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PorMax Stroh Kaufman

¿Es valioso ser judío?

REFLEXIÓN: ¿Es valioso ser Judio?

 

Ser judío, que es y que representa o que valor tiene?, veamos.

En el tratado de Avodá Zará, el Talmud cuenta que el Cesar envió a su sobrino Onkelós[1] a que salga a conocer el mundo, pues él sería el heredero del trono, y para poder ser un buen emperador había que conocer las necesidades del pueblo, tanto las económicas como las sociales.

Onkelós salió a cumplir con el pedido de su tío y como era de esperarse, él se encontró con el pueblo judío. No transcurrió mucho tiempo hasta que se dio cuenta de que la verdad estaba en el pueblo judío y no en el imperio romano.

Onkelós siguió averiguando e investigando hasta que decidió convertirse al judaísmo.
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Obviamente, esa no fue una decisión fácil para él, pues en esa época el imperio romano dominaba sobre la mayor parte del mundo, y él era el heredero del trono.

Y por supuesto que al convertirse al judaísmo, él perdería todo ese gran honor.

A pesar de la gran prueba que tenía delante de él, Onkelós decidió formar parte del pueblo judío, y después de convertirse no regresó al palacio real, pues naturalmente prefirió vivir entre los judíos.

Al enterarse de esto, el Cesar mandó una distinguida comitiva para que lo convencieran de volver al palacio, y de esta manera abandonar su nuevo camino.

Pero cuando los hombres de la comitiva se encontraron con Onkelós, éste comenzó a formularles preguntas que los convencieron de que no hay una mejor vida que la del judío, y todos ellos terminaron convirtiéndose.

Al llegarle esta noticia al Cesar, decidió enviar otra comitiva ordenándoles que trajeran a su sobrino sin hablar ni una palabra con él.

Ellos llegaron a la tierra de Israel, y sin decir ni una sola palabra, lo arrestaron.

Cuando estaban saliendo de la casa, Onkelós se acercó a la puerta y besó la mezuzá.

Él les preguntó: “¿Saben qué es esto?”.

“No” – respondieron.

Entonces Onkelós les respondió que eso era una mezuzá, y que se ponía en el marco de las puertas para que HaShem cuide a quienes están adentro.

“Y esta es la diferencia entre Adonai  y los reyes humanos” – agregó.

“Pues los reyes están sentados en sus tronos y sus soldados los cuidan, pero HaShem se comporta de manera opuesta, pues mientras sus hijos están sentados adentro, Él los cuida desde afuera”.

De esta manera, él logró convertir también a la segunda comitiva.

Cuando el Cesar se enteró de lo ocurrido, ya no volvió a insistir.

Se había dado cuenta de que el cambio que hizo su sobrino fue bien meditado, y no la consecuencia de un entusiasmo momentáneo, motivo por el cual no podría persuadirlo de volver al palacio.

Permitió un cambio total de tradiciones.

Este es un punto muy importante que aprendemos de nuestra reflexión:

La responsabilidad que tiene cada judío de demostrar mediante su comportamiento que hay una sola verdad y a ella todos pueden acceder, aprendiendo qué es lo que El Eterno pide de nosotros.


[1] Fue un Taná (sabio de la Mishná) del segundo siglo de la Era Común.

Nació en una adinerada y noble familia romana, se tiene noticias de que su padre se llamaba Kalonymus o Kalonikos, y que su madre era hermana del emperador Tito.

Onkelos fue quien tradujo el Pentateuco al arameo de acuerdo a las instrucciones de Rabí Eliezer y de Rabí Ioshua, con una calidad tal actualmente es considerada como la versión no hebrea oficial del Pentateuco.

Nos relata el Talmud que Onkelós era muy estricto y pío en la observancia de los preceptos, incluso superando al Patriarca Gamaliel II en rigidez y adhesión a la Torá y la Tradición.

Terminado de editar el 02 Septiembre, 2011 – 03 de Elul de 5771

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Un día como hoy, 16 de Tamuz

Un día como hoy, el 16 de Tamuz:

En una fecha anotada, en el equivalente al año 2000, el senador Yosef Lieberman de Connecticut, fue nominado como compañero de fórmula de Al Gore en las elecciones presidenciales, convirtiéndose en el primer judío nominado para este puesto por un partido político importante.

