Category Archive Parashot

PorMax Stroh Kaufman

En qué estaremos fallando?

¿En qué estaremos fallando?

Haftará Isaías / Yeshaia 1:1

La Haftará de esta semana concluye la serie de tres semanas de referencia al exilio del pueblo judío y la destrucción del Beit HaMikdash. Esta lectura se registra como el mensaje más fuerte de reprimenda alguna vez entregado al pueblo judío. El profeta Isaías describe la conducta moral de los judíos de ese entonces, como la más corrupta y perversa desde los días de Sdom y Guemará (Sodoma y Gomorra). Considera este comportamiento incluso peor que el de los animales, y lo describe así: “El buey conoce a su dueño y el asno la mano de su dueño que lo alimenta, pero mi país, Mi Pueblo no sabe, no me conoce y ni siquiera Me considera. ¡Ay de los culpables, de los pecadores, de los malvados y los que corrompen niños para que olviden a Hashem y deshonren al Santo de Israel! “(1:3-4) Isaías continúa la haftará con duras palabras de castigo, diciendo: “¿Por qué debería seguir siendo castigado si  continua aumentado su extravío? De pies a cabeza no hay mancha clara, sólo puñaladas, contusiones y heridas abiertas. Pero ellas no han sido tratadas, no han sido vendadas, ni siquiera suavizadas”. (1:5-6) El profeta con ello indica que después de todos los golpes que ha recibido el pueblo judío, ni siquiera ha hecho el mínimo intento de rectificar sus faltas.

Isaías continúa su arenga contra el pueblo judío  al ver la forma en la que ejercían servicio religioso en el Beit HaMikdash atacándolos también, desde ese punto de vista. Expresó que Hashem estaba disgustado con sus sacrificios y que estaba carente de interés con relación a su servicio religioso. Dice Hashem, “Cuando vienes a verme, ¿alguien te preguntó si podías pisotear mi patio? ¡No continúes trayendo tus inútiles ofrendas! ¡El Incienso que usas me repugna! ¡Son intolerables sus reuniones en Shabat ni en Rosh Jodesh; desprecian sus festivales y sus celebraciones, lo que se torna demasiado molesto para mí! “(1:12-13) En lo anterior, el profeta expresa cómo el pueblo judío realiza sus actividades, pero remarca cómo ellas carecen de sinceridad; señala cómo hacen sus reuniones en el Beit HaMikdash, durante las temporadas festivas, pero no dedican adecuadamente los esfuerzos hacia Hashem, pero sí a favor de ellos mismos. Incluso hace énfasis en cómo sus oraciones, que son la línea directa con Hashem, son rechazadas. Isaías dijo en nombre de Hashem, “Cuando te extiendas tus manos en actitud de súplica voy a ignorarte, y no voy a escucharte porque tus manos están llenas de sangre.” (1:15) Con estas palabras Isaías dice que Hashem ha, literalmente cerrado la puerta, a su pueblo, y no estaba interesado en ver o escuchar de ellos nunca más.

De repente, descubrimos un cambio completo de la naturaleza de la arenga y el profeta extiende al pueblo judío una invitación abierta. Les dice: Hashem habla y dice, “Por favor, ve y reconcíliate; si tus pecados se asemejan a la grana, ellos serán blanqueados como la nieve y si son de un profundo rojo carmesí, serán como la lana blanca; Si consientes y escuchas, vas a comer de la bondad de la tierra. “(1:18,19) Esta solicitud indica un cambio total de actitud. Momentos antes, el profeta proclamaba que Hashem no tenía absolutamente ningún interés en su pueblo y despreciaba su pataleo en Su Templo. Hashem estaba tan enojado y disgustado con ellos que Él les cortó todas las líneas de comunicación. Pero ahora, en un pasaje posterior, Hashem estaba dispuesto a aclarar y blanquear al pueblo judío para que parecieran los más brillantes copos de nieve…

La respuesta a este desconcertante mensaje, se encuentra en las palabras de Jazal cuando hace un análisis de cómo se identifica el pueblo judío en el Shir Hashirim, o Cantar de los Cantares; allí, Shlomo Hamélej (El Rey Salomón) presenta los sentimientos del pueblo judío durante sus últimos momentos antes de su amargo exilio de su tierra natal. Se describen de la siguiente manera: “Yo estoy dormido, pero mi corazón está despierto.” (5:2) Rashi, citando las palabras de Jazal, dice que, a pesar que el pueblo cayó en un profundo sueño, abandonando el servicio al Todopoderoso, el corazón del pueblo judío, siempre permanecerá despierto y el contacto interno entre El Eterno y el corazón judío nunca podrá ser desconectado.

El mensaje del pueblo judío hacia Hashem ha sido solicitándole para que Él pase por alto sus atrocidades y se centre en su esencia interior. Incluso si la expresión externa del pueblo judío muestra total desinterés hacia Su Creador, el vínculo interno entre Hashem y Su pueblo permanecerá por siempre. Aunque esté enterrado debajo de muchas gruesas capas de indiferencia que recubran su corazón, este es un sentimiento puro y sincero por su verdadero padre amado, Hashem. Si bien es cierto que sus acciones no aparentan interés hacia El Todopoderoso, es un hecho es que el corazón judío siempre podrá ser motivado. Hashem siempre se puede llegar al fondo de sus corazones y restablecer el diálogo en Su servicio perfecto.

Gracias a este concepto, podemos entender el cambio repentino de la dirección de la arenga en esta Haftará. Aunque el comportamiento del pueblo judío sea y haya sido verdaderamente repugnante, esto sólo representa las capas externas de su corazón: cuando se dirigían hacia Hashem,  El les indicaba, en las más duras expresiones, que Él no tenía ningún interés en su pueblo. Sin embargo siempre hay una dimensión interior que establece la conexión con el pueblo judío; es equivalente a una débil señal, desde lo más profundo de ellos, que les llama, para volver a su verdadera fuente de la existencia, que es  Hashem. Cuando el pueblo toma conciencia de esta esencia interior, entonces Hashem invita a todo su pueblo, para ser limpiado y que brille como relucientes copos de nieve.

Este ha sido es el secreto oculto de la existencia eterna del pueblo judío. Desde el punto de vista de sus acciones, a veces, parecen caer en un coma profundo, y desarrollan un tipo de conducta inmoral jamás inconcebible. No demuestran ningún interés interno para estar con Hashem o cualquier sinceridad para servirle. Pero Hashem, el corazón y el pulso de la nación judía debe permanecer conectado a su pueblo. Su amor por ellos es tan ilimitado que Él nunca se da por vencido. Y así, cuando sus acciones son transformadas en eventos totalmente corruptos, El Eterno los llama a reconciliar, y les informa que Él está dispuesto a hacer cualquier cosa por ellos. Si el pueblo está dispuesto a regresar, Él también lo limpiará y le hará iluminar como si fueran copos de nieve. Este tipo de diálogo refuerza el hecho de que HaKadosh Baruj Hu, siempre se preocupa por nosotros y está a la espera, siempre, de nuestro regreso. Él constantemente anhela ese momento glorioso cuando todo su pueblo reflejará el nombre de nuestro mes, Av, donde proclamaremos: “¡Tú eres nuestro (Av) Padre y nosotros somos Tus hijos!” Que este día llegue pronto en nuestros tiempos, especialmente por los momentos que estamos atravesando, en el conflicto actual con Hamás y otros grupos rebeldes e insurgentes.

