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Kadish

Aprendamos sobre el Kadish.

¿Qué es  Kadish?

El Kadish ocupa un lugar único en la vida e historia judía: es uno de los más profundos rezos en el judaísmo e irónicamente el más incomprendido; la mayoría de las personas piensan que el Kadish es una oración por y para los muertos, pero es todo lo contrario: es una oración para los vivos.

Kadish: Las bases

1. Kadish es un término coloquial que se refiere específicamente a una oración corta conocida como Kadish de Duelo. Hay otras versiones, las cuales no son recitadas por los dolientes, pero, a menos que se indique lo contrario, aquí se hablará sólo del kadish de duelo.

2. Kadish es una oración corta que se dice cuando alguien ha perdido a un pariente.

3. El Kadish se recita en una sinagoga, durante los tres servicios diarios, cada día durante un periodo de once meses después del fallecimiento de un pariente.

4. El punto de vista judío acerca de la vida incluye tanto el mundo que habitamos, conocido como el Olám Hazé, y el mundo espiritual que trasciende nuestro mundo, conocido como el Olám Habá. Después de la muerte, el alma residirá en el Mundo por Venir.

5. Es muy común que las personas que no asisten con regularidad a las sinagogas, lo hagan durante el periodo de luto de once meses, diciendo el Kadish.

6. Para la gente que no está familiarizada con el servicio y que no puede leer hebreo, siempre encuentra en las sinagogas alguien que esté dispuesto a ayudarle con la lectura: además, encuentra los textos con la fonética o una versión traducida, que le permite recitar la oración a quien no puede leer hebreo.

7. En el mundo por venir, las almas tienen una relación más profunda con el Creador. La profundidad de esta relación está dada por el estilo de vida que la persona tuvo mientras estuvo con vida en lo que conocemos como Olám Hazé. En el siguiente mundo, no hay nada que el alma pueda hacer para aumentar la fuerza de dicha relación con El Eterno.

8. En este mundo, un niño puede asegurar, mediante una escala de méritos, asegurar para sí y sus padres, el fortalecimiento de la experiencia con El Todopoderoso, en el  mundo venidero.

9. El Kadish, al igual que el estudio de la Torá, la caridad y la bondad, hecha en honor de los padres fallecidos, puede elevar el nivel del alma en el mundo venidero.

10. De acuerdo con la opinión del Rambam[1], el Kadish que se lee después del estudio de algunos capítulos de la Torá, es viable y corresponde, sólo si las diez personas estudiaron la Torá.

11. El Kadish no es una oración por los fallecidos; en ninguna parte de ella es mencionado el nombre del fallecido como tampoco hay mención de la muerte, pérdida o duelo.

12. Con la lectura del Kadish el penitente afirma su confianza en El Eterno e invita a la comunidad a seguir su ejemplo. Cuando un doliente públicamente inspira a otros judíos a afirmar su fe en El Todopoderoso, este acto beneficia enormemente el alma de su pariente.

13. Si por alguna razón, algún hijo es incapaz de recitar el kadish en la práctica diaria, puede hacerse algún tipo de arreglo para que alguien diga el Kadish en su lugar.

 

 

 

Kadish: algo más.

El pueblo judío siempre ha estado ligado al dolor del momento, aunque este dure un par de cientos de años y el pueblo judío ha sobrevivido a todos estos eventos; el pueblo judío durante más de dos mil años de opresión y persecución nunca ha dejado de creer en la frase, “El año entrante en Jerusalém” y nunca ha dejado de pensar que será testigo de un evento de restauración final en el cual el Templo ha de ser el centro espiritual de la nación judía, al final de los tiempos.

También es cierto que la pérdida de un ser amado produce un amargo dolor, que rasga y rompe todas nuestras estructuras internas; la muerte de un ser querido torna el mundo de color negro, pero, nosotros los judíos nunca perdemos la esperanza de ver una luz en su totalidad, como no lo hemos hecho con muchas otras cosas, como lo mencionado anteriormente; es por ello que, a medida que se entra en el estudio del kadish, se podrá ir descubriendo que éste es completamente opuesto a la muerte; el Kadish es la fuente misma de la vida: está relacionado con El Eterno y la incuestionable fe de cada uno de los judíos en Él, a través de los tiempos, lugares y circunstancias. Especifica que Adonai está allí, que Él es la fuente de todas las cosas y de todo lo que existe, existió y existirá; y que Él va a estar allí, cuando Él sea el centro de nuestras vidas.

El Kadish de duelo.

El Kadish le pide al pueblo judío ponerse un paso adelante de todas las trivialidades que la vida provee y desde tiempos inmemoriales, cada uno de los judíos ha estado haciéndolo. Cuando una persona pierde a alguien a quien ama, es natural que tenga un tipo de retroceso  en los conceptos que tiene sobre la vida. El dolor y la pérdida nos empujan muy profundamente hacia nuestro interior. La muerte y el desespero van de la mano. El judaísmo entiende este sentimiento profundo de soledad que la muerte trae consigo, y la necesidad de que el doliente se retraiga hacia un espacio personal, interior, en forma solitaria. El judaísmo no niega ni siquiera la más mínima cantidad que el doliente pueda sentir de dolor; solamente insiste en que el sufrimiento no debe ser “consumidor”. El judaísmo honra la necesidad de hacerse a un lado de las conductas y las interacciones diarias con la gente, amigos y comunidad, aunque de una manera muy suave y sutil, recuerda que cada uno de nosotros tiene un espacio propio, también en la familia, entre amigos y en la comunidad.

Cualquiera, en los momentos de dolor, puede sentir que “no puede más”; sin embargo, todos necesitamos saber que somos “resistentes”: que somos capaces de abrazar nuevamente a la vida, que somos capaces de continuar nuestro camino con los vivos, y que soms capaces de inspirar a otros con nuestros actos.

Cuando un doliente se levanta para recitar el Kadish, se está levantando sobre un terreno que a la vez es sólido e inseguro. Se levanta como una persona que ha sido sacudida y sin embargo, de pie, afirma que hay un lugar para él, en este mundo. Cuando el doliente certifica, aprende y proclama que a pesar de todas las dificultades, la realidad es que El Eterno trasciende en la vida, se da cuenta que hay una disminución marcada en la sensación de dolor producido por la pérdida de la vida de un ser querido.

A medida que las palabras del kadish van saliendo de la boca del doliente y la comparte con la comunidad, le van permitiendo a quien está de luto, salir de una etapa en la que se cree que no se es capaz de continuar, en dirección de una en la que todo es posible y con ello sirve de inspiración a los demás.

Una mirada más profunda. Las palabras del kadish y su significado.

El Kadish es un texto conciso que estipula y afirma acerca del corazón o núcleo mismo de los conceptos del judaísmo. Lo que sigue es una traducción lineal con una muy breve explicación de lo contenido en cada estrofa del kadish.

1. Yitgadál veyitkadásh shemé rabá. Que Su Gran Nombre sea exaltado y santificado.

La misión del pueblo judío es la de testificar que El Eterno es El Creador de toda la existencia, y que Él es la única fuente de todo significado santo y bueno. El Kadish por ello comienza con un reconocimiento de Su completa soberanía.

2. Bealmá di berá juritéi. En el mundo que Él ha creado de acuerdo a Su voluntad.

Toda la creación es una manifestación y una extensión del la Voluntad de Adonai. Mientras que los físicos buscan una teoría, el judaísmo asevera que la verdadera y subyacente y única fuerza que une y respira vida a través de todo lo que existe es la presencia de la Voluntad de El Eterno.  Un mundo que reconoce este principio y sus implicaciones, será un mundo que ha logrado el propósito básico por el cual fue creado.

3. Veyamlíj maljutéi, veyatzmáj purkanéi vekarév meshijéi. Y quiera Él establecer Su soberanía en los días de tu vida y durante tus días.

Con palabras como estas, el  doliente le pide a la congregación que se una en su voluntad de solicitar por un mundo duradero que se eleve y se refine por el reconocimiento de Adonai … y durante todo el ciclo de la vida de la Casa de Israel. Trae una visión en la creencia de la Era Mesiánica la cual abrazara y atraerá a toda la humanidad en una relación personalizada con El Creador, donde la nación judía juega un papel histórico a través de cada generación la cual espera ser la última para que se realicen los cambios suavemente y pronto. Nuestra esperanza y nuestra oración es que, a pesar de lo oscuro que pueda ser el mundo, la Luz del Eterno sea la encargada de romper todos los signos de oscuridad, en nuestro mundo para que ilumine el mundo… Y ahora responderás,  Amén.  Con éste último estatuto se pide a la congregación que se afirme sobre la creencia básica de la visión judía para una elevación spiritual en el mundo futuro.

4. Amén – Yehé shemé rabá mebaráj  lealám ulalméi almayá. Que así sea. Que sea su Santo Nombre bendecido por siempre y para siempre.

En las enseñanzas cabalísticas, el recitar este verso con todas las fuerzas, libera profundas e inmensas fuerzas espirituales. Cuando El Eterno escucha a los judíos recitando estas palabras, Él también demuestra Su luto por la destrucción del Templo de Jerusalém.

Este párrafo, con la palabra Amén incluida en él, es una frase de ocho palabras: en el pensamiento judío, el número seis representa al mundo físico: el número siete representa la espiritualidad en el contexto del mundo físico. El mundo fue creado en seis días; el Shabat, el séptimo día trajo la espiritualidad al mundo físico. Pero el número ocho, representa la espiritualidad pura, que trasciende al mundo físico que conocemos. En esas ocho palabras, hay 28 letras: el número veintiocho es el valor numérico de la palabra hebrea “fuerza”: cuando estas palabras se expresan con “fuerza” una conexión espiritual se establece para que trascienda y penetre todo tipo de existencia.

 

 

5. Yitbaráj, veyishtabáj, veyitpaár, veyitromán, veyitnasé, veyithadár veyithalé, veyithalál shemé dekudhsá beríj hu. Bendecido, laureado, glorificado, exaltado, elevado, que se glorifique, que suba, y sea elogiado El Nombre del Santo Bendito El. Más allá de todas las bendiciones y cánticos, alabanzas y consuelo que se dicen en el mundo y digan Amen.

Visto desde un punto de vista muy profundo, la relación entre El Eterno y el pueblo judío con un  esposo y una mujer quienes están profundamente enamorados. El Kadish contiene muchas formas de alabanza  para expresar, poéticamente, este tipo de unión.

6. Leeilá min kol birjatá veshiratá. Más allá de todas las bendiciones y cánticos, alabanzas y consuelos que se dicen en el mundo y digan Amen.

Adonai trasciende al hombre tanto en tiempo como en espacio. Mientras existamos en un mundo físico vamos a estar gobernados por las leyes de la naturaleza y el el concepto de pasado, presente y futuro: es por ello que necesitamos del conocimiento y la alabanza al Creador de todas las cosas, porque Él está muy por encima de todo lo que realmente podamos pensar de Él.

