo de sana, porque de esta manera, lo único que hacemos es como una manera de atenuar, o disimular, los sentimientos negativos que podemos desarrollar hacia los demás.

“La envidia en los hombres muestra cuán desdichados se sienten, y su constante atención a lo que hacen o dejan de hacer los demás, muestra cuánto se aburren”. Escribió  Arthur Schopenhauer.

Retomando el concepto que conocemos como “envidia sana,”  podemos afirmar que, de todas maneras, la envidia surge porque hay frustraciones personales, baja autoestima, o tenemos dificultad de poder conseguir los objetivos que nos hemos planteado en la vida y que otros han logrado.

La envidia sana, muchas veces la “disimulamos” como un sentimiento de admiración; en este caso, lo que hace es, mostrar o reconocer que se tienen limitaciones frente el éxito de los demás: el problema está en que muy pocas personas van a tomar esto como algo positivo, porque con ello, al  evaluar su situación desde un punto de vista imparcial, podrán ver dónde están sus fortalezas y habilidades, y con ello, tratar de superarse.

Para ello podemos tomar el siguiente ejemplo y reflexión: después de 27 años en la cárcel, cuando el recientemente fallecido Nelson Mandela fue elegido en el año de 1994 como presidente de Sudáfrica, él compartió con el mundo entero uno de sus poemas favoritos, el cual fue escrito por Marianne Williamson, que nos dice: “Nuestro temor más profundo no es que seamos inadecuados. Nuestro temor más profundo es que somos excesivamente poderosos. Es nuestra luz, y no nuestra oscuridad, la que nos atemoriza. Por ello, muchas veces nos preguntamos: ¿quién soy yo para ser brillante, magnífico, talentoso y fabuloso? En realidad deberíamos preguntarnos, ¿quién soy yo para no serlo?”

Manejar la envidia requiere de un patrón de comportamiento contrario a ella, que se basa en la fortaleza personal, la modestia y la humildad, es decir, un cambio de actitud que nos va a permitir convivir con la realidad de no tener ahora mismo aquello que deseamos, además de permitirnos el reconocimiento de que hay otros merecedores de los logros que anhelamos.

Cuando nos referimos a un cambio de actitud podemos pensar en la siguiente reflexión: “El distraído tropezó con la piedra…El violento la utilizó como proyectil…El emprendedor construyó con ella…El campesino cansado se sentó en ella…Para los niños la piedra es un juguete…Drummond la poetizó…David utilizó la piedra para matar a Goliat…Miguel Ángel hizo de ella la más bella escultura… En todos los casos la diferencia no estuvo en la piedra sino en el hombre… “

Tomemos ahora algo de la Torá para evidenciar lo anterior:

Proverbios 24:1-5: No tengas envidia de los hombres malos, ni desees estar con ellos; porque su corazón piensa en robar, e iniquidad hablan sus labios. Con sabiduría se edificará la casa, y con prudencia se afirmará; y con ciencia se llenarán las cámaras de todo bien preciado y agradable. El hombre sabio es fuerte, Y de pujante vigor el hombre docto.

¿Quién soy yo para no serlo? Recuerda que todos somos distintos… algunos con más dinero que otros, la altura de nuestro cuerpo, el color de la piel, los estudios que hemos realizado y la profesión en loa que nos desempeñamos… la música que nos gusta, lo que nos enoja…Partamos de la frase “Yo soy mi mundo entero” y a través de ella, cambiemos de actitud, con las herramientas apropiadas, confiando en el Todopoderoso, y veremos resultados, porque, en caso contrario, el único que sale perdiendo es uno mismo…

Nota de la Redacción: Sugerimos la lectura del poema “Oda a la Envidia” de Pablo Neruda

 

24 de Diciembre de 2013 – 21 de Tevet de 5774

PorMax Stroh Kaufman

El Camino Correcto

El camino correcto

Para reflexionar.

¿Cuál es el camino correcto por el que uno debe optar para su propio bienestar? Aquel que es honorable para quien la adopta y que le conduce hacia la admiración de los demás (Pirke Avot / Ética de los Padres 2:1).

A primera vista, esta afirmación es bastante molesta. ¿Por qué? Porque lo que son los caminos del bien y del mal, no pueden ni deben estar sujetos a la opinión pública. Igualmente, lo que está relacionado con “La admiración de los demás “: esto no debería tener cabida en la determinación de la moralidad.

La declaración a la que hacemos referencia, en este momento, no tiene nada que ver con lo que es correcto y lo qué es incorrecto: por el contrario, lo que se está discutiendo el modo de conducta en el ámbito de lo que es correcto.

