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PorMax Stroh Kaufman

Las frases y expresiones antisemitas más conocidas en la historia

Las frases y expresiones antisemitas más conocidas en la historia

Recopilación fechada 15 de Abril de 2016

¿Conoces expresiones antisemitas?

¿Crees que las expresiones antisemitas son recientes?

¿Acaso el antisemitismo (la persecución a los judíos) es nuevo?

El término antisemitismo como lo conocemos actualmente, aparece en 1873, por obra del periodista alemán Wilhelm Marr, quien Lo utilizó para descalificar y rechazar a los judíos, los cuales fueron definidos como un grupo étnico, como una “raza” inferior y como la responsable de todos los males que está padeciendo el mundo; va dirigido únicamente a los judíos, a pesar que los árabes son también semitas.

Vamos a revisar unas frases que se encuentran en la historia universal y demuestran la antigüedad de las expresiones antisemitas

Maneton “Los judíos son descendientes de los hyksos usurpadores, retardados y retrasados; tribu de leprosos, que fueron echados por sus sacrilegios, su impiedad y para evitar que contaminaran a la población.

Marcus Tullius Cicero (106 – 43 AC) “Los judíos son una fuerza oscura y repulsiva. Se sabe son numerosos, solidarios y qué fuerza representan en conjunto. Esta es una nación de los malvivientes e impostores”.

Diodor (30 AC – 20 DC) – “Ya los consejeros y amigos del rey Antioch (242 – 187 AC) le decían que exterminara a la nación judía por completo, porque los judíos como único pueblo en el mundo se resistieron a mezclarse con otras naciones. Juzgaron a todas las otras naciones como sus enemigas y pasaron esa enemistad como herencia a las generaciones futuras. Sus libros santos contienen las inscripciones hostiles contra toda la humanidad y los reglamentos injustos.”

Tácito (55 – 120 DC) “Las leyes judías están en contra de las leyes de otras naciones. Desprecian a todo lo que es santo para nosotros y al revés: es agradable todo lo que es asqueroso para nosotros. Viven en conjunto, se apoyan mutuamente, odiando los ajenos y los descomponen.”

Meliton de Sardes (180DC): “Dios ha sido asesinado, el Rey de Israel fue muerto por una mano israelita.”

Casio Dio (155 – 235 DC) “Los judíos destruyeron a los griegos igual como a los romanos. Comían los cuerpos de sus víctimas, hacían los cinturones con sus intestinos y se bañaban en su sangre. 200 mil perdieron su vida en Cirena, 240 mil en Chipre, por esto los judíos no pueden poner sus pies en esta isla”.

Tertuliano (160 – 220 DC) “Las sinagogas judías son una fuente de las persecuciones”.

Mahoma (571 -632 DC) “No dejes en descubrir de los engaños de los hijos de Israel. Ellos son impostores con pocas excepciones”.

Santo Tomás de Aquino (1225 – 1274) “No se debería permitir a los judíos poseer lo que ganan de usura, sería mejor a obligarlos a trabajar para ganar su vida en vez no hacer nada excepto de cuidar a su avaricia”.

Estas serían unas expresiones antisemitas de la edad media:

Martín Lutero (1483 – 1546) “Nunca hubo bajo el sol una nación ansiosa de sangre y vengativa más que ellos, el cual parece ser el pueblo elegido por Dios, fueron obligados y tenían que asesinar los paganos. La máxima cosa que esperan de parte de su mesías, es que él con su espada debería exterminar a todo el mundo. El corazón judío es de madera, de piedra, diabólico y duro como acero, inamovible. Cuando llegue el mesías, él mismo debe secuestrar el oro y plata de todo el mundo y repartirlo entre los suyos…

Los judíos son un pueblo “abyecto y despreciable, es decir, no un pueblo de Dios, y su jactancia de linaje, su circuncisión y su ley deben ser considerados sucios; están manchados con “las heces del diablo (…) en las que se revuelcan como cerdos” La sinagoga es una “novia impura, sí, una ramera incorregible, una mujerzuela impía” Las sinagogas y escuelas rabínicas sean pasto del fuego, sus libros de oración destruidos, que se prohíba a los rabinos predicar, que sus casas sean arrasadas y sus propiedades y dinero confiscados. No se les debe mostrar ninguna piedad ni misericordia, ni facilitar protección legal alguna, y “estos infectos gusanos venenosos” deben prepararse para el trabajo forzado o la expulsión definitiva.

