Category Archive Judaismo

PorPublicaciones

Canción Shema Israel de Sarit Hadad.

Kshehalev boje, rak Elokim shomea. Cuando el corazón llora, solo D’s lo oye

hakeev ole mitoj haneshama . (el dolor sube desde dentro del alma) adam nofel lifnei shehu shokea (un hombre cae antes de hundirse) betfila ktana jotej et hadmama (con una pequeña oración que rompe el silencio) Shma Israel Elokai ata kol iajol (Escucha Israel mi D’s tú todo lo puedes)

natata li et jaiai, natata li hakol (me diste la vida, me diste todo) beeinai dim’a halev boje besheket (en mis ojos una lágrima, el corazón llora en silencio) ukshehalev shotek, haneshama zoeket (y cuando el corazón calla, el alma grita) Shma Israel Elokai ajshav ani levad (Escucha Israel mi D’s ahora estoy solo) jazek oti elokai ase shelo efjad (hazme mas fuerte mi D’s, haz que no tenga miedo)

hakeev gadol veein lean livroaj (el dolor es grande y no hay adonde huir) ase sheigamer, ki lo notar bi koaj (haz que se acabe, porque no me quedan fuerzas) kshehalev boje hazman omed milejet (cuando el corazón llora, el tiempo deja de andar) haadam roe et kol jaiav pit’om (el hombre ve de pronto toda su vida) el halo noda hu lo rotze lalejet (no quiere ir hacia lo desconocido) leelokav kore al saf tehom (a su D’s llama al borde del abismo) Shma Israel Elokai ata kol iajol (Escucha Israel, mi D’s que todo lo puedes) natata li et jaiai, natata li hakol (me diste mi vida, me diste todo) beeinai dim’a halev boje besheket (en mis ojos una lágrima, el corazón llora en silencio) ukshehalev shotek haneshama zoeket (y cuando el corazón calla, el alma grita) Shma Israel Elokai, ajshav ani levad (Escucha Israel, mi D’s, ahora estoy solo) jazek oti elokai ase shelo efjad (hazme mas fuerte mi D’s, haz que no tema) hakeev gadol veein lean livroaj (el dolor es grande y no hay donde huir) ase sheigamer ki lo notar bi koaj….. (Haz que se termine porque no me quedan fuerzas) Shma Israel Elokai ata kol iajol (Escucha Israel, mi D’s tú todo lo puedes) natata li et jaiai natata li hakol (me diste mi vida, me diste todo) beeinai dim’a halev boje besheket (en mis ojos una lagrima, el corazón llora en silencio) ukshehalev shotek, haneshama zoeket (y cuando el corazón calla, el alma grita…) Shma Israel Elokai ajshav ani levad………

Artículo terminado de elaborar el 13 de agosto de 2011 – 13 de MenajemAv de 5771

MATERIAL ELABORADO POR GRUPO EDITORIAL 321JUDAISMO.COM

TIENE DERECHOS RESERVADOS DE AUTORÍA INTELECTUAL PERO SE PERMITE SU LIBRE DISTRIBUCIÓN POR CUALQUIER MEDIO FÍSICO Y/O ELECTRÓNICO, BAJO LAS SIGUIENTES CONSIDERACIONES:

1.- NO DEBE SER UTILIZADO CON FINES LUCRATIVOS.

2.- CUANDO TENGA ESTE MATERIAL IMPRESO, NO DEBE SER DESTRUIDO SI SE DAÑA, ENTIERRELO, POR CUESTIONES HALAJICAS Y DE CONSERVACION DEL MEDIO AMBIENTE.

3.- NO DEBE MODIFICARSE SU CONTENIDO PUESTO QUE LLEVA PALABRA QUE MERECE EL DEBIDO RESPETO POR SALIR DE LA FUENTE DEL TANAJ Y SUS LIBROS COMPLENTARIOS

PorPublicaciones

¿EXISTE EL PECADO EN EL JUDAISMO?

¿EXISTE EL PECADO EN EL JUDAÍSMO?

Cuando uno es judío y vive fuera del Estado de Israel, siempre se va a encontrar “rodeado de otras naciones, mundo gentil o goím”… Esto es una causa de muchas preguntas como la que tenemos como iniciación de este reflexión… ¿Existe el pecado en el judaísmo?

Es un poco difícil convencer a esas “naciones occidentales” que el judaísmo ha sido la base de todas sus creencias, y de igual manera, es muy difícil convencer a muchos judíos que han asimilado cosas de “las naciones” como el mismo concepto del pecado: la diferencia está en que las “naciones occidentales”  inician cualquier conversación al respecto a lo que ellos han aprendido, a través de las generaciones y que  la iglesia católica ha titulado como “El pecado original” cometido por Adán (Adám);  para empezar a explicar si hay o no pecado en el judaísmo, es importante iniciar desde el punto de vista del significado de la palabra misma:

Pecado  s. m.

Dice el Diccionario Manual de la Lengua Española Vox. © 2007 Larousse Editorial, S.L.

  Falta cometida con conciencia contra la ley de Dios o de algún precepto de la doctrina, en algunas religiones.

— pecado original En algunas religiones, estado de culpa que, desde Adán y Eva (que desobedecieron a Dios y comieron la fruta del árbol prohibido), es inherente a la condición humana y del que la persona es liberada mediante el sacramento del bautismo.

  Acto que se aparta de lo que es recto y justo.

 fam. Acción o cosa lamentable, especialmente cuando se considera un despilfarro: es un pecado utilizar este vino tan exquisito para cocinar.

La siguiente pregunta es: ¿Cuántos pecados hay o cómo se clasifican los pecados?

Acudiendo a “fuentes modernas” como Wikipedia® encontramos que los pecados se clasifican en:

  • Pecado original
  • Pecado venial
  • Pecado mortal
  • Pecado contra la sociedad: los cuales son: el asesinato, la sodomía, oprimir viudas y huérfanos, y el defraudar de su jornal al trabajador; es decir, este pecado es el cometido contra la justicia en las relaciones entre persona y persona, entre la persona y la comunidad, y entre la comunidad y la persona.
  • Pecado capital: los cuales son: la soberbia, la avaricia, la lujuria, la ira, la gula, la envidia y la pereza.
  • Pecado imperdonable: se comete en contra del Espíritu Santo.

Recordemos los conceptos básicos del judaísmo, desde el origen del ser humano, Adam, y lo que nos dice la Torá: Bereshit / Génesis 1:26-27: Y dijo El Eterno:

Hagamos un hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza, y que señoree en los peces del mar, y en las aves de los cielos, y en los animales, y en toda la tierra, y en todo el reptil que anda arrastrándose sobre la tierra, Y creó Adonai al hombre a su imagen, a imagen de Adonai lo creó, varón y hembra los creó.

Vayomer Elohim naasé adám betzalméinu kidemutéinu veyirdú bidegat hayám uveóf hashamáim uvabehemá ubejól haáretz ubejól haremés haromés al haáretz. Vayivrá Elohim et haadám betzalmó betzélem Elohim bará otó zajár unekevá bará otám.

Si se sigue la lectura, en forma cuidadosa y en su idioma original, el hebreo, cuando Adám es “descubierto” por lo que hizo, recibe una reprimenda por El Eterno, pero en ningún momento se mencionan las palabras hebreas jet, avón o pesha (palabras que son traducidas como pecado), para señalar a los dos primeros “humanos” (Adam y Java) como pecadores.

Lo que se describe es que es reprendido y/o castigado, tal como se lee en Bereshit3:22-24

Y dijo el Eterno: He aquí que el hombre se ha tornado como uno de nosotros, para conocer el bien y el mal. Y ahora él quizá extienda su mano y tome también del árbol de la vida y coma, y viva para siempre. Y lo echó el Eterno del jardín de Edén para que cultivase la tierra de donde había sido sacado. Y expulso al hombre y colocó al oriente del jardín de Edén a los querubines, y la hoja (llameante) de la espada que se revolvía, para guardar el camino del árbol de la vida.

Vayomer Adonai Elohim hen haadám hayá keajád miménu ladáat tov vará veatá pen yishláj yadó velakáj gam meÉtz haJaím veajál vajái leolám. Vayeshaljéhu Adonai Elohím migan Edén laavód et haadamá asher lukáj mishám. Vayegarésh et haAdám vayashkén mikédem legan Edén et hakruvím veét lahát hajérev hamithapéjet lishmor et dérej etz hajaím.

Continuando con nuestro análisis,  debemos de entender que, para comprender una transgresión, uno debe entender al transgresor.

¿Quién era Adám, cuyo “pecado” jugó un rol tan fundamental en la historia y en el destino del hombre?

Nuestros sabios nos enseñan, a través de los libros del Talmud que, “Adám era un ser que se extendía desde la tierra hasta el firmamento… desde un extremo al otro de la tierra” (Talmud – Jaguigá 12a).

Esta declaración que han hecho los diferentes estudiosos de la Torá, tiene una dimensión profundamente espiritual.

Ellos aclaran que, no había faceta alguna de la creación, desde la más mundana hasta la más sublime, que Adám no abarcara. Nada se ocultaba de él. Más aún, nadie jamás ha comprendido cómo cada una de sus acciones podía determinar el curso de la creación.

Los ángeles sabían que, en última instancia, no eran ellos quienes lo controlaban, sino que él los controlaba a ellos, pues la Providencia Divina hizo que el funcionamiento de la tierra dependiera de las acciones del hombre.

Es tan absoluta y difícil de comprender la grandeza de Adám, porque nuestra capacidad cerebral es, limitada, y por ello, no nos permite llegar a conocer nada acerca de su impresionante naturaleza. Sin embargo, la mejor forma de que intentemos lograr entenderlo, es que borremos de nuestras mentes el mito de “las manzanas en el Jardín del Edén”.

El mundo de Adám era muy diferente del que tenemos nosotros hoy en día. Él labraba y plantaba sin herramientas: era consciente, en su vida cotidiana, de que trabajaba el Jardín del Edén a través del cumplimiento de los mandamientos positivos y lo protegía por medio de evitar la transgresión.

Nosotros, también,  sabemos y somos conscientes de esto, pero sólo en un sentido abstracto. Sabemos que nuestras acciones cuentan, pero como parte de un mundo físico de causa y efecto, nos encontramos notando y sintiendo la eficacia de medicinas y cirujanos, de topadoras y albañiles, de bombas y de físicos.

Para lo anterior, el Talmud dice: “No es la serpiente venenosa la que mata, sino que la transgresión mata” (Talmud Berajot 33a). La serpiente, la bala, el automóvil que se da a la fuga, la enfermedad, no son sino los mensajeros que ejecutan un decreto sellado por la contravención humana.

No son ellos la causa de muerte…son los efectos físicos de las cosas las que traen efectos espirituales y viceversa, lo cual es muy difícil de entender para la mayoría de nosotros: esto que sucede es explicable porque es la voluntad de El Eterno: Él es quien dirige todas las acciones de cada uno de nosotros y es a Él a quien le debemos rendir cuentas.

Los grandes creyentes judíos sabían que esto era así, y lo confirman mediante la siguiente frase:

“Bendito es el hombre que confía en Adonai  y que hace de Adonai  la fuente de su confianza” (Yeremia / Jeremías 17:7).

Barúj haguéver asher yiftáj baAdonai vehayá Adonai mibatjó

Esto nos demuestra que cuanto más uno confía en El Eterno, más Adonai justifica su confianza con el resultado de que su confianza en Él continúe creciendo.

Nuestros más grandes personajes no tuvieron dificultad en abandonarse a su suerte por servir al Eterno, sin saber de dónde provendría el desayuno del día siguiente.

Esto lo vemos, como por ejemplo cuando la Torá fue entregada: ella fue dada sólo a la generación que comía el maná.

Esta generación  aprendió, que podían vivir en un desierto yermo sin temor, en la segura confianza de que la promesa que Adonai era su garantía del sustento para los siguientes días.

Solamente después de desarrollar una fe semejante, fue Israel digno de recibir La Torá, y todos sabemos que La Torá es la sabiduría de Adonai; el sabio de Torá une su propia mente con la inteligencia del Creador, al grado de llegar a saber que, si se interesa sólo por sus necesidades en este mundo, no podrá escapar a los señuelos que la vida le ofrece, y por consiguiente no podrá ascender a un nivel más elevado.

Para nosotros, que estamos envueltos en nuestra ética de trabajo y, como mínimo en una semana de 40 horas de trabajo, a veces arduo, la fe es un beneficio adicional que nos podemos permitir sólo luego de haber conseguido una falsa seguridad.

¿Cómo la adquirimos? Generalmente después de que alguien nos cuenta una inspiradora historia sobre la fe perfecta de un gran tzadik, y es en aquel momento en el que volvemos a hacer un concentrado esfuerzo de fe. Adám, por su parte, no tuvo quien le “contara cuentos;” sólo sabía que su servicio a  Adonai, era el factor determinante de su éxito.

Sin embargo, nuestra historia parece no tener un “final feliz” porque todos sabemos de que finalmente Adám fue expulsado del Jardín del Edén, por haber transgredido una orden, por haberse revelado o por haberse equivocado: es entonces cuando aparece el “defecto” de no asumir la responsabilidad de los actos que es quizás, nuestro más grande fracaso, desde tiempos inmemorables.

Adám exclamo: “La mujer que me diste me hizo comer del árbol” y esta actitud, de buscar alguien a quien comprometer para salvar nuestra responsabilidad y que conocemos como “chivo expiatorio”, es la culpable de muchas de las cosas que nos suceden: esta actitud de no reconocer nuestra responsabilidad es la que continúa invadiéndonos hoy en día: buscamos culpar a todo el mundo menos a nosotros mismos.

La familia, el hogar, el ambiente, y la escuela son señalados y, mientras tanto, nos vemos a nosotros mismos como pobres víctimas. La Torá, como sabiduría de Adonai señala que, como tenemos libertad de elección, somos capaces de ser responsables de nuestras vidas y es allí donde cometemos errores, que muchos podrían catalogar como “pecados”

Para el judaísmo, el errar es parte del ser humano (I Melajim / I Reyes 8:46),

Ya que no hay ser humano que no peque, si tu pueblo peca contra ti, y tú te enojas con ellos y los entregas al enemigo para que se los lleven cautivos a otro país, lejano o cercano,

Ki yejetú lejá ki éin adám asher lo yejéta veanáfta bam unetatám lifnéi oiyév  veshavú shobéihem el éretz haoiyév rejoká o krová.

Como la idea de esta reflexión nace a base de las preguntas que nos suelen hacer a los judíos las personas que tienen otras creencias, es bueno que revisemos el concepto arriba mencionado, en los textos del Nuevo Testamento:

Romanos 3:10-18 (reina Valera 1960)  les enseña:   «No hay un solo justo, ni siquiera uno; no hay nadie que entienda,  nadie que busque a Dios. Todos se han descarriado,  a una se han corrompido.  No hay nadie que haga lo bueno;  ¡no hay uno solo! Su garganta es un sepulcro abierto;  con su lengua profieren engaños. ¡Veneno de víbora hay en sus labios! Llena está su boca de maldiciones y de amargura. Veloces son sus pies para ir a derramar sangre; dejan ruina y miseria en sus caminos, y no conocen la senda de la paz. No hay temor de Dios delante de sus ojos.»

O  esta otra: “Todos han pecado y no son adecuados para la gloria de Dios”, en Romanos 3:23, Versión Revisada Estándar.

Y aquí hay una tercera posición, ya más relacionada con el concepto de “pecado”: en el libro 1 Juan 3:4 dice: Todo el que comete pecado quebranta la ley; de hecho, el pecado es transgresión de la ley.

Otra concepción en el judaísmo es el concepto que tienen los Sabios del Talmud: para ellos,  el pecado es, por sobre todo, un acto de estupidez. “Una persona peca exclusivamente si un hálito de estupidez penetró en ella”.

Por lo tanto APRENDEMOS que el pecado, es un error, una torpeza, un intento de rebelión contra el Eterno: así lo demuestran las palabras pecado y errar, las cuales comparten la misma raíz, tal como lo vemos a continuación:

???  !”??????

Y gracias a  los conceptos repasados, entendemos que la persona que es sujeta a la perfección, es porque ha recibido la Torá (tal como está escrito en Mishlei / Proverbios 4:2-27), y por eso, recibe las instrucciones para evitar extraviarse y para construir encima y a pesar del fracaso.