¿En qué estaremos fallando?

02 de Agosto de 2014 – 07 de Av de 5774

PorMax Stroh Kaufman

Parasha Pinjas

Parasha Pinjas

Y el conflicto con Hamás

La Parasha Pinjas nos enseña, según la revisión de un rabino contemporáneo (1), como podemos actuar con relación al conflicto con el grupo radical Hamas

Como Pinjas nos enseñó, a veces un acto de violencia promueve la paz.

Al final de la lectura de la Torá de la semana pasada, se nos dice que uno de los líderes de las tribus de Israel ha cometido un acto inmoral, violando deliberadamente los Mandamientos. Lo hizo descaradamente, “en tu cara”, desafiando a Moshé y a todos los hijos de Israel. Todo el mundo estaba llorando, pero Pinjas sabía lo que tenía que hacer: recoger una lanza. Y ¿cómo respondió El Eterno? Por la lectura de esta semana, Él otorgó a Pinjas Su Pacto de la Paz.

No tenemos profetas hoy en día, pero no hay que hacer mucho razonamiento para entender que no hay maldad en matar a los bárbaros que están empeñados en matarnos (como pueblo de Israel).

Para los ofendidos por mi uso de los bárbaros plazo, no ofrezco disculpas. Estos no son los seres humanos civilizados que tienen los mismos valores que tú y yo. Las personas que dirigen sus ataques contra las mujeres y los niños, hospitales y guarderías, son bárbaros. Las personas que proclaman en voz alta que “celebrar la muerte”, son bárbaros. Las personas que llevan a sus propios hijos a los edificios después de que han recibido una llamada telefónica de la IDF advirtiéndoles de que el edificio está a punto de ser destruido, son bárbaros.

Está claro que Israel está haciendo un esfuerzo máximo para minimizar las bajas civiles. Cuando los bárbaros tienen sus familias se reúnen en la parte superior de la cubierta del edificio, las FDI cambian su objetivo y no lo destruyen. Cuando los bárbaros lanzan un misil al lado de un edificio de viviendas o en la oficina, las FDI los esperan hasta que puedan centrarse en el objetivo en forma precisa. Muchas veces que han fijado sus objetivos en los vehículos que son conducidos por líderes de Hamás y la Jihad Islámica, a la espera hasta que no haya peatones cerca. Incluso han destruido edificios enteros, con mínimos daños en las residencias cercanas.

Así que oramos por la seguridad de los soldados. Oramos por la seguridad de todos los civiles, en cualquiera de los lados. Y cuando Hamas decida abandonar el camino del terrorismo y decida unirse a la civilización, nadie tratará de matarlos. Pero mientras tanto, el terrorismo debe ser detenido.

Como alguien lo expuso antes, “si Hamás depone las armas, no habrá guerra, y si el IDF depone las armas, no habrá Israel.” Y en su esfuerzo por proteger las vidas, las FDI van a matar a los terroristas. Habrá algunas “víctimas palestinas,” la mayoría de ellos, de acuerdo a todas las cuentas, han sido terroristas activos y otros a los que les advirtieron que abandonaran los edificios que sirvieron como centros de operaciones o lugares de almacenamiento de misiles, y en su lugar, se adentraron en ellos. A veces, la búsqueda de la paz requiere de hacer la guerra, y nuestro pesar es  por las víctimas las cuales deben ser atemperadas por el conocimiento de que el ejército israelí está llevando a cabo la paz, no la guerra.

Esto es lo que nos enseña la Parasha Pinjas, hoy.

(1)    Respetando las leyes del derecho de autor, se publica el nombre del autor: es el Rabino Yaakov Menken; sin embargo, la fuente se reserva para disminuir la probabilidad de comentarios y/o actos antijudíos hacia esa persona, pero el artículo es fiel traducción del mismo.

 

12 de julio de 2014 – 14 de Tamuz de 5774

PorMax Stroh Kaufman

Parasha Beshalach 2014

Parasha Beshalach 2014

Está escrito en la Parashá (Beshalach):

Mas tú, alza tu vara y extiende tu mano sobre el mar y hiéndelo, para que vayan los hijos de Israel por en medio del mar, en seco.

Veatá harém et matjá uneté et yadéja al hayám uvekaéhu veyavóu benei Israel betój hayám bayabashá.

Rememoramos en esta parashá entonces, el paso del Pueblo de Israel en medio del mar: ¿A qué costo? ¿Qué beneficios podemos obtener de ello?

Repasemos la historia de Najshón Ben Aminadav: Los judíos en ese momento, se ven involucrados en una situación de alto riesgo: los egipcios están tormentosamente cerca y algunos de ellos suplicaban porque se les permitiera regresar a Egipto en lugar de tener que fallecer en el desierto: sin embargo,  Najshón, de la tribu de Yehudá, decide meter sus pies al mar, en una actitud que nuestros sabios llamaron mesirut néfesh (autosacrificio o entrega total)… Najshón continúa su caminar hasta que el agua le llega a los tobillos, a las rodillas, a la cintura, e incluso su pecho, y el mar, no se abre. Najshón no se rinde: continúa su caminar y el agua le llegaba hasta el cuello, finalmente, a las narices, en ese último momento… el Mar Rojo, el Yam Suf, se abrió: en ese instante, Najshón pasó a través del mar, y todos los judíos corrieron detrás de él.

Cuando Najshón ingresó al mar, no pensó en sí mismo o en su realización personal, sea material o espiritual; Él sólo podía suponer que existían metas, al final del Éxodo, que eran, la Entrega de la Torá y el paso a la Tierra Prometida. Por consiguiente, su único deseo fue el de llegar al otro lado. No importan los obstáculos, su resolución no se vería debilitada. Ni siquiera el mar podría interponerse entre él y las promesas de HaShem; era consciente de una única cosa: obedecer el mandamiento del Todopoderoso.

La Partición del Mar nos trae una o quizás varias enseñanzas: la primera de ellas es a reconocer que cada uno de nosotros tiene una misión que cumplir y a que nos esforzarnos en conocerla, para poder hacer de ella, una realidad: Nuestros sabios nos ensañan que lo que hagamos, repercute en todo el universo y por ello, nuestra misión tiene que ser realizada con toda la dedicación que se merece, porque de ello depende el cumplimiento de la promesa que el Todopoderoso nos tiene destinado, sea en este mundo y con mayor razón, en el Olám HaBa, el mundo venidero… quizás otra enseñanza es que debemos estudiar y diseminar la palabra de la Torá (como ya habíamos revisado en un artículo anterior), no sólo por el hecho de que el Eterno nos ha puesto como Luz entre las Naciones, sino porque somos una Nación de Sacerdotes; ello implica que, estudiando y diseminando la palabra de la Torá hacemos que cada día se vea más cerca el final de nuestro éxodo, la llegada de la Era de la Redención y del Mashíaj, la cual se hará manifiesta a través de un milagro paralelo al de la Partición del Mar, que encontramos en Isaías / Yesháia 11:15 donde está escrito: “HaKadosh Baruj Hu, levantará Su mano sobre el río (Éufrates) con Su viento potente y lo partirá en siete arroyos” .

Cumplamos pues, con nuestra misión… con el ejemplo de Najshón ben Aminadav.

08 de Enero de 2014 – 07 de Shevat de 5774

321judaismo.com le invita a no imprimir a menos que sea necesario, para ayudar a la conservación del medio ambiente. También le(s) recuerda la posibilidad de difundir esta información por cualquier medio sea electrónico o físico, citando la fuente.

