Conmemoración del día del Holocausto

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Conmemoración del día del Holocausto

El 1º de noviembre de 2005, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la resolución 60/7 en la que designó la fecha del 27 de enero Día Internacional de Conmemoración anual en memoria de las víctimas del Holocausto. Desde el momento que surgió dicha resolución, la Asamblea dispuso la creación de un programa de difusión sobre el tema “El Holocausto y las Naciones Unidas”, junto con medidas tendientes a movilizar a la sociedad civil en cuanto al recuerdo y la educación sobre el Holocausto, con el fin de evitar que ocurran actos genocidas en el futuro.

Desde su creación, el Programa de Difusión del Holocausto y las Naciones Unidas ha desarrollado un programa multifacético que permite la observancia anual de esta fecha, a nivel mundial, como el Día Internacional de Conmemoración, en memoria de las víctimas del Holocausto. Por supuesto, cada año, esta ceremonia resalta un tema diferente para recordar el Holocausto.

El Programa de Difusión, a su vez, ha colaborado en forma estrecha con los sobrevivientes del Holocausto para garantizar que la sociedad escuche y tome en cuenta sus historias a manera de advertencia en cuanto a las consecuencias del antisemitismo y otras formas de discriminación y se apoya además, en una misión adicional, que se encarga de combatir la negación del Holocausto, según lo establecido en la Resolución 61/255 de la Asamblea General.

Tras la aprobación de la resolución, el Secretario General de las Naciones Unidas describió este día especial como “un importante recordatorio de las enseñanzas universales del Holocausto, atrocidad sin igual que no podemos simplemente relegar al pasado y olvidar”.

Este actitud de las Naciones Unidas también se inspira en la existencia de un fenómeno mundial que se dedica a la negación del Holocausto: este movimiento se encarga de difundir cosa como que el exterminio masivo de judíos nunca ocurrió, o que la cifra de judíos fallecidos ha sido tremendamente exagerada o incluso que el Holocausto ni fue sistemático, ni fue consecuencia de una política oficial, realizadas por nazis, neonazis, seudo-historiadores que se han llamado a sí mismos como “revisionistas”, y son personas o entidades que no desean, o que no son capaces de creer, que tan inmensa atrocidad pudiera ocurrir en realidad; estos “revisionistas” se basan en el hecho que, incluso de que la Segunda Guerra Mundial terminara, se intentó negar el Holocausto. A pesar de la existencia de pruebas evidentes que se hallaban a la vista de todos, los nazis que participaron en la Solución Final (el exterminio de la comunidad judía europea) empleaban un lenguaje eufemístico con términos como “Solución Final” y “tratamiento especial” en lugar de gaseo, aniquilación y asesinato para ocultar al mundo sus actividades asesinas. Durante los dos últimos años de guerra, se ordenó a las unidades Sonderkommando a las que se había puesto a trabajar a en un programa secreto llamado Aktion 1005, que cavasen fosas comunes y quemasen los cadáveres. La intención de los nazis era de nuevo ocultar cualquier prueba de sus atrocidades.

 

Hoy en día, más de sesenta años después, todavía hay gente que rechaza por completo la idea de que el Holocausto ocurriera, o dice que no estaba tan extendido como en realidad lo estuvo. En buena parte del mundo sigue habiendo en activo “historiadores revisionistas” y otros seudo estudiosos. En 1978, un “grupo negacionista” de California creó el Institute for Historical Review (Instituto para la Revisión Histórica) y celebra conferencias internacionales; Paul Rassinier, académico francés y, uno de los fundadores de la escuela revisionista, declaró que durante la Segunda Guerra Mundial murieron solamente entre quinientos mil y un millón de judíos de forma gradual y debido a las malas condiciones físicas, sobre todo, no de forma sistemática a manos de los nazis. Rassinier afirma además, haber hallado a los millones de judíos que desaparecieron de Europa. Sostiene que el elevado número de judíos norteafricanos que se trasladaron a Israel, tanto antes como después de que se transformase en un Estado, no eran todos originarios del Norte de África, sino que eran judíos que huyeron de Europa antes de la guerra y durante ella.

En contra de lo anterior el mundo tiene la declaración del propio Dwight Eisenhower, general del ejército norteamericano, cuando fue a visitar el primer campo de concentración liberado por su tropa, Ohrdruf Nord, ordenando fotografiar todo para asegurarse que nunca se olvide la profundidad del horror nazi. “Las cosas que vi son indescriptibles”, comentó el general frente a miles y miles de cadáveres que evidenciaban lo peor.

Sin embargo, este fenómeno de negación permitió, en el mundo árabe y musulmán, que se formularan hipótesis varias, especialmente después de la Guerra de los Seis Días en Israel, que permitieron que hoy en día, en aquellos países, el negacionismo sea una creencia mayoritaria.

El esfuerzo que realizan las Naciones Unidas para difundir esta fecha de recordación tiene como base primordial que, de no ser por los horrores de la segunda guerra mundial, no se hubiera dado lugar a la creación de esta asociación como se conoce actualmente y con las funciones que ella posee.

Además, que el respeto de los derechos humanos de todos, sin hacer distinción por motivos de raza, sexo, idioma o religión, es uno de los mandatos fundamentales previstos en su Carta.