7. Al Israel veal rabanán veal talmideón (y las líneas agregadas en el kasdish derabanán).

La supervivencia del pueblo judío ha sido siempre en contra de todos los pronósticos y las probabilidades: reconociendo que la Torá y aquellos que la estudian y la enseñan se encargan de transmitir su sabiduría, ha permitido que dicha sabiduría persista y sea el ingrediente más fundamental de la existencia y la supervivencia judía, gracias a ello aquí y en cualquier lugar, después de haberla recibida en el Monte Sinaí, entregando fuerza espiritual a Su Nación desde entonces: es por ello que dondequiera que un judío estudie Torá, genera un beneficio espiritual que cubre a todos los judíos en cualquier lugar.

8. Osé shalom bimromáv, hu yaasé shalom aléinu veal kol Israel veimrú Amén. El que Hace la paz en sus alturas, El Hará la paz sobre nosotros y sobre todo Israel y digan Amen.

La paz es el contexto ideal para una rica y fructífera vida; trágicamente la paz puede ser fugaz e imposible de alcanzar; cuando alabamos a Adonai pedimos que Él traiga la paz y nos bendiga con ella. Como individuos y como nación debemos cumplir con nuestro más alto potencial, que es traer la paz a Israel a través de la presencia de El Eterno en todos y cada uno de nosotros.

 

Kadish: otros aspectos…

1. El kadish es una alabanza sublime, compuesta por los sabios en honor a Adonai. La misma fue construida sobre la base de versículos que profetizan lo que acontecerá en los tiempos de la redención final. “Mi nombre será engrandecido y santificado -dice el Eterno-”. (Yejezkel 38: 23). “En ese día Adonai será uno y Su nombre uno” (Zejaría 14: 9)

2. El Kadish crea un beneficio espiritual y un mérito para el alma de quien ha partido.

3. El Kadish es, tal vez, la más grande y temerosa alabanza a nuestro Padre; por consiguiente, debe recitarse con mucha concentración. El Kadish pronunciado por el hijo tiene como efecto de liberar el alma del padre de Guehinom. Cada Kadish en si contribuye a entibiar el fuego del Guehinom y a conducir el alma a su reposo.

4. Como parte de la vida judía, los hombres están obligados en participar en el servicio diario y el Kadish se dice en las sinagogas durante los servicios diarios: aunque alguien rara vez o casi nunca vaya a la sinagoga, está obligado a decirlo por el hecho de no olvidar esta oración.

5. El Kadish es un concepto de todo o nada. Si por algún motivo una persona no asiste ia uno de los rezos, debe continuar diciéndolo en los servicios subsiguientes.

6. Aunque las mujeres están obligadas a rezar diariamente, ellas no están obligadas a asistir a los servicios diarios y por consiguiente están exentas de decir el kadish. Las mujeres traen el beneficio a las almas de los que partieron en formas diversas como a través de la caridad (tzedaká) en memoria de la persona, realizando mitzvot, estudiando la Torá, y respondiendo Amén en los puntos donde lo requiere, no solo en el kadish sino en el transcurso de la ceremonia, en forma consciente, para ganar méritos por el alma del fallecido.

7. Kadish se dice por once meses. Hay quienes consideran que los dolientes dicen el Kadish durante 12 meses menos una semana. En un año de 13 meses (2 meses de Adar), también se dice Kadish sólo por el lapso de 12 meses menos una semana. El Shulján Aruj sin embargo, explica que por un padre se recite Kadish durante 11 meses, mientras que para un esposo, hermano o hijo se recita durante 30 días.

8. La mayor conexión para recitar el kadish es la que existe entre hijo y padre.

9. Si alguien murió sin dejar hijos o que dejó sólo hijos pequeños[1] que aún no saben decir Kadish, se encarga a una persona que recite el Kadish el año entero a favor del alma del difunto. En este caso, es conveniente que cada tarde añada la siguiente oración: “Sea Tu voluntad, Adonai nuestro y de nuestros padres, que Te apiades del alma de fulano hijo de mengano y que nombres emisarios que aboguen por ella para que descanse en paz.”

“Yihiyú lerazón imré fi veheguión libí lefanéja HaShem. Tzúri vegoalí”.

10. Si no hay hijos para decir el kadish, un nieto puede decirlo por su abuelo, después de recibir la aprobación de sus padres.

11. El Kadish es una oración de fácil aprendizaje para aquellas personas que ni siquiera saben hebreo.

12. Idealmente, el kadish se debe decir tres veces al día. El mínimo requerimiento es de una vez al día. Si esto tampoco es posible, durante el periodo de los once meses, es posible pagarle a alguien para que lo haga en su nombre.

13. Aquel que menosprecia el honor de sus parientes y no recita el Kadish, es considerado una persona ignorante.

14. Al cabo de los 7 primeros días de duelo por el ser que se ha marchado, y más concretamente,  a la noche siguiente, se efectúa un estudio. Una semana después, esa misma noche se efectúa otro estudio y lo mismo ocurrirá en la tercera semana. La cuarta semana no se fija el estudio en esa noche, sino que se cuentan 30 días a partir del día del entierro y la noche que sigue se verificará el estudio y se acaba el mes de luto. La misma fecha cada mes se seguirá haciendo un estudio. El último mes, se verificará un estudio y se acabará el año de duelo.

15. Encontramos que la mayor parte del texto del kadish está en arameo; sin embargo, hallamos en el kadish, 10 palabras en hebreo: estas son las diez palabras en hebreo que aparecen en el kadish:

“Sea santificado y engrandecido el gran nombre (de Adonai), en el mundo que creó acorde a Su voluntad, y sea establecido Su reinado durante nuestras vidas, y en nuestros días, y en vida de todo Israel, pronto y en breve, y digan amén.

Sea Su gran nombre bendecido por siempre jamás. Sea bendecido, alabado, glorificado, enaltecido, exaltado, elogiado, homenajeado y alabado, el nombre de Adonai. Por encima de toda bendición, canto, alabanza y loor, que son pronunciados en el mundo”.

Por estas 10 palabras en hebreo, aprendemos, según las enseñanzas de nuestros sabios, que son las 10 pronunciaciones mediante las cuales El Eterno creó el universo. Por eso en el kadish se dice “sea santificado y engrandecido el gran nombre (de Adonai), en el mundo que creó acorde a Su voluntad”

16. Encontramos en las enseñanzas de las halajot la razón por la cual el Kadish es conservado en arameo: ella es porque los Malajim (ángeles), no comprenderían lo que estamos diciendo, dado que en el Kadish  enaltecemos a Hashem, e invocamos la llegada del Día en el que Su Gloria Sea restaurada y manifiesta, con el advenimiento del Mashiaj.

17. Si dos o más personas, recitan Kadish al mismo tiempo, pero no sincronizadamente, cuando llega el momento para responder amén, es imposible responder al Kadish de cada persona. Por ello, la Halajá dice que se debería contestar amén, bien al primero, o al último, y su respuesta, es automáticamente aplicable, a todos los que lo están pronunciando en forma simultánea, si es que ellos fueron dichos, en el lapso definido como toj kedé dibur[2], o sea, unos cuantos segundos el uno del otro. (Aparentemente, sería suficiente contestar amén, inclusive a uno de los rezos intermedios,  todavía su respuesta será aplicada a todos los demás, por la misma razón).

18. La cantidad de veces que se va recitar diariamente un kadish, en la totalidad de sus versiones,  encontramos en las halajot que debe un total de siete veces. Y ello se deriva del pasuk de Mishlé que dice: “Siete veces por día, yo Te Alabo”. Los siete momentos están ubicados en las siguientes partes:

. Después de los “pesukéi de’zimrá “.

. Después de “Shemoné Esré“.

. Después de “Kedushát U’vá Le’tzión… ”

. Después de “Aléinu“.

Después de “Ashré…” en la oración de Minjá.

. Después del “Shemoné Esré” de Minjá.

. Antes del “Shemoné Esré” de Maariv (Arvit).

CONCLUSIÓN SOBRE EL KADISH

El kadish fue establecido, a priori, para ser recitado tras una disertación sobre temas de Torá, y de esta manera se consigue una elevación suprema. (Talmud Sotá 49) No obstante, pasado el tiempo, esta extraordinaria alabanza fue incorporada al rezo que los deudos profieren por las almas de las personas cercanas que abandonaron este mundo.

El recitado del kadish por las almas de personas difuntas, surgió de este modo:

Un erudito halló un alma que parecía recolectar leños y los cargaba sobre sus propios hombros.

El sabio le preguntó: “Hijo mío ¿qué razón tiene lo que haces?”

El alma le respondió: “Rabino, ¡actúo acorde al dictamen de la sentencia que recayó sobre mi después del juicio al que fui sometido!”

El erudito le preguntó: “¿Existe alguien que pueda aliviar la tremenda congoja que padeces?”

El difunto le respondió: “solo si mi hijo recita kadish o lee del libro de los profetas en la sinagoga tras la lectura de la Torá podré ser aliviado de este flagelo”.

El erudito buscó al hijo del finado, lo localizó, y le enseñó a recitar kadish, quien tras aprender lo pronunció sentidamente.

Tras un tiempo, el hombre fallecido se le apareció al erudito en un sueño y le dijo: “que halle sosiego tu saber, pues has logrado que yo halle sosiego”. (Taamei Haminaguim 1048 – Kol Bo)

A partir de este suceso, mediante el cual se supo la gran ayuda que representa para las almas el recitado del kadish, se estableció que lo pronuncien los hijos por sus padres fallecidos, con el fin de ayudarles a lograr paz y descanso en las alturas celestiales.

 

 

Artículo terminado de redactar el 07 de Mayo de 2011 – 03 de Iyar de 5771 por el grupo editorial 321judaismo.com

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ESPERE… PROXIMAMENTE ABRIREMOS DOS SECCIONES:

1.- LA PRIMERA SINAGOGA VIRTUAL©

2.- JEW TUBE©


[1] Aunque el Maharil, Rabbi Yakov Molin (Nacido en Mainz, Alemania 1360-1427),  Autor de un libro sobre ética judía llamado Sheeilot uTeshuvot, un material de 233 capítulos de extensión, señala que el kadish de duelo puede ser recitado por un menor de edad que es huérfano, a pesar de que por su edad suelen estar inhabilitados para dirigir otras partes del servicio de oración.

[2] Se lo define como la cantidad de tiempo que le toma a un estudiante, para saludar a su Rabino, enunciando las palabras, “Shalóm Aléja Rabí”. Esta medida de tiempo, según lahalajá,  es considerada como algo que toma el carácter de simultáneo.


[1] Seder Tefilot Kol Hashaná. Nusaj Kadish.

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Tefilin paso a paso

Tefilin paso a paso

Colocarse el tefilin en el brazo.

Usted tiene dos cajitas de cuero negro en su bolsa de tefilín. Una es para el brazo, y la otra para la cabeza. Saque la del brazo primero —esta es la cajita lisa, la de la cabeza tiene cuatro compartimientos.

