El Impacto Judio en la Civilizacion

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El Impacto Judio en la Civilizacion

1.- INTRODUCCIÓN

“Voy a insistir que los Hebreos han hecho más para civilizar al hombre que cualquier otra nación… la fe ha hecho que los Judíos sean el instrumento más esencial para civilizar a las naciones”. (John Adams, segundo presidente de los Estados Unidos). 

El New York Times, uno de los periódicos más leídos en mundo, en la edición del 7 de Marzo1998, formuló una pregunta en uno de sus encabezados, y esta fue:                                                                                                                           ¿Qué, o quiénes fueron los hombres del mundo antiguo: a) Elitistas belicosos o b) La fuente de los valores occidentales?

Antes de entrar a analizar la pregunta anterior, es conveniente hacer un muy pequeño análisis de las diferentes culturas universales, sin que necesariamente tengan una relación temporo – espacial, y ellas son: la griega, la romana, la árabe y  la china.

 

2.- CIVILIZACIONES ANTIGUAS

2.1.- CULTURA GRIEGA

Los orígenes de la civilización griega estarían en la isla de Creta, al sureste del Peloponeso, a partir del 2100 A. C. aproximadamente, donde se desarrolla la civilización Minoica, nombre tomado del legendario Rey Minos, que se asocia a la leyenda del Laberinto y el Minotauro. Este tipo de civilización fue la primera que se describe capaz de recorrer el Mar Mediterráneo en su totalidad, conformando lo que se conoce como Talasocracia o gobierno del mar por hegemonía. Posteriormente aparecen los Aqueos, quienes con el tiempo se les llamo Helenos, fueron un pueblo guerrero, que invadió y sometió por las armas a los cretenses, extendiendo su dominio a la península del Peloponeso, para que otros vayan, lentamente, adoptando la cultura helénica.                                       Entre el segundo y primer milenio antes de la era común, aparece una Grecia continental y una marítima, que se caracterizó por la formación de las ciudades estado, para poder iniciar la conquista continental que se conoció con el  nombre de Civilización Micénica, formando colonias en lugares tan distantes como el Mar de Asov, en el Delta del rio Nilo y el Mediterráneo español. Esta es la época de la Guerra de Troya y aquí también aparecen las Polis, que se le atribuye a los dorios. En este período de tiempo, los dioses semi-humanos son capaces de influir sobre el comportamiento humano.                                                           Entre los siglos 8 y 5 antes de la era común, la Península de los Balcanes se hace insuficiente para contener y alimentar a la creciente población helénica, por lo que comienza la migración y el poblamiento paulatino de todas las costas del mar Mediterráneo. Debido a su gran preparación los griegos influyen enormemente en los pueblos vecinos quienes empiezan, lentamente, a utilizar y adoptar para sí mismos, los elementos de la cultura griega. Es así como las antiguas polis pasan a convertirse en Metrópolis: se identifican como las más importantes, a Esparta y a Atenas, donde en esta época aparecen los juegos olímpicos y las bases de la democracia.

En los últimos quinientos años antes de la era común aparecen muchos cambios como la creación de una lengua única, se constituye el código draconiano de leyes, se documenta por primera vez la acuñación de la moneda, se funda la ciencia médica con los principios de Hipócrates; se crea la primera constitución; la filosofía llega a su esplendor con Sócrates y Sófocles, entre otros: la historia tiene a su “padre” Heródoto; el teatro también llega a su máximo esplendor con Esquilo y Sófocles; en matemáticas aparece el teorema de Pitágoras; Pericles reconstruye y reforma los monumentos de Atenas, permitiendo también la expresión popular en los eventos de la ciudad; Solón abolió la esclavitud por deudas; se funda La Academia de Platón y el Liceo por Aristóteles; aparece Alejandro Magno y, luego comienza la decadencia, pasando Grecia, al control romano.

Muchas palabras utilizadas por las lenguas occidentales provienen del griego; sólo para citar muy pocas: democracia, política, historia, filosofía, tragedia o geometría.

2.2.- CIVILIZACION O CULTURA ROMANA.

Para revisar acerca de esta cultura debemos recordar que nos ha enseñado acerca de dos orígenes de la ciudad – imperio de Roma: uno de ellos es el origen mitológico de Roma, en el cual, Vestal, una mujer virgen, tuvo del dios Marte 2 hijos, Rómulo y Remo, en una costa en las aguas del Tíbet, en las que fueron recogidos por el pastor Fausto que los encontró en una cesta y permitió que fueran amamantados durante un tiempo por una loba. Ya en edad temprana Rómulo demostró habilidades de jefe, fundó una ciudad a la cual dio su nombre (753 AC) y mató a su hermano Remo, cuándo este franqueó el surco de Arado que era un límite que marcaba hasta donde se extendían sus posesiones.

El origen histórico nos habla de un pueblo, los latinos, quienes luego de vivir un tiempo en el valle del Po, se dirigieron hacia el Sur y se establecieron bajo el Tíbet y los montes Albanos, región caracterizada por ser pantanosa. Allí construyeron pequeñas aldeas fortificadas y organizaron algunas lijas para defenderse de los etruscos. Tras la fundación de una colonia en la colina del Palantina, las cuales formaron a fines del siglo XIII la llamada hija de Septimontium. Cuando después llegaron los etruscos, éstos aprovecharon su estructura, para construir una ciudad, llamada Roma y a la que le dieron la categoría de capital de la región.

Después de ese evento hubo una gran migración de mercaderes y artesanos de todas partes que influyeron poderosamente en el desarrollo de la misma. Se convierte en un importante centro militar, para luego llegar a ser la plataforma de la expansión Etrusca hacia el Sur.

En momentos del tercer siglo después de la era común, el imperio mostró crecientes signos de decadencia y crisis, caracterizada por el estancamiento  del desarrollo social  y del hecho que las instituciones políticas fueron cada vez más ineficientes; aunque el ejército imponía y destituía a los emperadores, su poder no fue capaz de defender las fronteras: aumentaron las invasiones por parte de los bárbaros quienes se fueron estableciendo como aliados y colonos en las provincias fronterizas. Dioclesiano (284?305) se encargó de concentrar el poder administrativo, legislativo, judicial y militar, elevándose al rango de un dios. Dividió el imperio en dos partes: Oriente y Occidente, con capitales finales en Roma y Constantinopla: el imperio occidental casi dos siglos después desaparece y el que persistió, un milenio más, aproximadamente fue el Oriental.                                                                                                                          La sociedad romana adoptó y/o modificó tanto la constitución de la sociedad griega  como la clase política y la organizó de la siguiente manera: la sociedad general que tenia plebeyos,  aristócratas y tiranos, en una sociedad que distinguía entre hombres libres y esclavos. Los hombres libres se dividían en patricios y plebeyos. Los patricios, a su vez, se dividían en tres órdenes: ecuestre, senatorial y decurional. Los patricios eran los dueños de la mayor parte de las tierras – latifundios -. En  la clase política se caracterizó por dividirla en magistraturas, que se caracterizan por ser anuales, honoríficas (no se cobra) y colegiadas. Las magistraturas se dividen en: magistraturas mayores (Cónsul, Pretor urbano  y Pretor peregrino y Censor), menores (Edil y Cuestor), y especiales (Pontifex Maximus para predecir e interpretar la voluntad de los dioses, Dictador y Tribuno de la Plebe: este tenía el derecho de vetar las leyes que perjudicaban al pueblo).

Entre los plebeyos se encontraban los campesinos, artesanos y comerciantes.

Los esclavos, últimos en esta estratificación social, fueron personas que no tenían ningún derecho en la sociedad romana. Algunos de ellos se ocupaban de tareas muy duras, como el trabajo en las minas; mientras que otros eran criados domésticos e incluso capataces o administradores de las grandes fincas de los patricios. Algunos esclavos conseguían la libertad o manumisión, porque sus amos se la concedían o porque pagaban su rescate con el dinero que ahorraban de su trabajo. Entonces pasaban a ser libertos.