PorMax Stroh Kaufman

Haftara Beshalach 2014

Haftara Beshalaj (Beshalach) 2014

Lectura de la Haftara:

Jueces / Shoftim 4:4 – 5:31 Ashekenazi -5:1-31 Sefaradí.

 

4:4 Y Débora (Devorah), profetisa, mujer de virtudes, juzgaba a Israel en aquel tiempo.                            

Now Deborah, a prophetess, the wife of Lappidoth, judged Israel at that time.
UDvorah ishá neviá eshet Lapidot hi shoftá et Israel baet hahí.                         

4:5 Y solía estar sentada bajo la palmera de Débora entre Ramá y Bet-El, en la montaña de Efráim; y los hijos de Israel acudían a ella para celebrar juicio.                                                                                

She would sit under the palm tree of Deborah between Ramah and Bethel in the hill country of Ephraim,; and the Israelites would come up to her for judgment.
Vehi yoshevet tajat tomer Dvorah bein haRamah ubein Beit El behar Efraim vayaalú eleiha benei Israel lamishpat.                                                                                                                                                                         

4:6 Y ella envió a llamar a Barak, hijo de Abinóam, de Kédesh-Naftalí, y le dijo: En verdad ha ordenado el Eterno, Elohim de Israel: Anda y reúne gente en el monte Tabor, tomando contigo diez mil hombres de los hijos de Naftalí y de los hijos de Zebulón.

She sent for Barak the son of Abinoam from Kedesh-naphtali, and said to him, ‘Has not God, the Lord of Israel, commanded: Go to Mount Tabor, and take with you ten thousand men of the tribe of Naphtali and of the tribe of Zebulun?
Vatishlaj vatikra le Varak ben Avinoam mikedesh Naftali vatomer elav haló tzivá Adonay Elohei Israel lej uMáshajta behar Tavor velakajta imjá aseret alafim ish mibnei Naftali umibnei Zevulún.                

4:7 Yo atraeré hacia ti, hacia el torrente de Kishón, a Sisrá, jefe del ejército de Jabin (Yavín), con sus carros y con la multitud de su pueblo, y le entregaré en tu mano.

I will draw Sisrá, the captain of Jabin’s army, with his chariots and multitude, to meet you by the brook Kishon; and I will deliver him into your hand.’
UMáshajti eleija el najal Kishon et Sisra sar-tzvá Yavin veet-rijbó veet hamono unetatihu beyadeja.                                     

4:8 Y Barak le contestó: Si tú fueres conmigo, iré; pero si no fueres conmigo, no iré.

Barak said to her, ‘If you will go with me, I will go; but if you will not go with me; I will not go.’
Vayomer eleyha Barak im teljí imí vehalájti veím lo teljí imí lo eléj.

4:9 Y ella dijo: De seguro iré yo contigo; Más no será tuya la gloria de la jornada que vas a emprender, porque en mano de una mujer entregará el Eterno a Sisrá. Y se levantó Débora y fue con Barak a Kédesh.      

She said, ‘I will surely go with you; but the journey that you take will not be for your honor; for God will deliver Sisrá into the hand of a woman.’ Then Deborah arose, and went with Barak to Kedesh.
Vatomer halój eléj imáj éfes ki lo tiheyé tifartéja al hadérej asher atá holéj ki beyad ishá yimkor Adonai et Sisrá vatakóm Devora vateléj im Barak Kedshá.

4:10 Entonces Barak convocó a la tribu de Zebulón y a la de Naftalí en Kédesh, y subieron en pos de él diez mil hombres; también Débora subió con él.

Barak summoned Zebulun and Naphtali to Kedesh, where ten thousand men followed him; and Deborah went up with him.
Vayazék Barak et Zvulun veét Naftali Kedshá vayaál beragláv aséret alféi ish vataál imo Dvora.

4:11 Y Jéber el keneo se había separado del resto de los keneos, o sea de los hijos de Jovav, suegro de Moshé, y había armado sus tiendas hasta llegar a la planicie de Tzaananim, que está junto a Kédesh.

Now Cheber the Kenite had severed himself from the Kenites, the descendants of Chobab the father-in-law of Moses, and had pitched his tent as far as the oak in Zaanannim, which is near Kedesh.
VeJever haKeini nifrád miKain mibenéi Jovav jotén Moshé vayet aholó ad elón beTzaananím asher et Kédesh.

4:12 Y avisaron a Sisrá que Barak, hijo de Abinóam, había subido al monte Tabor.

They told Sisrá that Barak the son of Abinoam had gone up to Mount Tabor.
Vayaguídu le Sisrá ki alá Barák ben Avinoám har Tavor.

4:13 Y Sisrá juntó todos sus carros, novecientos carros de hierro, con todo el pueblo que estaba con él, desde Jaróshet de los Gentíos hasta el torrente de Kishón.

So Sisrá gathered all his chariots, nine hundred chariots of iron, and all the men who were with him, from Harosheth-goyim, to the brook Kishon.
Vayazék Sisrá et kol rijbó tésha meót réjev barzél veét kol haám asher itó meJaróshet hagoim el najál Kishón.

4:14 Y dijo Débora a Barak: ¡Levántate, porque éste es el día en que el Eterno ha entregado a Sisrá en tu mano! Ciertamente el ángel del Eterno salió delante de ti (para que obtengas triunfo). Y bajó Barak del monte Tabor, y diez mil hombres tras él.                                                                                                        

Deborah said to Barak, ‘Up! This is the day in which God has delivered Sisrá into your hand. Has not God gone out before you?’ So Barak went down from Mount Tabor, with ten thousand men following him.
Vatomer Dvora el Barák kum ki ze hayóm asher natán Adonai et Sisrá beyadéja hálo Adonai yatzá lefaneija vayeréd Barák mehar Tavor vaaséret alafím ish ajaráv.

4:15 Y el Eterno desbarató a Sisrá delante de Barak, con todos sus carros y todo su ejército, a filo de espada; y Sisrá, bajándose de su carro, huyó a pie.

And God confused Sisrá and all his chariots, and all his army, before Barak with the edge of the sword; and Sisrá alighted from his chariot, and fled on foot.
Vayahom Adonai et Sisra veét kol haréjev veét kol hamajané lefic jérev lifnéi Barak vayeréd Sisrá meál hamerkavá vayanós beraglav.

4:16 Más Barak persiguió a los carros y al ejército hasta Jaróshet de los Gentíos; y cayó todo el ejército de Sisrá a filo de espada, hasta no quedar ni uno.   

But Barak pursued the chariots and the army to Harosheth-goyim; and all the army of Sisrá were slain by the edge of the sword. Not a man was left.
UBarák radáf ajaréi haréjev veajaréi hamajané ad Jaroshet hagoim vayipól kol majané Sisrá lefi jérev lo nishar ad ejad.         

4:17 Y Sisrá huyó a pie a la tienda de Jael (Yael), mujer de Jéber el keneo, porque había paz entre Jabin, rey de Jatzor, y la casa de Jéber el keneo.

But Sisrá fled on foot to the tent of Jael, the wife of Cheber the Kenite; for there was peace between Jabin the king of Hazor and the house of Cheber the Kenite.
VeSisra nas beraglav el ohél Yaél éshet Jever haKení ki shalom béin Yavin mélej Jatzor ubein beit Jéver haKení.          