El judío, a través de la historia, siempre ha recibido indicaciones para actuar de acuerdo con las instrucciones de la Torá y la guía de Adonai, como vemos en Yeremiá / Jeremías 35:15, que dice:

Y envié a ustedes todos mis siervos loa profetas, desde temprano, para decirles: vuelvan ahora cada uno de su mal camino y enmienden sus obras y no vayan tras dioses ajenos para servirles, y vivirán en la tierra que les di a ustedes y a sus padres: pero no inclinaron sus oídos ni me escucharon.

Vaeshláj aléjem et kol avdéi haneviím, hashejem vehashaloaj lemór shvú na ish midarjó haraá veheitíbu maaleléijem veál teljú ajaréi elohim ajeirím leavdám ushvú el adamá asher natáti lajém veleabotéijem veló hitítem et oznéijem veló shamatém elái.

El pueblo judío tiene ordenado ser “nación de sacerdotes: nación santa”; si realmente lo somos,  ¿Por qué no estamos todo el tiempo en el interior de una sinagoga orando? ¿Por qué no estamos en las escuelas de estudio hoy conocidas como Yeshivá?

Porque el propósito de cada judío es traer santidad dentro de lo mundano y descubrir la sabiduría divina y espiritual allí, creando un verdadero valor en el mundo.

Por ello, nuestra actitud como judíos es evitar todo acto “pecaminoso” que profane el Nombre del Eterno; que profane su creación. En otras palabras: judío = representante del Todopoderoso en este mundo. Judío que actúa sospechosamente es quien da una impresión pobre de Adonai.

Es por ello que tenemos que recordar que, para los libros del Nuevo Testamento, se encuentran las frases en Romanos 6:12- 20 en donde se recuerda como se debe evitar el pecado y como se debe actuar, dependiente del Eterno, para poder transformarse en “herramientas de justicia “

Cuentan las anécdotas que en una reunión de shabat entre el Rabino Abraham Jaim y el Moré Shaye en donde hablan del judío y su capacidad para salir de la impureza y ser parte importante en el mundo: CONCLUYEN los siguientes aspectos:

1.- Lo que el yétzer hará (el mal instinto) intenta lograr es que el judío pierda el ánimo para llevar a cabo su función en este mundo, convenciéndolo de que no valore el potencial que El Eterno le otorgó.

2.- Que cada judío tiene su propio bereishit,  el cual señala un brit esh, ´pacto de fuego´, que se refiere a la llama de esperanza que todo judío posee dentro de sí, y que le otorga fuerzas para seguir luchando.

3.- Que cuando recitamos el rezo: al tashlijenu leét zikná (no nos abandones en nuestra vejez), no nos referimos a la vejez física sino a la del alma, cuando ya habremos perdido el ánimo para seguir luchando y progresando.

4.- Que el pueblo judío es un yéled shaashuím (niño preferido de Adonai), pues el Creador le otorga frescura y renovación, para que él pueda sortear todas las situaciones que deba atravesar en el mundo”.

5.- Que cada judío debe tratar de mejorar y progresar en todos los aspectos: en sus valores humanos, en las relaciones con sus semejantes, en la pureza de su fe, en la confianza en el Todopoderoso, en el cumplimiento de las mitzvot, en el estudio de la Torá, en el rezo… en fin, en todo.

Para lograrlo, debemos luchar contra el yétzer hará, que trata de convencernos de que todo da lo mismo, de que todo es anticuado y rutinario, y dichoso es aquel que se aprovecha de cada instante para mejorar, para renovarnos y de ser capaces de retornar hacia Él”.

El Nuevo testamento vuelve a recordar las bases judías que tiene y que fueron desordenadas y confundidas por muchas maneras de pensar y lo podemos revisar en lo escrito en Efesios 2:3-4 que dice “En ese tiempo también todos nosotros vivíamos como ellos, impulsados por nuestros deseos pecaminosos, siguiendo nuestra propia voluntad y nuestros propósitos. Como los demás, éramos por naturaleza objeto de la ira de Dios”.

“Nada hay tan engañoso como el corazón. No tiene remedio. ¿Quién puede comprenderlo? «Yo, el Señor, sondeo el corazón y examino los pensamientos, para darle a cada uno según sus acciones y según el fruto de sus obras.»”Yeremia / Jeremías 17:9-10.

La Torá si es muy enfática en hablar de “ciertos tipos de pecado: la primera descripción  la encontramos en Vayickrá / Levítico 4:2-27 cuando habla de los sacrificios a realizar cuando alguien transgredió o pecó inconscientemente. “Asham Talui” es ofrendado por un pecado dudoso, y el otro, cuando la persona está en dudas si pecó (inconscientemente) o no.

Vayickra  4:2-4 Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando alguno pecare por yerro contra cualquiera de los mandamientos del Eterno relativos a cosas que no deben hacerse, haciendo cualquiera de aquellas cosas, si fuere el sacerdote ungido quien así pecare, trayendo culpa sobre el pueblo, presentará por su pecado que ha cometido, un novillo joven, sin defecto, como ofrenda al Eterno por el pecado. Y traerá el novillo a la entrada de la tienda de asignación, ante’ el Eterno, y pondrá su mano sobre la cabeza del novillo; y degollará al novillo ante el Eterno.

{This is the law] if an individual commits an inadvertent sin by violating certain [specified] prohibitory commandments of God. If the anointed priest commits an [inadvertent] violation, bringing guilt to his people, the sacrifice for his violation shall be an unblemished young bull as a sin offering to God. He shall bring the bull before God to the entrance of the Communion Tent, and press his hands on the bull’s head. He shall then slaughter the bull before God.
Daber el benei Israel lemor néfesh ki tejetá vishgagá mikol mitzvot Adonai asher lo teaseiná veasá meaját mehéna. Im hakohén hamashiáj yejéta leashmát haám vehikrív al jatató asher jatá par ben bakár tamím laAdonai lejatat. Veheví et hapár el pétaj Ohel Moéd lifnéi Adonai vesamáj et yadó al rosh hapár veshaját et hapár lifnéi Adonai.

4:27-28 Y si alguna persona común del pueblo pecare por yerro, obrando contra cualquiera de los preceptos del Eterno relativo a cosas que no deben hacerse, y así se hiciere culpable; y si le fuere conocido después el pecado que ha cometido, traerá por sacrificio una cabra, hembra sin defecto, por el pecado que ha cometido.

 If a commoner commits an inadvertent violation by violating any one of certain [specified] prohibitory commandments of God, he incurs guilt. When he is made aware of the violation he has committed, he must bring an unblemished female goat for the sin he committed.

 

Veím néfesh ajat tejetá vishgagá meám haáretz baasotá aját mimitzvot Adonai asher lo teaseiná veashém. O hodá eláv jatató asher jatá veheví korbanó seirát izím tmimá nekevá al jatató asher jatá.

Y la segunda descripción la encontramos en Bamidbar / Números 8:12 que comienza diciendo que “Todo hombre cuando su esposa se desvíe”

El término que utiliza el texto para decir “se desvíe” es tisté, con las mismas letras que shtut, que implica necedad, pues el desvío del pudor, y la infidelidad, está estrechamente relacionado con la necedad y la idiotez.

La diferencia esencial que radica entre el “hombre sabio” y el “tonto”,es decir, “el temeroso del pecado” que “observa lo que se está gestando” y “aquel que camina en la oscuridad” no es tan sólo una cuestión de consideraciones de corto y largo plazo. El que teme del pecado en sí, comprende de inmediato los efectos de los actos negativos. Entiende que semejante hecho va en contra del propósito de su vida y la auténtica esencia de su ser. Sabe, que aunque verdaderamente corrija sus actos, tenga éxito en reparar el daño provocado, incluso aunque esta “experiencia penitente” lo convierta finalmente en una persona mejor, de todas formas en el momento del desliz se habrá desconectado de la quintaesencia del bien que forma el núcleo Divino de su alma.

Hay dos mecanismos en el judaísmo: el primero, la Confesión (conocida como Vidúi) y el segundo es “el camino del retorno (conocido como Teshuvá)

Para ambas situaciones, el judaísmo tiene un día especial en el cual “se recuerdan los pecados:”  este día es Yom Kipur. Aquí estamos recordando que el ser humano es una criatura imperfecta, a pesar de ser creada a Imagen y Semejanza de Adonai.

Los errores humanos son tan predecibles que El Eterno ha puesto en el calendario un día anual de perdón. No es una festividad optativa sólo para aquellos que han pecado. Yom Kipur viene cada año para cada persona. Es como si se esperara que nosotros pequemos, que siempre haya desarreglos que debemos enmendar. El Todopoderoso no está tan sorprendido por nuestros errores que permite un día de limpieza cada año. Nunca se pensó que fuéramos perfectos.

Cada Iom Kipur recibimos una nota de HaKadosh Baruj Hu que dice algo como esto:

Sé que ustedes son humanos. Los humanos no son perfectos. Yo los hice así. Y de todos modos los amo. En realidad es por eso que los amo —porque no son perfectos. Ya tenía perfección antes de crearlos. Lo que quiero de la creación es un mundo imperfecto que se esfuerce por mejorar, lleno de seres humanos que se equivocan, se levantan y avanzan. Al ser imperfectos pero sin embargo perseverantes, han cumplido el propósito de su creación. Han logrado lo único que no puedo hacer sin ustedes —han traído a un Di-s perfecto a un mundo imperfecto.

Gracias.

Puesto que ninguno de nosotros es perfecto, Yom Kipur es nuestro día. En lugar de estar deprimidos por nuestros errores, los celebramos. Cada pecado, cada desliz, cada intento fallido de vivir de acuerdo a nuestra vocación es otra oportunidad de crecer y mejorar. Fracasar en nuestra misión en si mismo parte de nuestra misión.

Yom Kipur es el día en que Adonai nos agradece que seamos humanos, y nosotros agradecemos al Eterno que no somos perfectos. Si lo fuéramos no tendríamos nada que hacer.

El resumen de dicha posición se encuentra en las siguientes palabras que repetimos, especialmente, en Yom Kipur; por ello dejamos a consideración una “lista de pecados en el judaísmo”

ASHÁMNU: Nos hemos convertido en personas desconsoladas.

BAGÁDNU: Hemos traicionado nuestro potencial, a nuestra familia, y a Dios.

GAZÁLNU: Hemos robado.

DIBÁRNU DOFI: Hemos hablado con “dos bocas” – hemos sido hipócritas.

HEYVÍNU: Hemos hecho cosas deshonestamente.

VIHIRSHÁNU: Hemos hecho a otros pecar.

ZÁDNU: Hemos pecado intencionalmente.

JAMÁSNU: Hemos sido violentos.

TAFÁLNU SHEKER: Nos hemos insensibilizado frente a la deshonestidad.

YATZNU RA: Hemos dado malos consejos.

KIZAVNU: Hemos decepcionado a Dios, a nosotros mismo y a otros al no cumplir nuestras promesas.

LATZNU: Hemos sido despectivos.

MARADNU: Nos hemos rebelado.

NIATZNU: Hemos enfurecido a personas.

SARARNU: Nos hemos puesto a un lado.

AVINU: Fuimos víctima de nuestros impulsos.

PASHANU: Hemos destruido criterios de conducta que sabemos que son correctos, y los hemos justificado con nuestro egotismo.

TZARARNU: Hemos afligido a otros.

KISHINU OREF: Hemos sido testarudos.

RISHANU: Hemos sido malvados.

SHIJATNU: Hemos sido inmorales.

TAINU: Hemos errado.

TIATANU: Hemos engañado a otros.

 

El judaísmo no tiene pecados: tiene errores y transgresiones rebeliones, diferencias de opiniones y libre albedrío… y, como todos fuimos creados a Su imagen, nuestro potencial es ilimitado, y está en nosotros la posibilidad de remodelar, de darle nueva forma a nuestras vidas, al aceptar la responsabilidad y retornar al Creador.

 

 

Artículo terminado de elaborar el 8 de julio de 2011 – 6 de Tamuz de 5771

MATERIAL ELABORADO POR GRUPO EDITORIAL 321JUDAISMO.COM  

TIENE DERECHOS RESERVADOS DE AUTORÍA INTELECTUAL PERO SE PERMITE SU LIBRE DISTRIBUCIÓN POR CUALQUIER MEDIO FÍSICO Y/O ELECTRÓNICO, BAJO LAS SIGUIENTES CONSIDERACIONES:

1.- NO DEBE SER UTILIZADO CON FINES LUCRATIVOS

2.- NO DEBE SER DESTRUIDO SI SE DAÑA EL MATERIAL, SINO ENETRRADO, POR CUESTIONES HALAJICAS Y DE CONSERVACION DEL MEDIO AMBIENTE.

3.- NO DEBE MODIFICARSE SU CONTENIDO PUESTO QUE LLEVA PALABRA QUE MERECE EL DEBIDO RESPETO POR SALIR DE LA FUENTE DEL TANAJ Y SUS LIBROS COMPLENTARIOS.

PorPublicaciones

La Justicia de Adonai

la_justicia_de_adonai

En la era actual, todos y cada uno de nosotros nos encontramos es un mundo donde violencia es el verbo, el adjetivo, el sustantivo incluso, el todo de una sociedad irónicamente decadente a la vez que dotada con todos los medios y recursos para conquistar el universo conocido y florecer como raza,

Violencia, como acabo de decir, es el todo de la sociedad globalizada, posmodernista y complejamente virtual del naciente tercer milenio. Hay violencia en el cine, en la televisión, en la música, en las series y caricaturas infantiles, en los juegos de video, en la Internet, en las revistas y demás prensa escrita, etc. Solo pensando en que, por si acaso no la hubiera, sólo basta con alcoholizarse un poco –ni siquiera hay necesidad de drogarse– para transformarse en un ser violento.

Analizando un poco lo que han estudiado muchos filósofos acerca del comportamiento violento del ser humano, encontramos que “el ser humano es un prodigio de la naturaleza, porque llega a ella como el animal más indefenso e inerme: desnudo, descalzo y desarmado, pero que en cambio, le ha dado la razón, el habla y las manos”. Es por ello que para sobrevivir, el hombre ha tenido que recurrir a toda la violencia de que puede ser capaz, sobre todo si se le compara con especies mejor dotadas para la lucha y capaces de adaptarse mejor a los rigores climáticos.

A pesar y a favor de ello, el hombre ha utilizado su imaginación, creatividad, genialidad y talento para someter al mundo y a los habitantes de éste en beneficio suyo.

Sin embargo, las atrocidades que a diario se ven en los periódicos y la televisión rebasan la peor noche de delirio y pesadilla de cualquier loco, pues mientras que éste se encuentra enfermos, aquellos que secuestran, que torturan que hieren, que violan o que matan como a veces nos toca ver o saber, están enfermos del alma, o quizá peor: ni siquiera la tienen ya.

Y es que una cosa es el uso de la fuerza, por extrema que pueda ser, en pos de la supervivencia y la evolución, y otra, la aplicación de la crueldad a sangre fría, de la violencia por la violencia misma, de la furia, del odio, y de la maldad por puro placer, incluso sin justificaciones ni pretextos de ningún tipo. Así, con desfachatez y cinismo.

Vemos que hay muchas clases de violencia, aunque todas desembocan en la violencia física o psicológica: segregación racial, adicción al alcohol y a los enervantes, delincuencia menor, vandalismo, delincuencia organizada, etc. Este terrible mal da pauta para que el hombre se destruya a sí mismo, irremediable y tristemente.

Para muchos investigadores, el origen de la violencia es parte de una cuestión cultural, o mejor dicho, tiene sus raíces en los conocimientos, tradiciones, usos, costumbres y manifestaciones de los pueblos, quizá desde hace miles de años, aunque inciden en ello otros factores como la herencia, es decir, “a caracteres innatos producidos por la herencia genética, (según la teoría biológica del comportamiento) o el medio socio-cultural (teoría sociológica), donde toda persona es normal, pero el medio ambiente, sus relaciones, la educación y la familia lo pueden inducir a la violencia”. Para este último caso vemos como en la antigua Roma, considerada como la cuna de la civilización occidental, “la mujer, los niños y los esclavos eran considerados como objetos de poco valía: eso hacía que fueran considerados en condición de sometimiento y sujetas a la autoridad de alguien. Ese alguien, conocido en el sistema romano como “el paterfamilias” era quien ejercía autoridad suficiente sobre sus descendientes y todos aquellos que dependieran de él. Así, cualquiera de ellos, podía ser repudiado e incluso asesinado sin mayores problemas para el hombre, independientemente de la causa que motivase su fin.