No tendría sentido alguno negar que Grecia y Roma, han sido las civilizaciones más avanzadas de la antigüedad, y que además han sido las más influyentes en las civilizaciones del mundo occidental. Sin lugar a duda, muchas de nuestras ideas sobre el arte, la belleza, la filosofía, la política y la ciencia empírica moderna, vienen del pensamiento clásico griego. La ley, el gobierno, la administración y la ingeniería occidental, también fueron moldeados poderosamente por Roma. De hecho, obtenemos una gran parte de nuestra cultura de estas civilizaciones. Inclusive la historia habla de campañas bélicas en china hacia el año 166 con Marco Aurelio, donde la palabra legión fue adoptada al chino como li-jién.                                                                                 Quizás el aporte más importante de Roma a la cultura fue el derecho romano, del cual podemos extraer algunos principios básicos que se detallan a continuación.

· Las leyes deben ser publicadas y escritas.

· La ley debe proteger a la persona y sus bienes.

· Las leyes deben considerar los derechos de las mujeres.

· Una persona acusada debe ser considerada inocente mientras no sea probada su culpa.

· Personas de distinta posición económica y social pueden contraer legítimo matrimonio.

· Todos los hombres son iguales ante la ley.

En campos como la arquitectura, los romanos dejaron legados como fue la construcción de  caminos, acueductos, termas y basílicas, teatros, anfiteatros y circos como el coliseo de Roma, utilizando elementos característicos de su arquitectura como lo fueron el arco, la bóveda y la cúpula.

El latín, se impuso en gran parte del imperio, se convirtió en la lengua oficial de la iglesia católica, se mantuvo hasta el siglo XVIII y llegó a ser base de las lenguas romances: castellano, portugués, francés, italiano y rumano.

Los romanos dieron importantes al desarrollo de la medicina y del servicio de salud. Un ejemplo de ello fue Galeno quien vivió entre los años 130?200 después de la era común y, quien fue uno de los médicos más importantes de todas las épocas, autor de una enciclopedia de conocimiento médico. Los romanos se encargaron de organizar un verdadero servicio médico, atendiendo gratuitamente a la población más pobre; crearon un gran número de hospitales y perfeccionaron los métodos de sanidad pública.

 

2.3 CIVILIZACION O CULTURA CHINA

Hacemos un ligero repaso a la civilización china, por ser una de las civilizaciones más antiguas del mundo con continuidad hasta la actualidad; ella  tiene sus orígenes en la cuenca del Río Amarillo, donde surgieron las primeras dinastías Xia y Shang . El territorio que actualmente ocupa la República Popular China ha estado poblado desde hace miles de años. Allí se han encontrado restos de homínidos que constituyen los antepasados más remotos del hombre. Así lo demuestran los restos hallados pertenecientes al hombre de Renzidong que la antropología lo data con más de dos millones de años de antigüedad, en comparación con el Homo sapiens que aparición hace unos 40.000 años: en ese período de tiempo, se encuentra que hace aproximadamente  10.000 años se empieza a cultivar arroz en el río Yangtsé y poco después mijo en la provincia de Henan. En el octavo milenio antes de la era común, las culturas que vivieron alrededor de la zona del valle del río Amarillo se hicieron sedentarias, y casi un milenio después comenzarían a domesticar  animales.

Diferentes dinastías gobernaron y rigieron el imperio y se puede nombrar entre ellas a la Dinastía Xia, posteriormente la Shang: de esta, podemos detallar su dedicación a la orfebrería por los hallazgos de delicadas tallas en jade, tejidos de seda y trabajos en bronce, también durante este período fueron desarrollados los carros de guerra tirados por caballos, y con ellos se desarrolla un sistema de escritura que utilizaba más de 3.000 símbolos, tallados en trozos de hueso o caparazón de tortuga, la cual evolucionó, más tarde, hacia los caracteres usados en el idioma chino. También se conoce de ellos que enterraban a sus difuntos con ceremonias rituales, y junto con ello les dejaban los elementos útiles de uso cotidiano; los enterraban además con alimentos y vino, para alimentar a su alma.                                                                    Posteriormente se presentó la dinastía Zhou, de la cual se reconoce la aparición una clase comercial que usaba dinero en vez del trueque. La fabricación del bronce alcanzó un pico artístico y técnico; hubo grandes pensadores y filósofos durante este tiempo, tales como Confucio y Lao Tzu

A ellos les siguió la Dinastía Qin, que se encargó de unificar al imperio, como también se le reconoce la unificaron de los sistemas de pesas y medidas, y de igual manera, el sistema de escritura. Esta dinastía unificó los fragmentos de muralla construidos durante los siglos anteriores en la Gran Muralla, también inició la construcción de su mausoleo, los famosos Guerreros de Terracota. También aquí se describe por primera vez el uso de la brújula, que por estar hecha de piedra imán –un mineral de hierro basado en óxido, que se alinea directamente hacia el campo magnético de la Tierra, hizo que fuera era usada inicialmente, en la geomancia china y en la adivinación.

Sobre la Dinastía Han, que gobernó posteriormente, se reconoce la creación de la Ruta de la Seda, que empezó a ser conocida por el imperio romano; aquí se inventa el papel, el sismógrafo, y se promueve un sistema educativo de igualdad para todos; la Ruta de la Seda también permite la introducción del Budismo como religión al imperio chino. También durante la Dinastía Han, los alquimistas taoístas investigaban sobre un elixir para la inmortalidad. Así provocaron muchos incendios, experimentando con azufre y salitre (nitrato de potasio). Uno de ellos, escribió un texto de alquimia llamado “Libro del parentesco de los tres” (“Book of the Kinship of the Three”), que advertía sobre las mezclas de ciertos materiales.

Para el Siglo VIII, durante la tardía Dinastía Tang, se estableció una fórmula para la pólvora. Hecha con una combinación de salitre y azufre con carbón, la pólvora o “huo yao” se utilizó primero para hacer fuegos artificiales y señales con luces de bengala. Más tarde se inventaron las granadas de mano sencillas, que se arrojaban al enemigo usando una catapulta.

Del período de los Reinos Combatientes se destaca la Obra Hidráulica de Dujiangyang, cuya función era arreglar las relaciones entre el regadío, la desviación de las inundaciones, y la evacuación de arenas.

Muchos años más adelante, es decir, en los primeros años del segundo milenio de la era común, se favoreció  el desarrollo del papel moneda y las letras de cambio, con el fin de agilizar el comercio entre las diferentes regiones, y se desarrolló el sistema de graneros, como despensa del Estado y se favoreció la expansión marítima del imperio.

 

2.4 CIVILIZACIÓN ÁRABE

La existencia del mundo árabe es consecuencia de la conquista islámica a partir del año 622, primero de la Hégira. Los árabes originales habitaban la península de Arabia y algunas regiones circundantes. Los conquistadores musulmanes extendieron fundamentalmente su religión, el islam, y la lengua oficial del Estado islámico, el árabe. La implantación de ambas en las zonas conquistadas fue variable a las poblaciones. Así, hubo poblaciones que adoptaron ambas cosas, como son la mayoría de las que actualmente componen el mundo árabe, de religión predominantemente musulmana, como también quienes adoptaron la lengua árabe pero no la religión islámica, y, hubo el caso de quienes adoptaron el islam más no el árabe; con este tipo de comportamiento, el mundo de los árabes fueron dando vida a una cultura que valorizó el patrimonio cultural de todos los pueblos con los cuales se contactó, llegando a transformarse en importantes difusores entre oriente y occidente. Se estableció lo que se conoce como La ruta del Incienso que, partiendo de Yemen, desembocaba en el Mediterráneo pasando por  Medina y La Meca, ciudades comerciales dónde confluían productos de tierras  cercanas y lejanas: dátiles de Bagdad, incienso de Yemen, piedras preciosas de la India, sedas de la China y otros productos como armas, trigo y aceite.

Mahoma, quien vivió entre los años 570-632 de la era común, profeta de Alá (Dios), dio a conocer unos mensajes divinos que hablaban de la importancia de practicar la caridad en esta vida,que es la antesala del juicio final donde se compensará a los justos y se castigará a los malvados y con  ello marca un punto de partida de la cronología musulmana, a través de la formación de un sistema de creencias que identificamos como islamismo.

