Category Archive Estudio del Judaismo

PorMax Stroh Kaufman

Pikudei

HAFTARA PIKUDEI:

La Haftará Pikudei describe una gran procesión hecha por el Rey Shlómo para la inaguración del Templo y los detalles que se tuvieron en cuenta durante los siglos que el Templo estuvo en pie. Los querubim, el servicio de los Kohanim, el contenido del Aron Kódesh, cada uno de ellos representando lecciones de unidad moral, unidad, valor del dinero y las prioridades judías correctas.

La Haftara Pikudei comienza diciendo: Melajim 1 7:51: “Así fue concluida toda la obra que el rey Shlómo mandó hacer para la casa del Eterno. Y trajo Shlómo las cosas consagradas por David, su padre, la plata y el oro y los utensilios, y los depositó en las tesorerías de la casa del Eterno”. 

Vatishlóm kol hamelajá asher asá hamélej Shlómo beit Adonai vayavé Shlómo et kodshéi David abib et hakésef veét hazaháv veét hakelím natán beotzerót beit Adonai.

Surge la pregunta: Teniendo Mishkán, ¿Por qué habría de construise un Mikdásh?

La Torá nos da la respuesta de la siguiente manera: 1 Melajim 8:16 – 21 así: “Desde el día en que saqué de Mitzraim a mi pueblo Israel, no escogí ciudad de entre tribus de Israel para edificar allí casa en donde estuviese mi nombre; pero escogí a David para que estuviese sobre mi pueblo Israel. Y David, mi padre, tenía en su corazón el propósito de edificar una casa al nombre del Eterno, Elohim de Israel. Más el Eterno dijo a David mi padre: Ya que hubo en tu corazón, propósito de edificar una casa a mi nombre, bien has hecho en tener tal propósito en tu corazón. Sin embargo no edificarás tú la casa, sino que tu hijo, que saldrá de tus lomos, él edificará la casa a mi nombre. Y el Eterno ha cumplido la palabra que habló; pues me he levantado yo en el lugar de David, mi padre, y me he sentado sobre el trono de Israel conforme hablara el Eterno, y he edificado la casa al nombre del Eterno, Elohim de Israel. Y he establecido allí un lugar para el arca, que contiene las tablas de la alianza del Eterno que El celebró con nuestros padres al sacarlos de la tierra de Mitzráim.
Min hayóm asher hotzéti et amí et Israel miMitzráim lo bajárti veir mikól shivtéi Israel libnót báit lihiót shemí sham vaevjár beDavid liheyot al amí Israel. Vayehí im leváv David ábi libnót báit leshém Adonai Elohéi Israel. Vayomer Adonai el David ábi yaán asher hayá im lebavéja libnót báit lishmí hetivotá ki hayá im lebavéja. Rak atá lo tibné habáit ki im binjá hayotzé mejalatzéija hu yivné habáit lishmí. Vayakém Adonai et devaró ashér diber vaakúm tájat David ábi vaeshév al kisé israel kaashér diber Adonai vaevné habáiit leshém Adonai Elohéi Israel. Vaasím sham makóm laarón asher sham brit Adonai asher karát im abotéinu behotzió otám meéretz Mitzráim.

Tenemos que recordar que la primera casa que El Eterno mandó a construir para sí,  constaba de una estructura física que estaba conformada por dos cuartos, que se ubicaban en una edificación de 13 m. x 21 m. aproximadamente. Según lo que encontramos en el libro de Shemot, fue elaborada a partir de los siguientes materiales: oro, plata, cobre, lana teñida de azul, violeta y rojo, lino, pelo de cabra, pieles animales y madera. Las especificaciones para dicha construcción le fueron dadas a Moshé, en el Monte Sinaí. Dicha construcción se asentaba en el centro mismo del campamento Israelita en el desierto, y estaba diseñada para que pudiera desarmarse y volverse a armar cuando fueran de un lugar a otro durante los cuarenta años entre su Éxodo de Mitzraim y su entrada en la Tierra Prometida.

Podemos asumir, a base de la construcción previa, que El Eterno se dirigió a los hombres diciéndoles: “Yo soy el creador de la sabiduría, del conocimiento y del entendimiento: en estas creaciones mora Mi mente. Yo creé amor, la justicia y la compasión, y es en ellos donde reside mi carácter. Yo fui el creador de la belleza, del esplendor y de la majestuosidad, y es en ellos donde  coloqué Mi personalidad. Pero ninguno de ellos es Mi casa; fue por ello que decidí crear la materia física, para que haya un lugar en donde no Tenga que jugar ningún rol y no Tenga que proyectar ninguna característica. Sólo Mi deseo de realización”.

Uno de los aspectos que hay que recalcar para la realización de esta obra, no sólo está basado en las palabras anteriores, sino en las siguientes: “Y El Eterno le dio sabiduría a Shlómo” que encontramos en  1Melajim 5:26.

Pero, ¿Por qué construir un Mikdash?

Porque está escrito Shemot 25:8 “Y me harán un santuario, y Yo habitaré en medio de ellos”.
Veasú li mikdásh veshajánti betojám.

Entonces, surgió la necesidad de construirlo: El Rey David compró el sitio en el Monte Moriá después de haber sido informado de la profecía y de la ubicación del Templo; basándose en el párrafo anterior, nos enseñan nuestros sabios que ese iba a ser el sitio donde La Shejiná iba a estar presente, tal como dice en Devarim 12:11: “y entonces en el lugar que el Eterno, vuestro Elohim, escogerá para hacer habitar en él su nombre, hacia allí llevaréis todo lo que yo os ordeno: vuestros holocaustos, y vuestros sacrificios, y vuestros diezmos, y la ofrenda de vuestras primicias, y todo los votos que harás al Eterno”.
Vehayá hamakóm asher yivjár Adonai Elohéijem bo leshakén shmó sham sháma tavíu et kol asher anojí metzavé etjém olotéijem vezivjéijem masrotéijem utrumát yedjém vejol mivjár nidréijem asher tidrú laAdonai.

Es por ello que el Rey David se encargó de preparar los materiales para dicha construcción y santificó sus bases; en la reunión de dichos materiales  dijo: “Ya que de Ti procede todo y de lo que está bajo Tu poder de damos a Ti”

Aprendemos de nuestros sabios, según lo que está escrito en la parashá Trumá, que desde el momento en que está ordenado construir el Tabernáculo, hasta el final del Libro de Shemot, aparece la palabra “asá – (hizo)” 248 veces semejante al número de mandamientos positivos de la Torá, y gracias a ello, se considera como un mandamiento (rabínico) positivo la construcción del Tabernáculo – y luego el Bet HaMikdash – para que la Presencia Divina pueda habitar allí.

