Monthly Archive octubre 2014

PorMax Stroh Kaufman

Parasha Lej Leja 5775

Parasha Lej Leja 5775

La Parasha Lej Leja, que corresponde a esta semana comienza diciendo así:

Génesis / Bereshit 12:1 Y dijo el Eterno a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela y de la casa de tu padre, hacia la tierra que te mostraré.                                                                                                                   

 Vayomer Adonai el Abram lej leja meartzéja umimoladetéja umibeIt avija el haáretz asher aréka.                                                                                                                                             

And Hashem said to Avram, “Go (to) (for) yourself, from your land, from your birth place, from your father’s house, to the land that I will show you.

Lej Leja, pareciera ser una indicación solo para Abraham, para que siguiera algo que muchos de nosotros llamaríamos, caminos inciertos, puesto que no hay nada mejor que “el hotel mama” o sea, donde nosotros estamos siendo abastecidos de todo lo que nuestra voluntad se nos antoja, y entregado por nuestros padres, casi que sin ningún pago ni retribución a cambio; sin embargo, El Sefat Emet (del Siglo 19 de la Era Común, en Europa) nos dice que El Todopoderoso nos hace un llamado a cada uno de nosotros para un “lej lejá” – vete para ti.

Es posible que Abram (más tarde Abraham) tuviera unas “excusas” para abandonar su tierra, tales como haber destruido los ídolos que su padre fabricaba; es posible que quisieran “lincharlo” por ser un crítico de las diferentes formas de adoración existentes en su región, o es posible que se sitiera “amenazado” por Nimrod y ello le hiciera “temer por su vida” y por ello acepta “dócilmente” el consejo de Lej Leja.

Teniendo en cuenta las palabras del Sefat Emet, cada uno de nosotros tiene “miles de motivos” por los cuales se puede sentir inseguro, y querer cumplir con el propósito de Lej Lejá, como está escrito, de salir de la casa de los padres; sin embargo, también muchos de nosotros podríamos decir que tenemos muchas cosas para no “iniciar el viaje” hacia un sitio desconocido: por ejemplo, “estoy cansado”… pero el mensaje del Sefat Emet es más indicado hacia que cada judío realice un Lej Leja hacia su “Yo interior” es decir, que haga una introspección donde, no sólo analice su responsabilidad en lo que significa su posición como miembro de una comunidad, sino también, su relación con El Eterno, su alianza con Hashem, su necesidad de que estudie y comprenda la importancia que tiene de la observancia de la Torá y sus Mitzvot, y de cómo es que espera y aspira cumplir con la Voluntad Suprema del Todopoderoso.

Por eso, iniciemos nosotros, en este momento, en conjunto con esta parasha, nuestro Lej Leja.

 

30 de octubre de 2014 — 06 de Jeshvan de 5775

PorMax Stroh Kaufman

Mensajes de Fe Semana 6 del año 5775

Mensajes de Fe Semana 6 del año 5775

 

Estos son los nuevos mensajes de fe que traemos para esta semana…

 

1.- Yo te sostengo de tu mano derecha –yo soy el Señor tuyo – y por eso Yo te digo: no temas porque Yo estoy aquí para ayudarte. El amor que tú le guardes al Altísimo es el que logrará echar fuera todo tipo de temor.

 

2.- Nunca nos debemos dar por vencidos. Aunque este cuerpo nuestro  se vaya desgastando poco a poco, por dentro nos fortalecemos cada vez más en El Señor.

 

3.- Puedes lograr más de lo que esperas, en una hora con HaShem que durante toda una vida sin El. Para El Eterno, todo es posible. ¡Únete a Él; procura que hoy y siempre El sea tu aliado más importante!

 

4.- Confía siempre en El Creador con todas las fuerzas de tu corazón y no te apoyes en tu entendimiento. Por la fe es que te mantienes. Si no estás firme en lo que crees, caerás, con mucha facilidad, por cualquier cosa.

 

5.- No le pidas al Todopoderoso por aquello que tú crees o piensas que es lo mejor: pídele por todo aquello que solo Él sabe que será lo mejor. Pide y se te dará. Llama y se te abrirá la puerta.

 

6.- Si sigues revolviendo la olla de la preocupación, en poco tiempo tendrás un potaje de pesimismo. Cambia la preocupación por la oración… ¡definitivamente eso si es otra cosa!

 

7.- El Santo, Bendito sea Su Nombre, decidió crear a los seres humanos para que tuvieran espíritu y la capacidad de relacionarse con Él y seguirle a Él, de la mejor manera posible, pero sin que se forzaran a hacerlo.

 

 Mensajes de fe.  Redactados y recopilados el 30 de octubre de 2014  … 06 de Jeshvan de 5775

PorMax Stroh Kaufman

Lo que el Islam ha Olvidado

Lo que el Islam ha olvidado.