El año 711 de la era común, los árabes penetraron en España, formando un  imperio que alcanzó su máxima extensión en ese momento, teniendo una longitud de 7.000 km de oeste a este. Gracias a esta expansión se pudo traer al mundo conocido, de la India, los números arábigos, que aprendemos desde la enseñanza básica, los cuales posibilitan las más primarias y fundamentales operaciones matemáticas; de Persia trajeron el Ajedrez, y en lo referente a las áreas del conocimiento, se amplió todo lo que se conocía sobre la ciencia y la práctica médica a lo largo de toda la Edad Media. En el siglo 10 de la era común, Rhazes  escribió la mejor monografía clínica medieval sobre enfermedades como la viruela y el sarampión. Mientras en Sevilla, Avenzoar describía los síntomas de enfermedades cardíacas y auditivas, al tiempo que establecía la relación entre ciertas erupciones cutáneas y un parásito pequeñísimo, cuyo mal se conoce como sarna. Avicena, en su célebre Canon, compendió todo el saber médico logrado hasta entonces. Esta obra, traducida al latín, fue un texto clave en todo occidente por más de 500 años.

En las matemáticas, Al- Khwarizmi nos legó una nueva rama, el álgebra, y de su nombre se derivó el vocablo algoritmo, que significa “método de cálculo”. En Astronomía, la construcción del astrolabio, instrumento de medición de la latitud en la navegación marítima, les permitió realizar cálculos precisos y mediciones de distancias para sus tablas astronómicas. Al- Battani obtuvo el valor más exacto logrado hasta entonces, de la duración del año y de la inclinación del eje terrestre, y perfeccionó la trigonometría esférica. En Química, Jabir, conocido en Europa como “Geber”, describió sus experimentos químicos de manera clara y cuidadosa, logró preparar el ácido acético y el ácido nítrico, trabajó entintes y barnices, y buscó métodos para mejorar la refinación de los metales. En el campo literario, lo más difundido son los cuentos condensados en Las mil y una noches.

Para la agricultura establecieron una fuente económica de energía que fueron los molinos de viento, ampliamente conocidos siglos atrás, por los persas.

La palabra dinero, viene del uso de monedas de oro denominadas dinhar.

 

3.- La Visión Judía

Del libro “History of the Jews and A History of Christianity” escrito por Paul Johnson, historiador cristiano se extrae el siguiente concepto: “Certeramente, el mundo sin los judíos hubiera sido un lugar radicalmente diferente. Probablemente la humanidad hubiera eventualmente tropezado con todos los conceptos judíos. Pero no podemos estar seguros. Todos los descubrimientos conceptuales del intelecto humano parecen obvios una vez que han sido revelados, pero requiere de un genio especial para formularlos por primera vez. Los judíos tienen este regalo. A ellos les debemos la idea de igualdad frente a la ley, tanto divina como humana.; la santidad de la vida y la dignidad de la persona humana; de la conciencia individual y por eso de una redención personal; de una conciencia colectiva y por eso de una responsabilidad social; de la paz como un ideal abstracto y del amor como el fundamento de la justicia, y muchos otros elementos que constituyen la base moral de la mente humana. Sin los judíos hubiera sido un lugar mucho más vacío”

Una cosa hay que tener en cuenta: el judaísmo no es simplemente un manojo de bellas costumbres y tradiciones. Implica un sentido de idealismo y fe; de ley y amor; de literatura e historia, y también una forma de vida. Ha servido para conectar a la gente a Su Creador, creando entre ellos, una relación de trabajo. A través del libro de oraciones de cualquiera de las festividades se encuentran enumeradas las muchas maneras en que lo amamos: “Somos Tus hijos, y Tú nuestro Padre…Somos Tus amigos, y Tú nuestro amado….”

La historia nos cuenta, que muchos años antes de que existieran las grandes civilizaciones como la griega,  había una nueva nación emergente cuyo funcionamiento era más parecido al de una gran familia, en la cual, todos sus integrantes señalaban a un hombre llamado Abraham como su antecesor; eran considerados como un pueblo extraño por sus vecinos, y más aún, con una religión extraña: aseguraban que su creencia se basaba en la existencia de un solo Dios: una entidad Todopoderosa, infinita e invisible, quien había sido capaz de crear todo lo conocido y aún lo desconocido por el hombre, lo cual se constituía en un concepto completamente diferente a lo que manejaba cualquiera de las naciones que los precedieron; también afirmaban que todos ellos, 600.000 hombres y un número no contado de mujeres ancianos y niños – habían escapado milagrosamente de la esclavitud en Egipto, que en ese entonces era el imperio más poderoso de la tierra, única y exclusivamente gracias a la intervención milagrosa de su Dios.

La referencia más antigua que se tiene del nombre Israel data del año 1210 antes de la era común grabado en la Estela de Merenptá, en el cual se cita a Israel como un pueblo, o grupo de gente, aunque no está asociado a un lugar geográfico.

Otra de sus afirmaciones fue que, después de su gran escape, llegaron a una montaña, ubicada en una región árida y desértica, llamada Monte Sinaí, donde todos y cada uno de ellos tuvieron un encuentro con Su Dios: este encuentro, les permitió recibir un código de comportamiento, compilado en un libro llamado la “Torá”, al cual les fue ordenado seguir minuciosamente.

Debido a que los pueblos existentes en esa época creían en todo tipo de cosas sobre relaciones divinas con los seres humanos, y que podían influir en todas las decisiones que ellos tomaran, desde ese punto de vista, lo ocurrido con dicha nación no se constituía en un evento tan maravilloso o que pudiera ser considerado como increíble. Tampoco fue considerado como extraño tener un código legal especial, porque ya existían algunas formas de legislación entre las naciones; lo que si llamaba la atención era el hecho muy particular… ellos no honraban a ninguno de los dioses comunes, sino que mostraban una extrema reverencia a un solo Dios, una sola ley entregada por ese Dios y que no podía ni debía ser modificada.

4.- VALORES

A continuación, algunos de los valores esenciales de la humanidad, que son considerados universales:

1. Respeto a la Vida Humana: En un mundo perfecto, toda la gente debe tener la garantía del cumplimiento de ciertos derechos humanos básicos, los cuales deben estar encabezados por el derecho a la vida. Las personas deben poder vivir sin sentir miedo constantemente y con una cierta dignidad básica.

2. Paz y Armonía: En todos los niveles – ya sea comunal o global – la gente y las naciones deben coexistir en paz y armonía, y respetándose los unos a los otros.

3. Justicia e Igualdad: Toda la gente, sin importar su raza, sexo, estatus social, debe ser tratada igualitariamente y con justicia.

4. Educación: Todos deben recibir una educación básica que le garantice a los individuos un conocimiento funcional dentro de la sociedad.

5. Familia: Una estructura familiar fuerte y estable es necesaria ya que sirve como la fundación moral de la sociedad y como la institución más importante para educar/socializar a los niños.

6. Responsabilidad Social: En todos los niveles, tanto individual como comunitario, nacional y global, todas las personas debemos tomar responsabilidad por el mundo. Esto se debe y tiene que ver reflejado en la participación y la existencia de organismos o entes sociales que se encarguen de contribuir a la eliminación de cierto tipo de  preocupaciones básicas como las enfermedades, la pobreza, el hambre, el crimen, los problemas relacionados con las drogas, al igual que cuestiones de protección del medio ambiente y los animales.

¿Podría ser cierto que los valores morales que tenemos actualmente, de los cuales están mencionados algunos arriba, no tienen su origen en una de las grandes civilizaciones sino que los hemos heredado de un pueblo pequeño, tal vez el más insignificante de todos, y que ha habitado en un diminuto pedazo de tierra en la región de Medio Oriente?

La respuesta es muy sencilla: en el momento en que este pueblo al recibe la Torá, se hace acreedor y portador de un “manual de instrucciones” a través del cual  ellos, los judíos, promulgaban la necesidad de la existencia de unos derechos humanos básicos, el derecho a la vida, la educación, el trato igualitario, la responsabilidad ante los hechos delictivos, la vida en familia y en comunidad, el empeño de perseguir la verdad, etc. Todas esas actitudes, han permitido el surgimiento de unos ideales de contribuir, de renovar, de transformar el pensamiento permanentemente evolutivo, y se constituyen en la singularidad del aporte judío en los anales a la cultura, los cuales están muy cercanos del estándar que maneja la civilización actual.

 

5.- REPASO HISTORICO

¿Qué tal si pasamos por otro pequeño repaso histórico?