4:18 Y salió Yael al encuentro de Sisrá y le dijo: ¡Entra, señor mío, entra aquí, no temas! Y entró a su tienda, y ella le tapó con una colcha.

Yael came out to meet Sisrá, and said to him, ‘Come in, my Máster, turn aside to me; do not fear.’ So he turned aside to her into the tent, and she covered him with a rug.
Vatetzé Yaél likrat Sisrá vatomer elav súra adoní súra elái al tirá vayasar eléia haohelá vatejaséhu basmijá.                                                                                                                                                                                           

4:19 Y él le dijo: Dame, te ruego, un poco de agua, porque tengo sed. Y ella abrió un odre de leche, le dio de beber y le volvió a tapar.

He said to her, ‘Please give me a little water to drink, for I am thirsty.’ So she opened a bottle of milk, and gave him a drink, and covered him.
Vayomer eléia hashkiní na meat máim ki tzaméti vatiftaj et nod hejalav vatashkéhu vatejaséhu.

4:20 Y él le dijo: Ponte a la puerta de la tienda, y si alguno viniere y te preguntare, diciendo: “¿hay aquí alguien?” le responderás: “No hay”.

He said to her, ‘Stand in the door of the tent. If anyone comes and asks you, ‘Is there any man here?’ say, ‘no.’ ‘
Vayomer eléia amód pétaj haohél vehayá im ish yavó usheeléj veamár hayésh po ish veamárta áin.

4:21 Y Yael, mujer de Jéber, cogió el clavo grande de la tienda, echó mano al martillo, se llegó a él calladamente y le clavó el clavo en la sien, de modo que penetró en la tierra; porque él había caído en profundo sueño, pues estaba fatigado; y así murió.      

Then Jael, Cheber’s wife, took a tent peg and a hammer in her hand, and went to him softly, and drove the peg into his temples, until it pierced through into the ground; for he was in a deep sleep. So he swooned and died.
Vatikáj Yaél éshet Jever et yetád haohél vatasém et hamakévet beyadá vatabó eláv balát vatitká et hayatéd berakató vatitsnáj baáretz vehú nirdám vayaáf vayamót.

4:22 Y he aquí que Barak venía persiguiendo a Sisrá; y salió Jael a su encuentro y le dijo: Ven y te mostraré al hombre que estás buscando; entró pues adonde ella estaba, y he aquí que Sisrá placía muerto con el clavo en su sien.

And, behold, as Barak pursued Sisrá, Jael came out to meet him, and said to him, ‘Come, and I will show you the man whom you seek.’ He came to her. There lay Sisrá dead, the tent peg in his temples.
Vehíne Barak rodéf et Sisrá vatetzé Yaél likrató vatomer lo lej vearéka et haísh asher atá mebakésh vayavó eléiha vehíne Sisrá nofél met vehayatéd berakató.

4:23 Así Elohim en aquel día humilló a Yabín, rey de Canaán, ante los hijos de Israel.

Thus, on that day, God subdued Jabin the king of Canaan before the Israelites.
Vayajna Elohim bayom hahú et Yavin mélej Kenaán lifnéi benéi Israel.

4:24 Y el poder de los hijos de Israel prevaleció cada vez más contra Jabin, rey de Canaán, hasta que acabaron de destruir a Yabin, rey de Canaán.

And the Israelites hand bore harder and harder against Jabin the king of Canaan until they destroyed Jabin king of Canaan.
Vateléj yad benéi Israel halój vekashá al Yavin mélej Kenaán ad asher hijrítu et Yavin mélej Kenaán.

5:1 Y en aquel día cantaron Débora y Barak, hijo de Abinóam, diciendo:

Then sang Deborah and Barak the son of Abinoam on that day:
Vatashar Dvorah uBarak ben Avinoám bayóm hahu lemor.

5:2 iPor haberse vengado el Eterno de los enemigos por medio de Israel, y por haberse ofrecido voluntariamente el pueblo, ¡bendecid al Eterno!  

When men let grow their hair in Israel, when the people offer themselves willingly, praise God.
Bifroa praot beIsrael behitnadev am barjú Adonai.

5:3 ¡Oíd, reyes; prestad atención, oh príncipes! Yo pertenezco al Eterno, yo le cantaré; elevaré salmos al Eterno, Elohim de Israel.                

Hear, O you kings; give ear, O you princes. I will sing to God; I will sing praise to God, the Lord of Israel.
Shimú melajim haazínu rozním anoji la Adonai anojí ashirá azamer la Adonai Elohei Israel.                 

 5:4 Oh, Eterno, cuando Tú saliste de Seír, cuando marchaste desde el campo de Edom, la tierra se estremeció, también los cielos gotearon, también las nubes gotearon aguas.            

God, when You went forth from Seir, when You marched out of the field of Edom, the earth trembled and the heavens dropped, yea, the clouds dropped water.
Adonai vetzetéja miSeír betzadjá misdé Edóm éretz raashá gam shamáim natafú gam avím natfú máim.

5:5 Transpiraron los montes ante la presencia del Eterno, como el monte de Sinai ante el Eterno, Elohim de Israel.

The mountains quaked at the presence of God, even you Sinai at the presence of God, the Lord of Israel.
Harim nazlú mipnéi Adonai zé Sinai mipnéi Adonai Elohei Israel.             

5:6 En los días de Shamgar, hijo de Anat, en los días de Yael, cesaron las caravanas y los viajeros caminaban por atajos sinuosos.                

In the days of Shamgar son of Anath, in the days of Jael, the highways were deserted and travelers walked through byways.
Bimey Shamgar ben Anat biméi Yaél jadlú orajót veholjéi netivot yelejú orajót akalkalót                                    

5:7 Cesaron también las ciudades abiertas en Israel, cesaron, hasta que yo, Débora, me levanté, hasta que me levanté por madre de Israel.

The rulers ceased in Israel, they ceased until you, Deborah, arose, a mother in Israel.
Jadlú ferazon beIsrael jadelú ad shakámti Devora shakámti em beIsrael.

5:8 Cuando Israel escogió para él nuevos Elohim, entonces hubo guerra a las puertas de sus ciudades. Cuando estaba Israel con Elohim, ¿veíase por ventura escudo o lanza entre cuarenta mil de Israel cuando vencían?        

They chose new gods: and war was in the gates. Was shield or spear seen among forty thousand in Israel?
Yivjár Elohim jadashim az lajém shearím maguén im yeraé varomáj bearbaím élef beIsrael.

5:9 ¡Mi corazón se inclina hacia los jefes de Israel que se ofrecieron voluntariamente entre el pueblo! ¡Bendecid al Eterno!

My heart is toward the governors of Israel, who offered themselves willingly among the people. Praise God.
Libi lejokekéi Israel hamitnadvím baám barejú Adonai.
5:10 ¡Vosotros, los que cabalgáis en asnas blancas, los que os sentáis sobre alfombras para juzgar y los que andáis por el camino, hablad de esto!     

You who ride on white asses, you who sit on rich carpets and you who walk by the way, tell of it.
Rojevei atonót tzejorót yoshvéi al Midín veholjéi al dérej sijú.

5:11 En el lugar donde se oye la voz estruendosa de los arqueros, en medio de las pilas de aguas, allí será oída la voz de los que hablan de las justicias del Eterno, de las justicias para con las ciudades abiertas en Israel; ahora baja libremente a las ciudades el pueblo del Eterno.