Segunda parte

Revisamos en la primera parte, los aportes del Islam al mundo en general  y a la civilización especialmente la occidental y es por ello que hoy, continuamos recordando cosas que el Islam ha olvidado, en su carrera, destructiva y negativa, como se muestra con mucha frecuencia, en las noticias.

En la mecánica, que ellos llamaron “La ciencia de los trucos beneficiosos” inventaron máquinas que evitaron la sobrecarga de trabajo a los hombres (esclavos) y a los animales, porque el Islam prohibió el sistema del trabajo forzoso para llevar a cabo los asuntos cotidianos que necesitan un esfuerzo físico grande. También prohibió agotar a los sirvientes y a los esclavos y sobrecargar a los animales haciéndoles realizar tareas que no aguantan.

Taqi Ad-Dîn ibn Ma‘rûf, inventó y describió una máquina para facilitar el movimiento y la extracción del agua, que se caracterizó por un flujo continuo, sin derramamientos, sin goteos ni interrupciones.

Desde el punto de vista de la Medicina, el islam llegó a realizar muchos aportes: La triada de oro de los conocimientos médicos en el período clásico del islam la constituyen: Razi (siglo 9), Avicena (siglo 10) y Averroes (siglo 12 de la Era Común); Al-Razi (865-925), conocido en Europa como Razi, fue el fundador del hospital (maristán) de Bagdad; Fue también el fundador de la obstetricia; describió el sarampión y la viruela, y los diferenció, conoció de la inmunidad contra la repetición de la enfermedad y aplicaba vacuna para prevenir el contagio; expuso normas de higiene en los enfermos; fue uno de los primeros que utilizó algodón en los vendajes y los hilos para las suturas de las heridas, y a él se le debe  el “Libro Universal de Medicina” (25 tomos), que sirvieron durante largo tiempo como manuales en las Facultades de Medicina de las Universidades Medievales de Europa Occidental.

Abu Ali lbn Sina (980-1037), conocido como Avicena, describió el cuadro clínico de la peste, identificó la tuberculosis y de la diabetes; además, prescribió 760 remedios; fue precursor de la idea de la transmisión de enfermedades por el aire y el agua, describió la meningitis, y utilizó el mercurio para tratar la sífilis, entre muchas otras cosas.

Abu Alí al-Hasan Ibn al-Haitham, el Alhazen de los latinos, ha sido llamado “el padre de la óptica”. Fue el primero en describir el ojo humano. Dio también una explicación de la visión binocular; estudió cuidadosamente los fenómenos de reflexión y de refracción, y se aproximó al descubrimiento del fenómeno del poder aumentativo de los lentes, con el tiempo descritos en Italia.

Los médicos árabes de Córdoba llegaron a operar las cataratas con éxito en el siglo 12 de la Era Común. Operaron también tumores, redujeron  fracturas y luxaciones, y fueron los creadores de complejas técnicas de suturas e intervenciones odontológicas; descubrieron el alcohol y lo utilizaron como antiséptico, y quizás, una de las cosas más llamativas, fue la abundancia y el buen estado de los hospitales en las tierras islámicas, donde los enfermos eran atendidos diariamente por médicos y enfermeros; el primer hospital se creó en el año 707 en Damasco, bajo el mandato del califa Al-WaIid Mansuri, mientras que el primer sanatorio mental se fundó en Alepo poco después del año 1157.

El Islam ha olvidado que sus sabios elaboraron códigos que regularon el comportamiento profesional de los médicos; por ejemplo, un doctor debería ser comprensivo, amistoso, bueno, capaz de aguantar insultos y críticas adversas; debía mantener su pelo corto, de igual modo como sus uñas; era obligatorio su vestimenta limpia, con ropas blancas y debía comportarse con dignidad.

Ibn Zuhr, conocido como Avenzoar, redactó un voluminoso tratado de Medicina general, el Teisir, que incluye libros de Terapéutica, Patología e Higiene, con la descripción de numerosas enfermedades y afecciones. En esta obra se describe por primera vez el absceso de pericardio, se recomienda la traqueotomía y la alimentación artificial del esófago. También describió la sarna.

Abu-l-Qásim al-Zahrawí conocido como Abulcasis, describió la formación de cálculos en la vejiga.

En la arquitectura, el islam dio lugar a dos tipos de construcciones: las de carácter religioso en las que se encuentra la mezquita (masjid), o recinto para orar, la madrasa o escuela coránica y el mausoleo, lugar de enterramiento de un gobernante y símbolo de su poder terrenal;  por el lado de la arquitectura civil se destacan los palacios, los caravasares y las ciudades, en las que se consiguió un planeamiento racionalizado de acuerdo con las canalizaciones de agua y la protección frente al calor. Las mezquitas se caracterizaron por la presencia del muro de la quibla que le indica a los musulmanes hacia qué lado deben dirigir su oración, un patio que mantuvo la concepción primitiva del rezo al aire libre, una fuente para las abluciones (sabial) y la torre para llamar a la oración, el alminar o minarete; además, la cúpula, el arco en herradura. En la arquitectura civil, se encuentra el uso del estuco, el ladrillo y el azulejo, como elementos decorativos en los edificios; también el hecho de encontrar que  los muros y las bóvedas fueran de adobe, fue un elemento que les permitió  crear interiores frescos en regiones cálidas.

