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PorMax Stroh Kaufman

Sefirat HaOmer Dia ocho – Entre Pesaj y Shavuot

Sefirat HaOmer

Hoy es ocho días de la Sefirat HaOmer, que son una semana y un día del Omer.                         

Jésed ShebeGevurá                      

 

BARÚJ ATÁ ADONÁI, ELOHÉINU MÉLEJ HAOLÁM, ASHÉR KIDESHÁNU BEMITZVOTÁV, VETZIVÁNU AL SEFIRÁT HAÓMER.

Bendito eres Tú, Adonai, Rey del universo, que nos ha santificado con Sus mandamientos, y nos ha ordenado lo concerniente a la cuenta del Omer.

Comience desde aquí si está contando durante el día, o si no ha contado todos los días desde el comienzo de la cuenta de este año:

Hoy es ocho días que son una semana y un día del Omer.

Que el Misericordioso restaure el Beit HaMikdash a su sitio, rápidamente nuestros días; Amén, séla.

Para el director del coro; un canto con música instrumental; un Salmo.

Adonai tenga gracia con nosotros y nos bendiga, que haga resplandecer Su semblante sobre nosotros para siempre; para que sea conocido Tu camino en la tierra, Tu salvación entre todas las naciones. Las naciones Te alabarán,Señor, todas las naciones Te alabarán.

Las naciones Se alegrarán y cantarán jubilosamente, pues Tú juzgarás a los pueblos con justicia y guiarás a las naciones de la tierra para siempre.

Los pueblos Te alabarán, Señor; todos los pueblos Te alabarán, pues la tierra habrá rendido su fruto, y Adonai, nuestro Señor, nos bendecirá.

El Eterno nos bendecirá; y todos, desde los más remotos rincones de la tierra, Le temerán.

Te imploramos, con el gran poder de Tu diestra, que liberes al cautivo.

Acepta la plegaria de Tu pueblo; fortalécenos, purifícanos, reverenciado.

Poderoso, Te imploramos, guarda como la niña del ojo a aquéllos que procuran Tu Unicidad.

Bendícelos, purifícalos; concédeles por siempre Tu misericordiosa rectitud. Poderoso, Santo, en Tu abundante bondad, guía a Tu congregación. Único y Soberbio, vuélvete hacia Tu pueblo que recuerda Tu santidad.

Acepta nuestra súplica y escucha nuestro clamor, Tú que conoces los pensamientos secretos.

Bendito sea el nombre de la gloria de Su reino por siempre jamás.

Amo del universo, Tú nos has ordenado por medio de Moshé, Tu servidor, contar Sefirat HaOmer, a fin de purificarnos de nuestra iniquidad e impureza.

Tal como has escrito en tu Torá: “Contaréis para vosotros desde el día siguiente al día de descanso, desde el día en que traéis el Omer como ofrenda mecida; [la cuenta será] siete semanas completas. Hasta el día posterior a la séptima semana contaréis cincuenta días”, a fin de que las almas de Tu pueblo Israel sean purificadas de impureza.

Por consiguiente, sea Tu voluntad, Adonai nuestro y de nuestros padres, que en mérito del Sefirat HaOmer que conté hoy Jesed ShebeGevura, sea rectificado el daño que he causado en la sefira, y que yo sea purificado y santificado con la santidad suprema.

Que de este modo se conceda abundante generosidad sobre todos los mundos. Que rectifique nuestro néfesh, rúaj y neshamá de toda bajeza y defecto, y que nos purifique y santifique con Tú suprema santidad.

Amén, séla.

 

 

321judaismo.com – Publicado 14 deAbril de 2012 — 22 de Nisan de 5772

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Elul en Pocas Palabras

Elul en Pocas Palabras

Elul es el sexto de los doce meses del calendario judío, y a la vez el último de ellos en lo que se refiere a la cuenta realizada desde el mismo momento de la Creación de la Humanidad, representada por Adam.

En la tradición judía, el mes completo de Elul, es el mes que precede a las Festividades Solemnes, es un mes de preparación. El nombre Elul fue “importado” de Babilonia, después de los setenta años de exilio, del idioma Akadiano, cuya traducción es cosecha, pero también se dice que proviene de la misma raíz de la palabra aramea que significa “búsqueda” y con la que se implica una “revisión o contabilidad interior” conocida en hebreo como “jeshbón néfesh” Bajo la perspectiva de ser el último mes del año judío, Elul es tradicionalmente un tiempo de introspección y balance; un tiempo para examinar nuestros sentimientos, estilo de vida y comportamiento en nuestras relaciones con El Eterno y con el hombre; un tiempo para repasar los actos de uno y el progreso espiritual del año anterior y de preparación para los próximos “Días de Temor” de Rosh HaShaná y Iom Kipur. Durante estos treinta días, cada judío habrá de examinar sus obras del año que culmina.

Hará un balance minucioso de su conducta para ver si está en acorde con la voluntad expresada en la Torá. Ha de tomar en cuenta hasta el más mínimo detalle, tal como lo haría cualquiera que debe comparecer ante un juzgado terrenal y pretende salir victorioso en su juicio. Como mes de “Misericordia Divina y Perdón” Elul es el momento más oportuno para teshuvá (“retorno” a Adonai), y acercarse a HaShem. La sinceridad de nuestro retorno al Todopoderoso debe ser demostrada y acompañada con acciones, tal como la plegaria, la caridad, el aumentar Ahavat Israel (amor al prójimo) procurar la búsqueda del auto mejoramiento, llegar a un compromiso para estudiar Torá o un compromiso para cumplir por lo menos, una Mitzvá adicional.

Sin embargo, esto no debe hacerse en forma mecánica: un rabino de tiempos recientes, Adin Steinsaltz, dice que: “Un caballo seguirá siendo caballo, aún si se colocara los tefilín todos los días, ni siquiera esa acción lo convertirá en un caballo sagrado”, queriendo decirnos, que el cumplimiento mecánico de los preceptos no hace el contraste entre un hombre y un ser inferior.  La diferencia, está en el objetivo.

En el sentido. La verdadera teshuvá debe iniciarse por la búsqueda del sentido de la vida. También, el mes de Elul, se caracteriza por comenzar un período de 40 días que culmina en el día más sagrado del año, Iom Kipur. ¿Por qué 40 días? Cuarenta es un número de limpieza y purificación. Las lluvias del diluvio de Noaj se prolongaron durante 40 días, y la mikve, el baño ritual de purificación — contiene 40 medidas de agua; 40 años estuvo errando en el desierto el pueblo judío para lograr una transformación; 40 semanas son el tiempo necesario para el desarrollo humano en el útero. La tradición viene desde el mismo  momento en el que Moshé le rogase Al Eterno que perdonase al pueblo judío por venerar al becerro de oro, Moshé tuvo que subir, una vez más, el Monte Sinaí y permaneció allí por un período de cuarenta días, el tiempo comprendido desde el primero de Elul hasta Iom Kipur, el día en el que el Todopoderoso perdonó a los hijos de Israel.

El maestro jasídico Rabí Schneur Zalman de Liadi compara al mes de Elul con un tiempo cuando “el rey está en el campo” y, a diferencia de cuando está en el palacio real, “cualquiera que lo desea tiene permitido encontrarse con él, y recibe todo con un semblante amable y muestra un rostro sonriente a todos”. Las siguientes son algunas de las costumbres y prácticas básicas del mes de Elul: Cada día del mes de Elul (excepto en Shabat y el último día de Elul) hacemos sonar el shofar (cuerno de carnero) como un llamado al arrepentimiento. Rambam explicó que la costumbre de hacer sonar el shofar, es un llamado a despertar a todos quienes se encuentran en un estado de somnolencia  espiritual; es un llamado al arrepentimiento, que nos levanta de un estado de complacencia mínima.

El Baal Shem Tov enseña que el Shofar es una manera emocional e intuitiva de ganar acceso a los rincones más profundos de nuestro corazón, y el conocimiento de Adonai. Su toque, este sonido sin palabras, habla al corazón de una manera en la cual todas las grandes palabras e ideas no pueden acercarse. Su toque puede destruir corazones de piedra y eliminar las capas de complacencia. Su llamado es capaz de llevarnos a lugares dentro de nosotros mismos impenetrables por cualquier otro medio.

Cuando escribimos una carta o nos encontramos con otro, nos bendecimos mutuamente incluyendo el saludo Ketivá vejatimá tova —lo que es traducido aproximadamente como “Que seas inscrito y sellado para un buen año”. Una buena costumbre es visitar las tumbas de nuestros Sabios y Patriarcas para que ellos rueguen por nosotros como un padre pide por su hijo. Se agrega a las plegarias diarias, por la mañana y por la tarde, el Capítulo 27 del Libro de Tehilim.

Se dice inmediatamente después del Salmo Diario (Shir shel Iom) a la mañana y antes de Aleniu de Minjá. (De acuerdo con el Nusaj Asquenazi, se dice en Maariv en vez de Minjá). El Baal Shem Tov instituyó la costumbre de recitar tres capítulos de Salmos adicionales cada día, desde el 1 de Elul hasta Iom Kipur (en Iom Kipur se recitan los 36 capítulos restantes, completando de esta forma todo el libro de Salmos). Elul es un buen momento para revisar los tefilín y las mezuzot por un escriba acreditado para asegurarse que están en buenas condiciones y son adecuados para su uso.

Dependiente de si la comunidad es sefaradí o ashkenazí en su origen, se acostumbra, sea durante todo el mes de Elul o durante la última semana del mes, hasta  los días anteriores a Rosh HaShaná, a recitar las plegarias de Selijot, la primera noche a medianoche, y los días siguientes temprano por la mañana. Al levantarse para Selijot—aunque todavía es antes del amanecer—, la persona debe lavar ritualmente sus manos y recitar las bendiciones correspondientes [es decir, Al Netilat Iadáim]. Luego de recitar las Selijot con la llegada del amanecer, las manos son lavadas ritualmente una vez más, pero sin repetir la brajá. Antes de las Selijot, también deben recitarse las bendiciones de la Torá. * En las comunidades sefardíes se acostumbra a recitar todas las Bendiciones Matutinas (Birjot HaShajar) luego del lavado de las manos al levantarse. * En las comunidades ashkenazíes se acostumbra que el Oficiante (jazán) vista un talit aunque aún sea de noche. Esta costumbre tiene su origen en las palabras de nuestros Sabios respecto de las Selijot: “Adonai Se envolvió en un talit, mostró a Moshé el orden de las oraciones, y luego le enseñó los Trece Atributos de Misericordia”. Debido a que se debe recitar una bendición al ponerse el talit cuando es de día (y esta bendición no puede recitarse en este momento, pues todavía es de noche y por lo tanto no es un tiempo apropiado para ponerse el talit), se acostumbra a que el Oficiante utilice un talit prestado, lo que lo exime de recitar una berajá.

Nos dicen nuestros sabios que la recitación de las selijot debe efectuarse con temor y reverencia y no se debe apurar en su lectura. En el momento de las selijot debe cada persona concentrarse en los rezos, arrepentirse por sus faltas y comprometerse a mejorar sus acciones. También nos enseñan qu las selijot pueden recitarse sin la presencia de un minian (diez personas), con la condición que al pronunciar el versículo “Vaiaabor” piense que está leyendo únicamente, sin la intención de rogarle a Adonai, por ser que dicho versículo se considera una “plegaria sagrada, como el “Kadish” y la “Kedusha”, que sólo se recitan en presencia de diez personas.

Asimismo el que recita las selijot sin minian, debe omitir todos los pasajes en Arameo, como “Mahé u masé”, “De ané Laaniné, etc., por ser que los ángeles no comprenden este idioma y no elevarán el rezo al Todopoderoso. Sin embargo en presencia de diez personas (Minian) se recitan estos pasajes ya que el Todopoderoso se encuentra con este grupo de creyentes y no necesitan de la mediación de los ángeles. La esencia de las Selijot es el recitado de los Trece Atributos de Misericordia que se enumeran en el versículo (Shemot / Exodo 34:6-7): Señor, Señor compasivo y benévolo… Asimismo, durante las Selijot se pronuncia la confesión, por cuanto también ésta constituye una parte esencial de las oraciones suplicando el perdón. Nuestros Sabios citaron a Rabí Iojanán: “¡De no hallarlo escrito textualmente en el versículo, esto no podríamos decirlo! Aprendemos [de las palabras de Adonai a Moshé] que El Eterno Se envolvió en un talit, como un Oficiante, y mostró a Moshé el orden de las oraciones. El Santo, bendito sea Su Nombre, le dijo: “Cada vez que Israel peque, que se atenga a este orden de oraciones y Yo lo perdonaré”.

Los siguientes constituyen los Trece Atributos:  Y pasando el Eterno delante de él, proclamó: Yo, el Eterno, el Eterno, soy un Dios misericordioso y piadoso, tardo para la ira y grande en benevolencia y verdad, que usa de benevolencia con miles (de generaciones); que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado (del que se arrepiente), pero que de ningún modo absolverá al culpado que no haga penitencia); que visita (revisa) la iniquidad e los padres sobre los hijos y quien limpía (Shemot 34:6-7) Merciful God, merciful God, powerful God, compassionate and gracious, slow to anger, and abundant in kindness and truth. Preserver of kindness for thousands of generations, forgiver of iniquity, willful sin and error, and Who cleanses. (Exodus 34:6-7) Vayaavór Adonai al panáv vayikrá Adonai Adonai El rajúmm vejanún érej apáim verav jésed veemét. Notzér jésed laalafím nosé avón vafésha vejataá venaké lo yenaké pokéd avón abot al baním veál bnéi baním al shileshím veál ribeím.

1. (Adonai) — Yo soy Aquel que es compasivo antes de que el hombre peque, aunque sé que al final pecará.

2. (Adonai) — Y Yo soy Quien es compasivo luego de que el hombre peca y retorna al buen camino.

3. Señor… (Elí) — También éste es un atributo de misericordia, como está escrito: “Elí, ¿por qué me has abandonado?” Y no se puede decir al atributo de justicia severa: “¿Por qué me has abandonado?”

4. Compasivo… (Rajúm) — Tiene compasión de los pobres;

5. Benévolo, (veJanún) — Es benévolo con los ricos;

6. Lento para la ira… (Erej Apáim) — El es paciente y no Se apresura a castigar, pues espera a que el hombre, quizás, se arrepienta;

7. De inmensa bondad… (veRav Jésed) — El Se comporta benevolentemente con aquellos que carecen de méritos;

8. Verdad. (veEmet) — Recompensa a aquellos que satisfacen Su voluntad;

9. Mantiene la bondad por dos mil generaciones, (Notzer jésed lalafím) — Atesora la benevolencia que la persona hace frente a Él durante miles de generaciones;

10. Perdonando iniquidad, (Nosé Avón) — Perdona las faltas que el hombre comete premeditadamente;

11. Trasgresión… (vaFésha) — Perdona las iniquidades que el hombre comete en un espíritu de rebeldía;

12. Pecado. (veJataá) — Perdona los pecados cometidos sin intención;

13. Y El limpia (veNaké) — Absuelve a aquellos que se arrepienten, mas no a los que no se arrepienten. Los Trece Atributos sólo se recitan al orar junto con la congregación.

Quien recita las Selijot a solas, saltea los Trece Atributos (o los dice, según algunas autoridades, con la tonada usada al leer un pasaje de la Torá). La persona que dirige a la congregación en el recitado de las Selijot también hace de Oficiante para el servicio de Shajarit, ya que “quien comienza una mitzvá, se le dice: “¡Complétala!” Algunos acostumbran a ayunar en el primer día de Selijot.

Históricamente encontramos Seliljot elaboradas por poetas como Yehudá HaLevi (España, siglo XI), a Moshé Ibn Ezra (siglo XI, España), a Yehudá Ibn Bileam (Sevilla, siglo XI);  del primero de ellos, encontramos la siguiente composición: “Derramen tus ojos lagrimas, arrepiéntete de tus transgresiones, pide gracia a tu Creador, no emules a los malvados, humilla mucho tu altanería, provéete de buenas acciones ¡es tan agradable! Dignifica a Adonai más que a tus bienes, cuando asciendan los libertadores, cuando se eleve la voz de la libertad entre tu pueblo, prepárate para recibir a tu Liberador. ¿Por qué dormitas? ¡Levántate y clama a Adonai!”  Con 4 frases y actitudes relacionan nuestros sabios el mes de Elul, y de cuyas letras de inicio se construye la palabra Elul:

1.- Teshuvá representada por la circuncisión: Circuncidará tu corazón y el corazón de tu simiente” (Et Levavjá Veet Levav = Elul).

2.- Plegaria, destacando la unión entre cada judío y su creador: Yo soy de mi amado y mi amado es mío” (Ani Ledodí VeDodí Li = Elul).

3.- Benevolencia, destacando, como su nombre lo indica, la caridad y las buenas obras con el prójimo,  a través de la frase: Un hombre a su compañero y regalos a los pobres” (Ish Lerehú Umatanot Laevioním =Elul).

4.- El sentimiento de la redención proporcionado por la pronta venida del Mashíaj: “Cantaré a Hashem y proclamaron diciendo” (Ashira LaHashem Vaiomru Lemor = Elul). En resumen, el mes de Elul sirve para que se abran los caminos para llegar a la Altitud Celestial, el cual es un lugar donde nadie es rechazado.

Al contrario, quienes traían un equipo pesado, lleno de materiales inservibles, de experiencias fallidas, de errores y caídas, con todos sus rasguños y fracturas, son recibidos allí con muchos méritos y honores, ya que habían probado, equivocados, otras sendas en la búsqueda  antes de un destino mejor, y el ascenso es mucho más valioso. No se puede cargar el equipo con tristeza ni pensando en que las metas no se van a lograr.

Ese no es el camino. La senda debe estar colmada de alegría desde el primer día. Así sucede con quienes van a cumplir con su misión con decisión. Logran una alegría indescriptible. Cuando madruguemos a decir selijot en Elul, y comencemos nuevamente a oír el sonido del shofar, revisemos nuestras acciones, limpiemos nuestros equipos de lo superfluo, borremos las experiencias equivocadas y los caminos del mapa que no nos llevaron a nada, y con alegría, rediseñemos nuestro objetivo y así lograremos la teshuvá que nos acerque al inicio de un nuevo año, en el que podamos, humanizados, cumplir con la voluntad de nuestro Creador. Ya una vez marcada la cumbre espiritual, revisaremos cada una de las mitzvot y ellas tendrán un nuevo sentido. El servicio al cual aspiramos en Elul está aludido en las letras hebreas de la palabra Elul, un acrónimo de Aní leDodi ve Dodi li, “Yo soy de mi Amado y mi Amado es mío”.

 

Artículo terminado de elaborar el 15 de agosto de 2011 – 15 de MenajemAv de 5771 MATERIAL ELABORADO POR 321JUDAISMO.COM

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Elul

Elul

En Pocas Palabras

Elul es el sexto de los doce meses del calendario judío, y a la vez el último de ellos en lo que se refiere a la cuenta realizada desde el mismo momento de la Creación de la Humanidad, representada por Adam. En la tradición judía, el mes completo de Elul, es el mes que precede a las Festividades Solemnes, es un mes de preparación. El nombre Elul fue “importado” de Babilonia, después de los setenta años de exilio, del idioma Akadiano, cuya traducción es cosecha, pero también se dice que proviene de la misma raíz de la palabra aramea que significa “búsqueda” y con la que se implica una “revisión o contabilidad interior” conocida en hebreo como “jeshbón néfesh”

Bajo la perspectiva de ser el último mes del año judío, Elul es tradicionalmente un tiempo de introspección y balance; un tiempo para examinar nuestros sentimientos, estilo de vida y comportamiento en nuestras relaciones con El Eterno y con el hombre; un tiempo para repasar los actos de uno y el progreso espiritual del año anterior y de preparación para los próximos “Días de Temor” de Rosh HaShaná y Iom Kipur.