Más tarde en el Tanaj, y más específicamente, en la haftará que estamos relatando, nos enteramos que cuando Shlomó Hamelej (El Rey Salomón) inaugura el Beit Hamikdash afirma lo siguiente:

“Esta casa, que estás construyendo: si anduvieres en Mis Leyes y Mis normas cumplieres y observares todos Mis preceptos, al encaminarte con ellos, entonces cumpliré Mi palabra contigo, lo que había hablado a David, tu padre: Y habré de morar entre los hijos de Israel y no habré de abandonar a Mi pueblo Israel” (Melajim I 6:12)

Podemos hablar de dos grandes diferencias entre el Mishkán y el Mikdash; una de ellas es, el primero fue construido por donaciones voluntarias mientras que el segundo, por una acción impositiva: la segunda gran diferencia radica en que en el primero de ellos habitará la Shejiná,  mientras que en el segundo, será “la misma presencia del Creador”, como lo explica el mismo Shlómo (arrogantemente) cuando dice “Te he construido una casa para que Tu vivas en ella” (8:13).

De esta manera también tiene que estar determinada nuestra actuación para con el Eterno, el Boré HaOlam: nuestro cuerpo es también un templo dedicado a Él, el cual requiere, en un principio, de actuaciones voluntarias y de corazón, para empezar a formar “nuestro Mishkán interior”; pero, a su vez, requiere de un arduo trabajo, durante mucho tiempo, acompañado de muchos sacrificios y de exigentes imposiciones, a veces por intermedio de terceras personas que nos ayuden a mantenernos en el camino correcto de las mitzvot, jukim y mishpatím; de la observancia de la Torá y su cumplimiento, para que nuestro Mishkán se transforme en un Mikdash, donde Él sea quien reine, con absoluta majestuosidad.

 

PorMax Stroh Kaufman

Chisme y lepra

EL CHISME: LA  LEPRA DEL S. 21.

Parashá tzaria.

Muy probablemente, en algún momento de nuestras vidas, hemos escuchado o hemos utilizad la frase: “las palabras se las lleva el viento”  y por ello nos surgen unas preguntas: la primera podría ser:

¿Quién fue la primera persona que dijo que a las palabras se las lleva el viento?

¿Por qué esta frase es tan popular? ¿Qué tiene que ver con esta parashá?

Empecemos a contestarla: en primer lugar, su origen se desconoce;

En segundo lugar podríamos decir que la popularidad es por no prestar la debida atención a la enseñanza  contenida en la parashá que estamos tratando hoy, y…

En tercer lugar, la aflicción llamada Tzaráat que ha sido mal  traducida como lepra,  no se refiere a la enfermedad de Hansen, la cual es una infección producida por la bacteria micobacterium leprae, enfermedad muy bien documentada en el Oriente Medio desde tiempos antiguos.

La lepra o tzaráat en hebreo era una infección en la piel, la ropa y los objetos personales, que aparecía como consecuencia de una condición espiritual pecaminosa, y esta es la razón por la que era tratada por el sacerdote; el tzaráat era una plaga enviada a los hijos de Israel como respuesta a la desobediencia.

En los tiempos del Templo, cuando una persona chismeaba (chismoseaba) sobre su prójimo (y también a través de otras variadas enfermedades sociales como la avaricia y la vanidad), un día encontraba una mancha verde o roja que se esparcía en la pared de su casa; para averiguar qué sucedía, tenía que llamar al Cohén para que determinara que tipo de mancha era, y que se debía hacer con ella; incluso, si el Cohén no tenía idea, él consultaba con los expertos y luego determinaba de qué tipo era.

El veredicto final se determinaba con la palabra del Cohén, para enfatizar el poder de la palabra hablada. Entonces, lo que se define en esta parashá, es todo lo relativo a la aparición de la enfermedad de la piel llamada tzaraat, y los procedimientos para su purificación.

Entonces, podemos entender que hay dos tipos de palabra: “la buena y la mala”: la mala, que es a lo que nos vamos a referir, es aquella conocida con los términos  de lashón hará, y está formado, básicamente, por el mal hablar, los chismes, que se hacen acerca de otra persona.

Para prevenirnos, veamos lo que nos dice el Midrash Tehilím 12:4:
“Dijo Rabí Shimón bar Yojai: ‘Las malas lenguas matan a tres personas, al que habla, al que escucha, y a la persona sobre la cual se habla.’”

Otra explicación de que tzaráat tiene que ver con el poder de la palabra, nos la enseñan nuestros sabios, al decirnos  que la palabra tzaráat es un acrónimo de “el que emana maldad”, (motzi-ra), el charlatán. Por lo tanto, la enfermedad se origina de las malas palabras que decimos de los demás (aunque sean ciertas).

Lashón Hará es la fuente de muchas enfermedades sociales. Ha causado la disolución de numerosas amistades, el término de incontables matrimonios y ha generado un sufrimiento inconmensurable. Odio, celos y disputas se esparcen por medio del Lashón Hará, tal como las enfermedades se esparcen a través de la suciedad y los gérmenes.

El hablar Lashón Hará también ha dado como resultado que las personas pierdan sus ingresos y no es una exageración decir que ha conducido a muchos a la muerte.

La maldad del Lashón Hará es universalmente reconocida, y para detener el efecto del lashón hará, es necesario desarrollar una actitud positiva sobre los otros.

Si la actitud básica de una persona es negativa, entonces no importa cuán fuerte él trate de controlarlo. Finalmente va a emerger. Una casa llena de paja, no importa lo bien sellada que esté, va a tener paja saliendo por sus rendijas.

Un relato que encontramos en las enseñanzas de nuestros sabios se encuentra en Vaikrá Rabá 33:1, que nos dice: “Raban Gamliel ordenó a su siervo Tobi que le trajera lo mejor que hubiera en el mercado.

El esclavo le trajo una lengua. Al día siguiente el maestro le ordenó que trajera lo peor que encontrara en el mercado. Nuevamente Tobi le trajo una lengua.
Cuando se le pidió explicación, el sabio siervo dijo: “No hay cosa mejor que una buena lengua, y nada peor que una mala lengua””.

Como prueba, recordemos a Miriam, la hermana de Moshé y Aarón, que mencionó algo acerca del color de piel de Tzipora, la esposa de Moshé, que era negra.