Giordano Bruno (1548 – 1600). “Los judíos componen un linaje tan apestado, leproso y peligroso que no merecen a nada solo a la exterminación antes de nacimiento. Los judíos son un desecho de la humanidad, el más putrefacto e indigno pueblo del mundo, con una mentalidad e inclinaciones viles y sumamente sucios”.

“Ellos son una tribu de reptiles y cerrados en sí mismos, insoportables para otras naciones quienes les odian bestialmente y está por ellos mismos razonablemente odiado”.

Papa Pío V en su bula de 1567: “ La vileza de este pueblo, armada con las peores maneras, llegó al punto que amenaza al nuestro bien común… Pues si permitimos tantas numerosas usuras por las cuales los judíos destruyeron en todas partes los bienes de los pobres cristianos, entendemos como el asunto claro, que ellos mismos guardan los ladrones y los bandidos, socios de ellos. Cosas robadas por estos malvivientes, no solo laicas, y a los objetos de servicio sacros divino esconden, los trasladan a otros lugares o los reelaboran. Muchos judíos bajo pretexto de los trámites de varias cosas visitando las casas de las mujeres honestas les lleva a las casas de prostitución. En fin nos conocimos bastante y experimentamos como se relaciona este especie perversa a nombre de Jesús, cómo es enemigo a todos que se identifican con este nombre y que trampas preparan contra sus vidas”.

Sínodo de Vilna 1685 – “Los judíos por su desprecio y odio a la religión cristiana difunden las depravaciones, incredibilidad y los escándalos entre los cristianos.

Algunas un poco más recientes…

Voltaire (1694 – 1778) Los judíos no son nada más que un pueblo desinformado y bárbaro, que desde largo tiempo acumula en sí mismo un egoísmo extremadamente sucio con asquerosa superstición e inapagable odio a todas las naciones que los soportan y son el medio de su enriquecimiento.

Todos ellos son fanáticos innatos, como los Bretones y los Alemanes que nacen con cabello rubio. No me sorprendería ni por poco, si esta nación fuera una amenaza mortal para la humanidad.”

Benjamin Franklin (1706 –1790): “Señores, tenemos aquí un asunto más penoso que el asunto romano: esto es el judío. En cada país donde se radicaron los judíos bajaron el nivel moral, destruyeron el estandarte comercial, se burlaban de su religión socavándola. Crearon un estado dentro del estado. Ellos son los vampiros, y los vampiros no viven de los vampiros. Ellos nunca pueden vivir y mantenerse dentro de ellos mismos. Se pueden mantener y vivir solo entre los cristianos y otras naciones que no pertenecen a la raza de ellos. Si ellos no se alejan de nuestro país por medio del poder de nuestra constitución, será cierto que en el transcurso menos de 200 años llegarán a nosotros en tal cantidad, que nos van a dominar y el país será devorado, cambiarán la forma de gobernar por la cual nosotros americanos vertemos nuestra sangre, entregamos nuestras vidas y arriesgamos nuestra libertad, y nuestros descendientes van a trabajar para multiplicar sus riquezas, mientras ellos estarán en sus oficinas restregándose sus manos. Les advierto Señores, si no eliminan a los judíos de su país para siempre los hijos y sus descendientes les van a maldecir a ustedes desde sus tumbas”.

Denis Diderot (1717 – 1780) “Tu mala y bruta nación, vil y vulgar pueblo, esclavos dignos yugos. Váyanse y llévense sus libros y aléjense. El Talmud enseñó a los judíos a robar la propiedad de los cristianos, tratarlos como las bestias salvajes, empujarlos al precipicio… matarlos impune y cada mañana tirarles una maldición”.

Maria Teresa I de Austria (1717 – 1780): “No conozco mayor plaga que esa raza debido a que su falsedad, su usura y su avaricia nos está llevando a la ruina. Por lo tanto, en la medida de lo posible, los judíos deben ser aislados y evitados.”

Partido Nacional Socialista Nazi 1920: Exigimos la libertad en Alemania de todas las religiones, en la medida en que no pongan en peligro ni ofendan el sentimiento moral de la raza germánica. [..] El Partido combate el espíritu judeo-materialista.

Adolf Hitler: “Aún cuando el judío dice la verdad, ésta tiene por objeto encubrir un hecho delictivo mucho más grave, siendo que en este caso miente a sabiendas.

El judío hace de la mentira un arte: los embustes y las estafas son sus armas”.

Roald Dahl: “Vamos a ver, si tú y yo estuviésemos en una cola que se dirige a lo que sabemos que son cámaras de gas, yo no dudaría en en intentar atacar a uno de los guardias, y hasta meterlo dentro. Pero los judíos siempre han sido así de sumisos”.