Durante estos treinta días, cada judío habrá de examinar sus obras del año que culmina. Hará un balance minucioso de su conducta para ver si está en acorde con la voluntad expresada en la Torá. Ha de tomar en cuenta hasta el más mínimo detalle, tal como lo haría cualquiera que debe comparecer ante un juzgado terrenal y pretende salir victorioso en su juicio.

Como mes de “Misericordia Divina y Perdón” Elul es el momento más oportuno para teshuvá (“retorno” a Adonai), y acercarse a HaShem. La sinceridad de nuestro retorno al Todopoderoso debe ser demostrada y acompañada con acciones, tal como la plegaria, la caridad, el aumentar Ahavat Israel (amor al prójimo) procurar la búsqueda del auto mejoramiento, llegar a un compromiso para estudiar Torá o un compromiso para cumplir por lo menos, una Mitzvá adicional. Sin embargo, esto no debe hacerse en forma mecánica: un rabino de tiempos recientes, Adin Steinsaltz, dice que: “Un caballo seguirá siendo caballo, aún si se colocara los tefilín todos los días, ni siquiera esa acción lo convertirá en un caballo sagrado”, queriendo decirnos, que el cumplimiento mecánico de los preceptos no hace el contraste entre un hombre y un ser inferior.  La diferencia, está en el objetivo. En el sentido. La verdadera teshuvá debe iniciarse por la búsqueda del sentido de la vida.

También, el mes de Elul, se caracteriza por comenzar un período de 40 días que culmina en el día más sagrado del año, Iom Kipur. ¿Por qué 40 días? Cuarenta es un número de limpieza y purificación. Las lluvias del diluvio de Noaj se prolongaron durante 40 días, y la mikve, el baño ritual de purificación — contiene 40 medidas de agua; 40 años estuvo errando en el desierto el pueblo judío para lograr una transformación; 40 semanas son el tiempo necesario para el desarrollo humano en el útero.

La tradición viene desde el mismo  momento en el que Moshé le rogase Al Eterno que perdonase al pueblo judío por venerar al becerro de oro, Moshé tuvo que subir, una vez más, el Monte Sinaí y permaneció allí por un período de cuarenta días, el tiempo comprendido desde el primero de Elul hasta Iom Kipur, el día en el que el Todopoderoso perdonó a los hijos de Israel.

El maestro jasídico Rabí Schneur Zalman de Liadi compara al mes de Elul con un tiempo cuando “el rey está en el campo” y, a diferencia de cuando está en el palacio real, “cualquiera que lo desea tiene permitido encontrarse con él, y recibe todo con un semblante amable y muestra un rostro sonriente a todos”.

Las siguientes son algunas de las costumbres y prácticas básicas del mes de Elul:

Cada día del mes de Elul (excepto en Shabat y el último día de Elul) hacemos sonar el shofar (cuerno de carnero) como un llamado al arrepentimiento. Rambam explicó que la costumbre de hacer sonar el shofar, es un llamado a despertar a todos quienes se encuentran en un estado de somnolencia  espiritual; es un llamado al arrepentimiento, que nos levanta de un estado de complacencia mínima.

El Baal Shem Tov enseña que el Shofar es una manera emocional e intuitiva de ganar acceso a los rincones más profundos de nuestro corazón, y el conocimiento de Adonai. Su toque, este sonido sin palabras, habla al corazón de una manera en la cual todas las grandes palabras e ideas no pueden acercarse. Su toque puede destruir corazones de piedra y eliminar las capas de complacencia. Su llamado es capaz de llevarnos a lugares dentro de nosotros mismos impenetrables por cualquier otro medio.

Cuando escribimos una carta o nos encontramos con otro, nos bendecimos mutuamente incluyendo el saludo Ketivá vejatimá tova —lo que es traducido aproximadamente como “Que seas inscrito y sellado para un buen año”.

Una buena costumbre es visitar las tumbas de nuestros Sabios y Patriarcas para que ellos rueguen por nosotros como un padre pide por su hijo.

Se agrega a las plegarias diarias, por la mañana y por la tarde, el Capítulo 27 del Libro de Tehilim. Se dice inmediatamente después del Salmo Diario (Shir shel Iom) a la mañana y antes de Aleniu de Minjá. (De acuerdo con el Nusaj Asquenazi, se dice en Maariv en vez de Minjá).

El Baal Shem Tov instituyó la costumbre de recitar tres capítulos de Salmos adicionales cada día, desde el 1 de Elul hasta Iom Kipur (en Iom Kipur se recitan los 36 capítulos restantes, completando de esta forma todo el libro de Salmos).

Elul es un buen momento para revisar los tefilín y las mezuzot por un escriba acreditado para asegurarse que están en buenas condiciones y son adecuados para su uso.

Dependiente de si la comunidad es sefaradí o ashkenazí en su origen, se acostumbra, sea durante todo el mes de Elul o durante la última semana del mes, hasta  los días anteriores a Rosh HaShaná, a recitar las plegarias de Selijot, la primera noche a medianoche, y los días siguientes temprano por la mañana.

Al levantarse para Selijot—aunque todavía es antes del amanecer—, la persona debe lavar ritualmente sus manos y recitar las bendiciones correspondientes [es decir, Al Netilat Iadáim]. Luego de recitar las Selijot con la llegada del amanecer, las manos son lavadas ritualmente una vez más, pero sin repetir la brajá. Antes de las Selijot, también deben recitarse las bendiciones de la Torá.

* En las comunidades sefardíes se acostumbra a recitar todas las Bendiciones Matutinas (Birjot HaShajar) luego del lavado de las manos al levantarse.

* En las comunidades ashkenazíes se acostumbra que el Oficiante (jazán) vista un talit aunque aún sea de noche. Esta costumbre tiene su origen en las palabras de nuestros Sabios respecto de las Selijot: “Adonai Se envolvió en un talit, mostró a Moshé el orden de las oraciones, y luego le enseñó los Trece Atributos de Misericordia”. Debido a que se debe recitar una bendición al ponerse el talit cuando es de día (y esta bendición no puede recitarse en este momento, pues todavía es de noche y por lo tanto no es un tiempo apropiado para ponerse el talit), se acostumbra a que el Oficiante utilice un talit prestado, lo que lo exime de recitar una berajá.

Nos dicen nuestros sabios que la recitación de las selijot debe efectuarse con temor y reverencia y no se debe apurar en su lectura. En el momento de las selijot debe cada persona concentrarse en los rezos, arrepentirse por sus faltas y comprometerse a mejorar sus acciones.

También nos enseñan qu las selijot pueden recitarse sin la presencia de un minian (diez personas), con la condición que al pronunciar el versículo “Vaiaabor” piense que está leyendo únicamente, sin la intención de rogarle a Adonai, por ser que dicho versículo se considera una “plegaria sagrada, como el “Kadish” y la “Kedusha”, que sólo se recitan en presencia de diez personas. Asimismo el que recita las selijot sin minian, debe omitir todos los pasajes en Arameo, como “Mahé u masé“, “De ané Laaniné, etc., por ser que los ángeles no comprenden este idioma y no elevarán el rezo al Todopoderoso. Sin embargo en presencia de diez personas (Minian) se recitan estos pasajes ya que el Todopoderoso se encuentra con este grupo de creyentes y no necesitan de la mediación de los ángeles.

La esencia de las Selijot es el recitado de los Trece Atributos de Misericordia que se enumeran en el versículo (Shemot / Exodo 34:6-7): Señor, Señor compasivo y benévolo… Asimismo, durante las Selijot se pronuncia la confesión, por cuanto también ésta constituye una parte esencial de las oraciones suplicando el perdón.

Nuestros Sabios citaron a Rabí Iojanán: “¡De no hallarlo escrito textualmente en el versículo, esto no podríamos decirlo! Aprendemos [de las palabras de Adonai a Moshé] que El Eterno Se envolvió en un talit, como un Oficiante, y mostró a Moshé el orden de las oraciones. El Santo, bendito sea Su Nombre, le dijo: “Cada vez que Israel peque, que se atenga a este orden de oraciones y Yo lo perdonaré”.

Los siguientes constituyen los Trece Atributos:

Y pasando el Eterno delante de él, proclamó: Yo, el Eterno, el Eterno, soy un Dios misericordioso y piadoso, tardo para la ira y grande en benevolencia y verdad, que usa de benevolencia con miles (de generaciones); que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado (del que se arrepiente), pero que de ningún modo absolverá al culpado que no haga penitencia); que visita (revisa) la iniquidad e los padres sobre los hijos y quien limpía (Shemot 34:6-7)

Merciful God, merciful God, powerful God, compassionate and gracious, slow to anger, and abundant in kindness and truth. Preserver of kindness for thousands of generations, forgiver of iniquity, willful sin and error, and Who cleanses. (Exodus 34:6-7)

Vayaavór Adonai al panáv vayikrá Adonai Adonai El rajúmm vejanún érej apáim verav jésed veemét. Notzér jésed laalafím nosé avón vafésha vejataá venaké lo yenaké pokéd avón abot al baním veál bnéi baním al shileshím veál ribeím.

1. (Adonai) — Yo soy Aquel que es compasivo antes de que el hombre peque, aunque sé que al final pecará.

2. (Adonai) — Y Yo soy Quien es compasivo luego de que el hombre peca y retorna al buen camino.

3. Señor… (Elí) — También éste es un atributo de misericordia, como está escrito: “Elí, ¿por qué me has abandonado?” Y no se puede decir al atributo de justicia severa: “¿Por qué me has abandonado?”

4. Compasivo… (Rajúm) — Tiene compasión de los pobres;

5. Benévolo, (veJanún) — Es benévolo con los ricos;

6. Lento para la ira… (Erej Apáim) — El es paciente y no Se apresura a castigar, pues espera a que el hombre, quizás, se arrepienta;

7. De inmensa bondad… (veRav Jésed) — El Se comporta benevolentemente con aquellos que carecen de méritos;

8. Verdad. (veEmet) — Recompensa a aquellos que satisfacen Su voluntad;

9. Mantiene la bondad por dos mil generaciones, (Notzer jésed lalafím) — Atesora la benevolencia que la persona hace frente a Él durante miles de generaciones;

10. Perdonando iniquidad, (Nosé Avón) — Perdona las faltas que el hombre comete premeditadamente;

11. Trasgresión… (vaFésha) — Perdona las iniquidades que el hombre comete en un espíritu de rebeldía;

12. Pecado. (veJataá) — Perdona los pecados cometidos sin intención;

13. Y El limpia (veNaké) — Absuelve a aquellos que se arrepienten, mas no a los que no se arrepienten.

Los Trece Atributos sólo se recitan al orar junto con la congregación. Quien recita las Selijot a solas, saltea los Trece Atributos (o los dice, según algunas autoridades, con la tonada usada al leer un pasaje de la Torá).

La persona que dirige a la congregación en el recitado de las Selijot también hace de Oficiante para el servicio de Shajarit, ya que “quien comienza una mitzvá, se le dice: “¡Complétala!”

Algunos acostumbran a ayunar en el primer día de Selijot.

Históricamente encontramos Seliljot elaboradas por poetas como Yehudá HaLevi (España, siglo XI), a Moshé Ibn Ezra (siglo XI, España), a Yehudá Ibn Bileam (Sevilla, siglo XI);  del primero de ellos, encontramos la siguiente composición:

“Derramen tus ojos lagrimas, arrepiéntete de tus transgresiones, pide gracia a tu Creador, no emules a los malvados, humilla mucho tu altanería, provéete de buenas acciones ¡es tan agradable! Dignifica a Adonai más que a tus bienes, cuando asciendan los libertadores, cuando se eleve la voz de la libertad entre tu pueblo, prepárate para recibir a tu Liberador. ¿Por qué dormitas? ¡Levántate y clama a Adonai!”

 

Con 4 frases y actitudes relacionan nuestros sabios el mes de Elul, y de cuyas letras de inicio se construye la palabra Elul:

1.- Teshuvá representada por la circuncisión: Circuncidará tu corazón y el corazón de tu simiente” (Et Levavjá Veet Levav = Elul).

2.- Plegaria, destacando la unión entre cada judío y su creador: Yo soy de mi amado y mi amado es mío” (Ani Ledodí VeDodí Li = Elul).

3.- Benevolencia, destacando, como su nombre lo indica, la caridad y las buenas obras con el prójimo,  a través de la frase: Un hombre a su compañero y regalos a los pobres” (Ish Lerehú Umatanot Laevioním =Elul).

4.- El sentimiento de la redención proporcionado por la pronta venida del Mashíaj: “Cantaré a Hashem y proclamaron diciendo” (Ashira LaHashem Vaiomru Lemor = Elul).

En resumen, el mes de Elul sirve para que se abran los caminos para llegar a la Altitud Celestial, el cual es un lugar donde nadie es rechazado. Al contrario, quienes traían un equipo pesado, lleno de materiales inservibles, de experiencias fallidas, de errores y caídas, con todos sus rasguños y fracturas, son recibidos allí con muchos méritos y honores, ya que habían probado, equivocados, otras sendas en la búsqueda  antes de un destino mejor, y el ascenso es mucho más valioso.

No se puede cargar el equipo con tristeza ni pensando en que las metas no se van a lograr. Ese no es el camino. La senda debe estar colmada de alegría desde el primer día. Así sucede con quienes van a cumplir con su misión con decisión. Logran una alegría indescriptible.

Cuando madruguemos a decir selijot en Elul, y comencemos nuevamente a oír el sonido del shofar, revisemos nuestras acciones, limpiemos nuestros equipos de lo superfluo, borremos las experiencias equivocadas y los caminos del mapa que no nos llevaron a nada, y con alegría, rediseñemos nuestro objetivo y así lograremos la teshuvá que nos acerque al inicio de un nuevo año, en el que podamos, humanizados, cumplir con la voluntad de nuestro Creador. Ya una vez marcada la cumbre espiritual, revisaremos cada una de las mitzvot y ellas tendrán un nuevo sentido.

El servicio al cual aspiramos en Elul está aludido en las letras hebreas de la palabra Elul, un acrónimo de Aní leDodi ve Dodi li, “Yo soy de mi Amado y mi Amado es mío”.

 

Artículo terminado de elaborar el 15 de agosto de 2011 – 15 de MenajemAv de 5771

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Januca fiesta

HALAJÁ DE JANUCA- 100+ PREGUNTAS Y RESPUESTAS

Se aproxima una de las festividades más tradicionales del pueblo judío pero: ¿acaso sabemos que nos dice la Halajá al respecto? ¿Podremos cumplir todas las cosas de una manera adecuada?

Revisemos una por una las  Leyes y costumbres de Januca como si no supiéramos absolutamente nada de ellas….

1.- ¿Qué significa o qué recordamos en Januca?

Durante el período del Segundo Templo de Yerushaláim, las autoridades del Imperio Griego impusieron leyes sobre el pueblo de Israel, e intentaron, a través de ellas, apartarlo del cumplimiento de las Mitzvot, (leyes) de la Torá. Así también, prohibieron el estudio de la Torá y sus preceptos. Luego, usurparon el Gran Templo, impurificándolo con ídolos. El pueblo hebreo atravesó momentos de gran sufrimiento hasta que Adonai se apiadó de ellos y, a través de los Jashmonaim (Macabeos), se salvó al pueblo de las manos de los griegos. Luego de la victoria, los hebreos ingresaron al Gran Templo y quisieron encender la Menorá (candelabro de siete (7) brazos), pero encontraron un solo recipiente de aceite de oliva puro para tan sólo un (1) día. No obstante, este aceite duró milagrosamente ocho (8) días, tiempo suficiente para preparar nuevo aceite. El día en que fue encontrado el recipiente fue el 25 de Kislev. Por tal motivo, los Jajamim de aquella época establecieron que, durante ocho (8) días -a partir del 25 de Kislev- se enciendan luminarias cada noche y sean días de alabanza a Adonai y júbilo, a fin de difundir este milagro. A estos días se los denomina Januca.

2.- ¿Por qué encendemos velas? ¿Cómo debemos hacerlo?
Se debe poner mucha atención en la Mitzvá del encendido de las velas de Januca, ya que es un precepto muy apreciado. Nuestros Sabios dijeron: “Quien cumple esta Mitzvá como es debido, será merecedor de hijos Talmidé Jajamim (Talmud Shabat 23ª), como está escrito (Mishlé 6, 23): “Porque la vela es la Mitzvá y la Torá es la luz”.

3. La falta de recursos económicos, ¿Nos da el permiso para no encender las velas?

Incluso una persona de bajos recursos debe emplearse, pedir un préstamo ó vender sus pertenencias para poder encender como mínimo una (1) vela en cada noche. Asimismo, los encargados de la Tzedaká (caridad) deben procurar que las personas necesitadas tengan aceite para encender las velas de Janucá.

4. ¿Cuántas velas se encienden?

¿Cuántas velas se deben encender? La obligación es una (1) vela por hogar por noche, siendo una familia numerosa ó no. Sin embargo, el pueblo de Israel acostumbra embellecer esta Mitzvá, agregando cada noche una (1) vela. De esta manera, la primera (1º) noche se enciende una (1) vela; la segunda (2º), dos (2); la tercera (3º), tres (3) y así sucesivamente hasta encender ocho (8) velas la última noche.

Hay varias formas de hacerlo: la costumbre Sefaradí, basada en el Shulján Aruj, es que un (1) miembro de la familia encienda en la casa y toda la familia se una con él. Los Ashkenazim, por su parte, acostumbran a que cada hijo varón encienda por separado.
5.- ¿Qué sucede si se me olvida encender las velas en alguna noche? Aquél que no pudo encender las velas en alguna noche, no puede agregar otra/s vela/s la noche siguiente por aquéllas que no encendió. Debe encender sólo las que corresponda esa noche.

6.- ¿Por qué debo encender las velas una por una?

Nuestros sabios nos han dejado una enseñanza muy particular, que dice: “Si piensas que has alcanzado la cúspide de la vida, o incluso una posición honorable; si piensas que El Eterno sólo mirará tus laureles y que no tomará en cuenta el que te apoyas en ellos, vuelve a pensarlo. Enciende una vela adicional cada noche. Crece día a día.

7.- ¿Por qué son ocho velas?

Dos razones: la primera, porque el número 8 refiere a lo espiritual que habita en los ámbitos superiores. No necesariamente se contacta con nuestro mundo físico, y en el caso de hacerlo, entonces nosotros lo consideramos un milagro. Esta es la razón por la que la fiesta del milagro, Janucá se celebra durante ocho días.

La segunda, porque Janucá  quienes vencen a los griegos son los renombrados Jashmonaim, nombre que contiene la palabra hebrea ocho, shmone. Y el milagro se realiza a través del aceite, el shemen, el cual también comparte su raíz con el mismo número.