Louder than the voice of archers at the watering places, they shall rehearse the righteous acts of God, even the righteous acts of His rulers in Israel. Then Go Adonai people went down to the gates.
Mikol mejatzetzím béin Máshabim sham yetánu tzidkót Adonai tzidkót pirzonó beIsrael az yardú lashearím am Adonai.                         

5:12 ¡Despierta, despierta, Débora! ¡Despierta, despierta, entona un cántico! ¡Levántate, Barak, lleva presos a tus cautivos, oh hijo de Abinóam.                                                                                                           

Awake, awake, Deborah! Awake, awake, utter a song! Arise, Barak, and lead your captives, son of Abinoam.
Uri uri Dvora úri úri dabrí shir kum Barák ushavé shebiéja ben Avinoám.

5:13 Entonces subyugó el resto del pueblo a los poderosos de los idólatras. El Eterno hará que yo subyugue a los valientes.

Then he set a remnant to rule over the nobles and the people; God gave me dominion over the mighty.
Az yerad sarid leadirím am Adonai yerád li baguiborím.

5:14 De Efráim, de su raíz, salió Yehoshúa quien subyugó a Amalek; tras él ha de salir de Binyamín (Shaúl), quien lo subyugará nuevamente con mucho pueblo. De Majir descendieron a la guerra los comandantes, y de Zebulún los que llevan la pluma del escribano.            

Out of Ephraim came those whose root is in Amalek; following you, Benjamin, with your kinsmen. Out of Machir came down governors, and out of Zebulun, those who bear the marshall’s staff.
Mini Efraim shorsham baAmalek ajaréija Binyamin baamaméija miní majír yardú mejokekím umi Zvulún moshjím beshévet sofér.

5:15 Y los príncipes de Isajar estaban con Débora, e Isajar hizo como Barak, al valle se arrojó en seguimiento de él. Por la separación de Rubén, que no entró en esta guerra, hubo sobre esto grandes conjeturas.

The princes of Issachar were with Deborah; as was Issachar, so was Barak. Into the valley they rushed forth at his heels. Among the divisions of Reuben there were great deliberations of heart.
Vesarái beYisajar im Dvora veYisajar ken Barak baémek shuláj beragláv biflagót Reubén guedolím jikekéi lev.            

5:16 ¿Por qué te sentaste, oh Rubén, junto a las fronteras? ¿Acaso es para escuchar a los que pitan llamando a los rebaños? Por esto, por la separación de Rubén, que no entró en esta guerra, grandes conjeturas se harán.

Why did you stay among the sheepfolds, to hear the pipings of the flocks? Among the divisions of Reuben there were great deliberations of heart.
Láma yashávta béin hamishpetáim lishmóa shrikót adarím liflagot Reubénn guedolím jikréi lev.                              

5:17 Si es porque Rubén estaba lejos del lugar de la guerra, Guilad también quedaba del otro lado del Yardén. Y Dan ¿por qué no vino? ¿Acaso es porque vive en la vecindad de los navíos? Asher tuvo razón en no venir, porque habita en la costa  del mar y mora en ciudades no amuralladas.   

Gilead remained beyond the Jordan. And Dan, why did he remain by the ships? Asher dwelt at the seashore, remaining by its bays.
Gilád beéver haYardén shajén veDan láma yagúr oniot asher yasháv lejóf yamim veal mifratzáv yishkón.

5:18 Zebulón son gente que despreció su vida hasta la muerte, y también Naftalí sobre las alturas del campo de batalla.

Zebulun is a people who risked their lives unto death; also Naphtali, on the heights of the field.
Zvulun am jéref nafshó lamút veNaftalí al meroméi sadé.

5:19 Entre tanto, vinieron reyes y pelearon en ayuda de Sisrá; reyes de Canaán pelearon entonces, desde Taanaj hasta junto a las aguas de Meguidó, Más no se llevaron ganancia de plata.

The kings came, they fought; then fought the kings of Canaan, at Taanach by the waters of Megiddo; they took no gain of money.
Baáu melajim niljamú az niljamú maljéi Kenaán betanáj al mey Meguido betzá késef lo lakajú.

5:20 ¡Desde los cielos pelearon! ¡Las estrellas salieron de sus órbitas y pelearon contra Sisrá.

The stars fought from heaven; in their courses they fought against Sisrá.

Min shamáim niljamú hakojavím mimesilotám niljamú im Sisrá.              

5:21 El torrente de Kishón los arrastró, las antiguas y escasas aguas del torrente aumentaron en el torrente de Kishón! ¡Oh, alma mía, pisoteaste la fuerza del enemigo!                                                                     

The brook Kishon swept them away, that ancient brook, the brook Kishon. O, my soul, tread them down with strength.
Najál Kishón guerafám najál kedumím najál Kishón tidréji nafshí oz.     

5:22 ¡Entonces se hirieron los cascos de los caballos en el galope desenfrenado, a causa de la impetuosa huida, huida de sus valientes!               

Then the horse’s hoofs beat loudly with the prancings, the prancings of the mighty ones.
Az halmú ikvéi sus midaharót daharót abiráv.

5:23 ¡Maldecid a Meroz, dijo el ángel del Eterno, maldecid duramente a los habitantes de ella, porque no acudieron en ayuda del pueblo del Eterno, en ayuda del pueblo del Eterno contra los fuertes!

Curse Meroz! Said the angel of God. Curse bitterly its inhabitants, because they did not come to GoAdonai aid, to GoAdonai aid against the might.
Óru meróz amár maláj Adonai orú arór yoshvéia ki lo báu leezrát Adonai leezrát Adonai baguiborím.

5:24 ¡Bendita sobre todas las mujeres sea Yael, mujer de Jéber el keneo; sobre las mujeres moradoras en tiendas, sea ella bendita!                

Blessed above women shall be Jael, the wife of Cheber the Kenite, above women in the tent shall she be blessed.
Teboráj minashím Yaél éshet Jever haKeyni minashím baohél teboráj.                   

5:25 Agua pidió él, leche le dio ella; en taza de príncipes le ofreció crema.     

Water, he asked for, and she gave him milk; she brought him curd in a lordly bowl.
Maim shaál jalav nataná beséfel adirím hikrivá jemá.                                

5:26 Extendió la mano izquierda al clavo, y su mano derecha al martillo de obreros, y martilló a Sisrá, le golpeó la cabeza, le hirió y le traspasó la sien.

She put her hand to the tent peg, and her right hand to the workman’s hammer; she smote Sisrá, she crushed his head, yea, she pierced and struck through his temples.
Yadá layatéd tishlajná viminá lehalmút amelím vehalmá Sisrá majaká roshó umajatza vejalfá rakató.

5:27 Entre los pies de ella cayó de rodillas, quedó tendido. Entre los pies de ella cayó de rodillas, adonde se arodilló, ahí mismo cayó muerto.

At her feet he sank, he fell, he lay; at her feet he sank, he fell. Where he sank, there he fell down dead.
Béin ragléia kará nafál shajáv bein ragléia kará nafál baashér kará shám nafál shadúd.

5:28 Desde la ventana avizoraba la madre de Sisrá y exclamaba a través de la reja: ¡Por qué tarda su carro en venir? ¿Por qué se atrasan las pisadas de sus carros?                                                                           

Through the window she looked out and peered, the mother of Sisrá, through the lattice, ‘Why is his chariot so long in coming? Why tarry the wheels of his chariots?’
Beád hajalón nishkefá vateyabév em Sisrá beád haeshnáv madúa boshésh rijbo labó madúa ejerú paaméi markevotáv.          