Alejandro Magno, nacido en 356 antes de la era común, se convierte en rey en el año 336 de esa misma época: en tres colosales batallas, condujo a su ejército a la victoria frente al ejército persa, creando un imperio cuya máxima expansión, era desde Egipto hasta India. En ese pasar, construyó seis ciudades, todas llamadas Alejandría, de las cuales sólo la Alejandría de Egipto sobrevive hasta el día de hoy; Cuando la cultura griega se mezcló con la cultura del medio oriente, se creó un nuevo hibrido cultural, llamado Helenismo, con una influencia monumental en el Imperio Romano, en el Cristianismo y en el Oeste.

Durante su campaña militar contra Persia, llegó a Egipto, pasando por lo que hoy en día es Israel. La narración respecto a la primera interacción entre Alejandro y los judíos se encuentra registrada tanto en el Talmud (Tratado Yomá 69a) como en el libro “Antigüedades Judías” del historiador judío Flavio Josefo (XI, 321-47).  En ambos relatos el Sumo Sacerdote del tempo de Jerusalém, manifestando un gran temor de que Alejandro fuera a destruir la ciudad, salió a su encuentro antes de que llegara a la ciudad. La narración, en ambos textos, describe como Alejandro, al ver al Sumo Sacerdote, se bajó de su caballo y le hizo una reverencia. En el relato de Flavio Josefo, cuando el general Parmerio le preguntó la razón, Alejandro respondió: “No hice una reverencia ante él, sino ante el Dios que lo ha honrado con el Sumo Sacerdocio; pues he visto a esta misma persona en un sueño, con esta misma apariencia”.

Alejandro pudo interpretar la visión del Gran Sacerdote como un buen presagio, y por tanto se apiadó de Jerusalém, absorbiendo pacíficamente a la tierra de Israel en su creciente imperio. Como tributo a su conquista apacible, los sabios declararon que los primogénitos de aquella época fueran llamados Alejandro, el cual sigue siendo un nombre judío hasta el día de hoy. Y el día de aquel encuentro, 25 de Tevet, fue declarado una festividad menor.

Así comenzó una de las más interesantes y complejas relaciones culturales del mundo antiguo; Los griegos nunca habían conocido a nadie como los judíos, quienes conformaban la única nación monoteísta que tenía un concepto único de un Dios infinito, que ama, que se preocupa por su creación y que actúa en la historia. Los judíos tenían tradiciones legales y filosóficas increíblemente profundas y complejas. Esta nación se caracterizaba por tener una tasa de alfabetización y una infraestructura de bienestar social nunca antes vista en el mundo antiguo. Los griegos estaban tan fascinados con los judíos, que fueron los primeros en traducir la Biblia en otro idioma cuando el Rey Ptolomeo II aproximadamente en el año 250 antes de la era común, obligó a 70 rabinos de esa época a traducir la Biblia hebrea al griego (la cual es conocida  hoy en día con el nombre de la “Septuaginta”, que significa “70” en griego).

En lo que tiene que ver con la nación de Israel, la alta esfera de la sociedad judía, de igual manera que el resto de la población del mundo mediterráneo, adoptó rápidamente la cultura helenista, y muchos de los judíos helenizados tomaron el asunto en sus manos, e intentaron “ayudar” a sus hermanos más tradicionalistas, “arrastrándolos” fuera de lo que ellos percibían como creencias primitivas, para introducirlos así al “moderno” mundo de la cultura griega. Esto generó conflictos y rebeliones en la nación judía que tenía además que “soportar” las presiones ejercidas por dos imperios enemigos: el Ptolomeo y el  Seléucida, porque ambos limitaban con esta nación judía.

La existencia para los judíos se tornaba tan tensa que, a mediados del siglo 2 antes de la era común, Antíoco Epifanes publica un decreto, que hasta ese entonces nunca había sido escuchado en el antiguo mundo multicultural y religiosamente tolerante: Derogó la religión de otras personas. El prohibió la enseñanza y la práctica del judaísmo. Esto generó persecuciones hasta el momento en que una familia sacerdotal, conduce hacia una guerra de varios años que lleva a la derrota del imperio y aseguró la supervivencia del judaísmo.

La victoria militar de los judíos por sobre el imperio griego, fue un milagro mucho más grande que el milagro ocurrido a un frasco de aceite el cual duró durante ocho días, en la reinauguración del Templo, ceremonia conocida con el nombre de Janucá. Esta milagrosa subsistencia permitió que los judíos generaran un monumental impacto en el mundo que ha excedido por mucho el minúsculo tamaño del pueblo judío, entregándole al mundo el concepto de un Dios único y los valores de la santidad de la vida, la justicia, la paz y la responsabilidad social, que son los cimientos morales/espirituales de la civilización occidental.

Dos de las referencias más conocidas que tiene el mundo occidental frente a este significativo hecho, están reflejadas en la existencia de un Oratorio elaborado por George F. Handel, y asignado por el príncipe de Gales en honor al retorno victorioso de su general, el Duque de Cumberlain, en Londres en 1746 y; también la comparación militar que se le hizo al Mariscal Henry Tirán en 1675 en la Batalla de Alsacia, por su heroísmo en el frente.

El filósofo Soren Kierkegaard, creía que esta fe, la fe judía, era la Esperanza y por ello dio franco optimismo a la religión judía, más que a ninguna otra, diciendo las siguientes palabras: “El pensamiento pagano griego es optimista, pero está teñido de una profunda melancolía, y no tiene respaldo divino. El Judaísmo sí lo tiene, una clara promesa para esta vida”.

Esto es así; el judaísmo es una religión que le enseña, en forma continua y permanente, al mundo que todo ser es creado a imagen de Dios y por ese hecho, tiene que convertirse en una actitud optimista y esperanzadora. Si nosotros somos fracciones espirituales de Dios, tenemos el poder de ser creativos como lo es El, y podemos esforzarnos por modificar o eliminar sufrimiento, tragedia y todo tipo de males.

La revolución que generó el concepto de un solo Dios, rompió radicalmente con el paganismo que prontamente transformó el pensamiento del hombre, pero la chispa que lo despertó fue esa creencia del judaísmo en un solo Dios quien creó al mundo con un propósito y un significado.

La creencia en un solo Dios conquistó toda la humanidad y el paganismo rápidamente comienza a desaparecer, dándole cabida a la esperanza para que ella pueda crear una nueva realidad. La religión monoteísta se convirtió en la cuna del optimismo, mientras que el paganismo, por otro lado, sufrió una crisis de melancolía, para finalmente desaparecer.

Otra de las más importantes contribuciones del judaísmo se define con una sola palabra: Esperanza. Ella es el puro deseo de vivir ante la desesperación, imaginando un futuro mejor, con éxito, y el fin del sufrimiento. El pueblo judío ha sobrevivido un sin número de pogromos, persecuciones  y holocaustos debido a esta cualidad tan especial.

El pensamiento judío también nos enseña que, si estimulamos activamente a nuestro prójimo para que no acepte el mal de ninguna manera, y  a través de esa enseñanza se le anima a combatir las atrocidades de la vida, la fe en Dios se le convertirá en fuente de gran esperanza. La religión dijo al mundo antiguo que en los tiempos malos, cada uno de nosotros puede comenzar de nuevo.

“No hay lugar a dudas que los estudios hebraicos son el substrato común de los estudios religiosos, y de ahí que todos aquellos que tratan de darse cuenta de su fe estén obligados a ocuparse del pasado religioso judío. Tienen, pues, los judíos el incomparable privilegio de que su libro haya llegado a ser el libro del mundo entero…”escribe Ernesto Renán en su libro “Cristianismo y Judaísmo” de la Editorial Leviatán)

Continúa diciendo en su libro que, “cuando se quiere profundizar el cristianismo, debemos estudiar el judaísmo. Ligado por una de esas tradiciones de infancia, que son las más caras y duraderas, al cristianismo, he creído que no tenía mejor medio de probar mi respeto por la doctrina cristiana que examinándola de cerca. Considero que un examen serio y concienzudo. Es la máxima prueba de respeto que se pueda dar a las creencias religiosas”.

Si queremos demostrar lo enunciado anteriormente tenemos que tener en cuenta que, no existe ninguna contradicción entre lo enunciado por (Moisés) Moshé y lo relacionado siglos más tarde por (Jesús) Yeshúa. Si fuese así, Yeshúa sería un falso mesías. Para citar sólo un ejemplo, las enseñanzas que encontramos en Romanos 10,  son las mismas que revela el libro de Levítico 18:5, ellas dicen que hay vida para aquel que practica la Torá, porque la Torá lleva la persona al Mesías y a la justicia de la fe, la cual está citada en la Torá, Deuteronomio 30:12-14.  El problema surge cuando una persona intenta usar aquellos mandamientos  de la Torá y cumplirlos mediante el uso de su propia fuerza o, ajustarlos a su conveniencia..