Y enseguida, Miriam quedó enferma de esta enfermedad y debió ser separada de todo el pueblo y pasar a vivir fuera de los límites del campamento hasta que fuera purificada.

Al cabo de unos días, Sin embargo, se requirió que Moshé reacciona presurosamente y la perdonara, rezando al Eterno la oración: “El na refa na la – “¡Oh Elohim, sánala, por favor!

A los pocos días Miriam retornó, curada, y aprendiendo que, aquel que se entretiene con el lashón hará -habladuría, murmuraciones, chismes-, pone su vida y salud en riesgo.

¿Cómo era evaluada la tzaráat?: el Cohén ordenaba vaciar el contenido de la casa, para prevenir que se impurificaran con el veredicto del Cohén.

Si el Cohén veía un brote impuro, la casa era sellada por una semana.

Si la mancha se esparce, el Cohén decreta que se quiten las piedras contaminadas y se vuelva a empastar la pared. Si continúa expandiéndose, se debe demoler la casa.

Luego el Cohén reprochaba al chismoso por su discurso negativo. Si el chisme persistía, el siguiente nivel de mancha aparecía en su vestimenta que eventualmente debía ser quemada.

Nuevamente el Cohén reprochaba al chismoso y si él persistía, la mancha aparecía en su cuerpo.

La Torá describe con vívidos detalles las variadas formas de Tzaraat en el cuerpo –El brote es blanco de variados matices (comparados con la nieve y la lana), puede aparecer sobre una herida o quemadura que ya sanó o en la cabeza (sobre el pelo, barba o sobre la calvicie).

De este modo, la Torá describe tres tipos de tzaraat – Seét, sapájat y bahéret: a ellas, el Midrash Rabá las compara con tres poderes que han oprimido al pueblo judío – Babilonia, Media (donde vivió Amán), y Grecia, respectivamente.

La persona afectada con Tzaraat era puesta en cuarentena por una semana para ver si se esparcía. Sorpresivamente, si cubría el cuerpo completo, él estaba puro, pero si aparecía una pequeña área no contaminada, estaba impuro. Se ofrecen varias razones para esta paradoja.

Si cubre un área tan grande, debe ser muy superficial y debe estar retirándose del sistema.

Cuando se proclamaba a una persona impura por Tzaraat, él debía romper sus ropas y no cortarse el pelo. Debía ser expulsado de la comunidad y debía estar solo hasta que los síntomas se fueran.

Esto es un equivalente a lo que los sabios llaman “medida por medida”, porque al haber diseminado chismes, él puso una pared divisoria entre las personas, entonces, ahora él debe estar solo y meditar sobre las consecuencias.

Cuando el brote de Tzaraat desaparece, se llama al Cohén fuera del campamento a confirmar los hechos.

Pero, ¿por qué hay que llamar a un Cohén?

Porque es una forma como Eterno, en su misericordia infinita diseñó un sistema de retroalimentación para indicar que algo está mal y que necesita corrección, de la misma manera que, en los automóviles hay una luz que indica que el motor requiere de chequeo…  y son ellos los que se encuentran en una situación aventajada para el diagnóstico de la dimensión física de la enfermedad, porque procuran buscar una solución a este problema.

Aunque nos enseñan nuestros sabios que la tzaraat estaba confinada al Estado de Israel o a un territorio santificado, es a través de estas enseñanzas que, podemos entender ahora, como es que sucedía, en otros tiempos, cuando la persona que abusaba de su lengua, no sólo recibía una sanción de tipo moral, del modo como sucedería hoy en día (si A habló mal de mí, y B me lo cuenta, entonces dejo de hablar con A, y algunas veces también con B, por venir con cuentos…); sino que le llegaba la justa recompensa por su mala conducta.

Quedaba enfermo, y no una enfermedad silenciosa, interna y secreta, sino Tzaraat, que era macabra, muy parecida a la lepra (con la cual se confunde a menudo); aparecían en esta persona, manchones blancos, o verdes y rojos, sobre cualquier parte del cuerpo, y para que comprendamos su naturaleza especial, las manchas también solían aparecer en ropas, utensilios, viviendas, pertenencias del afectado.

Al estilo de ain tajat ain (literalmente: ojo por ojo), cuando hablamos mal y llevamos la intención de dañar a alguien, lo que nos proponemos es separarlo de la sociedad, del grupo en el cual se mueve. Si decimos, por ejemplo, Shmuel es un ladrón, entonces, ¿quién va a confiar en él? Lo alejamos de sus conocidos.
Entonces, aparece el Nega-Tzaraat y el que queda fuera es el maledicente, el que intenta echar a otro.
Guardando nuestra arma más eficaz, la lengua, guardaremos de dañarnos.

Según los jajamim, una persona o su casa, puede padecer de nega tzaraát por causa del lashón hará – la maledicencia, la calumnia, el chisme.
Este nega tzaraát, es posible traducirlo como “llaga de metzorá“. Sin embargo, hay una interpretación que nos permite aprender algo muy importante de la palabra nega.


Nega
(llaga) se escribe: nun-guimel-ain.
Y la palabra oneg (deleite) se escribe: ain-nun-guimel.
¿Qué diferencia una palabra de otra?
Donde está ubicada el “ain”.
Y ¿qué es “ain”?
Ain es ojo.
Es decir, dependiendo de en qué ponemos nuestro “ain”, padeceremos o nos deleitaremos.
Si aprendemos a valorar la mitad llena de la botella, en lugar de siempre suspirar por la mitad vacía, estaremos siempre gozando, teniendo oneg, y apartando de nosotros el nega de la habladuría.
Como enseñan nuestros sabios:

“¿Quién es rico (afortunado)? El que se complace con lo que ya tiene”.

¿Quién es entonces rico según lo revisado?

Aquel que busca que toda la llaga mala se transforme en el placer sagrado, nega ra – oneg shel kedushá. Aquel que procura que todas las aguas amargas, malas, inferiores, se conecten y se transformen en aguas superiores dulces, en agua de laTorá, para alimentarse de ella, y para vivir de ella, según sus enseñanzas, mitzvot, jukim y mishpatim.

11 de diciembre de 2012 — 27 de Kislev de 5773

PorMax Stroh Kaufman

Parasha, ¿Por que leerla?

Parasha: ¿Por qué leerla?