El Islam ha olvidado también la contribución del árabe a la lengua española (en nuestro caso) es quizás, la más amplia ya que se conocen aproximadamente 4000 acepciones, después del latín y el griego: para sólo dar unos ejemplos, revisemos, aquí descritas, un poco más de cien palabras:

Acequia, alcachofa, aceituna, algodón, azúcar, albaricoque, aceite, albahaca, alcalde, alfajor, albóndiga, almíbar, almirez, arrope, adoquín, alcázar, alcoba, alféizar, aljibe, adobe, ajedrez, alfombra, albacea, alcantarilla, azotea, azulejo, alférez, alfanje, adalid, almirante, arsenal, álgebra, algoritmo, almanaque, azufre, alambique, álcali, alcohol, albañil, alberca, albur, alcahueta, alazán, almizcle, aldea, alacena, almacén, almohada, alharaca, algodón, alquitrán, azafrán, alacrán, alborozo, alcancía, alhaja, ajuar, aduana, ataúd, atalaya, asesino, azafata, azahar,  alpargata, alicate, alubia, arrecife, acequia, arancel, beso, babucha ,berenjena, café, carmesí, cero, cifra, cenit, elixir, escarlata, fanega, Guadalajara, guarismo, guitarra, hasta, intifada, jaqueca, jarabe ,laúd,  mameluco , mulato, máscara, mazmorra,  nadir, nácar, nuca, ojalá, olé, quintal, sandía, tambor, taza, turrón, zarco ,zócalo, zaguán

El Islam, para poder lograr la influencia en la cultura del mundo, fue una civilización tolerante con los extranjeros y con aquellos que nunca opinaron igual que ellos, cosa que hoy en día el Islam ha olvidado y se ha dedicado a figurar en los medios, de manera violenta.

Revisemos una cita del polígrafo shií al-Mas’udi (900-957), extraída de su monumental enciclopedia denominada en árabe Muruÿ ad-dahab wa ma’adin al-ÿawahir (Campos de oro y minas preciosas).

«La historia cautiva el oído del sabio y el del ignorante; el simple y el inteligente se encantan con sus relatos y los solicitan. La historia comprende todas clases de temas.. Su superioridad sobre las otras ciencias es evidente, y todos los ingenios le conceden la supremacía. Con razón dicen los sabios que el amigo más seguro es un libro… Te ofrece al mismo tiempo el comienzo y el fin, poco o mucho; reúne lo lejano a lo que está cerca de ti, el pasado al presente; combina las formas más diversas, las especies más distintas. Es un muerto que te habla en nombre de los muertos, y que te hace accesible el lenguaje de los vivos. Es una persona íntima que se alegra con tu alegría, que duerme con tu sueño y que sólo te habla de lo que gustas».),

Esta cita mencionada,  además de muchos citas de Mahoma como lo que está escrito en el Corán, en la Sura Al Furgan 25:52, que dice: Así pues no obedezcas a los incrédulos sino combátelos (con oración y la predicación)con el Corán, en una lucha sin cuartel,   o esta, que dice, Aquel que se mata a si mismo con algo, Alláh lo atormentará con ello en el fuego del Infierno;  y aún esta otra: Quien matare a alguien sin ser a cambio de otro, o por haber corrompido la tierra, sería como haber matado a la humanidad entera. Y quien lo salvara, sería como haber salvado a la humanidad entera (Surah Al Maaida 5:32) deberían ser un acicate para revisar el pasado, enmendar el presente y forjar el futuro, y algo más: para leer, leer, leer… y llevar a la práctica el aprendizaje… y lograr la Tolerancia…

insha’Allah.

 29 Octubre 2014, 3 Moharram 1436 – 5 Jeshvan 5775

PorMax Stroh Kaufman

Lo que el Islam ha Olvidado

Lo que el Islam ha olvidado.

El islam es una religión que  pide a sus miembros,  rezar en dirección a La Meca desde cualquiera de  los cuatro puntos cardinales, lo que exigió a este movimiento religioso conocer el tamaño y la forma de la Tierra. Los científicos islámicos en la antigüedad, basados en que setecientos cincuenta aleyas —es decir casi la octava parte del Corán, estimulan a los creyentes a estudiar la naturaleza, a reflexionar, a utilizar de manera óptima la razón y a hacer de la ciencia una parte integrante de la vida social. Es por ello que esta filosofía al fomentar la creencia en el desarrollo científico, ellos alcanzaron altas cotas en todas las ciencias, pero en este caso en particular, a la Astronomía, adelantándose en varios siglos, a los astrónomos de otras latitudes.