Cuando el entonces Secretario General de las Naciones Unidas, Kofi Annan viajó a Israel para inaugurar el Museo de la Historia del Holocausto en Yad Vashem, en marzo de 2005, recordó que “la repulsa al genocidio, al asesinato sistemático de seis millones de judíos y millones de otras personas fue también uno de los factores que promovieron la Declaración Universal de Derechos Humanos”. El Secretario General agregó que “las Naciones Unidas tienen la responsabilidad sagrada de combatir el odio y la intolerancia. Si las Naciones Unidas no están a la vanguardia de la lucha contra el antisemitismo y otras formas de racismo, niegan su historia y socavan su futuro”.

Para que el Programa de Difusión del Holocausto tenga mayor fortaleza a nivel mundial, se apoya en las actividades realizadas por otros organismos derivados de las UN, como son los UNIC, por sus siglas en inglés (Centro de Información de las Naciones Unidas) en lugares como México, Filipinas, Rusia y por los UNIS (Servicio de Información de las Naciones Unidas) en Austria, Irlanda.

 

El 27 de enero fue elegido para conmemorar el Día Internacional de Recordación del Holocausto porque en esa fecha, en 1945, el ejército soviético liberó el mayor campo de exterminio nazi, en Auschwitz-Birkenau (Polonia). Varios países conmemoran ya este día para recordar a las víctimas del Holocausto.

Para esta fecha, el 27 de Enero, las Naciones Unidas prepararon un material filmográfico extenso, dedicado a los niños, que se realizará en colaboración con el centro francés Memorial de la Shoah. Hay que recordar que cerca de nueve de cada diez niños judíos de Europa fueron asesinados durante la Segunda Guerra Mundial, es decir, casi millón y medio.

Otro de los eventos dedicado a los niños y jóvenes, es la proyección de un documental animado sobre la vida y el trabajo artístico de Petr Ginz, un niño judío de Praga que pereció en el Holocausto, en el campo de exterminio de Auschwitz cuando tenía 16 años, tras haber pasado dos años en el Campo de Tránsito de Terezin. Era un brillante muchacho que escribió un diario, cuatro novelas y creó 200 ilustraciones y dibujos durante su corta vida.

Este mismo documental, el 29 de Febrero, será exhibido en el Festival de Artes Fílmicos Judíos de Atlanta (AJFF por sus siglas en i9nglés).

Para el 31 de Enero habrá una conferencia internacional sobre las dimensiones internacionales de la enseñanza del Holocausto que se realizará en la sede de la UNESCO, en París.

El programa que tiene preparado la UNESCO incluye una conferencia magistral, titulada “Enseñar el Holocausto, un mensaje universal”, que estará a cargo del historiador Yehuda Bauer, profesor de la Universidad Hebrea de Jerusalém.

Luego seguirán tres sesiones de debate, tituladas “Desafíos actuales de la enseñanza del Holocausto”, “Enseñar los genocidios para prevenir y reconstruir” y “Nuevos horizontes para la enseñanza del Holocausto”.

La UNESCO también tiene programado la proyección del cortometraje “Les enfants cachés” Los niños ocultos), dirigido por Robert Bober y en el que la actriz francesa Anouk Grinberg lee cartas de niños que tuvieron que ocultarse.

Además, en la sede de Nueva York de las Naciones Unidas, comenzó a exhibirse el documental “Un momento de buenos deseos: Sueños y Esperanzas de los niños durante el Holocausto,” exhibición que saldrá a recorrer todos los museos de los Estados Unidos de Norteamérica.

El 27 de enero, en medio de la ceremonia principal, estará entre los oradores el catedrático Robert Krell, de Canadá, niño superviviente y psiquiatra que ha dedicado su vida a entender el problema de las familias supervivientes del Holocausto y su bienestar.

Por Otro lado, el museo Yad Vashem, organizó, a nivel internacional, las siguientes producciones

25 de Enero 2012: Exhibición fotográfica “-BESA Un código de honor: Musulmanes de Albania que rescataron judíos en el Holocausto” (fotógrafo Norman Gershman) el cual fue exhibido en Liechtenstein.

27 de Enero 2012: “’No es un juego de niños” exhibición llevada a cabo en la municipalidad de Madrid, España, en donde se pudo encontrar toda clase de juegos y juguetes, material artístico, y poético que le permitió a cada uno de los visitantes, “introducirse” en la vida de aquellos niños que experimentaron el Holocausto.

30 de Enero 2012: “Conmigo estamos 6 millones de acusadores” exhibición que se abrió en Linz, Austria, la cual marca el hecho de haber pasado 50 años después del juicio contra Eichmann.

Queda entonces a cargo de las instituciones como las Naciones Unidas y sus afiliados, el Museo Yad Vashem, que es el Museo del Holocausto en Jerusalém, que se aseguren, ahora y siempre, que las caras y las voces de los sobrevivientes y víctimas del crimen más grande de la historia sean vistos y oídos, porque aunque han pasado más de sesenta años de este genocidio, aún hay muchas historias que no se han contado, ya que hay que tener en cuenta que con el transcurrir de los años, la interpretación del Holocausto va cambiando de generación en generación y, para el beneficio de la humanidad, esta función de dichas organizaciones se constituye en una forma diferente de rendir homenaje a quienes fueron masacrados por una maquinaria de muerte sin precedentes en la historia de la humanidad y permite confrontar nuevas manifestaciones de odio e intolerancia, por lo que no puede ser olvidado… ni repetido.

 

 

29 de enero de 2012 – 5 de Shvat de 5772

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