Así dicen nuestros jajamím ¡Leemos la parashá porqueTODAS las respuestas a nuestros problemas están en la parashá! La parashá tiene, implícita en ella, la forma de cómo se debe vivir cada día y los secretos de nuestros problemas están allí y, nosotros tenemos que llegar a un nivel de emuná que nos permita creer, con fe absoluta y eterna que, allí están las respuestas y para ello hay que pasar más tiempo en la parashá, cada día; para demostrar esto, podemos señalar parashot como ki tetzé la cual cuenta con 74 mitzvot; ellas, las mitzvot, nos enseñan a ser cuidadosos, a ser cautelosos, más sensibles, más piadosos, más honestos, más confiados en el eterno, a no perder la bitajón, la seguridad, saber de dónde venimos, a donde vamos y en frente de quien nos sentamos a rendir juicio: nos recalca acerca de la teshuvá o arrepentimiento, cuándo y en qué momento quejarnos y delante de quien hacerlo, como hacer tzedaká y a quien hacerlo, nos enseña actitudes de petición solicitud, o demanda, no solo para con nosotros sino también con los demás; cómo y cuándo compartir; cómo y cuándo satisfacer nuestras peticiones y lo que los demás nos piden, cómo y cuándo : es por ello que mientras más nos acercamos a la parashá, más cerca nos sentimos de nuestro creador, que sin el Boré Olam no somos capaces de hacer nada; además nos sirve para entender que Necesitamos de Él; que debemos acercarnos a Él: esto, como desde el principio nos advierten nuestros jajamim, nuestros sabios, que, la lectura de la parashá nos permite llegar a un grado alto de emuná, y al mismo tiempo, nos permite disfrutar de este mundo, al máximo, al tope de sus límites;  también y tal vez lo más importante, aprender a disfrutar nuestra relación con El Todopoderoso, lo que nos permitirá y nos llevará, a tener una vida bendita y bendecida.

PorMax Stroh Kaufman

Otro Rosh hashana ha llegado

Otro Rosh Hashana ha llegado

Otro Rosh Hashana ha llegado, si, así como lo oye: el pasado 19 de Kislev, el movimiento jasídico alrededor del mundo, celebró un año nuevo más; los líderes espirituales de este movimiento, se refieren al Yud-Tet (19) Kislev como Rosh Hashaná, y no sólo como una metáfora: el Jasidismo enseña que en Rosh Hashaná la corte celestial decide que tanta cantidad de bendiciones va a recibir una persona, en el próximo año, y el grado de bendición  que recibirá, dependerá de la medida en el cual la persona acepte, (con satisfacción) el yugo de la soberanía divina, sobre sí; es decir, depende de su intención de ser un jasid, aceptando e internalizando todas las enseñanzas y las orientaciones de sus Rabinos, que les sirve para definir un estilo de vida.

¿Qué representa para este movimiento ser un jasíd?

La respuesta más básica a esta pregunta, según los fundadores de este movimiento, dice que el jasid es aquella persona que realiza sus estudios a profundidad y con conciencia, que realiza el Avodat HaTefilá (Trabajo con la oración); quien quiere y desea aprender y alcanzar  ahavá veyirá, el amor y el temor a Hashem y Ahavat Israel, amor al hombre Judío; quien busca extender las prácticas del judaísmo en general, especialmente a través de la realización de las Mivtzot y quien procura estar enseñando y divulgando el mensaje del judaísmo a todos sus compañeros; también es quien estudia y enseña a otros acerca de Mashíaj y la redención, y difunde los mensajes y las instrucciones del Rabino, acerca de la redención, la cual es un proceso inminente y en curso, y quien permanentemente realiza un Jeshvón nefesh, es decir un examen y evaluación a conciencia de sus actos, para que lo lleve a  hachlotot tovot, buenos propósitos y pueda mejorar en las áreas q1ue necesitan ser corregidos, y /o para avanzar aún más en las áreas en las que ya se sobresale.

Los jasidím en esta fecha celebran que, un 19 de Kislev, en el año 1798, el Rabino Schneur Zalman de Liadi (1745-1812), fue liberado de su encarcelamiento en la Rusia zarista; también recuerdan que el 19 Kislev, en el año 1772, justamente 26 años antes de la liberación de Rabino Schneur Zalman de la prisión, el Maguid de Mezeritch” le devolvió el alma a su Creador. Antes de su muerte, le dijo a su discípulo, Rabino Schneur Zalman: “Este día es nuestro Yom Tov (festividad).

Otro de los motivos por los cuales el jasid celebra esta fecha es, porque para un jasid, el Yud-Tet de Kislev, es el día de su “circuncisión espiritual.”

Además, en el Yud Tet Kislev se reinicia el ciclo anual de lecturas diarias del Tanya, tal como fue  dividido por el Rabino Raiatz, en una proporción que permitiera la lectura de un segmento durante cada uno de los días del año…

En conexión con esta festividad, dijeron los antiguos jasídicos: “Este día se fijará como una fiesta eterna para Israel, un día en que el gran Nombre de Adonai será engrandecido y santificado. Los corazones de miles de judíos se despertarán en el arrepentimiento y el servicio del corazón (es decir, la oración), porque este episodio estará grabado en el corazón del Israel del mundo de arriba, e inscrita en el corazón de Israel en este mundo. ”

Desde el inicio de la celebración, año del calendario hebreo 5662, los jasidim  acostumbran a decir: “Gut Yom Tov. Leshana tova belimud hajasidut u’bedarkéi hajasidút tikatéivu veseijateimu”. “por un buen año en el aprendizaje del jasidismo y la forma del jasidismo.”

Desde 321judaismo.com queremos felicitar a los jasidím en este nuevo año de estudio y de compromiso con la Torá, a la espera de ver en ustedes un ejemplo de rectitud, honestidad, amor al prójimo, cumplimiento de las mitzvot y que nos sirva como fuente de inspiración en este camino…

04 de diciembre de 2012  – 20 de kislev de 5773

PorMax Stroh Kaufman

Rezar con pantalones cortos

¿Rezar con pantalones?
Vestimenta correcta para rezar:

Uno de nuestros lectores nos formula la siguiente pregunta:

“Vivo en una zona donde hace mucho calor, generalmente las temperaturas en el día oscilan entre los 25 a los 35 ºC y por lo general, la gente acostumbra a vestirse con ropa muy ligera: entre eso se incluye mangas cortas y pantalones muy cortos en los hombres; Tengo 35 años y en mi caso, quisiera saber ¿puedo asistir a mis servicios religiosos usando pantalones cortos?