Uno de consejos y tradiciones (Sunna) de Mahoma (Muhamad), el Profeta del Islam, figuran aquellos que dicen: “Hacer la ciencia accesible a todos es alentar a cada uno a instruirse”

“Instruirse en la juventud es grabar sobre la piedra”

“El que deja a su hogar en busca de conocimientos, sigue el sendero de Dios hasta el día de su regreso”

“El que viaja en pos de conocimiento, viaja en la senda de Dios hacia el Paraíso”

“La tinta de los sabios es más preciosa que la sangre de los mártires”.

Una de las Aleyas que se constituyen en una invitación clara del Corán para que los musulmanes investiguen los cielos, la tierra, los seres vivos y su propia existencia, y pensar acerca de ellos dice: “Bendito Aquel que ha creado siete cielos en perfecta armonía entre sí: no hallarás el menor fallo en la creación del Más Misericordioso. Mira de nuevo: ¿puedes ver alguna fisura?” (67:3)

Gracias a la consideración anterior, los musulmanes buscaron lo que ellos llamaron, la quibla (orientación) de las mezquitas, para poder regular las horas del día para la oración y el determinar el comienzo y final del mes de Ramadán, el mes sagrado dedicado al ayuno obligatorio.

¿Cuáles fueron las contribuciones del Islam a la humanidad?

Iniciamos haciendo las descripciones que  los científicos musulmanes hicieron sobre  la astronomía, a la cual denominaron ‘Ilm al-hai’a (Ciencia del aspecto del universo) e ‘Ilm al-aflak (Ciencia de las esferas celestes).

La escuela de astronomía de Bagdad que data del reinado de Al Mansnur, realizó ciertos trabajos importantes. Se revisaron las teorías antiguas, se rectificaron varios errores de Ptolomeo y se corrigieron las tablas griegas.

Thabit ibn Qurra abu’ l’Hasan ibn Marwan al-Sabi al’Harrani (826 – 901), el mayor de los geómetras árabes, fue un excelente traductor y comentador de los griegos. Estudió el reloj de sol, determinó la altitud del Sol y la duración del año solar (con una equivocación de 2 segundos).

También los astrónomos recalcularon la posición de los planetas y de la eclíptica, y perfeccionaron el astrolabio y el cuadrante; el astrónomo Al-Battani logra establecer un catálogo de 489 estrellas.

Al-Biruni, originario de los alrededores del mar de Aral, se caracterizó por sus observaciones de los eclipses lunares y solares,

Targay Ulugh Bek elaboró un catálogo que contiene la posición de 992 estrellas que logró superar al Almagesto, de Ptolomeo.

El astrónomo Abu Sa’id ad Darir, originario de las región del Caspio,  fue el autor de un tratado sobre el trazado del meridiano

En Geografía,  los científicos musulmanes establecieron que la tierra era redonda en el siglo 9 de la Era Común,  y el primer mapa del globo fue diseñado durante el califato de Ma’mun.

En las matemáticas, al-Khawarizmi presenta diversas reglas para el cálculo numérico, basadas en los algoritmos indios además de exponer detalladamente el  sistema de numeración utilizado por los hidúes. La obra principal de al-Khawarizmi es conocida con el nombre de  Hisab al-abr wa’l muqqabala, que significa “ciencia de la trasposición y la reducción”, donde el término “al-yabr” se convirtió en “álgebra”, sinónimo de la ciencia de las ecuaciones.

Ibn Sina (980-1037). Más conocido en occidente como Avicena, fue quien tradujo a Euclides y explicó la prueba del nueve, además de aplicar las matemáticas a la física y a la astronomía.

Otro traductor de las obras de Euclides,  Abul Hassan al- Uqlidisi, introdujo las fracciones decimales por vez primera en la matemáticas arábigas en El libro de los capítulos sobre aritmética india, escrito  en Damasco en el año 952 ó 953.

El gran algebrista Abu Kamil, originario de Egipto, continuador de los trabajos de al-Khwarizmi, cuyos avances serán puestos al día, hacia 1206, por el matemático italiano Leonardo de Pisa, llamado Fibonacci; también se deben a él interesantes fórmulas que conciernen al pentágono y al decágono.

Tal vez uno de los conceptos más importantes fue la creación y elaboración del concepto del cero como un número independiente, por Muhammad Ben Ahmad, en el año 976. Posteriormente, Muhammad ibn Musa fue el primero en usar la anotación del punto decimal.

En la física, los científicos musulmanes investigaron la acústica, su origen y transmisión. Por lo tanto, fueron los primeros en saber que las voces se producen a causa del movimiento de los cuerpos que las generan, y que se transmiten en el aire en forma de ondas esféricas. También fueron los primeros en dividir las voces en tipos. Explicaron que los sonidos de los animales varían según la longitud de su cuello, la anchura de su garganta y la estructura de su laringe. Fueron los primeros en justificar el eco, diciendo: “Sucede por el reflejo del aire ondulado al enfrentarse a un cuerpo alto como una montaña o una pared, sin embargo, quizá dicho reflejo no se sienta por la proximidad de la distancia, de modo que no se percibe la diferencia temporal entre la voz y su reflejo”.