Estamos llegando a Shavuot: conocido también como “Zmán Matán Toratéinu” o tiempo de entrega de Nuestra Tora; es la festividad que se celebra al cabo de los 49 días del computo de Omer, y se denomina Shavuot porque tiene lugar siete semanas después de Pesaj, y es un tiempo que nos acerca a un lugar, nos eleva hacia una montaña, nos invita a prestar oídos y poner nuestro corazón al servicio de un instante único, irrepetible y, por sobre todo, trascendente; momento en el que suponemos haber dejado atrás la esclavitud, para entrar a un período de libertad física y, por sobre todo, espiritual, en la cual nuestros deben dirigirse hacia lo sublime, lo eterno; donde no hay posibilidad para la idolatría, donde sabemos, a través de los diez mandamientos, que “No tendrás otros dioses delante de Mi…”; momento especial no sólo para el pueblo de Israel sino para todas las naciones, tal como nos enseñan nuestros sabios con la siguiente parábola:

Las naciones que presenciaron la conmoción pero no sabían su causa llegaron a Bilám quien era famoso por su sabiduría y lo interrogaron, “¿Está Hashem a punto de traer otro mabul (diluvio) sobre la tierra?”

“No,” Bilám tranquilizó a las naciones, “el mundo está en actividad porque Hashem está entregando la Torá a Su pueblo.”

A través de la Torá, Hakadosh Baruj Hu: nos enseña “y elegirás la vida”. Con esta orden nos dice que si queremos la vida, si pretendemos ser merecedores de vivir, tenemos que “elegir”, y la elección requiere meditación, dedicación y búsqueda; es decir, que el hombre debe elegir  sólo lo bueno, dedicándonos al estudio de la Torá que estamos pronto a recibir; ¿cómo hacerlo? Con fe, tal como hicimos en el monte cuando aceptamos recibirla a través de Naasé ve Nishmá, aceptando Sus enseñanzas, confiando en El, en Su justicia y su sabiduría, a pesar de las contradicciones y la violencia que por la cual atraviesa el mundo que nos rodea. La historia nos demostró que un judío puede seguir siendo judío frente a muchas circunstancias, y aunque en algún momento haya decidido alejarse del camino de Hashem, siempre tiene una “chispa” encendida en su interior y el estudio de la Torá es la que permitirá avivarla, para confiar siempre en la Justicia de Adonai.

¿Qué nos enseñan nuestros sabios a través de parábolas y cuentos al respecto?

Leamos:

Moshé era muy sabio. Y no era de extrañar.

Adonai mismo le había enseñado toda clase de ciencias y sabidurías.

Además había abierto sus ojos para permitirle ver todo lo que sucedería en futuras generaciones. Moshé pudo ver a todos los reyes, jueces y líderes de Israel que le sucederían, a través de las edades.

¡Qué magnífica visión! Como por una pantalla, la gente buena y justa desfilaba ante sus ojos; pero también vio hombres malvados y crueles.

Vio las sonrisas de la gente feliz, y las lágrimas de los pobres y los infelices. A Moshé le pareció que, por extraño que fuere, las personas buenas, nobles y justas, eran en su mayoría pobres, mientras que los ricos y poderosos eran generalmente malvados.

— ¡Oh, bueno y justo Adonai, Juez Supremo del mundo! —Exclamó Moshé— ¿Cómo puedes soportar tanto mal y tanta injusticia? ¿Por qué prosperan los malvados mientras sufren los justos? Te imploro, Oh Adonai, ayúdame a comprenderlo, a entender Tus actos, Tus leyes de justicia, para que pueda alabar Tu sabiduría y piedad y enseñarlas a todos.

—He escuchado tus oraciones, mi siervo Moshé —contestó el Creador— Te mostraré Mi justicia. Será, sin embargo, una breve mirada, pues ningún ojo humano puede verlo todo. Ahora abre tus ojos y contempla lo que te muestro.

Moshé abrió los ojos y vio. Vio un arroyo que corría pacíficamente colinas abajo.

Sus aguas, puras como el cristal, brillaban al sol.

De pronto apareció un caballero montado en su magnífico corcel. El jinete se detuvo ante el arroyo, desmontó y llevó a su caballo hasta el agua. Observó mientras su caballo bebía, y luego se arrodilló y también él bebió del agua clara y fresca.

Mientras estaba agachado, su bolsa con el dinero se deslizó de su bolsillo), sin embargo, el caballero no se percató de ello.

Habiendo bebido, jinete y caballo se alejaron tan rápidamente como habían llegado.

Poco después, un joven pastor apareció sobre la colina, dirigiendo sus ovejas hacia el agua.

Habiendo dado de beber al rebaño, se aprestaba a dejar el lugar, cuando avistó la bolsa.

— ¡Viva! — Gritó, al levantarla y comprobar que estaba repleta de monedas de oro y plata— ¡Qué suerte! —exclamó nuevamente. Se acabaron mis sufrimientos. Basta de malos tratos y azotes. Dejaré a mi amo inmediatamente y regresaré al lado de mi querida madre. Compraremos un campo y una casa y viviremos felices para siempre.

La alegría del muchacho era incontenible, mientras guiaba el rebaño de vuelta al hogar, con más vigor que nunca.

El polvo ya se disipaba sobre la orilla del arroyo cuando un anciano llegó bajando trabajosamente la colina. Tenía aspecto cansado y se apoyaba pesadamente sobre su bastón.

Cuando finalmente llegó a orillas del arroyo, se acomodó sobre la arena, extrajo unos trozos de pan viejo que procedió a mojar en el agua y comió. Luego puso su atado debajo de su cabeza y pronto estuvo profundamente dormido.

Entretanto, el caballero había descubierto su pérdida.

Sabía que debió perder el dinero cuando se agachó a beber en el arroyo, de manera que dio media vuelta y emprendió a rápido galope el retorno hacia el lugar.

— ¡Eh, tú! ¡Despierta, mendigo! —le gritó al viejo que dormía, mientras lo zarandeaba con ambas manos.

El viejo mendigo se despertó, sobresaltado

— ¿Qué quieres?

— ¡Sabes muy bien qué es lo que quiero! ¡Vamos, devuélveme mi bolsa, ahora mismo!

—Debes estar fuera de vuestro sano juicio, hombre —replicó el mendigo— ¿Por qué no me dejas dormir?

—Escucha, viejo ladrón —rugió el caballero— Se me cayó mi bolsa aquí hace un rato, y tú eres el único que la pudo haber recogido. ¡Es mejor que me la entregues o te mataré!

El pobre mendigo sólo atinó a reírse, sin embargo, el furioso caballero sacó su espada y la hundió en el cuerpo del anciano.

A continuación revisó el atado de éste y sus bolsillos, pero en vano, no pudo encontrar ni rastros de su bolsa.

Se encogió de hombros, sorprendido, montó y se alejó a todo galope. Al ver este asesinato a sangre fría, Moshé quedó anonadado.

— Oh, Adonai —exclamó— ¿cómo pudiste dejar que un viejo, inocente indefenso hombre, fuera brutalmente muerto, mientras que el verdadero culpable, el joven pastor, se alejaba con el tesoro?

—No te apresures —llegó la respuesta de Adonai— ¿Ves esa escalera allá? Sube en ella un escalón y observa. Ningún ojo humano vio jamás tanto, pero tú verás cómo se hace justicia, y que todos Mis modos de actuar son justos.

Moshé ascendió por la escalera indicada por Adonai.

Una escena enteramente diferente se abrió ante sus ojos.

Vio un granjero rengo que caminaba con una muleta, y un niño pequeño a su lado, tomado de su mano mientras caminaban.

Vio un salteador emboscado que de pronto se abalanzó sobre el granjero, lo apuñaló, tomó su bolsa y se alejó corriendo… Un jinete que pasaba escuchó los gritos del niño, pero permaneció indiferente… Tranquilamente, recogió la bolsa que el ladrón había dejado caer en su apuro, y se alejó en su caballo…

Nuevamente quedó Moshé horrorizado pero pronto escuchó la palabra de Adonai.

—Escúchame, Moshé, y lograrás comprender que gobierno al mundo con justicia. El mendigo que viste asesinar a orillas del arroyo es el mismo que mató al granjero rengo y le robó su dinero. El jinete que observó indiferente el asesinato, ejecutó él mismo al asesino más tarde, pues era el caballero que perdió la bolsa en el arroyo. Había encontrado la bolsa que el mendigo robó al granjero, pero no la devolvió al niño. De manera que también la perdió. El pastor era el hijo del granjero, y como legítimo heredero, finalmente obtuvo el dinero. ¿Ves, ahora, que aquel que derrama la sangre de un hombre inocente, su sangre será a su vez derramada, y nadie se beneficia con el robo?

Entonces exclamó Moshé: “El Eterno es leal, sin iniquidad, justo y equitativo es El” (Devarim / Deuteronomio 32:4).

Aunque El sea la Roca (el fuerte) perfecta es su obra, porque todos sus caminos son justicia; El Eterno es fiel y sin iniquidad, justo y recto es El. Cuando pecan se hacen mal a sí mismos y no a Eterno; no procediendo correctamente dejan de ser considerados sus hijos, y ese es su defecto: son generación tortuosa y torcida
Hatzúr tamím paólo ki kol drajáv mishpát el emuná veéin abél tzadik veyashar hu. Shijét lo lo banáv mumám dor ikésh uftaltól.

 

Terminado de redactar en el día Shabat,  Iyar 24, 5771 · Mayo 28, 2011

Articulo con derechos reservados de autoría intelectual © para el grupo editorial de www.321judaísmo.com pero con posibilidad de ser copiado y distribuido de cualquier forma, sea electrónica o mecánica, siempre y cuando se cumpla con una serie de condiciones básicas: la primera que sea para uso personal y no con finalidad lucrativa y, la segunda, que no se alteren ni se modifiquen las bendiciones ni mucho menos la palabra de la Torá: además, se pide que se cite a la fuente, en cada una de las distribuciones que se le haga a este material. Si el texto impreso se daña, no lo destruya: entiérrelo, contribuyendo también con el medio ambiente.

 

Cualquier donación, diríjase hacia la página de internet www.321judaismo.com

 

PorPublicaciones

Parashá Behar

“PORQUE TODA LA TIERRA QUE TU ESTAS VIENDO A TI TE LA DARÉ Y A TU DESCENDENCIA POR LA ETERNIDAD” (Génesis / Bereshit 13:15)

 

En esta semana se leen las parashiot Behar y Bejukotai, con las cuales se concluye la lectura del sefer Vayickrá / Levítico.

Sobre el texto de Vayickrá 25:23 encontramos una advertencia que está relacionada con las porciones ancestrales de los israelitas quienes se dividieron y se organizaron en tribus y especifica que  la Tierra de Israel no puede ser vendida para siempre.

Con dicha prohibición, ningún judío puede escaparse de una perspectiva que ocurre en cualquier otra nación del mundo: la tierra nunca será verdaderamente suya. Es por eso que nos encontramos estipuladas en esta parashá las leyes de redención de la tierra y de las personas como son las leyes de  shemitá, y el yovel, a través de las cuales, todas las transacciones, incluyendo la tenencia de esclavos, vuelve a su estado y propietario original. (25:4 y 25:10): Esta es una condición divina que no tiene ninguna otra regulación.

Esto significa que la misma nación judía no tiene jurisdicción total sobre la tierra; simplemente no es de ellos sin importar deseos, sentimientos e incluso contratos.

Como le fue prometido a Abraham, El Eterno le dio esa tierra como hogar para el pueblo judío; sin embargo, como Amo del Universo,  cada porción de la tierra es suya, como lo encontramos en Vayickra 25:23 que dice “La tierra me pertenece”  Esta posición es un argumento que utilizan las naciones gentiles para acusar a unos invasores, quienes llegaron de un área desértica inhóspita y salvaje, pero la misma Torá certifica la posición del Eterno al aseverar con las siguientes palabras, lo que se encuentra en el libro de Bereshit: “El universo es suyo y El da la tierra a quien El desea”

La nación judía podría mantenerse mucho más cerca del Amo del Universo a través de una correcta relación con esta tierra. Es el lugar más exaltado del planeta donde el Templo se levanta, una tierra llena de una dimensión extra de la Providencia Divina donde los ojos de Adonai descansan desde el principio hasta el fin de cada año (Devarim /Deuteronomio 11:12) En esta tierra hay mayor propensión a estar más cerca del Creador.

Para muchos suele ser un gran motivo de preocupación el hecho de que la tierra no pueda ser vendida en forma permanente, porque en lugar de ser propietario se convierte en un Tenedor, alquilando una tierra que en últimas pertenece a Elohim. Esto es realmente un hecho comprobable puesto que está escrito “Extranjeros y residentes con el” (25:23)

Para ser merecedor del derecho a residencia en esa tierra, es imperativo que sus habitantes se conduzcan de una manera apropiada. Se requiere de una porción de santidad, espiritualidad y divinidad. Quien quiera que tenga y logre esas tres cosas, su vida tendrá un nivel superior, será exaltado, y en ese caso, hay una relación especial de simbolismo con la tierra y, a través de ese suelo sagrado, pueden incrementar su relación con el Eterno.

Sólo a través del pago de sus obligaciones, llamados vida en la Torá y las Mitzvot, es como la voluntad del Rey de Reyes permite que estos territorios que están atribuidos a su propiedad, continúen recibiendo el nombre que tienen; sólo así puede ser llamada “Eretz Israel, la tierra para y de los hijos de Israel”. En caso contrario, y como se ha visto a través del curso histórico de esa región, los habitantes han sido forzados al exilio.

Es en la parashá de Bejukotái que nos encontramos con la palabra tojajá que se refiere a lo que podríamos llamar “castigos escalofriantes” como resultado de no vivir de acuerdo a las condiciones t responsabilidades que implica ser “El Pueblo Escogido”, pero también nos cuenta acerca de las promesas de prosperidad al seguir los mandamientos de Adonai.

La tierra de Israel, al igual que el cuerpo humano, es nuestra custodia. Sin duda, ambas entidades corporales tienen que ser llenadas y embebidas de santidad. Tener miedo o no sentirse a gusto porque todo es un estadio que no es permanente debería generar un impulso en el compromiso a servir al Eterno porque absolutamente todo, incluyendo la nación, es suyo. Tampoco se trata de vender o renunciar a la parte de la tierra que nos corresponde, porque a pesar que la haftará que corresponde a esta semana de Yeremia 33:15 dice que “Aún se comprarán casas, heredades y viñas en esta tierra”, sino que la idea sea de establecer y desarrollar una relación eterna con el Creador. Y que nunca y por ningún motivo se pierda la fe en El.

DERECHOS DE AUTORÍA INTELECTUAL © – Dr. MAX   STROH   K.   06/05/10 – 22 de Iyar de 5770

ESTUDIO DE LA PARASHÁ DE LA SEMANA: PUEDE SER REPRODUCIDO POR CUALQUIER MEDIO FÍSICO O ELECTRÓNICO BAJO LAS SIGUIENTES CONDICIONES:

1.        NO TENGA FINES LUCRATIVOS

2.        SE RESPETE LA PALABRA DE LA TORÁ Y NO SE MODIFIQUE EL TEXTO.

3.        SE CITE LA FUENTE

4.        SI EL TEXTO UNA VEZ IMPRESO SE DAÑA, NO LO ROMPA, NO LO DESTRUYA: ENTIERRELO, POR RAZONES DE HALAJA Y DE CONSERVACION DEL MEDIO AMBIENTE.

PorPublicaciones

Halajot sobre Sefirat HaOmer

Continuamos con nuestra serie a través de preguntas y respuestas para que nos ayuden a entender este proceso, que es y cómo se debe hacer, de acuerdo con la halajá judía.

 

1. ¿Donde encontramos la indicación de hacer la cuenta del Omer?