Lieberman, quien se considera a sí mismo como un judío observante, transformó el concepto convencional involucraba a la mayoría de los judíos seculares, quienes llegaron a pensar que había que “renunciar” a su condición de judío, para poder participar en la vida pública de los EUA.

De hecho, Lieberman fue elegido en gran parte debido a su observancia judía, que le valió la denominación, “la conciencia moral del Senado.” (De hecho, Lieberman ayudó a registrar a los votantes negros en el Sur durante la década de 1960, y asistió a la gran marcha histórica del año 1963 en honor a Martin Luther King, que buscaba llegar hasta Washington.)

En las elecciones presidenciales de noviembre de 2000, la dupla de Gore-Lieberman ganó el voto popular, pero registró una pérdida importante y significativa a nivel del Colegio Electoral, en la medida que la Corte Suprema intervino en la decisión respecto a la disputa que se originó en el estado de la Florida y que se conoció con el nombre de “papeletas mariposa” (butterfly ballots), costándole el puesto en la Casa Blanca.

Sin embargo, la publicidad que se generó en torno a Lieberman logró llenar de orgullo a millones de judíos estadounidenses.

Artículo terminado de elaborar el 18 de julio de 2011 – 16 de Tamuz de 5771

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La controversia de Persia

Un Poema

Cuando la historia comienza con un “vaiehí”,

seguro no se augura buenas nuevas para mí

si bien con parte del pueblo a Israel alegre volví

todos mis antiguos yerros aún no revertí

y caí en manos de Ajashverosh y de Vashtí.

 

Bajo el régimen de este dictador poderoso

rey de Persia, un imperio que cual un oso

dilapida vorazmente, déspota y monstruoso

vive en un palacio opulento y por cierto fastuoso

soberbio, rapaz, cruel, cambiante y engañoso.

 

Preocupado por palabras de Irmiahu el profeta

calculó que muy pronto el Galut se completa

no sea que bajo su reino la Geulá sea concreta

contaba los días ansioso y en forma secreta.

 

Cuando vio superada la predicción molesta

suspiró con alivio por su pesadilla impuesta

así el rey decidió organizar su majestuosa fiesta

pregonando que a él no le importa la plata que cuesta.

 

A la población de Shushán mandó convocar

incluidos los judíos para el pecado incitar

con vino fino y exquisiteces, exigió agasajar

desde el alto noble al plebeyo vulgar.

 

Pero lo más triste de toda esta convocatoria

especialmente para aquellos que tenían memoria

fue su desprecio al Templo en forma notoria

¡sus utensilios sean empleados en esta vil maniobra!

 

Los judíos estaban frente a un grave dilema

desde siempre en la diáspora un mismo problema

y en este caso bajo aquella presión extrema

concurrieron aceptando la terrible anatema.

 

Al final de la fiesta, en Shabat, el rey embriagado

decidió llamar a Vashtí para que esté ella a su lado

y mostrando su belleza, él sea ante todos adulado

y así hacer olvidar su oscuro ayer muy bajo valorado.

 

No pudo convencer a la reina malvada

que sintió su propia estirpe ultrajada

de repente con lepra se vio contagiada

y con insultos y burlas respondió acalorada.

 

El rey humillado llamó a los Sabios de la Torá

que respondieron que en Galut no tienen Nevuá

preso de su ira por su incontenible Ga’avá

de sus siete ministros, pues, requirió ideas, el rashá.

 

Vashtí recibió una terrible condena

se redactó un decreto que anunciaba su pena

¡que no se repita en cada hogar la bochornosa escena!

¡será reemplazada por otra reina en hora buena!

 

Al despertar más sobrio al día siguiente

se arrepintió de lo hecho profundamente

a un concurso anunció inmediatamente

y que toda bella doncella ante él se presente.

 

Entre los judíos era Mordejai, el justo y anciano

maestro de niños, y también honorable cortesano

del Sanhedrín de otrora, valioso miembro veterano

y de Shaúl, el rey de Israel, un descendiente lejano.

 

Protegía a Esther, su prima hermana

que no la lleven a la corte pagana

era, de ella, tutor desde edad temprana

pero sorprendida, la secuestraron de mala gana.

