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PorMax Stroh Kaufman

Descender a Mitzraim

DESCENDER A MITZRAIM

 

En la parasha Vayigash vemos como después de la revelación de la identidad de Yosef a sus hermanos, todos acuerdan “descender a Mitzraim (Egipto)” porque había una promesa a Yaakov que decía:

46:3 Y dijo: Yo soy Adonai, el Elohim de tu padre; no temas descender a Egipto, porque allí haré de ti una nación grande

Vayomer anojí haEl Elohéi abija al tirá merdá Mitzraimá ki legoi gadol asimjá sham.

La palabra Mitzraim se asocia con:

  • El país de los faraones para los antiguos Asirios  o ‘Musri’ (m-Usri).”
  • Para el antiguo Árabe,  M-asr, los seguidores de Asar
  • El sitio donde viven los descendientes del Rey Horus, un antiguo reino construido por Memfis
  • En el judaísmo, Mitzraim se ha conectado con la palabra meitzar (????), que significa “estrecho del mar”, posiblemente aludiendo a estrechos golfos desde ambos lados de la península del Sinaí.
  • También puede significar “límites, límites, restricciones” o “lugar estrecho”.
  • De igual manera se asocia con “penurias”

 

La primera razón que nos cuenta la del por qué había que descender a Mitzraim, era porque allí había comida, que en otras regiones vecinas no había por escasez

La segunda razón es, un poco romántica, porque Yaakov se entera que su hijo Yosef está vivo y “quiere volver a verlo antes de fallecer”

 

¿Pero por qué descender?

Aquí podemos hablar de dos razones básicas

Una de ellas, porque, geográficamente hablando, Mitzraim eran tierras bajas, aptas para la agricultura y la ganadería, con la garantía de un río (El Nilo) el cual garantizaba el suministro de agua, básico para la supervivencia de los animales y del ser humano, muy independiente de sus ciclos de inundaciones.

 

El segundo, es más desde el punto de vista espiritual:  Yaakov, sus mujere, sus hijos y sus animales se trasladan a una tierra que a pesar de la sequía y la escasez circundante, ofrece comodidades y riquezas que no tiene en el momento Canaán (Comparable la situación de muchos emigrantes que llegan a los Estados Unidos por la perspectiva de una vida mejor).

 

Yaakov también se ve en la necesidad de descender a Mitzraim por la promesa que le hizo Hashem, ya anotada, de transformarlo en una nación grande

 

Poco a poco vemos en el relato de la Torá cómo efectivamente los descendientes de Israel se transforman en una nación poderosa, a la cual los egipcios temen que se puedan unir con sus enemigos y acabar con ellos.

 

Empiezan entonces las “penurias”, los “límites”, las “restricciones”, y “las estrecheces” ya conocidas por nosotros y evidenciadas en la esclavitud, hasta que llega Moshe, a solicitar al faraón ¡Deja salir a mi pueblo!

La esclavitud por si sola, puede ser buena ya que ofrece una cierta libertad que puede ser atractiva: la persona se libera de muchas responsabilidades hacia sí misma y hacia los demás, porque permanece en un estatus quo en el que no tiene que establecer metas objetivos ni propósitos, ni tiene la necesidad de descubrir cómo llegar a ellos o pensar más allá del momento.

Es la naturaleza humana la que le permite permanecer en situaciones de “estabilidad”  a pesar de muchas circunstancias. del status quo.

El peligro es que a menudo en esas situaciones uno ni siquiera sabe que está sumido en una situación negativa, uno que no se da cuenta hasta que es demasiado tarde.

Es allí cuando en nuestra historia, llega Moshé.

 

Utilizando una analogía y con las palabras de Baal Shem Tov, quien dijo que un alma, además de guardar la Torá y las mitzvot, puede descender a este mundo y vivir por 70 u 80 años solo para hacer un favor a otro en el plano material o espiritual, el pueblo de Israel descendió, en 49 niveles espirituales al llegar a Mitzraim (Egipto), con el fin de cumplir un propósito,

¿Cómo sabe una persona o un alma su propio propósito específico?