Está escrito en la Torá (Vayikrá:  23:15-16) “Y contaréis siete semanas completas desde el día que trajisteis el Omer de la ofrenda alzada”. “Al cumplirse cincuenta días, ó sea al día siguiente del plazo de siete semanas, ofreceréis una nueva oblación al Eterno”. Por lo tanto, es una Mitzvá de la Torá contar el Omer a partir de la noche del 16 de Nisán durante siete semanas.

2. ¿Alguien más apoya el establecimiento de la cuenta?

Según la mayoría de las opiniones incluyendo al Shulján Aruj, el Sefirat HaOmer es una Mitzvá establecida por los Jajamim en recuerdo de la época en que el Bet Hamikdash estaba en pie.

3. ¿Es la cuenta del Omer una Mitzvá?

El sólo hecho de que lo encontremos en la Torá, como “una orden”, para la mayoría de los criterios, esto ya es una mitzvá; sin embargo, existe una diferencia de criterio entre los Jajamim acerca de si los cuarenta y nueve (49) días que componen la Sefirá son una Mitzvá completa que se divide en cuarenta y nueve (49) días ó si cada noche que se cuenta el Omer es una Mitzvá individual.

Hay varias diferencias en la Halajá a partir de dos opiniones. La primera dice que, si se considera que la Mitzvá de Sefirat HaOmer es una unidad, quien se haya olvidado en contar en una de las noches y se percató de ello a la noche siguiente, no podrá seguir cumpliendo con la Mitzvá ya que le falta una parte que no puede reponer. Pero si contar cada noche es una Mitzvá individual, podrá seguir contando aún si se olvidó de hacerlo en una ó más noches. Sin embargo, la opinión de muchos es que, aquel que no contó una noche (en caso que no haya contado durante el día), ese año no podrá seguir contando el Omer recitando la Berajá.

4. ¿Qué pasa si yo asisto todos los días a la sinagoga para escuchar la cuenta del Omer? ¿Sigue siendo una mitzvá?

Nos enseñan nuestros sabios que la Mitzvá consiste en que cada uno cuente personalmente el día del Omer. Pero aquel que escuchó del Jazán la Berajá y la Sefirá, debe tener en cuenta dos cosas: la primera, que el Jazán lo incluya a él en su Berajá y la segunda, que él mismo se incluya en la Berajá del Jazán; de estas dos formas, cumple con la Mitzvá.

5. No sé leer hebreo, ¿puedo solamente hacer la cuenta mentalmente?

Nos enseñan nuestros sabios que se debe verbalizar la Sefirá.  Pensarla ni escribirla, hacen que se cumpla con la Mitzvá.

6. ¿Hay otra indicación general acerca de la mitzvá de la Cuenta del Omer?

Nuestros sabios nos enseñan que, por mérito de esta Mitzvá, Abraham Abinu pudo recibir para sí y su descendencia la Tierra de Israel. Además, en el Zohar también está escrita la importancia de esta Mitzvá. Por lo tanto, más que cualquier día del año, durante las noches en que se cuenta el Omer es fundamental recitar la Tefilá de Arvit con Minián para no olvidar esta preciada Mitzvá.

7. Como toda mitzvá, ¿quiénes están exentos de cumplir con ella?

Las mujeres están exentas de la Mitzvá de Sefirat HaOmer. Esto se debe a que tiene un tiempo fijo para cumplirse y la regla general es que las mujeres no están obligadas a realizar las Mitzvot Asé (de acción) que poseen un tiempo estipulado para cumplirse. Pero si desean contar el Omer lo pueden hacer siempre y cuando no digan la Berajá. Y aún según la tradición Ashkenazí que las mujeres recitan las Berajot incluso por las Mitzvot afectadas por el tiempo, al ser que muchos son los sabios que opinan que no se debe recitar la Berajá es preferible, no recitar la Berajá por la Mitzvá del Omer.

8. ¿Alguien más?

Un joven que cumplió el Bar Mitzvá en los días de Sefirat HaOmer no podrá llevar la cuenta desde el día de su Bar Mitzvá recitando la Berajá, ya que antes de aquel día estaba exento de la Sefirá; por lo tanto a partir de allí deberá contar el Omer sin recitar la Berajá. Es preferible que escuche la Berajá del Jazán y conteste Amén y luego él cuente el Omer.

9. ¿Quién más lo tiene prohibido o restringido?

Un converso, que se convirtió dentro de los días de Sefirat HaOmer , ese año no podrá contar los días restantes del Omer con Berajá, aún si se convirtió el segundo (2º) día de la Sefirá, e incluso si contó el Omer antes de convertirse.

10. ¿Y qué pasa con alguien que está de luto?

Una persona que está de luto por el fallecimiento de un ser querido también tiene que cumplir con la Mitzvá de contar el Omer . Pero el Onén (la persona que se encuentra de luto debido a que falleció un ser querido que todavía no está enterrado) no debe contar el Omer; si no que debe esperar hasta que entierren al ser querido y luego contar el Omer. Sin embargo, en estos tiempos donde la Jebrá Kadishá se ocupa de todo el proceso del entierro, el Onén podrá contar el Omer a la noche, sin Berajá, aún antes del entierro.

11. ¿En qué momento se debe realizar la cuenta del Omer?

El momento de realizar la Sefirat HaOmer es todas las noches a partir del 16 de Nisán (es decir, la noche en que finaliza el primer día de Pésaj) durante siete semanas, hasta la noche del 5 de Siván inclusive, que es víspera de Shavuot. Es preferible cumplir con la Mitzvá de Sefirat HaOmer a penas salen las estrellas. Y aún los que en Motzaei Shabat acostumbran a esperar setenta y dos (72) minutos a partir de la puesta del sol para finalizar el Shabat (siguiendo la opinión de Rabenu Tam), con respecto a Sefirat HaOmer no deben esperar ese tiempo.

Si la persona no contó el Omer al salir las estrellas, puede hacerlo durante toda la noche hasta el alba.

12. El horario parece ser muy estricto ¿Y si lo hago antes, pasa algo?

Si no contó el Omer hasta antes del alba, no deberá recitar la Berajá ese día después del alba. Lo que podrá hacer es contar el Omer sin recitar la Berajá, y en las noches subsiguientes sí recitará la Berajá por la Sefirá.

13.  ¿Y qué pasa cuando uno está en la sinagoga?

Si en el Bet Hakneset se terminó de recitar la Tefilá de Arvit luego de la puesta del sol pero antes de la salida de las estrellas, probablemente la gente no se quede hasta la salida de las estrellas y podría ocurrir que algunos se olviden de recitar el Omer esa noche. En este caso se podrá contar el Omer recitando la Berajá a penas tenga lugar la puesta del sol. Pero de ninguna manera se podrá hacerlo antes de la puesta del sol, aún si en vísperas de Shabat se recitó Arvit antes de la puesta del sol. Si por equivocación contó el Omer antes de la puesta del sol, aún faltando pocos minutos para la misma, no cumplió con la Mitzvá y debe volver a contar el Omer a la noche recitando la Berajá.

14. Estando en la sinagoga, ¿existe un orden especial para la cuenta del Omer?

Se debe seguir el siguiente orden: primero recitar la Tefilá de Arvit y luego contar el Omer; ya que la Tefilá de Arvit es una Mitzvá más frecuente y la regla general es que siempre se antepone la Mitzvá frecuente a la que no lo es. Además, en la Tefilá de Arvit se recita el Shemá, que es una Mitzvá de la Torá.

15. ¿Se requiere de un Minyán para la Cuenta del Omer?

Es importante que se haga en una sinagoga y por consiguiente que haya un minyan, donde cada uno haga su cuenta individual, pero esbueno que la persona que recita Arvit sin Minián coloque alguna señal para acordarse de contar el Omer luego de la Tefilá de Arvit.

16. ¿Qué se hace en Motzaé Shabat?

En Motzae Shabat se debe recitar Sefirat HaOmer antes de decir la Havdalá. Así también, al finalizar el séptimo día de Pésaj se debe anteponer Sefirat HaOmer a la Havdalá. A pesar de que según la regla mencionada en el punto anterior se debería recitar la Havdalá. antes de la Sefirá (ya que es una Mitzvá semanal), se dice primero la Sefirá con el motivo de atrasar lo máximo posible la finalización del Shabat.

17. ¿Hay otra oración que se diga después de la Cuenta del Omer?

Se acostumbra recitar Sefirat HaOmer antes de Birkat Halebaná (la bendición a la luna), excepto que esté nublado y se tema no poder recitar Birkat Halebaná luego de Sefirat HaOmer

18. ¿Se puede comer antes de la Cuenta del Omer?

Está prohibido comer ó dormir media (1/2) hora antes del momento en que se debe contar el Omer(media (1/2) hora antes de la salida de las estrellas). Además, es bueno no comer ni dormir media (1/2) hora antes de la puesta del sol.

19. ¿Qué está prohibido comer?

La prohibición de comer antes de Sefirat HaOmer es únicamente cuando se come más de cincuenta y seis (56) gramos de pan, masitas, galletitas, tortas, etc. Pero se pueden ingerir frutas y verduras antes de la Sefirá, aún en una medida mayor a los cincuenta y seis gramos. Así mismo, se pueden comer carnes, aves, pescados u otros alimentos y tomar café, té, leche y cualquier otra bebida antes de laSefirá. También se podrán comer pan, masitas, galletitas, tortas, etc., siempre y cuando la cantidad sea menor a los cincuenta y seis gramos.

20. ¿Puedo comer si le encargué a otra persona que haga la Cuenta del Omer por mí?

Si le pidió a otra persona que le recuerde contar elOmer, tiene permitido comer aún más de cincuenta y seis (56) gramos de pan antes de la Sefirá. Pero aún así, la conducta óptima sería no ingerir ningún alimento antes de contar el Omer.

21. ¿Y si comencé a comer mucho antes del tiempo recomendado para iniciar la cuenta del Omer, qué pasa?

Si empezó a comer antes de la media hora del momento de la Sefirá, al llegar el momento de laSefirá podrá continuar con su comida ya que comenzó en un momento permitido y deberá contar el Omerluego de finalizar la comida. Pero si comenzó en un momento prohibido (es decir, dentro de la media hora antes de la salida de las estrellas) deberá interrumpir su comida, contar el Omer y luego continuar. De todas maneras, hay quienes permiten que finalice su comida y luego cuente el Omer.

22. ¿Puedo trabajar antes de iniciar la Cuenta del Omer?

No se debe iniciar ningún trabajo dentro de la media (1/2) hora antes del tiempo de la Sefirá, así como no se puede comenzar una comida. Hay quienes acostumbran a no trabajar en todas las noches que se recita Sefirat HaOmer.

23. ¿Cómo nos enseñaron que debemos hacer la cuenta del Omer?

El Omer se debe contar de pie, y esto lo aprendieron nuestros sabios del versículo de la Torá que narra la Mitzvá. No está permitido apoyarse en el momento de la Sefirá en una mesa u otro elemento que si fuera removido la persona se caería.

24. ¿Hay algún problema si lo hago sentado?

Si contó el Omer sentado, aunque no es lo que corresponde, se considera que cumplió con la Mitzvá. Un hombre anciano ó enfermo al que le cuesta estar parado, podrá contar el Omer sentado.

25. ¿Pueden variar las costumbres de cuándo se realiza la Cuenta del Omer durante los rezos en las sinagogas?

La costumbre en Ierushaláim es contar el Omer luego de finalizar Aléinu Leshabéaj en Arvit; y así también acostumbran la mayoría de las comunidades Sefaradim. Pero gran parte de las comunidades Ashkenazim cuentan el Omer luego de Kadish Titkabal, antes de Aléinu Leshaéeaj. Cada lugar debe seguir su costumbre.

26. ¿Hay alguna bendición antes de iniciara la cuenta del Omer?

Antes de contar el Omer se debe recitar la Berajá” Baruj Atá… Asher Kideshanu Vemitzvotav ve Tzivánu al Sefirat HaOmer“.

27. ¿Y si no hice ninguna bendición previa?

Si contó el Omer sin recitar la Berajá previa, cumplió con la Mitzvá; pero ya no podrá decir la Berajá esa misma noche ya que la Mitzvá se da por cumplida.

28. ¿En cualquier lugar puedo hacer la cuenta del Omer?

Aquel que se encuentra en un lugar que no está limpio (por ejemplo un baño) no debe contar el Omer allí. Pero si por alguna circunstancia él sabe que va a permanecer toda la noche en ese lugar, que cuente el Omer sin recitar la Berajá.

29. Por ser el primer día, ¿Puedo hacer la bendición del Shejeiánu?

No se dice la Berajá de Shejeianu sobre la Mitzvá de Sefirat HaOmer.

30. ¿Obligatoriamente tengo que saber qué día voy a contar?

Antes de recitar la Berajá debe saber qué día va a contar esa noche. Pero de todos modos, si en el momento de la Berajá no sabía qué día iba a contar, ó si por equivocación, en el momento de la Berajá pensó que era otro día y al finalizar su Berajá se dio cuenta de cuál era el día exacto, que lo cuente sin repetir la Berajá.

31. ¿Existe alguna condición de silencio entre las bendiciones y la Cuenta del Omer?

No se puede hablar entre la Berajá y la cuenta del Omer. Y si habló de un tema que no tiene que ver con la Sefirá, debe volver a recitar la Berajá. Pero si se demoró en silencio entre la Berajá y la Sefirá, no deberá volver a recitar la Berajá.

32. ¿Cómo se cuenta el Omer?

El primer (1º) día se dice “Haiom Ejad La Omer” (Hoy es el primer día del Omer). Y así sucesivamente hasta llegar al séptimo (7º) día, en el que dice “Haiom Shivá Iamim LaOmer SheHem Shavúa Ejad” (Hoy es siete del Omer, que es una semana). Es decir, se cuentan los días y las semanas.

33. ¿Puedo hacer la cuenta del Omer en cualquier idioma?

La persona puede contar el Omer en cualquier idioma, siempre y cuando lo entienda. Hay quienes dicen que si cuenta el Omer en hebreo tiene que entender lo que está diciendo, y otros opinan que si cuenta el Omer en hebreo aunque no comprenda lo que dice, cumplió con la Mitzvá. Pero la Halajá es que si contó el Omer en hebreo y no comprendió lo que dijo, deberá contarlo en un idioma que entienda, sin recitar la Berajá.

34. ¿Puedo hacer la cuenta en voz alta?

Con el objetivo de que la gente sepa qué día debe contar, se acostumbra que el Jazán diga la Berajá y la Sefirá en voz alta y luego el público las repita. Si se está ante la presencia de un Rabino ó un hombre estudioso de la Torá, se acostumbra a invitarlo a recitar la Berajá en lugar del Jazán.

35. ¿Qué debo contestarle al jazán después de la berajá?

Cuando el Jazán dice la Berajá, el público contesta “Baruj Hu UBaruj Shemó”. Esto se debe a que la gente no piensa en incluirse en la misma, sino que la recitará después. Por otro lado, cuando uno escuchaBerajot por parte de otra persona con la intención de incluirse, no debe decir “Baruj Hu UBaruj Shemó”.

36. ¿Y qué contesto después de la cuenta del Omer?

Luego de contar el Omer se acostumbra decir: “Harajamán Hu Iajazir Abodat Beit Hamikdash Limkomá Bimerá Beiamenu”. Y luego se dice “Lamnatzéaj Binguinót Mizmor Shir … Y Ana Bejoaj”.


37. ¿Qué sucede si llevo la cuenta equivocadamente?

Si se olvidó de contar el Omer a la noche y se percató de ello al día siguiente a la mañana, deberá contar el Omer sin recitar la Berajá (en el día) y a partir de la noche siguiente puede continuar contando el Omer con Berajá.

38. Y si la cuneta está mal hecha, ¿Puedo seguir haciendo la bendición?

La persona que se equivocó y contó mal un día, y se dio cuenta de su error al día siguiente, deberá contar el Omer durante el día sin Berajá y en las noches siguientes podrá continuar contando con Berajá. Así también la persona que duda si a la noche mencionó el número correcto del día y contó correctamente durante el día, podrá continuar contando el Omer con Berajá durante las próximas noches.
Pero si la persona se equivocó en la cuenta de los días, contando un día diferente, y se percató de su error en la noche posterior, no podrá decir el Omer con Berajá y deberá continuar contando las noches restantes sin Berajá.

