Haftara Reeh

PorMax Stroh Kaufman

Haftara Reeh

HAFTARÁ REEH – Revisión

Continuando con las parashot de las semanas de confort o consolación, la haftará Reeh, que corresponde a esta semana, refleja el maravilloso futuro de Sión durante la Era Mesiánica. Esta haftará comienza con un llamado a que Jerusalém cante por el retorno de las masas.

El profeta Isaías / Yeshaya invita a la ciudad a expandirse en sus fronteras, para poder recibir las oleadas de judíos que retornan a Casa. El profeta le dice a Sión que no se avergüence porque no quedarán rastros de sus vergüenzas previas.  Le asegura que HaShem, en su bondad, está para quedarse, y esto significa la paz para siempre.

 

De repente, en medio de su discurso, Yeshaya presenta un giro en sus palabras, proclamando que Sión no está siendo consolada, lo que significa una fuerte falta de voluntad y deseo de la ciudad, de ser consolada.  Esto porque, durante siglos, su respeto, su dignidad y su posición elevada le fueron quitados.

En lugar de esplendor y gloria, ella constantemente experimentaba vergüenza, degradación y destrucción. Al reflexionar sobre su glorioso pasado, la ciudad no puede dejar de recordar los años vergonzosos que siguieron y no puede ser consolada.

Ante esta situación, Hashem responde a Sión, diciendo: “He aquí yo pondré tus pisos con piedras preciosas y pondré tu cimiento con zafiros”.

Con ello, Hashem le está asegurando a Sión, que ella será no sólo restaurada a su gloria anterior, sino que también se compromete a hacerla más deseable que nunca. Su belleza física trascenderá y literalmente brillará. Cada momento pasado en Sión será una experiencia inolvidable que irresistiblemente atraerá a las masas para ver su esplendor.

La trascendencia de Jerusalém, no sólo se refiere sus las dimensiones físicas, sino también a las espirituales: ¿Por qué? Porque el profeta agrega la siguiente frase, diciendo: “Y todos tus hijos serán estudiantes de Hashem y mucha paz estará entre ellos”.

Esto es explicado como que, hasta la era de Mashíaj cada uno de nosotros debe confiar en el poder de la mente humana finita para transmitir el conocimiento de la Torá de maestro a estudiante, pero en la Era del Mashíaj, las cosas mejorarán drásticamente.

No habrá limitaciones y esto llevará a encontrar en la ciudad, niveles incomparables de paz y armonía con todos, siguiendo el mismo camino de la Torá de observancia.

El profeta se dirige a las naciones del mundo diciéndoles: “Todos los que tienen sed van y beben agua, adquieren sin pagar vino y leche”.

Nuestros sabios dicen que esto se refiere al conocimiento de la Torá y al sustento espiritual, porque todas las naciones del mundo serán invitadas al estudio de la Torá ya experiencias espirituales únicas.

Esto permitirá que Sión vuelva a su anterior grandeza espiritual y las naciones del mundo verán la Torá como su verdadera fuente de vida y se reunirán en Sión para absorber cada palabra de Hashem.

Isaías / Yeshaya completa el cuadro, en esta haftará Reeh, diciendo: “He aquí naciones que nunca supieron que correrías para ser tus siervos, porque la gloria de Hashem brillará sobre ti”.

Los habitantes de Sión serán tenidos en tal estima que las naciones de cerca y de lejos vendrán a servir cada una de sus necesidades. Con este detalle final, Sión estará totalmente curada. Le han prometido su esplendor original.

Además se convertirá en el lugar físico más deseable en la tierra. Sus hijos tendrán el privilegio de estudiar la Torá directamente de Hashem.

Servirá como el centro de la Torá para todo el mundo, incluidas las naciones del mundo. Finalmente, a través de su reflejo de la gloria de Hashem, ella atraerá a las naciones incalculables que exhibirán subservience total.

Su pasado solitario, abandonado será borrado por la eternidad y ella gozará para siempre de su estado bien merecido como el sitio físico y espiritual más deseable en el mundo entero.

 

Que la llegada del Mashíaj sea en nuestro tiempo para que podamos contemplar este milagro.

 

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