¡Hay más aportes históricos…!

Para el mundo entero es conocido que aproximadamente después del primer siglo de la era común hasta el año 1948, el territorio que hoy se conoce con el nombre de Israel, estaba “deshabitado” por aquellos quienes fueron considerados sus dueños durante muchos años: es decir, los judíos;  El primer gran exilio o la primera Diáspora judía ocurrió en el año 606 antes de la era común, cuando el rey de los babilonios, Nabucodonosor II, conquistó el Reino de Judá, destruyendo el primer templo y trasladando a los líderes judíos a Babilonia. Setenta años más tarde, el rey persa Ciro II el Grande permitió a los judíos retornar a la Tierra de Israel tras haber conquistado a los babilonios. Sin embargo, algunos se quedaron, dando origen con el tiempo, a la comunidad judía de Bagdad, la cual siguió existiendo hasta el siglo 20, la cual termina con la emigración de la misma al Estado de Israel.

El segundo gran exilio se produjo en el año 70 después de la era común, cuando el general romano Tito, futuro emperador, derrotó una revuelta judía, destruyendo el Segundo templo y a la ciudad de Jerusalém y con lo que obligaron a casi la totalidad de los judíos a huir de Israel.

Este contexto histórico genera el concepto por muchos, llamado como el de “las tribus perdidas de Israel” porque se produce una dispersión de los judíos en todas las direcciones del mundo conocido, llegando hoy en día a identificarse descendientes de dichas tribus en la siguiente manera:

5.1 LAS TRIBUS

5.1.1 Los hijos de Efraím:

Se habla, en el caso de ellos, de dos grupos familiares: la tribu Telugu vive en el sur de la India, y el segundo, de un grupo conformado por aproximadamente  400 familias que viven en Nigeria, que según su tradición vinieron de Marruecos, y también dicen descender de la tribu de Efraím.

5.1.2 Los hijos de Menáshe

Son también varios grupos: uno de ellos conformado por aproximadamente 8.000 personas, que viven en la frontera noreste de la India con Bután: la localidad es Manipú y ellos se hacen llamar Manasé, al parecer se originaron hace 6.000 años en la China, y de allí emigraron a la India. En el siglo XIX se convirtieron al cristianismo y algunas de sus tradiciones tienen similitud con el judaísmo.  Hay otro grupo de aproximadamente  cinco millones de personas, también residentes en India, visitados por los rabinos de Israel, que han sido identificados como descendientes de la tribu de Menáshe, aproximadamente un millón y medio de personas. También está la tribu Pashtún, que cuenta con 40 millones de personas, los cuales habitan en Pakistán y Afganistán. Son musulmanes, pero tienen costumbres similares a las de los judíos: descansan los sábados, prenden velas los viernes, usan una indumentaria parecida al talit, rezan en dirección a Jerusalém, y usan peyes (el pelo de los costados de la cabeza o sienes, que nunca es cortado).

5.1.3 Los hijos de Dan

A cierto grupo de ciudadanos de Etiopía, conocidos con el nombre de falashas, se les ha reconocido como la tribu perdida de Dan; sin embargo, los residentes de Dinamarca, (Danmark como es su nombre original), se les atribuye también ser descendientes de la tribu de Dan, ya que este nombre indica, la marca de Dan.

5.1.4 LOS HIJOS DE ZEBULÚM

Las sectas judaizantes de Japón, no sólo creen ser la tribu perdida de Zabulón, sino que la familia imperial de Japón comparte ese linaje.

Una certificación del concepto anterior lo encontramos en el cuarto libro de Esdras (la misa de Réquiem se basa en este libro), que es un mensaje apocalíptico de las visiones que tuvo en el año 557 antes de la era común en el que relata el éxodo de 10 tribus hacia una tierra lejana, desconocida y deshabitada, llamada Asfareth y que significa “la otra tierra”, reino israelita oculto por la mano de Dios, y donde vivirán hasta que en los tiempos mesiánicos, El Mesías, los haga volver.

5.2 Los judíos en España

Algunos asocian el país de Tarsis, mencionado en los libros de Isaías, Jeremías, Ezequiel, Primero de los Reyes y Jonás, con la antigua civilización de Tartessos o, al menos, con algún lugar de la Península Ibérica. Si esta identificación fuese correcta, el contacto de los judíos con la Península Ibérica se remontaría a la época de Salomón.

Parece claro, en cualquier caso, que el reino de Israel mantuvo relaciones comerciales con un lugar llamado Tarsis. En Ezequiel 27:12 así se dice: “Tarsis comerciaba contigo por la abundancia de todas tus riquezas, con plata, hierro, estaño y plomo a cambio de tus mercaderías.”

También se hace referencia a este comercio en 1Reyes 10:22, donde se dice que “una vez cada tres años la flota de Tarsis venía y traía oro, plata, marfil, monos y pavos reales”.                                                                                                                   Y es asimismo el país lejano al que Jonás quiere ir para escapar de Dios (Jonás 1:3), Lo que aproxima a las citas anteriores es el conocimiento que se tiene de la existencia de comunidades judías en territorio español desde tiempos remotos, el hallazgo de evidencias arqueológicas lo confirman. Un anillo fenicio del siglo VII a. C., hallado en Cádiz con inscripciones paleo-hebraicas, una ánfora, en la que aparecen dos símbolos hebreos del siglo I, encontrada en Ibiza, también existe un sarcófago en Almería con signos Hebreos del siglo I d.C.

La presencia hebrea en el actual territorio español tuvo cierto incremento durante las Guerras Púnicas, 218-202 antes de la era común, durante las cuales Roma se apoderó de la Península Ibérica (Hispania), y se sabe con precisión que el incremento de la población judía se dio varios siglos después a raíz de la conquista de Judea por el general romano Tito.                                                   Se calcula que en España se asentaron, durante las primeras décadas de la Diáspora, alrededor de 80.000 personas procedentes de Palestina.

Con la caída del Imperio Romano y la invasión de la península por tribus germánicas, como los visigodos, suevos y vándalos, sobreviene una época de dificultad para los hebreos que en ella vivían. Atraviesan toda España desde los tiempos de los romanos.

Al sobrevenir la acepción del Cristianismo como religión de los reinos bárbaros, y la instauración de la Iglesia Católica en España bajo el reinado de Recaredo, año 587 después de la era común, las comunidades judías pasan a ser dominadas completamente y se inicia una época de persecución, aislamiento y rechazo. Es en esta época donde comienzan a fraguarse las primeras aljamas y juderías de las ciudades españolas donde hubo grandes asentamientos hebreos.  (Las aljamas eran las entidades autónomas en las que se agrupaban las comunidades judías de las diferentes localidades. Tenían sus propios magistrados, y se regían por sus propias normas jurídicas, basadas en la Halajá. La institución de la aljama se trasladaría después a la España cristiana, y permanecería vigente hasta el momento de la expulsión)                                             Una de las ciudades españolas a las que se le atribuye ser fundada por judíos  fue Toledo, que proviene de la palabra (y porción bíblica) Toledót o Toldot, que significa generaciones. Además de la anterior, los judíos desarrollaron prósperas comunidades en la mayor parte de las ciudades españolas. Destacan las comunidades de las ciudades de Burgos, Sevilla, Córdoba, Jaén, Ávila, Granada, León, Segovia, Soria y Calahorra. En la Corona de Aragón, las comunidades de Zaragoza, Gerona, Barcelona, Tarragona, Valencia, Vitoria y Palma de Mallorca se encuentran entre las más prominentes. Algunas poblaciones, como Lucena, Hervás, Ribadavia, Ocaña y Guadalajara, se encontraban habitadas principalmente por judíos. De hecho, Lucena estuvo habitada exclusivamente por judíos durante siglos en la Edad Media.

