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PorRabimordechai

Ayunar en Yom Kipur

¿Ayunar en Yom Kipur?

En muchos de nuestros artículos hemos expresado que nuestros rabinos, desde la antigüedad, han tratado de crear un mecanismo para que todos los judíos HOY EN DIA DIPERSOS POR TODO EL MUNDO, tengamos una forma UNICA de pensar y actuar (que podríamos llamarlo como “un solo idioma” para cualquier judío de cualquier época), este mecanismo lo conocemos con el nombre de HALAJÁ,  la cual, como su nombre lo dice,  es un camino por donde transitar: al consultar la normatividad que tiene el Shulján Arúj[1] acerca del Yom Kipur encontramos, a grandes rasgos, seis prohibiciones especiales las cuales son: comer y beber, lavarse, untarse con aceites: ungüentos y parecidos, calzar zapatos de cuero, trabajar  y mantener relaciones conyugales. Con respecto a las cinco últimas encontramos que el Shulján Arúj las señala como establecidas por dictamen Talmúdico y no por prescripción del Tanaj.

En nuestro caso vamos a revisar las halajot que tenemos respecto Ayunar en Yom Kipur

Con respecto a la prohibición de comer, el Shulján Arúj dice:

–          Está prohibido, en Yom Kipur, por dictamen Rabínico ingerir, aún alimentos que no son aptos para comer, por ejemplo: comidas en estado de putrefacción ó hierbas muy amargas.

–          Está prohibido comer, aunque no tenga apetito, después de culminar la “Seudat Hamafséket”, cuando ya no tiene apetito, porque aunque ya no tenga apetito transgrede la Ley de la Torá,  porque de cualquier manera, está disfrutando al comer.

–          Está prohibido probar la comida en Yom Kipur para verificar su buen gusto, aunque la expela posteriormente y no la ingiera en absoluto. Asimismo está prohibido masticar “gomas de mascar” ó parecidos, las cuales, en otros ayunos, podrían ser toleradas.

–          Por último, se considera que, cuando una persona ingiere la cantidad de cuarenta y tres (43) gramos de cualquier alimento en el lapso de “Ajilat Peras” (que oscila entre cuatro y diez minutos) ó bebió cuarenta y cuatro (44) gramos en el lapso en que se tarda en tomar ochenta y seis gramos de agua, su castigo es “Karet[2]“, si es que no se arrepintió de lo cometido. Pero si transgredió inadvertidamente y sin mala intención, sólo está obligado a ofrecer un “Korbán Jatat”[3], ó sea un “Sacrifico Expiativo” cuando se reconstruya el Gran Templo de Jerusalém.

El Shulján Arúj, por conceptos rabínicos, trae unas opiniones tan estrictas, con respecto a comer, que dice que está permitido tragar saliva en Yom Kipur.

¿Qué encontramos en la literatura respecto a los alimentos permitidos en la Seudá Mafséket?

En un principio, las recomendaciones relacionadas con la comida antes del Yom Kipur, no establecen la siguiente regla básica: no se debe comer nada pesado ni nada que le de sed.  es importante que si no va a empezar el ayuno al terminar de comer que lo diga o por lo menos lo piense, para poder tomar o comer algo después.

La seudá debe hacerse con por dos razones: La primera, el comer “da las fuerzas necesarias para aguantar el ayuno y orienta hacia una mejor Teshuvá;” La segunda razón es que, una comida festiva, es una mitzvá; como no está permitido comer, tanto la seudá mafséket que se realiza la noche anterior, es el cumplimiento de una mitzvá;

El alimento que no debe faltar en la cena en la víspera de Yom Kipur es el pescado: ¿Por qué?

Casi en todas las fuentes vamos a encontrar esta leyenda(escrita en los Midrashim Bereshit Raba 11) que sucedió en la antigua Roma: allí  vivía un sastre judío. Trabajaba muy duro y vivía de manera simple y modesta. Gastaba la mayor parte de lo ahorrado durante la semana en Shabat y Yom tov, los que tenía en gran estima y honor. Era la víspera del Yom Kipur, el sastre fue al mercado a comprar pescado para la comida especial del día, ya que sabía que era una gran mitzvá honrar el día con un festín y pescado era especialmente conveniente para la ocasión.

Buscó por todo el mercado, pero no había pescado. Finalmente, encontró a un pescador que vendía un pescado grande. El sastre estaba muy feliz y sacó su bolsa para pagar lo que el pescador le pidiese. En ese mismo momento apareció un hombre que se veía muy importante.

“¡Pescador!” dijo el extraño. “¿Cuánto quieres por el pescado?”

“Pero este judío vino primero, mi señor. Se lo venderé a él si paga mi precio”, replicó el pescador.

“Yo pagaré cualquier precio que pidas,” se apuró a decir el sastre.

“¿Pero sabes quién soy yo? ¡Soy el mayordomo del Corregidor! Además te pagaré más que el judío,” dijo el mayordomo enfáticamente.

El pescador no sabía qué hacer. Mientras tanto se había formado una muchedumbre que miraba la disputa con curiosidad. Alguien en la multitud gritó: “¡Véndeselo al que ofrezca más!”

“¡Te daré un dinar completo!” exclamó el mayordomo, esperando silenciar de una vez al sastre judío e impresionar a la multitud al mismo tiempo.

“¡Qué fortuna que se ofrece por un solo pescado!” algunos en la multitud exclamaron con sorpresa. Pero antes de que superaran su sorpresa, el sastre hizo su oferta:

“Dos dinares,” dijo suavemente.

“¡Dos dinares!” rugió la multitud. “¿Oísteis eso? ¡Dos dinares!”

“¡Tres!” pujó el mayordomo.

“¡Cuatro!” pujó el sastre.

“¡Cinco!” pujó el mayordomo, claramente mostrando su irritación y disgusto.

“¡Seis!” pujó el sastre.

Las pujas continuaron, hasta que el sastre ofreció ¡doce dinares por el pescado! En este momento el mayordomo se rindió, temiendo que su señor lo considerase loco si le traía un pescado a ese precio nunca oído. El sastre pagó el dinero, consiguió el pescado y se fue a su hogar a prepararlo para el festín de erev Yom Kipur.

Cuando el mayordomo volvió donde su amo sin el pescado y le contó lo que había ocurrido en el mercado, el Corregidor mandó por el sastre judío.

“¿Por qué pagaste tal precio por un pescado?” preguntó el Corregidor.

“Hoy es un día sagrado para nosotros los judíos, mi señor,” replicó el sastre. “Es la víspera de Yom Kipur, cuando El Todopoderoso perdona nuestros pecados si nos arrepentimos con sinceridad. En Yom Kipur ayunamos, pero el día anterior debe ser honrado con festines especiales.[4] Doce dinares era todo lo que yo había ahorrado, pero cuando se trata de una mitzvá, no puede ser medida en términos monetarios. . . .”

La sinceridad del sastre judío y su devoción a su religión causaron una profunda impresión en el corregidor, y lo dejó volver a su hogar ileso.

Poco sabía el pobre sastre la recompensa que le esperaba allí. Cuando su esposa abrió el pescado, ¡se encontró adentró una gran perla! “Adonai verdaderamente nos ha recompensado,” dijo el sastre.

A partir de ese momento vivieron con comodidad el resto de sus días y cada año, cuando llegaba la víspera de Yom Kipur, lo observaban todavía con más honor que antes.

Hoy en día “todo el mundo es experto” El diario Jerusalem Post, en su edición del 03 de octubre de 2011, sugirió una dieta antes de Yom Kipur

Pan de semolina, sopa de tomate, frijol y pan, Jalá de cebolla y potaje de cordero y lentejas[5]

Para tener forma de romper el ayuno, también El Jerusalem Post, en su edición del 05 de Octubre de 2011 sugirió una forma para “romper el ayuno”:

Iniciar con uno o dos vasos de agua, al terminar la Nehilá.

El segundo alimento recomendado son las frutas: una porción de sandía (watermelon) que rápidamente se encarga de recuperar energías y nutrientes esenciales, posterior a un ayuno de 25 a 27 horas.

Luego de unas rodajas de futa fresca, se puede seguir con una sopa de vegetales frescos, sin adicionar cremas, convirtiéndose en fuente de vitaminas y minerales esenciales.

Posteriormente la batata o patata dulce, como fuente de carbohidratos para finalizar con huevos, preferiblemente cocidos (duros), por su aporte de proteínas y aminoácidos esenciales.

Pero, cuando Yom Kipur cae en Shabat: nos queda la duda si se puede o no ayunar…

Continuará



[1] es el nombre por el que se conoce a la más importante recopilación de normas de conducta contenidas en la religión judía. No es un código en el sentido moderno de la palabra. Tampoco es una mera acumulación de leyes y preceptos sin orden ni método. Su autor, Yosef Karo, quiso agrupar, en un solo ordenamiento, las reglas a las que el individuo judío debe ajustar sus actos. Esto lo hizo en el momento en el que se vio llamado a ocupar el cargo de jefe espiritual de su colectividad, luego del fallecimiento del rabino David Berab, su antecesor en el cargo; tuvo la necesidad de condensar las reglas de derecho que debía aplicar e interpretar en un código o guía de fácil manejo y consulta. Así nació, en 1557, el SHULJAN ARUJ, cuyo título significa, en hebreo, “mesa preparada”- traduciendo con ello, Ia intención de su codificador.

[2] Tiene varios significados según la fuente que se consulte: Según Maimónides, es la retribución divina por determinados actos negativos, pecados, que hacen que la persona al morir en Este Mundo muera definitivamente, como los animales, sin gozar de la vida del Más Allá. Otros opinan que, es la muerte por intervención directa de la mano del  Eterno, cuando no era aún el momento de morir. Con respecto a este concepto, se encuentra en Smajot 3:1, En Sifra Emor, 14:4, y en Baraita MK 28a; TJ, Bik. 2:1, 64b, que este castigo se produce antes de la edad de 50, y es por esto que muchos conocedores celebran con gran luz ese cumpleaños. Una tercera opinión basada en las palabras de Rashi, significa, morir sin hijos. Una cuarta opinión acerca del karet, dice que es quedar apartado o segregado de su pueblo, sin que ello signifique excomunión. Para Najmánides hay una quinta versión que se relaciona con el alma: Como el alma no muere, consiste en una degradación, un tipo de metamorfosis, un tipo de negación absoluta de los placeres espirituales que esperan las almas de los tzadikím. Tal vez el concepto más antiguo acerca del Karet, se encuentra en los escritos de Josefo (antigüedades de los judíos 3.12:1) que señala cómo las personas de comportamiento insolente eran merecedores de la pena de muerte, tal como cualquier otra pena de muerte señalada en la Torá.

[3] Este tipo de scrificio o korbán jatat, está descrito que debe ser ofrecido por cierto tipo de transgresión  que se  cometía por equivocación Pero: ¿Qué significa hacer las cosas (errar – jet) “por equivocación”? Esto se puede apreciar mediante los siguientes ejemplos:

1. La persona no conoce la halajá (ley judía). Por ejemplo, cocina en Shabat porque no sabe que está prohibido cocinar en Shabat.

2.  La persona está equivocada respecto de los hechos. Por ejemplo, sabe que está prohibido cocinar en Shabat, pero olvidó que hoy es Shabat y cocinó en Shabat. En ambos casos, se cometió una falta, por lo tanto, este korbán jatat se ofrece para que Hashem perdone dicha transgresión específica.