 

Pobre muchacha, celosa de su castidad

hechizaba a todos con su gran bondad

y solo por ella, el rey sintió debilidad

Sin embargo, ella calló su identidad

guardó su secreto con responsabilidad

y cuidó aun más su espiritualidad.

 

Mordejai, intranquilo, velaba por su bienestar

y los pórticos del palacio solía frecuentar

desde ese sitio, Providencial, se pudo enterar

que dos sediciosos al monarca querían matar.

 

Fue así que se escribió en los anales reales,

pero de merecido premio ni hubo señales

es la Salvación de D”s que se adelanta a los males

en este mundo no hay errores ni casualidades

todo lo que ocurre siempre responde a causales.

 

Pasaron los años, y ascendió el malvado Hamán

ególatra, exigía honores de todos con gran afán

quienes su ejemplo soberbio imitarán

aprendan cómo terminó él y su nefasto plan.

 

Por orden del rey, se le inclinaban todos

pero Mordejai se negaba de todos modos

lo increparon y amenazaron contrariados

y a Hamán lo delataron estos malvados.

 

Puesto que aquel lo hacía por su religión

decidió Hamán vengarse de toda su nación

y para elegir la fecha de su ejecución

dejó a las suertes  su adivinación.

 

Creyó que el 13 de Adar le salió arbitrario

pero D”s mucho antes ya fijó el calendario

pedir permiso al rey entendió necesario

agregando una gran suma, pues era millonario.

 

 

Dijo: “Estos judíos están desunidos

no cumplen Mitzvot, pues están adormecidos

son vagos, perezosos y entumecidos

y a su D”s ya no le importa, está envejecido.

 

Ajashverosh agradeció la idea brillante

renunció a la suma de dinero exorbitante

su anillo entregó y se convirtió en firmante (¿y accedió al instante?)

co-responsable de un decreto tan aberrante.

 

Mordejai se enteró y a la plaza marchó

frente al palacio real su ropa desgarró

desafió en público los códigos, lloró y gritó.

La reina cuando de esta conducta se enteró

una muda de ropa limpia a él le envió

pero Mordejai no aceptó y al emisario indicó

que su pueblo en la trampa de Amalek se hundió.

 

Que la reina vaya al rey de inmediato

y que responda ante el infame alegato

que exponía a su pueblo al asesinato

para que anule el decreto vil e insensato.

 

“Ir así, sin que me llame, es muy peligroso

de no ser llamado el acceso es tan riguroso

y de no ofrecer su cetro en talante generoso

el fin de quien entre será muy doloroso”.

 

“No creas que estás a salvo en tu palacio

quién sabe si no es por esto que cubres este espacio

D”s espera de tí un gran sacrificio

llegó el momento de romper tu silencio”.

 

“Pues ayunen y recen todos por mi estos tres días

y hagan Teshuvá de los pecados y las rebeldías

reemplacen por modestia las altanerías

y que HaShem vea y se apiade por las agonías”.

 

Si bien era Pesaj, todo judío cumplió

y la Mitzvá de Matzá ese año omitió

con sus súplicas el propio Cielo estremeció

y HaShem, en las Alturas, el decreto anuló.

 

Al tercer día, se aprestó Esther

Vestida de reina a Ajashverosh fue a ver

sin la certeza aún de poder merecer

que a su querido pueblo logre socorrer.

 

Al divisar a la reina, al rey le dio pena

al extenderle su cetro, ella dijo serena:

“Invito a Su Majestad que venga a la cena,

Y si viene Hamán será más completa y amena”.

 

“Cenar contigo será un placer

y tus pedidos he de satisfacer

hasta medio reino te puedo ofrecer

sólo el Bet haMikdash jamás podrá ser”.

 

 

Sentados, comiendo, el rey volvió a insistir

pero prefirió Esther la invitación repetir

orgulloso Hamán por tal cena compartir

estalló de ira al Mordejai advertir.

 

“Vé al jardín y prepara una gran horca”

sugirieron amigos, y su esposa, muy oronda

“pide permiso de tu amigo, el tonto monarca

Casi es tuyo el trono que tanto te importa”.

 

El rey en su aposento no podía dormir

la conducta de Esther quería dirimir

la presencia de Hamán no podía digerir

¡¿será que entre ambos lo querrán destituir?!