Saque el tefilin de la cobertura plástica.

El tefilin del brazo se coloca en el brazo más débil –los diestros lo hacen en el brazo izquierdo, y los zurdos en el brazo derecho.

Enrolle su manga de modo que el tefilin esté en contacto directo con el brazo. Pase el brazo a través del círculo formado por la correa. Coloque la cajita encima del bíceps, justo por debajo del punto intermedio entre el hombro y el codo al frente del corazón. (Véase la ilustración).

La Bendición

Recite la bendición. Si puede leerla y entenderla en hebreo original, dígalo en hebreo. Si no puede recitarla en el idioma que entienda. Aquí está el texto hebreo:

Esta es la fonética:

Baruj Ata Adonai Eloheinu Mélej Haolám Asher Kideshánu Bemitzvotav Vetzivánu Leaníaj Tefilín.

Este es el significado:

Bendito eres Tu Adonai Nuestro Señor, Rey del universo, que nos has santificado con Tus mandamientos, y nos has ordenado colocar el Tefilin.

Concéntrese en lo que está haciendo.

Desde que se recita la bendición hasta que ambos tefilín están colocados en su lugar, no se habla.

Ni siquiera se puede hacer señas.

Concéntrese sólo en unir su mente, corazón y acción al Todopoderoso.

Las vueltas sobre el brazo

Ajuste la correa alrededor del brazo, asegurándose que el nudo permanezca en contacto directo con la caja.
Envuelva dos veces más sobre el costado debajo de la caja y alrededor del bíceps, luego de siete vueltas alrededor del brazo y una vuelta alrededor de la palma. Deje el resto de la correa suelto.

Colocarse el de la cabeza

Después, saque el tefilin de la cabeza.

Sáquelo del plástico que lo recubre.

La caja va en la cabeza, por encima de la frente.

Céntrelo en el medio de su cabeza justo encima del punto entre los ojos.

La dalet formada con el nudo debe apoyarse sobre la base del cráneo.

Atarse en la mano

Vuelva a su mano. Envuelva el resto de la correa tres veces alrededor de su dedo medio, de este modo: una vez alrededor de la base, una vez por encima de la primera falange, y una vez más alrededor de la base. Si quedó algo de la correa suelto, envuélvala alrededor de su palma y ajústela por detrás.

 

Recitar el Shema

Texto Hebreo

 

 

 

Traducción:

Oye, Israel, Adonai es nuestro, Adonai es Uno.

[en voz baja] Bendito sea el nombre de la gloria de Su reino por siempre jamás.

Amarás a Adonai tu Elohim con todo tu corazón, con toda tu alma con toda tu fuerza.

Y estas palabras que Yo te ordeno hoy estarán sobre tu corazón.

Las enseñarás a fondo a tus hijos, y hablarás de ellas al estar sentado en tu casa y al andar por el camino, al acostarte y al levantarte.

Las atarás como señal sobre tu mano y serán por recordatorio entre tus ojos.

Las escribirás sobre las jambas de tu casa y en tus portones.

Fonética:

Shemá Israel Adonai Elohéinu Adonái Ejád.

[en voz baja:] Barúj Shem Kevód Maljutó Leolám Vaéd.

Veahavtá et Adonai Elohéja, Bejól Levavjá, Uvejól Nafshejá, Uvejól Meodéja.

Vehaiú Hadvarím Haéile Ashér Anojí Metzavjá Haióm Al Levavéja.

Veshinantám Levanéja Vedibartá Bam, Beshivtejá Beveitéja, Uvelejtejá Vadérej, Uveshojbejá, Uvkumejá.

Ukshartám Leót Al Iadeja Vehayú Letotafót Bíin Einéja Ujtabtám al Mezuzot Beitéja, Uvishearéja.

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Tefilá haderej (Plegaria del viajero)


Texto en Hebreo

 

 

Traducción al Español:

Sea Tu voluntad, Adonai nuestro Elohim y de nuestros padres, conducirnos en paz y dirigir nuestros pasos en paz; guiarnos en paz, sostenernos en paz, y hacemos llegar a nuestro destino con vida, alegría y paz. (Aquél que se propone regresar inmediatamente dice: y regresarnos en paz.) Sálvanos de las manos de todo adversario y enemigo que acecha, de los bandidos y bestias salvajes por el camino, y de todas las calamidades que puedan devenir y afligir al mundo; y envía bendición en todas nuestras acciones. Concédeme gracia, bondad y misericordia en Tus ojos y en los ojos de todos quienes nos contemplan, y otórganos abundante benevolencia. Escucha la voz de nuestra plegaria, pues Tú escuchas la plegaria de todos. Bendito eres Tú Adonai, que escucha la plegaria.

 

RECOMENDACIONES PARA ESTA TEFILÁ[1]: (TOMADAS DEL KITZUR SHULJÁN ARUJ)

1.- Cuando se va a tomar camino, sea para iniciar, continuar el viaje o para regresar, independientemente en esos casos si es desde su casa o del lugar donde se pernoctó, se formula  la oración  una vez se hayan cruzados los suburbios de la ciudad,  aproximadamente 35 metros más allá de la última vivienda, haciendo énfasis en que se tenga una travesía pacífica, diciendo:  Yehí ratzón milfanéja, Adonai Elohéinu veElohéi abotéinu, shetolijéinu leshalóm… (“Sea Tu voluntad, Adonai, nuestro Señor y Señor de nuestros padres, conducirnos en paz…”)

2.- Debe recitarse, de pie si ello es posible, el primer día de viaje.

3.- En los siguientes días del viaje (hasta regresar nuevamente al hogar), la plegaria debe recitarse todas las mañanas, se encuentre uno por el camino o en un hotel.

4.- Deberá ser concluida del siguiente modo: Bendito eres Tú, que escucha la plegaria, sin mencionar el nombre de El Eterno.

5.- La Plegaria del Viajero se recita solamente una vez cada día en que se viaja. Pero si se hizo una parada en una ciudad con la intención de pasar la noche allí, y luego se cambió de idea y se abandonó la ciudad para continuar viaje o regresar a casa, debe recitarse por segunda vez.

6.- Si se viaja de día y de noche, o se pernoctó en un sitio despoblado, la primera vez se recitará incluyendo la bendición de cierre (Barúj atá Adonái, shoméa tefilá (“Bendito eres Tú, Adonai, que escucha la plegaria”) y durante el día se le omitirá, porque todo el trayecto se considera un solo viaje mientras no se haya pasado la noche en un lugar poblado.

7.- Antes de salir de viaje se debe dar caridad (tzedaka), pues fue dicho (Salmos / Tehilim 85:14): “La rectitud (tzedek) marchará delante de él cando encamina sus pasos hacia el camino”.

8.- Cuando se acompaña a un amigo para despedirlo, al separarse de él se debe permanecer de pie en el lugar hasta que el viajero desaparezca de la vista.

9.- Quienes bendicen al viajero no han de decirle Lej beshalom (“Ve en paz) sino Lej leshalom (“Ve hacia la paz”) –pues el Rey David dijo a su hijo Abshalom “Ve en paz” (2 Shmuel, 15:9), y éste fue y terminó colgado. Yitró, en cambio, dijo a su yerno Moshé “Ve hacia la paz” (Shemot / Éxodo 14:18), y éste ascendió y tuvo éxito.

10.- Si se viaja en avión, se acostumbra se recitar la plegaria cuando se está carreteando rumbo al despegue.


[1] Es importante tener en cuenta que estas son sólo recomendaciones: algunos pueden interpretarlas como agüeros, y la Torá es muy estricta en que no se crea en este tipo de hechos.

PorMax Stroh Kaufman

Haftara Mishpatim

HAFTARÁ MISHPATIM: Jeremías 34:8 – 34:22 Y 33:25 – 33:26  

LECTURA

La palabra que del Eterno vino a Yeremia /Jeremías, después de que el rey Tzidkiyáhu / Zedekías hizo pacto con todo el pueblo que había en Jerusalém para proclamar la libertad con respecto a los esclavos, a fin de que cada uno dejase ir libre a su siervo y cada uno a su sierva, siendo hebreo o hebrea, para que ninguno se hiciese servir más de los judíos, hermanos suyos, (más que seis años según la ley). Y obedecieron todos los príncipes y todo el pueblo, los que habían entrado en el pacto, dejando ir libre cada uno a su siervo y cada uno a su sierva, de manera que nadie, de ahí en adelante, se sirviese más de ellos después de seis años; y los dejaron ir libres. Pero después se arrepintieron e hicieron tornar a los siervos y a las siervas que habían dejado ir libres, y los subyugaron como siervos y siervas. Vino pues la palabra del Eterno a Jeremías, diciendo:

Así dice el Eterno, El Santo de Israel, Yo hice pacto con vuestros padres en el día que los saqué de la tierra de Mitzraim / Egipto, de la casa de servidumbre, diciendo: Al principio de siete años, cada uno de vosotros dejará ir a su hermano hebreo que te haya sido vendido y que te hubiere servido seis años, y le dejarás ir libre de ti; mas vuestros padres no me obedecieron ni inclinaron su oído a Mí. Y vosotros ahora habíais hecho lo recto a mis ojos, proclamando libertad cada uno a su prójimo, y habíais hecho pacto delante de Mí en la casa que lleva mi nombre. Pero luego volvisteis a profanar mi nombre, haciendo tornar cada cual a su siervo y cada cual a su sierva, a quienes habíais dejado ir libres conforme a su voluntad, y los habéis subyugado para que os sean como siervos y siervas. Por lo tanto así dice el Eterno: Vosotros no me habéis escuchado para proclamar la libertad cada uno de su hermano y cada uno de su prójimo. He aquí que Yo voy a proclamar la libertad, dice el Eterno, a la espada y a la peste y al hambre; haré que seáis atemorizados por todos los reinos de la tierra. Y entregaré a los enemigos a los hombres que han transgredido mi pacto, los que no han cumplido con las palabras del pacto que hicieron ante Mí, cuando cortaron el becerro en dos y pasaron por en medio de sus porciones. A los príncipes de Judá y a los príncipes de Jerusalém, a los jefes y a los sacerdotes, y a todo el pueblo del país, los cuales pasaron por en medio de las dos porciones del becerro, Yo los entregaré en mano de sus enemigos y en mano de los que buscan su vida; y servirán sus cadáveres de pasto a las aves del cielo y a las bestias de la tierra. Y a Tzidkiyáhu / Zedekías, rey de Yehuda / Judá, y a sus príncipes, los entregaré en mano de sus enemigos y en mano de los que buscan su vida, y en mano del ejército del rey de Babel / Babilonia que se ha retirado de vosotros (por causa del Faraón, rey deMitzraim /  Egipto). He aquí que daré orden, dice el Eterno, y los haré volver a esta ciudad, y pelearán contra ella y la tomarán, y la quemarán a fuego; también a las ciudades de Yehuda / Judá convertiré en una desolación, de modo que no haya habitantes en ella.