El Midrash relata que Rabí Shimón ben Shataj (1) compró una mula de un árabe, y cuando sus alumnos descubrieron una preciosa joya en la montura, y lo felicitaron por su buena fortuna. Rabí Shimón les respondió: ” Yo compré una mula, no una piedra preciosa. ” Buscó al árabe y le devolvió la joya a él. El árabe dijo: ” Bendito sea el Dios de Rabí Shimón ben Shataj. ”

En nuestros tiempos, en pasados días, un rabino de la ciudad de New Haven, en Connecticut, Noah Muroff, encontró en un escritorio que había adquirido, por la suma de 200 dólares, a través de una compra en el internet, un sobre con casi 100.000 dólares, escondidos en su interior: él y su esposa llamaron al dueño original del mueble y le devolvieron el dinero que había escondido allí, algún tiempo atrás; con las siguientes palabras se expresó:

“No puedo agradecerles lo suficiente por su honestidad e integridad. No creo que haya demasiadas personas en este mundo que hayan hecho lo que ustedes hicieron por llamarme. Me gusta pensar que todavía hay gente buena en este mundo loco en que vivimos Seguramente ustedes son unos de ellos”.

El comportamiento correcto, por el camino correcto, desde el punto de vista ético y moral, provoca admiración y sirve como un ejemplo para los demás.

Por lo tanto Hoy….. Trataré de comportarme de una manera que va más allá del bien y del mal, y convertir mi “derecho ” en una ” verdadera razón”

 

(1) Erudito, Nasi del Sanedrín durante los reinados de Alejandro Janneo (103-76 AEC) y su sucesor, la reina Alexandra Salomé

Tomado del libro “Autocontrol” del Rabino Plinsky Editorial ArtScroll

09 de diciembre de 2013 – 06 de Tevet de 5774

PorMax Stroh Kaufman

Vanidad en el judaismo

Vanidad

Vanidad en el Judaismo.

En el libro Deberes del Corazón, el Rabino Bachaye escribió una anécdota relacionada con la vanidad, en la que cita a un hombre sabio que le dijo a sus discípulos: “Si ustedes no encuentran defectos dentro de ustedes mismos, me temo que tienen el mayor defecto de todos: la vanidad. En otras palabras, ustedes caerían entre la categoría de las personas que lo ven todo desde la perspectiva de “Yo soy grande / el mejor”, y, por supuesto, son personas que creen que no hacen nada mal; sin embargo, aprendemos de Kohelet / Proverbios, que No hay ninguna persona en la tierra que sea tan justo, que todo lo que hace, lo hace bien y no peca.

Nuestros sabios a través de lo consignado en el Talmud y en el Tanaj, nos enseñan que la vanidad es un signo de ignorancia de la Torá, como está escrito en el tratado de Kiddushin 49b; El Talmud y las obras éticas son muy enfáticos en condenar la vanidad como el peor de todos los rasgos de carácter. Mientras que la presencia divina es infinita, y El Eterno no abandona incluso al peor de los pecadores, no puede enfrentarse con la persona vanidosa, como está escrito en Tehilim / Salmos 101:5 que dice: Al que solapadamente difama a su prójimo, yo lo destruiré; no sufriré al de ojos altaneros y de corazón vanidoso.

El mismo libro de Kohelet inicia diciendo: “Vanidad de vanidades, todo es vanidad. (Hevel Havalim)” donde analiza el carácter pasajero de la vida y lo breve y efímero de la existencia de cada individuo y aconseja a las personas a temer al Todopoderoso y cumplir sus leyes – pues ese es el contenido de la vida…sin embargo, la vida moderna nos incita a lo contrario: a pensar que somos los mejores y que los demás son los que se equivocan.

En el Pirké Avot encontramos que “La envidia, la lujuria y la vanidad sacan al hombre del mundo”

¿A quién no le gusta que lo alaben, que le digan que lo que hace es maravilloso o está bien hecho? A todos…Pero cuando esto se transforma en una necesidad, debemos preocuparnos, porque podemos estar cayendo en problemas; uno de ellos es estimular la vanidad. No podemos o no debemos depender de la valoración que terceros hagan de nosotros, porque, si yo sé que valgo, que tengo habilidades y actitudes que me hacen ser sobresaliente en algo, nada me agrega que me aplaudan y me alaben, y si en verdad el aplauso es inmerecido, se transforma en un daño.

Quien tiene una saludable autoestima no necesita la alabanza y la aprobación de los demás.

El rey Shlómo, con los pensamientos escritos en el libro de Kohelet, nos exhorta a trascender nuestro impulso natural por preocuparnos únicamente de nuestro bienestar, y – en cambio – mirar más allá y ver el beneficio de las acciones que no tienen un rédito inmediato, puesto que, como no conocemos nuestro futuro personal, ni sabemos qué sucederá mañana, debemos evitar la vanidad.

Evidentemente, con tan solo una leve reflexión, Kohelet nos despierta hacia las realidades de la vida. No conocemos el mañana, pero estamos certeros de una cosa: El Todopoderoso estará con nosotros.

07 de diciembre de 2013 – 05 de Tevet de 5774