 

[4] Vayickrá / Levítico 23:27-32 Más el día décimo de este séptimo mes, será el día de las expiaciones; convocación santa será para vosotros, y afligiréis vuestras almas y presentaréis ofrenda de fuego al Eterno. Y no haréis ninguna clase de trabajo en este mismo día, porque es día de expiaciones, para hacer expiaciones por vosotros ante el Eterno, vuestro Dios. Porque toda persona que no se afligiere en este mismo día, será segregada de entre su pueblo. Y toda persona que hiciere cualquier clase de obra en este mismo día, Yo destruiré a la tal alma de entre su pueblo. Ninguna clase de obra habéis de hacer; estatuto perpetuo será en todas vuestras generaciones y en todas vuestras moradas. Día de descanso solemne será para vosotros, en el cual afligiréis vuestras almas. A los nueve días del mes, por la tarde, de tarde a tarde, celebraréis vuestro día de descanso.
Aj beasór lajódesh hashevií hazé Yom haKipurim hu mikrá kodesh yihyé lajém veinitém et nafshotéijem vehikrávtem ishé laAdonai. Vejól melajá lo taasú beétzem hayóm hazé ki Yom Kipurim hu lejapér aléijem lifnéi Adonai Elohéijem. Ki kol hanéfesh asher lo teuné beétzem hayóm hazé venijretá meaméiha. Vejol hanéfesh asher taas,e kol melajá beétzem hayóm hazé vehaavádeti et hanéfesh hahí mikérev amá. Kol melajá lo taasú jukat olám ledorotéijem bejol moshvotéijem. Shabat Shabatón hu lajém veinitém et nafshotéijem betishá lajódesh baérev meérev ad érev tishbétu Shabatjém.

[5] Las recetas se encuentran en las ediciones descritas.

PorRabimordechai

La frustración

La frustración y El Eterno

 

Imaginémonos esta situación: acabamos de comprar un automóvil nuevo y lo estamos conduciendo con destino a nuestro hogar para mostrar, orgullosamente, la nueva adquisición: llegando a un semáforo nos detenemos gracias a la luz roja; sin embargo, por poca precaución un automóvil impacta por detrás a nuestra adquisición, lo que ocasiona un daño importante en la estructura del auto.

Esto nos hace enfurecer, hace que nuestro “lado salvaje” se manifieste y quiera acabar con aquella persona que nos destrozó el automóvil: quedamos “ciego” por nuestras emociones y la frustración y la ira se apodera de nosotros.

Sin embargo, del otro automóvil surge un individuo con apariencia de “malas pulgas”, de gran estatura y físicamente corpulento…

En ese momento “desaparecen, como por arte de magia,” todos  los pensamientos que llevábamos antes de salir de nuestro vehículo:

“Disculpe señor: ¿tiene usted seguro? Sería, lo más probable, nuestra forma de actuar…

¿Qué sucedió en ese preciso instante?

¿Cómo se explica la desaparición del odio y la frustración?

Nosotros, tenemos la capacidad de controlar nuestras emociones sin importar que tan complicada sean las situaciones ni el cómo se nos presentan, podemos dejar a un lado el enojo, la  ira, la frustración y otros sentimientos complejos como ellos y como muestra de eso tomamos el consejo que encontramos en Mishlé / Proverbios 22:24 que nos dice: No te entrometas con el iracundo ni te acompañes del hombre de enojo, no sea que aprendas sus mañas.

Al titrá et báal af veét ish jamót lo tabó

Para todas nuestras experiencias y nuestras actuaciones encontramos métodos,  orden, que se presentan, paso a paso. Lo primero que tenemos que hacer, cuando nos enfrentamos al enojo y a la frustración, que es lo que estamos hablando, tenemos que reflexionar acerca de su productividad y efectividad: ¿Cómo lo vamos a hacer? Resulta que, si en medio de esta sensación encontramos una”pequeña vocecita” que nos inspira a mantener la frustración, preguntémonos, ¿Qué beneficio tendré con ello? ¿Saldré bien librado? O simplemente ¿terminaré avergonzándome a mí mismo?

Veamos que dice Shlómo en su libro de Kohelet / Eclesiastés:

“Quita pues tu corazón del enojo”

¿Por qué? Porque si pudiéramos ver en una reproducción de video cómo nos vemos y cómo quedamos después de una intervención realizada con frustración y enojo, estaríamos o podríamos sentirnos tan humillados, que muy seguramente evitaríamos repetirlo, nuevamente.

¿Cuál podría ser el evento más frustrante?  Tal vez, para muchos de nosotros, sería, perder el tiempo: ello nos ha sucedido quizás más de un centenar de veces, como cuando estamos detenidos en una línea, que no se mueve, y más aún, si existe una línea paralela y ella si lo está haciendo.

Pero cuando estamos en un lugar paradisíaco, como en una playa o una montaña disfrutando de  un inigualable paisaje, podemos estar horas sin hacer nada, y disfrutarlo… pero luego de unos días en la misma rutina, ya no sabemos qué hacer.

Eso también es frustración

Como también lo puede ser comprar un rompecabezas de muchísimas piezas, y cada una de ellas viene en una secuencia numérica, que nos facilita el armado de dicho rompecabezas… o en el caso contrario, que haya un hueco en una de las zonas, y no encontremos la pieza que allí calza.

La frustración nos acompaña a cada momento y podemos suponer que ha sido colocada allí, en ese preciso lugar y en ese justo instante, por El Todopoderoso, y parece “condimentar” nuestras vidas, trayéndonos momentos de relajación y de tensión: momentos de desafío y de tranquilidad.

El libo de Mishlé/Proverbios de Shlómo nos dice: “La persona justa cae siete veces y siete veces se levanta, mientras que las personas malvadas sólo caen una.” La persona que cae y se levanta cada vez es una persona “grande” que ve la frustración como una molestia “pasajera” y por ello nunca se rinde, llegando a tornarse, como lo dijimos antes, en una “persona grande” porque trabaja con ella y no se rinde ante ella; porque mientras más grande es el desafío, más alto puede llegar.

El Eterno provee el desafío; El Eterno nunca le da a una persona un desafío que no pueda manejar, lo que le coloca a esta situación como “realizable”, de la misma manera como lo haría cualquier entrenador en cualquier actividad física, que nos estimula a “saltar cada vez más alto” con el fin de triunfar y no de fracasar… El quiere que seamos exitosos, que no nos quedemos atrás, que no digamos “no puedo”. El decir no puedo hace parte de aquellas personas que no desean el éxito y les crea un hábito que podemos comparar con la idolatría que solo va a aumentar la frustración, negativamente y nos lleva a “hundirnos” y que allí probablemente estemos más acompañados del Yetzer HaRá, que de las mismas garantías que brinda el éxito y la satisfacción de ver cumplidas las metas.

Miremos las cosas desde este punto de vista: La vida es una serie de oportunidades, nunca de problemas: es por ello que mientras más nos propongamos vencer la frustración y más capacitados nos sentimos para ello, más alta va a ser la vara que nos permitirá saltar más alto; eso quiere decir que vencer la frustración es parte del camino de los triunfadores, material y espiritualmente hablando: aquellos que renuncian nunca serán ganadores y aquellos que son ganadores, por lo general,  nunca pierden, puesto que están convencidos que esta ”pérdida” es  solo un paso más en la carrera de algo mejor.

¡NUNCA RENUNCIES!

Ninguna meta puede ser vista como algo imposible de alcanzar: sin embargo, hay que tener en cuenta que hay metas: Nunca va a ser lo mismo una carrera de 3 horas consecutivas, que dieciocho pequeñas intervenciones de diez minutos; por lo tanto, un comienzo con metas pequeñas, es un consejo inevitable.

¡Regañémonos!: que en el ejemplo anterior, cuando llevemos cinco minutos y veamos que estamos por rendirnos, propongámonos otros “cinco minutos” para que ello nos impida renunciar y que la frustración “gane la batalla” porque ello hace parte de una actitud destructiva.

No digas: No vale la pena…

Di mejor: Vale la pena y continuaré superando la frustración.

  • No renunciemos porque cuando lo hacemos, perdemos la credibilidad y la confianza ante nosotros mismos: es mejor considerar como lema de batalla el hecho que “voy a sobreponerme a la frustración”
  • Aceptemos y amemos la frustración como una parte de nosotros para poder lidiar con ella de la mejor manera posible.
  • Hagamos todo paso a paso, aunque cada movimiento sea pequeño o parezca insignificante.
  • Tomemos como costumbre que cada esfuerzo que realizamos, lo hacemos con placer.
  • Nunca nos enojemos, porque en ese momento estamos “escuchando al jefe equivocado”
  • El camino hacia la grandeza, material y espiritual está siempre lleno de baches que están representados por la frustración: aprendamos a llegar a ella, con el vehículo apropiado.
  • Cada noche, hagamos una revisión de ¿Dónde ganamos  y dónde perdimos? Con ello estamos seguros que vamos marcando resultados y al ver resultados, por pequeños que sean, permitirán que se aumente la confianza en nosotros mismos, y podamos mantener el camino apropiado.
  • Cuando estamos convencidos que el desafío a través de los diferentes mecanismos de frustración, es provisto por El Eterno, estaremos convencidos que podremos lograrlo.

 

09 de Nisan de 5772 – 01 de abril de 2012  

 

 

PorRabimordechai

Guía de la Mezuzah

Guía de la Mezuzah

¿Qué es la Mezuzá?

 

“Y los escribirás [las palabras del Shemá] en las jambas de tu casa y en tus portones”

— Deuteronomio 6:9; 11:20

El judaísmo no es una fe confinada a las sinagogas. Dentro de la comodidad y la familiaridad de nuestros hogares, también debemos esforzarnos por lograr espiritualidad. Una Mezuzah colocada en el marco de la puerta señala al hogar como judío, recordándonos nuestra conexión con El Eterno y nuestra herencia.

Una Mezuzah no es, contrariamente a la creencia popular, el envase externo. La Mezuzah es realmente el rollo de pergamino que hay dentro, manuscrito por un escriba experto conocido como Sofer. Contiene el “Shemá.” – un pasaje bíblico que declara la unicidad de Adonai y la dedicación del pueblo judío al Todopoderoso. La Mezuzah se cubre con un envoltorio o una cajita de cristal, madera, metal o de cualquier otro material y, luego de recitar la bendición, se coloca sobre el marco de la puerta.

Además de su función como manifiesto recordatorio de nuestra fe, la Mezuzah es también un símbolo de la cuidadosa vigilancia de Di-s sobre la casa y sus habitantes. El nombre de Adonai, Sha-dai, que aparece en el dorso del pergamino son las siglas para las palabras hebreas (Shomer Daltot Israel “guardián de las puertas de Israel.”) La colocación de una Mezuzah en las puertas de un hogar o de una oficina protege a sus habitantes — si están adentro e incluso afuera.

Demostramos reverencia hacia la Mezuzah tocándola con las yemas de los dedos y besándolas al pasar a través de una puerta con una Mezuzah.

Con la observancia de esta Mitzvá (mandamiento divino) introducimos una medida de espiritualidad y de seguridad en nuestros hogares.

La Torá también promete que cualquier persona que observa cuidadosamente la Mitzvá de Mezuzá vivirá una vida más larga y rica, junto a sus hijos; como indica Deuteronomio 11:21: “De modo que prolonguéis vuestros días y los días de vuestros hijos… “

 

El Pergamino

 

El rollo de pergamino, escrito en el hebreo original de la Torá, contiene dos Parshiot (Secciones de la Torá): Deuteronomio 6:4 – 9 y Deuteronomio 11:13 – 21. Lo que sigue es una de las traducciones que se encuentran disponibles:

Oye Israel, el Señor es nuestro Adonai, el Señor es uno.

Y amarás al Señor tu Adonai con todo tu corazón, con toda tu alma, y con todas tus fuerzas. Y estas palabras que te ordeno hoy estarán sobre tu corazón. Y se las enseñarás a tus hijos, y hablarás de ellas en tu casa y cuando vas en el camino, al acostarte y al levantarte. Y las atarás como señal sobre tu mano, y serán un recordatorio entre tus ojos. Y las escribirá sobre los umbrales tu casa y sobre tus puertas.