Así dice el Eterno: Así como no se anulará mi pacto con el día y con la noche, ni las leyes inmutables de los cielos y de la tierra que Yo establecí, del mismo modo no desecharé Yo la simiente de Yaakov / Jacob y de David, mi siervo, y no dejaré de tomar de su simiente a los que gobiernen sobre la simiente de Abraham, Itzjak / Isaac y Yaakov / Jacob; porque Yo haré tornar su cautiverio y tendré compasión de ellos.
Hadavar asher hayá el Yirmeyáhu meét Adonai ajarei kerót hamélej Tzidkiyáhu berit et kol haám asher biYerushaláim likró lahém derór. Leshaláj ish et avdó veísh et shifjató haIvrí vehaIvriá jofshím leviltí avod bam biYehudí ajíhu ish. Vayishmeú kol hasarím vejol haám asher báu vabrit leshaláj ish et avdó veísh et shifjató jofshím leviltí avod bam od vayishmeú vayeshalejú. Vayashúvu ajaréi jen vayashivú et haavadím veét hashfajót asher shilejú jofshim vayijbeshúm laavadim velishfajót. Vayehí dvar Adonai el Yirmeyáhu meét Adonai lemor.

Ko amar Adonai Elohei Israel anojí karáti brit et abotéijem beyóm hotzií otám meéretz Mitzraim mibéit avadím lemor. Miketz shéva shanim teshaljú ish et ajív haIvrí asher yimajér lejá vaavadéja shesh shaním veshilajtó jofshí meimáj veló shamú abotéijem eláy veló hitú et oznám. Vatashúvu atém hayóm vataasú et hayashár beeináy likró deror ish lereéhu vatijretú brit lefanái babáit asher nikrá shmi aláv. Vatashúvu vatejalelú et shemí vatashívu ish et avdó veísh et shifjató asher shilájtem jofshím lenafshám vatijbeshú otám lihiót lajém laavadím velishfajót. Lajén ko amar Adonai atém lo shmátem elái likró deror ish leajív veísh lereehú híneni koré lajém deror neúm Adonai el hajérev el hadéver veél haraáv venatáti etjém lezaavá lejól mamlejót haáretz. Venatáti et haanashím haovrím et brití asher lo hekímu et divréi habrít asher kartú lefanái haéguel asher kartú lishnáim vayaavrú béin betaráv. Saréi Yehudá vesaréi Yerushaláim hasarisím vehakohaním vejol am haáretz haoverím béin bitréi haéguel. Venatáti otám beyád oivéihem ubeyád mevakshéi nafshám vehayetá nivlatám lemaajál leóf hashamáim ulevehemát haáretz. Veét Tzidkiyáhu mélej Yehudá veét sarái etén beyád oivéihem ubeyad mevakshéi nafshám ubeyád jéil mélej Bavel haolím mealéijem. Híneni metzavé neúm Adonai vahashivotím el haír hazót veniljamú aléiha ulejadúha usrafuhá vaésh veét aréi Yehudá etén shemamá meéin yoshév.

Ko amar Adonai im lo brití yomám valáila jukot shamáim vaáretz lo sámti. Gam zerá Yaakov veDavid avdí emás mikájat mizaró moshlím el zerá Abraham Itzjak veYaakov ki ashív et shvutám verijamtím.

 

Publicado 24 de Shevat de 5772 – 18 de febrero de 2012

 

PorMax Stroh Kaufman

HAFTARÁ BESHALAJ

TEXTO (español – hebreo fonética)

SHOFTIM / JUECES 4:4 – 5:31

Y Débora, profetisa, mujer de virtudes, juzgaba a Israel en aquel tiempo. Y solía estar sentada bajo la palmera de Débora entre Ramá y Bet-El, en la montaña de Efraím; y los hijos de Israel acudían a ella para celebrar juicio. Y ella envió a llamar a Barak, hijo de Abinóam, de Kédesh-Naftalí, y le dijo: En verdad ha ordenado el Eterno, Adonai de Israel: Anda y reúne gente en el monte Tabor, tomando contigo diez mil hombres de los hijos de Naftalí y de los hijos de Zebulón. Yo atraeré hacia ti, hacia el torrente de Kishón, a Siserá, jefe del ejército de Jabin (Yavín), con sus carros y con la multitud de su pueblo, y le entregaré en tu mano. Y Barak le contestó: Si tú fueres conmigo, iré; pero si no fueres conmigo, no iré. Y ella dijo: De seguro iré yo contigo; mas no será tuya la gloria de la jornada que vas a emprender, porque en mano de una mujer entregará el Eterno a Siserá. Y se levantó Débora y fue con Barak a Kédesh. Entonces Barak convocó a la tribu de Zebulón y a la de Naftalí en Kédesh, y subieron en pos de él diez mil hombres; también Débora subió con él. Y Jéber el keneo se había separado del resto de los keneos, o sea de los hijos de Jovav, suegro de Moisés, y había armado sus tiendas hasta llegar a la planicie de Tzaananim, que está junto a Kédesh. Y avisaron a Siserá que Barak, hijo de Abinóam, había subido al monte Tabor. Y Siserá juntó todos sus carros, novecientos carros de hierro, con todo el pueblo que estaba con él, desde Jaróshet de los Gentíos hasta el torrente de Kishón. Y dijo Débora a Barak: ¡Levántate, porque éste es el día en que el Eterno ha entregado a Siserá en tu mano! Ciertamente el ángel del Eterno salió delante de ti (para que obtengas triunfo). Y bajó Barak del monte Tabor, y diez mil hombres tras él. Y el Eterno desbarató a Siserá delante de Barak, con todos sus carros y todo su ejército, a filo de espada; y Siserá, bajándose de su carro, huyó a pie. Mas Barak persiguió a los carros y al ejército hasta Jaróshet de los Gentíos; y cayó todo el ejército de Siserá a filo de espada, hasta no quedar ni uno. Y Siserá huyó a pie a la tienda de Yael, mujer de Jéber el keneo, porque había paz entre Jabin, rey de Jatzor, y la casa de Jéber el keneo. Y salió Jael al encuentro de Siserá y le dijo: ¡Entra, señor mío, entra aquí, no temas! Y entró a su tienda, y ella. le tapó con una colcha. Y él le dijo: Dame, te ruego, un poco de agua, porque tengo sed. Y ella abrió un odre de leche, le dio de beber y le volvió a tapar. Y él le dijo: Ponte a la puerta de la tienda, y si alguno viniere y te preguntare, diciendo: “¿hay aquí alguien?” le responderás: “No hay”. Y Yaél, mujer de Jéber, cogió el clavo grande de la tienda, echó mano al martillo, se llegó a él calladamente y le clavó el clavo en la sien, de modo que penetró en la tierra; porque él había caído en profundo sueño, pues estaba fatigado; y así murió. Y he aquí que Barak venía persiguiendo a Sisrá; y salió Jael a su encuentro y le dijo: Ven y te mostraré al hombre que estás buscando; entró pues adonde ella estaba, y he aquí que Sisrá placía muerto con el clavo en su sien. Así El Eterno en aquel día humilló a Jabín, rey de Canaán, ante los hijos de Israel. Y el poder de los hijos de Israel prevaleció cada vez más contra Jabin, rey de Canaán, hasta que acabaron de destruir a Jabin, rey de Canaán.

Y en aquel día cantaron Débora y Barak, hijo de Abinóam, diciendo: Por haberse vengado el Eterno de los enemigos por medio de Israel, y por haberse ofrecido voluntariamente el pueblo, ¡bendecid al Eterno! ¡Oíd, reyes; prestad atención, oh príncipes! Yo pertenezco al Eterno, yo le cantaré; elevaré salmos al Eterno, Adonai de Israel. Oh, Eterno, cuando Tú saliste de Seír, cuando marchaste desde el campo de Edom, la tierra se estremeció, también los cielos gotearon, también las nubes gotearon aguas. Transpiraron los montes ante la presencia del Eterno, como el monte de Sinay ante el Eterno, Adonai de Israel. En los días de Shamgar, hijo de Anat, en los días de Yaél, cesaron las caravanas y los viajeros caminaban por atajos sinuosos. Cesaron también las ciudades abiertas en Israel, cesaron, hasta que yo, Débora, me levanté, hasta que me levanté por madre de Israel. Cuando Israel escogió para él nuevos dioses, entonces hubo guerra a las puertas de sus ciudades. Cuando estaba Israel con Dios, veíase por ventura escudo o lanza entre cuarenta mil de Israel cuando vencían? ¡Mi corazón se inclina hacia los jefes de Israel que se ofrecieron voluntariamente entre el pueblo! ¡Bendecid al Eterno! ¡Vosotros, los que cabalgáis en asnas blancas, los que os sentáis sobre alfombras para juzgar y los que andáis por el camino, hablad de esto! En el lugar donde se oye la voz estruendosa de los arqueros, en medio de las pilas de aguas, allí será oída la voz de los que hablan de las justicias del Eterno, de las justicias para con las ciudades abiertas en Israel; ahora baja libremente a las ciudades el pueblo del Eterno. ¡Despierta, despierta, Débora! ¡Despierta, despierta, entona un cántico! ¡Levántate, Barak, lleva presos a tus cautivos, oh hijo de Abinóam. Entonces subyugó el resto del pueblo a los poderosos de los idólatras. El Eterno hará que yo subyugue a los valientes. De Efraín, de su raíz, salió Josué quien subyugó a Amalek; tras él ha de salir de Benjamín (Saúl), quien lo subyugará nuevamente con mucho pueblo. De Majir descendieron a la guerra los comandantes, y de Zebulón los que llevan la pluma del escribano. Y los príncipes de Isajar estaban con Débora, e Isajar hizo como Barak, al valle se arrojó en seguimiento de él. Por la separación de Rubén, que no entró en esta guerra, hubo sobre esto grandes conjeturas. ¿Por qué te sentaste, oh Rubén, junto a las fronteras? ¿Acaso es para escuchar a los que pitan llamando a los rebaños? Por esto, por la separación de Rubén, que no entró en esta guerra, grandes conjeturas se harán.  Si es porque Rubén estaba lejos del lugar de la guerra, Guilad también quedaba del otro lado del Jordán. Y Dan ¿por qué no vino? ¿Acaso es porque vive en la vecindad de los navíos? Asher tuvo razón en no venir, porque habita en la costa. del mar y mora en ciudades no amuralladas. Zebulón son gente que despreció su vida hasta la muerte, y también Naftalí sobre las alturas del campo de batalla. Entre tanto, vinieron reyes y pelearon en ayuda de Siserá; reyes de Canaán pelearon entonces, desde Taanaj hasta junto a las aguas de Meguidó, mas no se llevaron ganancia de plata. ¡Desde los cielos pelearon! ¡Las estrellas salieron de sus órbitas y pelearon contra Siserá! El torrente de Kishón los arrastró, las antiguas y escasas aguas del torrente aumentaron en el torrente de Kishón! ¡Oh, alma mía, pisoteaste la fuerza del enemigo! ¡Entonces se hirieron los cascos de los caballos en el galope desenfrenado, a causa de la impetuosa huida, huida de sus valientes! ¡Maldecid a Meroz, dijo el ángel del Eterno, maldecid duramente a los habitantes de ella, porque no acudieron en ayuda del pueblo del Eterno, en ayuda del pueblo del Eterno contra los fuertes! ¡Bendita sobre todas las mujeres sea Jael, mujer de Jéber el keneo; sobre las mujeres moradoras en tiendas, sea ella bendita! Agua pidió él, leche le dio ella; en taza de príncipes le ofreció crema. Extendió la mano izquierda al clavo, y su mano derecha al martillo de obreros, y martilló a Siserá, le golpeó la cabeza, le hirió y le traspasó la sien. Entre los pies de ella cayó de rodillas, quedó tendido. Entre los pies de ella cayó de rodillas, adonde se arodilló, ahí mismo cayó muerto. Desde la ventana avizoraba la madre de Siserá y exclamaba a través de la reja: ¡Por qué tarda su carro en venir? ¿Por qué se atrasan las pisadas de sus carros? Las más sabias de sus damas le contestaban, y ella misma volvía a darse respuesta: ¿No están hallando y repartiendo los despojos? A cada varón una o dos doncellas; despojo de diversos colores para Siserá, despojo de diversos colores bordados; de diversos colores bordados de los dos lados; estarán siendo repartidos para los cuellos de los despojadores. ¡Así perezcan todos tus enemigos, oh Eterno! Mas los que le aman sean como cuando el sol se levanta, y su fuerza va en aumento. Y la tierra descansó cuarenta años.