De los científicos musulmanes famosos en la física, destaca Al-Birûni quien concretó la densidad (gravedad) específica de 18 tipos de piedras preciosas.

Al Jazini es considerado como el profesor de la física de todas las épocas. Se dedicó la mayoría de su tiempo a estudiar la hidrostática, por lo que inventó un instrumento para saber el peso específico de los líquidos, e inventó  una balanza para pesar los objetos en el aire y en el agua; sus estudios abrieron el camino para la invención del barómetro.

En la química, Yabir Ibn Haîân, quien  era conocido como As-Sufi (el sufí),  fue el primer científico que fundó esta ciencia, la cual fue conocida en Europa durante varios siglos con su nombre latinizado: “Geber”.  Fue Yabir Ibn Haîân quien introdujo la experimentación científica del laboratorio en el sistema de investigación científica; él dijo: ‘El deber de quien se ocupa de la química, es ejecutar pruebas y experimentos; ya que el conocimiento no se logra sino a través de ellas’

Los musulmanes descubrieron los principios más importantes de la química y sus secretos. Unos de sus inventos más relevantes fue el agua de plata (ácido nítrico), el aceite de vitriolo (ácido sulfúrico), y el agua de oro (ácido nitro clorhídrico), el nitrato de plata, el cloruro de mercurio, el óxido de mercurio, la pólvora (carbonato de potasio y carbonato de sodio), el vitriolo verde (sulfuro de hierro). Además, descubrieron el alcohol, el potasio, el espíritu de amoníaco, el arsénico, el antimonio, y los álcalis.

Gracias a sus descubrimientos en la química, se desarrollaron las técnicas modernas para la fabricación de elementos como el jabón, el papel, la seda, los tintes, los petardos, el curtido del cuero, los extractos de perfumes, la fabricación de acero, el pulido de metales, entre otras.

El manuscrito árabe más antiguo escrito en papel es Garib Al Hadiz de Abu ‘Ubayd y data del año 837 de la Era Común.

Lo que el Islam ha olvidado—————————–  Fin de la Parte 1———————-

29 Octubre 2014, 3 Moharram 1436 – 5 Jeshvan 5775

PorMax Stroh Kaufman

Observa sólo lo bueno

Observa sólo lo bueno

Escribió un cabalista hace algún tiempo: A veces la vida se siente como si tuvieras un diablillo en tu hombro izquierdo y un ángel en tu hombro derecho. He visto esta misma imagen en las películas y en los dibujos animados, con el chico indefenso y atormentado entre el ángel que susurra en un oído y el diablillo gritando en el otro. Por lo general todos podemos identificarnos con esto.

Sin embargo, la Kabala nos enseña que éste no es el caso. Sin importar lo mucho esto pueda parecer verdad en cierto momento, nosotros no somos entes indefensos y atormentados entre dos fuerzas opuestas. De hecho, estamos muy lejos de ser indefensos. Tenemos todo el poder. Uno de nuestros más grandes dones es la habilidad para escoger cuál fuerza vamos a activar en nuestras vidas: la positiva o la negativa.

Caer presa de la influencia de la negatividad no requiere mucho de nosotros. Escoger la creatividad no es un acto voluntario sino una ausencia de esfuerzo. Elevarnos por encima de lo negativo y escoger conectar con lo positivo requiere un gran esfuerzo. Como un sabio Kabalista dijo una vez: “Escalar una montaña es difícil pero caer de ella no requiere trabajo en lo absoluto”.

La voz negativa siempre es más ruidosa que la voz positiva. Se requiere una decisión activa de nuestra parte para apagarla, pero debemos saber que está siempre dentro de nuestro poder hacerlo. No somos víctimas de las circunstancias. Sin importar los escenarios, es absolutamente posible controlar nuestra conciencia a través de ello. Al escoger una conciencia positiva, creamos una realidad más positiva para nosotros y para otros.

Es con este conocimiento que podemos entender que nuestra experiencia de vida verdaderamente depende de nosotros.

Observa lo malo y experimentarás lo malo. Observa sólo lo bueno y experimentarás sólo lo bueno.

Esta semana, recuerda que escoger entre la conciencia positiva y la conciencia negativa es la única decisión que realmente hacemos.

Todo lo demás derivará de esa decisión.

PorMax Stroh Kaufman

Bechirat Chofshit

Bechirat Chofshit  (Bejirat Jofshit)

Libertad de Elección

¿Tenemos en el judaísmo Bechirat chofshit Libertad de elección?