Y será, si obedecieras diligentemente mis mandamientos que te impongo sobre ti en este día, de amar al Señor tu Elohim y servirlo con todo tu corazón y con toda tu alma, daré la lluvia para tu tierra en el tiempo apropiado, la lluvia temprana y la lluvia tardía, y recolectarás el grano, el vino y aceite. Y daré hierba en tus campos para tus ganados, y comerás y te hartaras. Más cuídate que tu corazón no se tiente, y te encamine a dioses extraños y los adores y te prosternes a ellos. Porque entonces el Señor se encolerizará contra ti, y él cerrará los cielos de modo que no haya lluvia y la tierra no rinda su producto, y fallecerás rápidamente en la buena tierra que el Señor te da. Por lo tanto, pon estas palabras mías sobre tu corazón y sobre tu alma, y átalas como señal en tu mano, y serán un recordatorio entre sus ojos. Y se las enseñará a tus hijos, y hablaras de ellas al estar en tu casa y al andar por el camino, al acostarte y al levantarte. Y las escribirás en los umbrales de tu casa y en tus puertas, para que tus días y los días de tus hijos se prolonguen en la tierra que el Señor juró a tus padres darles mientras los cielos estén sobre la tierra.

Estos versículos son la única inscripción en el rollo de pergamino (a excepción de Sha-dai inscrito en el dorso) y acentúa nuestra creencia en la Unicidad del Todopoderoso.

El rollo es un pergamino hecho a mano de un animal kasher, está escrito en tinta negra con una pluma de ganso por un escriba especialmente entrenado, religioso devoto, conocido en hebreo como Sofer. El Sofer se concentra intensamente y escribe en caracteres hebreos especiales con una hermosa caligrafía.

La mezuzá tiene 713 letras. Cada letra tiene numerosas leyes referentes a su forma. Para que la mezuzá o los tefillin estén escritos de acuerdo a la ley, deben cumplir con miles de requisitos.

Si siquiera una de las 713 letras falta en una mezuzá o esta dibujada incorrectamente, la mezuzá es invalida, y la mitzvá no se cumple, y la bendición recitada sobre está es inválida. Incluso el mejor escriba es humano y puede cometer un error. Mientras que algunos errores son corregibles de acuerdo a la ley judía, otros no lo son.

Las mezuzot y los tefillin, aun cuando sean escritos por el más experto de los escribas, tienen muchas posibilidades de ser inadecuados. Por lo tanto deben ser examinados antes de adquirirlos.

Además, las mezuzot y los tefillin, como todo lo demás conforme al paso del tiempo y de los elementos, se pueden deteriorar. Por lo tanto es necesario examinar nuestras mezuzot y tefillin de vez en cuando, con el propósito de determinar su aptitud o para saber si es necesario hacer correcciones preventivas. La halajá fija como necesaria una inspección periódica de la mezuzá una vez cada 3 ½ años.

 

 

 

La Cajita

La Mezuzá se debe poner en una cajita para su protección. Se debe enrollar de izquierda a derecha, para que el nombre Sha-dai sea visible. Debe ser colocada con lado derecho para arriba dentro de la cubierta, con el Sha-dai de frente. Si usted no tiene una cubierta de Mezuzá, envuelva la Mezuzá en un papel grueso u otro material resistente.

La Mezuzá se puede adquirir directamente de un Sofer o en un negocio de objetos judaicos, enrollada y en cajita. Es importante obtenerla en un lugar confiable, para asegurarse de que haya sido hecha correctamente. ¡Lamentablemente hay muchos casos de mezuzot que se venden con contenidos inadecuados!

Hoy en día hay muchos tipos de cubiertas para Mezuzá disponibles, desde las cubiertas plásticas más simples que cuestan unos centavos hasta las cajas artísticamente adornadas con materiales preciosos. A pesar que es bueno embellecer la Mitzvá, recuerde que lo más importante es invertir en la calidad del pergamino interior.

¿Puede la cajita ser transparente?

Dependiendo de donde la Mezuzá sea colocada, usted puede o no utilizar una cubierta transparente ya sea de cristal, de acrílico etc. En los siguientes casos una cubierta transparente no debe ser utilizada:

• Si esta frente a un cuarto de baño.

• En un marco o una arcada dentro de una habitación.

• En cualquier marco o arcada de un cuarto en donde se cambian los pañales de los bebés.

 

¿Qué Habitaciones Requieren de Mezuzá?

 

Un error común es que solamente la entrada principal del hogar requiere de mezuzá. Por supuesto, es mejor tener aunque sea una mezuzá en la puerta delantera que no tener ninguna mezuzá, y si usted tiene solamente una mezuzá, debe ser colocada en la entrada principal. Sin embargo, para observar correctamente esta mitzvá, cada habitación de la casa o la oficina debe tener su propia mezuzá.

Todos los cuartos que tienen más de 4 codos por 4 codos — aproximadamente 2 metros por 2 metros (o su equivalente, 12 m2 aprox.) requieren de una mezuzá — mientras tengan un marco. La bendición no se recita, sin embargo, si el cuarto no tiene por lo menos 2 metros en cada dirección.

Un marco que requiere un mezuzá es solamente aquel que tiene dos jambas y un dintel que conecta las jambas por arriba. Si no existen estas condiciones, un rabino competente debe ser consultado para determinar si esta entrada requiere una mezuzá o no.

No se pone mezuzá en cuartos de baño, cuartos de ducha o similares.

¿Las puertas del garaje, los cuartos de la caldera, los áticos, galpones externos, o guardarropas requieren mezuzá?

Sí, siempre que cumplan con las medidas requeridas (aproximadamente 12 metros cuadrados). En la entrada de un guardarropa, el marco debe tener al menos 10 palmos (aproximadamente 80 cm.).

Un ático también requiere una mezuzá a menos que se entre a través de una “trampilla” (una abertura horizontal en el piso y no por una abertura vertical en una pared).

¿Qué ocurre con las terrazas o los balcones?

Un balcón requiere mezuzá. Hay distintas opiniones si la mezuzá debe ser colocada en el lado derecho de la puerta que conduce a la casa, o en el lado derecho de la puerta que conduce al balcón.

¿Debo poner una mezuzá en el marco de una puerta que conduce a mi patio trasero?

Hay que poner una mezuzá solamente si hay una viga cruzada por encima de esa puerta.

¿Necesito mezuzá en mi lugar de trabajo?

Sí. Además de domicilios privados, las mezuzot se deben poner en negocios y depósitos sin una bendición.

Si usted trabaja para un no judío y está alquilando el lugar de él, la mezuzá debe colocarse en la puerta de su oficina sin recitar la bendición.

Sin embargo, si usted no está alquilando el lugar, y existe la posibilidad que lo transfieran a otro lugar, está exento de poner una mezuzá.

Tengo una criada no judía. ¿Debo poner una mezuzá en su puerta?

Sí, ya que su sitio puede cambiar a otro lugar de la casa en cualquier momento según su decisión.

¿Una puerta que nunca se utiliza requiere mezuzá?

Las puertas en desuso que están selladas (realmente clavadas al marco) están exentas de mezuzot Una entrada que es bloqueada por muebles o una puerta que generalmente se mantiene bloqueada requiere un mezuzá

 

¿Cuándo Necesito Colocar una Mezuzá?

Al comprar una casa, inmediatamente después de la mudanza, se debe colocar las mezuzot con la bendición.

Si usted está alquilando su casa o apartamento la obligación de instalar una mezuzá se aplica solamente después de treinta días de vivir en ese lugar. No obstante es preferente para no estar sin mezuzá, poner las mezuzot inmediatamente después de mudarse, sin recitar la bendición. Una vez que haya transcurrido el período de 30 días, una de las mezuzot (de un cuarto que tiene una puerta) debe ser quitado, revisado y substituido. Esta mezuzá se puede sustituir por una nueva o de mejor calidad. Entonces se recita la bendición apropiada sobre la mezuzá nuevo teniendo en mente las demás Mezuzot también.

Algunos tienen la costumbre de poner temporalmente las mezuzot ni bien se mudan usando cinta adhesiva, y clavándolas definitivamente el día 31 posterior a la mudanza. La primera mezuzá que se coloca en forma fija debe estar en un cuarto que tenga puerta. La bendición se recita en ese momento.

Lo antedicho se aplica solamente fuera de la tierra de Israel. En la Tierra Santa, las mezuzot se ponen inmediatamente con bendición, sin diferenciar si el hogar es propio o alquilado.

 

Colocando la Mezuzá

¿Quién debe poner la mezuzá?

Es el mejor que el dueño de casa coloque la mezuzá y diga las bendiciones. Si por cualquier razón no es posible, cualquier judío mayor de Bar Mitzvá (13 años) puede poner una mezuzá en su lugar.

¿Cómo se coloca?

La mezuzá se debe fijar permanentemente al marco. Para hacer esto, es mejor utilizar clavos o tornillos; sin embargo, también se puede utilizar pegamento o cinta doble. La cinta adhesiva común, que fija sólo temporalmente la Mezuzá, no debe ser utilizada.

 

La bendición

Antes de colocar la mezuzá sobre un marco que tenga puerta, debe ser recitada la siguiente bendición:

Baruj ata Ado-nai Elo-henu Melej Haolám asher kideshanu bemitzvotav vetzivanu likboa mezuzá.

Traducción: Bendito eres tú Ado-nai Di-s nuestro, rey del universo que nos santificó con sus preceptos y nos ordenó colocar la mezuzá.

La bendición de “Shehejeianu” no se recita.

¿Digo una bendición por cada mezuzá?

Al poner las mezuzot en muchos marcos de una casa, haga la bendición solamente una vez. Tenga en mente al recitar la bendición, que la misma debe incluir las otras mezuzot. Evite interrumpir mediante el habla u otras cosas hasta finalizar de colocar todos los mezuzot.

Nota: No se recita la bendición al colocar mezuzá en los siguientes lugares:

Las entradas de los garajes, los cuartos de almacenaje, los marcos o las arcadas que no tienen puerta, y un cuarto cuya longitud sea menos de cuatro codos (pero suma un total de 16 codos cuadrados ,1 codo = 50 cm.).

En estos casos, la bendición debe ser recitada mientras se coloca una mezuzá en un marco que requiera bendición. Los mezuzot restantes se ponen luego en las arcadas, etc.

 

 

 

¿En qué parte del Marco se coloca la Mezuzá? 

La mezuzá se coloca sobre el lado derecho de la puerta según se entra. Se pone en un leve ángulo con la parte superior de la mezuzá apuntando hacia adentro del cuarto y la parte inferior apuntando hacia el exterior.

El marco se debe medir y dividir en tres. La parte inferior de la mezuzá se debe colocar en la parte inferior de la tercer parte superior (véase la ilustración). En la mayoría de los hogares, las puertas tienen aproximadamente 2 metros de alto. Por lo tanto, la parte inferior de la mezuzá no debe ser más bajo que 1.30 m del piso.

Si su puerta es mucho más alta de 2 metros (2, 5 o más), se coloca la mezuzá a la altura del hombro, aunque esta medida es más baja que el tercio superior del marco.

Si el marco es muy bajo, se debe consultar una autoridad rabínica para determinar dónde se coloca la mezuzá.

La mezuzá se debe colocar en el palmo exterior (aproximadamente 8 cm.) del marco. Si el marco o la arcada son muy anchos, se debe cuidar de no colocar la mezuzá en el centro. Sin embargo, cuando hay una saliente en el marco, algunas autoridades rabínicas aconsejan poner la mezuzá en la saliente.

¿Cuál es el lado derecho?

Podría haber confusión acerca de cuál es el lado derecho de la puerta: ¿El lado derecho cuando entro al cuarto o cuando salgo? ¿Y qué ocurre si se puede entrar en un cuarto desde dos direcciones (Por Ej.: el marco entre la cocina y el comedor), que lado se considera el derecha?

Con respecto a la puerta de entrada de la casa, se considera la derecha según usted entra.