 

UDvora ishá neviá éshet Lapidot hi shoftá et Israel baét hahí. Vehí yoshévet tájat tómer Dvorah béin haRamá ubéin Beit El behar Efráim vayaálu eléiha benéi Israel lamishpát. Vatishláj vatikrá le Barak ben Avinoám mikédesh Naftalí vatomer eláv haló tzivá Adonai Elohéi Israel lej umashájta behár Tavor velakájta imjá aséret alafím ish mibenéi Naftalí umibenéi Zevulún. Umashájti eléija el nájal Kishón et Sisrá sar tzva Yavín veét-rijbó veét hamonó unetatíhu beyadéja. Vayomer eléiha Barak im teljí imí vehalájti veím lo teljí imí lo eléj. Vatomer halój eléj imáj éfes ki lo tiheyé tifartéja al hadérej asher atá holéj ki beyad ishá yimkór Adonai et Sisrá vatakóm Devora vateléj im Barák Kedshá. Vayazék Barak et Zvulún veét Naftalí Kedshá vayaál beragláv aséret alféi ish vataál imó Dvora. VeJéver haKeiní nifrád miKaín mibenéi Jováv jotén Moshé vayét aholó ad elón beTzaananím asher et Kédesh. Vayaguídu le Sisra ki alá Barak ben Avinoám har Tavor. Vayazék Sisrá et kol rijbó tésha meót réjev barzél veét kol haám asher itó meJaroshet hagoím el nájal Kishón. Vatomer Dvora el Barak kum ki ze hayóm asher natán Adonai et Sisrá beyadéja hálo Adonai yatzá lefanéija vayeréd Barak mehár Tavor vaaséret alafím ish ajaráv. Vayahóm Adonai et Sisrá veét kol haréjev veét kol hamajané lefí jérev lifnéi Barak vayéred Siserá meál hamerkavá vayanós beraglav. UBarak radáf ajaréi haréjev veajaréi hamajané ad Jaroshet hagoím vayipól kol majané Sisrá lefi jérev lo nishár ad ejád. VeSisrá nas beraglav el ohél Yaél éshet Jever haKení ki shalom béin Yavín mélej Jatzór ubéin béit Jever haKení. Vatetzé Yaél likrát Sisrá vatomer eláv súra adoní súra elái al tirá vayasár eléiha haohelá vatejaséhu basmijá. Vayomer eléiha hashkiní na meát máim ki tzaméti vatiftáj et nod hejaláv vatashkéhu vatejaséhu. Vayomer eléiha amód pétaj haohél vehayá im ish yavó usheeléj veamar hayésh po ish veamárta áin. Vatikáj Yaél éshet Jever et yetád haohél vatasém et hamakévet beyadá vatavó eláv balát vatitká et hayatéd berakató vatitznáj baáretz vehú nirdam vayaáf vayamót. Vehíne Barak rodéf et Sisrá vatetzé Yaél likrató vatomer lo lej veareká et haísh asher atá mebakésh vayavó eléiha vehíne Sisrá nofél met vehayatéd berakató. Vayajná Elohim bayóm hahú et Yavín mélej Kenaán lifnéi benéi Israel. Vateléj yad benéi Israel halój vekashá al Yavín mélej Kenaán ad asher hijrítu et Yavin mélej Kenaán.

Vatashar Dvora uBarak ben Avinoám bayóm hahu lemor. Bifróa praót beIsrael behitnadév am barejú Adonai. Shímu melajím haazínu rozním anojí la Adonai anojí ashirá azamér la Adonai Elohei Israel. Shímu melajím haazínu rozním anojí la Adonai anoji ashirá azamer la Adonai Elohei Israel. Adonai vetzetjá miSeír betzadjá misdé Edóm éretz raashá gam shamáim natafú gam avím natfú máim. Harím nazlú mipnéi Adonai ze Sinai mipnéi Adonai Elohei Israel. Bimé Shamgar ben Anat biméi Yaél jadlú orajót veholjéi netivót yeléju orajót akalkalot. Jadlú ferazón beIsrael jadelú ad shakámti Devora shakámti em beIsrael. Yivjár Elohim jadashím az lajém shearim maguén im yeraé varomáj bearbaím élef beIsrael. Libí lejokekéi Israel hamitnadvím baám barejú Adonai. Rojevéi atonót tzejorót yoshvéi al Midín veholjéi al dérej sijú. Mikól mejatzetzím béin mashabím sham yetanú tzidkót Adonai tzidkót pirzonó beIsrael az yardú lashearim am Adonai. Úri úri Dvora úri úri dabrí shir kum Barak ushavé sheviéja ben Avinoám. Az yerád sarid leadirím am Adonai yerád li baguiborím. Mini Efráim shorshám baAmalek ajaréija Binyamín baamaméija mini majír yardú mejokekím umi Zvulún moshjím beshévet sofér. Vesarai beYisajar im Dvora veYisajar ken Barak baémek shuláj beraglav biflagót Reuvén guedolím jikekéi lev. Láma yashávta béin hamishpetáim lishmóa shrikót adarím liflagót Reuvén guedolím jikréi lev. Guilád beéver haYardén shajén veDan láma yagúr oniót asher yasháv lejóf yamim veál mifratzáv yishkón. Zvulún am jéref nafshó lamut veNaftalí al meroméi sadé. Báu melajím niljamú az niljamú maljéi Kenaán betanáj al méi Meguido betzá késef lo lakajú. Min shamáim niljamú hakojavím mimesilotám niljamú im Sisrá. Nájal Kishón guerafám nájal kedumím nájal Kishón tidrejí nafshí oz. Az halmú ikvéi sus midaharót daharót abiráv. Óru meróz amar maláj Adonai óru arór yoshvéiha ki lo báu leezrát Adonai leezrát Adonai baguiborím. Teboraj minashím Yaél éshet Jever haKeiní minashím baohél teboráj. Máim shaál jalav nataná beséfel adirím hikrivá jemá. Yadá layatéd tishlajná viminá lehalmút amelím vehalmá Sisrá majaká roshó umajatzá vejalfá rakató. Béin ragléiha kará nafál shajáv béin ragléiha kará nafál baasher kará sham nafál shadúd. Beád hajalón nishkefá vateyabév em Sisra beád haeshnáv madúa boshésh rijbó lavó madúa ejerú paaméi markevotáv. Jajmot sharotéiha taaneiná af hi tashív amaréiha la. Hálo yimtzeú yejalkú shalál rajám rajamatáim lerósh guéver shlal tzvaím le Sisrá shlal tzvaím rikmá tzéva rikmatáim letzavréi shalal. Ken yovdú jol oivéija Adonai veohaváv ketzét hashémesh bigvurató vatishkót haáretz arbaím shaná.

 

Publicado 11 de Shevat de 5772 – 04 de febrero de 2012 por grupo 321judaismo.com

Se ruega no alterar las palabras aquí contenidas, son tomadas de fuente directa de la Torá.

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PorMax Stroh Kaufman

Meguila de Ester

MEGUILA DE ESTER
Esther I

1. Aconteció en los días del Rey Ajashverosh, quien reinó sobre 127 naciones desde Jodu hasta Cush.

2. En aquellos días, el Rey Ajashverosh se sentó en su trono real en la Capital de Shushan.

3. En el tercer año de su reinado hizo un banquete para todos sus oficiales y sus siervos, el ejercito de Paras y Maday los nobles y los oficiales de todos los países estuvieron presentes.

4. Por mucho tiempo, por 180 días hizo gala de las riquezas de su reino y la belleza y magnificencia de su reinado.

5. Y cuando estos días terminaron, el Rey hizo una fiesta durante siete días para todo el pueblo de la Capital de Shushan, tanto para las personas distinguidas, como para las personas simples, en el jardín del Palacio Real.

6. Habían cortinas de fino algodón blanco y lana azul celeste, sostenidas por cordones de lino fino y lana morada, colgados de varillas de plata y pilares de mármol. Había sofás de oro y plata y el piso estaba hecho de precioso mármol de color verde y blanco.

7. Las bebidas se sirvieron en copas de oro, cada copa diferente de la otra v había una gran cantidad de vino real, como solo un Rey podría permitirse.

8. Y las bebidas fueron servidas de acuerdo a ésta orden: “Nadie debe ser forzado”. Ellos hicieron esto porque el Rey había fijado y ordenado a todos sus oficiales de hacer según el gusto de cada huésped.

9. La Reina Vashti también hizo un banquete para las mujeres en el palacio del Rey Ajashverosh.

10. En el séptimo día, cuando el Rey estaba un poco ebrio, él le habló a Mehuman, Bizta, Jarvona, Bigta, Abagta, Zetar y Jarcás, quienes eran los siete sirvientes principales del Rey Ajashverosh.

11. El les ordenó a ellos traer a la Reina Vashti delante de él, llevando su corona real, para mostrar su belleza a la gente y a los oficiales, ya que ella era muy hermosa.

12. Pero la reina Vashti se rehusó a obedecer la orden que el Rey había mandado con sus sirvientes. El Rey se puso muy furioso, estaba enardecido por la furia.

13. Entonces el Rey consultó con sus sabios astrólogos pues el Rey acostumbraba a discutir sus problemas con gente que conocía las reglas y las leyes.