 

El libro de su historia solicitó

y allí el nombre Mordejai apareció

y en ese momento se le recordó

que a aquel buen hombre nunca agradeció.

 

Afuera los pasos de Hamán impaciente

– nada sucede por mero accidente –

Ajashverosh preguntó, pues, a su confidente

cómo premiar al mejor de toda la gente.

Pensando solo en sí indecentemente,

Hamán pidió la corona inmediatamente

y ser paseado portándola abiertamente.

 

“¡Pues lleva de inmediato a Mordejai el judío!”

“¡¿pero no será ese – justo ese que es enemigo mío?!”

“¡Así es!” – respondió el rey en un estilo muy frío.

Y así se humilló Hamán frente a todo el gentío

Ya de vuelta en casa, sintió de todos el vacío

¡Se dieron vuelta las cosas al traicionero bravío!

 

Nuevamente a comer los tres al palacio

el rey a la reina le mostró su aprecio

Esther respondió y denunció el artificio

señaló a Hamán, trepador y asesino de oficio

quien a ella y a su pueblo mataría con su truco sucio

y que al imperio le causarían un enorme perjuicio.

 

Abrumado y sorprendido por la revelación

negó el ruego de clemencia y absolución

y con Jarvoná subrayando la confabulación

a Hamán mandó a la horca de su propia creación.

 

A Mordejai lo nombró sobre su ministerio

y nuevas misivas envió a todo el imperio

permitiendo a los judíos defenderse a criterio

posicionándolos contra todo adversario.

 

Los Iehudim adentraron la Ieshuá

y revalidaron su apego a la Torá

en el Cielo confirmaron lo que hicieron acá

el Iom Tov reforzaron con más Simjá

sintieron el privilegio de poseer Brit Milá

y Tefilín cumplieron con más Ahavá

 

 

Finalmente el 13 de Adar llegó

y por su vida el pueblo por doquier luchó

Hashem su victoria les aseguró

y a los hijos de Hamán el perverso entregó

 

Esther pidió para la posteridad

que el Sanhedrín le dé legitimidad

por la Teshuvá que hicieron con sinceridad

y la ayuda que recibieron en su necesidad

 

Se celebre Purim el 14 por la eternidad,

en cambio el 15 de Adar en toda aquella ciudad

que esté amurallada desde la antigüedad

como Ierushalaim – por su singular cualidad.

 

Mishloaj Manot envíen en señal de hermandad

y a los pobres regalos en fraternal solidaridad.

tras el disfraz de la historia vean Quién está de verdad

agradezcan por siempre a la Única Autoridad

Quién una vez más nos rescató con Su bondad.

 

Purim Sameaj!

 

 

 

 

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EL ABORTO DESDE EL PUNTO DE VISTA JUDIO.

HABLEMOS DEL ABORTO

Hablar del  aborto es entrar a discutir un tema “picante y espinoso” para cualquier persona, independiente de si tiene una postura científica o religiosa ante el tema y siempre generará controversias: quien lo hace,  cuando se hace,  o por que se practica, son las preguntas clásicas y más comunes; las leyes de algunos países también han sido motivo de controversia por el mismo aspecto: no hay nada definido ni un estándar sobre el cual establecer parámetros definidos.

Entrar a considerar una definición, también genera discusión: sin embargo, se parte de la base de que, el aborto significa, en general, “la interrupción del curso normal del embarazo, ante cualquier circunstancia”.

La primera pregunta para entrar a considerar el tema del aborto es ¿Cuándo comienza la vida?

Con relación al comienzo de la vida en el ser humano, tenemos una anécdota: En cierta vez se realizó un debate público con la presencia de tres panelistas: un médico, un filósofo y un rabino. La discusión era: “¿Cuándo comienza la vida?”.

El médico se puso de pie y expuso que la ciencia médica ha demostrado inequívocamente que la vida comienza una vez que el óvulo ha sido fertilizado.

El filósofo, extremadamente pragmático, propuso que la vida no puede ser considerada como tal hasta tanto el niño no fuera una entidad viable por sí misma, es decir, una vez retirado de la madre.

El rabino se acercó lentamente al podio y, muy confiado, dijo: “Señores, ¡la vida comienza cuando los niños han crecido y se mudan a otra casa!”

