Monthly Archive febrero 2014

PorMax Stroh Kaufman

Shana Me’uberet

Shana Me’uberet – Año bisiesto

Un mes, en el calendario judío puede incluir en su haber, tanto 29 como 30 días (esto tiene relación con los 29,5 días del ciclo lunar*). Pero, cada dos o tres años: es decir, siete veces en el ciclo de 19 años, que tiene el calendario judío, el mes de Adar dobla su tamaño: este suceso se conoce en hebreo con el nombre Shana Me’uberet, que literalmente quiere decir “año preñado”; en esos “años preñados”, como son llamados, hay dos meses Adar, conocidos como “Adar 1, Adar Alef, o Adar Rishón” al que le corresponden 30 días y, posteriormente, un “Adar 2, Adar Bet, o Adar Shení” que consta de 29 días:  la costumbre nos dice que el 30 de Shevat sea considerado como el primer día de Rosh Jodesh (“cabeza del mes”) de Adar Alef. Esto hace que el mes de Adar se extienda por un total de 60 días y el año correspondiente, es el que se conoce como “Shana Me’uberet“.

Este año, 5774, corresponde a uno más de los años conocidos como Shana Me’uberet, y corresponde al ciclo que comenzó en el 5758 y terminará en el 5777… La fórmula matemática la estableció Hilel 2º en el Siglo 4 de la Era Común, estandarizando el calendario lunar para que se ajustara con el solar, haciendo que se añada el mes en el 3º, 6º, 8º, 11º, 14º, 17º y 19º año del ciclo.

Se cree esta fórmula puede tener origen en la fórmula desarrollada por Metón de Atenas, un filósofo griego del año 440 antes de la Era Común, en la cual, vio que, luego de un ciclo de 235 meses lunares, las fases de la luna volvían a ser las mismas: por ello, su cálculo fue la base del calendario griego, y este ciclo correspondía a 19 años: para lograr la equivalencia con el año solar, elaboró una fórmula que le “obligaba” a adicionar 7 meses lunares a dicho ciclo; también se dice que los antiguos babilónicos utilizaban un ciclo lunisolar de 19 años, para el cálculo de los eclipses.

El mes de Adar tiene la característica de ser “un mes feliz” porque recuerda la “salvación / liberación” del pueblo judío por el Todopoderoso, porque existía un decreto de aniquilación, que pendía sobre la cabeza de todo judío del mundo, y no pudo ser concretado: es por ello que el Talmud recuerda que (Taanit 29a),”cuando llega Adar, la felicidad se incrementa”

Este año, una especie de año bisiesto, tenemos un Adar prolongado de 60 días: hay quienes comparan el número 60 con la posibilidad de anulación: ¿Qué es esto? Que cuando un alimento no casher entra en contacto con uno kasher, si equivale a un 60avo de la porción, no lo contamina o viceversa, lo transforma: es por ello que debemos aprovechar estos sesenta días para permitir la anulación de decretos en nuestra contra…

Debemos entonces aprovechar la ventaja de este Shana Me’uberet, y que la felicidad de Adar, nos desborde sin límites y la bendición del Todopoderoso, nos acompañe hoy y siempre…

 

  • La usanza del calendario lunar está descrita en Tehilim / Salmos 104:19 que dice: “Hizo la luna para los tiempos” – Asá yaréaj lemoadím

 

03 de febrero de 2014 – 03 de Adar de 5774

PorMax Stroh Kaufman

Teshuvá en Tiempos Modernos

Teshuvá en tiempos modernos: ¿Es realmente importante?

Acerca de la Teshuvá, todos hemos hablado o leído en alguna ocasión, y lo mínimo que podemos decir de ella es, que implica arrepentimiento o retorno: es un camino que cada ser humano escoge para mejorar sus acciones y entrar en contacto íntimo con El Creador.

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La Teshuvá, dicen los estudiosos, es para todos, sin distinción: para el rashá, para el beinoní, sobre quien está escrito:

“mi pecado está frente a mí siempre” e incluso para el tzadik, como está escrito: “no hay justo sobre la tierra que haga el bien y no peque” y porque cada uno de ellos es capaz de encontrar justificaciones varias para su comportamiento, pensando que, en verdad, está haciendo lo correcto.

Comparemos la Teshuvá con algo que muy seguramente nos ha sucedido a todos, en algún momento, gracias a la tecnología…

Todos tenemos algún dispositivo electrónico al cual “se le borró la memoria” (puede ser el listado telefónico, canciones, documentos, fotos, etcétera, sobre las cuales nunca creamos un respaldo físico)…

¡Qué angustia, ira, confusión, hemos llegado a sentir en ese momento!

¿Cuánto tiempo duró esta sensación? ¿Minutos? ¿Horas? ¿Días? ¿Semanas? Depende de lo que “hemos perdido”

¿Cuánto tiempo nos demoramos en recuperar lo perdido? La misma respuesta, puesto que todo depende de “lo que hemos perdido”

¿Qué tal si miramos la Teshuvá como un “borrón y cuentas nuevas” que nos permite hacer nuestro Creador?

¿Que al Todopoderoso, HaKadosh Baruj Hu “se le borre totalmente el archivo de nuestras acciones”?

Este, entonces es el momento en el cual, Él, se apiada de nosotros, y no nos castiga en lo que tiene que ver con nuestras acciones pasadas.

Y nosotros tenemos el tiempo y el momento necesario para “rellenar” el dispositivo electrónico de nuestras vidas, de nuevas memorias, nuevas canciones, nuevas fotos, nuevos números, etcétera…

Nuestro actuar, nuestro proceder y nuestra forma de pensar, va a permitir que esto suceda: esto es gracias a la Teshuvá, sea que la realicemos por temor, o por placer, porque vamos a trabajar sobre nosotros mismos para que no cometamos nuevamente, aquellas acciones que nos alejan del Todopoderoso y nos lleva, nuevamente, a la transgresión.

Y es el pensamiento de los cabalistas que, cuando cometemos una Averá (transgresión), una energía negativa aparece y cubre, no sólo al individuo sino a toda la humanidad, incluso a todo el universo.

Esta energía negativa creará a mediano y largo plazo, caos, que se manifestará como guerras, hambre, y desastres, como está descrito en el Pirkei Avot. “Una Mitzvá conduce a otra Mitzvá, una transgresión conduce a otra transgresión”.

el Rabino Najman de Bratzlav dijo: “El gran poder de la Teshuvá es el que puede transformar la transgresión de una persona a méritos.”

Aprovechemos entonces y utilicemos el “error tecnológico” por el que todos hemos pasado alguna vez y hagamos el ejercicio que nos permita que, el dispositivo electrónico de nuestras vidas, borre su memoria, con relativa frecuencia, y así logremos acercarnos, cada día más, a Nuestro Creador.

 

02 de Febrero de 2014 –  03 de Adar de 5774