8. ¿Puedo usar aceite, como en la época del Templo? ¿Cuánto aceite debo comprar?

Aquella persona que no tenga la posibilidad de comprar aceite para todas las noches de Janucá (y tan sólo tenga para una (1) sola), que encienda una (1) vela la primer (1º) noche y no fraccione el aceite para encender los demás días, ya que sino no le quedará suficiente cantidad como para que dure a lo sumo media hora después de la salida de las estrellas y no podrá cumplir con la Mitzvá ninguna noche.

Aquél que posee aceite para encender ocho (8) velas, que encienda una (1) vela por noche para así cumplir con la Mitzvá, ya que la Halajá sólo exige una (1) vela cada noche.

9. Si en algún momento de la celebración se me acaba el aceite, ¿Qué debo hacer?

Un ejemplo clásico está en la enseñanza que nos dice que, quien en la octava (8º) noche tiene aceite para encender más de una (1) vela pero no ocho (8), que en la primera (1º) mecha coloque aceite suficiente para media (1/2) hora y el resto lo fraccione en siete (7) velas, aunque no puedan arder media (1/2) hora, ya que la primera (1º) vela es la esencia de la Mitzvá, las demás sólo la embellecen.
10. ¿Pueden las mujeres encender las velas? Las mujeres tal como los hombres, están obligadas a encender las velas de Janucá, pues ellas también formaron parte del milagro. Por esta razón, si un hombre no puede encender las velas de Janucá en su hogar, puede delegarle esta obligación a su mujer; de esta manera aunque no se encuentre en su casa en el momento del encendido, cumple con la Mitzvá.

Por otra parte, si el hombre sabe que llegará tarde a su casa, es preferible que encienda su mujer en su lugar en el horario más adecuado -apenas salen las estrellas-, a que encienda tarde por la noche. Es menester aclarar que, si la mujer enciende en lugar de su marido, él no necesita encender en el lugar donde se encuentre, ya que la Mitzvá de Janucá es “Ner Ish Ubetó” -una vela por hogar-, y en su hogar está encendida la vela de Janucá. Pero según la costumbre Ashkenazí que cada uno de los integrantes de la familia prende una (1) vela, si el hombre se encuentra en un lugar que puede prender las velas de Janucá, es preferible que lo haga sin mencionar la Berajá y que trate de escuharla de otra persona. Ya que su esposa enciende en su casa, el hombre no debe mencionarla.

11. Si la mujer enciende las velas, ¿debe decir alguna bendición especial? Si la mujer enciende las velas de Janucá, en lugar de su esposo, por ejemplo cuando él se encuentra fuera del hogar, recita la Berajá igual que el hombre, “Leadlik Ner Janucá” y no la cambia por “Al Adlakat Ner Janucá“.

12. ¿Qué pasa si la mujer vive sola? La obligación de la mujer de encender las velas de Janucá es solamente cuando ella vive sola ó el marido no se encuentra en la casa, pero si el marido es el que enciende, la mujer al igual que las hijas, no tienen ninguna obligación de encender. Incluso en el caso de los Ashkenazim en donde todos los miembros de la casa encienden su propia Janukiá, la mujer no enciende por sí misma, a menos que no se encuentre su esposo ó sus hijos varones en la casa en el horario del encendido.

13. ¿Y, cuando los hijos viven solos?
La costumbre de los Sefaradim es que el dueño de casa enciende la Janukiá; y al hacerlo, toda la familia cumple con la Mitzvá, inclusive si no se encuentran en el lugar del encendido. Por tal razón los jóvenes estudiantes en Yeshivot, aunque duerman en laYeshivá no están obligados a encender las velas de Janucá en sus cuartos y tampoco asociarse con otro joven que sí enciende (según la costumbre Ashkenazí) ya que cumple con la Mitzvá cuando encienden en su casa.
Así como también los soldados que duermen en bases militares no encienden.
La costumbre Ashkenasí es que los hijos varones, incluso si dependen (económicamente) de sus padres, también enciendan por su parte en la casa con Berajá, y más aún estando en otro sitio.

14. Si los hijos viven en una Yeshiva o en una Universidad, ¿Quién enciende las velas? De acuerdo a la costumbre Ashkenazí, en donde cada hijo varón enciende su propia Janukiá; los alumnos de una Yeshivá en la cual el salón comedor y las habitaciones se encuentran en el mismo edificio, deben encender en el lugar donde mayor afluencia de gente haya, como ser la entrada del edificio, la entrada del salón comedor ó en las puertas de sus habitaciones, para que la difusión del milagro sea mayor. En caso de que las habitaciones y el salón comedor se encuentren en distintos edificios ó si el alumno duerme en su casa y come en la Yeshivá, hay quienes encienden en el lugar donde comen y hay otros que encienden en el lugar donde duermen.

Los alumnos Sefaradím que desean encender en laYeshivá pueden hacerlo, pero sin Berajá por cuanto que podría ser una Berajá en vano, ya que en sus casas, sus familias encendieron las velas de Janucá, eximiéndolos así de su obligación.

15. Y si la Yeshivá está en otra ciudad o país, ¿Qué se debe hacer? Según la costumbre Sefaradí que prende una (1) sola persona por cada casa, los hijos jóvenes que se encuentran estudiando en una Yeshivá en otro país, no necesitan encender las velas de Janucá a pesar que sus padres enciendan en distinto momento por la diferencia horaria.
No obstante es conveniente que enciendan sin Berajá.

Hay que tener en cuenta que todo lo citado con anterioridad, aludiendo a alumnos ó soldados que no necesitan encender (de acuerdo a la costumbre Sefaradí), fue mencionado siempre y cuando sea dependiente (económicamente) de sus padres, y que en su casa enciendan las velas de Janucá; pero en caso de ser independiente ó que en su casa no enciendan las velas de Janucá, está obligado a encender.

De todos modos, si viven en la Yeshivá, ya que allí se encienden las velas de Janucá, lo correcto es que escuchen la bendición de tal encendido, y enciendan las velas sin Berajá, ó que se asocien compartiendo el gasto del aceite, las petilot, etc. con su compañero Ashkenazí, pero no les es permitido recitarla ellos mismos.

16.- ¿Qué sucede cuando el hombre de la casa sale de viaje?
Aquel que emprende un viaje en los días de Janucá y se hospeda en la casa de un amigo ó en un hotel, y su esposa enciende las velas de Janucá en su casa, no es necesario que él las encienda también.

Si desea igualmente prender las velas en el lugar en el que se encuentra y no eximirse de su obligación con el encendido de las velas de su casa, de acuerdo a la costumbre Sefaradí, ya que el precepto de las velas de Janucá consta de un candelabro por hogar, se exime con el de su hogar, y por ende podría encender sus velas de Janucá en el lugar en que se encuentra solamente sin Berajá y sabiendo que cumplió con la Mitzvá mediante el encendido de las velas por su esposa.

Incluso de acuerdo a la costumbre de los Ashkenazim, ya que cada uno de los hijos enciende su propia Janukiá, lo correcto es que encienda las velas en el lugar donde se encuentra, sin Berajá.
De todos modos, aquellos Ashkenazim que acostumbran a bendecir en el lugar donde se encuentran y no eximirse con la Berajá de sus esposas, su conducta tiene base en la Halajá.

17. ¿Y si toda la familia sale de viaje?

Si una persona se fue de su casa junto con su familia, antes de PELEG HAMINJÁ [1](por ejemplo: fueron de visita o a un casamiento) y volverá esa noche, deberá encender las velas cuando vuelvan esa noche. En caso que no vuelvan esa noche, están exentos de encenderlas en su casa. Por lo tanto, uno que va de visita con su familia a otra casa y no regresa esa noche, es considerado un AJSANA (un invitado, un huésped) y enciende en la casa en que está.

18. ¿Existe alguna otra indicación para quien se encuentra hospedado fuera de su casa?

Si se trata de un huésped que en su casa no encienden las velas de Janucá, porque no tiene esposa ni hijos ó que su esposa e hijos se encuentran con él fuera de la casa, ó no depende económicamente de sus padres, debe asociarse con su anfitrión, dándole a éste una cantidad mínima de dinero (shave perutá) para que le adquiera una parte del aceite y de las mechas y de este modo cumple con la Mitzvá en el momento que el anfitrión enciende las velas de Janucá.

19. Cuando la persona hospedada es de escasos recursos económicos, ¿Qué se debe hacer?

En el caso que el huésped no abone su estadía y la comida, incluso si abona pero no en forma detallada por limitación de recursos económicos, hay algunos Jajamim que opinan que no necesita asociarse con su anfitrión y otros opinan que de todos modos debe asociarse con él.

Así también una pareja que se encuentra en la casa de sus padres en forma totalmente gratuita ó un Jatán en la casa de sus suegros, no necesita asociarse con ellos y se exime con el encendido de las velas de Janucá del dueño de la casa. Pero es preferible de todas formas que el anfitrión les adquiera parte del aceite y de las mechas.

20. ¿Puedo, como huésped, de un hotel, encender yo solo las velas? Depende de su origen: si como huésped desea encender solo y no eximirse con el encendido de las velas del anfitrión; debe evaluarse si se rige según la costumbre Ashkenazí, en ese caso, puede encender solo, incluso con Berajá . Pero si él sigue la costumbre Sefaradí, y abona por su estadía, deberá pensar en no incluirse en el encendido de velas del dueño de casa y puede encender solo y bendecir. Si no abona su estadía, mejor que no encienda, pero si desea hacerlo de todos modos, que lo haga sin Berajá.

21. ¿Puede el anfitrión pedirle que comparta la mitzvá?

En caso que el anfitrión se lo pidiera, el huésped puede encender y bendecir en su lugar.


22. ¿Y si me asocio en gastos con el anfitrión, puedo hacerlo en mi cuarto, de manera independiente?

Un huésped que se asocia con el anfitrión en el costo del aceite y las mechas, eximiéndose de este modo del precepto no enciende las velas de Janucá aparte; pero si tiene su propio cuarto, deberá encenderlas en la puerta del mismo para que los que pasen por allí y no enciendan velas de Janucá, puedan observarlas.

De todos modos, en nuestro tiempo, en que se acostumbra a encender las velas de Janucá en el interior de las casas, no se encienden las velas en la entrada de la casa que da al exterior. Por ende, de acuerdo a la costumbre Sefaradí, en donde no enciende cada miembro de la casa por separado, incluso aquel huésped que tiene su propio cuarto se exime con el encendido de velas de su anfitrión al asociarse con él.

De acuerdo a la costumbre Ashkenazí, en donde todos los hijos varones de la casa encienden por separado, aquel huésped que quiera encenderlas en la puerta de su cuarto, puede hacerlo, y hay quienes dicen que así es preferible (e incluso que no tenga su propio cuarto, según la costumbre Ashkenazí tiene permitido encender su propia Janukiá..

23. ¿Y si dos personas comparten casa (o apartamento), como se hace allí? Dos (2) o más personas que viven en una misma casa y comparten todos los gastos, deben asociarse en el encendido de las velas de Janucá. La primera (1º) noche enciende uno (1) con Berajá y la segunda (2º) el otro. Si no comparten los gastos, cada uno debe encender por sí solo, incluso si son parientes.

24. ¿Y en el caso de un hotel (que no cumpla con la halajá), que se debe hacer? Si uno se hospeda en un hotel (y no encienden por él en su casa), debe encender la Janukiá en su habitación con Berajá.

25. ¿Y qué hacer cuando regresa a casa, durante los días festivos?

El que se hospeda en la casa de un amigo ó en un hotel, si la primera (1º) noche de Janucá encendió la mujer en lugar del marido; a pesar que vuelva a su casa dentro de los días de Janucá y él encienda, no debe recitar la Berajá de “Shehejeianu” ya que su mujer la recitó la primera (1º) noche.


26. ¿Y si me encuentro viajando, en barco, tren o avión?


Una persona que viaja toda la noche por tren, barco o avión, es considerada como que alquila una pieza por esa noche, por cuanto que paga por el viaje. Por lo tanto puede encender mientras viaja y decir las berajot (siempre y cuando no sea peligroso). Es preferible encender una sola vela, lo cual no despertará oposición de parte de los demás pasajeros, y cumplir la mitzvá que conducirse como los mehadrin min hamehadrin y correr el riesgo de no cumplirla del todo. Hay que tener cuidado de no encender la menorá sosteniéndola en la mano.

27. ¿Hay alguien exento de cumplir con la mitzvá? Un sordo-mudo, un deficiente mental ó un menor de trece (13) años, están exentos de la Mitzvá del encendido de las velas de Janucá. Esto será en el caso que alguno de ellos haya encendido las velas en lugar de otra persona en que sí recae la obligación, este último no cumplió con la Mitzvá, ya que uno que no está obligado, no puede hacerlo en lugar de otro que sí lo está. Pero un sordo que sí puede hablar, sí está obligado y puede encender en lugar de otro.

28. Aunque haya alguien exento, ¿Se le puede enseñar la mitzvá? La mejor opción está con los niños menores de trece (13) años: aunque ellos están exentos de cumplir con la Mitzvá de encender las velas de Janucá, es muy bueno, educarlos desde chicos a que lo hagan, y darles para encender algunas de las velas que se agregan para embellecer la Mitzvá (hidur). En este caso, es el hijo mayor enciende la primera (1º) vela de cada noche y luego le puede conceder el resto del encendido a un menor. Hay casos especiales, donde porque la persona, por su edad o condición mental no comprenda el significado de los preceptos, se le permita que encienda sólo el Samash (vela adicional).

Según los Ashkenazím, que acostumbran a que cada hijo varón de la casa encienda su propio candelabro, alcanza con que el menor encienda una (1) sola vela cada noche por sí solo, y no hace falta que agregue las velas adicionales.


29. ¿Qué pasa si la persona es invidente? 
A pesar de su limitación física, un ciego está obligado a encender las velas de Janucá, sin embargo, si está casado, es preferible que las velas sean encendidas por su mujer y ella misma bendiga. En caso de no estarlo, que encienda con ayuda de otra persona. Con respecto a la Berajá , hay algunos Jajamim que dicen que no bendiga; y la costumbre en Jerusalém es que un ciego bendice sobre sus velas de Janucá.


30. ¿Qué sucede si el limitado físico o mental no tiene dinero?

En el caso de una persona que se sustenta por medio de Tzedaká (caridad), ella deberá pedir ó empeñar una prenda para comprar aceite suficiente para por lo mínimo encender una (1) vela por noche.


31. El que está de luto, ¿Puede encender las velas de Janucá?

En este caso la persona también está obligada a encender las velas, incluso dentro de los siete (7) días (shivá), y debe recitar la Berajá de “Shehejeianu” la primera (1º) noche. Pero que no encienda, esta persona, en la Sinagoga las velas de la primera (1º) noche, incluso luego de los siete (7) días de fallecimiento, si es que aún se encuentra dentro del primer (1º) año de duelo por sus padres ó dentro de los treinta (30) días por otros parientes cercanos, debido a la bendición de “Shehejeianu”

32. Y si una persona fallece durante los días festivos, ¿Qué deben hacer los familiares?

Si todavía no fue enterrado el fallecido, los familiares de luto (ónen) están absueltos de la Mitzvá, como de todas las Mitzvot.
En caso que sólo el padre esté de luto (onen), algún otro miembro de su familia debe encender las velas recitando la Berajá, y si todos están de luto (onen), otra persona debe encender en la casa de la familia sin Berajá.

33. ¿Se puede visitar un cementerio?

En los días de Janucá es mejor no efectuar recordatorios en el cementerio, ya que uno se sensibiliza y esto le provoca tristeza y llanto. Por lo tanto, es conveniente visitar el cementerio antes de Janucá.

34. ¿Se le puede recitar Kadish al enlutado?

Hay quienes no acostumbran a recitar Kadish por un fallecido en los días de Janucá, siendo una costumbre equivocada, ya que es necesario decir Kadish. Igualmente si hay gente que no lo recita y desean continuar con este hábito, es mejor no objetarles, para no provocar pleitos.

35. Y el que está de duelo, ¿tiene alguna diferencia en las oraciones, ahora en Janucá?

Aquel que está dentro de los siete (7) días de duelo, debe recitar el Halel completo, incluso que se rece en la casa del difunto. De todos modos, que el Jazán (oficiante) no sea el enlutado en los rezos matutinos (Shjarit) durante los días de Janucá. Es preferible, que aun no transcurrido el año del fallecimiento del padre ó la madre, ó dentro de los treinta (30) días de algún otro pariente por el que debe guardar el luto ritual, no recite el Halel como Jazán (oficiante). Hay Ashkenazim que no recitan el Halel cuando el rezo se realiza en la casa del fallecido, sino que lo recitan luego, cada uno en su casa.

36. ¿Y qué sucede con un converso?

Un converso está obligado a encender las velas de Janucá, pudiendo recitar también la segunda (2º)Berajá , “Sheasa Nissim Laabotenu” (quien hizo milagros a nuestros padres), ya que al convertirse al judaísmo es hijo y discípulo de Abraham Abinu Z”L, y todos los milagros que presenció el pueblo de Israel, es como si hubiesen sido para él también. No obstante si desea bendecir “Sheasa Nissim LeIsrael” (Quien hizo milagros a Israel), le es permitido.


37. ¿Dónde se deben colocar las velas?

Preferentemente, se debe colocar el candelabro (Janukiá) cercano al marco izquierdo de la puerta de entrada a la casa, del lado exterior, pues de esta forma se difunde más el milagro. También de esta forma cada persona que ingrese y egrese de la casa, se encontrará rodeado de Mitzvot: las velas de Janucá del lado izquierdo y la Mezuzá del derecho y en especial cuando viste el Talit Katán como pide la Halajá. Y si ubicó la Janukiá del lado derecho, también cumplió con la Mitzvá.

38.- ¿Alguna otra indicación especial?

Nos dice la Halajá: “Se debe colocar el candelabro por encima de tres tefajim (30 cm. sobre el suelo) y es Mitzvá apoyarlos por debajo de los 10 tefajim (aproximadamente 1 metro)”.

39.- ¿A qué se debe la indicación anterior?

Nos han enseñado nuestros sabios: “Nunca descendió la Shejiná (Presencia Divina) por debajo de los 10 tefajim”.  Esto es una aparente contradicción a las cosas y nos preguntamos: ¿por qué nos ordenaron colocar la janukiá por debajo de los 10 tefajim, un lugar tan bajo, al que no llega la Shejiná? Porque querían enseñarnos que en ese lugar, donde no llega la santidad, también allí se puede encontrar la puerta para acercarse a ella… podemos acercarnos a Hashem en todo lugar, incluso en un lugar tan bajo. Pero para esto debemos encender por lo menos una pequeñísima llama. Algo… aunque sea un mínimo esfuerzo, pequeño y sincero y Hashem extenderá esa pequeña luz con un brillo inmenso y poderoso; porque basta con un buen deseo, con una predisposición verdadera de elevarse espiritualmente, para encender una luz que alumbra en la oscuridad. Pero para que se encienda, debemos tener fe en que, si aún no tenemos la vasija llena, con un poco bastará para prenderla.

40. Y si por alguna circunstancia, no hay mezuzá, [2]¿Qué se hace?

En caso de no haber Mezuzá en el marco (en el caso que alguna puerta esté exenta de Mezuzá ó que se quitó la Mezuzá para revisarla), se colocan las velas del lado derecho.