 

Como nos dimos cuenta por la anécdota anterior, la respuesta acerca del origen de la vida es tan controversial, como el mismo aborto y, la bibliografía que podemos encontrar al respecto, es muy extensa y pasa, desde el punto de vista de los naturalistas hasta los metafísicos abarcando los aspectos genéticos, psicológicos, sociológicos, antropológicos o jurídicos hasta aquellos más teológicos y místicos, a través de múltiples posturas, definiciones e interpretaciones.

Dentro de esta escala se encuentra el argumento que no existe un instante natural determinado para tal definición, basándose en que la concepción no es un proceso conformado mediante un espectro discreto sino más bien uno continuo implementándose en el transcurso de diez a veintidós horas, dependiendo de las etapas contempladas, desde el recorrido de los espermatozoides hasta la penetración en el óvulo y la formación del cigoto, continuando por la postura de ser en el momento de la gastrulación o etapa formativa del embrión  o  tercera semana a partir de la fecundación, ya  que en ese instante se ha definido si hay uno o varios cigotos, y con ello se determina si es un único ser o un embarazo múltiple.

Luego continúa en la opinión de quienes se basan en la detección de actividad cerebral, que ocurre en la octava semana de la gestación, donde el embrión ha completa su organogénesis y allí se ha formado un circuito básico de tres neuronas con capacidad de reflejos ante algunos estímulos.

De allí se pasa a otra etapa en la que apoyan la formación de la vida en la vigésima semana donde el desarrollo del tálamo permite la integración del sistema nervioso y, también hay quienes aseguran que este proceso se da en el momento que se conforman las redes neuronales básicas, y se registra la aparición de patrones de actividad cerebral reconocibles, sucediendo esto entre las semanas veinticuatro y veintisiete a partir de la concepción, puesto que para muchos, la ausencia de actividad cerebral es la actual decisiva definición de muerte y a su vez, es la actividad cerebral la que va a diferenciar la especie humana de las otras especies, al catalogarla como una “especie con capacidad de raciocinio”.

Por último, hay quienes consideran que el inicio de la vida se da  en el momento en que se produce la manifestación de claros rasgos antropomórficos asociado a un desarrollo avanzado en sus extremidades y maduración orgánica con capacidad de movimientos independientes.

Al entrar poco a poco a analizar el tema, nos damos cuenta que el aborto es un problema tan antiguo como el hombre mismo y, a pesar de ello, la Torá no habla específicamente de este tema.

El judaísmo, sin embargo, cuenta con una gran cantidad de estudiosos prolíficos que han hecho aportes a la Torá y el Tanaj, por supuesto inspirados en lo que Adonai les ha dictado y, además, apoyados en los avances científicos de cada época, puesto que sabemos que muchos de ellos no sólo estaban dedicados al judaísmo sino a varios de los campos de la ciencia: Ejemplo, Maimónides.

Sin embargo, la Torá no debe ser vista como un libro plano  y sus palabras como superficiales: ella es muy clara cuando dice: Shemot / Éxodo 20:13  “No matarás (no asesinarás)”.[1]

Thou shalt not murder.                                                                                                                                                                        Lo tirtzaj

¿Qué quiere decir con esa frase? La Torá nos trae otra sentencia: Shemot / Éxodo 21:23 “Si hubiera muerte (daño), entonces pagarás vida con vida”

But if any harm follow, then thou shalt give life for life…                                                                                                      Veim esón  yiyé venatáta néfesh tájat néfesh

Nos preguntamos entonces: ¿Acaso la vida de un niño vale menos que la de un adulto?

Comencemos analizando que nos dice la halajá respecto al feto:

Nuestros sabios, a partir de las normas de la halajá nos dicen que debemos considerar al feto como un ser humano completamente formado, aunque no igual; no es igual puesto que el feto no está en el mismo nivel espiritual ni físico que una persona, aunque, en la mayoría de los ocasiones, se le suele tratar como a cualquier otro individuo:

¿Cuál es el por qué este concepto?

Porque generalmente se intenta no agredir ni lesionar al feto, como no se hace con ninguna persona, pero la Torá es enfática en estimular el hecho de que se generen sanciones a toda persona que le produzca algún daño a la mujer embarazada, sin importar que esta lesión, aunque sea realizada sin intención alguna, termine causando en la mujer, un aborto.