39. ¿Puedo hacer la cuenta del Omer en otro momento del día, con tal de que no pierda la cuenta?

Hay quienes acostumbran a contar el Omer todas las mañanas en el Beit Haknéset después de Tefilat Shajarit, ya que si alguna persona no contó el Omer a la noche, lo podrá hacer durante el día (pero sin recitar la Berajá, ya que esta sólo se dice por la noche). Aquella persona podrá continuar diciendo el Omer con Berajá las noches siguientes.
Esta es una costumbre que se estableció en las comunidades Sefaradí y se debe continuar respetándola.

40. ¿Existen algunas condiciones en las que me equivoque y pueda corregir la Cuenta del Omer?

  • El que se olvidó y no contó el Omer a la noche y se dio cuenta de ello al día siguiente luego de la puesta del sol pero antes de la salida de las estrellas, deberá contar inmediatamente el Omer de la noche anterior sin decir la Berajá; y luego de la salida de las estrellas contará el Omer perteneciente a esa noche recitando la Berajá. Es bueno que en este caso, en las noches restantes, ponga un especial hincapié en contar elOmer únicamente luego de la salida de las estrellas.
  • Si no contó el Omer el día jueves a la noche y se dio cuenta de ello el viernes a la tarde antes de la puesta del sol, pero luego de haber recibido sobre sí el Shabat y recitado la Tefilá de Arvit aún siendo de día, podrá contar el Omer de la noche anterior en ese momento, sin recitar la Berajá, y luego de la salida de las estrellas contará el Omer correspondiente a esa noche.

    En lo mencionado en los puntos anteriores no hay diferencia si la persona no contó el Omer por olvido, por un percance ó a propósito. De todas maneras, si cuenta el Omer al día siguiente durante el día sin Berajá, podrá continuar contando las noches siguientes con Berajá. Pero si se acordó a la noche siguiente, ya desde esa noche no podrá contar más el Omer con Berajá.

  • Si en el momento de recitar la Berajá no sabía exactamente qué día de la Sefirá era, ó si pensó que era otro día y al finalizar la Berajá se percató de su error, que cuente correctamente el Omer en ese momento sin repetir la Berajá.
    Sin embargo, si ya contó el día equivocadamente y luego se dio cuenta, si fue inmediatamente dentro del tiempo que lleva decir “Shalom Aleja Rabí”, deberá mencionar el día correcto sin recitar la Berajá previamente. Y si se dio cuenta después de este tiempo, deberá repetir la Berajá y mencionar el día exacto.
  • Si una noche duda acerca de si contó la noche anterior, ó no está seguro de haber mencionado el día correcto la noche anterior (y durante el día no contó el Omer), podrá continuar contando el Omer con Berajá.
  • Aquel que a la noche está seguro de no haber contado la noche anterior, pero duda si contó durante el día ó no; o en caso de estar seguro de que contó durante el día pero no sabe si contó el número exacto, podrá continuar contando el Omer con Berajá todas las noches.
  • Si a altas horas de la noche le surgió la duda de si contó al principio de esa noche con Berajá ó no, deberá contar el Omer sin recitar la Berajá; y en las noches siguientes podrá seguir contando el Omer con Berajá.
  • Si contó correctamente los días del Omer pero se equivocó en la cuenta de las semanas, por ejemplo si dijo “hoy es cuarenta del Omer, que son cinco semanas y seis días”, en vez de decir “cinco semanas y cinco días”; ó dijo “hoy es veinticinco del Omer, que son cinco semanas y cuatro días”, en vez de decir que son “tres semanas y cuatro días”, cumplió con la Mitzvá. Pero si se percató de su error en esa misma noche, que vuelva a contar el Omer correctamente sin recitar la Berajá.
  • Así también, si se percató al día siguiente, que vuelva a contar el Omer sin Berajá mencionando correctamente los días y las semanas.
  • Si contó correctamente los días pero se equivocó al finalizar una semana, por ejemplo a los siete días de la Sefirá dijo “siete días, que son una semana y un día”, ó a los catorce días dijo “que son una semana y seis días”, en vez de decir “dos semanas”, hay una diferencia de criterio entre los sabios acerca de si cumplió con la Mitzvá ó no. Si se percató de su error en esa misma noche, deberá contar el Omer correctamente sin recitar la Berajá. Así mismo, si se dio cuenta al día siguiente, deberá contar el Omer sin Berajá. Y aún habiéndose dado cuenta de esto a la noche siguiente, podrá contar el Omer en los días restantes con Berajá.
  • Si contó correctamente las semanas pero se equivocó en la cuenta de los días, por ejemplo si en el día octavo dijo “hoy es nueve de Omer, que son una semana y un día”; ó si en el día veinte de Omer dijo “hoy es veintiuno del Omer, que son dos semanas y seis días”, también la Mitzvá se da por cumplida. De todas maneras, si se percató del error esa misma noche, deberá contar el Omer correctamente sin recitar la Berajá. Así también, si se acordó de ello durante el transcurso del día siguiente, deberá contar el Omer sin recitar la Berajá. En caso de haberse dado cuenta de la equivocación a la noche siguiente, podrá continuar contando el Omer con Berajá.
  • Si se equivocó al fin de una semana y contó correctamente las semanas pero no los días, por ejemplo el día séptimo dijo “hoy es seis días del Omer, que es unasemana”, ó en el día catorce dijo “Hoy es trece de Omer, que son dos semanas”, también en esto hay una diferencia de criterios entre los Jajamim. Por lo tanto, si se dio cuenta esa misma noche, que cuente el día exacto sin recitar la Berajá. Así mismo, si se percató al día siguiente, que cuente el número correcto sin recitar laBerajá. En caso de haberse dado cuenta de la equivocación a la noche siguiente, podrá continuar contando el Omer con Berajá.
  • En todo lo indicado en los últimos puntos no hay diferencia si se equivocó en la cuenta de los días ó de las semanas, ó si dijo nada más los días ó nada más las semanas, ya que mencionó una parte correctamente. Y lo que mencionó equivocadamente, se considera como si no lo hubiera dicho.
  • El que a la noche no está seguro de qué día tiene que contar el Omer, por ejemplo si no sabe si es el treinta (30) ó treinta y uno (31), y no tiene manera de averiguarlo, deberá mencionar ambas opciones, treinta (30) y treinta y uno (31) pero sin decir la Berajá.
  • En todos los casos mencionados anteriormente que la persona no podrá seguir contando con Berajá (por ejemplo si salteó una noche y se acordó a la noche siguiente, ó un niño que hizo Bar Mitzvá en los días de la Sefirá), es bueno que escuche la Berajá dicha por otra persona y piense en incluirse en la misma, le pida a aquella persona que piense también por él y luego de decir Amén en la conclusión de la Berajá, que cuente él mismo el Omer.

Articulo terminado de redactar el 05 de mayo de 2011 – 01 de IYar del 5771

MATERIAL ELABORADO POR GRUPO EDITORIAL 321JUDAISMO.COM,

TIENE DERECHOS RESERVADOS DE AUTORÍA INTELECTUAL PERO SE PERMITE SU LIBRE DISTRIBUCIÓN POR CUALQUIER MEDIO FÍSICO Y/O ELECTRÓNICO, BAJO LAS SIGUIENTES CONSIDERACIONES:

1.- NO DEBE SER UTILIZADO CON FINES LUCRATIVOS

2.- NO DEBE SER DESTRUIDO SI SE DAÑA EL MATERIAL, SINO ENETRRADO

3.- NO DEBE MODIFICARSE SU CONTENIDO PUESTO QUE LLEVA PALABRA QUE MERECE EL DEBIDO RESPETO POR SALIR DE LA FUENTE DEL TANAJ Y SUS LIBROS COMPLENTARIOS.

4.- EN CUALQUIER DISTRIBUCION QUE SE LE REALICE, SE DEBE CITAR SU FUENTE.

PorPublicaciones

Recetas Judias Parte1

 Algunas Recetas judías, para compartir:

JaláRECETA CLÁSICA (QUE NUNCA FALLA…)

INGREDIENTES

1 kg de harina común
2 huevos
½ vaso de aceite
2 vasos de agua tibia
½ vaso de azúcar
50 gr de levadura
1 cucharita de sal

PARA PINTAR

1 huevo batido
1 cuchara de azúcar
1 cucharita de aceite
Sésamo

Tamizar la harina. Hacer un hueco en el medio. Colocar la levadura. Agregar el azúcar y el agua tibia. Esperar que la levadura se disuelva. Agregar los huevos, aceite, sal. Mezclar y empezar a amasar hasta que se forme una masa suave y elástica. Colocar un dedo sobre la masa y hundirla un poco. Si la masa vuelve ya está suficientemente amasada. Dejar levar hasta que duplique su tamaño (más o menos una hora).

Encender el horno a temperatura media.

Separar un trozo de masa y recitar la bendición

Tome pequeños trozos redondeados y déle forma de bastones. Moldéelos, en forma de trenza, coloque cada pan trenzado en una asadera aceitada y píntelos (de la manera tradicional). Espolvorée con sésamo. Hornée hasta que estén dorados los panes.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Otra versión de la Jalá Trenzada:

Ingredientes:

1 kilo de harina

4 huevos

100 gramos de azúcar

70 gramos de levadura

1 taza de leche o agua tibia

1/2 taza de manteca derretida fría

1 cucharadita de sal

Yema de huevo y azúcar para pintar

Semillas de amapola y de sésamo para espolvorear (optativo)

Preparación

Verter la harina en un recipiente.

– En otro recipiente, deshacer la levadura, agregar la leche o el agua tibia azucarada y dejar fermentar (hasta que tenga el aspecto de una esponja).

Batir ligeramente los huevos en otro recipiente.

– Una vez que la esponja de la levadura esté lista, añadir a la harina.

Mezclar los huevos, la manteca, el azúcar y la sal incluyéndolos en la preparación.

Amasar con las manos hasta que la masa se despegue de las paredes del recipiente.

Esparcir harina sobre la mesada y seguir amasando la masa. Debe quedar una masa elástica.

Amasar un bollo y dejar tapado en el recipiente hasta que duplique el volumen.

– Una vez que se duplicó, seguir amasando unos minutos.

Dividir la masa en tres bollos.

– A su vez, dividir cada uno de los bollos en tres partes iguales y hacer con ellas tres rollos. Unirlos por uno de los extremos para luego trenzarlos y así formar la jalá.

Colocar las jalot sobre una placa para horno previamente enmantecada.

Dejar espacio entre las jalot.

Dejar elevar durante unos 25 minutos.

Pintar con yema de huevo batida con azúcar y espolvorear con las semillas de amapola y sésamo (optativo).

Cocinar en horno moderado durante 40 minutos aproximadamente.

Retirar las jalot del horno y de la placa y colocarlas sobre una rejilla.

Ideas prácticas: En caso de hacer jalá dulce, los ingredientes no varían, salvo el azúcar (utilizar 200 gramos), y en vez de espolvorear con amapola y sésamo, recomendamos emplear granas de colores y luego pintar la jalá con miel.

 

 

Jala Marroquí

Ingredientes:

12 tazas de harina
½ taza de azúcar
3 huevos más 1 yema
½ taza de aceite vegetal
1 cucharadita de sal
1 cucharada de semillas de sésamo
1 cucharada de semillas de anís
2 paquetes de levadura fresca
3 tazas de agua tibia

 

Preparación:

Coloque la harina en un tazón grande. Haga una cavidad en el centro y agregue allí el azúcar, 3 huevos, el aceite vegetal, la sal y las semillas de sésamo y anís. Coloque la levadura en 1 taza de agua tibia para que adquiera su ligereza. Luego agréguela al pozo.

Gradualmente mezcle la harina con los ingredientes en la cavidad. Agregue más agua según la necesite (aproximadamente 2 tazas). Cuando haya una masa medianamente rígida ya formada, amásela con los nudillos sobre una tabla de madera durante unos 20 minutos.

Haga una bola con la masa, hágala girar en un tazón engrasado para recubrir la superficie y cúbrala con una toalla. Luego amase de nuevo la masa con los nudillos. Divídala en 5 partes. Dele a cada una forma de bola o hágala girar formando una espiral con la parte final de la masa en el punto más alto en el centro. Cubra durante 1 hora y luego deje la masa crecer hasta que doble su tamaño.

Precaliente el horno a 400. Cubra una lámina para galletas con papel aluminio.

Coloque la masa en la lámina, píntela con la yema de huevo restante y una cucharada de aceite y hornee de 35 a 45 minutos.

 

 

Jalá de Pasas

4 tazas de agua tibia
2 cucharadas de levadura seca
4 huevos
½ taza de aceite
½ taza de miel
2 tazas de pasas (o menos, al gusto)
De 14 a 15 tazas de harina
1 cucharada de sal de cocina kosher

 

Glaseado:
1 huevo batido
Semillas de amapola

Vierta el agua tibia en un tazón grande para mezclar. Agregue la levadura mezclando, y luego agregue los huevos, el aceite, la miel y las pasas. Mezcle bien y agregue aproximadamente la mitad de la harina. Revuelva bien.

Deje que la mezcla descanse de 45 minutos a 1 hora hasta que la levadura esté burbujeando. Ésta es la primera vez que se deja crecer.

Agregue la sal y la mayor parte de la harina restante. Mezcle y amase con los nudillos en una tabla ligeramente enharinada, agregando la harina necesaria para poder manejar la masa. La masa debe estar suave. Puede dejar crecer la masa durante 1 hora si lo desea.
Separe el Jalá con una bendición. Divida la masa y dele forma de bollos de pan.

Coloque el jalá en moldes engrasados y déjelo crecer de 45 minutos a 1 hora.

Precalentar el horno a 350 grados.
Pinte la parte superior de los bollos con huevo batido y rocíelos con semillas de amapola. Hornee de unos 45 minutos a 1 hora para los bollos o 30 minutos. Sáquelos de los moldes y déjelos enfriar en parrillas.

USE: Bandejas para hornear o moldes para bollos de pan
DA: 6 panes o 4 panes y 12 rollos

 

 

 

 

 

 

 

Leikaj de miel

Ingredientes:
5 huevos
jugo y ralladura de 1 limón y una naranja
250 g de azúcar
100 g de manteca o margarina
400 gramos de harina
1 taza grande de miel
1 tacita de aceite
1 tacita de café fuerte (es el café ya preparado c/agua, y no la taza de café puro granulado)
4 cucharaditas de polvo de hornear
2 cucharaditas de canela
1 (a ½) cucharadita de bicarbonato de sodio
almendras o nueces (opcional)

Preparación:
Ponemos en un recipiente la tacita de café, la miel, la margarina o manteca derretida, el aceite, los huevos, el azúcar y los jugos y ralladuras.
Unir todo bien y agregar la harina tamizada, mezclada con el polvo de hornear, la canela y las almendras o nueces.
Revolver suavemente. Y pasarlo a un molde previamente enmantecado y enharinado.
Cocinar a horno moderado más o menos ½ hora.
Controlar con un cuchillo hasta que esté a punto. (Es más bien húmeda.)
Dejar entibiar y cortar en cuadrados.

 

Torta de Miel Clásica

Ingredientes:

3 huevos
1 1/3 tazas de miel
1 1/2 tazas de azúcar
1 taza de café negro fuerte
2 cucharaditas de polvo de hornear
3 cucharadas de margarina suavizada
1 cucharadita de bicarbonato de soda
4 tazas de harina
1 cucharadita de canela

Preparación:

Precaliente el horno a 325 grados.

Engrase y enharine un molde para torta de 22 x 30 Cm.

En un tazón grande de batidora, bata los huevos y la miel juntos. Agregue el azúcar y mezcle de nuevo. Mezcle el café con el polvo de hornear y luego agréguelo con la margarina a la mezcla de los huevos. Agregue el bicarbonato de soda, la harina y la canela y bata bien todo junto.

Vierta en el molde engrasado. Hornee de 55 minutos a una hora.

USE: Molde de 22 x 30 Cm.
DA: 1 molde

 

Orejas de Amán.