A nuestro lector le respondemos así:

Es apenas obvio que las condiciones climáticas de una región influyen en la manera de vestir de sus habitantes: sin embargo, vemos como entre los haredim (ortodoxos), la vestimenta es la misma (prácticamente) independiente del clima: ¿Por qué? Porque existen unas normas de la halajá a la cual hemos explicado en varias ocasiones que ellas han tratado de unificar la manera de pensar del judío sin importar su nacionalidad, su color de piel ni sus creencias particulares: La halajá y muchos textos nos `pueden citar muchas referencias acerca de ello: empezando por el solo hecho que el Talmud refiere que los sabios estaban acostumbrados a “vestirse diferente” para que lo identificara de otras personas, es por ello que el judío ha buscado no sólo una forma de vestimenta que lo diferencie de su entorno, sino que también lo cubra, lo abrigue ,también de una manera más simple que los de su entorno: la costumbre de la vestimenta es, para el judío, la necesidad de andar con ropa siempre limpia, y que le brinde dignidad.

Los rabinos, también, con el transcurrir de los tiempos, han insistido que, para el Shabat y los días festivos, hay que utilizar una ropa distinta a la diaria, “más linda” que la normal y en los días denominados “jol hamoéd” y rosh jodesh: también en estos casos, la ropa debe ser distinta a la  utilizada en el diario.

Si nos dirigimos hacia el texto más básico del judaísmo, La Torá, ella ya nos habla de la necesidad de, por ejemplo, no mezclar lino con lana, lo cual también nos orienta hacia que debemos vestir y cómo hacerlo.

Nos habla de la ropa para el luto, haciendo referencia a la “ropa áspera” como lo encontramos en varias referencias…

También nos habla de no que la mujer no debe usar ropaje masculino ni viceversa… y los vestidos de la viudez en las mujeres.

Y la Torá nos completa el concepto de la “vestimenta adecuada para cada ocasión” que hasta para el enfermo (en el caso de la lepra) hay una manera particular de vestir…

Pero retornando a la halajá, encontramos tres conceptos básicos: el primero, que dice:“Hikón Likrat Elokéja Israel “(Israel, prepárate para presentarte ante El Todopoderoso) ,el segundo, “Shemór Ragléja kaashér Teléj el Bet HaElokím ” (Cuida tus pies, cuando te dirijas a la Casa Del Eterno )  y el tercero, ¡ Cubre tu cabeza , para que el Temor a Adonai se pose sobre ti ! “… 
También dice el Talmud “Uno no debe recitar el Shemoné Esré hasta que no se cubra el pecho” La Guemará dice, al respecto, que podría ser suficiente sólo con cubrirse el pecho, pero que no es correcto presentarse frente a una persona distinguida, sin estar adecuada y correctamente vestido(1), y es por eso que nos topamos con el concepto de Rashi que dice que, “orar es equivalente a hablar con un rey” por lo tanto, durante la oración la vestimenta debe ser adecuada para presentarse ante el rey, tal como lo vemos en Yosef cuando se presenta ante el faraón que dice: que “fue vestido con ropas de lino finísimo”; entonces, la sugerencia de la Halajá es que la persona cubra, también, sus brazos y sus piernas, especialmente cuando se dice el Shemoné Esré, lo cual nos explicaría, para esta época, la presencia de mangas largas, tanto en hombres como en mujeres.

En los lugares calurosos, como el que nos quiere describir nuestro lector, es muy común encontrar a los hombres vistiendo pantalón corto y cualquier tipo de calzado tipo sandalias, que dejan descubiertos los dedos de los pies: en estos casos, muchos de nosotros acostumbramos a comportarnos de acuerdo como dice el refrán: “al lugar donde fueres, haz lo que vieres” especialmente si no residimos en dichas zonas: entonces, podríamos considerar muy extraño, ver a los lugareños, orando en un tipo de prenda que no cubra completamente los brazos y las piernas, y es por ello que podemos acogernos a las costumbres locales, siempre y cuando el rabino lo permita; sin embargo, en muchos de los documentos de los eruditos, que se han producido a través de las diferentes épocas, y que se han conocido bajo el nombre de “responsas” encontramos que, si el que reza en pantalón corto va a ser un shalíaj tzibur; es decir va a dirigir, por lo menos alguna parte de la ceremonia religiosa, no lo haga “de modo descubierto”, tal como se encuentra en la responsa del Rabino Shlomo Zalman Auerbach, rabino dedicado a la toma de decisiones halájicas modernas con respecto al campo médico, pero que lo documenta en su texto llamado Halijot Shlomo.

Recordemos entonces: la halajá nos dice que debemos orar, siempre, con vestimenta apropiada, teniendo en cuenta que, como hemos explicado en otras ocasiones, la intención de la halajá es la de “unificar criterios”; sin embargo, hay quienes opinan que la “kavaná” o la intención, es lo que verdaderamente importa, por ello somos partidarios de tomar una actitud que nos oriente de la mejor manera, hacia una oración con verdadera intención, sin olvidar que existen unas normas básicas que deben guiar nuestro proceder, tal como lo hacen “las leyes de tránsito” conservando siempre la dignidad y, si hay alguna costumbre local que puede ser diferente, es mejor preguntar al rabino local.

 

 

 

(1) Aún otras religiones como el islam, y las enseñanzas basadas en los textos denominados Nuevo Testamento, admiten que hay que cubrirse y vestirse adecuadamente para la oración.

Publicado 17 de Noviembre de 2012 – 3 de Kislev de 5773

 

 

PorPublicaciones

Citas, refranes y enseñanzas del judaismo

Citas, refranes, proverbios y sabiduría del judaísmo.

Semana del 13 al 19 de octubre de 2012.

1.- ¿Quién es poderoso? Aquel que hace de su enemigo un amigo.

Who is mighty? One who makes his enemy a friend!

2.- La esencia de la Teshuvá es fortalecerse a sí mismo y crecer, no involucrarse en la auto compasión sino mantenerse en continuo crecimiento.

The essence of Teshuvah is strengthen itself and grow, not to engage in self-pity but kept growing steadily.

3.-  La vida es una lucha constante con la propia inclinación al mal. Uno siempre debe estar listo para la batalla y nunca se desanime por el hecho de fallar en el intento,

Life is a constant struggle with one’s own evil inclination. One should always be ready for battle and never be discouraged by the fact fail in the attempt.

4.- Primero conviértete en una bendición para ti mismo antes de convertirte en bendición para otros.

First Become a blessing for yourself before you become a blessing to others.

5.- El cuidar de las palabras que salen de nuestros labios, es la llave fundamental para cumplir con nuestras obligaciones, no sólo con nuestro creador, sino también para con nuestro hermano judío.

Taking care of the words that come out of our lips, is the fundamental key to fulfill our obligations, not only with our creator, but also to our fellow Jew.