5:29 Las más sabias de sus damas le contestaban, y ella misma volvía a darse respuesta:

Her wisest ladies answer her; in fact, she answers herself:
Jajmot sharotéia taanéina af hi tashiv amaréia la.     

5:30 ¿No están hallando y repartiendo los despojos? A cada varón una o dos doncellas; despojo de diversos colores para Sisrá, despojo de diversos colores bordados; de diversos colores bordados de los dos lados; estarán siendo repartidos para los cuellos de los despojadores.

Are they not finding, are they not dividing the spoils: A maiden, two maidens to every man; to Sisrá spoils of dyed garments, spoils of dyed garments of embroidery, two dyed garments of embroidery for the neck of every spoiler?
Hálo yimtzéu yejalkú shalál rajám rajamatáim lerosh guéver shlal tzvaím le Sisrá shlal tzvaim rikmá tzéva rikmatáim letzavréi shalál.

5:31 ¡Así perezcan todos tus enemigos, oh Eterno! Más los que le aman sean como cuando el sol se levanta, y su fuerza va en aumento. Y la tierra descansó cuarenta años.

So God, Let all Your enemies perish. But they who love Him are as the sun rising in its might. And the land had rest for forty years.
Ken yovdú kol oibéija Adonai veohavav kétzet Adonai esh bigvurató vatishkót haáretz arbaím shana.

 

07 de Enero de 2014 – 06 de Shevat de 5774

 

 

PorMax Stroh Kaufman

Parasha Bo 2014

Parasha Bo 2014

Shemot / Éxodo 10:01-13:16

La parasha de la semana nos dice:

Y para que cuentes en presencia de tu hijo y del hijo de tu hijo lo que Yo hice en Egipto, y las señales que obré en medio de ellos, a fin de que vosotros sepáis que Yo soy el Eterno.

Ulemaán tesaper beoznéi binjá uben binjá et asher hitalálti beMitzraim veét ototái asher sámti bam vidatem ki ani Adonai

La Torá nos está invitando a contar a nuestros hijos y a los hijos de nuestros hijos, lo que sucedió en Mitzraim: es decir, a transferir, lo que sabemos, a las siguientes generaciones: ¿Qué quiere decir esto? En pocas palabras, que al transferir, estamos enseñando (La Torá) y gracias a ello, también aprenderemos.

Reforzamos el concepto de transferir / enseñar, con el siguiente pasaje:

Y estas palabras que te ordeno hoy, han de permanecer sobre tu corazón; y las inculcarás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte y al levantarte;

Vehayú hadevarim haéle asher anojí metzavéja hayóm al lebavéja. Veshinantám lebanéija vedibárta bam beshivtejá bebeitéja ubelejtejá vadérej ubeshojbejá uvekuméja.

En el Talmud (Taanit 7a) encontramos: “Rabí Janina dijo: He aprendido mucho de mis maestros, de mis colegas aún más, pero de mis alumnos he aprendido más”

Esto nos confirma el concepto anterior donde, el instructor de la Torá no sólo está enseñando a otros, sino que también se instruye, a sí mismo, a través de su enseñanza.

También encontramos algo en Pirkei Avot que dice: “Rabí Ishmael dijo: Aquel que aprende para enseñar, tendrá medios suficientes para aprender y para enseñar.” En otras palabras, una persona puede tener miedo de convertirse en maestro porque: a) su propio aprendizaje se resentirá si ve que gasta su tiempo en la enseñanza. Esto es comprensible, pero egoísta, o b) que piensan que su aprendizaje no es suficiente para que pueda ser un maestro. Esto es humildad, pero quizás demasiado humildad.

Maimónides describe, en El libro de las Mitzvot, la necesidad de estudiar de la Torá como “El Todopoderoso nos mandó a estudiar Torá y enseñarla. ”

Incluso, la Guemará (Meguilá 15b) nos dice que el estudio de la Torá es más importante que salvar vidas.

El aprendizaje de la Torá y la enseñanza de ella, van de La mano: cada judío debe tener el momento oportuno para estudiar y compartir la sabiduría con los demás, porque la enseñanza nos lleva al conocimiento: ” Y entonces sabrán que yo soy Adonai. ”

Recibo el conocimiento de la generación anterior y lo difundo a la siguiente generación; esto me permite ser un eslabón en la cadena de la Revelación de la Torá en el Sinaí hasta los tiempos modernos; a través de la enseñanza empiezo a entender acerca de la existencia del Eterno y su implicación en el mundo, por ello, mi creencia en HaShem debe hacerse cada vez más y más fuerte: el cumplimiento de esta fortaleza, me obliga a crecer también en el cumplimiento de las mitzvot: esto se transforma entonces en un proceso me ayuda a interiorizar la información que recibo, el conocimiento que tengo, y me incrementa la fe, la cual a su vez, me permite estar cada vez más cerca del Todopoderoso.

Por lo tanto, mientras más pueda aprender, más debo estudiar, y más debo enseñar a otros, para compartir ese maravillosa oportunidad de estar más cerca de HaShem.

05 de Enero de 2014 – 04 de Shevat de 5774

PorMax Stroh Kaufman

Parasha Vaetjanan

Parasha Vaetjanan 2013 (Deuteronomio 3:23-7:11)

¿Por qué el pueblo judío es tan pequeño?

Artículo original en inglés del rabino Lord Sacks publicado el 30 de julio del 2012 (proveniente de archivos varios / enseñanzas varias)

Hacia el final de la parashá Vaetjanán, nos encontramos con una declaración, con implicaciones de largo alcance que desafía la impresión de que ha prevalecido hasta ahora en la Torá, dando una nueva complexión a la imagen bíblica del pueblo de Israel:

El SEÑOR no puso su afecto en ti y os escogió por ser vosotros más numerosos que otro pueblo, pues eres el más insignificante de todos los pueblos. (Devarim /Deuteronomio 7:7)

Esto no corresponde a lo que habíamos escuchado, en el momento, de las palabras de la Torá. En Bereshit, El Eterno promete a los patriarcas, que sus descendientes serán como las estrellas del cielo, la arena en la orilla del mar, el polvo de la tierra, incontables. Abraham es el padre, no sólo de una nación, sino de muchos. A principios del Éxodo leemos acerca de cómo la familia del pacto, que suman un mero setenta cuando se fueron a Egipto, eran “una nación fértil y prolífica, y su población aumentó. Llegaron a ser tan numerosos que la tierra se llenó de ellos” (Shemot / Exodo 1:7).

Tres veces en el libro de Deuteronomio, Moshé describe a los israelitas como “tan numerosos como las estrellas del cielo” (1:10, 10:22, 28:62). El rey Shlómo habla de sí mismo como una persona que hace parte de “el pueblo que ha sido elegido, un gran pueblo, tan numeroso, que es imposible contarlo” (1 Reyes 3:8). El profeta Hoshea dice que “los hijos de Israel será como la arena del mar, que no se puede medir ni contar” (Hoshea 2:1).

En todos estos textos, el énfasis es el tamaño, la magnitud numérica, del pueblo a lo que se le hacía hincapié. Entonces, ¿qué vamos a hacer de las palabras de Moshé que nos hablan de su pequeñez? El Targum Yonatan interpreta esta frase no con relación a los números absolutos, sino a la propia imagen. Lo traduce no como “el menor de los pueblos”, sino como “el más modesto y humilde de los pueblos.” Para ello, Rashi da una lectura similar, citando las palabras de Abraham “Yo soy polvo y ceniza”, y las de Moshé y Aharón, que preguntaron: “¿Quiénes somos?”