Dentro de la casa, si el marco se puede utilizar como entrada de cualquier lado, el “lado derecho” es determinado por cómo se abre la puerta. Si se abre hacia el cuarto, ésta se considera la dirección de entrada y viceversa.

Las leyes que definen “entrada” y “salida” son multifacéticas y complejas. Si no hay puerta, si hay una puerta giratoria o corrediza, o si usted está en duda como colocar la mezuzá correctamente, es recomendable consultar a un rabino confiable para que determine.

Tenemos hijos pequeños. ¿Puedo poner la mezuzá más baja de modo que puedan alcanzarla para besarla?

No ponga la mezuzá más bajo que la altura asignada por mandato. En cambio, levante a sus niños hacia la mezuzá. Usted inculcará en ellos — y en usted mismo — una lección valiosa: si un ideal está más allá de su alcance, esfuércese hacia él, en lugar de comprometer el ideal para ponerlo a su alcance.

¿Qué si no hay lugar en el interior del marco para la mezuzá?

Cuando es físicamente imposible poner la mezuzá en el marco mismo — por ejemplo, no hay espacio en el marco, o una puerta giratoria que está instalada e interfiere con la mezuzá — ¿Dónde se debe poner la mezuzá?

Lo ideal sería perforar un espacio, menor a un palmo (8 cm.) en el marco, y poner la mezuzá en ese espacio.

Si esto no es posible, entonces está permitido poner la mezuzá detrás de la puerta, siempre que sea colocada en el marco bajo el dintel.

Esto también se aplicara si uno cree que la mezuzá puede ser robada o destruida si se colocara en el marco.

El Cuidado de la Mezuzá

La caja externa de la mezuzá puede ser limpiada ligeramente. No utilice limpiadores líquidos porque pueden filtrar dentro de la cajita y dañar el pergamino. Cada tres o cuatro años, el pergamino se debe quitar y ser examinado por un Sofer entrenado para asegurarse de que no se haya descolorado ni se haya dañado de ninguna manera que disminuya su santidad y pierda su energía protectora.

Al quitar las viejas cajas de la mezuzá, los clavos, tornillos y la cinta usada previamente para poner las mezuzot puede ser desechada. Sin embargo, las cajas de la mezuzá y los embalajes de la mezuzá deben ser tratados como material sagrado y requieren geniza, (ser enterrados) después de su uso.

 

Revise sus Mezuzot

Las mezuzot deben ser chequeadas dos veces cada siete años para ver si han sido afectados por condiciones atmosféricas adversas, o por el doblado (que puede causar grietas en las letras), o si ha ocurrido cualquier otro defecto. Es preferible revisar las mezuzot que están en el exterior de un edificio más a menudo, debido a su vulnerabilidad a las inclemencias del tiempo.

Además, la existencia de mezuzot fraudulentas en el mercado es una causa extra para revisar regularmente y determinar la autenticidad de las Mezuzot en su posesión.

La revisación de mezuzot ha sido revolucionada por progresos tecnológicos en los últimos años. Hoy en día se puede revisar las Mezuzot por computadora para los errores de texto. Ya que ningún Sofer, por más diligente que sea, es infalible, la revisación por computadora tiene la ventaja que no deja pasar por alto ninguna palabra o letra.

La utilización del método de revisión por computadora ha traído a luz casos serios de fraude. En un caso, por ejemplo, el sistema identificó varias mezuzot exactamente idénticas. Esto es imposible con pergaminos manuscritos. La investigación reveló que la fuente que reproducía estas mezuzot sobre pergamino usaba una técnica de impresión. En otro caso, el sistema llamó la atención al hecho de que las mezuzot previamente revisados con palabras faltantes o letras habían sido revisadas y esos errores corregidos. Tal mezuzá es inválida, ya que fue escrita “fuera de orden. ”

 

 

Reinstalar una Mezuzá

Quité mis mezuzot. ¿Cómo las vuelvo a poner?

Cuando una mezuzá se ha quitado — ya sea para ser revisadas, por renovaciones, o por cualquier otra razón – cuando se vuelve a colocar, debe ser recitada la bendición solamente si la mezuzá estuvo fuera del marco por, al menos, una noche. Si está colocando nuevas mezuzot, es preferible recitar la bendición en una nueva (cuando se coloca en una puerta que requiera una bendición).

Es preferible devolver las mezuzot a sus marcos originales, o por lo menos al mismo tipo de entrada (es decir, de una puerta a otra, o de una arcada a otra).

Una sugerencia práctica: al quitar las mezuzot, etiquete cada caja de mezuzá con un número (con cinta adhesiva). Escriba un número idéntico en el umbral del cual fue quitada. Si usted las está llevando a ser revisadas, recuerde solicitar al escriba ubicar todos los mezuzot en sus cajas originales. Cuando se coloquen nuevamente las mezuzot, asocie los números de las cajitas a los números en los marcos.

 

Quitar Permanentemente una Mezuzá

Me estoy mudando a una nueva casa. ¿Puedo quitar las mezuzot de los marcos cuando me voy?

En general, una mezuzá no se debe quitar de un marco, dejando un cuarto o una casa sin mezuzá, a menos que sea repuesta o substituida por otra.

Cuando se muda a otra casa o apartamento y el siguiente arrendatario es judío, las mezuzot no deben ser sacadas, a menos que exista la posibilidad que las mezuzot sean desechadas o arruinadas.

Si el nuevo inquilino tiene sus propias mezuzot y desea utilizarlas en lugar de las que usted deja, es preferible que el nuevo inquilino quite las Mezuzot al instalar las suyas, o que, por lo menos, sea él que mande a quitar las mezuzot. Esta ley es una cuestión muy seria y no se debe tratar ligeramente. Un rabino competente debe ser consultado si hay duda en cuanto a cómo proceder.

Si el nuevo inquilino desea las mezuzot, está obligado a dejar todas las mezuzot en su lugar. Si sus mezuzot eran de gran calidad y costosas, puede substituirlas por menos costosas antes de irse, siempre y cuando sean 100% kosher. Las cajitas de la mezuzá se pueden cambar por las más baratas.

También puede solicitar del inquilino que le pague por las mezuzot, en ese caso estará obligado a pagar por las mezuzot un valor comercial justo.

Si uno está en el medio de la mudanza y posee temporalmente dos hogares y está viviendo realmente en ambos hogares, o está almacenando artículos en los dos, entonces está obligado a tener mezuzot en ambos.

 

 

El arte del Escriba (sofer)

 

Estamos acostumbrados generalmente a no ver la mezuzá en sí misma, sino su cubierta. Esta es un tubo de metal, madera, o plástico que contiene el pergamino. Muchos no notan cuánta habilidad y trabajo requiere la escritura de una mezuzá.

 

El pergamino

El único material en el que una mezuzá puede ser escrita es pergamino. El pergamino usado para las mezuzot o los tefilím no es pergamino común.

Desde las primeras etapas de elaboración, el pergamino debe ser trabajado para la mitzvá. Esto significa que el escriba debe tener en mente (y puede expresarlo verbalmente) que está preparando el pergamino para que un rollo de Tora, un tefilím, o una mezuzá sean escritos en él.

La Tora dice con respecto al tefilím (Éxodo 13:9) “… para que la Tora de Di-s este en su boca.” Los Sabios explican que esto significa que el pergamino para el tefilím se debe hacer de un animal permitido para su ingestión según la ley judía – un animal kasher. Sin embargo no es necesario que sea faenado ritualmente. Generalmente se utiliza la piel de un becerro o de un cordero.

Primero se empapa la piel durante algunas horas en agua y se limpia. Entonces el escriba la coloca en un barril con cal donde permanece entre una y tres semanas. Por ley judía debe permanecer en la cal hasta que la mayor parte del pelo se quite fácilmente.

La piel entonces se pasa entre los rodillos de una máquina depilatoria que raspa los últimos vestigios de pelo.

La piel se estira en un marco. La cal se debe limpiar del pergamino, ya que de otra manera puede ser que lo dañe o lo haga transparente, y lo inhabilite para la escritura de una mezuzá o de un tefilím.

Secar la piel requiere gran cuidado, para que el pergamino logre tener la delicada textura requerida. La piel es tensada en un marco y secada con un sutil calor indirecto; la luz del sol amortiguada es ideal. La tensión de la piel durante el proceso de secado altera de sus fibras. Esta etapa es crucial en la transición de la piel animal al pergamino.

La calidad del pergamino que se ha alcanzada se llama gvil. Esta es una sustancia pesada y gruesa. La ley judía nos impone utilizar una calidad más delicada de pergamino llamada klaf. Para entender la diferencia entre gvil y klaf, consideren por un momento la estructura de la piel animal.

La capa externa fina es la epidermis, a través de la cual surgen los pelos. Debajo de ella está la dermis. Su estructura es una red de fibras de colágeno, y contiene las raíces del pelo. La capa íntima que se llama el “bajo-piel” consiste en los flojos tejidos conectivos en los cuales están las glándulas sudoríparas y sebáceas, los vasos sanguíneos y las fibras musculares.

La epidermis es inadecuada para el pergamino y se quita tempranamente en el proceso. En el caso de la piel de oveja, dos capas restantes de piel se pueden, con gran habilidad, separar una de otra. La dermis entonces se llama klaf, y el bajo-piel se llama dujsustus.

Otra forma de obtener klaf es raspar el bajo-piel mientras que la piel todavía está estirada en el marco.

Un cuchillo especial se utiliza para esto que consiste en una lámina semicircular grande montada en un grueso mango que se sostiene con ambas manos. Ajustar la lámina en el ángulo correcto es lo más importante. Un error en esta etapa puede partir la piel; y todo el trabajo del escriba se habrá perdido.

El klaf finalmente se saca del marco y cada centímetro cuadrado es frotado cuidadosamente con diversos grados piedra pómez y tiza de para obtener la superficie lisa que es necesaria para la escritura. Después de por lo menos algunas semanas secándose en una atmósfera sin humedad el pergamino está listo para la escritura de una mezuzá o de un tefilím.

La tinta

Los ingredientes principales de la tinta especial usada por el escriba son nuez de agalla, o el ácido gálico derivado de estas nueces; goma arábiga, una sustancia de la resina; y vitriolo de cobre, una piedra azulada que da a la tinta el grado de oscuridad requerido. Las nueces de agalla y la resina se cocinan en agua por una hora. Entonces se agrega el vitriolo y se hierve la mezcla hasta que se reduce a la mitad.

Otros detalles de este proceso son, sin embargo, un secreto guardado celosamente. La tradición es pasada por sus maestros, y con años de experiencia, cada escriba tiene su propia fórmula para hacer tinta con los niveles deseados de claridad, fluidez, intensidad y rapidez de secado.

La pluma

La pluma usada para las mezuzot o tefilím es generalmente una pluma de un ave kasher, de un ganso o un pavo. La punta es cortada cuidadosamente de modo que dando vuelta a la pluma y variando la presión, el escriba pueda escribir tanto líneas gruesas como finas con un movimiento.

Las líneas

El primer paso en la escritura de la mezuzá es la marcación de veintidós renglones con una aguja de hueso.

Las letras del sagrado texto son escritas suspendidas de estas líneas (no apoyadas sobre ellas). La marca de estas líneas no es solo para dirigir la mano del escriba, sino una parte integral de las leyes de escritura dadas por Moisés.

La escritura

En el Éxodo 6:4 la Tora ordena, “U’ktavtam…” La traducción literal es, “y los escribirás [en los umbrales de tu casa]” .Los Sabios explican que esta palabra se puede leer como dos palabras: ktav tam — una escritura perfecta. La escritura especial, en la cual la mezuzá, como los tefilím y los rollos de la Tora, se escribe, ha sido definida exactamente por los Sabios.

En el código de ley judía, la forma exacta de cada letra, de la alef (primera letra del alfabeto hebreo) a la tav (última letra), son descritas claramente. Cada letra se debe escribir perfectamente de acuerdo a estas leyes, porque el defecto más leve puede hacer la mezuzá o los tefilím no apto.