Mikis Teodorakis “Todo lo que pasa en el mundo hoy en día es por culpa de los sionistas.Los judíos americanos están tras la crisis mundial económica,que también golpea a Grecia. ”

Dieudonné, El sionismo divide a las naciones para dominarlas y debilitarlas. Es una enfermedad, un cáncer dentro de nuestra sociedad, una prueba para la humanidad sobre la que hay que sobreponerse.

Otras expresiones antisemitas de hace muy pocos años

Charles Maurras: (1868-1952): el judío” es más que nada un código, un signo. Un “ideograma”, para todo lo “podrido, extranjero, democrático, libertario, anticlerical, antimilitarista y marxista”

Cristián Contreras, en la TV Chilena: “Los judíos entran a la historia como esclavos, eso es así. ¿Pero cuál es la misión después de 500 años, de revelarse? Los judíos se revelan, siguiendo a Jehová y con el paso del tiempo terminan dominando a todos los indoeuropeos que es la actualidad. Hoy en día los judíos son los dominadores del mundo, por decirlo así, a través de Estados Unidos, Inglaterra, y otros países. Por lo tanto, que no nos extrañe la razón del holocausto judío (…)”

Periódico Al Wattan: 19 de Abril de 1999: Escrito por Shuki Hafez: ‘Hay quienes prefieren sus matzot con jugo de fruta o con el cacao. Algunos de ellos, gustan de ellas horneadas con sangre humana, especialmente la sangre cristiana. Estos son nuestros primos los Judíos, que heredaron esta idea pagana extraña junto con una enorme cantidad de ideas tontas del Talmud y del resto de sus libros sagrados ”. El motivo “religioso” detrás de todo esto está claro y explícito en la Torá de los rabinos: comer matzá judía al horno con sangre cristiana es el camino más corto para restaurar la salud y la garantía para traer de vuelta a la juventud a un anciano, en lo que se refiere a sus relaciones con su esposa. .. ‘.

Mehmet Sahin: Lo que Hitler hizo a los judíos está bien para mí”, ” Hitler debió haber matado a todos los judíos”

Para complementar traemos también los siguientes refranes:

Tomado del Refranero español y recopilado por José Manuel Laurelio Sol : aquí se encuentran las siguientes frases:

– Al judío y al puerco no los metas en el mismo huerto

– Con judío chato ningún trato y aunque sea narigón, ninguna conversación

– El buen judío de la paja hace oro.

– El gato y el judío a cuanto ven dicen mío.

– Judío y trabajar no pueden concordar

– No te fíes del judío ni de su hijo ni su vecino

Otras:

Tiene que haber judíos para que florezca el antisemitismo

Estereotipos actuales:

1) Los Judíos son más leales a Israel que a los países en que habitan.

2) Los Judíos tienen demasiado poder en el mundo de los negocios.

3) Los Judíos tienen demasiado poder en los mercados financieros internacionales.

4) Los Judíos no se preocupan por lo que pasa a nadie más que su propia especie.

5) Los Judíos tienen demasiado control sobre los asuntos globales.

6) La gente odia a los Judíos debido a la forma como los Judíos se comportan.

7) Los Judíos creen que son mejores que otras personas.

8) Los Judíos tienen demasiado control sobre el gobierno de Estados Unidos.

9) Los judíos tienen demasiado control sobre los medios de comunicación global.

10) Los Judíos todavía hablar demasiado acerca de lo que les ocurrió en el Holocausto.

11) Los Judíos son responsables de la mayor parte de las guerras del mundo

Estas son parte de las muchas expresiones antisemitas que existen desde la antigüedad,

Recopilación fechada 15 de Abril de 2016

PorMax Stroh Kaufman

Xenofobia y Antisemitismo

Xenofobia y Antisemitismo

Nota de la redacción: Encontramos este artículo de Xenofobia y antisemitismo en nuestros archivos, no tenemos ni conocemos  la fuente, pero lo publicamos textualmente como lo encontramos y lo citamos como enseñanza, basándonos en el precepto universal que el conocimiento es derecho fundamental de cada individuo y permite el desarrollo individual de la persona.

Xenofobia y antisemitismo

(Parashá bereshit 47:27 y Shemot 2:2)

Bienvenidos a Egipto”, decía el cartel con el que fueron recibidos Yakov y su familia en el paso fronterizo cuando llegaron en la época en que Yosef era virrey. “¿Me permiten los pasaportes? Les debo extender las visas… ¿por cuánto tiempo piensan quedarse?”

“¡Somos turistas!” – contestaron los hijos de Iaakov – “venimos al país en forma temporaria”.