6.- La Torá comienza y termina con actos de bondad y generosidad.

The Torah begins and ends with acts of kindness and generosity.

7.- Mientras más difícil sea un obstáculo en tu vida, mayor será tu evolución espiritual si logras prevalecer sobre él. Porque la cuestión es de esfuerzo, no de realización. Así dijeron los antiguos cabalistas: “No hay luz más brillante que aquella que logra abrirse paso entre la oscuridad.

The more difficult an obstacle in your life, the greater your spiritual evolution if you can override it. Because,  the issue is effort, not achievement. So the ancient Cabbalists said: “There is no brighter light than one that achieves his way through the darkness.”

8.- Es el poder del habla el que define la esencia del ser humano y lo distingue del resto de criaturas.

It is the power of speech that defines the essence of human beings and distinguishes it from other creatures.

9.- Aún si la paz es muy esquiva para ti, persíguela para que puedas encontrarte con ella.

Even if peace is elusive to you, pursue it so you can meet her.

10.- ¿Cuál es el hombre que desea la vida y ama los buenos días? Aquel que cuida su lengua y sus labios de palabras engañosas.

What is the man who desires life and loves good days? The one who guards his tongue and lips from deceitful words.

11.- El Eterno dice: Yo soy el infinito que habita en las profundidades de la tierra: la tierra me pertenece y ustedes no son más que mis inquilinos temporales.

The Lord says: I am the infinite who lives in the depths of the earth: the earth is Mine and you are my temporary tenants.

12.- Del deseo profundo de la persona por conectarse con Su Creador, nace el canto. Así, mientras más potente es el canto, más refleja la intensidad del grado espiritual de quien lo entona.

From the deep desire of the individual to connect with their Creator, a song is born. Thus, the more powerful the song more reflects the intensity of spiritual degree who sings.

13.- La advertencia de no odiar a los demás incluye no generar motivo para que otros nos odien.

The admonition not hate others includes not generate others, reason to hate us.

14.- ¿Buscas un buen libro? ¡Ensaya con el universo! Viene con todo y comentarios. Así lo dijo el rabino Tzadok HaCohanim: “El universo es el libro de Adonai; la inspiración divina, su comentario.”

Looking for a good book?Rehearse with the universe! Comes with everything and comments. So said Rabbi Tzadok HaCohanim: “The universe is the book of Adonai; the divine inspiration, his comment.”

Editado y publicado 15 de octubre de 2012  – 29 de Tishrei de 5773

PorMax Stroh Kaufman

Simbolismos del shofar

Simbolismos del Shofar 

 

Para poder entender los simbolismos del shofar, primero debemos hacer, es preguntarnos, ¿qué es el Shofar?

El Shofar es un instrumento musical de viento, que data de más de 4000 años, y que es fabricado a partir del cuerno de un animal puro (o kosher), como el carnero, cabra, antílope o gacela (aunque el de la vaca, becerro o buey no están prohibidos, no se usan porque ello recuerda la adoración al becerro de oro) y, nuestros sabios nos enseñaron a utilizar este tipo de animales en la escogencia del material para su elaboración, porque en el momento en el que Abraham estaba ofreciendo a Isaac en sacrificio, El Todopoderoso escoge a un carnero para reemplazarlo y con ello se recuerda que este ser vivo lo reemplazó y evitó que falleciera uno de los patriarcas: hay quienes aseguran que en ese preciso instante, uno de los sonidos que detuvo el sacrificio, fue precisamente el sonido de no uno, sino de muchos cuernos.

Maimónides (filósofo judío y médico nacido en España en el siglo 12 de la Era Común), escribió las siguientes palabras relacionadas con el sonido del shofar:

“¡Despierta, durmiente de tu sueño! ¡Levántate, durmiente, de tu sueño! ¡Examina tus acciones y vuelve al arrepentimiento y recuerda a tu creador! Aquellos olvidadizos de la verdad en las vanidades del tiempo y de los que se desvían todas sus años en la vanidad y el vacío que no puede ayudar ni guardar, revisen cada uno sus almas, y mejores serán sus caminos y sus obras. Que cada uno abandone su mal camino y sus pensamientos que no son buenos”.

También debemos conocer que existen tres tipos (tradicionales) de shofar:

El del carnero, que es soplado durante las Grandes Festividades, para recordar la Misericordia Celestial, del Todopoderoso, en el momento que Abraham se disponía a sacrificar a su hijo y también sonó alrededor del Monte Sinaí cuando fue entregada la Torá y que sonará cuando sea la llegada del Mashíaj.

El shofar Yemenita, que corresponde a una antigua tradición entre los judíos de esta zona y se ha diseminado en todo el mundo y se elabora a partir de los cuernos del Gran Kudú, o Tragelaphus strepsiceros (que alcanzan a medir, en promedio 1,25 m de largo), el cual es un animal de la familia de los antílopes y se caracteriza por sus curvas y la mayor variedad de notas que es capaz de emitir

El shofar recto que proviene del Gemsbok, también conocida como Gacela órice, Gacela del Cabo o, pasán,  un animal proveniente de la familia de los antílopes africanos, cuya medida puede alcanzar los 85cm de longitud (34 inches).

A pesar de la variedad anotada, nuestros sabios insisten que, de preferencia, el shofar no debe ser recto sino curvo, para recordarnos que debemos ser sumisos doblegando nuestros corazones ante El Todopoderoso, y sin enaltecernos delante de Él.

El Rabino Saadia Hagaón, enumeró diez motivos, por los cuales se toca el shofar, de los cuales revisaremos algunos de ellos, y son:

1)    El shofar convoca a los pecadores a retornar a la senda del bien y despierta los corazones de todo judío para acercarse a Adonai.

2)    Porque la naturaleza del shofar es provocar temblor en los oyentes, como versa: “¿Se tocará el shofar en la ciudad y el pueblo no temblará?, por lo tanto al escuchar el shofar debemos doblegarnos y consternarnos ante la omnipotencia de Adonai.

3)    Para recordarnos el día en que El Todopoderoso reunirá a todos los exiliados en la Tierra de Israel y consecuentemente nos esmeremos para acercar la Redención como versa en Isaías 27: “Y será en ese día en el cual se hará sonar un gran shofar vendrán los perdidos en la tierra de Ashur”

4)    Para recordarnos acerca del “Día del Juicio Final” sobre el que está escrito en el libro de Sofonías /Tzefania: “Cercano esta el Día de Adonai,- dia de Shofar y Terua”

5)    Para recordar el llamado y los reproches de nuestros profetas que se comparan al shofar: “Cualquiera que oiga el sonido de la trompeta y no se prepare, y viniendo la espada lo hiera, su sangre será sobre su cabeza”. (Yehezquel 33).