Las letras no deben tocarse, y deben estar separadas por lo menos por el grosor de un pelo de espacio. El espacio entre dos palabras debe ser el tamaño de una letra iud. Si dos palabras son escritas tan juntas que un niño que está aprendiendo a leer piensa que son una palabra, la mezuzá o los tefilím son inválidos. Éste es también el caso si un espacio grande en el medio de una palabra la hace parecer como dos palabras.

En resumen: Hay muchos detalles y preceptos con respecto a la creación y escritura de una mezuzá, un tefilím o un rollo de la Tora. Solamente hemos esbozado aquí algunos de estos preceptos, para dar una idea de qué clase de artesanía se lleva a cabo en la creación de estos sagrados objetos.

 

321judaismo.com

26 de Adar de 5772 – 20 de marzo de 2012

PorRabimordechai

Principios de la fe judía o de Maimónides

Los 13 atributos de la fe judía.

 

¿Por qué los recitamos? Porque sirve para enfocarnos en la naturaleza de El Todopoderoso y para darnos cuenta de que es clemente.

¿Cómo llegamos a ellos?

La primera formulación de los atributos de la fe probablemente viene del libro de Tehilim (115) que dice:

El que anda en integridad  y hace justicia, el que habla verdad en su corazón,   el que no calumnia con su lengua, ni hace mal a su prójimo,   ni hace agravio a su vecino;  aquel ante cuyos ojos es menospreciado el vil, pero que honra a los que temen a Hashem;
aquel que a pesar de haber jurado en perjuicio suyo, no por eso cambia;  aquel que no presta su dinero con usura  ni contra el inocente acepta soborno.

Posteriormente encontramos en  los Jashmonaim este concepto:

Es cierto y es creada esta palabra para nosotros para siempre. “Es cierto que Tú eres nuestro Elohim como Tú eras el Adonai de nuestros padres, nuestro Rey como [eras] el rey de nuestros padres, nuestro Redentor y el Redentor de nuestros padres; nuestro Creador y la Roca de nuestra salvación, nuestro Libertador y Salvador – desde la eternidad es tu nombre, y no hay otro Dios fuera de ti”.

Hilel el viejo y Rabi Akiva resumen los principios de la fe judía en dos conceptos básicos que provienen de la Torá:

“amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy Hashem.”(Vaikrá / Levítico 19:18) y

“Y amarás a Hashem tu Elohim con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus posesiones.” (Devarim / Deuteronomio 6:5)

Luego vienen los cinco principios de Filón de Alejandría, que dicen:

  1. 1.       Dios es y normas;
  2. 2.       Dios es uno
  3. 3.       El mundo fue creado;
  4. 4.       La creación es una;
  5. 5.       de la providencia de Dios gobierna la Creación.

Pasando luego por los principios de Saadia Gaón:

  1. 1.       El mundo se crea;
  2. 2.       Adonai es uno e incorporal;
  3. 3.       creencia en la revelación (incluyendo el origen divino de la tradición;
  4. 4.       el hombre está llamado a la justicia y dotado de todas las cualidades de la mente y el alma para evitar el pecado;
  5. 5.       creencia en la recompensa y el castigo;
  6. 6.       Se crea el alma pura, después de la muerte que deja el cuerpo;
  7. 7.       creencia en la resurrección;
  8. 8.       expectativa mesiánica, la retribución, y el juicio final.

Y por último, el trabajo del R. Abraham ibn Daud (1120) titulado “Emná Rama” que hablan acerca de:

  • La existencia de Adonai;
  • Su Unidad;
  • Su espiritualidad;
  • Sus otros atributos;
  • Su poder se manifiesta en sus obras;
  • Su providencia.

 

 

Los trece atributos fueron enunciados por RAMBAM – Maimónides y dicen así:

Yo creo con fe absoluta (certera)

1. Que El eterno, alabado sea su nombre,  es Uno y Único, Creador de todo y Presente siempre, Él solo creó, hace y hará todo lo que sustenta el universo.

Nos enseña a saber que todo depende de la voluntad de Adonai y que nada sucede si no es Su Voluntad.

2. Que El Eterno, alabado sea su nombre,  es sempiterno, su nombre no es corporal, no hay nadie ni nada que se Le asemeje ni se le compare; Él es la única deidad.

Nos enseña que no existe nadie con quien comparta Su Poderío, que es Indivisible, e Inmutable y Todo el conocimiento está en Él.

3. Que El Eterno no posee materia, no tiene forma ni tiene partes o elementos, nada de lo físico lo afecta, y no hay imagen/figura/forma que Lo represente.

Nos enseña que El Todopoderoso es incorpóreo, que no puede ser definido a pesar de que se le asignen órganos y partes humanas y se le adicionen sentimientos, no puede ser visto aunque Moshé haya solicitado “ver Su Gloria”

4. Que El Eterno es primero (el principio) y último (la eternidad).

Aquí aprendemos que la eternidad no puede ser definida por el ser humano, y que el tiempo no lo limita.

5. Que sólo El Eterno, Bendito sea Su Santo Nombre, es digno de ser adorado, de que se le eleve todo tipo de Tefilá y nada ni nadie más merece adoración que Él

Este principio nos enseña acerca de que nuestro único servicio debe ser hacia Él: no deja espacio para la idolatría porque, a diferencia de los ídolos, no tiene necesidades y, nos enseña  que buscándolo sólo a Él , lograremos todos nuestros objetivos.

6. Que todas las palabras de nuestros profetas del Tanaj son verdaderas.

Este principio nos enseña que El Eterno escoge, a Su Voluntad, personas a quienes les revela aquellas cosas que Él quiere que se sepan y sólo esas, y que la persona escogida para la transmisión de dichas ideas tiene convicción firme de que se trata únicamente de una revelación emanada de Él.

7. Que la profecía de Moshé Rabenu es verdadera, que él es el principal de los profetas, no hubo ni habrá otro de su nivel profético.

Tal como nos dice la Torá “No se levantó en Israel ningún otro profeta como Moshé a quien Adonai habló de cara a cara”

8. Que toda la Torá que está en nuestras manos es la que le fue entregada a Moshé.

Nos enseña que la Torá tiene origen Divino, que ninguna palabra fue adicionada por ningún hombre incluyendo a Moshé y, que en ella registró las leyes que debía seguir el Pueblo de Israel

(Nos enseña además, de acuerdo al concepto de algunos de los estudiosos de la Torá, que donde dice “en nuestras manos”, el gentil, el que no hace parte del pueblo escogido, debe decir, al enumerar este principio, “que la Torá está en manos de Israel”).

9. Que ésta Torá no será ni en un ápice modificada ni cambiada por otra, ni El Eterno, bendito sea Su Nombre, revelará otra Torá.

Nos enseña que La Torá es perfecta y que aunque se modifiquen los aspectos humanos, y aunque cambien los tiempos, siempre será vigente, porque depende de la voluntad Inamovible del Eterno

10. Que El Todopoderoso, bendito sea Su Santo Nombre, conoce todos los pensamientos y actos de los humanos.

 

Nos enseña que aunque intentemos engañar a nuestros semejantes con nuestras actitudes, solamente El Todopoderoso recuerda todo lo que un ser humano sabe y olvida, y que a El, nada ni  nadie lo engaña.

11. Que El Todopoderoso imparte el Bien con Justicia, retribuyendo con estricta justicia (premiando y castigando) de acuerdo a los actos.

Todas las acciones del ser humano son retribuidas: una mala no puede ser intercambiada por una buena ni viceversa  y, por más que busquemos los placeres terrenales, en el mundo venidero, Olam HaBá, se dará el premio merecido por cada una de nuestras actitudes

12. Que vendrá el Mashiaj/Mesías, y aunque se retrase igual cada uno de nosotros lo esperará a diario.

Nos enseña a esperar y confiar en la futura llegada del Mashíaj, que reinará sobre Israel, cambiando lo actualmente conocido en todos los aspectos.

13. Que habrá resurrección de los muertos cuando El Todopoderoso así lo disponga, y entonces Él será conocido por todos a perpetuidad.

Nos enseña que aquellos que fallecieron, especialmente si fueron justos, volverán, para Su Gloria y Su Honra.

Nota de la redacción: Yosef Albo (rabino judío aragonés, 1380–1444, que se hace conocer por la famosa “Disputa de Tortosa”, y su libro su Ikarim que traduce Dogmas” o “Principios” ) y Hasday Grescas (filósofo y escritor judío, fue un rabino en Barcelona y en Zaragoza, 1340-1410 quien se hizo conocer por sus libros: Tratado de la refutación de los dogmas cristianos, Carta a las comunidades de Aviñón y, Luz de Dios.) son dos  rabinos que fueron los primeros opositores a la filosofía de Maimónides que aún se mantiene en nuestros días.

 

 

Publicado por 321judaismo.com

25 de Adar de 5772 – 19 de Marzo de 2012.

 

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PorPublicaciones

Homenaje al Yidish

Homenaje al Yiddish y al Ladino.

 

Casi a través de lo largo y ancho de la historia del pueblo judío, se ha visto que este se ha caracterizado por la diversidad de lenguas que el pueblo ha hablado; sin embargo dos lenguas independientes del hebreo, han identificado, al menos en los últimos quinientos años, a los descendientes de los hijos de Yaakov; ellos son el yiddish y el ladino. A pesar de que el hebreo es el idioma básico de la Torá, el principal idioma para las tefilot, y la lengua base en el Estado de Israel, es muy bajo el porcentaje de personas que hablan o dominan esta lengua.

La diversidad geográfica del pueblo judío es la causa principal del multilingüismo, porque el pueblo judío siempre se ha caracterizado por adoptar los varios tipos de lenguajes que se encuentran en sus lugares de residencia y a través de ello han formado lenguajes híbridos.

En el comienzo de la Era Común, el Arameo había reemplazado al hebreo como lengua maternal de los judíos que vivían en el territorio de la entonces regiones de Judea y Samaria: sin embargo, no se conoce la causa de este fenómeno aunque se sospecha que la causa principal fue el exilio babilónico asociado a la continuidad de la influencia foránea sobre el territorio, desde más o menos el año 600 antes de la Era Común, hasta finales del S. 2 de la Era Común. El arameo y el hebreo, por lo tanto, comparten raíces y palabras comunes, al ser ambos, lenguas semíticas.

Debido a que el arameo era muy prominente en la era rabínica, es entendible que esta lengua tal vez era hablada no solo por judíos sino también por no judíos. El Talmud es uno de los libros a los cuales se le pude encontrar amplias raíces n el arameo, al igual que El Zohar; y entre las oraciones, el kadish está escrito en arameo.

Las lenguas híbridas judías han existido por más de dos milenios .Por ejemplo, durante el Segundo Templo, el periodo Greco-judío tuvo como lengua el Yevanic, hablado por los judíos en el mundo heleno de esos días, también llamado Romaniote.  Todas las lenguas híbridas que han surgido tienden a adoptar elementos estructurales y de léxico de las bases locales, mezcladas con palabras hebreas o arameas, usualmente escritas en la caligrafía hebrea.

Judio Berber, Gruzinic, Judeo-árabe, Krimják, son ejemplo de este tipo de lenguas. Desde épocas tan tempranas como el siglo 8 de la Era Común, hasta la época, se encuentran judíos que hablan judeo-persa en Afganistán e Irán y en Italia se encuentra quien habla el judeo-italiano, característica del sur de Italia, con elementos y caracteres hebreos. Sin embargo, la mayoría de estas lenguas están extintas.

Los lenguajes híbridos más comunes son, entonces, el Yidish y el Ladino o judeo-español.

Judeo-español ha sido hablado por los judíos de la España medieval, y por sus descendientes; sus características principales provienen, precisamente, del español medieval, pero es escrito con caracteres hebreos. A esta lengua también se le conoce con el nombre Judezmo y como Spanyol.