¿Cómo sabe uno qué favor es el propósito del descenso de su alma?

¿Cómo sabía Israel cuál era el propósito de ese descenso?

 

La respuesta es que todo sucede por decreto de la Divina Providencia

Del mismo modo que, la Voluntad del Creador decide que alma debe descender al mundo físico, y quedar confinada dentro de un cuerpo, también físico y  allí permanecer unida a dicho cuerpo durante un tiempo específico, en un estado que es diametralmente opuesto a su naturaleza espiritual, así descendió Israel a Mitzraim, para cumplir el propósito de purificarse y transformarse, como dice la Torá, en Nación de Sacerdotes, o Luz de las Naciones.

 

Cuando el alma cumple esta misión, todo el dolor y el sufrimiento transitorios relacionados con el descenso, llega entonces la recompensa que dicha alma tiene para disfrutar, a partir de ese momento..

 

Asi como ciertamente un alma es enviada desde Arriba, así el pueblo de Israel fue “desde arriba” a los terrenos bajos de Egipto, con el propósito de cumplir con una misión Divina que fue la de purificarse en su cuerpo físico, para que pudiera no sólo recibir la Torá, sino para que construyera el Mishkan o la residencia terrenal del Eterno en su travesía por el desierto sino que también recibiera la bendición divina de transformarse en Nación de Sacerdotes o Luz de las Naciones como un solo ente y que individualmente, cada judío aceptara que su cuerpo también es un lugar donde mora El Eterno.   

 

En el momento entonces, nos falta, como pueblo, completar ese proceso de transformación, completar la “elevación”, es decir salir del descenso del Mitzraim espiritual, en espera de la pronta llegada del Mashíaj.

 

Dicen los “coach empresariales” : el asumir, día tras día los retos en busca del objetivo final, es el único camino para lograrlo, sin preocuparse de cuando será, porque esa dedicación, hará que llegue esa meta

 

Que podamos entonces llegar a esa meta, y que sea pronto, en nuestros días.

 

24 de diciembre de 2017 – 06 de tevet de 5778

 

Redactado para 321judaismo.com por Dr. Max Stroh Kaufman

PorMax Stroh Kaufman

Profeta Eliyahu

Quieres ver al Profeta Elías (Eliyahu HaNaví)

 

Un discípulo del Baal Shem Tov, un distinguido jasid, había escuchado decir que ciertos místicos y cabalistas tuvieron el privilegio de ver a Eliyáhu hanaví, al profeta Elías.

Le habían dicho que haciendo ciertos ejercicios espirituales podría llegar a verlo realmente.

Por lo tanto se fue a ver a su Rebe el Baal Shem Tov, para pedirle que posibilitara el encuentro con el profeta.

El Baal Shem Tov trato de disuadirlo pero por muchos meses el jasid siguió con su petición de ver al profeta Elías.

Finalmente unos días antes de Pésaj, el Baal Shem Tov le dijo que le permitiría ver a Eliyáhu HaNaví pero con la condición que siguiera todas sus instrucciones sin desviarse de ellas en lo más mínimo. El jasid aceptó.

“De acuerdo” dijo el Baal Shem Tov, “si quieres ver al profeta tienes que hacer lo siguiente: Consigue nueve cajas y llénalas de gran cantidad de comida: pescado, carne, matzá, vino etc.

Luego el día anterior a Pesaj viajarás a tal pueblo y en las afueras antes de llegar al bosque verás una casa destartalada.

Poco antes del comienzo de Pésaj, tocarás la puerta y preguntarás si puedes pasar la fiesta allí”.

El hombre emocionado hizo exactamente lo que le había señalado su maestro.

Cuando tocó la puerta, le abrió una mujer que le respondió:

“Como podría recibirte si no tengo nada de comida en la casa, somos una familia muy pobre” dijo llorando “Yo traigo unas cajas con comida” contestó “tengo suficiente comida para todos”.