Ingredientes:
4 huevos
1 taza de aceite
1 1/2 taza de azúcar
1 cucharada de polvo para hornear
1/2 cucharadita de sal
4 tazas de harina cernida
1/2 cucharadita de ralladura de limón
1 taza de azúcar negra
1/2 taza de pasitas
1/2 taza de dátil
1/2 taza de margarina (previamente derretida)
1 limón
1 1/2 tazas de nuez molida.
Canela al gusto

Preparación:
Batir los huevos y agregar el resto de los ingredientes sin dejar de batir hasta obtener una consistencia de pasta.
Formar un rollo y aplanarlo, cortar en círculos (se puede utilizar un vaso de vidrio). Introducir una cucharada de relleno en cada uno y formar tres esquinas para obtener la forma característica de las orejas. Hornear por 20 minutos a 170 grados centígrados.

Sugerencias de relleno:
mantequilla de maní
chips de chocolate
mermelada de damasco
Mermelada de frambuesa
dulce de leche
dulce de membrillo
dulce de camote
nutella (chocolate con avellanas)
pasta de almendras

 

Otra versión:

Ingredientes

4 tazas de harina                                                                                                               4 huevos                                                                                                       3/4 taza de azúcar                                                                                                           1 taza de margarina ablandada                                                                                          1 cucharada de jugo de naranja                                                                                1 cucharadita de extracto de vainilla                                                                2 cucharaditas de polvo de hornear                                                                Una pizca de sal                                                                                  1 cucharadita de cáscara de naranja rallada

Rellenos

Medio kilo de semillas de amapola o Medio kilo de lekvar (jalea de manzana o ciruela) O medio kilo de conserva de frutilla o albaricoque

Precaliente el horno a 350 grados.

Aceite bandejas para galletas.

Ponga todos los ingredientes en un bol para mezclar grande y bátalos. Puede agregar un poco mas de jugo o harina, depende de la consistencia de la masa. Forme una bola con la masa. Divídala en cuatro partes.

Proceda a armar y hornear de acuerdo al Hamantashen ilustrado

Instrucciones:

1. Prepare la masa de su elección. Divídala en cuatro porciones

2. Sobre una mesa enharinada estire cada porción hasta un espesor de tres milímetros. Usando un molde redondo o un cortador de galletas, corte círculos de 7,5 centímetros

3. Ponga entre media y dos tercios de cuchara de te del relleno que desee

4. Para darle una forma triangular levante los lados izquierdo y derecho, dejando la parte de abajo y uniendo ambos lados en el centro. Encima del relleno

5. Una el ala restante en el centro con los dos lados. Apriete juntos todos los lados

6. Ponga en una asadera para galletas aceitada, separadas dos centímetros y media una de otra y hornee a 350 grados en el horno previamente calentado durante 20 minutos

 

Tercera versión

Ingredientes para la masa:

4 tazas de harina tamizadas

1 cucharadita de polvo de hornear

1/2 cucharadita de sal

4 huevos

1 taza de miel tibia (entibiar la miel sobre el fuego unos pocos segundos)

60 gramos de margarina o manteca

Preparación:

Tamizar los ingredientes secos.

Poner la mezcla sobre la mesa en forma de círculo o corona y agregar los huevos, la taza de miel tibia y la margarina o manteca.

Mezclar todo hasta formar una masa que se pueda estirar.

Dejar descansar por unos minutos.

Estirar la masa con un palote sobre una mesada enharinada. La masa debe quedar de un grosor de 3 milímetros.

Cortar en discos y poner un poco de relleno en el centro.

Pegar los bordes para formar un triángulo presionando desde el centro hacia las esquinas.

Pincelarlos con yema de huevo mezclada con un poco de leche.

Cocinarlos aproximadamente durante 30 minutos hasta que se doren.

 

 

Strudel

Ingredientes:

Para la masa:
125 gr. harina blanca
1 huevo
pizca de sal
1/4 taza (no llena) agua tibia

Para el relleno:
4 manzanas verdes peladas y ralladas con la parte gruesa del rallador
cáscara rallada de 1 limón
50 gr. pasas de uva (sin semillas)
2 cucharadas de azúcar
1 cucharadita de canela en polvo
1/4 taza de mermelada de fruta (a elección)

Preparación:
Preparar la masa, amasando bien los ingredientes y luego dejarla reposar durante 1/2 hora para lo cual se la cubre con un paño.
Pasada la media hora se estira la masa con las manos, encima de un paño enharinado.
Luego, se colocan las manzanas ralladas, la ralladura de limón, las pasas de uva, la canela y el azúcar.
Ahora se envuelve con ayuda del mismo paño y se corta en dos. (Ya que salen de nuestra receta dos strudels)
Se coloca en una fuente para microondas y grill, pincelando los strudels con la mermelada de fruta. Cocinar a 3/4 de potencia (solo Microondas) durante 5 minutos. Se continúa la cocción a 1/4 de potencia en Combi (Micro y Grill) durante 4 minutos. Por último, se cocina a 1/2 potencia (solo Micro) otros 4 o 5 minutos.
Luego se deja reposar 2 minutos y se sirven los strudels tibios.

 

Compota Israelí:

Ingredientes:

Jugo de 8 naranjas

3 manzanas

3 peras peladas

4 cucharadas de azúcar

1 cucharada de maicena disuelta en agua

Preparación:

Hervir el jugo de naranja.

Añadir las manzanas y peras cortadas en mitades (sin semillas).

– (Optativo) Agregar la maicena disuelta y dejar hervir.

Cuidar que las frutas no se deshagan.

Añadir azúcar, cocinar unos minutos más y dejar enfriar.

–        Al servir, puede agregar bananas en rodajas y/o algún otro fruto que desee.

Repollo Relleno Básico

1 repollo grande

Relleno:

1 ½ libras de carne molida

½ taza de arroz crudo

3 cucharadas de aceite

1 cebolla mediana, picada

2 dientes de ajo, picados

1 huevo batido

Salsa:

3 cucharadas de aceite

2 cucharadas de harina

1 lata de 46 onzas de jugo de tomate

De 3 a 4 cucharadas de pasta de tomate

½ taza de azúcar o ¼ taza de miel

2 hojas de laurel o el jugo de 1 limón

Sal al gusto

1 manzana grande, pelada y picada

¼ taza de pasas

RELLENO: Combine todos los ingredientes para formar la mezcla de carne en un tazón, revolviendo bien. Enrolle las hojas de repollo adecuadamente

SALSA: Caliente el aceite en una olla de 8 cuartos, agregue la harina y revuélvala hasta que esté dorada. Agregue el resto de los ingredientes en el orden en que se enumeran. Deje hervir y cocine durante 5 minutos. Agregue los rollos de repollo con cuidado, colocándolos en la salsa uno por uno. Los rollos pueden ser apilados en capas si fuese necesario.

Cocine a fuego lento durante 2 horas, agregando más agua si fuese necesario.

DA: 18 rollos de repollo

Repollo Relleno Agridulce

1 repollo mediano

SALSA

2 cucharadas de margarina

2 cebollas en tajadas

3 tazas de tomates enlatados, con el jugo

1 ½ cucharaditas de sal

½ cucharadita de pimienta

Huesos de carne de res (opcional)

RELLENO:

1 libra de carne molida

4 cucharada de arroz crudo

4 cucharadas de cebolla rallada

1 huevo batido

3 cucharadas de agua fría

CONDIMENTO:

3 cucharadas de miel

¼ taza de jugo de limón

¼ taza de pasas sin semillas

Prepare el repollo hirviéndolo o usando el método de congelación. Quite y revise las hojas para que no tengan insectos.

SALSA: Caliente la margarina en una olla de 6 cuartos y saltee las cebollas. Agregue los tomates, la sal, la pimienta y los huesos. Tape y cocine durante 30 minutos.

RELLENO:

En un tazón, combine carne, arroz, cebollas, huevo y agua. Coloque 1 cucharada grande de la mezcla en cada hoja y enrolle de acuerdo con las ilustraciones.

Coloque los rollos de repollo en la salsa. Tape y cocine durante 1 hora y media a fuego lento. La salsa debe cubrir por lo menos la mitad de los rollos. Si se necesitase más salsa, agregue 1 taza de jugo de tomate.

Después de hora y media, agregue la miel, el jugo de limón y las pasas, y cocine durante 15 minutos más.

NOTA: El repollo relleno se congela bien. Cuando recaliente repollo relleno descongelado, puede agregar 6 papas cortadas en cuartos. Cocine hasta que las papas estén suaves.

 

Gefilte Fish – Pescado Relleno

Caldo de Pescado Básico:

Ingredientes:
2 zanahorias peladas
3 cebollas en anillos
De 6 a 8 tazas de agua
Huesos y cabezas de pescado, opcional
2 cucharaditas de sal
½ cucharadita de pimienta
1 cucharadita de azúcar (opcional)

1 Kilo ¼ de pescado molido (450 Gr. de sollo, 700 Gr. de merlán, 250 Gr. de carpa)
3 cebollas medianas, molidas
3 huevos, separados
¼ taza de harina de matza (opcional)
¼ de taza de agua fría
De 1 a 2 cucharaditas de sal
½ cucharadita de pimienta

Preparación:
Corte las zanahorias a la mitad y separe las cebollas en anillos. Colóquelas en una olla de 8 cuartos con agua, las espinas si las usa y los condimentos. Hierva, baje el fuego y deje cocer por unos cuantos minutos.

Pescado Gefilte:
En un tazón grande, mezcle el pescado molido y las cebollas hasta que esté suave la mezcla. Agregue las yemas de los huevos, la harina de matzá, agua fría, sal y pimienta. Bata las claras de huevo y agréguelas a la mezcla de pescado.
Humedézcase las manos y llénelas con la mezcla de pescado. Hágala rodar en la mano hasta que forme bolas suaves redondas u ovaladas. Colóquelas en la olla únicamente cuando la salsa esté hirviendo. Baje las bolitas con suavidad dentro de la olla, baje el fuego y cocine sin tapar durante 1 ½ horas a fuego lento. El líquido será reducido a la mitad. Permita que el pescado se enfríe antes de sacarlo de la olla.

Variación:
Para hacer pescado Gefilte dulce, agregue 1 cucharadita de azúcar por libra de la mezcla de pescado.

USE: Olla de 8 cuartos
DA: De 10 a 12 porciones

 

 

Shnitzel con Almendras?
Ingredientes (para 6-8 porciones)

800 gramos de pechugas de pollo cortadas para milanesa (unos 6 a 8 pedazos); 3 cucharadas de mermelada de damasco o miel; 3 cucharadas de vinagre; 1 cucharada de salsa de soya; 2/3 de taza de almendras picadas.

Preparación:

Aplastar las milanesas de pollo golpeándolas por los dos lados con un mazo. Mezclar la mermelada de damasco, el vinagre, la salsa de soya y las almendras: Esparcir la mezcla sobre cada pedazo de pollo. Poner los pedazos de pollo en una bandeja para horno aceitada y hornear por unos 20 minutos, a 200ºC de temperatura…

Variación:

Puede remplazarse las almendras por 2 cucharadas de semillas de sésamo.

 

Babaganoush

El babaganoush, es una pasta o puré hecho a base de berenjenas. Este platillo, junto a otros platos como el hummus y el tabbuleh se utilizan como entradas, son muy típicos de los países del oriente medio.

La tradición popular dice que éste es un plato dulce y seductor, que resulta difícil dejar de comer una vez se ha empezado.

Es un platillo ligero que se consume de diversas maneras, la mayoría de veces untada en pan pita o tostaditas.

Ingredientes:
– Dos berenjenas
– un diente de ajo
– el zumo de medio limón
– una pizca de sal
– aceite de oliva
– tahina (puré de sésamo)
– un poco de zumaque o pimentón.

Preparación:
Partir las berenjenas por la mitad longitudinalmente, espolvorearlas con sal la parte de la pulpa y dejarlas reposar 10 ó 15 minutos.

Encender el horno. Después quitar la sal y secar las berenjenas con papel absorbente. Asarlas unos 20 minutos hasta que estén cocidas y quitarles la piel.

Ponerlas en el vaso de la licuadora junto al zumo de limón, el ajo, una cucharada de tahina, el aceite y la sal al gusto. Triturar hasta que quede una crema fina.

Colocarla en un plato extendido y espolvorear el zumaque o pimentón. Se puede comer con pan de pita o tostadas

 

Paté de queso roquefort
Ingredientes:
una bandeja de queso roquefort, 500 ml. de crema líquida.
Procedimiento:
verter en una olla la crema y el roquefort en trocitos, poner a fuego lento, y mover sin cesar, hasta quedar totalmente el roquefort líquido. Una vez líquido y formado una mezcla homogénea, bajar el fuego y dejar espesar bastante, (cuidado que no se queme). Luego verter en un frasco (mejor de vidrio) y colocar en la heladera, unas 2 horas.
Servir junto a una fuente de zanahorias, apios, pepinos, cortados en tiritas.

PorPublicaciones

EL ABORTO DESDE EL PUNTO DE VISTA JUDIO.

HABLEMOS DEL ABORTO

Hablar del  aborto es entrar a discutir un tema “picante y espinoso” para cualquier persona, independiente de si tiene una postura científica o religiosa ante el tema y siempre generará controversias: quien lo hace,  cuando se hace,  o por que se practica, son las preguntas clásicas y más comunes; las leyes de algunos países también han sido motivo de controversia por el mismo aspecto: no hay nada definido ni un estándar sobre el cual establecer parámetros definidos.

Entrar a considerar una definición, también genera discusión: sin embargo, se parte de la base de que, el aborto significa, en general, “la interrupción del curso normal del embarazo, ante cualquier circunstancia”.

La primera pregunta para entrar a considerar el tema del aborto es ¿Cuándo comienza la vida?

Con relación al comienzo de la vida en el ser humano, tenemos una anécdota: En cierta vez se realizó un debate público con la presencia de tres panelistas: un médico, un filósofo y un rabino. La discusión era: “¿Cuándo comienza la vida?”.

El médico se puso de pie y expuso que la ciencia médica ha demostrado inequívocamente que la vida comienza una vez que el óvulo ha sido fertilizado.

El filósofo, extremadamente pragmático, propuso que la vida no puede ser considerada como tal hasta tanto el niño no fuera una entidad viable por sí misma, es decir, una vez retirado de la madre.

El rabino se acercó lentamente al podio y, muy confiado, dijo: “Señores, ¡la vida comienza cuando los niños han crecido y se mudan a otra casa!”

 

Como nos dimos cuenta por la anécdota anterior, la respuesta acerca del origen de la vida es tan controversial, como el mismo aborto y, la bibliografía que podemos encontrar al respecto, es muy extensa y pasa, desde el punto de vista de los naturalistas hasta los metafísicos abarcando los aspectos genéticos, psicológicos, sociológicos, antropológicos o jurídicos hasta aquellos más teológicos y místicos, a través de múltiples posturas, definiciones e interpretaciones.

Dentro de esta escala se encuentra el argumento que no existe un instante natural determinado para tal definición, basándose en que la concepción no es un proceso conformado mediante un espectro discreto sino más bien uno continuo implementándose en el transcurso de diez a veintidós horas, dependiendo de las etapas contempladas, desde el recorrido de los espermatozoides hasta la penetración en el óvulo y la formación del cigoto, continuando por la postura de ser en el momento de la gastrulación o etapa formativa del embrión  o  tercera semana a partir de la fecundación, ya  que en ese instante se ha definido si hay uno o varios cigotos, y con ello se determina si es un único ser o un embarazo múltiple.

Luego continúa en la opinión de quienes se basan en la detección de actividad cerebral, que ocurre en la octava semana de la gestación, donde el embrión ha completa su organogénesis y allí se ha formado un circuito básico de tres neuronas con capacidad de reflejos ante algunos estímulos.

De allí se pasa a otra etapa en la que apoyan la formación de la vida en la vigésima semana donde el desarrollo del tálamo permite la integración del sistema nervioso y, también hay quienes aseguran que este proceso se da en el momento que se conforman las redes neuronales básicas, y se registra la aparición de patrones de actividad cerebral reconocibles, sucediendo esto entre las semanas veinticuatro y veintisiete a partir de la concepción, puesto que para muchos, la ausencia de actividad cerebral es la actual decisiva definición de muerte y a su vez, es la actividad cerebral la que va a diferenciar la especie humana de las otras especies, al catalogarla como una “especie con capacidad de raciocinio”.