Comencemos primero con lo que encontramos en Deuteronomio / Devarim 11:26-29

Mira que pongo delante de vosotros hoy la bendición y la maldición: la bendición, si obedeciereis los mandamientos del Eterno, vuestro Elohim, que yo os ordeno hoy; y la maldición, si no obedeciereis los mandamientos del Eterno, vuestro Dios, sino que os apartareis del camino que yo os ordeno hoy, andando en pos de otros dioses que no conocisteis. Y sucederá que cuando el Eterno, tu Dios, te haya introducido en la tierra a dónde vas para poseerla, pondrás a los que van a bendecir al pueblo frente al monte Guerizzim, y a los que van a maldecir, frente al monte Eval

Reé anojí notén lifneijém hayóm berajá uklalá. Et haberajá asher tishmeú el mitzvot Adonai Elohéijem asher anojí metzavé etjém hayóm. Vehakelalá im lo tishmeú el mitzvot Adonai Elohéijem vesartém min hadérej asher anojí metzavé etjém hayóm laléjet ajaréi elohim ajerím asher lo yedatém. Vehayá ki yeviája Adonai Elohéija el haáretz asher atá ba sháma lerishtá venatáta et habrajá al har Gerizím veét haklalá al har Eyvál.

Con las palabras anteriores, cualquiera de nosotros diría: No Hay opciones, estamos frente a una realidad de “blanco o negro” pero, si revisamos conceptos de los grandes estudiosos como el del El Gaón de Vilna, Él explicó que Nuestro Creador siempre nos da opciones diarias, y que depende de nosotros para elegir el bien y rechazar el mal, o podemos elegir el mal y rechazar el bien. La “buena vida” que vivamos, depende de nuestras decisiones en curso, no sobre lo que hemos hecho en el pasado ni tampoco de lo que podamos hacer en el futuro.

También podemos repasar lo que nos enseña Moshé Ben Maimón, RaMBaM o simplemente Maimónides con respecto a la Bechirat Chofshit o libertad de elección, descrita en Hiljot Teshuvá 5:1:

“Cada persona tiene permiso para elegir conducirse a sí misma por el buen camino y convertirse en un justo o para seguir un mal camino y convertirse en un malvado. Esto es lo que está escrito en la Torá: “Y ahora el hombre es como uno de nosotros, conocedor del bien y del mal” (Bereshit 3:22).

Esto significa que el ser humano es único en la creación en cuanto que a través de su inteligencia puede distinguir entre el bien y el mal y en consecuencia puede elegir actuar de acuerdo con cualquiera de ellos; y no hay nadie que vaya a evitar que lo haga”.

También escribió en Hiljot Teshuvá 5:2

“No creas aquello que piensan los pueblos tontos y muchos judíos ignorantes, respecto a que cuando El Eterno crea a la persona. Él decreta si ella será justa o malvada. No es así. Por el contrario, cada persona tiene la capacidad de elegir convertirse en un justo como Moshé Rabeinu o en un malvado como Yerovam, o sabio o tonto, misericordioso o cruel… y lo mismo con respecto a cualquier otro atributo.

No hay nadie que pueda obligarla, ni ha sido decretado sobre la persona, ni nadie la empuja hacia uno de estos caminos. Más bien es la persona misma a través de su propia inteligencia la que elige el camino que ella desea”

Aunque haya muchos factores en los cuales nuestra voluntad no interviene, como por ejemplo, la familia donde nacemos, espiritualmente hablando, cada uno de nosotros tenemos bechirat chofshit para actuar y elegir nuestro propio destino. La libertad es el medio constitutivo de toda moralidad. Es decir, sólo se puede ser bueno si se puede elegir entre el bien y el mal. Está en la libre elección, todo lo que uno pueda alcanzar. Cada ser humano recibe la libertad para actualizar su propio destino y cada persona (judíos y gentiles), tiene un lugar en el mundo por venir. Nuestra bechirat chofshit es también la libertad que tenemos para hacer del mundo un lugar justo y santo. Nuestro compromiso está dado por ejemplo, con acciones como Veahavta lereiéja Kamója, a amar a los demás como a nosotros mismos, Tzedek, o justicia desde todo punto de vista, guemilut jasadim o actos de amor y bondad, y shalom rodef  o sea, la búsqueda de la paz y la creación de un sociedad más confiable…

Uno de los momentos en que más cuenta nos damos de nuestra Bechirat Chofshit es, cada vez que llegamos a Rosh HaShana, porque es en ese momento que nos damos cuenta cómo hemos utilizado nuestra libertad de elección, para tomar decisiones durante el año inmediatamente anterior: algunas de nuestras escogencias  fueron buenas,  algunas fueron malas; sin embargo, nuestra capacidad de libertad de elección, nos va a permitir, en el próximo año, tener nuevas opciones, aprovechando las lecciones aprendidas de los años anteriores; algunas de ellas igualmente serán buenas, otras serán malas; sin embargo, podemos escoger.

Entonces, si actuamos correctamente, esta Bechirat Chofshit o libertad de elección, es la que nos va a permitir cuidar cada una de las palabras que pronunciamos; nos va a evitar situaciones complicadas en las que el Yetzer Hara pueda tomar la batuta; nos permite rescatar valores que nos van a guiar en nuestra manera de ser, de andar y comportarnos.