41. Y si mi casa tiene un antejardín, ¿Qué hago allí? Cuando hay un jardín ó patio delante de la casa se debe colocar el candelabro en la entrada del jardín ó del patio, ya que así será mayor la difusión del milagro. De esta forma más individuos podrán observar las velas.
42. ¡Pero yo vivo en un apartamento! Aquel que vive en un apartamento debe colocar las velas en la ventana que da hacia la calle.

No obstante, si no posee una ventana que da a la calle, ó es un apartamento ubicado a una altura mayor a los diez (10) metros sobre la calle, coloca las velas al lado de la puerta de entrada de su apartamento. Sin embargo, hay quienes acostumbran colocarla en la entrada del edificio y no del apartamento, ó cerca de la ventana.

43. ¿Qué hago en el caso de mi casa que tiene 2 puertas? 
Una casa ó un apartamento que tiene dos (2) entradas en distintas direcciones se encienden las velas de Janucá en ambas puertas, para que nadie sospeche que no encendió las velas de Janucá, no obstante sólo bendice una (1) sola vez. Pero si las dos (2) entradas tienen la misma dirección, no es necesario encender en ambas entradas.

En nuestros tiempos, en los que se acostumbra a encender la Janukiá dentro de las casas y por ende aquellos que transitan por la vía pública no la ven, no es necesario encender en ambas puertas que tienen distinta orientación.

44.- ¿Por qué la importancia de que se enciendan hacia afuera?

Nos enseñan nuestros sabios lo siguiente: Encender tus velas fuera de la puerta de entrada representa ser una luz para el mundo. No para “mostrarse”, sino para brillar desde el interior. Ser tú mismo es lo más importante que puedes hacer para el mundo. Si aún no eres capaz de hacerlo, busca la guía en los demás – como una ventana que permite entrar la luz. Si aún esto es algo que está más allá de tu alcance, esfuérzate al menos en hacer lo mejor que puedas. ¡Nunca abandones, no importa lo que suceda!

45. Pero la ventana o el jardín generan corrientes de viento que me pueden apagar las velas: ¿Qué hago? Si sabe que encendiendo las velas en la puerta de su casa del lado exterior, éstas se apagarían por causa del viento, puede encenderlas dentro de su casa.

46. ¿Puedo proteger las velas contra el viento? Hay quienes optan por colocar las velas dentro de una caja de vidrio para poder ubicarlas fuera de la casa; en este caso, deben cuidar que al encender las velas, el viento no pueda apagarlas, ya que si se apagaran en el momento de encenderlas no cumple con la Mitzvá; además, en el momento de encenderlas no pueden estar cubiertas con una caja de vidrio.

47. Donde vivo, es posible que se me roben las velas, sólo por el hecho de hacer el mal, o de robarse la janukiá: ¿Qué hago allí? Hay varias posibilidades; la primera de ellas, es, a simplemente encender las velas afuera de la casa, apagarlas para luego entrarlas: esta conducta tiene base en la Halajá. Otra opción es simplemente lo que se está viendo en las últimas generaciones, quienes se acostumbraron a prender las velas de Janucá dentro de la casa y no del lado de afuera y así es la costumbre de la mayoría de las comunidades Sefaradím. Esta conducta también tiene base en la Halajá, más cuando se trata de un sitio donde se puedan apagar las velas ó que las puedan robar, lo más aconsejable sería que, si la casa tiene una ventana que dé a la calle, es bueno prenderla cerca de la ventana.

48.¿Luego, las velas no son para moverlas, como en el caso de las de Shabat? Es claro y nos lo dice la halajá, que en el mismo lugar donde se colocan las velas de Janucá , se deben encender, y no encenderlas dentro de la casa y luego ponerlas fuera. Quien encendió las velas y luego las colocó en otro lugar, debe apagarlas y volver a encenderlas sin recitar las Berajot Porque está dicho: “Es así que la mitzvá de la menorá de Jánucá es encenderla y no colocarla en un lugar. Mientras que el colocar es un acto humano, el fuego se expande por sí solo. Acercas un fósforo a la vela y la mecha enciende por sí misma. De este modo proclamamos con nuestra “in-acción” que no somos nosotros quienes encendemos la menorá (Bnei Isajar, Kislev 4:52).”

49. ¿Qué se hace en el caso que alguien esté enfermo y no pueda moverse de su cama? 

Si el dueño de la casa está enfermo, y no puede levantarse de la cama, no deben traer las velas para que las encienda y luego colocarlas en otro lado, sino que nombre a otro hijo de la casa para que bendiga y encienda las velas en su lugar, cumpliendo de este modo con el precepto. Si se encuentra hospitalizado, debe hacerse lo mismo, nombrar a alguien que las encienda, en un lugar apropiado, puesto que en la mayoría de las instituciones de salud, especialmente en la diáspora, va a ser muy dificil cumplir con este precepto, en la habitación hospitalaria.

 

50. ¿Existe una medida y/o ubicación específica en cuanto a la altura que deben estar colocadas las velas?

No existe una medida precisa: sin embargo hay quienes opinan que es preferible colocar las velas en un rango que oscila los tres (3) Tefajim (veinticuatro centímetros (24cm.), hasta diez (10) Tefajim (ochenta centímetros (80cm.) del piso de la casa. Sinn embargo, aquel que colocó las velas por debajo ó por encima de estas medidas también cumplió con la Mitzvá.

Esto porque algunas ventanas de los apartamentos pueden encontrarse a más de ochenta centímetros (80cm.) de altura del piso, y sin embargo, se pueden poner las velas allí.

51. Hoy en día hay edificaciones de todos los tamaños: ¿qué pasa en los casos de los edificios?

Hay quienes opinan que en edificaciones pequeñas de no más de tres pisos de altura, no tienen ningún problema en colocar las velas en la parte exterior de las mismas siempre que no sobrepasen la medida de 20 Amot (9,60m): Aquel que por vivir en una altura mayor a los veinte (20) Amot (nueve metros con sesenta centímetros (9,60m.) no ha cumplido con la Mitzvá y debe procurar encender las velas, por segunda (2º) vez , tratando de ubicarla a una altura correcta pero sin repetir la Berajá.

52. Y en las construcciones muy altas ¿Qué hago?

Aquel que vive en un piso alto, a pesar de estar ubicado a más de veinte (20) Amot de altura sobre la calle, no es necesario que encienda las velas de Janucá en un piso más abajo, sino que las encienda en su casa. Y de todos modos, que no las encienda cerca de la ventana que da a la calle, por cuanto que igualmente los que transitan por la calle no alcanzan a verla, sino que lo haga cerca de la puerta de su casa del lado interior.

53. ¿Cuál es la mejor hora para encender las velas?

El horario de encender las velas de Janucá comienza en el momento de las salidas de las estrellas (aproximadamente un cuarto (1/4) de hora luego de la puesta del sol). Hay comunidades Ashkenazím que acostumbran a encender las velas de Janucá en el momento que comienza el horario de la puesta del sol, al comenzar Bein Hashemashot.

54. ¿Por qué encendemos la Janukiá después de oscurecer?

Nuestras leyes establecen que se haga así, para que el alma judía no se desespere ante la oscuridad y recuerde que sólo basta un poquito de luz para disipar mucha oscuridad.

55.- ¿Existe alguna explicación para ello?

Todos nos hemos podido dar cuenta que todas las luces no son iguales. Hay luces que iluminan. Hay luces que encandilan. Hay luces que marean. Cuando sacamos una foto nos damos cuenta que una de las cosas importantes a tener en cuenta es que no falte… ni sobre luz. Excesiva o escasa luz a veces puede significar… oscuridad. Nuestros Sabios señalaron que cuando la Torá se refiere a los distintos exilios a los cuales estuvimos expuestos, el de Grecia (Iavan) se denomina “Joshej” – oscuridad.  Iaván (Grecia) quería imponer en el mundo una “religión” en la cual las artes, el deporte, la desnudez del cuerpo humano asumían un aire religioso. Los Jashmonaim (macabeos) “se arriesgaron”, lucharon porque los griegos habían prohibido la observancia de Shabat, Rosh Jodesh, Brit Milá;  lucharon por la Neshamá (alma) del pueblo judío. La Neshamá se llama la “vela” Divina que está en nuestras manos. Los macabeos buscaron y encontraron aceite puro. Muy poco. No alcanzaba para los ocho días que demora preparar aceite nuevo. ¿Qué se hace en tal situación? ¿se diluye? ¿se busca un aceite aunque no sea puro?  ¡No! El aceite debe ser puro, aunque sea poco, pero sano, intacto. Encendieron el poquito aceite puro que tenían y… ¡oh milagro! aguantó ocho días. Demostraron que no es la cantidad la que define las cosas. Se requiere pureza. Es posible que al comienzo haya solamente poca luz. El primer día, la Januquiá está casi vacía. Pero si el aceite es puro, al cabo de ocho días tenemos la Januquiá llena.

Restauraron el Bet HaMikdash (templo). Restauraron la Luz de la Torá.

La luz genuina de la Torá ha servido para que podamos ver, sin encandilarnos con los otros destellos ocasionales.

56. ¿Qué debo hacer en la víspera de Shabat?

En la víspera de Shabat, se encienden las velas de Janucá antes del horario de la puesta del sol, siendo éste el único día que se puede adelantar el encendido de las mismas. (Y la costumbre es encender las velas de Janucá, en vísperas de Shabat, veinte (20) minutos antes de la puesta del sol y poner aceite suficiente para que permanezcan encendidas hasta la media (1/2) hora posterior a la salida de las estrellas).

Aquel que sabe que durante el horario del encendido de las velas estará ocupado, en un momento de aprieto y teme no poder encenderlas en toda la noche, puede hacerlo antes del horario habitual, luego de Plag Haminjá (El último octavo del día. Este es el momento más temprano para aceptar el Shabat el viernes a la tarde) pero no recita ninguna bendición. Y de todos modos, en estos casos es preferible que si hay alguien que las encienda por él en el momento indicado, que lo haga en su lugar.

57. ¿Y si lo hago en el momento que se recibe el Shabat?

Una persona que encendió las velas luego de Plag Haminja, debe encenderlas nuevamente en el horario correcto (con la salida de las estrellas, ó con la puesta del sol según algunos Ashkenazim), sin recitar las bendiciones. Pero si encendió antes de Plag Haminjá, enciende nuevamente en el momento correcto, recitando las bendiciones.


58. Entonces, ¿Cuál es el mejor momento para encender las velas?

El mejor horario para encender las velas de Janucá es desde la salida de las estrellas hasta media (1/2) hora después. Si no las encendió en este momento, puede encenderlas en el transcurso de toda la noche hasta que amanezca, lo correcto es que las encienda en presencia de algunos de sus familiares para que haya difusión del milagro, y si las enciende solo no recita ninguna bendición. Sin embargo, quien desea bendecir, puede hacerlo ya que existe una opinión que lo permite (lo mismo se aplica a quien vive solo y enciende las velas tarde).

59. ¿Hay alguna opinión más precisa?

La costumbre aceptada en la mayoría de los lugares de encender las velas de Shabat y Iom Tov 18 minutos antes de Shkiá (la puesta del sol). Algunas comunidades adoptaron un tiempo más temprano como su costumbre propia al respecto del encendido de velas.

60. ¿Y si no se puede cumplir con ese tiempo?

Aquel que no pudo encender las velas en toda la noche y amaneció, es mejor que encienda hasta que comience el horario de la salida del sol, pero sin recitar ninguna bendición. Si comenzó el horario de la salida del sol, ya no enciende durante el día, y a la noche continúa encendiendo normalmente sin agregar ninguna vela ya que no podrá compensar su falta.

61. ¿Y cuáles son los tiempos del día?

  • Alot Hashajar
    El amanecer. Los ayunos comienzan a esta hora. De acuerdo al Maguen Avraham, el cálculo de las horas proporcionales (shaot zmaniot) comienza en éste momento.
  • Netz HaJamá
    Salida del sol. Para la mayoría de las opiniones, a diferencia del Maguen Avraham, el cálculo de las horas proporcionales comienza en este momento. Aquellos que quieren empezar a rezar el vatikín, comienzan la amidá con la salida del sol.
  • Ultimo tiempo para el Shemá
    Tres horas proporcionales (shaot zmaniot) del día. Este es el último momento para cumplir el precepto bíblico de recitar el Shemá IsraelBedieved – post facto – uno aún puede recitar el Shemá con sus bendiciones hasta la cuarta hora proporcional del día.
  • Jatzot
    La mitad del día. Se puede recitar Shajarit hasta este momento. Ayunos de medio día terminan en este momento.
  • Minjá Guedolá
    Media hora proporcional o 30 minutos después de Jatzot, cualquiera sea mayor. Este es el momento más temprano del día para recitar Minjá, la plegaria de la tarde.
  • Minjá Ketaná
    Nueve horas proporcionales y media después de la salida del sol.
  • Plag HaMinjá
    El último octavo del día. Este es el momento más temprano para aceptar el Shabat el viernes a la tarde. De acuerdo a Rabí Iehuda, si uno recita Minjá antes de Plag HaMinjáMaarív, la plegaria de la noche, puede ser recitada en cualquier momento después.
  • Shkiá
    La puesta del sol. El último momento para Minjá, la plegaria de la tarde. El tiempo que sigue después de Shkiá hasta Tzet HaCojavím es llamado Bein HaShmashot. Hay muchas leyes relacionadas a este período y puede ser categorizado como parte del día anterior o del siguiente.
  • Tzet Hakojavím
    La noche. El primer momento para recitar Maarív, la plegaria de la noche. Los ayunos de día completo terminan aquí. Es el primer momento para recitar el Shemá de la noche y Contar el Omer. Una mujer que completó su ciclo de siete días puros va a la Mikve en este momento. El Shabat y las festividades finalizan a esta hora y se puede volver a trabajar como durante la semana.
  • Shaá Zmanit
    Hora proporcional, es decir, un hora de acuerdo a la halajá – ley judía. Es la totalidad de horas de día (luminosas) dividido 12.

62. No todos estamos conscientes de este tipo de horario: ¿Qué hacemos entonces?

Quien sabe que no podrá estar en su hogar en el momento del horario de la salida de las estrellas, ó sea el horario preferible para encender las velas de Janucá, es mejor que encienda su mujer u otro familiar en el horario correcto, y de esta manera él cumple su obligación. Esto es preferible a que él encienda tarde por la noche.

63. Hay quienes estudian en las sinagogas, ¿Qué deben hacer para cumplir con la mitzvá?

Las clases fijas de Torá que se dictan en las Sinagogas entre el rezo de Minjá y Arvit ó luego de Arvit, no deben ser anuladas con el objetivo que los concurrentes puedan encender las velas en el horario más correcto, en caso de no poder ser adelantadas ó atrasadas. Y lo correcto es que, luego de haber dictado aquellos cursos, se le haga recordar a la Congregación el encendido de las velas de Janucá.

64.  ¿Qué hago con la Tefilá de Arvit?
Si debe recitar la oración de la noche (Arvit), y también encender las velas, primero (1º) reza, y luego enciende las velas, ya que nuestros Sabios dijeron que lo más frecuente se debe hacer antes y el rezo de Arvit es más habitual que el encendido de las velas de Janucá (y la costumbre Sefaradí en Israel, es rezar Arvit ni bien se pone el sol, cuando aún no es el horario para encender las velas de Janucá, y luego encenderlas). Si teme que al rezar pasará más de media (1/2) hora después de la salida de las estrellas, puede encender y luego rezar.

65. Los Ashkenazim y los sefaradím por lo general tienen algunas costumbres diferentes: ¿Qué pasa en este caso?

De acuerdo a la costumbre de algunos Ashkenazim que encienden las velas de Janucá enseguida de la puesta del sol, encienden antes del rezo de Arvit (y si rezan Arvit cuando aún es de día, pueden encender las velas de Janucá luego). Y según la costumbre de aquellos Ashkenazim que así como rezan Arvit luego de la salida de las estrellas encienden las velas de Janucá, hay algunos que anticipan Arvit al encendido y otros al revés.


66. Si se apagaron las velas después del tiempo “reglamentario”, ¿Puedo volver a encenderlas?

Generalmente, no hace falta volverlas a encender; sin embargo, puede haber quien desee encender nuevamente.
En este caso, ya se cumplió con la mitzvá y por lo tanto no hace falta volver a encender, si la persona igualmente quiere encender, puede hacerlo sin berajá. De hecho, alguno jajamím están de acuerdo con apoyar el deseo de quien quiere encender las velas nuevamente.

67. Hemos hablado que, de preferencia, debíamos usar aceite: ¿Cuáles son los aceites aptos para el encendido de la Janukiá?

Está permitido encender las velas de Janucá con toda clase de aceites, no obstante es mejor encender con aceite de oliva, ya que la Menorá (candelabro de siete brazos que se utilizaba en el Gran Templo de Jerusalém y en el cual ocurrió el milagro de Janucá) se encendía con aceite de oliva. Las velas de cera ó parafina también son aptas para encender las velas de Janucá, pero son preferibles los aceites aunque no sean de oliva por cuanto que el milagro de Janucá ocurrió por medio del aceite.

68. Leímos de muchos materiales, ¿Podemos mezclarlos?

Aquel que tiene aceite de oliva suficiente sólo para encender una (1) vela por noche, debe encender la primera (1º) vela de cada noche con aceite de oliva, y las restantes con otro aceite. Si sólo posee aceite de oliva y velas de cera, y no puede conseguir aceite de cualquier tipo, puede encender la primera (1º) vela con aceite de oliva y las sobrantes con las velas de cera.
Es preferible encender todas las velas correspondientes a cada noche con velas de cera ó parafina, a encender una (1) sola vela por noche con aceite de oliva.

69. La Halajá nos dice “primero aceite y después velas”: ¿Se puede el proceso inverso?

Aquella persona que preparó velas de cera para encender las velas de Janucá, y luego se le presenta la posibilidad de poder encender con aceite, debe sustituir las velas de cera por el aceite. Pero si ya comenzó a recitar las bendiciones anteriores al encendido, no debe cambiar las velas por el aceite.

70. ¿Cuáles son las mechas aptas para el encendido de la Janukiá?
Todas las mechas son aptas para encender las velas de Janucá, de todos modos, es mejor utilizar mechas confeccionadas con hilo de algodón ó de lino.


71. El mundo actual me ofrece janukiót eléctricas: ¿Puedo usarlas?

Las lámparas eléctricas ó a gas, no son aptas para cumplir con el precepto del encendido de las velas de Janucá. En caso de que una persona sólo tenga luces eléctricas ó a gas, debe encenderlas como velas de Janucá pero sin recitar ninguna bendición. Si luego se le presenta la oportunidad de encender con aceite ó velas, debe encender nuevamente recitando las bendiciones correspondientes.

72. Volvemos otra vez al Shabat y Janucá: ¿Qué hago en la noche en que estas dos fechas coinciden?
En la noche de Janucá que coincide con la noche de Shabat, también está permitido encender las velas de Janucá con todas las clases de aceites y mechas, incluso con aquellas que está prohibido encender las velas de Shabat.  Rambam y otros comentaristas permiten esto por la razón de que no se puede tener provecho de las velas de Janucá y si se apagan no es necesario volver a prenderlas ya que cumplió con la Mitzvá, no hay temor de que las vuelva a prender. Pero las velas de Shabat de las que puede aprovechar su luz, si ve que están por apagarse, puede llegar a evitarlo, y así estaría profanando el Shabat.