Por último, hay quienes consideran que el inicio de la vida se da  en el momento en que se produce la manifestación de claros rasgos antropomórficos asociado a un desarrollo avanzado en sus extremidades y maduración orgánica con capacidad de movimientos independientes.

Al entrar poco a poco a analizar el tema, nos damos cuenta que el aborto es un problema tan antiguo como el hombre mismo y, a pesar de ello, la Torá no habla específicamente de este tema.

El judaísmo, sin embargo, cuenta con una gran cantidad de estudiosos prolíficos que han hecho aportes a la Torá y el Tanaj, por supuesto inspirados en lo que Adonai les ha dictado y, además, apoyados en los avances científicos de cada época, puesto que sabemos que muchos de ellos no sólo estaban dedicados al judaísmo sino a varios de los campos de la ciencia: Ejemplo, Maimónides.

Sin embargo, la Torá no debe ser vista como un libro plano  y sus palabras como superficiales: ella es muy clara cuando dice: Shemot / Éxodo 20:13  “No matarás (no asesinarás)”.[1] Thou shalt not murder.                                                                                                                                                                        Lo tirtzaj

¿Qué quiere decir con esa frase? La Torá nos trae otra sentencia: Shemot / Éxodo 21:23 “Si hubiera muerte (daño), entonces pagarás vida con vida” But if any harm follow, then thou shalt give life for life…                                                                                                      Veim esón  yiyé venatáta néfesh tájat néfesh

Nos preguntamos entonces: ¿Acaso la vida de un niño vale menos que la de un adulto?

Comencemos analizando que nos dice la halajá respecto al feto:

Nuestros sabios, a partir de las normas de la halajá nos dicen que debemos considerar al feto como un ser humano completamente formado, aunque no igual; no es igual puesto que el feto no está en el mismo nivel espiritual ni físico que una persona, aunque, en la mayoría de los ocasiones, se le suele tratar como a cualquier otro individuo:

¿Cuál es el por qué este concepto?

Porque generalmente se intenta no agredir ni lesionar al feto, como no se hace con ninguna persona, pero la Torá es enfática en estimular el hecho de que se generen sanciones a toda persona que le produzca algún daño a la mujer embarazada, sin importar que esta lesión, aunque sea realizada sin intención alguna, termine causando en la mujer, un aborto.

La Torá claramente nos habla de un resarcimiento monetario por causar un aborto lo cual suele ser interpretado por algunos rabinos como indicación de que el aborto no es un crimen capital[2] y por otros como una mera indicación de que no se ejecuta a alguien por realizar un aborto, a pesar de que es un tipo de asesinato[3].

No se ha podido llegar a un acuerdo respecto de si la prohibición del aborto es bíblica o rabínica. Sin embargo, se toma en cuenta  que el feto se convertirá en un ser humano, en su tiempo,  y debe haber una razón muy convincente para permitir un aborto[4].

Otro de los aspectos que tenemos que revisar es lo que han escrito nuestros sabios en el Pirké Abot: “En contra de tu voluntad has sido creado y en contra de tu voluntad, has nacido; en contra de tu voluntad tu vives y, en contra de tu voluntad, falleces.  (4:22).”

Para apoyar parte de estos estatutos revisados, los diferentes países del mundo, y especialmente en el Estado de Israel, han creado un concepto que se podría llamar “ley básica”, que es la que se encarga de “proteger la libertad y la dignidad de cada individuo en particular”: con esta ley se quiere decir, a grandes rasgos, que cada persona tiene el derecho a la privacidad y a la intimidad en su vida; el dominio personal no debe ser invadido sin su consentimiento.

 

La segunda pregunta que nos hace entrar en debate es, ¿Qué podría significar la dignidad humana desde el punto de vista de la halajá?

La dignidad humana significa el hecho de no degradar ni humillar la imagen divina en el ser humano[5]

 

Como quedó anotado con anterioridad, el feto para el judaísmo, no tiene la misma categoría de una persona: entonces surge la inquietud: “un feto ¿no tiene dignidad?”

 

La respuesta que dan muchos autores al respecto, por ser una pregunta difícil de resolver no es que el feto no tenga dignidad sino que “hasta que el bebe no nazca, no tiene los mismos derechos que una persona”; este individuo que está en formación, no tiene identidad como tal, pero se diferenciará de la madre, en el momento del alumbramiento; mientras no llegue a ese momento, el feto es parte de la madre sin identidad propia, “el muslo de la madre” o “una de sus extremidades” según el Talmud (Hulin 58 a).

La dependencia entre ambos desaparece luego del alumbramiento, cuando la criatura se transforma por la acción de Adonai, de una vida potencial, en persona animada, con neshamá, alma vital, limpia, un ser independiente con derechos y obligaciones, y esto teniendo muy en cuenta el concepto de que, durante el período del embarazo, el feto aprende TODA LA TORÁ y cuando nace, un ángel toca sus labios para hacer que se le olvide todo lo aprendido.

Otra referencia del Talmud, que apoya la idea anterior se encuentra en el Talmud Babilonio, Oholot 7:6, que dice que un niño nonato posee el estatus de “vida humana en potencia” mientras que su cabeza no ha emergido de las entrañas materna;  además establece lo siguiente: “desde el momento que su cabeza ha emergido está prohibido tocarlo (quitarle la vida), pues una vida no tiene precedencia sobre la otra” (Sanhedrin 72b).

 

Hemos tocado, tal vez la parte más importante que tiene en tema del aborto y es la “aparición del alma en el cuerpo”. ¿Desde qué momento se puede hablar que el feto tiene alma?

 

El primer origen que se tiene registrado en documentos, acerca de la aparición del alma en el feto[6] , para la opinión rabínica, se basa en una conversación registrada en el Talmud entre el Emperador romano Antoninus y el Rabino Yehudá HaNasí (el Patriarca), quien fuera el recopilador de la mishná[7] entre los Siglos 2-3 de la era común y, que fue documentada de la siguiente manera:

“Antoninus le preguntó a Rabi Yehudá HaNasí (el Patriarca): ¿Cuándo adquiere el alma el feto: en el acto sexual o en el nacimiento?

Rabi Yehuda le contestó, en el nacimiento: ante ello Antoninus le dijo: ¿Puede permanecer la carne 3 días sin sal y no podrirse?”

Con este tipo de conversación el rabino Yehudá comprendió que pueden transcurrir hasta 3 días en que el espermatozoide fecunde al ovulo, con lo que cambia su opinión[8]; la mayoría de los rabinos posteriores a esto volvieron a la posición de que el alma se adquiere en el momento del nacimiento, pero siempre bajo el concepto de que “el momento de adquisición del alma es uno de los secretos del Eterno, que será revelado cuando venga el Mesías”[9];

Algunos más actuales, y aprovechándose de los avances de la tecnología como son la fertilización in vitro y la clonación, dicen que el alma  aparece en el mismo momento de la fecundación, porque el procedimiento usual en FIV es el de tomar varios óvulos de la madre, de manera que la mayor cantidad de ellos sean fertilizados e implantados. Si, por ejemplo, se han fertilizado diez de estos óvulos, resultaría contraproducente implantar los diez.

Probablemente morirían todos. Lo más probable es que el médico implante tres o más, con la esperanza de que uno “prenda”.

Entonces, surge el problema en cuanto al correcto modo de proceder con los óvulos restantes.

La halajá, para quienes están de acuerdo con el punto de vista mencionado, diría que no podemos matarlos, pero tampoco, tenemos la obligación de implantarlos. Entonces, deberán ser preservados por un proceso de congelamiento profundo hasta que venza su propia vida, aproximadamente de tres años.

Rashi, comentarista talmúdico del Siglo 12 de la era común, dijo: lav néfesh hu: “no es una persona”[10]

Mientras que el Talmud dice: ubar yérech imó: “el feto es como el muslo de su madre”.[11]

La prueba de esta aseveración del Talmud está contenida en dos ejemplos de la misma fuente:

El primero que dice que el vender una vaca, que después de la venta se descubra que está preñada, el ternero pertenece a quien compró la vaca sin que implique compensación para quien la vendió;

El segundo se relaciona con el hecho de la conversión de una mujer al judaísmo: si ella está embarazada, el bebé a nacer no requiere de conversión después del nacimiento[12].

 

 

Cabe aclarar que la Ley Judía o Halajá no es ley, nomos, tal como es considerada en la teología cristiana. Israel transforma su vivencia religiosa, su espiritualidad, en una manera de ser y estar con El Eterno en el mundo, experiencia que es traducida a través del término hebreo Halajá, del verbo halaj, “ir” o “andar” y en la medida en que la ciencia entrega al hombre conocimiento y herramientas tecnológicas para hacer de su vida algo mejor, ella se encarga de revisar a la Torá, para presentarse como una opción o alternativa, que proporciona las pautas éticas acerca de cómo deben ser utilizadas dichas herramientas.

Regresando a los aspectos históricos de la legislación judía acerca del aborto, encontramos muchos autores que, en el transcurrir del tiempo, han aportado datos sobre aspectos “médico-legales”: uno de ellos, Najmánides: el fue una de las más grandes autoridades relacionadas con la halajá del siglo 13 de la era común en España, y el fundador de un movimiento que procuraba el asentamiento en el Estado de Israel, en sus fronteras actuales, desde esa época, y recopiló, una monografía que se relaciona con las leyes de la curación y sus implicaciones “legales”; dicho tratado también hizo un extenso análisis acerca de las leyes del duelo y sus ramificaciones.

Como muchos de los autores halájicos de la época, Najmánides fue médico de profesión y tituló su trabajo con el nombre de “Torat HaAdám” (La vía de la Persona; el posible origen del nombre de esta obra son las palabras del Rey David que dijo: “Y hablaste a la casa de tu sirviente desde lejos y esto es la vía de la persona (Torat HaAdám; 2 Shmuel 7:19).”

Este libro contiene muchas referencias acerca de los procesos de curación que está encargado de realizar un médico…  De acuerdo con lo escrito en dicho texto, el permiso que tiene el médico para curar, se asume como un compromiso del tipo mandamiento (mitzvá); Si se relaciona el hecho de que salvar vidas es una gran mitzvá.

Cualquier médico, basado en sus conocimientos, está obligado a sanar, y cualquiera que se niegue, está desperdiciando – regando sangre.” (Ver Talmud Yomá 8:5, que relaciona el peligro a la vida humana por  sobreponerse al Shabat).

Najmánides por consiguiente, se manifestó diciendo, en su texto, que: “Este tipo de permiso es una concesión que tiene la fuerza de una mitzvá para sanar. (Torat HaAdam, id. at 42).”

También tenemos que repasar uno de los conceptos que habla en el Talmud sobre los médicos: está escrito: el mejor de los médicos merece el “Gehinom” (Kidushin 92b).

Esta es una declaración basada en los siguientes dos ejemplos: 1) Ha habido muchos charlatanes a través de la historia que han ofrecido terapias (muchas veces nocivas) a pacientes desesperados, sólo basadas en el lucro. 2) Los médicos que no tienen fe en El Eterno y sólo creen en su propio ego, son transgresores.

El Rambam (Moshé Ben Maimón o Maimónides) dice claramente: el médico llega a curar sólo como agente de Adonai, nuestro Creador.

Incluso el profesor más grande en medicina o cirugía del mundo, ejerce su talento y sabiduría para servir a su prójimo, como una extensión de la “Shejina” (la Presencia Divina).

 

Aunque todos los principios en el judaísmo tienen relevancia, algunos priman más que otros: en este caso, el de salvar vidas, se anticipa a cualquier otro concepto de la Torá excepto idolatría, cierto tipo de actitudes sexuales y el asesinato – Talmud Babilónico: Yoma 82a, Sanhedrin 74 a, derivándose de los preceptos que dicen así:

1.- “Observaréis mis estatutos y mis ordenanzas destinadas a hacer vivir al hombre” “You shall keep my statutes and laws; by the pursuit of them man shall live (Vayickrá 18:5).”

2.- “Quien destruye una vida, es como si destruyera todo un mundo y quien salva una vida, es como si hubiera salvado un mundo entero” Talmud, Sanedrín 37 a.

Estos, y muchos otros conceptos hicieron que autoridades como Maimónides llegaran a la conclusión acerca de este tipo de obligación: es decir, con lo estipulado y con lo que encontramos también en Vayickrá 19:16  donde se nos advierte la necesidad de “no ser indiferente ante la sangre de tu prójimo”, es que es importante salvar una vida, especialmente desde el punto de vista médico.

La unión de todos esos conceptos, esto hizo que nuestros sabios acordaran que una persona debe salvar a su prójimo, del peligro. (Bava Kamma 81b, Sanhedrin 73a).[13]

Y es a partir de esto que Maimónides deriva un principio el cual dice que es una obligación bíblica para el médico el sanar.  A lo anterior, se suma otro concepto bíblico de Devarim 22:2 en el que se estipula el aspecto de la restauración; por consiguiente, es obligación de sanar, cuando uno ve a alguien en peligro y debe usar su cuerpo, su dinero o su conocimiento[14].

Resumiendo, nos damos cuenta, claramente, que el pensamiento judío coloca al medico la obligación de sanar, pero también encontramos que hay una obligación relacionada con el paciente, para dejarse sanar.

Pero, con respecto al aborto, no es lo mismo que la madre quiera dejarse tratar de cualquier dolencia, a que el feto lo haga, por lo que caemos nuevamente en el concepto de que el feto, es parte del organismo materno, hasta el momento del parto (como ya se describió, cuando la cabeza emerge de las entrañas maternas, por lo que se incluye allí la intervención quirúrgica o cesárea).

El sanarse y dejarse sanar, está apoyado por dos conceptos halájicos: el primero de ellos es el que promueve el bienestar de la sociedad, conocido como tikún olám, y el segundo, se basa en el hecho de que cada hombre es responsable, siempre, por sus actos, conocido como adám muád leolám.

También está apoyado por tres frases adicionales: la primera, en el Talmud, que dice: “Aquel que tiene dolor, va a la casa del médico (Talmud Babilónico Bava Kamma 46b);”

La segunda y la tercera se relacionan con quien decide no aceptar los tratamientos médicos viola las Escrituras donde dice: “You shall guard yourselves well (Devarim 4:15)”

“Indeed, the blood of your lives I will demand (Bereshit 9:5).”

Si repasamos lo que hemos visto anteriormente, nos damos cuenta de cuál es la posición de la halajá sobre el aborto, la cual es sumamente complicada: no se asemeja a la extremada derecha cristiana que considera todo aborto un acto de asesinato pero tampoco tiene la posición de la izquierda política que demanda el “derecho” del aborto a quien lo demande.

La posición del judaísmo es moderada y considera el valor de la vida de la madre y el respeto a la vida, clasificada en potencia, del feto: esta cuestión es tratada en una de las Parashiot, en el caso de Tamar.

Revisemos dicha parashá (Vayeshev)

“Y aconteció que cuando la sacaban, ella envió a decir a su suegro: Del hombre a quien pertenecen estas cosas estoy encinta. Y añadió: Te ruego que examines y veas de quién es este sello, este cordón y este báculo.” (Bereshit. 38:25)

Rashi aquí está explicando que Tamar le rogó a Yehudá que tuviera misericordia sobre las tres almas que ella contenía. Específicamente el alma de ella y las almas de los gemelos que ella cargaba. De acuerdo al Talmud en Sanedrín 59 a, abortar un feto es un crimen para todos, incluyendo allí las leyes Noájidas[15] que aplican a toda la humanidad de acuerdo a la Torá.

Al citar a los niños ella se defendía usando una defensa de dos caminos; si la pena de muerte por adulterio se impone de acuerdo a las leyes gentiles existentes en esos momentos ellos deberían de esperar a que los niños nazcan y si es de acuerdo a la ley judía no deberían de matarla pues el deber del matrimonio levirato le aplicaba a la familia de Judá y ellos se rehusaron a hacerlo.

Considerando este argumento de parte de Tamar podemos entender por qué Yehudá responde “ella está bien, porque yo no le di mi hijo Shela.”

El admite que la estaba tratando de acuerdo a la ley gentil y los fetos deberían de ser salvados aún bajo esa consideración. Luego también reconoció sus materiales y vio que fue él mismo que había engendrado esos hijos.

Deberíamos de recordar que los reyes de Israel, David y el futuro rey de Israel el Mesías descendiente de la casa de David nacen de esta unión de Tamar y Yehudá.