Rashbam y Chizkuni dan una explicación más sencilla, aduciendo que Moshé está comparando a los israelitas con los siete países que se disputan en la tierra de Canaán / Israel. El Eterno da a los israelitas, la victoria, a pesar del hecho de que fueron superados en número por los habitantes locales.

Rabenu Bachya cita Maimónides, quien dice que hubiéramos esperado que El Todopoderoso, El Rey del universo, hubiera escogido a las naciones más numerosas del mundo como su pueblo, ya que, como est{a escrito, “La gloria del rey está en la multitud de pueblo” (Prov. 14:28).Sin embargo, El, no lo hizo. Por lo tanto Israel debe sentirse extraordinariamente bendecida ya que HaKadosh Baruj Hu, lo eligió, a pesar de su pequeñez, para ser su am segulá, su tesoro especial.

Rabenu Bachya se ve obligado a ofrecer una lectura más compleja para solucionar la contradicción de Moisés, en Deuteronomio, diciendo tanto que Israel “es el más pequeño de los pueblos” y a la vez “tantos como las estrellas del cielo.” Se convierte en un subjuntivo hipotético, que significa: El Eterno aún te habría elegido a ti, incluso si hubieras sido el más pequeño de los pueblos.

Sforno nos da una lectura simple y sencilla: HaShem no escogió a un pueblo en aras de ser honrado. Si lo hubiera hecho, sin duda, hubiera elegido un pueblo fuerte y numeroso. Su elección no tiene nada que ver con el honor, pero si mucho que ver con el amor. Amaba a los patriarcas por su disposición a escuchar su voz; es por ello que Él ama a sus hijos.

Sin embargo, hay algo en este verso que resuena a lo largo de gran parte de la historia judía. Históricamente, los Judios fueron y son un pequeño pueblo: hoy en día, menos de la quinta parte del uno por ciento de la población del mundo. Existen dos razones para esto. El primero es el alto precio tomado a través de los siglos por el exilio y la persecución directa de Judios asesinados en matanzas y pogromos, indirectamente por los que se convirtieron – en la España del siglo XV y del siglo XIX Europa – con el fin de evitar la persecución (trágicamente, aunque la conversión no hizo trabajo; el antisemitismo racial persistió en ambos casos). La población judía es una mera fracción de lo que podría haber sido, si no hubiera existido Adriano, ni las cruzadas, ni el antisemitismo.

La segunda razón es que los Judios no pretendían convertir a los demás. Si lo hubieran hecho habrían estado más cerca en número al cristianismo (2200 millones) o el Islam (1300 millones). De hecho Malbim hace la siguiente interpretación, con respecto a los israelitas que están a punto de entrar en una tierra con siete naciones, los hititas, los gergeseos, amorreos, cananeos, ferezeos, heveos y jebuseos: Moshé hace la advertencia en contra los matrimonios mixtos con ellos, no por motivos raciales, sino por motivos religiosos, como está escrito: “Porque desviará a tu hijos de seguirme para servir a otros dioses.” Malbim interpreta el versículo como Moisés dijo a los israelitas: No justificar los matrimonios mixtos con el argumento que se aumentará el número de Judios. Dios no está interesado en los números.

Hubo un momento en que los Judios pudieron haber tratado de convertir a los demás (por cierto, hubo un caso en que lo hicieron. Los Hasmoneos, con el sacerdote-rey Juan Hircano I convirtieron, a la fuerza a los edomitas, conocidos como los Idumeos y Herodes era uno de ellos) . El período en cuestión fue, durante el Imperio Romano, en el primer siglo. El número de la población judía era de aproximadamente, el 10 por ciento del imperio, y había muchos romanos que admiraban los aspectos de su fe y su forma de vida. Las deidades paganas del mundo helenístico estaban perdiendo su atractivo y verosimilitud, y en todo el los centros del Mediterráneo, las personas estaban adoptando prácticas judías. Dos aspectos del judaísmo estaban en su camino: los mandamientos y la circuncisión. Al final, los judios decidieron no poner en peligro su modo de vida en aras de hacer conversos. Los helenistas que simpatizaban con el judaísmo, adoptaron entonces el cristianismo paulino en su lugar. Constantemente a lo largo de la historia, los judios han escogido ser fieles a sí mismos y seguir siendo un pueblo pequeño en cantidad, en lugar de hacer concesiones en aras de incrementar su número.

¿Por qué la providencia divina, de la elección humana, o ambos, hacen tanto énfasis en la gran pequeñez del pueblo judío? ¡Podría ser, sencillamente, que a través del pueblo judío que El Eterno le está diciendo a la humanidad que no tiene que ser numerosos como para ser grandes! Las naciones no son juzgadas por su tamaño, sino por su contribución a la herencia humana. De esto la prueba más convincente es que una nación tan pequeña como la judía puede producir un flujo siempre renovado de los profetas, sacerdotes, poetas, filósofos, sabios, comentaristas de halajá, codificadores, comentaristas en general, rabinos y jefes intelectuales de las yeshivot, y también producir algunos de los más grandes escritores del mundo, artistas, músicos, cineastas, académicos, intelectuales, médicos, abogados, empresarios y los innovadores tecnológicos. Fuera de toda proporción hay un gran número de Judios que podrían y se encuentran trabajando como abogados que luchan contra la injusticia, economistas que lo hacen contra la pobreza, medicos haciendo lo suyo contra las enfermedades, y maestros luchando en contra de la ignorancia.

No es necesario de cifras para agrandar los horizontes espirituales y morales de la humanidad. Se necesita de otras cosas en conjunto: un sentido del valor y la dignidad del individuo; del poder y las posibilidades humanas para lograr transformar el mundo; de la importancia de dar a todos, la mejor educación que se puede tener; de hacer que cada uno de nosotros nos sintamos parte de una responsabilidad colectiva en la búsqueda del mejoramiento de la condición humana, y, la voluntad de tener altos ideales para ponerlos en práctica en el mundo real, completamente lleno de decepciones y derrotas.

En ninguna parte es esto más evidente hoy en día, que en el pueblo de Israel ,en el Estado de Israel: calumniado en los medios y ridiculizado por buena parte del mundo, y aún así, año tras año, la producción de milagros humanos en la medicina, la agricultura, la tecnología, las artes, es como si la palabra “imposible” no existiera en el idioma hebreo. Cuando, por lo tanto, nos sentimos temerosos y deprimidos por la situación de Israel, vale la pena volver a las palabras de Moshé: “El Señor no puso su afecto en ti y te escogió por ser ustedes más numerosos que otro pueblos, pues son el más pequeño de todos los pueblos “.

¿Pequeño? Sí. Aún rodeado, como los israelitas de ese entonces, por ” naciones más grandes y más fuertes que tú.” Pero es que este pequeño pueblo, ha desafiado las leyes de la historia; ha sobrevivido a todos los grandes imperios del mundo, y todavía tiene un mensaje de esperanza para la humanidad. No es necesario que ser numeroso para ser grande. Si estamos abierto a un poder más grande que nosotros mismos, entonces nos convertiremos en algo más grande de lo que somos. Israel todavía hoy lleva ese mensaje al mundo.