Durante los momentos que escuchamos  el sonido del shofar y, especialmente en los días comprendidos entre Rosh HaShana y Yom Kipur, tuvimos que habernos dado cuenta que existen tres sonidos distintos:

  1. Tekia – es un sonido caracterizado por ser largo, plano y constante.
  2. Shevarim – en grupo de tres tonos, ellos son,  medios en duración, y son sonidos que pueden ser comparados con quejidos
  3. Terua – Son 9 rápidos tonos en una sucesión corta de sonidos.

Rosh Hashaná es el día de apreciar quién es Adonai.. Adonai es todopoderoso. HaShem es el Creador. El Eterno es el Sustentador.

Él es el Supervisor. En resumen, El Santo, (bendito sea Su Nombre) es el Rey del Universo. Luego de entenderlo y comprenderlo, procuramos interiorizar ese entendimiento para que se transforme en un modo de vida,  y una parte práctica de nuestra realidad cotidiana,

El problema de considerarlo a El como un Rey, es que, para muchos de nosotros, la idea de un “rey” evoca imágenes de un déspota codicioso y hambriento de poder que quiere subyugar a las masas para sus fines egoístas.

Sin embargo, en la tradición judía, un rey es ante todo un servidor del pueblo. Su única preocupación es que la gente vive en la felicidad y la armonía. Sus decretos y leyes son sólo para el bien de la gente, no para sí mismo. (Consultar los escritos de Maimónides, Leyes de Reyes 2:6)

En el caso que nos corresponde a nosotros con las pasadas fiestas de Rosh HaShana y Yom Kipur, el objetivo es, coronar a HaShem como nuestro Rey. El sonido deTekia, corresponde al sonido de la coronación del Rey. En el Jardín del Edén, el primer acto de Adám fue la de proclamar a Adonai como Rey. Y ahora, el shofar proclama para nosotros mismos y al mundo: El Eterno es nuestro Rey. Con el tekía fijamos nuestros valores para que nos guíen a volver a la realidad, en la cual, HaKadosh Baruj Hu, es el encargado de correr y dirigir al mundo… ser la guía de la historia, moviendo montañas, cuidando de todos y cada uno de los seres humanos en forma individual y, personalmente.

Maimónides añade una importante matización: No es suficiente que El Todopoderoso sea mi Único rey. Si toda la humanidad no reconoce a Adonai como Rey, entonces hay algo que falta en mi propia relación con El Eterno. Parte de mi amor por el Todopoderoso es para ayudar a guiar a todas las personas a una apreciación de él. Por supuesto, esto es en gran medida una expresión de mi profunda preocupación por los demás. Pero también afecta a mi propio sentido de que todo lo abarca Reinado de Adonai.

s?k =f ?? p?? 12.0pt;font-family:”Arial”,”sans-serif”; mso-fareast-font-family:”Times New Roman”;color:black;mso-fareast-language: ES;mso-bidi-font-weight:bold’>El problema de considerarlo a El como un Rey, es que, para muchos de nosotros, la idea de un “rey” evoca imágenes de un déspota codicioso y hambriento de poder que quiere subyugar a las masas para sus fines egoístas.

 

Sin embargo, en la tradición judía, un rey es ante todo un servidor del pueblo. Su única preocupación es que la gente vive en la felicidad y la armonía. Sus decretos y leyes son sólo para el bien de la gente, no para sí mismo. (Consultar los escritos de Maimónides, Leyes de Reyes 2:6)

En el caso que nos corresponde a nosotros con las pasadas fiestas de Rosh HaShana y Yom Kipur, el objetivo es, coronar a HaShem como nuestro Rey.

El sonido de Tekia, corresponde al sonido de la coronación del Rey. En el Jardín del Edén, el primer acto de Adám fue la de proclamar a Adonai como Rey. Y ahora, el shofar proclama para nosotros mismos y al mundo: El Eterno es nuestro Rey.

Con el tekía fijamos nuestros valores para que nos guíen a volver a la realidad, en la cual, HaKadosh Baruj Hu, es el encargado de correr y dirigir al mundo… ser la guía de la historia, moviendo montañas, cuidando de todos y cada uno de los seres humanos en forma individual y, personalmente.

El sonido Shevarim
Cuando escuchamos el sonido de shevarim especialmente en la época de Rosh HaShana y los Yamim Noraim, reflexionamos acerca de todo lo que nos sucedió durante el año inmediatamente anterior, sabemos, en el fondo, que hemos fallado a la altura de nuestro potencial.

Y para el año que está comenzando,  anhelamos no fallar, nunca más. Los cabalistas dicen que Shevarim – que consiste en tres sonidos de tonos medios, semejando explosiones de lamentos – es el equivalente al grito sollozante de un corazón judío – cuyo gran anhelo es el de conectarse, crecer, alcanzar…

Toda persona tiene la capacidad de cambiar y ser grande. Esto se puede lograr mucho más rápido de lo que jamás soñó. La clave es orar desde el fondo de su corazón y pedir a HaShem la capacidad de llegar a ser grande.

Cada uno de nosotros debe saber que no se puede dejar limitar por las cosas del pasado. Cada uno de nosotros sabe que tiene un enorme potencial.

Y para cualquier día, en el momento del shofar está sonando, clamamos al Todopoderoso desde las profundidades de nuestra alma. Es, en este preciso momento,  cuando nuestras almas se revelan  ante el Todopoderoso, sin ningún obstáculo.

El Sonido del Teruá

Hay quienes nos dicen que el sonido original de la teruá se ha perdido con el correr del tiempo; es decir, las personas se fueron olvidando cuál es el sonido original de la teruá, por lo que encontramos tres posibilidades en lo que respecta al sonido original de la teruá:

  1. La teruá original es un sonido alargado como de un suspiro que se repite tres veces: tuú-tuú-tuú.  Este sonido es llamado hoy en día: “shebarim”.
  2. La teruá original es un sonido corto y entrecortado como de alguien que llora que se repite nueve veces: tu-tu-tu-tu-tu-tu-tu-tu-tu. Este sonido hoy en día es llamado “teruá”.
  3. La teruá original es el sonido compuesto por estos dos sonidos en conjunto, primero el del suspiro y luego el del llanto: tuú-tuú-tuú-tu-tu-tu-tu-tu-tu-tu-tu-tu. Este sonido hoy en día es llamado “shebarim-teruá”.