14. Los sabios más cercanos a el Rey eran Carshena, Shetar, Admata, Tarshish, Meres, Marsena y Memujan, quienes eran los siete oficiales de Parás y Maday a los que siempre se les permitía ver al Rey, y los cuales eran los más altos oficiales en el reino.

15. El Rey Ajashverosh quería que ellos le dijeran la manera correcta de castigar a la Reina Vashti por no obedecer la orden que él había enviado a los sirvientes.

16. Memujan habló ante el Rey y los oficiales: “No sólo contra el Rey pecó la Reina Vashti, sino contra todos los oficiales y toda la gente en todos los países del Rey Ajashverosh.”
17. “Porque todas las mujeres se darán cuenta de lo que la Reina ha hecho y ellas insultarán a sus propios esposos. Ellas dirán, “Aún el Rey Ajashverosh ordenó a la Reina Vashti presentarse ante él y ella se negó.”.

18. “En cuanto las Princesas de Parás y Maday escuchen lo que ha hecho la Reina Vashti ellas hablarán de la misma manera a todos los oficiales del Rey y va a haber mucha humillación y furia.”

19. “Si el Rey le agrada la idea, que se expida un decreto real y que se escriba entre las leyes de Parás y Maday, para que no puede ser cambiado: “Que la Reina Vashti nunca más venga ante la presencia del Rey Ajashverosh y que en su lugar el Rey escoja para Reina a una que sea mejor que ella.”

20. “Y así cuando el nuevo decreto del Rey sea publicado en todo su reino aunque el reino sea muy extenso, entonces todas las esposas mostrarán respeto por sus esposos, distinguidos y simples por igual.”

21. Al Rey y sus oficiales les agradó la idea y el Rey hizo como le sugirió Memujan.

22. El mandó cartas a todos los países del Rey, a cada país en su propia escritura, a cada nación en su propia lengua, ordenándoles que cada hombre sea el amo en su propio hogar y que toda la familia hable la lengua de su pueblo y no la de su esposa.

Esther II
1. Después que todo esto aconteció, cuando la furia del Rey Ajashverosh se apaciguó, él se acordó de Vashti y lo que ella le había hecho y como ella había sido castigada.

2. Entonces los jóvenes sirvientes del Rey dijeron: “Busquémosle al Rey Vírgenes jóvenes y hermosas.”

3. “Y que nombre el Rey agentes en todos los países de su reino, que hagan reunir a todas las jóvenes bellas y las traigan a la capital de Shushan a el Harem, bajo el cuidado de Jegai, el sirviente del Rey que vigila a las mujeres y proveerlas así con cosméticos.”

4. “Entonces la joven que se de mayor agrado del Rey se convertirá en Reina en el lugar de Vashti”. Al rey le agradó la idea y así se hizo.

5. Había cierto judío en la capital de Shushan de nombre Mordejai, hijo de Yair, hijo de Shimi, hijo de Kish de la tribu de Benjamín.

6. El fue forzado a salir de Jerusalém junto con los otros que habían sido exiliados con Yehonía, Rey de Judea quien Nevujadnetzar, Rey de Babilonia, había tomado.

7. Mordejai había criado a Hadasa quien se llamaba también Ester, su prima; ya que ella no tenía ni padre ni madre. La joven era de facciones finas y de gran belleza y cuando su padre y madre murieron, Mordejai la adoptó como su hija.

8. Cuando las órdenes del Rey se publicaron, muchas jóvenes fueron traídas a la capital de Shushan, bajo el cuidado de Jegai. Ester también fue llevada al palacio, bajo el cuidado de Jegai, quien guardaba a las mujeres.

9. A él le gustó la joven y quería complacerla. Rápidamente él arregló para ella cosméticos y comida. El también le dio siete sirvientas especiales del palacio real; y él la puso a ella y a sus sirvientas en las mejoras habitaciones del Harem.

10. Ester no reveló a nadie de qué pueblo era ella o dónde ella había nacido, porque Mordejai le ordenó a no decir.

11. Todos los días Mordejai acostumbraba a caminar en frente del patio del Harem para averiguar cómo se encontraba Ester y qué había sucedido.

12. Cuando la joven tenía su turno para venir ante el Rey Ajashverosh, después de haber recibido tratamientos de belleza por doce meses, porque esa era la duración de los tratamientos; seis meses con aceite de mirra y seis meses con perfumes y cosméticos de mujeres.

13. Entonces cuando la joven estaba lista para presentarse ante el Rey, se le permitía traer lo que ella deseara del Harem para el palacio.

14. Al atardecer ella vendría, y en la mañana sería enviada al segundo Harem bajo el cuidado de Shashgaz, el sirviente del Rey, que guardaba a las concubinas del Rey. A ella no se le permitiría presentarse ante el Rey nunca más, a menos que así el Rey lo deseara, y debería ser llamada por su nombre.

15. Cuando llegó el turno de Ester, la hija de Avigail el tío de Mordejai (quien la había adoptado como su hija) de presentarse ante el Rey ella no pidió nada excepto lo que había sido ordenado para ella por Jegai, el sirviente del Rey, que guardaba a las mujeres. Todos los que vieron a Ester les agradó.

16. Ester fue llevada ante la presencia del Rey Ajashverosh en su palacio en el décimo mes, el mes de Tevet, en el séptimo año de su reinado.

17. El Rey le agradó Ester más que todas las otras doncellas, y él la favoreció más que a todas las otras mujeres; de manera que el Rey le puso la corona real sobre su cabeza y la hizo Reina en el lugar de Vashti

18. Entonces el Rey hizo un gran banquete para todos sus oficiales y sirvientes, era un banquete en honor a Ester, y el Rey decretó que los habitantes de sus países no tendrían que pagar impuestos y les dio regalos como sólo un Rey puede hacerlo.

19. Las jóvenes fueron reunidas una vez más y Mordejai acostumbraba a sentarse en la puerta del palacio real.

20. Ester todavía no había mencionado dónde ella había nacido ni de qué pueblo ella era, tal como le había ordenado Mordejai. Ester hizo como había dicho Mordejai de la misma manera que ella solía hacer cuando Mordejai la crió.

21. En aquellos días cuando Mordejai estaba sentado en la entrada del palacio, Bitan y Teresh eran dos sirvientes que guardaban la entrada del palacio. Ellos estaban furiosos con el Rey y querían matarlo.

22. Mordejai escuchó los planes de los dos sirvientes y se lo dijo a la Reina Ester. Ester le informó al Rey sobre esto y le dijo que Mordejai le había contado.

23. La información fue investigada y se encontró que era cierto. Bigtan y Teresh fueron colgados en la horca y éste hecho se registró en el libro de las crónicas privadas del Rey.

Esther III

1. Después de que esto sucedió, el Rey Ajashverosh ascendió al poder a Haman, el hijo de Hamadata el Agagita, y le dio un alto rango; lo hizo más importante que todos los otros oficiales reales.

2. Todos los sirvientes del Rey a la entrada del palacio tendrían que arrodillarse y postrarse ante Haman, pues esto era lo que el Rey había ordenado a todos los que hicieran. Pero Mordejai no se arrodillaba y no se postraba.

3. Por lo que los sirvientes del Rey preguntaron a Mordejai: “Porque desobedeces las ordenes del Rey?”

4. Cuando ellos le dijeron esto a Mordejai día tras día y él no les escuchaba ellos se lo dijeron a Haman para ver lo que Mordejai podría lograr, pues él les había dicho que él era judío.

5. Cuando Haman vió que Mordejai no se arrodillaba o postraba ante él, se enfureció.

6. Sin embargo él pensó que sería una lástima de castigar solamente a Mordejai, pues ellos le habían dicho que Mordejai era judío. Puesto que Haman quería destruir al pueblo de Mordejai. Todos los judíos del reino entero de Ajashverosh.

7. En el primer mes, el mes de Nisan, en el duodécimo año del reinado de Ajashverosh, ellos hicieron una lotería enfrente de Haman, para adivinar la suerte y para seleccionar el mejor día y el mejor mes. La lotería escogió el duodécimo mes del año, que es el mes de Adar.

8. Entonces Haman le dijo al Rey Ajashverosh: “Hay una cierta nación dispersa y difundida entre las naciones, en todos los países de tu reino. Sus leyes son diferentes a las leyes de las otras naciones. Ellos no siguen las leyes del Rey; por lo que no conviene para el Rey dejarles con vida.”

9. “Si le complace al Rey, que se escriba una ley que ellos sean destruidos; y yo pagaré 10.000 talentos de plata a los tesoreros del Rey y el dinero será puesto en los tesoros reales.”

10. Así el Rey se quitó su anillo el cual tenía impreso el sello real en él y se lo dio a Haman el hijo de Hamadata el Agagita, el enemigo de los judíos.

11. Y el Rey dijo a Haman, “Quédate con la plata y haz lo que quieras con esa nación”.

12. Los secretarios del Rey fueron llamados en el décimo tercer día de Nisan, y ellos escribieron todo exactamente como les había ordenado Haman. El decreto estaba dirigido a los soberanos del Rey, a los gobernantes de cada país y a los oficiales de cada nación; a cada país en su propia escritura y a cada nación en su propia lengua. Fue escrito en el nombre del Rey Ajashverosh y fue sellado con el anillo del Rey.

13. Veloces mensajeros entregaron cartas a todos los países del Rey ordenando a la gente a destruir, matar y aniquilar a todos los judíos, jóvenes y ancianos, niños y mujeres en el mismo día, el 13 de duodécimo mes, que es el mes de Adar y que les robaran sus propiedades.

14. El contenido de las cartas era el siguiente: “Esta ley debe ser anunciada en cada país para que sepan todas las naciones que ellos deberán estar dispuestos a pelear en ese día.”

15. Los veloces mensajeros salieron muy aprisa como el Rey les había ordenado y la ley anunciada en la Capital de Shushan. Entonces, el Rey y Haman se sentaron a beber, pero los judíos de Shushan estaban confundidos.

Esther IV

1. Cuando Mordejai se enteró de todo lo que había pasado rompió sus ropas y se vistió de tela de saco y se cubrió de cenizas. El salió por medio de la ciudad, y lloró profunda y amargamente.

2. El tuvo que detenerse en frente de la entrada del palacio del Rey, puesto que a nadie le era permitido entrar por la puerta del palacio del Rey vistiendo ropa de saco.

3. Mientras tanto, en cada país, donde quiera que había llegado la orden, y el decreto del Rey, los judíos sufrieron tristemente, con ayunos, llantos y lamentaciones; muchos de los judíos se sentaron en el suelo vestidos en ropa de saco y se cubrieron con cenizas.

4. Y las sirvientas y doncellas de Ester vinieron y le contaron y la reina estaba muy enojada. Ella le envió ropa a Mordejai para que se cambiara la ropa de saco, pero él no las aceptó.

5. Entonces Ester llamó a Hataj, uno de los sirvientes que el Rey había escogido para que le sirviera a ella y le ordenó que fuera ante Mordejai y averiguara qué era lo que estaba pasando.