Entró, los niños cargaron las cajas saltando con gran alegría, los pobres, nunca habían visto tanta comida en toda su vida. Fueron los niños más felices del universo.

David estuvo allí dos días celebrando Pesaj con la familia mientras esperaba ansioso ver al profeta Eliyáhu.

Pero todo fue en vano el profeta Eliyáhu no apareció.

Frustrado regresó donde el Baal Shem Tov y le dijo:

“Rebe, estuve por dos días en esa casa y no vi al profeta, ¿por qué me engañó?”

“¿Hizo todo lo que le dije?”

-“¡Si lo hice!” respondió

“¿Y no lo vio?”

-“No.”

“En este caso” dijo el Baal Shem Tov, “regresa a la misma casa pero esta vez quédate afuera, párate cerca de la ventana y escucha.

A David le sorprendieron tan extrañas instrucciones pero igual las cumplió.

Regresó a la casa, y a través de la ventana escuchó la siguiente conversación entre los esposos: “Sara”, dijo el marido “estoy muy preocupado, porque no sé cómo vamos a conseguir la comida para los dos últimos días de Pésaj”.

A lo cual su esposa respondió: “¿Por qué estás preocupado David?”

Viste que los primeros días de Pésaj, Adonai nos envió a Eliyáhu el profeta que nos trajo toda la comida y bebida que hacía falta?

Seguramente El Eterno nos lo enviará otra vez para los segundos días de la festividad”.

De repente David entendió lo que el Baal Shem Tov le había dicho.

¿Quieres ver a Eliyáhu?

No lo busques en el cielo, o en las personas santas que están en las cuevas o en la cima de las montañas. ¡No!

¿Quieres ver a Eliyáhu?

Llena unas cajas de comida, alimenta a niños hambrientos, haz una buena acción y luego mírate al espejo, y verás a Eliyáhu.

Verás a Eliyáhu en ti mismo”.

 

Contado por el Rabino M.M Gluckowsky de Rejovot, Israel

 

PorMax Stroh Kaufman

De la Esclavitud a la Libertad

De la esclavitud a la libertad

 

La Esclavitud y la libertad; dos etapas de la vida de cualquier ser humano…

Para ello, ha llegado nuevamente Pesaj, a recordarnos que “Esclavos fuimos con el Faraón en Egipto”

También a recordarnos que TODOS vivimos en un Egipto…

Que TODOS somos esclavos de algo o de alguien y nuestros sueños son de LIBERTAD.

¿Qué entendemos por esclavitud?

La esclavitud es una situación en la cual una persona (el esclavo) es propiedad de otra…

El estatus social y el papel de un esclavo, era considerado como el de un ser inferior, sin valor o inexistente en relación a una persona libre.

Otra definición nos dice  así:

La esclavitud es una situación que se presenta entre dos o más individuos.

Allí existe una relación de poder entre un dominador, quien ejerce poder sobre uno o varios individuos, afectando sus propiedades, su trabajo, e incluso los pensamientos, dejando al dominado, sin ningún control incluso de su propia personalidad.

¿Que entendemos por LIBERTAD?

Según las acepciones 1, 2, 3 y 4 de este término en el diccionario de la RAE, el estado de libertad define la situación, circunstancias o condiciones de quien no es esclavo, ni sujeto, ni impelido al deseo de otros de forma coercitiva.

Encontramos, en El Quijote de La Mancha, la siguiente frase:

“La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierran la tierra y el mar: por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida.”

Pesaj trae, mediante la lectura de la Hagadá, el recuerdo de un pueblo esclavo, el cual, gracias a la renovación (de ideas y actitudes entre muchas cosas) que trae Moshé, consigue lograr LIBERTAD, (por lo menos desde el punto de vista material).

La Torá nos habla de ESCLAVITUD, desde un punto de vista diferente a como lo relaciona la historia de la humanidad, e incluso la vivida por el pueblo de Israel.