En Rosh Hashaná,y todos los días que escuchamos el sonido del shofar, tenemos que despertar y ser honestos y objetivos acerca de nuestras vidas: ¿Quiénes somos, de dónde hemos estado, y en qué dirección vamos. El sonido Teruá – que consiste en 9 explosiones rápidas consecutivas cortas – se asemeja a la alarma de un reloj despertador, la cual logra despertarnos de nuestro sueño espiritual.

El shofar trae en este momento, claridad, alerta y concentración.

El Talmud dice: “Cuando el juicio de abajo, no hay necesidad de juicio desde arriba”. Lo que esto significa es que si nos tomamos el tiempo para construir un modelo sincero y realista de cómo hemos fallado en el pasado, y lo que esperamos que cambie en el futuro, entonces El Eterno no tiene necesidad de “despertarnos” a lo que ya sabemos.

El Eterno quiere que hagamos un esfuerzo honesto para maximizar los dones que Él nos dio. El No espera que seas algo que no eres. Pero no se puede, tampoco, engañar a Adonai.

La razón por la que perdemos el contacto y cometemos errores es porque no se toman el tiempo todos los días para volver a conectarnos con nuestros deseos más profundos ni con la esencia.

La solución es pasar algún tiempo a solas todos los días, preguntándonos: ¿Estoy en el buen camino? ¿Estoy enfocado? ¿Estoy persiguiendo metas que harán la mayor diferencia general en mi vida y en el mundo?

 

¿Qué tan efectivo puede ser el sonido del Shofar?

El Maguid de Dubnov ofrece una parábola que tal vez pueda ayudar a responder esta pregunta.

Un granjero pobre tenía un tío rico que vivía en la ciudad y quien una vez lo invitó a él para una visita. Entusiasmado con la invitación el granjero no perdió tiempo en prepararse para ir a la casa de su tío rico. Cuando llegó fue recibido calurosamente y llevado inmediatamente hacia un gran salón comedor con una larga mesa.

A medida que iban hablando y departiendo, el tío hizo sonar una campana de bronce, y ello hace que aparezca un gran número de sirvientes de las puertas laterales del salón, con bandejas de aperitivos. El granjero nunca había visto una comida tan tentadora en su vida. Los sirvientes regresaron a los cuartos de cocina y los dos parientes siguieron la conversación.

Poco después, el tío hizo sonar la campana nuevamente y los sirvientes reaparecieron, llevándose los restos que habían dejado y trayendo nuevas bandejas con más alimentos. El granjero estaba asombrado, porque nunca había visto una cantidad tal de comida ni un servicio tan especial.

Esto se repitió constantemente durante la noche, lo que hacía que el pobre granjero quedara cada vez más asombrado.

Cuando el granjero salió de donde su tío, se detuvo en una tienda local antes de llegar a su casa y compró una campana de cobre igual a la de su tío: al llegar a casa, le dijo a su esposa: “Compré una campana mágica que, al hacerla sonar hará aparecer sirvientes los cuales nos servirán la comida más exquisita que jamás podamos comer”. Su esposa sólo se conformó con esperar la promesa de aquel hombre, quien hizo sonar su campana en una gran cantidad de veces…

Era de esperar que en este caso los sirvientes no aparecieran. La campana no era mágica. Sólo funcionaba cuando era usada como una señal para los sirvientes de la historia, que esperaban en la cocina, hicieran su aparición y cumplieran con su tarea.

De igual manera funciona el shofar: tenemos que trabajar en nosotros mismos para llegar a un estado de ánimo apropiado, en el cual, el Shofar haga su efecto, porque El shofar es mucho más que simple un ruido, es una voz despertando la voz divina dentro de nuestro ser más profundo que nos llama a volver a nuestra fuente.

Es importante que nos recordemos otra de las enseñanzas que nos dejan nuestros sabios: ella nos dice que HaShem sopló el Ruaj Elohim en nosotros, tal como lo decimos en Brajá “Ata Nefájta Bi”.

Cuando esto sucedió, teníamos una comprensión y visión completa de todo lo que son nuestras metas; sabemos qué y quienes somos, a dónde vamos, tenemos claridad sobre cuál es nuestro propósito, al igual que tenemos una estrecha relación con El Todopoderoso.

Todo ello está representado por el sonido de Tekiá.

Luego, cuando nuestras vidas  continúan, en algún momento comenzamos a perder la orientación de nuestros objetivos.

Empezamos a involucrarnos en cosas que nos distraen de nuestro propósito final, y empezamos a navegar en cosas que nos confunden. Se pierde la claridad que teníamos, y nuestra relación con HaShem se empieza a degenerar. El Rúaj Elohim que nos fue insuflado, se bloquea y ya no estamos seguros de lo que queremos hacer.

Esto se representa a través del sonido de Shevarim que aunque es claro, ya no es completo ni entero. A medida que nuestras vidas continúan su marcha, nuestra relación apasionada con HaShem se torna aburrida; ya no existe claridad y ella está empañada; aquí llega el sonido de Teruá que con sus toques cortos rotos, nos recuerda que ya no sabemos ni estamos seguros de lo que somos ni de lo que queremos hacer y el Rúaj Elohim, se transformó en una presencia inconstante.

Luego vienen Elul, Tishrei y los Yamim Noraim. Ellos se constituyen en momentos en los cuales comenzamos a darnos cuenta de que nos hemos desviado del camino correcto.

Iniciamos la teshuvá, y empezamos a reanimar a ese Rúaj Elohim que está en nuestro interior. Así, llegamos a escuchar la voz del shofar, y empezamos a tener claridad de nuevo y, llevamos nuestra relación con El Eterno, a unos niveles mucho más altos que antes.

El Ruaj Elokim entonces, reina en nosotros, se hace constante e inquebrantable, manifestándose a través de la Tekia Guedolá.

.Que sea entonces que el sonido del shofar, cuando quiera que lo escuchemos, deje de ser un ruido molesto o una alarma irritante y nos impulse a mejorarnos, a transformarnos, a regresar en nuestra fe cuando nos hayamos alejado de ella por cualquier motivo, nos permita revertir nuestros errores y que, podamos convertir estos errores en experiencias de aprendizaje para que nos ayuden a empezar de nuevo, nos brinde un tiempo de liberación de toda forma de esclavitud y adicción, ya sea en lo material, espiritual o emocional y, tal vez lo más importante, que nos conduzca a la reconciliación con nuestro padre celestial.

09 de octubre de 2012 – 23 de Tishrei de 5773

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