6. Fue entonces Hataj ante Mordejai el cual se encontraba en la plaza de la ciudad, en frente de la puerta del palacio del Rey.

7. Mordejai le contó todo lo que había pasado y de la cantidad de dinero que Haman había prometido depositar en el tesoro real, para la exterminación de los judíos.

8. Mordejai también le dio a Hataj una copia de la ley que había sido decretada en Shushan diciendo que los judíos debían ser destruidos. El quería que Hataj se lo mostrara a Ester y le explicara a ella, y así ordenarle a Ester a presentarse ante el Rey y rogarle y suplicarle por su pueblo.

9. Hataj vino e informó a Ester lo que Mordejai le había dicho

10. Entonces Ester mandó a Hataj de regreso con el siguiente mensaje:

11. “Todos los sirvientes y personas de todos los países del Rey saben que si cualquier hombre y mujer que se presente delante del Rey sin haber sido llamado, no importa quién sea, la ley es la misma, tendrá la pena de muerte. Pero si el Rey señala a esa persona con su cetro de oro, entonces ésa persona vivirá. Yo no he sido llamada al rey en los últimos 30 días.”

12. Ellos le dijeron a Mordejai las palabras de Ester.

13. Entonces Mordejai le respondió a Ester: “No pienses que tú tienes más oportunidad de salvarte dentro del palacio del Rey que el resto de los judíos del reino”.

14. “Pues si tú guardas silencio en tiempos como éstos, el alivio y la liberación de los judíos surgirá de otro lugar, pero tú y la casa de tus padres perecerán. Y quién sabe si te hicieron Reina específicamente para tiempos como éstos.”

15. Y Ester le contestó a Mordejai:

16. “Ve y reúne a todos los judíos que están en Shushan y ayunen por mí. NO coman ni beban por 3 días, noche y día; yo y mis sirvientes también ayunaremos, entonces yo me presentaré ante el Rey aunque sea en contra de la ley. Y si esto me lleva a la destrucción, pues que así sea.”

17. Entonces Mordejai se fue e hizo exactamente lo que había pedido Ester.

Esther V

1. Tres días después, Ester se vistió con sus ropas reales y se paró en el atrio interior del palacio del Rey. Se puso enfrente de la habitación real donde el Rey se encontraba sentado en su trono, frente a la entrada donde Ester se encontraba parada.

2. Cuando el Rey vió a Ester parada en la entrada, a él le complació. El apuntó hacia Ester el cetro de oro que estaba en su mano, y Ester se acercó y tocó la punta del cetro.

3. El rey le dijo a el, “Cómo estás Reina Ester, y cuáles son tus deseos?” Aún si quisieras la mitad de mi reino te lo daría.”

4. Ester dijo: “Si le agrada al Rey, me gustaría que el Rey y Haman vengan hoy a la fiesta que le he preparado”.

5. Entonces el Rey ordenó “Llamen a Haman que se apresure y haga como Ester ha pedido.” Entonces el Rey y Haman vinieron al banquete que Ester había preparado.

6. El rey dijo a Ester durante la fiesta: “¿Cuál es tu petición? Yo te la concederé Y ¿cuál es tu deseo? Aún si es la mitad de mi reino te lo daré”

7. Ester contestó: “Esta es mi petición y éste es mi deseo.”
8. “Si yo le agrado al Rey, y si el Rey desea ceder a mi petición y hacer lo que yo deseo, que vengan el Rey y Haman a la fiesta que yo prepararé para ellos y mañana yo le diré al Rey lo que él quiere saber.”

9. Aquél día Haman salió contento y alegre, pero cuando vió a Mordejai a la entrada del palacio del Rey, y Mordejai no se paró o se movió ni mostró ninguna clase de respeto, Haman se enfureció enormemente contra Mordejai.

10. Pero Haman se contuvo y se fue a su casa. Mandó a llamar a sus amigos y a su esposa Zeresh.

11. Haman les dijo lo orgullosos que estaba de su fortuna, sus muchos hijos y de toda la grandeza que el Rey le había conferido, haciéndole más importante que los otros oficiales y sirvientes del Rey.

12. Haman dijo: “No solo esto, pero la Reina Ester no ha traído a la fiesta que hizo con el Rey a nadie más que a mí. Y mañana también estoy invitado a la fiesta con el Rey.”

13. “Pero todo esto no significa nada para mí mientras siempre vea a el judío Mordejai sentado en la puerta del palacio del Rey.”

14. Entonces su esposa Zeresh y todos sus amigos le dijeron: “Vamos a construir una horca de 50 pies de alto; y mañana en la mañana conseguirás un permiso del Rey para colgar a Mordejai en la hora. De esa manera vas a estar muy contento cuando vayas con el Rey a la fiesta.” Haman pensó que ésta era una buena idea y él mismo construyó la horca.

Esther VI

1. Aquella noche el Rey no podía dormir, por lo que ordenó que le trajeran su libro privado de crónicas (diario), y que se lo leyeran.

2. Se encontró escrito que Mordejai había informado acerca de Bigtan y Teresh, los dos sirvientes que guardaban la entrada del palacio y que trataron de matar al Rey Ajashverosh.

3. “Qué honor o recompensa se le fue dada a Mordejai por esto?” preguntó el Rey. “Nada ha sido hecho con él,” contestaron los sirvientes.

4. Entonces el Rey dijo: “¿Quién está en la corte?” (Haman acababa de llegar al patio exterior del palacio para hablarle al Rey sobre el colgamiento de Mordejai en la horca que él había preparado)

5. Entonces los sirvientes del Rey contestaron: “Es Haman el que se encuentra en la corte”. El rey le dijo “Déjenlo entrar”

6. Cuando Haman vino, el Rey le dijo, “¿Qué debe hacérsele a el hombre que el rey quisiera darle un honor especial?” Haman pensó para el mismo “¿A quien quisiera honrar el Rey más que a mí?”

7. Entonces Haman dijo al Rey: “Esto es lo que debe hacérsele al hombre a quien el Rey quiere honrar”

8. “Hagan traer un traje real que el Rey haya usado y el caballo que el Rey mismo haya montado, y que le pongan la corona real sobre su cabeza”

9. “El vestido y el caballo debe dársele a uno de los más altos oficiales del Rey. El deberá vestir al hombre a quien el Rey quiere honrar y debe llevarlo a pasear a caballo a través de la plaza de la ciudad y que anuncie delante de él: “Esto es lo que se le debe hacer al hombre que el Rey quiere honrar”.

10. Entonces el Rey dijo a Haman: “Apresúrate, toma el vestido y el caballo como has dicho, y haz todo esto por Mordejai el judío, que se sienta en la entrada del palacio del Rey, y no faltes en ninguno de los detalles que has mencionado”

11. Entonces Haman tomó el vestido y el caballo, vistió a Mordejai y lo llevó a través de la plaza de la ciudad anunciando delante de él: “Esto es lo que se le debe hacer al hombre que el Rey quiere honrar.”

12. Mordejai regresó a la entrada del palacio, pero Haman se apresuró a irse a su casa triste y avergonzado.

13. Haman le contó a su esposa Zeresh y a todos sus amigos lo que le había pasado. Sus consejeros y su esposa Zeresh le dijeron: “Si Mordejai es judío y tú has empezado a caer delante de él, no vas a ser capaz de ganar en contra de él y al final caerás delante de él.”
14. Mientras todavía le hablaba, los sirvientes del Rey llegaron e hicieron a Haman apresurarse para ir a la fiesta que Ester había preparado.

Esther VII

1. Entonces el Rey y Haman vinieron a beber con la Reina Ester

2. El Rey le preguntó a Ester nuevamente en el segundo día de la fiesta, “¿Cuál es tu petición Reina Ester? Y te será concedida, y ¿Cuál es tu deseo? Aún si es la mitad del reino, se te dará”

3. Entonces la Reina contestó y dijo: “Si yo soy de tu agrado Oh Rey, y si el Rey desea, yo pido que mi propia vida y que la vida de mi pueblo sea salvada”

4. “Pues yo y mi pueblo hemos sido vendidos para ser destruidos, asesinados y aniquilados. Si hubiéramos sido vendidos como esclavos y sirvientes yo me hubiera mantenido en silencio, pero a nuestros enemigos no les importa cuánto daño ellos causan al Rey”

5. El Rey Ajashverosh habló y le dijo a la reina Esther: “¿Quién es él? Y ¿dónde está el que se atrevió a hacer esto?”

6. Ester dijo: “¡Un enemigo y un adversario! Este malvado de Haman! Haman tembló de miedo delante del Rey y la Reina”

7. El Rey se levantó furioso. El salió de la fiesta y fue hacia el jardín del palacio mientras que Haman permaneció allí para rogarle a la Reina Ester por su vida, pues él se dio cuenta que el rey había decidido matarlo.

8. Cuando el Rey regresó del jardín del palacio, a la habitación donde era la fiesta, Haman se había arrojado sobre el sofá donde Ester estaba reclinada. El Rey dijo “El todavía se atreve a conquistar a la Reina mientras yo estoy en la casa” En el momento que el Rey dijo esto, los sirvientes cubrieron la cara de Haman

9. Entonces Jarvona, uno de los oficiales que sirven al Rey dijo: “No solamente esto hizo, he aquí la horca que Haman hizo para colgar a Mordejai, el hombre que habló para ayudar al Rey”. “La horca está cerca de la casa de Haman y es de 50 pies de alto.” El Rey dijo: “Cuélguenlo de ella”

10. Entonces ellos colgaron a Haman en la horca que él mismo había preparado para Mordejai y la furia del Rey fue calmada.

Esther VIII

1. El mismo día, el Rey Ajashverosh dio a la Reina Ester las propiedades de Haman el enemigo de los judíos y Mordejai fue invitado para venir ante el Rey ya que Ester le había contado de su parentesco con Mordejai.

2. El Rey se quitó el anillo que tenía impreso el sello real. El se lo quitó a Haman y se lo dio a Mordejai. Entonces Ester puso a Mordejai a cargo de las propiedades de Haman.

3. Nuevamente Ester habló al Rey. Ella cayó a sus pies y lloró. Ella le rogó que detuviera la malicia de Haman el Agagita y lo que él había planeado en contra de los judíos.

4. El Rey apuntó el cetro de oro hacia Ester y Ester se levantó y se puso delante del Rey.

5. Ella le dijo: “Si el Rey así lo desea y si yo le agrado, y si el rey piensa que mi idea es correcta, y si el Rey piensa que yo soy buena, que se escriba una ley para recuperar todas las cartas que contienen los planes de Haman el hijo de Hamadata el Agagita, en los cuales él escribió la orden de destruir a los judíos en todos los países del Rey.”

6. “¡Pues, cómo puedo yo soportar de ver todas las cosas terribles que le pasarán a mi pueblo! ¡Cómo puedo yo soportar de ver la destrucción de mi familia”!