“¡Muchas valijas para una familia que planea quedarse por poco tiempo… pero… no importa, pasen igual porque veo que vienen en los carruajes del rey, así que debe estar todo en regla”.

Así empezó todo.

Llegaron como turistas y Jacob bien se lo hizo saber a su familia. Yosef aportó lo suyo con la idea de que vivan en la tierra de Goshen (en el delta del Nilo) para que estén alejados de los centros “culturales” egipcios.

Aun así, dice el versículo que “vaieajazú ba” (“se asentaron en ella” – Bereshit 47:27) y se volvieron parte de la tierra. (R. Sh.R.Hirsch sz”l). Iaakov falleció y a duras penas lograron, solo sus hijos, la “visa” de salida (transitoria) para ausentarse brevemente del país, custodiados por soldados egipcios y dejando a sus hijos en Egipto (¿cómo rehenes?) para enterrarlo en Jevrón.

Fue su última visita al exterior.

La frontera estaría cerrada de ahí en más.

Vatimalé ha’aretz otam” (Shmot 1:7) – la tierra se llenó de ellos.

Por donde uno iba veía judíos. En los teatros, en los circos, en la cancha… “¿Cuántos judíos deben haber? ¡¡¡Están por todos lados!!!” pensaría más de un egipcio, alguna vez incluso en voz alta. “Ya no son los de antes, que se manejaban entre ellos discretamente. Ahora se creen los dueños del país”.

“¡Lo mínimo que pueden hacer es callarse la boca…” – pensaban algunos judíos – “gracias a nosotros que este país está vivo.

Si no fuese por Yosef y su administración excepcional, ya hubiesen desaparecido del mapa”.

Sin embargo, el que desapareció, o, mejor dicho, falleció y lo hicieron borrar de los manuales de historia del país, fue el propio Yosef. Los egipcios no sabían, o no querían, saber de él.

Así fue que comenzaron las sospechas y los prejuicios. “Cuidado, quien sabe… si los judíos son cada día más… Aparte, con lo bien que les va, podrían aportar un poco más al tesoro nacional para bajar la deuda externa…”.

Los judíos no dejaban de extrañarse. “¿Por qué se la agarran con nosotros? ¿Acaso no demostramos que somos buenos ciudadanos patriotas? ¡Cantamos fervorosamente el himno nacional, luchamos voluntariamente por nuestro ‘Vaterland’ (patria), ¡nos ponemos la camiseta de la selección cada vez que hay un mundial…!”

Puede que hayan tenido razón, pero no hubo caso.

Habían caído en desgracia hasta con sus propios vecinos egipcios.

Aquellos que todos los días los habían saludado cordialmente: “¡Good morning! ¿How are you today? – ¡Have a good day!” de repente les daban la espalda.

(Estimado lector: las palabras en alemán y en inglés no solamente le permitirán a Ud. establecer las comparaciones con eventos posteriores análogos de la historia, sino que se deben también a que mi dominio de la lengua egipcia es muy pobre…)

Fue en aquel momento cuando surgió la gran oferta del Faraón para que los patriotas pudieran demostrar “que tenían la camiseta bien puesta”: “¡Uncle Sam needs you! Venga y apoye los nuevos proyectos del Faraón.

Se construirán ciudades de abastecimiento para que no falte nunca comida para nadie.

Aporte tan sólo un ladrillo”. (Una obra por cierto “faraónica”). Comenzó, pues, una gran discusión entre los judíos.

La gran mayoría de ellos vieron esto como una gran oportunidad de demostrar lo “buenos egipcios” que eran.

No fueron a aportar un ladrillo. Se los veía publicitando su causa: “Comisión Judía por un Egipto Grande”. Otros, los de la tribu de Leví, fueron más cautelosos.

Dado que la Dirección Impositiva (egipcia) exceptuaba de pago a los “seminaristas” ya desde la época de Yosef, y de todos modos se dedicaban al estudio, decidieron seguir con lo que venían haciendo hasta el momento: estudiar.

Los egipcios y algunos propios judíos miraban a la tribu de Leví con desdén: “judíos parásitos”, etc., pero la tribu de Leví siguió con la suya.

No pasó mucho tiempo y los “grandes contribuyentes” judíos no podían seguir el ritmo de los aportes que, mientras tanto, se habían convertido en obligatorios.

Los carteles ahora leían: “en contra de la evasión y a favor suyo”. Si no podían cumplir con su cuota, pues que aportaran con mano de obra.

La “clase media” desapareció. Ahora eran esclavos. (No se olviden que la identidad de una persona en Egipto estaba dada por su oficio.