Si esta criatura hubiera sido muerta en el vientre de su madre no hubiera nacido el progenitor de la línea de David y no se podría establecer la línea del Mesías, la mejor esperanza para el mundo.

Esto causa la profunda pregunta.

ENTONCES: ¿ESTA O NO PERMITIDO EL ABORTO? Y ¿EN QUE CONDICIONES?

Arranquemos de dos conceptos: el primero de la Torá y el segundo del Talmud

1.- “Y los bendijo Adonai, y les dijo: fructificad y multiplicaos, llenad la tierra y sojuzgadla…

2.- “Quien destruye una vida, es como si destruyera todo un mundo y quien salva una vida, es como si hubiera salvado un mundo entero” Talmud, Sanedrín 37 a.

El aborto para el judaísmo está indicado en los siguientes casos:

 

En una situación extrema donde la vida de la madre esté comprometida por el nacimiento del bebé. En este caso, de acuerdo a Maimonides y la Mishná en Oholot 7:6, el niño es considerado un “Rodef”(perseguidor), persona con potencial de asesinar a otro y este debería de ser exterminado antes que cause la muerte de la madre.

En Shabat y en Yom Kipur, una parte del propio cuerpo, pueden ser sacrificados para salvar la vida. Nuestros Sabios nos dicen: “profana un Shabat para salvar una vida, para que puedan preservarse muchos Shabats”.

En este caso, el feto será observado como un órgano enfermo de la madre y, en consecuencia, puede ser amputado para salvar la vida de la madre.

En el caso en que la madre es considerada tan deficiente psicológicamente que cometiera el suicidio el aborto podría ser justificado en este caso por algunas opiniones halájicas.

 

Hay desacuerdo entre las autoridades rabínicas respecto al aborto por adulterio, o en otros casos de embarazo que son fruto de una relación bíblicamente prohibida.

Desacuerdo también existe en casos de violación e incesto, ya que hay estudios que determinan que sólo el 0.1% de este tipo de encuentro sexual termina en embarazo; la cuestión fundamental seria el “peaje” emocional exigido a la madre por llevar a término el embarazo.

 

No hay acuerdo si la relación sexual por violación produce un embarazo en una mujer con retardo mental severo, ya que el solo aborto puede producir duelo.

 

Hay también desacuerdo en los casos de clonación.

 

No hay acuerdo con un aborto que se origina de aquellos embarazos que se produjeron por “desconocimiento de métodos de planificación familiar”.

 

No se permite el aborto por las siguientes causas:

 

El sólo hecho de mutilar el cuerpo.

La madre es una entidad viva y viable que, con la ayuda del Eterno, tendrá otros hijos y llevará una vida productiva. El feto, por su parte, es un ente incierto.

No sabemos si vivirá o morirá. Nos describen los historiadores que en recientes épocas de guerra se hizo hábito común entre los hombres cercenar un pequeño trozo del dedo índice para evitar así el reclutamiento.

Semejante práctica, sin lugar a dudas, está prohibida. Una persona tiene prohibido auto-lastimarse. (Talmud Babilónico, Bava Kamma, 92 a)[16]

El valor de la vida propia antecede al valor de la vida del prójimo (Najmánides, Comentario en Vayicrá 19:18)[17]

 

No se permite en el caso de que los padres hayan solicitado  la amniocentesis solamente para evaluar únicamente si se van a presentar defectos de nacimiento.

Sin embargo, un examen puede realizarse si es con vistas a llevar a cabo una acción permitida, tal como el rendimiento de la amniocentesis o el dibujo de los niveles de alfa-fetoproteína para mejorar el tratamiento médico del peri-parto o del post-parto.

 

No se permite el aborto de aquel embarazo que se ha llevado a cabo a través de la fertilización in vitro.

 

No se permite el aborto en casos como el de que una mujer que tiene diez hijos enfrente dificultades para manejar la situación y se encuentra con que está esperando a su hijo número once, ella, tiene prohibido someterse a un aborto.

 

No se permite que un feto sea abortado para salvar la vida de cualquier otra persona cuya vida no esté directamente amenazada por el feto, tal sería el caso si se pretendiera hacer uso de los órganos fetales para un trasplante.

No se permite el aborto utilizando como justificación las depresiones que se producen durante el embarazo y las de post-parto, ya que ellas son tratables.

 


Veamos opiniones particulares: el Rabino Shlomo Zalman Auerbach [18]prohíbe el aborto de un feto con la enfermedad de Tay Sacks pero permite el aborto de un feto anencefálico, y añade que sus órganos no sean utilizados para trasplante, mientras el feto respire espontáneamente.

El mismo feto anencefálico, si es nacido a término, debe ser tratado aún en Shabat, pero no hay obligación para maniobras de resucitación.

Para este tipo de bebes también está prohibido prolongar su existencia innecesariamente.

En casos de embarazo múltiple, permite el aborto selectivo de uno de los fetos siempre y cuando salve a los demás y a la madre; estipula que un anestesiólogo tiene prohibido dar anestesia en los casos en que el aborto es prohibido por la halajá, aún con el riesgo de perder su trabajo; un ecografista no debe realizar una valoración por un aborto cuya causa este prohibida y permite la autopsia de un feto después de que la madre ha tenido varios eventos espontáneos, y se requiera averiguar la causa de ellos.

La espina bífida debe ser corregida quirúrgicamente si es posible, y los grandes defectos quirúrgicos no deben ser intervenidos si el riesgo de supervivencia es dudoso.

No se debe hacer perder la santidad del Shabat en el caso de que un bebe, prematuro, sufra de enfermedades o defectos genéticamente mortales; sin embargo, se debe hacer todo lo posible para salvar un bebé al cual se le puede ofrecer un tratamiento y éste le ofrece un chance de supervivencia, aunque sea pequeño.

Si existen dudas de que si la entidad que lo afecta es mortal o si el bebe es nacido a término con un defecto letal, todo lo que sea necesario para hacer, hay que hacerlo, excepto la resucitación, en Shabat.

En los casos de violación, el Rab Shlomó Zalman Auerbach permite a la mujer utilizar métodos que impiden el embarazo después de tener relaciones.

 

El Rabino Auerbach también estipuló que las leyes de duelo se aplican a todo prematuro aunque tengan 5 ó 6 meses de edad gestacional, a quienes se les realizaron todas las maniobras para garantizarle su supervivencia, y lo hicieron durante más de treinta días después de habérseles dado de alta de una incubadora.

A los otros, de menor edad gestacional, o que sobrevivieron menos de treinta días después de sacarlos de incubadora, o tienen condiciones cardíacas o pulmonares que son mortales, no se les aplica las leyes de duelo.

Es bien sabido por todos que el pensamiento judío a través de las generaciones, incluyendo aún el sistema halájico, está repleto de diferentes puntos de vista, y muchos de ellos, contradictorios: todos ellos han contribuido enormemente a la riqueza del pensamiento a lo largo de la historia.

Es por ello que las decisiones halájicas siempre  son muy complejas y pueden tener una gran cantidad de opiniones al respecto: por ejemplo, nuestros sabios propusieron que la obligación a ser sanado de una patología que puede llevar a la muerte está por encima de todos los mandamientos de la Torá aún a pesar del mismo Shabat y si el paciente se niega, será considerado como un “tonto piadoso” y El Eterno pedirá rendición de cuentas por su sangre, por lo cual hay que hacer lo que el médico ordena  (lo encontramos en Responsa Rabdaz, #1139; Shulján Arúj, OH, 328, Magen Avraham). Pero, cuando se encuentra con una frase como la que nuestros sabios consignaron en  Mishna Nedarim 4:4 que dice que “si alguien ha hecho un voto (promesa o juramento) para no recibir beneficios de un tercero, este (el último) no podrá tratar su enfermedad”, podría crea un estado de desconsuelo y desasosiego en el médico y en aquellas personas que tienen pendiente algunas decisiones por tomar.

Esto se puede demostrar con la siguiente analogía, basada en el hecho que “No debería decirse que El Eterno ha creado la enfermedad y el médico la ha curado”, frase encontrada en uno de los escritos de Najmánides… La analogía está en el Midrash Samuel ad 4:1 y dice:

Los rabinos Ishmael y Akiva estaban caminando por las calles de Jerusalém acompañados por un hombre: un enfermo se les atravesó y les preguntó: “Maestros: ¿Cómo puedo ser yo sanado?  Y ellos  le contestaron: “Toma un poco de esto y de esto hasta que estés sanado.

El hombre que estaba con los dos rabinos se dirigió a ellos y les pregunto: ¿Quién fue que afligió a esta persona con la enfermedad?

Ellos contestaron: “El Santo, bendito sea Su Nombre”.  El hombre nuevamente se dirigió a ellos y les dijo: Ustedes, sabios, interfieren en algo que no es de su incumbencia: el está afligido y ustedes lo sanan.

¿Qué haces? Le preguntaron los rabinos. Y él les contestó: yo soy granjero. “La hoz está en mis manos.”

Ellos le preguntaron al hombre: ¿Quién creó la tierra y quién creo los viñedos?

El Santo, bendito sea Su Nombre; contestó.  Entonces ellos le dijeron: “Tú estás interviniendo en lo que no es tuyo. El lo creó y tú comes de Su fruto.”

No contento con la respuesta, el hombre refunfuñó: “¿Acaso no ven la hoz en mis manos?” Por el sólo hecho de que yo salga, siembre, riegue, fertilice, y abone, puede que no obtenga nada del campo,

Ellos contestaron: Hombre, eres un tonto. ¿Acaso no has aprendido en tu trabajo que los días del hombre son como los de la hierba del campo?

De la misma manera como un árbol que no sea fertilizado ni abonado, no va a producir frutos: y si produce frutos y no es regado ni fertilizado no continuará viviendo y morirá, de la misma forma pasa con el hombre, que es como un árbol; el fertilizante es la medicina y el granjero es el médico.

 

EL ABORTO EN ISRAEL

El aborto y la tentativa de aborto fueron, hasta 1977 prohibidos, siguiendo la ley criminal del mandato británico. Ese año, sin embargo, pese a la oposición del rabinato israelí, la Knéset (el parlamento israelí) promulga una ley que permite el aborto condicionado a la aprobación de la madre, a que la criatura nazca deforme, a que el embarazo resulte de una violación, una relación incestuosa o adulterina.

La ley indica también como razones la edad de la mujer, menos de dieciséis o mayor de cuarenta.

De esta manera la ley evidentemente contradice la posición general halájica y sigue el criterio comunitario preocupado por problemas que enfrenta la mujer independientemente de los valores religiosos.

Voceros consultados por muchas fuentes, sugieren que, en la práctica si una mujer desea abortar, debe acudir al Hospital en donde un pequeño comité de ética -integrado por un médico, un rabino, asistente social y psicólogo-, que maneja las situaciones de aborto, tiene autoridad legal para decidir si practica o no el aborto de acuerdo a cada caso en particular.

 

¿Qué podemos concluir, a grandes rasgos, al respecto de lo estudiado?

 

“He aquí yo pongo hoy delante de vosotros la bendición y la maldición: la bendición, si oyereis los mandamientos de Adonai vuestro Elohim, que yo os prescribo hoy, y la maldición, si no oyereis los mandamientos de Adonai vuestro Elohim, y os apartareis del camino que yo os ordeno hoy…” Devarím 11:26-28.

El Eterno nos ha dado unas bases y la observancia de ellas, es la que nos conducirá, por el camino apropiado, de cómo actuar ante las diferentes circunstancias que se nos presentan en el día a día, en cada uno de los países donde vivimos, que tienen una legislación muy particular a la cual hay que acostumbrarse,  y en especial en estos casos tan espinosos, donde la idea principal es, que “el hombre es creado a imagen y semejanza del Eterno (Betzélem Adonai).

Para terminar, se trae a colación una entrevista publicada en el Diario La Nación, Buenos Aires, Argentina, 20 de mayo de 1998, al rabino Bitton que dice[19]:

“El científico escala la montaña de la sabiduría científica y en la cima se encuentra con el teólogo, que lo estaba esperando allí desde hace muchos años”.

 

 

 

MATERIAL ELABORADO POR GRUPO EDITORIAL 321JUDAISMO.COM,

TIENE DERECHOS RESERVADOS DE AUTORÍA INTELECTUAL PERO SE PERMITE SU LIBRE DISTRIBUCIÓN POR CUALQUIER MEDIO FÍSICO Y/O ELECTRÓNICO, BAJO LAS SIGUIENTES CONSIDERACIONES:

1.- DEBE CITAR COMO FUENTE AL GRUPO EDITORIAL 321JUDAISMO.COM

2.- NO DEBE SER UTILIZADO CON FINES LUCRATIVOS.

3.- NO DEBE SER DESTRUIDO SI SE DAÑA EL MATERIAL, SINO ENETRRADO. (Motivos halájicos y de conservación del medio ambiente)

4.- NO DEBE MODIFICARSE SU CONTENIDO PUESTO QUE LLEVA PALABRA QUE MERECE EL DEBIDO RESPETO POR SALIR DE LA FUENTE DEL TANAJ Y SUS LIBROS COMPLENTARIOS.

 

TERMINADO DE ELABORAR EL 18 DE ABRIL DE 2011 – 14 DE NISAN  DE 5771.

 

 


[1] Éxodo / Shemot 21:22-23. La traducción que ha sido usualmente aceptada en muchos de los textos es “No matarás”; sin embargo, la intención de la palabra en hebreo, es decir “No asesinarás” ya que los conceptos varían aunque sean muy parecidos: el que asesina, lo hace generalmente enfrentando a una víctima que no está en capacidad de defenderse, mientras que el que “mata” generalmente lo hace en combate, como nos lo suponemos en las diferentes historias, por ejemplo, en la conquista de Canaán por Yehoshúa Ben Nun; en la defensa y reorganización también de Canaán por el David HaMelej; también en los casos en los cuales los jueces condenan la “hechicería” y/o los actos de violencia y había que ejecutar la pena de muerte (con medidas que conocemos como el apedreamiento).

 

[2] Ashkenazi, Rab Yehudá, Beér Hetiv, Jóshen Mishpát 425:2

[3] Tenemos en los textos halájicos la consideración de que si un profesional de la medicina ha causado una muerte y, por ello toma conciencia de que tuvo comportamiento negligente, debe ser exiliado. (Tur and Shulján Arúj, Y.D. 336:1).

[4] Si bien existe el debate entre los rabinos si el aborto es una prohibición bíblica o rabínica, todos están de acuerdo sobre el concepto fundamental de que básicamente, el aborto está permitido solamente para proteger la vida de la madre o en otras situaciones extraordinarias. La ley judía no permite un pedido de aborto sin una razón apremiante que lo justifique.

[5] Tomado de New Horizons in Medical Ethics, The First International Colloquium; Medicine, Ethics & Jewish Law  1993; página 33

[6] Ensoulment – término en inglés que utilizan los textos de referencia para describir el proceso de “adquisición del alma”

[7] Mishná proviene de la palabra shaná que significa repetir: recopila en 6 tratados, la enseñanza de la tradición oral.

[8] Series educativas Nº 5 del Religious Coalition for Reproductive Choice.

[9] Series educativas Nº 5 del Religious Coalition for Reproductive Choice

[10] Series educativas Nº 5 del Religious Coalition for Reproductive Choice.

[11] Series educativas Nº 5 del Religious Coalition for Reproductive Choice.

[12] Series educativas Nº 5 del Religious Coalition for Reproductive Choice.

 

[13] Tomado de New Horizons in Medical Ethics, The First International Colloquium; Medicine, Ethics & Jewish Law  1993; página 40.

[14] (Comentario de la Mishná Nedarim 4:4 de Maimónides)

[15] Leyes Noájidas o más conocidas como las “ 7 leyes universales” que muchos de los rabinos y eruditos judíos dicen que se aplican a todos los pueblos.

[16] The First International Colloquium: Medicine, Ethics & Jewish Law ’93, página 55

[17] The First International Colloquium: Medicine, Ethics & Jewish Law ’93, página 56

[18] Tomado de www.medethics.org.il

[19] Entrevista al rabino Iosef Bitton. Diario La Nación, Buenos Aires, Argentina, 20 de mayo de 1998. Disponible en http://serjudio.com/dnoam/jbitton002.htm,