Como lo dijo uno de los grandes maestros en el judaísmo, llamado Amram Anidjar “Somos responsables de tres cosas, lo que vemos con nuestros ojos, lo que tomamos con nuestras manos, y adonde nos dirigimos”.

Gracias a lo anterior, cada uno de nosotros es responsables de dichos actos, y no podemos ni debemos escudarnos, ni mucho menos justificarnos, cada vez que hacemos las cosas mal hechas, que el culpable de ello fue el Yetzer Hará”.

Sabiendo que, es la libertad de elección la que nos otorga la oportunidad de vivir de manera productiva cada día, permitiéndonos alcanzar la grandeza, y del mismo modo asumir plena responsabilidad por nuestros actos, quiera el Todopoderoso que podamos ocupar nuestros pensamientos en el estudio de la Torá, porque “Los estudiantes de la Torá aumentan la paz del mundo” y con ello, nuestra Bechirat Chofsit, nos guíe por el sendero de HaShem, para recibir la bendición que tiene para cada uno de nosotros.

 

 

27 de octubre de 2014 – 03 de Jeshvan 5775

 

PorMax Stroh Kaufman

Milagros en el Judaísmo

Milagros en el Judaísmo

Título: El milagro

Fuente: Otros Autor: Pynchas Brener Fecha: 19/07/1991

Hablemos de milagros en el judaísmo, pero primero comencemos con una pregunta ¿Qué es un milagro? Un milagro es tal vez un acontecimiento que requiere la suspensión temporal de las leyes establecidas por la naturaleza.

Por ejemplo, consideraríamos que ha ocurrido un milagro, si un mono empezara a hablar como un ser humano. (En la Torá nos encontramos con el burro del profeta Bileam que súbitamente habla. Según Rambam – quien se destaca por ser un racionalista – este episodio ocurre únicamente en la imaginación del profeta).

El Talmud enseña que Adonai creó diez cosas en el último momento del sexto día de la creación. Una de las creaciones fue la boca del burro de Bileam que tendría la capacidad de hablar, tal como si fuera un humano.

Es posible deducir de esta enseñanza que los jajamim detestaban los milagros, porque los consideraron como una aberración de la naturaleza.

Lo extraordinario para ellos es que los burros rebuznan y que los caballos relinchan. Sería un mundo de desorden y caos si un par de caballos engendrasen un burro. Lo maravilloso del universo es el orden y la armonía que reinan en él.

Porque la posibilidad de predecir los sucesos es el resultado de una naturaleza que obedece rigurosamente las leyes que fueron establecidas desde un principio.

Es probablemente imposible demostrar la existencia o la inexistencia de los milagros, porque los sucesos pueden ser explicados de diversas maneras.

En la actualidad, por ejemplo, hablamos de la probabilidad de los hechos. ¿Saldrá mañana el sol por el oriente y se pondrá por el occidente? La posibilidad de este hecho es igual a uno, lo que en términos estadísticos equivale a la certeza. Sin embargo, es posible argumentar que este acto no es absolutamente inevitable.

Porque nuestro cálculo de probabilidades se basa en el hecho de que el sol se ha comportado de una manera determinada desde la época en que el hombre adquiere conciencia histórica o social.

Sin embargo se podría plantear, por ejemplo, la hipótesis de que la ruta pre-determinada del astro incluye ciertos cambios en su órbita cada siete millones de años.

Por lo tanto es concebible que la órbita solar obedezca a un programa que establece un comportamiento alterno cada período de unos mil millones de años. (El filósofo David Hume argumentó hace más de un siglo que causa y efecto no son más que conclusiones psicológicas humanas. Después de haber observado un cierto número de pares de eventos A y B, el hombre concluye que el evento B debe ser precedido por el evento A. Pero según Hume esta afirmación carece de fundamento científico).

Tal vez deberíamos re-definir el milagro como un acontecimiento que ocurre debido a una intervención Divina. Dado que no “entendemos” el comportamiento de la naturaleza porque desconocemos totalmente el por qué de las cosas, nos resta únicamente dar testimonio de lo que podemos observar prácticamente.

Por lo tanto, un milagro también puede ubicarse dentro del marco de lo “normalmente” observable. Un hecho recibe la nominación de milagro porque fue necesaria la intervención de Adonai para que ello ocurriese.

Para el hombre de fe, el planteamiento anterior produce ciertas dificultades, porque dado que Adonai es perfecto, podía haber creado un universo igualmente perfecto desde su inicio. ¿Por qué motivo se requiere periódicamente la intervención Divina? ¿Acaso se debe Su intervención a cierta falla básica en el diseño Divino?

La interrogante no se centra en la posibilidad de los milagros, sino en la problemática de su necesidad.