73. Sabiendo que en Shabat no puedo trasladar objetos, ¿Dónde debo ubicar la Janukiá?

La janukiá, en este caso, no debe ser colocada cerca de la entrada. Aprendimos anteriormente que la janukiá no debe ser ubicada en un lugar que pueda apagarse con el viento. Aparte de las consideraciones de Janucá, esta prohibición es especialmente importante por shabat, ya que extinguir fuego en shabat está prohibido. Por lo tanto está prohibido ubicar la janukiá de manera que al abrir la puerta se apague la llama. Aun que no se apague la llama, la ubicación de la janukiá junto a la puerta, causar acercar el aceite a la llama, (lo que hará la llama más larga) o alejar el aceite de la llama, (lo que la hará más corta). Alargar la llama está prohibido por la melajá de MAV-IR (prender fuego) y achicar la llama está prohibido por MEJABE (extinguir fuego)

74. ¿Cuál es la calidad del aceite que debo usar?

En general. Todo tipo de aceite que tiene sabor amargo (y por su amargura no es apto para el consumo) está permitido, como el caso de las velas de cera. Por la mayoría de las autoridades se considera que no está permitido encender las velas de Janucá con un aceite que esté en mal estado aunque cumpla con el requisito de no ser apto para el consumo.

75. Y si por “economía” mezclé varios tipos de aceite, ¿Puedo utilizarlo?

En el caso de que se hubiese mezclado aceite que sobró de Janucá con aceite común, si el aceite permitido es sesenta (60) veces más que el aceite prohibido, la mezcla es permitida, pero de no ser así, queda prohibida. Pero si es menor la relación, puede agregar aceite para que haya sesenta (60) veces más de aceite permitido y de esta manera podrá utilizarlo.

76.  Y entonces, ¿Cuáles son los aceites no aptos?

Hay cinco categorías para clasificar el aceite no apto: la primera de ellas, es la categoría del Orlá[3]
que es el aceite que proviene de los frutos que da un árbol los tres (3) primeros años de su vida o del ciclo de agricultura.

La segunda, es el aceite que proviene de ingredientes prohibidos como grasas de cerdo ó de animales que no se los mató como indica la Ley judía. Tampoco se permiten los aceites que provienen de la cocción con grasa animal.

La tercera categoría es hacer usufructo de aceites robados.

La cuarta categoría es la de aquellos aceites que provienen de los productos a los cuales no se les ha deducido el diezmo.

La quinta categoría es la de los aceites que provienen de los frutos de la shemitá.

Se puede incluir como sexta categoría la del aceite que se utiliza para idolatría.

77. ¿Existe alguna indicación sobre qué tipo de recipientes se deben usar para cumplir con la mitzvá?
La condición que aprueban nuestros sabios es que se utilice un candelabro bonito e importante para que honre Mitzvá. Ellos enumeraron quince (15) materiales en orden de preferencia:
1º – Oro –
2º – Plata –
3º – Bronce dorado –
4º – Bronce rojizo –
5º – Hierro –
6º – Estaño –
7º – Plomo –
8º – Vidrio –
9º – Madera –
10º – Hueso –
11º – Cerámica bañada –
12º – Cerámica nueva –
13º – Cáscara de Granada –
14º – Cáscara de Nuez India –
15º – Cáscara de Árbol –

78. ¿Pueden estar los candelabros rotos?

No se deben encender las velas en un candelabro que esté en mal estado (roto). El candelabro debe mantenerse por sí mismo y no con la ayuda de otro objeto ó de la pared.

Un recipiente de arcilla es descalificado porque no puede volver a verse como nuevo. Sin embargo, un recipiente de vidrio o de metal pueden utilizarse aunque no parezcan nuevos, pues es posible hacerlos parecer nuevos. Lo mismo se aplica a nosotros: si creemos que siempre podemos cambiar y dar vuelta una nueva página, la Luz de Adonai brillará sobre nosotros, sin importar cuán viejos seamos. Pero cuando abandonamos la esperanza de volver a comenzar, cuando abandonamos debido a que “estamos muy viejos”, la Luz de Adonai no puede brillar sobre nosotros, por más jóvenes que seamos.

Aprovechemos, para este caso, las palabras que enseñó el Rabí Najmán de Breslov:

¡Guevalt! [4]¡Nunca te vuelvas viejo!

 

79. ¿Por qué un recipiente de arcilla no sirve?

Un recipiente de arcilla se puede utilizar para encender en él una (1) sola vez, porque luego del primer (1º) encendido se pone viejo. Pero si sólo tiene este recipiente, puede volver a usarlo emblanqueciéndolo todas las noches al fuego.

80. Si uso aceite, por supuesto, necesito mechas: ¿Cada cuanto debo cambiarlas?

No hay obligación de sustituir las mechas todas las noches, sino que, se pueden utilizar las mechas en las siguientes noches hasta que se consuman por completo. Hay quienes acostumbran a cambiarlas todas las noches en recuerdo del candelabro (Menorá) que se encendía en el Gran Templo de Yerushaláim, el cual todas las noches se encendía con mechas nuevas.

81. Debido a que estoy utilizando mechas, ¿Qué nos dice la halajá respecto a la ubicación de cada una de ellas?

En primer lugar, debe considerar en donde ubicó las mechas: si varias mechas fueron colocadas en un recipiente, y antes de encenderlas fueron separadas con un objeto, son consideradas cada una como una (1) vela por sí misma. Pero si no las separó antes de haberlas encendido, no son consideradas ni siquiera una (1) sola vela, sino como una antorcha que no sirve para cumplir con el precepto del encendido de las velas de Janucá. En este caso debe apagarlas, separar las mechas con un objeto, y luego volver a encenderlas sin bendecir.

82. ¿Y cuál es la distancia establecida?

Se nos enseña que quien haya colocado varias mechas en un mismo recipiente, previo al encendido debe separarlas con un objeto, si es que estaban distanciadas unas de las otras en menos de un centímetro y medio (1,5 cm.), pero si la distancia entre ellas era de un centímetro y medio (1,5 cm.) ó mayor, cumple con la Mitzvá. Y de todos modos, hay quienes argumentan que incluso que estén separadas con la distancia correspondiente, igualmente, debe separarlas con un objeto previo al encendido, y esto es preferible.

83. Y si hablo de una janukiá, ¿cuál es la forma que debe tener el candelabro?
Un candelabro de forma circular, que sus brazos están distanciados un centímetro y medio (1,5 cm.) ó más, sirve para encender en él las velas de Janucá. De todos modos, es mejor encender en un candelabro recto (en el que igualmente cada vela debe estar separada de la otra en un centímetro y medio (1,5 cm.) ó más, sino se considera como una antorcha). Asimismo, deben estar colocadas a la misma altura (no una más alta y otra más baja), a menos que sólo disponga de aceite para la primera (1º) vela de cada noche y el resto sean velas de cera ó parafina y tal vez no queden a la misma altura que la de aceite.

84. Pero estamos acostumbrados a colocar el shamash en un lugar que esté a diferente nivel del resto de las velas: ¿Esto a que se debe?

Las velas de Janucá son sagradas, y entre ellas no se cuenta el shamash (vela piloto), que sirve sólo para prenderlas. Esto nos enseña que aquella persona que se esfuerza por “alumbrar” a los demás espiritualmente, a la larga también asciende en su propia espiritualidad.


85. Entre los que no usan janukiá sino recipientes diversos, existen los que tienen 2 orificios o bocas: ¿Qué hago con ellos?

Un recipiente que tiene dos (2) bocas, sirve para encender dos (2) velas. Por lo tanto, en la segunda (2º) noche enciende en este objeto y se considera que encendió dos (2) velas, como corresponde a la noche. Y de acuerdo a la costumbre Ashkenazí, en donde cada hijo varón de la casa enciende su propio candelabro, incluso en la primera (1º) noche que enciendan entre dos (2) sobre este candelabro de dos (2) bocas, prendiendo una (1) vela cada uno. (De todos modos, en nuestro tiempo en que se acostumbra agregar una (1) vela cada noche que no enciendan dos (2) personas en la primera (1º) noche sobre un candelabro de dos (2) bocas, porque los que lo vean pensarán que una persona encendió dos (2) velas y que por ende se encuentran en la segunda (2º) noche de Janucá, y no se sabrá que en realidad es la primera (1º) noche. (De todos modos, en una Janukiá que tiene ocho (8) brazos y cada una de las dos (2) personas enciende en el brazo opuesto respecto al otro, es permitido ya que no dará lugar a dudas de que una persona sola encendió dos (2) velas, ya que en tal caso las hubiese encendido una (1) al lado de la otra).

Asimismo, dos (2) personas que tienen un patio en común, pero viven en dos (2) departamentos separados, ó viven en un (1) sólo departamento pero son independientes económicamente (y por ende cada uno debe encender su propia Janukiá), tienen permitido encender las velas de Janucá en un candelabro de dos (2) bocas, cada uno su propia vela.

86. Se acabó la fiesta… me sobra aceite y mechas… ¿Qué hago con ellas?

Después de la octava (8º) noche, el aceite que sobra y las mechas utilizadas deben quemarse, ya que los mismos se emplearon para una Mitzvá determinada y ahora no pueden ser utilizadas para otro fin. Hay quienes dicen que si colocó aceite sin calcular la cantidad, y no aclaró que lo que sobrara no era destinado para la Mitzvá, incluso que haya puesto más aceite de lo debido, no se puede tener provecho de lo que sobra y debe ser quemado. Por ende lo correcto es que aclare de antemano que el aceite que utiliza para el precepto es simplemente el suficiente para que las velas ardan durante media hora, que es el tiempo recomendado.

87. Si no lo quemo, ¿Lo puedo guardar para el año entrante?

El aceite que sobra después de la octava (8º) noche se quema y no se puede dejar para el año entrante, por ser que puede llegar a utilizarlo en el transcurso del año, e incluso que sea un aceite no comestible, por cuanto que puede ser utilizado para encender, debe quemarlo como fue explicado.

88. Si el aceite que me sobró, todavía está en la botella, ¿Qué hago con él?

El aceite que sobra en la botella, incluso que se haya comprado especialmente para Janucá, puede ser utilizado para el uso que uno desee. De este modo, también si uno colocó aceite para las velas en un candelabro y no las encendió allí, puede utilizar el aceite para lo que desee ya que el aceite que prohibieron los Jajamim es el que se utilizó para cumplir la Mitzvá y sobró luego de apagarse las mechas antes de concluir la Mitzvá. De todas maneras hay que recordar que el aceite autorizado por la halajá no necesariamente es útil para el consumo.

89. A nivel general, ¿hay algo permitido y algo prohibido con el uso de la luz de las velas? Está prohibido hacer usufructo de la luz que arrojan las velas de Janucá, por lo tanto, no se puede leer o contar dinero, etc. a la luz de la luminaria de Janucá.  Una vez cumplida media hora del encendido se puede utilizar la luz de estas velas para todo lo que necesite.


90. ¿Puedo comer antes de encender las velas de janucá?

Está prohibido comer más de cincuenta y seis (56) gramos (Cabetzá) de pan, tortas u otros alimentos provenientes de los cinco (5) cereales, media (1/2) hora antes de comenzar el horario del encendido de las velas de Janucá. Y es bueno que esta conducta la adopten todos los integrantes de la familia, aunque sea una familia Sefaradí que enciende la vela únicamente el dueño de casa.

Pero otras comidas como pescados, carnes, verduras, frutas, etc., se pueden comer en el momento y la cantidad deseada. Así también está permitido beber cualquier bebida que no contenga alcohol, té ó café, no obstante es apreciado quien no come ni bebe nada antes de encender las velas de Janucá.

91. ¿Puedo dormir antes de encender las velas de Janucá?

Está prohibido dormir, siquiera un poco, ó comenzar un trabajo media (1/2) hora antes del horario del encendido de las velas. Luego de encender las velas está permitido trabajar; las mujeres acostumbran a abstenerse de trabajar media (1/2) hora luego del encendido de las velas.

92. ¿Puedo estudiar antes de encender las velas?

Está prohibido estudiar Torá desde el momento que comenzó el horario de encender las velas. Antes de este horario, incluso dentro de la media (1/2) hora anterior, está permitido.
Como ya se explicó previamente, si hay cursos fijos que se dictan en Templos ó Yeshivot por la noche luego del rezo de Arvit , ellos se pueden dictar normalmente ya que tememos que la gente no regrese a estudiar después de encender las velas. Luego de finalizado el curso, que enciendan las velas de Janucá en sus casas.

93. ¿Parecen muy complicados los puntos anteriores: ¿Por qué así?

Los Sabios establecieron estas prohibiciones simplemente, porque la persona se puede olvidar de encender las velas por estar ocupado en comer ó trabajar. Por eso, si uno le solicita a su compañero que le recuerde encender las velas, puede comer incluso cincuenta y seis (56) gramos de pan ó de derivados de los cinco (5) cereales, ó trabajar dentro de la media (1/2) hora anterior al horario del encendido. Sin embargo, al llegar el horario de encender las velas debe encenderlas rápidamente y no anteponer ninguna otra ocupación.

94. Suele suceder que se nos olvide el horario del encendido de las velas, porque estamos comiendo o trabajando: ¿Qué se hace en este caso?

Si ya comenzó a comer ó realizar alguna labor dentro de la media (1/2) hora anterior del horario del encendido, al llegar el horario debe interrumpir y encender las velas. También quien comenzó alguna labor antes de la media (1/2) hora, es conveniente que interrumpa y encienda las velas a pesar que no es obligatorio, en este caso.

95. ¿Cuáles son las Berajot previas al encendido?
Antes de encender las velas la primera (1º) noche de Janucá se recitan tres (3) bendiciones:

La primera es: “Lehadlik ner Janucá“. (Y los Ashkenazim dicen “Ner shel Janucá“).

Luego se bendice: “Sheasá nisím laabotéinu bayamím hahém bazmán hazé”.
Y la última bendición es: “Shehejeiánu vekiemánu vehiguiánu lazmán hazé”.

Es muy importante que se haga la bendición previamente al encendido de las velas, ya que sobre todos los preceptos se bendice previo a realizarlos, y no debe comenzar a encenderlas sin previamente haber concluido con el recitado de las bendiciones correspondientes.

96. ¿Qué pasa si encendí las velas antes de bendecirlas?

En caso de que en la primera (1º) noche se haya olvidado de bendecir previo al encendido de las velas y se percató de su error luego que prendió la vela aunque sea antes de encender el Shamash (vela adicional), sólo recita las dos (2) últimas bendiciones (“Sheasa” y “Shehejeianu”), por cuanto que la primera (1º) bendición era por el encendido y ya las encendió previo a recitarla.
Si notó su error luego de media (1/2) hora de haber encendido las velas, no recita ninguna Berajá y la Berajá de “Shehejeianu” la recita la noche siguiente.

97. ¿Es lo mismo para todas las noches?

Aquel que se olvidó de bendecir en alguna otra noche en la cual se encienden más de una (1) vela, si aún no concluyó de encender todas las velas, puede recitar todas las Berajot incluso la primer (1º) bendición (“Lehadlik”); pero si terminó de encender todas las velas, aunque quede por encender el Shamash (vela adicional), sólo recita la segunda (2º) bendición (“Sheasá Nisím”) en el caso de que todavía no haya pasado media (1/2) hora del primer (1º) encendido. Luego de este lapso no recita ninguna bendición, esa noche.

98. Hasta el momento hemos hablado de error en las dos primeras bendiciones: ¿Qué pasa con la bendición del Shehejeiánu?

Quien no recitó en la primera (1º) noche la tercera (3º) bendición de “Shehejeianu”, puede hacerlo hasta media (1/2) hora luego de haber encendido las velas. Si se acordó después, recita la bendición de “Shehejeianu” en la segunda (2º) noche al encender las velas. Si en la segunda (2º) noche también se olvidó de recitarla, debe hacerlo en la tercera (3º) noche y debe obrar así hasta la octava (8º) noche. Si incluso en la octava (8º) noche se olvidó de bendecir, dentro de la media (1/2) hora posterior al encendido puede hacerlo, pero si pasó este lapso ya no.

99. Al no recitar la bendición del Shehejeiánu, si no quiero dejarlo para el otro dia, ¿En que momento puedo hacerlo?

Si no recita la bendición de “Shehejeianu” dentro de la media (1/2) hora posterior al encendido, no tiene permitido hacerlo luego, por cuanto que esta bendición fue decretada por el encendido de las velas y no por los días de Janucá. Lo mismo ocurre con la bendición “Sheasá Nissim”, que si no la recitó dentro de la media (1/2) hora posterior al encendido, no puede recitarla luego.

100. Como ya habíamos visto, la mujer puede encender las velas, y si a ella se le olvida, ¿Qué se debe hacer?

Cuando una mujer encendió en la primera (1º) noche por su familia, aunque haya olvidado recitar la bendición, el marido al encender en la segunda (2º) noche no recita “Shehejeianu”, ya que cumplió con su deber a través de su esposa, incluso que no la haya escuchado recitar las bendiciones. La Mitzvá de Janucá es del hogar y al prender uno (1), incluye a todos.

101. Aquel que no sabe recitar las bendiciones, puede hacer que otra persona le recite las mismas y él conteste al término de cada una Amen sin decir “Baruj Hu Ubaruj Shemo”, y luego enciende las velas por sí mismo.

102. Y si el problema no es de bendición sino de número de velas, ¿Qué nos dice la halajá? Aquel que se equivocó y encendió una (1) vela menos a lo que correspondía esa noche, por ejemplo en la quinta (5º) noche que se encienden cinco (5) velas, sólo encendió cuatro (4) y luego se percató de su error, debe agregar la vela faltante sin recitar ninguna bendición. Lo mismo se aplica en el caso de que al encender las velas sólo tuviera cuatro (4) velas y luego consiguió otra (y así en el resto de las noches). Aunque haya conversado antes de prender la vela que falta.

103. Si me encuentro fuera y me dirijo a mi casa, y veo las velas encendidas en otro sitio, ¿Puedo hacer una bendición sobre estas velas encendidas? Esto es una situación frecuente en ciudades donde las comunidades judías son muy numerosas: entonces, aquella persona que ve las velas de Janucá ya encendidas por otra persona, puede decir la bendición, aunque él no las haya encendido, sólo si se cumplen estas tres (3) condiciones:

1. Que no haya encendido ni oído de otra persona las bendiciones del encendido de las velas esa noche.

2. Si sabe que en toda la noche no encenderá las velas.

3. Nadie enciende las velas por él en su casa.

Al cumplirse todos estos requisitos, aquella persona que ve las velas encendidas pertenecientes a otro individuo dentro de la media hora en que fueron encendidas, recita la bendición de “Sheasa Nissim” y “Shehejeianu” (esta última únicamente en la primera (1º) noche); pero no recita la bendición de “Leadlik Ner Janucá” por cuanto que él no enciende las velas.