 

 

Traducido al español para 321judaismo.com el 20 de julio de 2013

PorMax Stroh Kaufman

Haftara Naso

HAFTARA NASO

LECTURA

Shoftim 13:2 – 13:25

Y había un hombre de Tzorá del linaje de los danitas, el cual se llamaba Manóaj, y su mujer era estéril, que nunca había parido. Y apareció el ángel del Eterno a esta mujer y le dijo: He aquí que tú eres estéril y no has tenido hijos, mas concebirás y parirás un hijo. Ahora pues, ten cuidado y no bebas vino nuevo ni añejo, ni comas ninguna cosa impura. Porque tú concebirás y parirás un hijo sobre cuya cabeza no pasará navaja, porque el niño será nazireo (consagrado) a Adonai desde el vientre, y él comenzará a salvar a Israel de mano de los filisteos. Y la mujer vino y lo contó a su marido, diciendo: Un varón de Adonai vino a mí, cuyo aspecto era como el aspecto de un ángel de Adonai, terrible en gran manera; y no le pregunté de donde era ni me dijo su nombre. Y me dijo: He aquí que tú concebirás y parirás un hijo; y ahora no bebas vino nuevo ni añejo, ni comas ninguna cosa impura; porque el niño será nazireo a Adonai desde el vientre hasta el día de su muerte. Entonces oró Manóaj al Eterno y dijo: Te ruego, Eterno, que el hombre de Adonai que enviaste, torne ahora a venir con nosotros y nos enseñe lo que hayamos de hacer con el niño que ha de nacer. Y Adonai oyó la voz de Manóaj, y el ángel de Adonai volvió otra vez a la mujer, estando ella en el campo; más su marido Manóaj no estaba con ella. Y se apresuró la mujer y corriendo dio la noticia a su marido, diciéndole: He aquí que se me ha aparecido aquel varón que vino a mí aquel día. Y se levantó Manóaj y siguió a su mujer; y cuando llegó a donde estaba el varón, le dijo: ¿Eres tú aquel varón que hablaste a esta mujer? Y él dijo: Yo soy. Entonces Manóaj dijo: Ahora sé que tus palabras se han de cumplir; dime cómo se ha de criar el niño, y qué le deberemos hacer. Y el ángel del Eterno respondió a Manóaj: La mujer se guardará de todas las cosas que yo le dije: De todo cuanto proceda de la vid no comerá, ni vino nuevo ni añejo beberá, y no comerá ninguna cosa impura; todo cuanto le he ordenado, guardará. Y Manóaj dijo al ángel del Eterno: Permítenos detenerte y que te preparemos un cabrito que poner delante de ti. Y el ángel del Eterno respondió a Manóaj: Aunque me detengas no comeré de tu pan; mas si quieres hacer holocausto, ofrécelo al Eterno. Y no sabía Manóaj que aquél fuese ángel del Eterno. Y dijo Manóaj al ángel del Eterno: ¿Cuál es tu nombre, para que cuando se cumpla tu palabra te honremos? Y el ángel del Eterno respondió: ¿Por qué preguntas por mi nombre? Es oculto. Y Manóaj tomó un cabrito y una ofrenda vegetal y lo ofreció como holocausto sobre una peña al Eterno; y el ángel del Eterno hizo maravillas (haciendo salir fuego de la roca), y Manóaj y su mujer estaban observando. Y sucedió que al subir la llama del altar hacia el cielo, el ángel del Eterno subió en la llama del altar a vista de Manóaj y de su mujer, los cuales se postraron en tierra: sobre sus rostros. Y el ángel del Eterno no volvió a aparecerse a Manóaj ni a su mujer. Entonces supo Manóaj que era un ángel del Eterno. Y dijo Manóaj a su mujer: Ciertamente moriremos, porque a Elohim hemos visto. Y su mujer le respondió: Si el Eterno nos quisiera matar, no hubiera recibido de nuestras manos holocausto y ofrenda vegetal, ni nos hubiera mostrado todas estas cosas, y si debiésemos morir ahora no nos habría anunciado la buena nueva. Y la mujer parió un hijo y le llamó por nombre Shimshón. Y el niño creció, y el Eterno le bendijo. Y el espíritu de la fuerza del Eterno comenzó a dirigirle hacia los campamentos de Dan, entre Tzorá y Eshtaol, (en donde por la fuerza de este espíritu él realizaba bravuras).

Vayeíi ish ejád miTzorá mimishpájat haDaní ushmó Manóaj veishtó akará veló yaladá. Vayerá maláj Adonai el haishá vayomer eléiha híne na at akará veló yaládet veharit veyaládet ben. Veatá hishamrí na veál tishtí yáin veshejár veál tojlí kol tamé. Ki hináj hará veyoládet ben umorá lo yaalé al roshó ki nezir Elohim yihyé hanaár min habáten vehú yajél lehoshía et Israel miyád Plishtím. Vatavó haishá vatomér leishá lemor ish haElohim ba elái umarehú kemaré maláj haElohim norá meód veló sheiltíhu ey mizé hu veét-shmo lo higuíd li. Vayomer li hináj hará veyoládet ben veataá al tishtí yáin veshejár veál tojlí kol tumá ki nezír Elohim yihyé hanaár min habéten ad yom motó. Vayetár Manóaj el Adonai vayomar bi Adonai ish haElohim asher shalájta yavó na od eléinu veyorénu ma naasé lanaár hayulád. Vayishmá haElohim bekól Manóaj vayavó maláj haElohim od el haishá vehí yoshévet basadé uManóaj ishá éin imá. Vatemahér haishá vatarótz vataguéd leishá vatomer eláv híne nirá elái haísh asher ba vayóm elái. Vayakóm vayeléj Manóaj ajaréi ishtó vayavó el haísh vayomér lo haáta haísh asher dibárta el haishá vayomer aní. Vayomer Manóaj atá yavó devaréija ma yihyé mishpát hanaár umaaséhu. Vayomer maláj Adonai elManóaj mikól asher amarti el haishá tishamér. Mikol asher yetzé miguéfen hayáin lo tojál veyáin veshejár al tesht vejól tumá al tojál kol asher tzivitíha tishmór. Vayomer Manóaj el maláj Adonai natzrá na otáj venaasé lefanéija guedi izím. Vayomer maláj Adonai el Manóaj im tatzréni lo ojál belajméja veím taasé olá laAdonai taalená ki lo yadá Manóaj ki maláj Adonai hu. Vayomer Manóaj el maláj Adonai mi shmeja ki yavó devarjá vejibadnujá. Vayomer lo maláj Adonai láma ze tishál lishmí vehú felí. Vayikáj Manóaj et guedi haizím veét haminjá vayaál al hatzúr laAdonai umaflí laasót uManóaj veishtó roím. Vayehí vaalót halaháv meál hamizbéaj hashamaíma vayaál maláj Adonai belaháv hamizbéaj uManóaj veishtó roím vayiplú al pnéihem artzá. Veló yasáf od maláj Adonai leheraó el Manóaj veél ishtó az yadá Manóaj ki maláj Adonai hu. Vayomer Manóaj el ishtó mot namút ki Elohim raínu. Vatomer lo ishtó lu jafétz Adonai lahamiténu lo lakáj miyadénu olá uminjá veló heránu et kol éle vejaét lo hishmiánu kazót. Vateléd haishá ben vatikrá et shemó Shimshón vayigdál hanaár vayevarjéhu Adonai. Vatajél rúaj Adonai lefaamó bemajané Dan béin Tzorá ubéin Eshtaól.