En efecto, existe una escuela de pensamiento teológico— el Deísmo— que sostiene que Adonai no interviene en la historia humana porque Su obra original es perfecta. Se estima que la creación es una expresión de la sabiduría y del poder infinitos de Adonai.

Por lo tanto, la naturaleza, como una creación de Adonai, también refleja la perfección. Esta teología conduce a cierto determinismo que no permite la libre elección. En esta concepción, Adonai está limitado en Su libertad. Dado que cada una de Sus acciones es perfecta, no existe posibilidad alguna de cambio, ni siquiera para El. Adonai está confinado en un retén de Su propio trazado.

En cambio, una teología que establece la responsabilidad individual por las acciones, tiene que plantear la existencia del libre albedrío, porque de otra manera, ¿qué sentido tiene el comportamiento ético en la ausencia de bejirá jofshit, la libertad de elección? Nuestra experiencia pragmática nos orienta a sostener que el hombre tiene una libertad de acción limitada, pero que si tiene cierta dosis de libertad.

Más aún, la ciencia moderna afirma que en el mundo atómico se observa cierta libertad que no se ve en el macrocosmos. Pareciera que los electrones eligen sus órbitas dando un “salto libre” desobedeciendo las aparentemente rígidas leyes físicas.

El Deísta respondería tal vez que la “libertad” humana es el producto de su imperfección. En cambio Adonai no escoge, porque la perfección es Su alternativa exclusiva.

¿Cuál es la actitud del judaísmo con referencia a los milagros? Leemos en Bereshit que en el principio vehaáretz haitá tohú vavóhu, la tierra estaba envuelta en el caos.

De acuerdo a esta descripción, el mundo también contiene cierto grado de desorden lo que da paso a la posibilidad de la elección y la libertad. El ejercicio de esta libertad es de competencia del ser humano. La imprevisibilidad de sus acciones, trae como consecuencia la intervención Divina periódica para encaminar las cosas nuevamente cuando es necesario. Y estos son los milagros.

¿Cuándo un acto es un milagro, y cuándo no lo es? ¿Es el establecimiento del Estado de Israel el resultado de un milagro? Ni los que pertenecen al Mapam (partido político Israelí de tendencia izquierdista) ni los integrantes de Neturei Karta (grupo religioso fundamentalista), están dispuestos a concederlo. ¿Se puede afirmar que hubo una intervención Divina en la Guerra de Independencia de Medinat Israel? ¿Es el holocausto nazi un anti-milagro?

Tal vez lo sea, porque Adonai se abstuvo de participar en aquel momento histórico cuando todos los creyentes clamaban por Su presencia. Está claro que no hay respuestas inmediatas o fáciles para este tema que irrumpe en los cuestionamientos básicos sobre la esencia de la divinidad y las características fundamentales del ser humano.

Cabe destacar que el judaísmo no depende de los eventos milagrosos. Al cuestionar la historicidad de ciertos episodios bíblicos que indican la intervención de Yadjá hanetuyá, “el brazo extendido de Adonai”, no nos situamos fuera de Kenéset Israel, “la comunidad de Israel”.

Por ejemplo, dudar del hecho de que la división de las aguas del Yam Suf (Mar Rojo) para permitir el paso de nuestros antepasados en su huída de Egipto, no significa romper de manera irreversible con la tradición. Porque el mensaje esencial de Yetziát Mitzráim es la libertad y no el acontecimiento milagroso que fue necesario para poder escapar de la esclavitud. Es posible argumentar que en la ausencia del hecho excepcional, el yugo hubiera tenido una duración.

Pero el éxodo era inevitable porque el pueblo judío se había enamorado de la alternativa de la libertad. Existen credos cuyos fundamentos se basan en la suspensión del proceso natural. Al cuestionar la autenticidad de estos hechos se quita la base que sustenta esa fe.

En cambio, en el judaísmo quien niega que Guideón fuera incapaz de frenar la marcha del sol y la luna en sus órbitas determinadas, no incurre en un pecado mortal.

Concluimos señalando que el judaísmo admira el orden y la armonía existentes en la naturaleza como una manifestación de la presencia Divina en el universo.

Según el Midrash, el primer patriarca Abraham afirma la existencia de un solo Adonai por la concordancia y simetría que observa en las esferas celestiales. Para nuestros jajamim, el desorden y la discordia, la excepción y la anormalidad son las que sugieren la ausencia de Adonai.

Pero desde otra perspectiva, nunca negaron la posibilidad de la intervención Divina en la historia y entronizaron Yetziát Mitzráim como una demostración de la existencia de un Adonai que responde y actúa frente a la injusticia humana. Nuestros sabios no basaron el judaísmo en el hecho milagroso, pero tampoco estuvieron dispuestos a “limitar” a Adonai y ubicarlo en un recinto enteramente aparte e impenetrable desde donde se le prohíbe (a Él), contacto alguno con nuestro universo material.

27 de octubre de 2014 – 03 de Jeshvan 5775