La comunidad judía española, durante esta época, fue la más grande, mejor organizada y más avanzada culturalmente gracias a las grandes libertades de que gozaba. Numerosos judíos de diversos países de Europa y de los dominios árabes se trasladaron a España, integrándose en la comunidad existente, y enriqueciéndola en todos los sentidos. Muchos de estos judíos adoptaron el idioma árabe y se desempeñaron en puestos de gobierno o en actividades comerciales y financieras. Esto facilitó enormemente la incorporación de la población judía a la cultura morisca, principalmente en el sur de España, donde los judíos ocuparon puestos importantes y llegaron a amasar considerables fortunas.                                                                                                                        Por lo tanto, es bajo el dominio del Islam cuando la cultura hebrea en la península alcanza su máximo esplendor. Protegidos, tanto por reyes cristianos como musulmanes, los judíos cultivan con éxito las artes y las ciencias, destacando claramente en Medicina, astronomía y matemáticas. Además, los estudios religiosos y la filosofía son quizás la más grande aportación. Algunos nombres destacan en tales áreas. El rabino cordobés Moshé ibn Maimón, más conocido con el sobrenombre de Maimónides, se distingue sobre los demás por sus aportes al campo de la Medicina, y sobre todo en la filosofía. Sus obras, como la Guía de perplejos y los comentarios a la Teshuvot, ejercieron influencia considerable sobre algunos de los doctores de la iglesia, principalmente sobre Tomás de Aquino.

de Salomón Yehudá Ibn Gabirol recibimos el libro llamado,  La fuente de la vida o mekor jaím, nombre original hebreo, fue traducida al  latín como Fons Vitae, y este se convirtió en uno de los libros bases del franciscanismo, importante referencia posterior para el mundo católico y cristiano.

En el campo de la matemática, se les atribuye a los judíos la introducción y aplicación de la notación numeral indo arábiga a Europa Occidental. Azraquel de Sevilla realiza un estudio exhaustivo sobre la Teoría de Ecuaciones de Diofanto de Alejandría, mientras que Abenezra de Calahorra escribe sobre las peculiaridades de los dígitos (1-9) en su Sefer ha-Eshad, redacta un tratado de aritmética en su Sefer ha-Mispad y elabora unas tablas astronómicas. Años antes de la Reconquista, el converso Juan de Sevilla tradujo del árabe un volumen del álgebra de Mohammed al-Khwarismi que fue posteriormente usado por matemáticos como Nicolo di Tartaglia, Girolamo Cardano o Viète.        En la arquitectura se destaca el estilo morisco con el que se construye la Sinagoga del Tránsito (o de Samuel Ha-Leví) en la ciudad de Toledo, exponente máximo de la arquitectura judía de ésta época, al igual que la de la ciudad de Córdoba.

Alfonso “el sabio” en el siglo 13, reunió a los astrónomos más importantes de la época para estudiar los movimientos planetarios: corrigieron las tablas de Tolomeo y prepararon las “Tablas Alfonsinas,” redactadas por Isaac ben Sid, que tuvieron validez hasta la época de Copérnico.

En resumen, en el plano cultural, los judíos fueron los transmisores de los conocimientos árabes. Gracias a ello, en cortes como la de Alfonso X, junto con colaboradores árabes, se pudo llevar a cabo la enorme obra de recopilación, traducción y divulgación de todo el saber humano de la época.

Hay que resaltar que mientras los judíos llamados sefaradíes, se hicieron destacar mayo aportes a las ciencias del conocimiento, el grupo de los judíos ashkenazíes realizaron grandes aportes a la espiritualidad y sobre las escrituras: por ejemplo, El libro de comentarios de Rashi, los Tosafot, y el Sefer HaIashar (El “Libro de la Rectitud”).por Rabeinu Tam: quizás la obra halájica más completa de los judíos de su tiempo, el Sefer Mitzvot Gadol (Sema”g por sus abreviaturas), escrito por Moshé de Coucy; el Sefer Zejirá, que describe los sufrimientos del pueblo judío de la época, escrita por el Rabino Efráim de Bonn; el Sefer Jasidim y las “Tzavaot” escritas por Yehuda haJasid, el “Tashbetz”, escrita por el Rabi Meir de Rothemburg, conocido como Maharam; el Shulján Aruj en el siglo 16 de la era común,

Los siglos 10 a 15 de la era común fueron de cambios radicales en la península ibérica: grandes avances de la ciencia, el surgimiento de España como el imperio más poderoso de la época a pesar de las guerras y conflictos tanto externos (por ejemplo, las cruzadas) como internos, y que estos ocasionaron frecuentes persecuciones  a los judíos añadido a la necesidad judía de retornar a Jerusalém, de la que podemos citar como ejemplo más significativo, el hecho que en 1141 el español Yehúda Haleví hizo un pronunciamiento para que los judíos regresen a  Israel, ejemplo que fue repetido un siglo después por el rabino español Najmánides: en su caso, emigrando a Jerusalém y creando un vínculo constante con esta ciudad, con el que aseguró la presencia de judíos en la región; la renovación de la creencia en Asfareth, en primer lugar basándose en el concepto del Libro de Deuteronomio 30:13 que dice: “Y ella (la Biblia) no está al otro lado del mar para que digas ¿quien pasará por nosotros el mar, para que nos la traiga y nos la haga oír a fin de que lo cumplamos?: en segundo lugar, donde el pensador español Ibn Ezra, nacido en el año 1092 de la era común, decía que al otro lado del mar expresa lejanía: algo remoto y lejano de Israel, a través de un Mar Grande que nadie puede atravesarse y, en tercer lugar, la necesidad que tenían los judíos españoles de encontrar a las 10 tribus perdidas para que les brindaran un apoyo que “pedían a gritos” y por último la aparición de Cristóbal Colón, conocedor de los textos del Antiguo Testamento (Tanáj), extrajo de los profetas Esdras e Isaías, la siguiente frase: “Si se reúnen las naves para mí, con los navíos de Tarsis a la cabeza, para traer de lejos a tus hijos, con su oro y su plata, para el nombre de Adonai Tu Dios, para el santo de Israel para que te glorifique” ;con ello pone en marcha el gran proyecto que terminará con el Descubrimiento de América, fuertemente apoyado por los judíos conversos

En el año de 1478, el Papa Sixto V aprobó el establecimiento del Tribunal del Santo Oficio en la Península Ibérica y en sus posesiones del Mediterráneo. Como primer Inquisidor General, se nombró al dominico Tomás de Torquemada, confesor personal de la reina de Castilla y hombre fundamental en la expulsión de los judíos de España, en el año de 1492. El 31 de marzo de 1492 por los reyes recién llamados Reyes Católicos, Fernando II de Aragón e Isabel I de Castilla, se firma El Decreto de la Alhambra o Edicto de Granada, el cual obligaba a todos los judíos de la España católica a convertirse esa religión o ser expulsados, con término el 31 de julio de 1492. Por motivos logísticos se extendió este plazo hasta el 2 de agosto a las doce de la noche. Fernando el Católico también firmó otro documento semejante para el reino de Aragón.

Un cronista de la época, Andrés Bernáldez, describía así la salida de los judíos de la ciudad de Zaragoza: Salieron de las tierras de sus nacimientos chicos y grandes, viejos y niños, a pie y caballeros en asnos y otras bestias y en carretas, y continuaron sus viajes cada uno a los puertos que habían de ir, e iban por los caminos y campos por donde iban con muchos trabajos y fortunas, unos cayendo, otros levantando, otros muriendo, otros naciendo, otros enfermando, que no había cristiano que no hubiese dolor de ellos y siempre por donde iban los convidaban al bautismo, y algunos con la cuita se convertían y quedaban, pero muy pocos, y los rabinos los iban esforzando y hacían cantar a las mujeres y mancebos y tañer panderos y adufos para alegrar la gente, y así salieron de Castilla.

La gran mayoría de los estos judíos provenientes de la península Ibérica, serían recibidos en el Imperio otomano, que a la sazón estaba en su máximo apogeo. El sultán Bayaceto II permitió el establecimiento de los judíos en todos los dominios de su imperio, enviando navíos de la flota otomana a los puertos españoles y recibiendo a algunos de ellos personalmente en los muelles de Estambul, como consta una pintura del ilustrador Mevlut Aky?ld?z. Es famosa su frase: “Gönderenler kaybeder, ben kazan?r?m”, que traduce: aquellos que les mandan pierden, yo gano. Estos judíos se establecieron cuatro comunidades en el Imperio otomano, mucho más grandes que cualquiera de las de España, siendo las dos mayores la de Salónica y la de Estambul, mientras que la de Esmirna, en Turquía, y la de Safed, en Israel, fueron las de menor tamaño. Sin embargo, se documenta su establecimiento en casi todas las ciudades importantes del imperio, fundando comunidades en Sarajevo (Bosnia), Belgrado (Serbia), Monastir (República de Macedonia), Sofía y Russe (Bulgaria), Bucarest (Rumanía), Alejandría (Egipto) y Edirne, Çanakkale, Tekirda? y Bursa en la actual Turquía.

