Compra de votos

Compra de votos

31/05/2013 1 Por Max Stroh Kaufman

Compra de votos:¿Qué dice la Halajá?

Revisemos primero algunas frases antes de contestar la pregunta…

A quien te pregunte ¿A cuánto vendes tu voto? Contéstale: ¡Al mismo precio por el cual vendiste tu dignidad! — Anónimo

Las elecciones, a veces, son la venganza del ciudadano. La papeleta, es un puñal de papel — David Lloy George

Las elecciones no resuelven, por si solas, los problemas, aunque se constituyen en el paso previo y necesario para su solución —Adolfo Suarez

¿Qué significa “compra de votos?”

Dice un estudio publicado por la PNUD de México, escrito por Frederic Charles Schaffer (Universidad de Harvard, EUA) y Andreas Schedler (Centro de Investigación y Docencia Económica, CIDE):

Comprar votos, en sentido literal, es un sencillo intercambio económico. Los candidatos “compran” y los ciudadanos “venden” votos, como compran y venden manzanas, zapatos  o televisores.

El acto de comprar votos, conforme a esta perspectiva, es un contrato, o tal vez una subasta, en la que los votantes venden sus votos a la oferta más alta.

Este modelo de mercado se expresa en lenguaje coloquial de la siguiente forma en inglés, vote buying, en español, compra de votos, en francés, achat de voix, o en alemán, Stimmenkauf: podríamos definir la compra de votos en el ámbito electoral como una operación de mercado en la que los partidos, candidatos o intermediarios pagan (en efectivo o en especie) por “servicios electorales” que prestan ciudadanos individuales;

Comprar algo significa adquirir un bien o servicio poco común, con cierto valor, que el comprador no podría obtener de otra forma; es bien sabido que, por lo regular, los presuntos compradores de votos no cuentan con garantías de que los votantes que acepten sus ofertas materiales corresponderán debidamente el día de las  elecciones, por lo tanto, esta transacción se realiza en lo que se conoce como mercado “negro” ,y por ello, deben resolver complicados problemas de monitoreo e imposición para asegurar el cumplimiento, y es posible que deban superar, también, el obstáculo de contravenir normas democráticas, además del riesgo de acusaciones; también,  los partidos, candidatos y sus representantes trataran de imponer sanciones informales a  los votantes que se rehúsen a aceptar ofertas materiales o que no voten conforme a las instrucciones que les han impartido.

¿Que dice la Halaja?

Para dar una respuesta a esta pregunta nos vamos a referir a las respuestas que dan algunas autoridades:

Algunos responden que, aunque no haya una certificación en el Sifrei Halajá o entre los Poskim,

  • El primer concepto que puede ser violado por una persona es el de nohag o comportamiento adecuado:
  • El segundo concepto que llega a ser violado es el denominado midat jasidút”  o sea, el derecho de ser piadoso
  • y el tercero, es el Yirat Shamáim o temor al cielo.
  • Un cuarto punto a considerar está relacionado con los derechos de una comunidad: si en la comunidad judía se realiza una votación por ejemplo para la realización de una obra y se hace un contrato (verbal o escrito) y alguien requiere modificar dicho contrato para realizarlo “bajo mejores condiciones” y acude a la compra de votos, está incumpliendo con el compromiso de Tzorjéi tzibur, donde el bien comunitario tienen más importancia que el bien particular, aunque haya un contrato, sólo con la excepción de que no se haya iniciado el trabajo, porque es Davar Shelo Ba LaOlam o sea, algo que no existe.

Fuentes encontradas:

El Jatam Sofer es una de nuestras fuentes para certificar que si existe un hecho de corrupción y puede comprobarse a través del testimonio de dos testigos imparciales, la votación realizada a través de este método, lo anula, partiendo del principio que dice:

Todas las necesidades de la comunidad, que no pueden ser acordadas [por los miembros de una comunidad], deben ser aceptadas, por el bien de los cielos,  por lo expresado por la mayoría”.

El Jatám Sofer dice que, además, que si a través de testigos se determina que alguien ha ordenado la compra de votos, es como si no hubiera votado.

El rabino Safra y el Rabino Fenstein se refieren a la compra de votos como un abuso de confianza o mejusréi amaná, codificado en el Shulján Aruj (Joshen Mishpat 204:17)

El Rabino Shlomo Yehuda Tabak es otro de los que tiene una amplia respuesta al respecto y opina que, si alguien se comprometió a comprar votos, si el interviene en el proceso, su voto no tiene ninguna validez, aunque no especifique, necesariamente, el porqué de ello, basado solamente en las razones del comportamiento.

Conclusión

Definitivamente, la Halajá está en contra, como cualquier otra ley, de la compra de votos.

31 de Mayo de 2013 – 22 de Sivan de 5773