Hoy en día, hay muchas personas en el mundo que siguen hablando el judeo-español teniendo su principal resurgimiento en los años que van desde 1880 hasta los años 30 del siglo 20 de la  Era Común, porque es el momento histórico en que los sefardíes alcanzan su plenitud demográfica. Después de ese momento,  el exterminio nazi hizo que se mermara grandemente, esta población de sefaradíes y, por supuesto,  una caída importante de este idioma. Algunos entendidos dicen que apenas en los escasos seis años de la guerra, la lengua Sefardí perdió al 90% de sus hablantes. Donde más se encuentra concentrado esta lengua, es en el Norte de África, en los Balcanes, en Grecia y, por supuesto, en Israel .Recordemos entonces que el judeoespañol posee una gran cantidad de vocablos de corte “arcaico”, en relación con el castellano actual. Mucho de esto se debe a la falta de dinamismo que tuvo el idioma en los Balcanes, lejos de la “Madre Patria”, cuya lengua se enriqueció y sufrió reformas con el paso de los años. El judeoespañol por su parte, adquirió vitalidad de la lengua turca y griega principalmente, las cuales lo enriquecieron y en cierta medida, modernizaron y, hoy en día, a pesar de sus orígenes del español y el hebreo, en esta lengua, también hay una gran influencia del francés.

El intento por mantener viva esta lengua se aprecia a través del esfuerzo que realiza una revista en judeoespañol, Aki Yerushalayim (“Aquí Jerusalém”), editada por la Autoridad Nasionala del Ladino y una emisión semanal de radio en la emisora Kol Israel. También lo hace la  Radio Exterior de España que se encarga de emitir el programa Bozes de Sefarad el cual tiene más de 20 años al aire.

Una de las más grandes obras de los judíos sefarditas fue la traducción del Antiguo Testamento conocida como Biblia de Ferrara y editada por Jerónimo de Vargas y Duarte Pinel, (Yom Tob Atias y Abraham Usque respectivamente, según sus nombres judíos), español y portugués respectivamente, en 1553 en el Estado de Ferrara.

 

El judeo español no ha tenido la suficiente fuerza, a diferencia del yiddish, para influir en el género de la literatura, pero si en la música, atrayendo a gran cantidad de cantantes y grupos musicales que han conquistado un público no limitado a las comunidades judías.

El Yiddish, en muchos aspectos, es el equivalente alemán al judeoespañol; su estructura lingüística y vocabulario se deriva del alemán,  tiene importantes préstamos de lenguas eslavas y del arameo pero  está escrito en Hebreo. Al Yiddish algunas Fuentes le citan el origen en las ciudades próximas al Rhin en Alemania en el principio de la Edad Media, mientras que otros lo citan en el siglo 10 de la Era Común.  La Alemania medieval de la que estamos hablando, recibió emigración judía de diversas regiones europeas, especialmente aquellos de origen nórdico y eslavo, quienes conformaron un grupo que pasó a ser conocido como askenazi. Se conocen datos de que aparecen las primeras publicaciones en yiddish en el siglo 14 de la Era Común y, con el correr del tiempo, el yiddish se dispersa por toda Europa, desde la Francia oriental hasta el Báltico, lo que permitió la incorporación, al yiddish, de palabras y expresiones provenientes de otros idiomas como el francés, y aún el ruso.

Algunos investigadores y especialistas en las lenguas universales han definido cuatro etapas en el desarrollo de dicha lengua, de la siguiente manera:

  • Yiddish primitivo (hasta el 1250) y evidenciado por glosas marginales.
  • Antiguo Yiddish (c. 1250-1500). Desde el siglo XII al XVI los askenazis se esparcieron por los territorios eslavos (la actual Polonia, Ucrania, Bielorrusia, Rusia y Lituania) y su lengua adoptó elementos eslavos.
  • Yiddish Medio (c. 1500-c. 1700), periodo en el que el centro de gravedad se mueve hacia el este.
  • Yiddish Moderno (desde c. 1700). La evidencia del uso de este tipo de yiddish está en la publicación del primer periódico en este idioma fue el Kurantén (Correo), y su primer número fue editado en Ámsterdam, en el año 1686.

 

La mayoría de los judíos han hablado el Yiddish más que cualquier otro idioma. Antes del Holocausto, se calculaba que el 75% del mundo judío hablaba yiddish; durante el Holocausto, el 75% de los yiddish – parlantes perecieron. Hoy en día, sigue siendo el lenguaje de muchos judíos ultra ortodoxos  y de decenas de miles de judíos de las antiguas naciones soviéticas, aunque se pueden encontrar en cualquier lugar del mundo: dicen algunos defensores del yiddish “donde haya un judío, hay quien hable yiddish” También habrá frases como estas:                                             El yiddish es el comodín universal del lenguaje, en cualquier punto del mundo habrá siempre quien lo hable. El yiddish es económico y sagaz: una sola palabra alcanza para entender y describir el sentido de lo que en otras lenguas necesita muchas.

Dos cosas han hecho del yiddish un dialecto, lengua o idioma fortalecido: el primero, se debió al surgimiento de la Haskalá o Iluminismo el cual marcó un cambio no sólo en el contenido y la forma sino en el lenguaje en sí,  logrando elevar el yiddish a la categoría de idioma “oficial” del judaísmo en la Europa oriental de esa época. El segundo, y tal vez es el evento más importante que se encargo de fortalecer esta lengua, fue que, en 1908, en medio de una conferencia celebrada en Czernowitz (en la actual Ucrania) el yiddish fue aceptado, mediante decreto oficial, como “lengua nacional de pueblo judío”. Lo que le permitió al yiddish continuar floreciendo en la literatura, el teatro y la prensa.

Donde más se ve la influencia del Yiddish es, en los EUA, donde muchas de sus palabras o expresiones se han transformado en parte del lenguaje cotidiano de judíos y no judíos; palabras como nosh (que significa comer un aperitivo) y mentsh (caballero, hombre), oy vey , literalmente traducido como “ay, dolor”; shikse, que significa mujer no judía, luego trasladado a la empleada del servicio doméstico; mame loshn o lengua materna, Jutzpá, para atrevimiento, Nu, para ¿algo más?, ¿qué hubo?

El yiddish, más que un idioma es la expresión de la vida cultural de los judíos ashkenazís, y representa la preservación de su legado histórico.

Los judíos actuales tenemos una deuda con el yiddish y con el ladino, por el aporte que ellos han hecho a la cultura universal y es un deber nuestro, recuperarlos…

Algunos refranes populares / sentencias /palabras más comunes

Az Men Brit Zij Of Oif Heisn, Blozt Men Oif Kaltn
Traducción: “Cuando te quemas sobre caliente, soplas sobre frío”
‘Kuando muncho eskurese es para amaneser’.
Mesháne Mókem Mesháne Mázl “                                              “Quien cambia de lugar cambia de suerte”. Ken mal fazi bueno ke no asperi
Es Shitn Zij Bai Im Perl “Le salen perlas de la boca”, que habla con cosas buenas. Mizor es un pasaro en la mano ki sjen abolando
Der Mentsch Trajt Un Got Lajt
Significa “El hombre piensa y D’os se ríe”
Ken no tiene ija no tiene amiga
Esn Vi a Féigele – Comer como un pajarito. Nasen las ijas, pujan los dertes Las niñas nacen y se multiplican los problemas
Oifn Ganv Brent Dos Hitl “tener rabo de paja”. La experiensa es madre de la sensya. La experiencia es la madre de la ciencia.
KISHMIR in tujes “besa mi trasero” Boca dulce avre puertas de fierro
El kierrer es pueder
La limpieza es juno a la rikeza
Uno anyo maz, un Sehel masUn año más, mas inteligencia.
De una pulga lo hacen gameyo
Abasha un escalon, toma mujer, suve un escalon, toma javer.
PorPublicaciones

Guia Mezuzah

Guia Mezuzah

¿Qué es la Mezuzah?

 

“Y los escribirás [las palabras del Shemá] en las jambas de tu casa y en tus portones”

— Deuteronomio 6:9; 11:20

El judaísmo no es una fe confinada a las sinagogas. Dentro de la comodidad y la familiaridad de nuestros hogares, también debemos esforzarnos por lograr espiritualidad. Una Mezuzá colocada en el marco de la puerta señala al hogar como judío, recordándonos nuestra conexión con Di-s y nuestra herencia.

Una Mezuzá no es, contrariamente a la creencia popular, el envase externo. La Mezuzá es realmente el rollo de pergamino que hay dentro, manuscrito por un escriba experto conocido como Sofer. Contiene el “Shemá.” – un pasaje bíblico que declara la unicidad de Di-s y la dedicación del pueblo judío al Todopoderoso. La Mezuzá se cubre con un envoltorio o una cajita de cristal, madera, metal o de cualquier otro material y, luego de recitar la bendición, se coloca sobre el marco de la puerta.

Además de su función como manifiesto recordatorio de nuestra fe, la Mezuzá es también un símbolo de la cuidadosa vigilancia de Di-s sobre la casa y sus habitantes. El nombre de Di-s, Sha-dai, que aparece en el dorso del pergamino son las siglas para las palabras hebreas (Shomer Daltot Israel “guardián de las puertas de Israel.”) La colocación de una Mezuzá en las puertas de un hogar o de una oficina protege a sus habitantes — si están adentro e incluso afuera.

Demostramos reverencia hacia la Mezuzá tocándola con las yemas de los dedos y besándolas al pasar a través de una puerta con una Mezuzá.

Con la observancia de esta Mitzvá (mandamiento divino) introducimos una medida de espiritualidad y de seguridad en nuestros hogares.

La Torá también promete que cualquier persona que observa cuidadosamente la Mitzvá de Mezuzá vivirá una vida más larga y rica, junto a sus hijos; como indica Deuteronomio 11:21: “De modo que prolonguéis vuestros días y los días de vuestros hijos… “

 

El Pergamino

 

El rollo de pergamino, escrito en el hebreo original de la Torá, contiene dos Parshiot (Secciones de la Torá): Deuteronomio 6:4 – 9 y Deuteronomio 11:13 – 21. Lo que sigue es una traducción inglesa:

Oye Israel, el Señor es nuestro Di-s, el Señor es uno.

Y amarás al Señor tu Di-s con todo tu corazón, con toda tu alma, y con todas tus fuerzas. Y estas palabras que te ordeno hoy estarán sobre tu corazón. Y se las enseñarás a tus hijos, y hablarás de ellas en tu casa y cuando vas en el camino, al acostarte y al levantarte. Y las atarás como señal sobre tu mano, y serán un recordatorio entre tus ojos. Y las escribirá sobre los umbrales tu casa y sobre tus puertas.

Y será, si obedecieras diligentemente mis mandamientos que te impongo sobre ti en este día, de amar al Señor tu Di-s y servirlo con todo tu corazón y con toda tu alma, daré la lluvia para tu tierra en el tiempo apropiado, la lluvia temprana y la lluvia tardía, y recolectarás el grano, el vino y aceite. Y daré hierba en tus campos para tus ganados, y comerás y te hartaras. Más cuídate que tu corazón no se tiente, y te encamine a dioses extraños y los adores y te prosternes a ellos. Porque entonces el Señor se encolerizará contra ti, y él cerrará los cielos de modo que no haya lluvia y la tierra no rinda su producto, y fallecerás rápidamente en la buena tierra que el Señor te da. Por lo tanto, pon estas palabras mías sobre tu corazón y sobre tu alma, y átalas como señal en tu mano, y serán un recordatorio entre sus ojos. Y se las enseñará a tus hijos, y hablaras de ellas al estar en tu casa y al andar por el camino, al acostarte y al levantarte. Y las escribirás en los umbrales de tu casa y en tus puertas, para que tus días y los días de tus hijos se prolonguen en la tierra que el Señor juró a tus padres darles mientras los cielos estén sobre la tierra.