Otros, se unieron a la expedición organizada por Cristóbal Colón quien aprovechó el conocimiento existente para planificar el viaje: utilizó los Portolani, o estudios de navegación de los aragoneses en el Mediterráneo, los datos aportados por las expediciones de Marco Polo y con la ayuda de los conversos Abraham y Yehúda Cresques (conocido con el nombre de Jaime Rives, autor del “Atlas Catalán”, la obra de navegación más extensa conocida en la época): también utilizó el Astrolabio mejorado por Abraham Zacuto (profesor de la Universidad de Salamanca y autor del “Almanaque perpetuo”); también, las tablas Alfonsinas que le permitieron predecir un eclipse lunar tres días antes de que ocurriera en 1504.

Es concluyente, y lo demuestra la historia, que la expedición no hubiera sido posible sin el apoyo de los judíos y especialmente de los conversos, y sin importar lo que piensen muchos autores, la impronta judía está allí, en el hallazgo del Nuevo Continente, desconocido por el mundo de esa época.

5.3 CRISTÓBAL COLÓN

En los años previos a la firma del Decreto de la Alhambra hay en España una gran presión tanto de políticas internas como externas y los Reyes Católicos no se escapan de ello como dirigentes: el sólo hecho de que los judíos eran dueños de grandes riquezas y poseedores de altos cargos, permitió el surgimiento de  odio a los ojos del pueblo y de la jerarquía católica, que consideraba a los judíos como los responsables de la crucifixión de Jesucristo y además eran practicantes de ritos satánicos. En algunas ciudades, los judíos eran acusados de envenenar los pozos, secuestrar niños para beber su sangre o de querer, en contubernio con la nobleza, convertir a la población al judaísmo. Esto, en algunos casos, ocasionó violentas persecuciones antisemitas, intrusiones y matanzas en las juderías, e incluso expulsión de las ciudades.

Para muchos es conocido el origen judío de ambos reyes y la presencia de muchos funcionarios tanto conversos como judíos a su alrededor: el rey Fernando era biznieto de Paloma de Toledo: la Reina tenía entre su consorte a cuatro secretarios allegados, de origen converso: Fray Antonio de Marchena, astrónomo del instituto de Santa María de la Rábida (de la corriente franciscana, su hermano fue condenado a la hoguera por “judío renegado”); La Marquesa de Moya, su amiga íntima; Fray Hernando de Talavera, su confesor;   y, el cronista, Hernando del Pulgar; Es por ello que vemos que existían motivos muy especiales para que los judíos de Castilla y Aragón proporcionaran grandes fondos y grandes regalos con la finalidad que esta boda se efectuara .

Con este trasfondo aparece Cristóbal Colón, capaz de crear uno de los logros más grandes de la humanidad,  demasiado influyente en la civilización occidental, hombre de orígenes desconocidos para muchos, misterioso, cuyo apellido figura con muchas variantes, tales como Coullon, Colomb, Colombo entre los judíos de España, Francia (En este país encontramos a Joseph Colon ben Solomon Trabotto, también conocido como el Maharik, nacido en. 1420, en Chambéry, ejerce su cargo como rabino en ciudades como rabino en Pieve de Sacco, y en Mestre, en el territorio Veneciano, en  Boloña and Mantua y fallece en el año 1480) e Italia: en este último país los Colombo provienen de Colon de Piamonte y a su vez de Colonia en el Rin, con datos de una extensa colonia de origen judío que data de muchos años antes de Jesús Cristo, y por el lado de su madre, el apellido Fontanarosa proviene de la familia hebrea Ponti Rossi; su esposa y su amante son consideradas como de origen converso; sus características físicas son descritas como hombre rubio, pecoso, de ojos claros, rubicundo: comportamiento mercantilista, con afán de lucro y mesiánico; algunos historiadores explican que el uso de la palabra genovés era un sinónimo de judío, de la misma forma como los portugueses también eran identificados como judíos y, conocedor del idioma castellano por provenir de familia sefardita que tuvo que huir de España en el año de 1391; también está documentado el uso de símbolos en sus cartas a su hijo Diego compatibles con las palabras en hebreo “Baruj HaShem” o bendito sea Su Nombre, conocedor de los textos bíblicos, citando frecuentemente el Libro de los Profetas en sus cartas, y haciéndose llamar “servidor del mismo Dios que crió a David”, deja entrever  sus raíces judías, que son aprovechadas por los conversos de España para financiar su campaña y estimular a los Reyes, a apoyar dicho proyecto. Se cree que la octava parte del costo de los viajes lo proporcionó Gabriel Sánchez, tesorero mayor del Reino De Aragón, cuyo padre y suegro fueron quemados en la hoguera por judaizantes y herejes. Otros patrocinadores de la campaña de Colón fueron Luis de Santángel quien concedió un préstamo equivalente a cinco millones de maravedíes, sin intereses; también intervinieron Juan Cabrera (cuyo abuelo murió en la prisión del Tribunal de la Inquisición) y Fray Diego de Deza, de la corte real de la Reina, con lo que se soporta la teoría de que ella financió la campaña. La historia nos enseña que la Reina tomó interés en el proyecto después de la insistencia que tuvieron el Cardenal de España, Pedro González de Mendoza y a Luis de la Cerda, Duque de Medinaceli, ambos de sangre judía y que tuvieron que defenderse de las acusaciones del Tribunal.

Juan Colonia, secretario del Reino de Aragón y judío por línea materna, firmó la Capitulación de Santa Fe y la Carta de Privilegios de 1492, donde quedaron estipulados las condiciones económicas a las que tenía derecho Colón.

Para realizar el viaje, Cristóbal Colón, en primer lugar, nunca se apoyo de sacerdotes católicos en la misión, y lo acompañaron personajes como Rodrigo Sánchez de Segovia, veedor real de la armada y pariente de Gabriel Sánchez, tesorero real; también Luis Torres de Murcia, de quien se dice falleció en la histórica toma de la Fortaleza de la Natividad en la Isla la Española, por parte de la población local: Maestre Bernal, médico y boticario; Rodrigo de Triana; Diego de Arana, pariente de su segunda esposa, Efraím Benveniste de Calahorra, los cirujanos Marco y Juan Sánchez de Córdoba, todos de origen converso. Llevó consigo traductores de hebreo porque esperaba encontrar quienes hablaran este idioma y suponen algunos historiadores, que las primeras palabras dirigidas a los nativos fueron en hebreo.

En los viajes sucesivos, muchos de los denominados marranos, benéi anusím y cristianos nuevos, se desplazaron a los nuevos territorios, con el fin de huir de las presiones a las cuales se encontraban sometidos, por el estilo conflictivo de vida de la España local.

El Edicto de Alhambra que obligaba a los judíos a salir de España el 31 de julio de 1492 fue postergado por los reyes hasta el 2 de agosto: situación que aprovechó Cristóbal Colón para “acuartelar” a su tripulación desde el día anterior, sin informarles que iban a zarpar a buscar los territorios de la India, y porque conocía que “después de cierta hora, la milicia urbana, la Santa Hermandad y los familiares de la Inquisición saldrán a averiguar si ya no hay más judíos en España”.

 

6. CONCLUSIONES

6.1 El judaísmo es:

  1. la comunidad de individuos judíos,  forjada por un origen y una  suerte comunes, donde se pertenece por nacimiento (madre judía) o por conversión;
  2. un contenido espiritual, cultural, moral y religioso con una herencia milenaria. Es el pueblo con el cual  Dios realizó el Pacto, y este Pacto se confirmó con los Patriarcas, con Moisés, David, Salomón y los Profetas.

El judaísmo no es una institución con una sola filosofía o teología. Tampoco es sólo una religión. No es una raza, y tampoco una nación. El judío practica su religión, tiene una cultura especial, y su liturgia es diferente. El individuo deja de ser judío  cuando se convierte a otra religión.