104. Y cuando llega a su casa, encuentra velas encendidas, ¿Qué debe hacer?

Aquel que ve las velas encendidas, las bendice siempre y cuando esté dentro de la media (1/2) hora a partir de su encendido, mas si transcurrió este lapso de tiempo, no bendice sobre ellas por cuanto que finalizó el tiempo del encendido de aquellas velas. Incluso aquel que dude si las velas que observa, fueron encendidas hace más de media (1/2) hora, no puede recitar ninguna bendición, ya que es una regla que siempre que dudamos referente a bendiciones no las recitamos (Safek Berajot Leakel). Así también quien observa las velas encendidas por un menor de trece (13) años no recita ninguna bendición.
Alguien quien es considerado estricto consigo mismo y observa las velas de otra persona, puede formularla, aunque  no sea merecedor de hacerlo.

105. ¿Qué hace cuando llega a la sinagoga o al Templo y las velas ya están encendidas?

Está permitido bendecir cuando uno observa las velas que se encienden en el Templo, siempre y cuando se cumplan los tres (3) puntos anteriormente indicados.

 

 

106. ¿Por qué se prende la Janukiá en el Templo?

 

Existen varios motivos por los cuales se acostumbró a encender las velas de Januca en las Sinagogas:

En algunos países donde vivieron nuestros antepasados, les estaba prohibido encender las velas en sus hogares, por eso acostumbraron a prender las velas en la Sinagoga para que de este modo pudieran todos cumplir con este Santo precepto.

Otro motivo es que aquellas personas que desconocen este precepto, puedan cumplir con la norma a través del encendido en la Sinagoga, así como los viajantes que se encuentran en otra ciudad y nadie enciende por ellos en sus casas ni tampoco pueden encender en el lugar en donde están.

Otro motivo es, en recuerdo del Gran Templo de Yerushalaim, ya que allí fue donde ocurrió el milagro de Janucá

Y por último, ya que en las Sinagogas se congrega mucha gente, es más grande la difusión del milagro.

107. ¿Hay alguna indicación especial acerca del encendido de las velas de Janucá en la sinagoga?

En el momento de encender las velas en la Sinagoga debe haber diez (10) personas (Minyán). En caso de no encontrarse diez (10) personas (Minyán) se encienden las velas sin recitar las bendiciones.

108. ¿Quién enciende las velas en la sinagoga?

Es costumbre de aquel que luego de haber encendido la primera (1º) vela en la Sinagoga, habiendo recitado las bendiciones correspondientes, honre a otras personas presentes en la Sinagoga al encender las velas restantes.

109. ¿Se puede obtener algún provecho de las velas encendidas en la sinagoga?

Así como se prohibió tener provecho de las velas de Janucá del hogar, tampoco se puede tener provecho de las de la Sinagoga hasta que no haya transcurrido media (1/2) hora desde su encendido. Por ende se acostumbra poner un “Shamash” junto a las velas de Janucá también en la Sinagoga.

110. Cuando las luces encendidas hacen parte de una Janukiá eléctrica o a gas, y las ve encendidas, ¿Puede hacer la bendición?

Si las velas que ve están encendidas a gas ó con luz eléctrica definitivamente no puede bendecir al observarlas, por lo que ya se repasó en puntos anteriores.

111. Volviendo al tema de los que hacen viajes largos en avión, tren o barco, ¿Puede recitar la bendición si nove las velas?

Aquel que no puede encender ni ver las velas de Janucá, por estar en los casos citados, no puede recitar ninguna de las bendiciones correspondientes al encendido, por cuanto que estas bendiciones fueron decretadas por las velas y no por los días de Janucá.

112. ¿Se puede trabajar normalmente en Janucá?

Se nos enseña que el trabajo debe hacerse tal como se hace en todos los días del año. De todos modos, las mujeres acostumbran a no realizar ningún trabajo durante la primera (1º) media (1/2) hora de haber encendido las velas en sus casas. Y hay mujeres que acostumbran a no trabajar en ningún día de Janucá, siendo esta postura incorrecta y se debe anular por cuanto que conduce al aburrimiento. De todos modos hay una opinión que sostiene, que la mujer debe privarse de realizar trabajos que impliquen mucho esfuerzo sólo en el primer (1º) y último día de Janucá.

113. ¿Se puede dar Tzedaká?

No sólo se puede sino que también se acostumbra a aumentar la cantidad y la calidad de la caridad (Tzedaká) en Janucá.

 

114. ¿Se debe leer la Torá durante los días festivos de Janucá?

Durante todos los días de Janucá se lee de la Torá acerca de las ofrendas que acercaban los príncipes de las tribus de Israel en la inauguración del Tabernáculo (Mishkán), que figuran en la Perasha Nasó. El motivo de tal lectura es que en Janucá se inauguró el Altar del Gran Templo de Ierushalaim a través de los Jashmonaim. Dijo Rabí Janina: “El 25 de Kislev culminó la construcción del Tabernáculo, y quedó guardado hasta el 1º de Nisan (día de la inauguración). Dijo el Todopoderoso debo retribuirle (al mes de Kislev). ¿Con qué le pagó? con la inauguración de los Jashmonaim (en el mes de Kislev)”.

115. ¿Cuáles son las Parashiót a leer?

En el primer (1º) día de Janucá se acostumbra a leer en la Torá desde la Perashá de “Bircat Cohanim” (libro de Bamidbar, 6:25), ya que el milagro de Janucá ocurrió a través de Cohanim y así es la costumbre Sefaradí. Otros acostumbran a comenzar la lectura de la Torá en “Vaiei Beiom Kalot Moshe” (Bamidbar 7:1).

Si se equivocaron y leyeron, por ejemplo, en el segundo (2º) día de Janucá la parashá del tercer (3º) día y ya terminaron con la lectura no deben leer nuevamente y cumplieron con la Mitzvá, y aunque no hayan devuelto el Sefer Torá a su lugar no deberán leerlo. Lo mismo se aplica en el resto de los días de Janucá.

116. ¿Qué se parashá lee en el Shabat de Janucá?

En el Shabat que coincide con Janucá se sacan dos (2) Sifre Torá y se lee en el primero (1º) la Parashá de la semana. Luego se recita Jatzi Kadish y el Maftir lee en el segundo (2º) Sefer la Parashá concerniente a los sacrificios que hacían los príncipes correspondientes al día de Janucá en que se encuentre. Recita Jazti Kadish y lee la Haftará “Roni Vesimji” (Zejariá 2:14 hasta 4:7) ya que fue dicho en la misma: “y miré, y he aquí una Menorá de oro”. Después de la Haftará recita las bendiciones correspondientes. No menciona a Janucá en las bendiciones de la Haftará, dado que la misma se lee por ser Shabat y no por Janucá.

117. ¿Cómo enciendo las velas en el motzaéi Shabat, para el Havdalá?

En la Sinagoga, con la culminación de Shabat, se encienden primero (1º) las velas de Janucá y luego se recita Havdalá (oración que da por concluido al Shabat). De esta manera, se pretende atrasar lo más posible la terminación del Shabat (a pesar que para la persona que enciende culmina Shabat al encender las velas de Janucá, para el resto de los concurrentes no), y también en este orden hay más difusión del milagro, ya que el público aguarda en la Sinagoga para escuchar la Havdalá. En el hogar se recita la Havdalá previo al encendido de las velas de Janucá, porque laHavdalá es frecuente y lo más frecuente tiene prioridad. De todos modos al encender, culmina Shabat para él y no hay razón para atrasar la Havdalá como en la Sinagoga.

 

118. Durante Janucá, ¿Cuándo es el mejor momento para el Motzaéi Shabat?

Es bueno no comenzar a hacer ningún trabajo al término de Shabat, hasta setenta y dos (72) minutos después del horario de la salida de las estrellas, como sostiene Rabenu Tam, y por lo tanto se debe encender las velas de Janucá luego de este tiempo.

119. ¿Pueden presentarse dos celebraciones simultáneas con Janucá?

Hay quienes acostumbran a encender velas de Janucá en fiestas (como ser una fiesta de Janucá, un casamiento ó un Bar Mitzvá) a pesar que no se efectúan en la sinagoga, ya que hay mucho público presente y se difunde el milagro de Janucá, así como en la sinagoga. De todos modos no se recita ninguna bendición, a menos que luego del encendido recen Arvit (rezo de la noche) en ese lugar.

120. ¿Hay alguna indicación para otros rezos?

Recordar que en Bircat Hamzón debe incluirse el texto de “al hanissim”, en la segunda bendición antes del párrafo “al hakol”(para recordar así Janucá). Si olvidó pronunciar “al hanissim” en el bircat hamazón y lo recuerda después de haber concluido la segunda bendición, o sea tras haber pronunciado el nombre de Adonai en esta bendición, ya no podrá incluirlo. De todas formas, también en el bircat hamazón es apropiado que, de haber olvidado “al hanissim” lo incluya en el párrafo de “harajaman”.

Algunos dicen que opinan lo siguiente: si se olvidó de recitarlo y lo recordó antes de decir “Baruj Atá”, de la bendición de “Al Haáretz Veal Hamazón”, vuelve y recita “Veal Hanisím” en el lugar correcto y continúa con “Veál Hakól”.

A manera de conclusión:

Janucá no es solamente una celebración de los milagros realizados en el pasado. Tampoco es una conmemoración de la gente justa que vivió en un pasado distante. Es una luz directriz para todos aquellos que andan por las sendas de la vida, en todas las épocas, para ayudarlos a ver en la oscuridad de sus vidas personales y llegar a ser parte de la historia. Es el estímulo para aquellos que enfrentan situaciones infranqueables como resultado de su historia personal. Es la declaración de que El Eterno hará milagros para nosotros cuando valerosamente nos aprestemos a la batalla. Es la inspiración para que seamos nuestros propios Macabeos en la lucha interior. También es el saber que HaKadosh Baruj Hú está con nosotros, aún cuando perdamos la batalla.

Enciende tus propias velas. Enciende tu alma. Janucá es tu historia

ADAPTADO DEL SHULJAN ARUJ – OREJ JAÍM

Para uso personal y no con fines lucrativos, puede redistribuirse mediante cualquier medio físico o electrónico, citando la fuente.

Terminado de redactar el 30 de Noviembre de 2010 (24 de Kislev 5771)


[1]Consultar más adelante, lo que corresponde a la división halájica del día.

[2] Consultar las halajot respecto a las mezuzot.

[3] La ley de Orlá viene del siguiente mandato: (Vayikrá / Levítico 19:23-25).

“Cuando hayáis entrado en la tierra y plantado toda clase de árboles frutales, os abstendréis de sus frutos que serán como bloqueados para vosotros. Por tres años os serán bloqueados, y su fruto no se comerá.
El cuarto año todo su fruto será santo, una ofrenda de alabanza al Eterno.
El quinto año podréis comer de su fruto, para que os aumente su producción. Yo soy el Eterno, vuestro Elohim.”

Veji tavóu el haáretz unetatém kol étz maajál vaaraltém orlató et pirió shalósh shaním yiheyé lajém arelím lo yeajél. Ubashaná hareviít yiheyé kol pirió kódesh hilulím laAdonai. Ubashaná hajamishít tojlú et pirió leosíf lajém tevuató ani Adonai Elohéijem.

[4] Sin traducción específica pero quiere decir: “Quiera El Eterno intervenir en mi nombre”

 

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Bar Mitzva

Algo que nadie ha dicho…

¿Qué es?

En hebreo el término se aplica a un muchacho que complete la edad de trece años, quien ha alcanzado, en ese momento, la edad de responsabilidad religiosa.

En arameo, (antiguo idioma semítico) bar quiere decir hijo de, y mitzvá en hebreo significa precepto o mandamiento. Entonces, Bar Mitzvá es el hijo del precepto o hijo del mandamiento.

Precepto, quiere decir regla, mandato, orden, ley, sistema, es así que ser un hijo del precepto representa ser un hijo de la Ley, preferentemente entendida como la Ley otorgada por el Eterno a los hombres en el Libro de los Libros que es la Torá, y una persona dispuesta y consciente a integrarse como elemento del gran sistema del Orden Universal.

Debemos entonces recordar que, el precepto o mandamiento (especialmente el de la Torá) es una orden emanada de una Autoridad, que para el caso de la Tora, es Adonai, y está dirigida, dicha orden, al súbdito; quien TIENE Y DEBE cumplirlo, le guste o no, lo considere conveniente o necesario, o no, crea o no en la autoridad del cual emana.

Fuentes y origen.

Tratando de buscar el origen de la palabra y la costumbre “Bar Mitzva” se encuentra una posible opción en la literatura del siglo 14 cuando aparecen los términos rabínicos de “gadol” (refiriéndose a un adulto) o el término “bar onshin” (hijo del castigo), este último señalando que la persona es lo suficientemente responsable para ser castigado por sus errores y actitudes negativas. (Veamos la tabla a continuación).

El padre en la ceremonia de la Bar Mitzvá suele decir la siguiente oración:???? ??? ????? ??????? ??? ????? ?????? ????? ????Baruj Atá Adonai Elohéinu Mélej Haolám shepetaráni meanshó shelazé.Bendito eres Tú, Adonai, Rey del Universo, que me has liberado del castigo relacionado con este muchacho.

Respecto a la ceremonia que conocemos actualmente, hay grandes diferencias de opiniones: muchas fuentes nos revelan que ella no existía en los tiempos bíblicos, de la Mishná  ni mucho menos en el Talmud. Al referirnos a la Torá solamente encontramos en los libros de Shemot y Bamidbar, el cumplimiento de la mayoría de edad, la cantidad de años necesaria para entrar al ejército y, allí está descrita como la edad de 20 años; sin embargo, se encuentran comentarios como los de la fundación Pardés[1], que asegura que en la época del 2º Templo existía una costumbre en la cual los sabios bendecían a los niños que habían llegado a la edad de 13 años y se disponían a ayunar en Yom Kipur. Aseguran también, para apoyar a la ceremonia como la conocemos, que en la Mishná está escrito que el chico a los 13 años, y la niña a los 12 años, no solo alcanza la pubertad, sino que también adquiere la conciencia completa de lo que el Yetzer Hatov significa, por lo tanto, a partir de esa edad, los jóvenes ya adquieren responsabilidad sobre sus actos. Antes de las edades anotadas, es el Yetzer HaRá -inclinación hacia lo negativo- lo que prevalece (Pesikta derab Kaana, anexos parashá 3).

La misma fundación asegura que existen registros acerca de cómo los marranos de España y Portugal les revelaban su origen judío a los jóvenes al cumplir los trece años, ya que consideraban que a esa edad era posible confiar en su discreción.

El Kli Yakar[2] dejó en sus enseñanzas el comentario que la Bar o Bat Mitzvá se asemeja a los bikurim (primicias), donde el joven o la jovencita empiezan a florecer, a mostrar sus primeros frutos y a partir de ese momento, se adhieren a los 613 mandamientos y a la vida de la Torá.

Otras de las fuentes consultadas se refieren  a la Bar Mitzva como una época en la que el joven coloca sobre sus hombres, por primera vez a la Torá, física y espiritualmente, de una manera alegre, sin estímulos ajenos, con naturalidad y los comparan con la fiesta del Matán Torá o Shabuot, en la cual, todo el pueblo celebró, con gozo, júbilo y alegría, la entrega del preciado regalo de la Torá. Este punto lo apoyan los escritos del The Jidushéi HaRim que dice, que cuando la Torá fue dada, esto se realizó sólo una vez, y allí fue aceptada; de igual manera, la Torá es  entregada y aceptada una sola vez, en una ocasión especial

Otras fuentes de origen no claro apoyan la idea que El Talmud utiliza el término “bar mitzva” como una referencia hacia una bendición dada por los padres hacia sus hijos en el momento en el cual él le otorga a su hijo la total y completa responsabilidad para la observancia de las leyes judías.

Hay quienes dicen que la primera descripción de una Fiesta de Bar Mitzvá se originó en Polonia hacia los años 1500 de la E.C, basándose también en una costumbre alemana, donde el evento de la lectura de la Torá se acompañaba de una explicación dirigida a toda la comunidad presente y a partir de allí se les invitaba a comer y beber; sólo a finales del siglo 19,  en la ciudad de Nueva York, por los rabinos locales, fue convertida en “la más grande celebración que el judaísmo pueda tener”.

¿Cómo se originó?

Hay dos teorías posibles: una que señala los finales del siglo 19, en el medio del Judaísmo reformista, y otra, con una fecha más precisa, en 1922, por el judaísmo reconstruccionista; sin embargo, hay quienes prefieren apoyarse en hipótesis que la celebración se originó en la antigüedad por escritos tales como el de Samuel haKatán en el que dice que al completar los trece años, se llega a la “edad de los mandamientos” porque se refiere a lo escrito en la Torá cuando a Leví, el hijo de Yaakov, se le describe con una edad de 13 años, comienza a ser llamado ish – hombre, tal como está escrito en  Bereshit. 34:25 que dice:

Aconteció que al tercer día, cuando estaban adoloridos, dos de los hijos de Yaakov, Shimón y Leví, hermanos de Diná, tomaron cada uno su espada y entraron en la ciudad que estaba tranquila, y mataron a todo varón.

Vayehi bayóm hashlishí biheyotám koavím vayikjú shnéi benéi Yaakov Shimón veLeví ajéi Dina ish jarbó vayavóu al haír betaj vayahargú kol zajár.

En los escritos de Simon Zema Duran[3], también se dice que está implícito como la Bar Mitzva es una bendición que se da, públicamente, al joven de trece años, en relación con su entrada a la edad adulta.

En otro texto, el Maseket Sofrim[4], se encuentra la costumbre de iniciar al niño (que vivía en Jerusalém) en el proceso de ayuno, uno o dos días antes del Yom Kipur que corresponde al momento del inicio de su madurez, para cuando llegue a la edad correspondiente, sea bendecido por el cohen o por los ancianos, “obligándolo” a tomar parte de la oración, con un segmento de la Torá y que garantice, mediante votos y  promesas, que empieza desde este momento, a realizar buenas acciones.

Una explicación para el paso a la “edad de las responsabilidades es tomada de la Torá, Bereshit 25:27, en el que dice “y los muchachos crecieron: ”

Y crecieron los niños, y fue Esáv diestro cazador, hombre del campo; y Yaakov, hombre íntegro, que habitaba en tiendas.
Vayigdelú hanearím vayehí Esáv ish yodéa tzaíd ish sadé veYaakov ish tam yoshév ohalim.

Antes de esa edad, dependían de lo que hacía su padre, Itzják.

También se apoya la hipótesis en los relatos jasídicos que dicen que Abraham rechazó la idolatría de su padre, a la edad de 13 años.

Para recalcar la hipótesis de que la mayoría de edad se adquiere a la edad de “la Bar Mitzva” hay que repasar un aspecto que parecen olvidar los católicos y los cristianos: este  es el origen judío de Jesús: es por ello que hay que revisar lo que está escrito en los libros llamados Nuevo Testamento o también Brit Jadashá por algunos, en ellos se encuentra una descripción histórica: dicha descripción habla de Jesús, Yeshu, o Yeshúa a la edad de doce años, cuando adquiere la mayoría de edad religiosa, y estos párrafos de esos libros relatan cómo se desenvolvía ante los maestros de la Torá; para entenderlo, es bueno que repasemos lo que está escrito en Lucas 2:42-48[5]

42 Cuando cumplió doce años, fueron allá según era la costumbre.43 Terminada la fiesta, emprendieron el viaje de regreso, pero el niño Jesús se había quedado en Jerusalém, sin que sus padres se dieran cuenta.44 Ellos, pensando que él estaba entre el grupo de viajeros, hicieron un día de camino mientras lo buscaban entre los parientes y conocidos.45 Al no encontrarlo, volvieron a Jerusalém en busca de él.46 Al cabo de tres días lo encontraron en el templo, sentado entre los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas.47 Todos los que le oían se asombraban de su inteligencia y de sus respuestas.48 Cuando lo vieron sus padres, se quedaron admirados.

