Amida

31/03/2013 3 Por Max Stroh Kaufman

AMIDÁ – SHEMONE ESRÉ

Primera parte.

Literalmente, conocida con el nombre de “dieciocho”, y entre los judíos sefardí como Oración de pie, es una “Tefilá” (oración), compuesta por diez y nueve bendiciones; nos enseñan nuestros sabios que Ezra y los hombres de la Gran Asamblea fueron los que establecieron orar diariamente, silenciosamente, las bendiciones mencionadas. Estas bendiciones pueden ser agrupadas en tres grupos, de la siguiente manera: (1) tres bendiciones de alabanza (… “Shebajim”, doce (ahora trece) peticiones (“Bakashot”), y (3) tres más finales de gracias (“Hodaót”). Las tres primeras y las tres últimas se constituyen, por decirlo así, en una acción permanente, que se utiliza en cada servicio, mientras que el grupo del medio varían según el día y la ocasión: en el día del reposo, de la luna nueva y días santos de la fórmula para los días de semana. La construcción de la “Shemone Esre” cumple con el requerimiento rabínico que en cada oración la alabanza de Dios debe preceder a peticiones particulares (‘ Ab Zarah 6.), Como muestra el siguiente comentario: “En los tres primeros, el hombre es como un esclavo cantando las alabanzas de su señor, en las secciones intermedias, él es un siervo pidiendo por su compensación de su empleador, en los últimos tres, es el agente que, habiendo recibido su salario, se despide de su amo”.

La primera bendición, del primer grupo, es conocida como “Abot” = “patriarcas”, porque los patriarcas se mencionan, y el amor de (o para) ellos se subraya expresamente en el mismo. Traducido, dice lo siguiente:

(Se inclina el cuerpo) Bendito eres (agachar la cabeza) Tú, (enderezarse) Eterno, nuestro Dios y Dios de nuestros padres, Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob; Dios grandioso, todopoderoso y temible; Dios altísimo que otorga bondades benéficas. Amo de todo lo que existe, que recuerda las bondades de los patriarcas y trae al redentor para los hijos de sus hijos, en virtud de Su nombre, Rey consolador, salvador y escudo, con amor. Bendito seas tú, Escudo de Abraham

 

La segunda bendición del primer grupo, tiene el nombre “Gueburot” = “poderes”, ya que se dirige al Eterno como el “Gueburot Baal” y recita Sus poderes, es decir, la resurrección de los muertos y la sustentación de la vida. Se le llama también “Tejiát haMetim” = “la resurrección de los muertos.”

La bendición es como sigue:

Tú eres Todopoderoso por toda la eternidad, oh Señor; Tú eres quien resucita a los muertos y eres abundante para salvar.(En verano) El hace descender el rocío (En invierno) El hace soplar el viento y descender la lluvia, Sustenta a los vivos con bondad, resucita a los muertos con gran misericordia, sostiene a los caídos y cura a los enfermos, libera a los prisioneros y mantiene Su fidelidad para los que duermen en el polvo. ¿Quién es como Tú, Amo de hechos poderosos? ¿Y Quién se te asemeja, Rey que causas la muerte y haces vivir, y haces florecer la salvación? Y Tú eres fiel para resucitar a los muertos. Bendito eres Tú, Eterno, que resucita a los muertos.

 

La bendición número 3 de este grupo, es conocida como “Kedushshat haShem” = “la santificación del Nombre.” Es muy corta, aunque numerosas variantes. Dice lo siguiente:

“Tú eres santo y tu nombre es santo, y los santos te alabarán todos los días. Selah. Bendito seas, oh Señor, el Dios santo.”

Las variaciones que se dan, están en la repetición de la amidá, cuando el Shelíaj Tzibur u oficiante, la hace y la congregación repite: las variantes más conocidas, por supuesto, son la Ashkenazi y la Sefardí, en lo que se refiere a la Santificación de Su Nombre.

Las bendiciones intermedias

La cuarta bendición es conocida, por sus primeras palabras, como dice “Atá Jonén”, o, con referencia a su contenido, el cual es una petición de comprensión conocida como “Biná;”  a veces, se le conoce también como “Birkat Jojmá”  y como “Birkat ha-Hol” = “día de trabajo bendición” (Ber. 33a), dice lo siguiente:

 

Tú agracias al hombre con conocimiento y enseñas entendimiento al ser humano. De ti mismo con gracia otórganos sabiduría, entendimiento y conocimiento. Bendito eres Tú, Eterno, que con gracia otorga conocimiento.

La quinta bendición se conoce como “Teshuvá” = “regreso o arrepentimiento” dice así:

“Guíanos, Padre nuestro, a Tu Torá; y acércanos, nuestro Rey, a tu servicio; haznos regresar en arrepentimiento perfecto delante de ti ser Bendito eres Tú, oh Señor, que aceptas (deseas) nuestro arrepentimiento.”.

 

La sexta oración es la de “Selijá,” la oración por el perdón:

“Perdónanos, Padre nuestro, porque hemos pecado; perdónanos, Rey nuestro, porque hemos transgredido (intencionalmente); porque tú eres un Dios bueno que perdona. Bendito seas, oh Misericordioso, lleno de gracia, que multiplica el perdón.”

 

La séptima bendición es la relacionada con la redención “Birkat haGeulá”, la bendición que termina con “goel” = “Redentor” y dice así:

“(Por favor) Mira, nuestra aflicción y combate nuestra lucha: Apresúrate a redimirnos rápidamente con una redención completa, por el bien de tu nombre:.. Porque tú eres un gran redentor Bienaventurado eres tu, Señor, el Redentor de Israel”

 

La octava, es la “Birkat haJolim”  o “Refuá,”  la cual es la oración por los enfermos o para la recuperación:

“Sánanos, oh Eterno y seremos sanados; ayúdanos y seremos ayudados; sálvanos y seremos salvos, porque tú eres nuestra alegría (alabanza). Porque traes restablecimiento y curaciones completas para todas nuestras heridas, enfermedades y dolores; porque tú, Dios rey, eres un médico verdadero y misericordioso, bendito sea. Tú, oh Señor, que sanas a los enfermos de su pueblo Israel. “

 

La novena bendición se conoce con el nombre de “Birkat hashaním,” o sea, la petición de que el año sea fructífero:

“Bendícenos, oh Señor, nuestro Dios, este año en todas las obras de nuestras manos y todo tipo de su rendimiento para [nuestro] bien, con rocíos benévolos, de bendición y de donación. Que en su final haya vida, saciedad y paz, como en los años buenos para bendición, pues Tú eres un Dios bueno que hace el bien y bendice los años. Bendito eres Tú, Eterno, que bendice los años.

La décima, es la bendición en lo que se refiere a la  “Kibutz Galuyót,” la reunión de los Judíos de la diáspora (judíos exiliados):

“Haz que suene el gran shofar por nuestra libertad, eleva el estandarte para reunir a nuestros exiliados y reúnenos en nuestra tierra a todos juntos desde los cuatro confines del mundo. Bendito eres Tu Eterno, que reúne a los dispersos de Su pueblo Israel”

continuará

31 de marzo de 2013 –