Estos versículos son la única inscripción en el rollo de pergamino (a excepción de Sha-dai inscrito en el dorso) y acentúa nuestra creencia en la Unicidad de Di-s.

El rollo es un pergamino hecho a mano de un animal kasher, está escrito en tinta negra con una pluma de ganso por un escriba especialmente entrenado, religioso devoto, conocido en hebreo como Sofer. El Sofer se concentra intensamente y escribe en caracteres hebreos especiales con una hermosa caligrafía.

La mezuzá tiene 713 letras. Cada letra tiene numerosas leyes referentes a su forma. Para que la mezuzá o los tefillin estén escritos de acuerdo a la ley, deben cumplir con miles de requisitos.

Si siquiera una de las 713 letras falta en una mezuzá o esta dibujada incorrectamente, la mezuzá es invalida, y la mitzvá no se cumple, y la bendición recitada sobre está es inválida. Incluso el mejor escriba es humano y puede cometer un error. Mientras que algunos errores son corregibles de acuerdo a la ley judía, otros no lo son.

Las mezuzot y los tefillin, aun cuando sean escritos por el más experto de los escribas, tienen muchas posibilidades de ser inadecuados. Por lo tanto deben ser examinados antes de adquirirlos.

Además, las mezuzot y los tefillin, como todo lo demás conforme al paso del tiempo y de los elementos, se pueden deteriorar. Por lo tanto es necesario examinar nuestras mezuzot y tefillin de vez en cuando, con el propósito de determinar su aptitud o para saber si es necesario hacer correcciones preventivas. La halajá fija como necesaria una inspección periódica de la mezuzá una vez cada 3 ½ años.


La Cajita

La Mezuzá se debe poner en una cajita para su protección. Se debe enrollar de izquierda a derecha, para que el nombre Sha-dai sea visible. Debe ser colocada con lado derecho para arriba dentro de la cubierta, con el Sha-dai de frente. Si usted no tiene una cubierta de Mezuzá, envuelva la Mezuzá en un papel grueso u otro material resistente.

La Mezuzá se puede adquirir directamente de un Sofer o en un negocio de objetos judaicos, enrollada y en cajita. Es importante obtenerla en un lugar confiable, para asegurarse de que haya sido hecha correctamente. ¡Lamentablemente hay muchos casos de mezuzot que se venden con contenidos inadecuados!

Hoy en día hay muchos tipos de cubiertas para Mezuzá disponibles, desde las cubiertas plásticas más simples que cuestan unos centavos hasta las cajas artísticamente adornadas con materiales preciosos. A pesar que es bueno embellecer la Mitzvá, recuerde que lo más importante es invertir en la calidad del pergamino interior.

¿Puede la cajita ser transparente?

Dependiendo de donde la Mezuzá sea colocada, usted puede o no utilizar una cubierta transparente ya sea de cristal, de acrílico etc. En los siguientes casos una cubierta transparente no debe ser utilizada:

• Si esta frente a un cuarto de baño.

• En un marco o una arcada dentro de una habitación.

• En cualquier marco o arcada de un cuarto en donde se cambian los pañales de los bebés.

 

¿Qué Habitaciones Requieren de Mezuzá?

 

Un error común es que solamente la entrada principal del hogar requiere de mezuzá. Por supuesto, es mejor tener aunque sea una mezuzá en la puerta delantera que no tener ninguna mezuzá, y si usted tiene solamente una mezuzá, debe ser colocada en la entrada principal. Sin embargo, para observar correctamente esta mitzvá, cada habitación de la casa o la oficina debe tener su propia mezuzá.

Todos los cuartos que tienen más de 4 codos por 4 codos — aproximadamente 2 metros por 2 metros (o su equivalente, 12 m2 aprox.) requieren de una mezuzá — mientras tengan un marco. La bendición no se recita, sin embargo, si el cuarto no tiene por lo menos 2 metros en cada dirección.

Un marco que requiere un mezuzá es solamente aquel que tiene dos jambas y un dintel que conecta las jambas por arriba. Si no existen estas condiciones, un rabino competente debe ser consultado para determinar si esta entrada requiere una mezuzá o no.

No se pone mezuzá en cuartos de baño, cuartos de ducha o similares.

¿Las puertas del garaje, los cuartos de la caldera, los áticos, galpones externos, o guardarropas requieren mezuzá?

Sí, siempre que cumplan con las medidas requeridas (aproximadamente 12 metros cuadrados). En la entrada de un guardarropa, el marco debe tener al menos 10 palmos (aproximadamente 80 cm.).

Un ático también requiere una mezuzá a menos que se entre a través de una “trampilla” (una abertura horizontal en el piso y no por una abertura vertical en una pared).

¿Qué ocurre con las terrazas o los balcones?

Un balcón requiere mezuzá. Hay distintas opiniones si la mezuzá debe ser colocada en el lado derecho de la puerta que conduce a la casa, o en el lado derecho de la puerta que conduce al balcón.

¿Debo poner una mezuzá en el marco de una puerta que conduce a mi patio trasero?

Hay que poner una mezuzá solamente si hay una viga cruzada por encima de esa puerta.

¿Necesito mezuzá en mi lugar de trabajo?

Sí. Además de domicilios privados, las mezuzot se deben poner en negocios y depósitos sin una bendición.

Si usted trabaja para un no judío y está alquilando el lugar de él, la mezuzá debe colocarse en la puerta de su oficina sin recitar la bendición.

Sin embargo, si usted no está alquilando el lugar, y existe la posibilidad que lo transfieran a otro lugar, está exento de poner una mezuzá.

Tengo una criada no judía. ¿Debo poner una mezuzá en su puerta?

Sí, ya que su sitio puede cambiar a otro lugar de la casa en cualquier momento según su decisión.

¿Una puerta que nunca se utiliza requiere mezuzá?

Las puertas en desuso que están selladas (realmente clavadas al marco) están exentas de mezuzot Una entrada que es bloqueada por muebles o una puerta que generalmente se mantiene bloqueada requiere un mezuzá

 

¿Cuándo Necesito Colocar una Mezuzá?

Al comprar una casa, inmediatamente después de la mudanza, se debe colocar las mezuzot con la bendición.

Si usted está alquilando su casa o apartamento la obligación de instalar una mezuzá se aplica solamente después de treinta días de vivir en ese lugar. No obstante es preferente para no estar sin mezuzá, poner las mezuzot inmediatamente después de mudarse, sin recitar la bendición. Una vez que haya transcurrido el período de 30 días, una de las mezuzot (de un cuarto que tiene una puerta) debe ser quitado, revisado y substituido. Esta mezuzá se puede sustituir por una nueva o de mejor calidad. Entonces se recita la bendición apropiada sobre la mezuzá nuevo teniendo en mente las demás Mezuzot también.

Algunos tienen la costumbre de poner temporalmente las mezuzot ni bien se mudan usando cinta adhesiva, y clavándolas definitivamente el día 31 posterior a la mudanza. La primera mezuzá que se coloca en forma fija debe estar en un cuarto que tenga puerta. La bendición se recita en ese momento.

Lo antedicho se aplica solamente fuera de la tierra de Israel. En la Tierra Santa, las mezuzot se ponen inmediatamente con bendición, sin diferenciar si el hogar es propio o alquilado.

 

Colocando la Mezuzá

¿Quién debe poner la mezuzá?

Es el mejor que el dueño de casa coloque la mezuzá y diga las bendiciones. Si por cualquier razón no es posible, cualquier judío mayor de Bar Mitzvá (13 años) puede poner una mezuzá en su lugar.

¿Cómo se coloca?

La mezuzá se debe fijar permanentemente al marco. Para hacer esto, es mejor utilizar clavos o tornillos; sin embargo, también se puede utilizar pegamento o cinta doble. La cinta adhesiva común, que fija sólo temporalmente la Mezuzá, no debe ser utilizada.

 

La bendición

Antes de colocar la mezuzá sobre un marco que tenga puerta, debe ser recitada la siguiente bendición:

Baruj ata Ado-nai Elo-henu Melej Haolám asher kideshanu bemitzvotav vetzivanu likboa mezuzá.

Traducción: Bendito eres tú Ado-nai Di-s nuestro, rey del universo que nos santificó con sus preceptos y nos ordenó colocar la mezuzá.

La bendición de “Shehejeianu” no se recita.

¿Digo una bendición por cada mezuzá?

Al poner las mezuzot en muchos marcos de una casa, haga la bendición solamente una vez. Tenga en mente al recitar la bendición, que la misma debe incluir las otras mezuzot. Evite interrumpir mediante el habla u otras cosas hasta finalizar de colocar todos los mezuzot.

Nota: No se recita la bendición al colocar mezuzá en los siguientes lugares:

Las entradas de los garajes, los cuartos de almacenaje, los marcos o las arcadas que no tienen puerta, y un cuarto cuya longitud sea menos de cuatro codos (pero suma un total de 16 codos cuadrados ,1 codo = 50 cm.).

En estos casos, la bendición debe ser recitada mientras se coloca una mezuzá en un marco que requiera bendición. Los mezuzot restantes se ponen luego en las arcadas, etc.

 

 

 

 

 

¿En qué parte del Marco se coloca la Mezuzá?

La mezuzá se coloca sobre el lado derecho de la puerta según se entra. Se pone en un leve ángulo con la parte superior de la mezuzá apuntando hacia adentro del cuarto y la parte inferior apuntando hacia el exterior.

El marco se debe medir y dividir en tres. La parte inferior de la mezuzá se debe colocar en la parte inferior de la tercer parte superior (véase la ilustración). En la mayoría de los hogares, las puertas tienen aproximadamente 2 metros de alto. Por lo tanto, la parte inferior de la mezuzá no debe ser más bajo que 1.30 m del piso.

Si su puerta es mucho más alta de 2 metros (2, 5 o más), se coloca la mezuzá a la altura del hombro, aunque esta medida es más baja que el tercio superior del marco.

Si el marco es muy bajo, se debe consultar una autoridad rabínica para determinar dónde se coloca la mezuzá.

La mezuzá se debe colocar en el palmo exterior (aproximadamente 8 cm.) del marco. Si el marco o la arcada son muy anchos, se debe cuidar de no colocar la mezuzá en el centro. Sin embargo, cuando hay una saliente en el marco, algunas autoridades rabínicas aconsejan poner la mezuzá en la saliente.

¿Cuál es el lado derecho?

Podría haber confusión acerca de cuál es el lado derecho de la puerta: ¿El lado derecho cuando entro al cuarto o cuando salgo? ¿Y qué ocurre si se puede entrar en un cuarto desde dos direcciones (Por Ej.: el marco entre la cocina y el comedor), que lado se considera el derecha?

Con respecto a la puerta de entrada de la casa, se considera la derecha según usted entra.

Dentro de la casa, si el marco se puede utilizar como entrada de cualquier lado, el “lado derecho” es determinado por cómo se abre la puerta. Si se abre hacia el cuarto, ésta se considera la dirección de entrada y viceversa.

Las leyes que definen “entrada” y “salida” son multifacéticas y complejas. Si no hay puerta, si hay una puerta giratoria o corrediza, o si usted está en duda como colocar la mezuzá correctamente, es recomendable consultar a un rabino confiable para que determine.

Tenemos hijos pequeños. ¿Puedo poner la mezuzá más baja de modo que puedan alcanzarla para besarla?

No ponga la mezuzá más bajo que la altura asignada por mandato. En cambio, levante a sus niños hacia la mezuzá. Usted inculcará en ellos — y en usted mismo — una lección valiosa: si un ideal está más allá de su alcance, esfuércese hacia él, en lugar de comprometer el ideal para ponerlo a su alcance.

¿Qué si no hay lugar en el interior del marco para la mezuzá?