Una definición más moderna, aceptada por la gran mayoría de los judíos, es:

El judaísmo es un pueblo con una civilización religiosamente desarrollada, con un contenido universal que debe ser transmitido a todos aquellos que estén interesados en conocerla.

6.2 El judaísmo ha demostrado la necesidad de perseguir la verdad, de contribuir, de renovar, de transformar, el pensamiento permanentemente evolutivo, en todos los campos de la cultura.

6.3 Trae el concepto de la educación, que no estaba destinada a individuos elegidos o clases privilegiadas, sino que también para las masas del pueblo, basándose en el mandato bíblico “y enseña las leyes a tus hijos”

6.4 La creación de la sinagoga no sólo como institución consagrada a la plegaria, ha sido convertida  en “casa de asamblea” para estudios de amplias proyecciones, que trasciende a la iglesia cristiana; posteriormente se adoptarían de ellos algunos moldes para las futuras universidades.

6.5 Los anhelos de justicia social en la sociedad humana, están fundamentados en la tradición judía: la preocupación por las condiciones en que viven los campesinos y los obreros, la determinación de mejorar “la suerte de los pobres, las viudas y los huérfanos”, y de edificar una sociedad equitativa en la que todos tengan iguales derechos e iguales deberes, son elementos sustanciales de la cultura judía.

6.6 los estudios originados a partir de los libros del Tanaj, son el sustrato común de los todos los estudios religiosos, en las diversas corrientes cristianas y católicas, por lo cual, todos aquellos que tratan de darse cuenta de su fe están obligados a ocuparse del pasado religioso judío.

6.7 La pertenencia en casi todos las personas de las corrientes teológicas cristianas y católicas de que Dios escucha a todo aquel que Le pide, que El desea su bien, y responde, para bien o para mal, proviene del judaísmo

6.8 Todos los campos del conocimiento han sido influenciados por los aportes judíos. Hasta el año 2007 aproximadamente 170 judíos, o descendientes de ellos recibieron alguno de los Premio Nobel que entrega la academia sueca. Los judíos hoy  en día, son aproximadamente, el 0.2% de la población total del mundo.

7. ANEXOS

ANEXO 1

APORTE JUDIO A LAS CIENCIAS DEL CONOCIMIENTO EN LOS ÚLTIMOS SIGLOS.

De Sión saldrá la luz y de Jerusalém la palabra de Dios”.

Willian Hershel: Descubrió en 1781 el planeta Urano.                                                      Marx Wolf de Heildelben: Método de la fotografía para observaciones astronómicas.                                                                                                                 Isaac Singer: (1811-1874) Ideó la primera máquina práctica de coser.
Emil Berliner: (1851- 1929) Ideó el Micrófono.
Philip Reiss: (1837-1874) Experimentó en aparatos de audición. Inventó un teléfono en 1861, exhibido en 1864, que sirvió de base para que Graham Bell y luego Thomas Edison  perfeccionaran y diseñen los suyos.
Abraham Stern: Ideó la primera máquina de calcular.
Sansón Valobra: Inventó los fósforos (cerillos) de seguridad.
Moritz Herman Jacobi: Inventó la galvanoplastía.
Leo Graetz: inventó la llamada “lámpara graetz”.
Joseph D´Aguila Samuda: Pionero del uso del hierro en la construcción de buques a vapor.
Hertha Marks: Inventó un ventilador contra gases y realizó investigaciones sobre el arco eléctrico.
L. B. Phillips: Inventó el reloj sin llave.
Lewis Gompertz: Ideó 38 inventos. Uno de ellos es el mandril para tornos regulable.
Nahum Salomar: La rueda de rayos.
David Schwartz: Ideó el aerodirigible. Su viuda se vio obligada a vender la patente. La compró Zepelín.
Karanstein: Fue el primer ingeniero piloto del Zepelín.
Aarón Hirsh: Ideó procedimientos metalúrgicos.                                                             Lazar Ludwig Zamenhof, filólogo internacionalista, que creó el esperanto con la idea de lograr un idioma universal que una a los seres humanos.                            Ludwing Trauber: Iniciador de la patología. Descubrió la digital, usada en enfermedades del corazón.
Oscar Liebrich: Descubrió la utilización del hidrato de Coral para las convulsiones.
Simón Flexner: Encontró el suero para curar la meningitis                                    Karl Landsteiner y Alexander Wierner idearon la exsanguino transfusión en el caso de la Eritroblastosis fetal
Jonás E Salk y Albert B .Sabin: Obtuvieron la vacuna anti-poliomielítica.
Tadeusz Reichstein: (P.N. 1950) Inventó la cortisona sintética.
Salman Abraham Waksman: (P.N. 1952) Descubrió la Estreptomicina.
Alexander Marmorek: Logró la vacuna contra la tuberculosis.
Joseph Aub: Inventó el método del electroimán para extraer cuerpos extraños de los ojos.
Moritz Schiff: Investigaciones y logros sobre el cretinismo.
Gottliev Gluye: Investigaciones y logros sobre la influenza y sobre la fiebre reumática.                                                                                                                              Theodor Rosenheim: Creador de la esofagoscopia                                                                  Karl Heinrich Marx (1818-1883) con algunos de sus trabajos más conocidos son:”El Capital”, “El Manifiesto Comunista”(en conjunto con F. Engels), “Manuscritos Económico-Filosóficos”. “Miseria de la Filosofía.”                              Sigmund Freud, cuya obra se constituye uno de los aportes modernos más relevantes para la comprensión de la naturaleza humana.                               Henri Bergson, premio Nobel de literatura en 1927, conocido por su aporte a la filosofía.                                                                                                                             Claude Lévy-Strauss, creador de la Antropología Estructural.

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ANEXO 2

GRÁFICAS

Mapa de la antigua Grecia

Imagen tradicional del origen de Roma

Extensión de Roma en el período de la República

Extensión del imperio árabe.

Mapa de las tribus de Israel (Tobías Conrad, 1759),                                             Fuente Biblioteca del Congreso (EE.UU.).

 

FACSIMIL DEL EDICTO DE GRANADA

 

 

LAS TRES CARAVELAS

 

LUGARES DE ASENTAMIENTO Y FLORECIMIENTO DE COMUNIDADES JUDÍAS EN LA ESPAÑA DE LOS SIGLOS 10 A 15.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

8. BIBLIOGRAFIA:

1. MANGAS, Julio, Historia Universal, vol. I, tomo B: Edad Antigua: Roma, Barcelona, 1999.

2. http://go.to/imperioromano

3. FAIRBANK, John K. (1997). China. Una nueva historia. Santiago de Chile/Barcelona: Ed. Andrés Bello.

4. KLEPFIZ, Heszel. “El impacto hebreo en la Cultura Occidental “ Editorial Universitaria, Panamá

5. MESA BERNAL, Daniel. “Los judíos en el descubrimiento de América” . Repertorio histórico de la academia antioqueña de historia, Vol 38. N’ 252, 1989.

6. RENAN, Ernesto. “Cristianismo y Judaísmo” Editorial Leviatán.

7. ENCICLOPEDIA ENCARTA 2004

8. RISCO, VICENTE. Historia de los judíos: desde la destrucción del templo. Ediciones Gloria, Barcelona 1944, reedición por Editorial Maxxtor 2005.

9. GUBEREK, Julio. Los judíos en el mundo de Colón. Editorial Colombia Nueva Ltda. Bogotá 1980

10. DUBNOV, Simón. Manual de Historia Judía. Editorial Sigal. Buenos Aires 1977.

11. BARYLKO, Jaime. El humanismo judío. CONSEJO CENTRAL DE EDUCACIÓN ISRAELITA DE LA REP. ARGENTINA. BUENOS AIRES, 1981

12. VEGHAZI, Esteban. ¿Qué es el judaísmo? Manual de consulta: Usted pregunta y el libro responde.

13. ROTH, Cecil. La contribución judía a la civilización. Editorial Israel, Buenos Aires, 1946.

14. ROSENTHAL, Ludwig. La participación judía en el descubrimiento de América. Bnai Brit. Bogotá, 1979.

15. GARCÍA CRESPO, Miguel. Los judíos y el Judaísmo. UAM: Programa Universidad para Mayores (PUMA). Enero – 2009

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