7. El Rey Ajashverosh dijo a la reina Ester y a Mordejai el judío: “Yo le he dado las propiedades de Haman a Ester y él ha sido colgado en la horca por haber conspirado contra los judíos”

8. “Ustedes pueden escribir en nombre del Rey lo que deseen acerca de los judíos y sellarlo con el anillo real, pero cualquier ley que una vez haya sido escrita en nombre del Rey y sellada con el anillo real no puede ser anulada”

9. Entonces los secretarios del Rey fueron llamados a venir, en el veintitrés día del tercer mes que es el mes de Siván. La nueva ley había sido escrita exactamente como Mordejai lo había pedido. Fue enviada a los judíos y a los soberanos, los gobernantes y los oficiales de los países desde Jodu hasta Cush, a 127 países a cada país en su propia escritura y lengua.

10. El escribió la ley en el nombre del Rey lo selló con el anillo del Rey. El envió cartas con rápidos mensajeros a caballo, y por jinetes de rápidos camellos.

11. Las cartas decían que el Rey había dado permiso a los judíos de cada ciudad de reunirse y defenderse a ellos mismos, de destruir matar y aniquilar el ejército entero, junto con sus esposas y niños de cualquier nación o país que quisiera hacerles daño; y que podrían tomar las propiedades de sus enemigos.

12. Todo esto debería suceder en el mismo día en todos los países de el Rey Ajashverosh en el décimo tercer día del duodécimo mes, que es el mes de Adar.

13. La versión de la carta era la siguiente: Esta ley debe ser anunciada en cada país por todas las naciones para saber que en ése día los judíos pueden tomar venganza en contra de sus enemigos.

14. Los veloces mensajeros y jinetes de rápidos caballos, partieron con gran prisa por orden del Rey. Y la ley fue anunciada en Shushan la capital.

15. Mordejai salió de la presencia del Rey vestido de traje real, color azul celeste y blanco, con una gran corona de oro y con un fino manto de lino y lana morada. Entonces la ciudad de Shushan se alegró y regocijó

16. Los judíos tuvieron luz y regocijo y gozo y honra

17. Lo mismo sucedió en cada país y en cada ciudad donde quiera que llegaba la orden del Rey y su edicto, tuvieron los judíos regocijo y alegría, hicieron un banquete y un día de fiesta. Y muchos de entre las naciones pretendieron ser judíos pues ellos tenían miedo de los judíos

Esther IX

1. Y así en el décimo tercer día del duodécimo mes, el mes de Adar, cuando se estaba por ejecutar la orden del Rey, en el mismo día que los enemigos de los judíos planeaban dominarlos, sucedió todo lo contrario y los judíos dominaron a sus enemigos

2. Los judíos se reunieron en sus ciudades en todos los países del Rey Ajashverosh, para atacar a aquellos que querían hacerles daño; y nadie se cruzó en su camino, pues todos tenían miedo de ellos.

3. Y todos los oficiales de los países y los soberanos y gobernantes y todos aquellos que trabajaban para el Rey respetaron a los judíos pues ellos temían de Mordejai.

4. Pues Mordejai era ahora la persona más importante en el palacio real. El llegó a ser famoso en todos los países porque era cada vez más y más importante

5. Y los judíos pelearon contra sus enemigos con la espada, matándolos y aniquilándolos; ellos hicieron lo que ellos quisieron con sus enemigos.

6. En la capital de Shushan, los judíos mataron y aniquilaron a 500 hombres

7. Incluyendo a: Parshandata, Dalfon, Aspata

8. Porata, Adalia, Aridata, Parmashta, Arisai

9. Aridai, Vaizata.

10. Los diez hijos de Aman, hijo de Hamadata, enemigo de los judíos, pero ellos no tomaron para sí ninguna propiedad.

11. En aquél día el Rey fue informado de cuántos fueron

asesinados en Shushan la capital.

12. El Rey le dijo a la Reina Ester: “En la capital de Shushan los judíos han matado y aniquilado a 500 hombres, como también a los 10 hijos de Haman; ¡solo piensa que habrán hecho en el resto de los países! ¿Cuál es tu petición ahora? Se te concederá. ¿Qué otra cosa deseas? Y se te dará.”

13. Ester contestó “Si el Rey lo desea, por favor que deje que los judíos que viven en Shushan hagan mañana lo mismo que han hecho hoy con el resto de los países y que los diez hijos de Haman sean colgados en la horca”

14. El Rey ordenó que esto fuera hecho

15. Los judíos que estaban en Shushan se reunieron en el décimo cuarto día del mes de Adar, y mataron a 300 hombres en Shushan; pero no tomaron para sí ninguna propiedad.

16. El resto de los judíos en todos los países del rey se reunieron y se defendieron ellos mismos y descansaron de sus enemigos, matando a 75.000 de sus enemigos, pero no tomaron para sí ninguna propiedad.

17. Esto pasó en el décimo tercer día de Adar y ellos descansaron en el décimo cuarto día, haciendo de este un día de fiesta y alegría

18. Pero los judíos que vivían en Shushan se reunieron para pelear en los días del 13 y 14 y ellos descansaron en el 15, haciendo de éste día un día de fiesta y alegría.

19. Por esto es que los judíos que están dispersos y viven en pueblos sin muros hacen el día 14 de Adar el día de alegría, fiesta y regocijo y envían comidas a sus amigos.

20. Mordejai escribió todo lo que había sucedido y envió cartas a todos los judíos de todos los países del Rey Ajashverosh, cercanos lejanos.

21. El les dijo que celebraran el 14 y 15 de Adar de cada año.

22. Esos fueron días en que los judíos descansaron de sus enemigos y ese fue el mes que el dolor fue cambiado por alegría y la tristeza por fiesta. Por lo tanto, deben ser celebrados como días festivos y de regocijo y enviar comidas a los amigos y regalos a los pobres.

23. Los judíos prometieron celebrar cada año de la misma manera que ya habían empezado hacer, como les había escrito Mordejai.

24. Pues Haman el hijo de Hamadata el Agagita, enemigo de todos los judíos, había conspirado para destruir a los judíos, había hecho una lotería para confundirlos y destruirlos.

25. Cuando la Reina Ester se presentó ante el Rey, él le dijo: “Con el envío de cartas el malvado plan que Haman había sugerido en contra de los judíos, regresará sobre su propia cabeza”. Y lo colgaron a él y sus hijos en la horca.

26. Por eso es que se llama éste día “Purim” de palabra “Pur”. Por lo tanto, por todo lo que había sido escrito en esta carta y por todo lo que vieron y todo lo que les había pasado a ellos,

27. Los judíos acordaron y prometieron que ellos, sus hijos y cualquiera que se uniera a ellos guardarían estos días sin falta, en el mismo tiempo cada año, exactamente como Mordejai había escrito.

28. Así estos días deberán ser recordados y celebrados por cada generación, por cada familia en cada país, y en cada ciudad. Y estos días de Purim nunca deberán dejar de ser celebrados pro los judíos y su recuerdo nunca deberá ser olvidado por sus hijos.

29. La Reina Ester, hija de Avijail y Mordejai el judío, escribieron con todo el poder de sus altas posiciones que los judíos deberían obedecer la segunda carta de Purim.

30. Mordejai y Ester enviaron mensajes a todos los judíos, a los 127 países del reino de Ajashverosh, con éstas palabras de paz y verdad.

31. Que ellos deberían siempre guardar estos días de Purim en las fechas correctas, exactamente como Mordejai y la Reina Ester lo habían ordenado. Así como los judíos ya habían aceptado sobre ellos y sobre sus hijos guardar los ayunos y las plegarias.

32. Ester pidió que estas palabras de Purim fueran aceptadas y la historia fue escrita en el Tanaj (Biblia)

Esther X
1. El Rey Ajashverosh hizo pagar impuestos a las personas que vivían en el continente y las islas del mar.

2. Todos los grandes y poderosos actos, y la historia completa de la grandeza de Mordejai, a quien el Rey había promovido, fueron escritas en la historia de los libros de los Reyes de Maday y Parás.

3. Pues Mordejai, el segundo en mando después del Rey Ajashverosh fue un gran hombre entre los judíos y la mayor parte de los de su pueblo le querían. El trató de hacer el bien para su nación y de traer paz para toda su descendencia.

20.01.12 — 25 de Tevet de 5772

PorMax Stroh Kaufman

El Eterno nos responderá

Hu Yaanéinu:  El Eterno nos responderá – Adonai nos responderá

 

Aquel que le respondió a Abraham, nuestro padre, en el Monte Moriá, El Eterno nos responderá

Aquel que le respondió a Sara, nuestra madre, en la tienda, El nos responderá.

Aquel que le respondió a Itzják, su hijo, cuando estaba atado en el altar, ¡El Eterno nos responderá!

Aquel que le respondió a Rivka en el pozo, El nos responderá!

Aquel que le respondió a Yaakov en Bet El (Casa de Adonai), ¡El Eterno nos responderá!

Aquel que le respondió a Lea en el campo y en la tienda, ¡El  nos responderá!

Aquel que le respondió a Yoséf en prisión, ¡El Eterno nos responderá!

Aquel que le respondió a Shifrá y a Puá en la casa del Faraón, ¡El nos responderá!

Aquel que le respondió a nuestros ancestros en el Mar Rojo (Mar de los Juncos / Yam Suf) ¡El Eterno nos responderá!

Aquel que le respondió a Miriam en la orilla del mar, ¡El nos responderá!

Aquel que le respondió a Moshé en Horeb (Sinaí), ¡El Eterno nos responderá!

Aquel que le respondió a Aharón con el inciensiario, ¡El nos responderá!

Aquel que le respondió a Yehoshúa en Gilgal (Y detuvo el sol) ¡El Eterno nos responderá!

Aquel que le respondió a Débora en el Monte Tabor, ¡El nos responderá!

Aquel que le respondió a Shmuel en Mitzpá, ¡El Eterno nos responderá!

Aquel que le respondió a Ruth en el threshing floor, ¡El nos responderá!

Aquel que le respondió a David y a Salomón en Jerusalém, ¡El Eterno nos responderá!

Aquel que le respondió a Elija, en el Monte Carmel, ¡El nos responderá!

Aquel que le respondió a Yoná (Jonás) en el interior de la ballena, ¡El Eterno nos responderá!

Aquel que le respondió a Daniel en el foso de los leones, ¡El nos responderá!

Aquel que le respondió a Mordejai y a Ester en el Palacio de Shushán, ¡El Eterno nos responderá!

Aquel que le respondió al llanto de Rajel, nuestra madre en Ramá, ¡El nos responderá!

 

Quiera aquel quien le respondió a todos los justos, a los devotos, a los puros y a los correctos, que nos responda a nosotros, a pesar de que nosotros no podamos ser tan justos, tan puros, tan devotos, ni tan correctos.

Creado por Mark Frydenberg y el Rabino David Seidenberg, 1995; revisado 2008, 2009. Traducido al español por 321judaismo.com Siéntase libre para copiar y distribuir gratuitamente siguiendo las reglas de derecho de autor, que cita la fuente, sin alterar su contenido. Tomado de neohasid.org.