Cuando es físicamente imposible poner la mezuzá en el marco mismo — por ejemplo, no hay espacio en el marco, o una puerta giratoria que está instalada e interfiere con la mezuzá — ¿Dónde se debe poner la mezuzá?

Lo ideal sería perforar un espacio, menor a un palmo (8 cm.) en el marco, y poner la mezuzá en ese espacio.

Si esto no es posible, entonces está permitido poner la mezuzá detrás de la puerta, siempre que sea colocada en el marco bajo el dintel.

Esto también se aplicara si uno cree que la mezuzá puede ser robada o destruida si se colocara en el marco.

El Cuidado de la Mezuzá

La caja externa de la mezuzá puede ser limpiada ligeramente. No utilice limpiadores líquidos porque pueden filtrar dentro de la cajita y dañar el pergamino. Cada tres o cuatro años, el pergamino se debe quitar y ser examinado por un Sofer entrenado para asegurarse de que no se haya descolorado ni se haya dañado de ninguna manera que disminuya su santidad y pierda su energía protectora.

Al quitar las viejas cajas de la mezuzá, los clavos, tornillos y la cinta usada previamente para poner las mezuzot puede ser desechada. Sin embargo, las cajas de la mezuzá y los embalajes de la mezuzá deben ser tratados como material sagrado y requieren geniza, (ser enterrados) después de su uso.

 

Revise sus Mezuzot

Las mezuzot deben ser chequeadas dos veces cada siete años para ver si han sido afectados por condiciones atmosféricas adversas, o por el doblado (que puede causar grietas en las letras), o si ha ocurrido cualquier otro defecto. Es preferible revisar las mezuzot que están en el exterior de un edificio más a menudo, debido a su vulnerabilidad a las inclemencias del tiempo.

Además, la existencia de mezuzot fraudulentas en el mercado es una causa extra para revisar regularmente y determinar la autenticidad de las Mezuzot en su posesión.

La revisación de mezuzot ha sido revolucionada por progresos tecnológicos en los últimos años. Hoy en día se puede revisar las Mezuzot por computadora para los errores de texto. Ya que ningún Sofer, por más diligente que sea, es infalible, la revisación por computadora tiene la ventaja que no deja pasar por alto ninguna palabra o letra.

La utilización del método de revisión por computadora ha traído a luz casos serios de fraude. En un caso, por ejemplo, el sistema identificó varias mezuzot exactamente idénticas. Esto es imposible con pergaminos manuscritos. La investigación reveló que la fuente que reproducía estas mezuzot sobre pergamino usaba una técnica de impresión. En otro caso, el sistema llamó la atención al hecho de que las mezuzot previamente revisados con palabras faltantes o letras habían sido revisadas y esos errores corregidos. Tal mezuzá es inválida, ya que fue escrita “fuera de orden. ”

 

 

 

 

 

Reinstalar una Mezuzá

Quité mis mezuzot. ¿Cómo las vuelvo a poner?

Cuando una mezuzá se ha quitado — ya sea para ser revisadas, por renovaciones, o por cualquier otra razón – cuando se vuelve a colocar, debe ser recitada la bendición solamente si la mezuzá estuvo fuera del marco por, al menos, una noche. Si está colocando nuevas mezuzot, es preferible recitar la bendición en una nueva (cuando se coloca en una puerta que requiera una bendición).

Es preferible devolver las mezuzot a sus marcos originales, o por lo menos al mismo tipo de entrada (es decir, de una puerta a otra, o de una arcada a otra).

Una sugerencia práctica: al quitar las mezuzot, etiquete cada caja de mezuzá con un número (con cinta adhesiva). Escriba un número idéntico en el umbral del cual fue quitada. Si usted las está llevando a ser revisadas, recuerde solicitar al escriba ubicar todos los mezuzot en sus cajas originales. Cuando se coloquen nuevamente las mezuzot, asocie los números de las cajitas a los números en los marcos.

 

Quitar Permanentemente una Mezuzá

Me estoy mudando a una nueva casa. ¿Puedo quitar las mezuzot de los marcos cuando me voy?

En general, una mezuzá no se debe quitar de un marco, dejando un cuarto o una casa sin mezuzá, a menos que sea repuesta o substituida por otra.

Cuando se muda a otra casa o apartamento y el siguiente arrendatario es judío, las mezuzot no deben ser sacadas, a menos que exista la posibilidad que las mezuzot sean desechadas o arruinadas.

Si el nuevo inquilino tiene sus propias mezuzot y desea utilizarlas en lugar de las que usted deja, es preferible que el nuevo inquilino quite las Mezuzot al instalar las suyas, o que, por lo menos, sea él que mande a quitar las mezuzot. Esta ley es una cuestión muy seria y no se debe tratar ligeramente. Un rabino competente debe ser consultado si hay duda en cuanto a cómo proceder.

Si el nuevo inquilino desea las mezuzot, está obligado a dejar todas las mezuzot en su lugar. Si sus mezuzot eran de gran calidad y costosas, puede substituirlas por menos costosas antes de irse, siempre y cuando sean 100% kosher. Las cajitas de la mezuzá se pueden cambar por las más baratas.

También puede solicitar del inquilino que le pague por las mezuzot, en ese caso estará obligado a pagar por las mezuzot un valor comercial justo.

Si uno está en el medio de la mudanza y posee temporalmente dos hogares y está viviendo realmente en ambos hogares, o está almacenando artículos en los dos, entonces está obligado a tener mezuzot en ambos.

 

 

 

 

El arte del Escriba (sofer)

 

Estamos acostumbrados generalmente a no ver la mezuzá en sí misma, sino su cubierta. Esta es un tubo de metal, madera, o plástico que contiene el pergamino. Muchos no notan cuánta habilidad y trabajo requiere la escritura de una mezuzá.

 

El pergamino

El único material en el que una mezuzá puede ser escrita es pergamino. El pergamino usado para las mezuzot o los tefilím no es pergamino común.

Desde las primeras etapas de elaboración, el pergamino debe ser trabajado para la mitzvá. Esto significa que el escriba debe tener en mente (y puede expresarlo verbalmente) que está preparando el pergamino para que un rollo de Tora, un tefilím, o una mezuzá sean escritos en él.

La Tora dice con respecto al tefilím (Éxodo 13:9) “… para que la Tora de Di-s este en su boca.” Los Sabios explican que esto significa que el pergamino para el tefilím se debe hacer de un animal permitido para su ingestión según la ley judía – un animal kasher. Sin embargo no es necesario que sea faenado ritualmente. Generalmente se utiliza la piel de un becerro o de un cordero.

Primero se empapa la piel durante algunas horas en agua y se limpia. Entonces el escriba la coloca en un barril con cal donde permanece entre una y tres semanas. Por ley judía debe permanecer en la cal hasta que la mayor parte del pelo se quite fácilmente.

La piel entonces se pasa entre los rodillos de una máquina depilatoria que raspa los últimos vestigios de pelo.

La piel se estira en un marco. La cal se debe limpiar del pergamino, ya que de otra manera puede ser que lo dañe o lo haga transparente, y lo inhabilite para la escritura de una mezuzá o de un tefilím.

Secar la piel requiere gran cuidado, para que el pergamino logre tener la delicada textura requerida. La piel es tensada en un marco y secada con un sutil calor indirecto; la luz del sol amortiguada es ideal. La tensión de la piel durante el proceso de secado altera de sus fibras. Esta etapa es crucial en la transición de la piel animal al pergamino.

La calidad del pergamino que se ha alcanzada se llama gvil. Esta es una sustancia pesada y gruesa. La ley judía nos impone utilizar una calidad más delicada de pergamino llamada klaf. Para entender la diferencia entre gvil y klaf, consideren por un momento la estructura de la piel animal.

La capa externa fina es la epidermis, a través de la cual surgen los pelos. Debajo de ella está la dermis. Su estructura es una red de fibras de colágeno, y contiene las raíces del pelo. La capa íntima que se llama el “bajo-piel” consiste en los flojos tejidos conectivos en los cuales están las glándulas sudoríparas y sebáceas, los vasos sanguíneos y las fibras musculares.

La epidermis es inadecuada para el pergamino y se quita tempranamente en el proceso. En el caso de la piel de oveja, dos capas restantes de piel se pueden, con gran habilidad, separar una de otra. La dermis entonces se llama klaf, y el bajo-piel se llama dujsustus.

Otra forma de obtener klaf es raspar el bajo-piel mientras que la piel todavía está estirada en el marco.

Un cuchillo especial se utiliza para esto que consiste en una lámina semicircular grande montada en un grueso mango que se sostiene con ambas manos. Ajustar la lámina en el ángulo correcto es lo más importante. Un error en esta etapa puede partir la piel; y todo el trabajo del escriba se habrá perdido.

El klaf finalmente se saca del marco y cada centímetro cuadrado es frotado cuidadosamente con diversos grados piedra pómez y tiza de para obtener la superficie lisa que es necesaria para la escritura. Después de por lo menos algunas semanas secándose en una atmósfera sin humedad el pergamino está listo para la escritura de una mezuzá o de un tefilím.

La tinta

Los ingredientes principales de la tinta especial usada por el escriba son nuez de agalla, o el ácido gálico derivado de estas nueces; goma arábiga, una sustancia de la resina; y vitriolo de cobre, una piedra azulada que da a la tinta el grado de oscuridad requerido. Las nueces de agalla y la resina se cocinan en agua por una hora. Entonces se agrega el vitriolo y se hierve la mezcla hasta que se reduce a la mitad.

Otros detalles de este proceso son, sin embargo, un secreto guardado celosamente. La tradición es pasada por sus maestros, y con años de experiencia, cada escriba tiene su propia fórmula para hacer tinta con los niveles deseados de claridad, fluidez, intensidad y rapidez de secado.

La pluma

La pluma usada para las mezuzot o tefilím es generalmente una pluma de un ave kasher, de un ganso o un pavo. La punta es cortada cuidadosamente de modo que dando vuelta a la pluma y variando la presión, el escriba pueda escribir tanto líneas gruesas como finas con un movimiento.

Las líneas

El primer paso en la escritura de la mezuzá es la marcación de veintidós renglones con una aguja de hueso.

Las letras del sagrado texto son escritas suspendidas de estas líneas (no apoyadas sobre ellas). La marca de estas líneas no es solo para dirigir la mano del escriba, sino una parte integral de las leyes de escritura dadas por Moisés.

La escritura

En el Éxodo 6:4 la Tora ordena, “U’ktavtam…” La traducción literal es, “y los escribirás [en los umbrales de tu casa]” .Los Sabios explican que esta palabra se puede leer como dos palabras: ktav tam — una escritura perfecta. La escritura especial, en la cual la mezuzá, como los tefilím y los rollos de la Tora, se escribe, ha sido definida exactamente por los Sabios.

En el código de ley judía, la forma exacta de cada letra, de la alef (primera letra del alfabeto hebreo) a la tav (última letra), son descritas claramente. Cada letra se debe escribir perfectamente de acuerdo a estas leyes, porque el defecto más leve puede hacer la mezuzá o los tefilím no apto.

Las letras no deben tocarse, y deben estar separadas por lo menos por el grosor de un pelo de espacio. El espacio entre dos palabras debe ser el tamaño de una letra iud. Si dos palabras son escritas tan juntas que un niño que está aprendiendo a leer piensa que son una palabra, la mezuzá o los tefilím son inválidos. Éste es también el caso si un espacio grande en el medio de una palabra la hace parecer como dos palabras.

En resumen: Hay muchos detalles y preceptos con respecto a la creación y escritura de una mezuzá, un tefilím o un rollo de la Tora. Solamente hemos esbozado aquí algunos de estos preceptos, para dar una idea de qué clase de artesanía se lleva a cabo en la creación de estos sagrados objetos.

Derechos de autoría intelectual ® 2010

Elaborado por Max Stroh Kaufman para grupo editorial 321judaismo.com

Terminado de redactar el 20 de Tishrei de 5771.

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