La Torá claramente nos habla de un resarcimiento monetario por causar un aborto lo cual suele ser interpretado por algunos rabinos como indicación de que el aborto no es un crimen capital[2] y por otros como una mera indicación de que no se ejecuta a alguien por realizar un aborto, a pesar de que es un tipo de asesinato[3].

No se ha podido llegar a un acuerdo respecto de si la prohibición del aborto es bíblica o rabínica. Sin embargo, se toma en cuenta  que el feto se convertirá en un ser humano, en su tiempo,  y debe haber una razón muy convincente para permitir un aborto[4].

Otro de los aspectos que tenemos que revisar es lo que han escrito nuestros sabios en el Pirké Abot: “En contra de tu voluntad has sido creado y en contra de tu voluntad, has nacido; en contra de tu voluntad tu vives y, en contra de tu voluntad, falleces.  (4:22).”

Para apoyar parte de estos estatutos revisados, los diferentes países del mundo, y especialmente en el Estado de Israel, han creado un concepto que se podría llamar “ley básica”, que es la que se encarga de “proteger la libertad y la dignidad de cada individuo en particular”: con esta ley se quiere decir, a grandes rasgos, que cada persona tiene el derecho a la privacidad y a la intimidad en su vida; el dominio personal no debe ser invadido sin su consentimiento.

 

La segunda pregunta que nos hace entrar en debate es, ¿Qué podría significar la dignidad humana desde el punto de vista de la halajá?

La dignidad humana significa el hecho de no degradar ni humillar la imagen divina en el ser humano[5]

 

Como quedó anotado con anterioridad, el feto para el judaísmo, no tiene la misma categoría de una persona: entonces surge la inquietud: “un feto ¿no tiene dignidad?”

 

La respuesta que dan muchos autores al respecto, por ser una pregunta difícil de resolver no es que el feto no tenga dignidad sino que “hasta que el bebe no nazca, no tiene los mismos derechos que una persona”; este individuo que está en formación, no tiene identidad como tal, pero se diferenciará de la madre, en el momento del alumbramiento; mientras no llegue a ese momento, el feto es parte de la madre sin identidad propia, “el muslo de la madre” o “una de sus extremidades” según el Talmud (Hulin 58 a).

La dependencia entre ambos desaparece luego del alumbramiento, cuando la criatura se transforma por la acción de Adonai, de una vida potencial, en persona animada, con neshamá, alma vital, limpia, un ser independiente con derechos y obligaciones, y esto teniendo muy en cuenta el concepto de que, durante el período del embarazo, el feto aprende TODA LA TORÁ y cuando nace, un ángel toca sus labios para hacer que se le olvide todo lo aprendido.

Otra referencia del Talmud, que apoya la idea anterior se encuentra en el Talmud Babilonio, Oholot 7:6, que dice que un niño nonato posee el estatus de “vida humana en potencia” mientras que su cabeza no ha emergido de las entrañas materna;  además establece lo siguiente: “desde el momento que su cabeza ha emergido está prohibido tocarlo (quitarle la vida), pues una vida no tiene precedencia sobre la otra” (Sanhedrin 72b).

 

Hemos tocado, tal vez la parte más importante que tiene en tema del aborto y es la “aparición del alma en el cuerpo”. ¿Desde qué momento se puede hablar que el feto tiene alma?

 

El primer origen que se tiene registrado en documentos, acerca de la aparición del alma en el feto[6] , para la opinión rabínica, se basa en una conversación registrada en el Talmud entre el Emperador romano Antoninus y el Rabino Yehudá HaNasí (el Patriarca), quien fuera el recopilador de la mishná[7] entre los Siglos 2-3 de la era común y, que fue documentada de la siguiente manera:

“Antoninus le preguntó a Rabi Yehudá HaNasí (el Patriarca): ¿Cuándo adquiere el alma el feto: en el acto sexual o en el nacimiento?

Rabi Yehuda le contestó, en el nacimiento: ante ello Antoninus le dijo: ¿Puede permanecer la carne 3 días sin sal y no podrirse?”