Del escritor Josefo, también encontramos unas frases personales, que quieren apoyar el origen de la Bar Mitzvá en épocas muy tempranas, y lo que encontramos al revisar sus textos, es lo siguiente: “Cuando era un niño de aproximadamente 14 años, me fue encomendado, por todos mis seres queridos, aspectos que debía estudiar y luego el Cohen y el principal de la ciudad vinieron a mí para preguntarme mi opinión acerca del entendimiento de los puntos estudiados de la Ley” (“Vita,” 2).

Otra costumbre, de la cual no se tiene la fecha desde cuando se originó,  se encuentra en Marruecos: allí el joven que llega a los doce años, debe aprender un tratado del Talmud, pasar por un examen, y, por último los rabinos locales y los parnasim de la congregación, en compañía de parientes y amigos, son invitados a una comida festiva, que se realiza el día miércoles antes del Shabat en el cual el niño es llamado a la Torá. La mañana siguiente (jueves) se realiza un servicio religioso en la casa del muchacho, el jefe de los rabinos le coloca los tefillin en su brazo y el padre en su cabeza, mientras que un coro acompaña el rito de la iniciación con himnos. Cuando realiza la “aliá” y, antes de que el servicio termine, el presenta un tema, que ha preparado previamente,  y sirve de enseñanza para todos los miembros allí presentes, especialmente para las mujeres. Los rabinos se encargan de fomentar una discusión sobre el tema, y cuando se han aclarado los aspectos básicos allí tratados, el joven recibe una bendición, en voz alta, de parte de toda la congregación presente. En la bolsa de los tefilin, tanto hombre como mujeres le depositan monedas de plata y posteriormente se sirve un desayuno para todos los asistentes. El Shabat, lee la Haftará correspondiente y se recita uno o varios piyutim[6] relacionados con el evento. Hay quienes dicen que hay un libro especial de este tipo de piyutim que data de 1839.

Según lo revisado, ¿Qué tipo de ceremonia hay que hacer para la Bar Mitzvá?

Este es un tema que no tiene respuesta específica, como tampoco hay en las fuentes una explicación precisa: sin embargo, sabemos que con la Torá adquirimos como pueblo judío un concepto de “naasé ve nishmá”; La Torá es puntual acerca de lo que debemos hacer en cada momento de nuestras vidas, como nos debemos comportar, que y como debemos comer, honrar a los padres y a los mayores, hablar correctamente, honestidad y ética apropiada en los negocios, y aún nos da enseñanzas hasta de cómo debemos cuidar a los animales, incluso los domésticos.

El estudiar Torá, en primer lugar nos recuerda que existen unos conceptos básicos los cuales nos van a dirigir todos los aspectos de nuestras vidas: “ama a tu prójimo, todos los hombres son creados iguales, la vida es preciosa y única, justicia para todos, educación universal, paz en el mundo”, entre otros; que con esos aspectos, cualquier decisión que tomemos no sólo nos afecta a nosotros sino a toda la humanidad,   y, tal vez lo más importante, también nos recuerda que cada uno de nosotros, como judíos, somos parte de ella, La Torá viviente, y a través de ella, somos “Luz para las Naciones”. ”

El ser o llegar a la edad de la Bar Mitzvá significa hacerse más educado, fortalecer el orgullo judío a través del conocimiento y el entendimiento; significa crecer, un paso a la vez, tomar responsabilidad por sí mismo y por cada ser en el mundo, usar la Torá como guía y aprender que por el sólo hecho de pertenecer a un grupo, tiene una identidad, que debe aprender a apreciarla y a quererla; es también representar un estado de madurez emocional y espiritual.

Entonces, la Bar Mitzvá debe ser un momento especial: un momento de recordar para toda la vida, y el cómo se celebre no es significativo: las costumbres varían mucho de región a región: también va a variar la costumbre de que si se hace o no en la sinagoga y si se acompaña o no de una fiesta: si se le pregunta a los Ortodoxos, la gran mayoría va a estar en contra de una fiesta, aunque pueda existir bases en el Talmud que la apoyen, como pueden apoyar a la comida festiva: para ejemplo, una historia en Kidushin 31 A, en la que se le pregunta a uno de los eruditos locales si acaso un ciego está obligado a cumplir con las mitzvot porque “no puede observarlas” y los que se encargaron de recopilar el Talmud, aprobaron la decisión de que aún estando ciego, debe observar las mitzvot: con ese consejo, el Rabino Yoséf, de la historia, ofreció una “gran fiesta”. Es importante que el joven tome esa fecha para adquirir la madurez que se requiere, como judío;  que no haga énfasis en la fiesta ni en los regalos puesto que muchas personas en su vida no van a recordar que porción de la Torá le correspondió estudiar sino cuánto dinero recibió y va a recordar también los regalos que recibió, ya que el joven, en ese instante puede considerarse a sí mismo, como “el centro del universo” y lo que más puede estar esperando, es un buen regalo; por lo tanto, lo que importa, es la Mitzvá y su significado.

¿Celebrar? Depende de cada uno de nosotros; No hacer la Bar Mitzvá, podría significar, para algunos, como estar sentados leyendo un libro, viendo un video y varias páginas o escenas están en blanco y fueron cortadas; por consiguiente también cortaría parte del papel de cada judío en su caminar en el mundo, pero, alentar a que cada uno de nosotros inicie un viaje hacia la sabiduría de la Torá, es la Bar Mitzvá, sólo el comienzo de algo de todos los días de nuestras vidas…

La Torá es un manual de vida, como ya se aseveró con anterioridad para cada uno de nosotros y si no seguimos los principios allí descritos, podemos compararnos con una historia de Rabi Akiba que cuenta:

Un zorro estaba a la orilla de un rio y veía como los peces nadaban, en ocasiones, en contra de la corriente, saltando con mucha frecuencia, fuera del agua, para caer nuevamente en la misma;  el zorro le pregunta a uno de los peces: ¿A qué se debe su comportamiento? Y el pez le contestó: ¡tenemos que hacer esto para escapar de las redes de los pescadores que quieren atraparnos! El zorro entonces le dijo: Si esto es así, ¿Por qué no salen fuera del agua? El pez inmediatamente le replico: Zorro tonto: si en el agua tenemos dificultades para sobrevivir, ¿Cuánto menor será nuestro chance fuera de ella?

Así somos los judíos con respecto de la Torá: es nuestra fuente de vida y nuestra existencia: peligramos estudiándola, pero ¿Acaso podremos sobrevivir sin ella?

Procuremos ser menos Bar y más Mitzvá…

Bibliografia:

www.JewishEncyclopedia.com

United Synagogue Agency for Jewish Education


[1]Fundación Pardés ubicada en Buenos Aires, Argentina, se dedica a la preparación de jóvenes hacia la realización de la ceremonia de Bar o Bat Mitzva.

[2] Kli Yakar literalmente traducido como “herramienta querida” y más conocido como “vaso precioso” es la obra del autor Shlomo Ephraim ben Aaron Luntschitz, en alusión al libro de Mishlé / Proverbios

[3] Autoridad rabínica de Algeris, nacido en la Isla de Mallorca, España, también médico, filósofo, astrónomo y matemático, conocido como el Rashbatz, autor de muchos comentarios sobre el Talmud, la Mishná.

[4] Makéset Sofrím es un tratado del Talmud que se relaciona con las leyes de la preparación de los Textos Sagrados, y la forma cómo debe ser leída la Torá y pertenece al grupo de textos que se conocen como  “Los tratados pequeños”

[5] Biblia Nueva Versión Internacional

[6] Piyutim: palabra que se relaciona con la palabra griega poiét?s, que representa poemas litúrgicos judíos diseñados para ser cantados o recitados durante los servicios religiosos: datan desde la época del Templo; la mayoría de ellos son escritos en arameo o en hebreo y se caracterizan por seguir dos esquemas tradicionales: como acróstico a partir de las letras del alfabeto, y otros, con las letras del autor del poema.

PorMax Stroh Kaufman

Purim

PURIM

1. NOMBRES DE LA FIESTA Y SUS FUENTES

La palabra Purim es el plural de Pur, suertes. La raíz de la palabra Pur es, por lo visto, persa, y su significado – de acuerdo ala Meguilá de Ester – es: suerte… La festividad se llama Purim aludiendo al Pur (la suerte) que echó Hamán.

La palabra “pur”, se parece al verbo “paror ó porer“; al sustantivo “perur“, y sus significados son: desarmar, romper, destruir, dividir en pequeñas partes.

El verbo “pur”, aparece con la implicancia de anular, parar, romper algo establecido, por ejemplo: romper un pacto, romper las nupcias, romper la huelga.

El primer significado de la palabra “Pur” es: romper pequeñas piedras o trozos de arcilla.

La utilización de esta palabra es antigua, y su fuente se apega a la vieja costumbre, que establece la suerte, en sorteos, por medio de tirar piedras pequeñas o piedras rotas, dentro de una urna (ver más adelante).

Conocemos esas formas de echar suertes, del relato bíblico.

En el libro de Yehoshúa, en el Capítulo 7, se cuenta que Aján ben Carmi, violó el anatema de no quedarse, llevado por la codicia con algo de la ciudad de Yerijó.

Yehoshúa sólo descubrió al culpable, después de haberse echado la suerte sobre todo el Pueblo de Israel, en principio, por tribus, luego por familias, hasta su aparición.

Así lo había ordenado El Todopoderoso ante la angustia y la preocupación del líder.

En la antigua Grecia, en la ciudad de Atenas, había una costumbre similar.

Para establecer quienes eran deseados o no dentro de la ciudad y ante la necesidad de expulsar y exiliar a los indeseables, escribían los nombres en arcillas (ostracón), las depositaban en una urna.

De aquí surgió el concepto de “ostracismo[1]”, que significa: la negación de derechos sociales a alguien, por consenso general, lo mismo que se lograba al echar suertes.

Se deduce de la Meguilá, que también el perverso de Hamán quiso echar suertes (o determinar una suerte), para fijar el mes y el día apropiados en los que asestaría un golpe a los judíos.

En la antigua Persia existía la creencia, acerca de la influencia de los astros en la suerte de las personas y los astrólogos, junto a los sacerdotes y magos, eran muy respetados.

Según la opinión de varios investigadores, cayó la suerte sobre el mes de Adar, no por casualidad, sino con toda intención, premeditadamente, porque a mediados de este mes, los persas festejaban la gran festividad de Anahita[2]. Esos eran, pues, momentos más que propicios para inclinar la voluntad de todo el pueblo contra los judíos.

La palabra “pur”, se asemeja en su sentido a la palabra “páis“, que es tan popular en nuestros días (usándose para determinar los juegos de lotería, y de sorteos en general).

La Mishná relata, que en el servicio sacerdotal, en el Gran Templo de Jerusalém, había una gran competencia para el logro de las funciones importantes, y una vez ocurrió, que dos sacerdotes se apuraron en ocupar el lugar, uno empujó al otro, de manera que uno se cayó y se fracturó el pié.

Luego decidieron, que para esta misión y para tantas otras, se determinarán los encargados sólo por sorteo – es decir, por sorteo en una especie de urnas.

En nuestros días, cuando buscaron un nombre apropiado al gran sorteo de la lotería nacional israelí, escogieron la palabra “páis“, que aparece en idioma hebreo seiscientos años después del uso del término “pur”.

La denominación “Purim”, quedó exclusivamente como nombre de la festividad.

Fuera del nombre Purim; se agregaron Purim Katán – que es el día 14 de Adar I – Adar Alef –  en los años en los que se agrega un mes extra a fin de equiparar el calendario lunar con el solar, y que es conmemorativo del Purim HaGadol, que cae un mes más tarde.

Shushán Purim, se denomina ala Festividad de Purim que acaece el 15 del mes de Adar, y se la celebra únicamente en las ciudades que estaban fortificadas por murallas, desde los tiempos de Yehoshúa Bin Nún (según lo escrito enla Mishná, Masejet Yomá), por ejemplo, Jerusalém, por el día que se agrega a la festividad, como recuerdo del día extra que festejaron los judíos de Shushán, ciudad capital, según el texto dela Meguilá  de Ester.

Una palabra que se renovó en los últimos años, es: “purimón“, como un tipo de Purim Katán, una reunión o fiesta. Vale la pena mencionar, que la palabra Purim se convirtió con el correr del tiempo, en un símbolo de salvación y redención para los judíos, y así fueron llamados los días de milagrosa salvación de los judíos de diversos lugares del mundo, con el nombre de Purim, por ejemplo: Purim de Ancona[3], Purim de El Cairo[4], etc.

“El año doce del rey Ajashverosh, el mes primero que es el mes de Nisán se sacó el “Pur” (es decir, las suertes) en presencia de Hamán, por días y por meses. Salió el doce, que es el mes de Adar.”  Meguilat Ester 3:7

“Hamán, hijo de Hamdat, de Agag, enemigo de todos los judíos, había proyectado exterminar a los judíos y echó el “Pur”, es decir, la suerte, para su ruina y exterminio.

Pero cuando se presentó al rey, su proyecto se volvió contra él, y los males que había meditado contra los judíos cayeron sobre su cabeza, siendo ahorcados él y sus hijos. Por esta razón, estos días son llamados “Purim”, de la palabra “Pur”.

Asimismo, por todo lo relatado en esta carta por lo que ellos mismos vieron y por lo que se les contó, hicieron los judíos de estos días una institución irrevocable para sí, para sus descendientes y para todos los que se pasaron a ellos, conforme a este escrito y esta fecha, de año en año.” Ester 9: 24-27

2- FECHA DE LA FIESTA Y SUS FUENTES

FUENTE DE LA FECHA:

“Ocurrió ésto el día trece del mes de Adar, y el día catorce descansaron, convirtiéndolo en un día de alegres festines. Cuanto a los judíos de Shushán, que habían reunido los días trece y catorce, descansaron el día quince, convirtiéndolo en un día de alegres festines.

Por eso, los judíos diseminados en las ciudades no fortificadas celebran el día catorce del mes de Adar con alegres festines, como día de fiesta, y se envían recíprocos regalos. Mordejai consignó por escrito todas estas cosas y envió cartas a los judíos de todas las provincias del rey Ajashverosh, tanto lejanos como próximos, ordenándoles que celebraran todos los años el día catorce y el día quince del mes de Adar, porque en tales días obtuvieron los judíos paz contra sus enemigos, y en este mes la aflicción se trocó en alegría y el llanto en festividad; que los convirtieran en días de alegres festines y mutuos regalos, y de donaciones a los pobres.” Meguilat Ester, 9: 17-22

 

2.a – FUENTES Y LIBROS CARACTERÍSTICOS DE LA FESTIVIDAD

Fuentes en el Tanaj: Meguilat de Ester (libro de Ester) que forma parte de las cinco meguilot: Shir Hashirim, Rut, Kohelet, Eijá  y Ester.

Fuentes en el Talmud: Masejet Meguilá  (principalmente)

Expresión dela Fiesta en el devocionario (el sidur): Al Hanisim
Libro exclusivo dela Fiesta: Meguilat Ester

2.b- ANTECEDENTES HISTÓRICOS DE MEGUILAT ESTER

Ester es una de las cinco meguilot (rollos), que los veinticuatro tomos de las Escrituras incluyen.

Según la tradición, fue escrita en días de Ester y Mordejai y los ciento veinte sabios miembros dela Gran Asamblea, (Anshei Kneset Hagdolá).

El relato de la meguilá  transcurre en la época anterior al Segundo Templo, alrededor de 300 años antes de los hechos históricos de Janucá. Ajashverosh, recordado por la Meguilá   es el rey persa Ksajarsa, conocido por su nombre griego Xerxes (Jerjes), hijo de Darío I, y gobernó alrededor de 20 años entre  486-465 Antes de la Era Común. Varios hechos de su biografía concuerdan con lo relatado enla Meguilá.

Construyó un enorme palacio en Shushán para sí.

Fue popular por los festines que organizaba y por la generosidad de los regalos que entregaba espléndidamente.

El tamaño del dominio Persa en esa época, concuerda con el gobierno de Ajashverosh sobre un total de 127 provincias y estados que cubrían el mapa desdela Indiahasta Etiopía en épocas de Darío, al final del siglo VI Antes de la Era Común.

El imperio Persa, se extendía en los territorios que van desde la parte nor-occidental dela India, el Asia Menor, pasando por Turquía, Macedonia, Babilonia, Fenicia, Israel, Egipto, y partes de Occidente.

 

2.c- FIGURAS CENTRALES DE LA MEGUILA DE ESTER

ESTER: deriva de la raíz s-t-r, que en hebreo significa “escondido”.

La heroína de nuestra historia. Desde el momento en que Ajashverosh la eligió como su esposa, es llamada enla Meguilá  “La reina Ester – Ester Hamalcá”.

La Meguilá  la describe como a una inocente hija del pueblo de Israel y como una mujer valerosa. Con su inteligencia logró provocar una crisis de confianza, tensiones, y ruptura en las hasta ese momento excelentes relaciones entre Ajashverosh y Hamán.

Gracias a ello se produjo el milagro, y Ester ingresó a la historia como quien salvara a los judíos de Persia del exterminio planificado por Hamán, uno de los ministros del Rey.

Antes, Ester era llamada Hadasa. Su padre, Avijail, era tío de Mordejai (hermano del padre de éste último). Mordejai la adoptó para educarla en su hogar después del fallecimiento de los padres de Ester.

En la Torá (Deuteronomio / Devarim 31:18), Adonai le dice a Israel: “Yo ciertamente esconderé (hastir astir) Mi rostro de ti”.

VeAnojí hastér astír panái bayóm hahú al kol haraá asher asá ki faná el elohím ajerím.

Los sabios ven esta frase como una sutil sugerencia del ocultamiento de El Eterno durante el tiempo de Ester.

MORDEJAI HAIEHUDI

El nombre de este personaje, tiene origen babilónico, tomado del nombre del dios Marduj, popular en la creencia de los pueblos de Oriente en esa época, aunque Mordejai haya nacido en un hogar judío.

Es sabido que durante el exilio babilónico, los judíos acostumbraban dar a sus hijos nombres babilónicos.

Mordejai era de la tribu de Biniamín, por ello, es llamado “Ish Ieminí”.

La familia de Mordejai, la de Kish, fue expulsada de su tierra hacia el exilio desde la época de Nebujadnetzar (Nabucodonosor), rey de Babilonia, setenta y dos años antes del ascenso de Ajashverosh al reinado persa.

Kish, uno de los ancestros de Mordejai, era el padre del rey Shaúl; de donde aprendemos que Mordejai era descendiente de ese rey judío, que había luchado contra Agag rey de Amalek y ese pueblo. (I Shemuel 15).

Estudioso por excelencia y líder judío, Mordejai, se convirtió en virrey.