Uno valía por lo que trabajaba. Por eso es que el Faraón les había preguntado a los hermanos de Iosef apenas llegaron: “¿A qué se dedican?”)

Sin embargo, hagamos una aclaración. Esclavos sí. Pero con “estilo”.

A pesar de haber caído hasta pertenecer a una nueva clase social, la de los esclavos, no había delincuencia entre ellos.

No había delación ni “buchones” y, es más, los encargados judíos ofrecían su propia espalda para recibir los golpes de látigo de los supervisores egipcios cuando los obreros judíos no llegaban a cumplir con su cuota.

Pero lo que más enfurecía al Faraón era que los judíos se multiplicaran cada vez más y, para peor, que se siguieran distinguiendo de los egipcios como una nación aparte.

Por la vestimenta que usaban, se notaba a la legua si una persona era judía, o no.

Cada vez que venían a anotar a un recién nacido en el Registro Civil, aparecían con nombres que sólo ellos sabían pronunciar.

Y, entre ellos hablaban siempre ese mismo idioma raro “de ellos”.

Es verdad que algunos adoraban a los “ídolos” egipcios (tenían los posters de “ricos y famosos” colgados en los dormitorios), lo cual no estaba bien, pero eso no cambiaba lo demás que era admirable en esa coyuntura.

“Era cuestión de profundizar ‘el modelo’” – pensó el Faraón – “cuanto más estén enganchados los judíos con su trabajo, pues más rápido se van a olvidar de sus costumbres exóticas”.

(Más tarde, cuando Moshé pidió que los judíos puedan salir por tres días a servir a El Eterno en el desierto, el Faraón respondió con trabajo adicional porque: “flojos están, flojos; por eso dicen querer servir a su El Eterno”.

La ecuación de la terapia ocupacional “cuanto más trabajo, menos tiempo para pensar”, sigue en pie hasta el día de hoy para los judíos que no quieren detenerse a saber para y porqué son judíos).

El objetivo del Faraón era entonces: tenerlos ocupados. Si la tierra de Raamses no era apta para la construcción y había que edificar lo mismo dos o tres veces, no problem. ¿Quién tenía apuro, acaso?

No por nada Egipto se llama Mitzraim (del hebreo “Metzarim” = encierro), pues no hay peor encierro que aquel que no se permite a sí mismo tiempo para evaluarse.

Por si las cosas no estuviesen claras, el Faraón permitió a esta altura de los acontecimientos que cualquier egipcio se pudiera valer de cualquier judío para que le haga sus tareas domésticas

(Vaia’avidu Mitzraim et Benei Israel Befarej – Shmot 1:13). “Haga patria, torture a un judío”.

Los judíos aceptaban los golpes de los egipcios calladamente.

Habían caído en la trampa. Demoró años hasta que se acordaron que debían pedir a El Eterno para ser redimidos.

Incluso esta manifestación (su súplica a El Eterno) recién ocurrió de modo intenso después que murió el rey de Egipto que los había esclavizado en primer lugar, manteniéndose aun después de su deceso las leyes atroces iniciales por él impuestas.

Al tomar los judíos conciencia que las salvajadas egipcias ya no dependían más del rey que las había incorporado sino que ya eran parte de la modalidad del país, advirtieron que todo dependía de El Eterno y rezaron con sinceridad (R. Sh.R.Hirsch sz”l – Shmot 2:23).

Lo peor de todo es que toleraban lo que no debía ser aceptable, como si fuese un fenómeno natural. Es por eso que El Eterno les promete sacarlos de “sivlot Mitzraim” = la tolerancia a lo egipcio (Shmot 6:6).

Serviles eran únicamente para sus amos egipcios. Sin embargo, para descargar responsabilidad frente a un compatriota judío (Moshé) que amonestó a un judío por querer pegarle a otro judío, no tardó en venir la respuesta (que lamentablemente se repitió en la historia): “¿¡Quién te puso de patrón!?” (R. Sh.R.Hirsch sz”l).

En primer lugar, uno no deja de preguntarse para qué El Eterno quiso que fuéramos a Egipto.

Si bien la Torá no nos cuenta el objetivo, podemos asumir que fue esencial para la posterior creación del pueblo.

Nos formamos como nación en medio de una cultura totalmente opuesta a lo que pretendería la Torá para nosotros y la subsiguiente salida de Egipto tendría para nosotros un significado más de orden espiritual que lo que había sido la esclavitud física.

De todos modos, allí donde nos forjamos como nación, aprendimos nuestra primera lección de antisemitismo y de asimilación. ¿Cuál de las dos modalidades es la más peligrosa?