Con este tipo de conversación el rabino Yehudá comprendió que pueden transcurrir hasta 3 días en que el espermatozoide fecunde al ovulo, con lo que cambia su opinión[8]; la mayoría de los rabinos posteriores a esto volvieron a la posición de que el alma se adquiere en el momento del nacimiento, pero siempre bajo el concepto de que “el momento de adquisición del alma es uno de los secretos del Eterno, que será revelado cuando venga el Mesías”[9];

Algunos más actuales, y aprovechándose de los avances de la tecnología como son la fertilización in vitro y la clonación, dicen que el alma  aparece en el mismo momento de la fecundación, porque el procedimiento usual en FIV es el de tomar varios óvulos de la madre, de manera que la mayor cantidad de ellos sean fertilizados e implantados. Si, por ejemplo, se han fertilizado diez de estos óvulos, resultaría contraproducente implantar los diez.

Probablemente morirían todos. Lo más probable es que el médico implante tres o más, con la esperanza de que uno “prenda”.

Entonces, surge el problema en cuanto al correcto modo de proceder con los óvulos restantes.

La halajá, para quienes están de acuerdo con el punto de vista mencionado, diría que no podemos matarlos, pero tampoco, tenemos la obligación de implantarlos. Entonces, deberán ser preservados por un proceso de congelamiento profundo hasta que venza su propia vida, aproximadamente de tres años.

Rashi, comentarista talmúdico del Siglo 12 de la era común, dijo: lav néfesh hu: “no es una persona”[10]

Mientras que el Talmud dice: ubar yérech imó: “el feto es como el muslo de su madre”.[11]

La prueba de esta aseveración del Talmud está contenida en dos ejemplos de la misma fuente:

El primero que dice que el vender una vaca, que después de la venta se descubra que está preñada, el ternero pertenece a quien compró la vaca sin que implique compensación para quien la vendió;

El segundo se relaciona con el hecho de la conversión de una mujer al judaísmo: si ella está embarazada, el bebé a nacer no requiere de conversión después del nacimiento[12].

 

Fin de la primera parte

 

 

 

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TERMINADO DE ELABORAR EL 18 DE ABRIL DE 2011 – 14 DE NISAN  DE 5771.

 

 


[1] Éxodo / Shemot 21:22-23. La traducción que ha sido usualmente aceptada en muchos de los textos es “No matarás”; sin embargo, la intención de la palabra en hebreo, es decir “No asesinarás” ya que los conceptos varían aunque sean muy parecidos: el que asesina, lo hace generalmente enfrentando a una víctima que no está en capacidad de defenderse, mientras que el que “mata” generalmente lo hace en combate, como nos lo suponemos en las diferentes historias, por ejemplo, en la conquista de Canaán por Yehoshúa Ben Nun; en la defensa y reorganización también de Canaán por el David HaMelej; también en los casos en los cuales los jueces condenan la “hechicería” y/o los actos de violencia y había que ejecutar la pena de muerte (con medidas que conocemos como el apedreamiento).

 

[2] Ashkenazi, Rab Yehudá, Beér Hetiv, Jóshen Mishpát 425:2

[3] Tenemos en los textos halájicos la consideración de que si un profesional de la medicina ha causado una muerte y, por ello toma conciencia de que tuvo comportamiento negligente, debe ser exiliado. (Tur and Shulján Arúj, Y.D. 336:1).

[4] Si bien existe el debate entre los rabinos si el aborto es una prohibición bíblica o rabínica, todos están de acuerdo sobre el concepto fundamental de que básicamente, el aborto está permitido solamente para proteger la vida de la madre o en otras situaciones extraordinarias. La ley judía no permite un pedido de aborto sin una razón apremiante que lo justifique.

[5] Tomado de New Horizons in Medical Ethics, The First International Colloquium; Medicine, Ethics & Jewish Law  1993; página 33

[6] Ensoulment – término en inglés que utilizan los textos de referencia para describir el proceso de “adquisición del alma”

[7] Mishná proviene de la palabra shaná que significa repetir: recopila en 6 tratados, la enseñanza de la tradición oral.

[8] Series educativas Nº 5 del Religious Coalition for Reproductive Choice.

[9] Series educativas Nº 5 del Religious Coalition for Reproductive Choice

[10] Series educativas Nº 5 del Religious Coalition for Reproductive Choice.

[11] Series educativas Nº 5 del Religious Coalition for Reproductive Choice.

[12] Series educativas Nº 5 del Religious Coalition for Reproductive Choice.