Hay una curiosidad que aporta el Talmud: Mordejai es mencionado entre los líderes judíos que volvieron a Israel (de Babilonia-Persia) para construir lo que se conoce por algunos historiadores como la Segunda Comunidad de Naciones Judías.

Cuando el Libro de Ezra enumera esa lista de líderes, Mordejai aparece como el quinto nombre; luego, en el Libro de Nejemia, Mordejai aparece como el número seis.

Allí parece haber habido un descenso de categoría. Sin embargo vemos como el Talmud enseña que algunos miembros del Sanhedrín desaprobaron a Mordejai, a pesar de ser un hombre totalmente inmerso en  la Torá y tan observante como ellos, su nueva vida, que lo transformó en figura política.

AJASHVEROSH

Rey de Persia y Media, que gobernó a ciento veintisiete provincias y estados, desde la India hasta Etiopía. Se lo conoce como Ksajarsa en persa y en griego como Jerjes.

Las traducciones al español lo llaman Asuero. Por confusión con el nombre de sus sucesores, traducciones griegas lo llaman equivocadamente Artajerjes.

El rey Ajashverosh es descrito como un mandatario con características de autoritario frente a sus naciones y estados. El mismo trato dictatorial lo aplicó a sus súbditos judíos.

La Meguilá  lo describe como falto de carácter y caprichoso, incapaz de tomar decisiones sin el auxilio de sus asesores. En el palacio se notaba un ambiente totalmente distinto al espíritu judío; ostentación y gasto desmesurado, derroche, lujo excesivo, alcohol y festines.

Como todo régimen autoritario, el de Ajashverosh dependía exclusivamente de sus caprichos y de su estado de ánimo. Las decisiones fundamentales eran tomadas en un ambiente informal, desordenado, irresponsable, bajo la influencia de la bebida desmedida.

 

HAMAN BEN HAMDATA HAAGAGUI

Era el ministro más importante del régimen. Hamán propuso al rey Ajashverosh el exterminio y la destrucción a todos los judíos del reino, en un solo día, el 13 del mes de Adar.

Según la opinión de jaza”l, Hamán era cobarde e indeciso, pese a que la Meguilá lo presenta como un ministro sabio y valiente. Hamán el Agaguita, era descendiente del rey de Amalek ya derrotado por los ancestros de Mordejai.

De esa manera, la historia, muchos años después, vuelve a propiciar el encuentro de los descendientes de dos enemigos.

La Meguilá  de Ester simboliza la continuación de esa lucha y su final feliz a través del triunfo de la justicia sobre la fuerza.

3- CARACTERÍSTICAS TRADICIONALES DE LA FIESTA DE PURIM

La Meguilá nos dice: “Mordejai consignó por escrito todas estas cosas y envió cartas a los judíos de todas las provincias del rey Ajashverosh, tanto lejanos como próximos, ordenándoles que celebraran todos los años el día 14 y el día 15 del mes de Adar, porque en tales días los judíos obtuvieron paz contra sus enemigos, y en este mes la aflicción se trocó en alegría y el llanto en festividad; que los convirtieran en días de alegres festines y mutuos regalos y de donaciones a los necesitados”.

Ester, 9:20-22

Y en el versículo 28: “Así estos días de Purim, conmemorados y celebrados de generación en generación en todas las familias, en todas las provincias y en todas las ciudades, no desaparecerán de entre los Judíos, y su recuerdo no se perderá entre sus descendientes.”

 

4- PURIM Y LOS VALORES SOCIALES – ENTRE EL HOMBRE Y SU PRÓJIMO

LA ALEGRÍA DE UNO MISMO Y LA ALEGRÍA DEL PRÓJIMO
La fiesta de Purim se caracteriza por dos mitzvot fundamentales de  contenido social: El envío de regalos que debe realizar cada persona a sus amigos y los obsequios y donaciones a los necesitados. Los elementos que las unen son: acercar a los corazones – fortalecer la relación social – el amor a las criaturas y el deseo de alegrar al prójimo.

a.- Entre los dos preceptos existen marcadas diferencias:

Ø       El Mishlóaj Manot[5]<, el envío de regalos, se realiza por lo general entre conocidos.

Ø       Matanot Laevioním[6], los obsequios y donaciones a los necesitados, se entregan a personas con las que no hay necesariamente un contacto o un conocimiento previos.

El Mishloaj Manot, se hace con productos comestibles (por lo menos dos platos diferentes).

Matanot Laevionim, se entrega, por lo general, dinero.
Mishloaj Manot, se hacen de casa en casa.
Matanot Laevionim, se entregan en la calle.

   Mishloaj Manot: en una sociedad tan egoísta y competitiva en la que vivimos durante todo el año, el concepto de amistad muchas veces se ve afectado.

Todos estamos apurados por el trabajo, las tareas, las cuentas, los problemas. Esta mitzvá permite, de alguna manera, encontrar la forma de mejorar nuestras relaciones con nuestros amigos.

  Matanot Laevionim, debería ser una norma como la dela Tzedaká, diaria y permanente a fin de lograr subir el nivel de vida de los más necesitados y acercarse a una igualdad social.

En esta fiesta, como en varias otras, en particular, todo menesteroso debe contar con los medios suficientes para sentirse satisfecho y apoyado por la solidaridad social.

 

ELEMENTOS COMUNES

  Dar

El deseo de alegrar

Las ganas de acercar y acercarse

 

LA ALEGRÍA PROPIA Y LA ALEGRÍA DEL PRÓJIMO

¿Qué alegría es más importante, la de uno, la del prójimo, o la del necesitado?

Presta atención al orden concedido por nuestros sabios:

Es preferible que se entreguen más obsequios a los necesitados que comer abundantemente en el banquete y que enviará regalos a los amigos.

No hay una alegría mayor y espléndida que la de los corazones de los pobres, los huérfanos, las viudas, los extranjeros, dado que la alegría de estos rezagados se parece a la de la Shejiná, como está escrito: “resucitará el espíritu de marginados, y dará nueva vida al corazón de los oprimidos”[7].

En Purim se nos da la oportunidad de cumplir los deseos de Adonai.

“Así les dijo el Santo Bendito Sea a Israel: Hijo, ¿Qué es lo qué pido de ti? – no exijo más que se quieran unos a los otros y que se respeten mutuamente”. Taná  Deve Eliahu Rabá 26

 

 

Bibilografía:
1.-Yalkutá folklórico de Purim – Yom Tov Levinsky.

2.-   Enciclopedia Judaica.

3.-   Magazín Jabad Lubávitch

 

Recopilado para estudio individual y no debe ser utilizado con fines lucrativos.                                                                                            

Puede ser reproducido en cualquier forma, siempre y cuando no se modifique su contenido.                          

No tiene ©

 26-02-2010

 

 


[1] En Atenas el destierro del ciudadano al cual querían expulsar de la ciudad era decidido por una asamblea en la que cada uno de los asistentes escribía en un trozo de cerámica (ostracon) el nombre de la persona cuestionada, mientras que En el Antiguo Egipto este término se aplica a los fragmentos calcáreos, o de cerámica, sobre los que el escriba, o el aprendiz de escriba, esbozaba un dibujo o un texto.

[2] Es el nombre de una figura cosmológica indo-iraní, venerada como la divinidad de ‘Las Aguas’, asociada con la fertilidad, la virginidad, la sanación y la sabiduría.

[3] Celebrado por los judíos de Ancona el 21st de ?evet, como medio de recordación de la gran cantidad de terremotos que ocurrieron en esa ciudad, ese dia (29 de diciembre de 1690), precedido a su vez por un ayuno, el 20 de tevet

[4] En el año de1524, A?med Shai?an Pasha, gobernador de Egipto, tomo prisioneros a 12 de los líderes de la comunidad judía de la ciudad, entre los cuales estaba el rabino principal, David ibn Abi Zimra,por  los cuales pedía un rescate representado por una gran cantidad de dinero: el prometió que iba a acabar con todos los judíos de la ciudad, y su promesa la  dijo un día, para hacerlo después de terminar su baño: sin embargo, por obra de uno de sus subordinados, los judíos escaparon de la masacre y por ello se recuerda, el 28 de Adar, el Purim de El Cairo.

[5] En PURIM, es deber de cada judío mandar a su compañero un obsequio consistente en dos porciones alimenticias diferentes, conmemorando la fecha festiva. Esto se deriva de la propia MEGUILAT ESTHER (cap. 9, vers.22): “Para convertirlos en días de banquete y alegría, enviando alimentos el hombre a su compañero y regalando a los pobres”

[6] “Escribió Mordejai estas cosas, y envió libros a todos los judíos de los países del rey Ajashverosh, los cercanos y los lejanos, para comprometerse a hacer el día catorce del mes de Adar y el día 15 de ese mes, cada año, lo mismo que hicieron los judíos en los días en que descansaron de sus enemigos, y en el mes que se les transformó a ellos la tristeza en alegría y el duelo en día festivo… y regalos a los pobres”(Ester 9:20-22).

[7] Rambam, Hiljot Meguilá, Cap. 2, Halajá  17

 


PorMax Stroh Kaufman

Luz entre las Naciones

¡SERÁS UNA LUZ PARA LAS NACIONES!

 

¿Podría aplicarse esta profecía tan antigua a la realidad del pueblo de Israel en  nuestros días?

En estos días en los que nos dedicamos a recordar una hazaña de un pequeño grupo de hombres que lucharon y lograron obtener el equilibrio emocional de una provincia en ese entonces, la independencia para continuar con sus prácticas y costumbres religiosas, que esto se evidenció a través del milagro del encendido de unas “pequeñas luces;” fiesta que permite liberar nuestra llama interior, que solemos conocer con el nombre de ” Or Haganuz,” la cual no es una luz ordinaria, sino una llena de secretos, misterios que viene desde lo más profundo de nuestras profundidades, y que cuando le permitimos brillar, lo hace inicialmente inundándonos todo nuestro ser y, a medida que coge fuerza, es capaz de inundar al mundo entero, tal como reza la profecía de Yeshaia / Isaías yo te constituí como pacto para el pueblo, como luz para las naciones: así, el pueblo judío, en la actualidad brilla para todo el mundo, en todo lo que hace y, uno de las maneras como podemos visualizar la realidad de esta profecía es en, en los avances de la ciencia, y en este caso en particular, en los premios Nobel.

Por lo menos 185 judíos y personas con por lo menos 50%  de ancestros judíos documentados, han recibido el premio Nobel, constituyendo el 22% del total de recipientes de esta mención desde el año 1901 hasta el 2011  especialmente en los campos de Química, Economía, Física, Fisiología/Medicina. Con relación a las organizaciones que han participado en investigaciones y que hayan sido galardonados con el premio Nobel, el 25% de ellos han sido fundadas por judíos o descendientes de judíos con 50% de consanguinidad. Lo anterior teneiendo en cuenta que loa población judía es, aproximadamente, el 0,2% de la población mundial y un equivalente al 2% de la población de los E.U.A.

Veamos cómo es la distribución:

Química (32 ganadores, 20% del total mundial).

Economía (28 ganadores, 41% del total mundial).

Literatura (13 ganadores, 12% del total mundial).

Paz (9 ganadores, 9% del total mundial) .

Física (49 ganadores, 26% del total mundial).

Fisiología o Medicina (54 ganadores, 27% del total mundial).

 

Individualmente:

En química:

  • Adolph von Baeyer 1(1905)
  • Henri Moissan 1 (1906)
  • Otto Wallach (1910)
  • Richard Willstätter (1915)
  • Fritz Haber (1918)
  • George de Hevesy (1943)
  • Melvin Calvin (1961)
  • Max Perutz (1962)
  • Christian Anfinsen 2 (1972) – William Stein (1972)
  • Ilya Prigogine (1977)
  • Herbert Brown (1979)
  • Paul Berg (1980)Walter Gilbert (1980)
  • Roald Hoffmann (1981)
  • Sir Aaron Klug (1982)
  • Herbert Hauptman (1985)Jerome Karle 6 (1985)
  • John Polanyi (1986)
  • Sidney Altman (1989)
  • Rudolph Marcus (1992)
  • George Olah (1994)
  • Sir Harold Kroto (1996)
  • Walter Kohn (1998)
  • Alan Heeger (2000)
  • Aaron Ciechanover (2004)
  • Avram Hershko (2004)Irwin Rose (2004)
  • Roger Kornberg (2006)
  • Martin Chalfie (2008)
  • Ada Yonath (2009)
  • Dan Shechtman(2011)

En Economía

  • Paul Samuelson(1970)
  • Simon Kuznets (1971)
  • Kenneth Arrow(1972)
  • Wassily Leontief 1 (1973)
  • Leonid Kantorovich (1975)
  • Milton Friedman(1976)
  • Herbert Simon 3(1978)
  • Lawrence Klein(1980)
  • Franco Modigliani(1985)
  • Robert Solow(1987)
  • Harry Markowitz(1990)
  • Merton Miller 3 (1990)
  • Gary Becker(1992)
  • Robert Fogel (1993)
  • John Harsanyi (1994)
  • Reinhard Selten 3 (1994)
  • Robert Merton 3(1997)Myron Scholes (1997)
  • George Akerlof 1(2001)Joseph Stiglitz 10 (2001)
  • Daniel Kahneman (2002)
  • Robert Aumann (2005)
  • Leonid (Leo) Hurwicz (2007)Eric Maskin 14 (2007)Roger Myerson (2007)
  • Paul Krugman (2008)
  • Elinor Ostrom (2009)
  • Peter Diamond  (2010)
  • Cristopher Sims (2011)

Literatura

  • Paul von Heyse,1 (1910)
  • Henri Bergson (1927)
  • Boris Pasternak (1958)
  • Shmuel Agnon (1966)
  • Nelly Sachs (1966)
  • Saul Bellow (1976)
  • Isaac Bashevis Singer (1978)
  • Elias Canetti (1981)
  • Joseph Brodsky (1987)
  • Nadine Gordimer (1991)
  • Imre Kertész (2002)
  • Elfriede Jelinek3 (2004)
  • Harold Pinter (2005)

Nobel de Paz

  • Tobias Asser(1911)
  • Alfred Fried(1911)
  • René Cassin(1968)
  • Henry  Kissinger(1973)
  • Menachem Begin(1978)
  • Elie Wiesel(1986)
  • Shimon Peres(1994)
  • Yitzhak Rabin(1994)
  • Sir Joseph Rotblat(1995)

Premios Nobel en Física

  • Albert Michelson 1 (1907)
  • Gabriel Lippmann (1908)
  • Albert Einstein (1921)
  • Niels Bohr 1(1922)
  • James Franck (1925)
  • Otto Stern (1943)
  • Isidor Rabi (1944)
  • Wolfgang Pauli 6(1945)
  • Felix Bloch (1952)
  • Max Born (1954)
  • Igor Tamm (1958)
  • Ilya Frank (1958)
  • Emilio Segrè (1959)
  • Donald Glaser (1960)
  • Robert Hofstadter (1961)
  • Lev Landau (1962)
  • Eugene Wigner 7(1963)
  • Richard Feynman (1965)Julian Schwinger (1965)
  • Hans Bethe 1(1967)
  • Murray Gell-Mann (1969)
  • Dennis Gabor (1971)
  • Leon Cooper (1972)
  • Brian Josephson (1973)
  • Ben Mottelson (1975)
  • Burton Richter (1976)
  • Arno Penzias (1978)
  • Sheldon Glashow (1979)Steven Weinberg (1979)
  • Arthur Schawlow 3(1981)
  • K. Alexander Müller 1(1987)
  • Leon Lederman (1988) – Melvin Schwartz (1988)Jack Steinberger (1988)
  • Jerome Friedman (1990)
  • Georges Charpak (1992)
  • Martin Perl (1995)Frederick Reines (1995)
  • David Lee (1996)
  • Douglas Osheroff 3(1996)
  • Claude Cohen-Tannoudji (1997)
  • Zhores Alferov 1(2000)
  • Vitaly Ginzburg (2003)Alexei Abrikosov 1(2003)
  • David Gross (2004)H. David Politzer (2004)
  • Roy Glauber (2005)
  • Saul Perlmutter (2011)Adam Riess(2011)

Ganadores de Premio Nobel en Fisiología / Medicina

  • Paul Ehrlich(1908)Elie Metchnikoff 1 (1908)
  • Robert Bárány(1914)
  • Otto Meyerhof(1922)
  • Karl Landsteiner(1930)
  • Otto Warburg 3 (1931)
  • Otto Loewi  (1936)
  • Joseph Erlanger(1944)
  • Sir Ernst Chain(1945)
  • Hermann Muller 1 (1946)
  • Gerty Cori 8 (1947)
  • Tadeus Reichstein(1950)
  • Selman Waksman(1952)
  • Sir Hans Krebs(1953)
  • Fritz Lipmann(1953)
  • Joshua Lederberg(1958)
  • Arthur Kornberg(1959)
  • Konrad Bloch(1964)
  • Francois Jacob(1965)André Lwoff  (1965)
  • George Wald(1967)
  • Marshall Nirenberg(1968)
  • Salvador Luria(1969)
  • Julius Axelrod(1970)
  • Sir Bernard Katz(1970)
  • Gerald Edelman(1972)
  • David Baltimore(1975)Howard Temin(1975)
  • Baruch Blumberg(1976)
  • Andrew Schally (1977)Rosalyn Yalow(1977)
  • Daniel Nathans(1978)
  • Baruj Benacerraf(1980)
  • Sir John Vane 3(1982)
  • César Milstein(1984)
  • Michael Brown (1985)Joseph Goldstein(1985)
  • Stanley Cohen(1986)Rita Levi-Montalcini(1986)
  • Gertrude Elion(1988)
  • Harold Varmus(1989)
  • Edmond Fischer 3 (1992)
  • Alfred Gilman (1994)
  • Martin Rodbell (1994)
  • Stanley Prusiner (1997)
  • Robert Furchgott (1998)
  • Paul Greengard 9(2000)Eric Kandel (2000)
  • Sydney Brenner (2002)H. Robert Horvitz (2002)
  • Richard Axel(2004)
  • Andrew Z. Fire (2006)
  • Bruce Beutler(2011)Ralph Steinman(2011)

No olvidemos que, El alma del hombre es la lámpara de Adonai, cuyo propósito en la vida es iluminar el mundo con la luz Divina. El Eterno proveyó al hombre del “combustible” que genera Su luz, la Torá y sus mitzvot, que encarnan la sabiduría y voluntad Divinas, y manifiestan Su luminosa verdad. Pero el aceite Divino precisa de una “mecha” para canalizar su sustancia y convertirlo en una llama iluminadora. La Torá es la sabiduría Divina; pero para que la sabiduría Divina se manifieste en nuestro mundo, debe haber un cerebro físico que la contemple, digiera y exprese por medio de la lengua y la pluma. Las mitzvot (preceptos) son la voluntad Divina …

 

Convenciones:

1: de Madre judía y padre no judía

2: Convertido al judaísmo

3. De padre judío y madre no judía

4: Ambos padres convertidos al catolicismo

5: Abuela materna judía

6: De sus cuatro abuelos su abuela materna no era judía.

7: Ambos padres convertidos al luteranismo

8: Convertido al catolicismo

9: Criado como cristiano por madrastra cristiana

 

Publicado por 321Judaismo.com

27 de Kislev de 5772 – 22 de diciembre de 2011.