¿Qué dice la Torá?

Las leyes de la Torá, establecen que las necesidades del esclavo deben ser suplidas antes que las de su propietario…

Por ejemplo,

1.- El esclavo DEBE descansar en Shabat,

2.- Su trato debe ser de igualdad de condiciones (como en el caso de Abraham y Eliezer) y

3.- En el séptimo año de su servidumbre DEBE ser liberado, porque la esclavitud no es el estado natural del hombre.

El pueblo había terminado una etapa muy difícil en su existencia, y por ello, El Todopoderoso estableció unas reglas para evitar la perpetuación del maltrato; solo existe la excepción de que esta persona quiera permanecer con su “amo” en dicho caso, su oreja será perforada”.
Recordemos entonces que, para la Torá, el hombre que adoptara conductas de perpetuación del maltrato, podía recibir la Pena de Muerte (Shemot / Éxodo 21:16 y 21:20).
Entonces, el Pesaj (Que significa “Pasar por encima”) nos lleva siempre a salir de la esclavitud…

A celebrar y reexperimentar la LIBERTAD…

¿Cómo?

Haciéndonos cada año la misma pregunta: ¿por que esta noche es diferente a todas las demás?

Porque, de modo como lo explicó el Maharal de Praga:

Hubo una transformación espiritual, una carga energética, que implantó en cada ser humano, un regalo…

La creación de un individuo conectado con Su Creador que le permitiera ser una “persona libre”, una persona digna, una persona capaz de sentir y creer en un futuro mejor, sin tiranía sin maldad ni corrupción.

También Baal Shem Tov dijo que:

Al ser el hombre libre, esto le permite reflejar, tanto en su interior como en el exterior, el misticismo de haber sido creado a “Imagen y semejanza del Altísimo”

Y, entonces qué?

Es entonces como cada año, durante el “Pésaj”, no sólo se nos permite, sino que debemos “saltar” o “pasar por encima” para llegar a unos niveles de crecimiento espiritual insospechados.

Esto es especialmente más acentuado durante la primera y la segunda noche de esta festividad cuando celebramos el “Seder”:

Las fuerzas espirituales que operan en la época de Pésaj, abren conexiones que nos hacen preguntarnos:

“¿es realmente diferente esta noche de todas las demás noches?“.

Si es realmente diferente porque genera cambios en el camino de la espiritualidad de cada uno de nosotros llevándonos hacia la libertad.

Dos ejemplos:

1- Cuando nos liberamos, por ejemplo, de deudas, que el mundo y la sociedad moderna nos imponen

Ejemplos,terminamos de pagar la hipoteca de la vivienda, liberamos el préstamo sobre el automóvil o la tarjeta de crédito…

2.- Este tipo de libertad, porque aquí logramos alcanzar lo imposible…

No son lo mismo y nunca lo serán.

En este tipo de libertad, nos elevamos a unos planos espirituales que están por encima del tiempo. (Pasar por encima)

Bienvenida sea la LIBERTAD

Jag Pesaj Sameaj
viernes, 03 de abril de 2015

PorMax Stroh Kaufman

Dos enseñanzas de los rabinos

DOS ENSEÑANZAS DE LOS RABINOS LUBAVITCH

Primera enseñanza:

Cuando Rabi DovBer de Lubavitch era un hombre joven, vivía en la misma casa que su padre, Rabi Schneur Zalman. Rabi DovBer y su familia vivían en el apartamento de la planta baja, y Rabi Schneur Zalman vivía en el segundo piso.

Una noche, mientras Rabi DovBer estaba profundamente absorto en sus estudios, su hijo más pequeño se cayó de la cuna. Rabi DovBer no oyó nada. Pero Rabi Schneur Zalman, que también estaba sumergido en el estudio en su apartamento del segundo piso, oyó los gritos del bebé. El Rebe bajó, levantó al bebé del piso, secó sus lágrimas, lo acomodó nuevamente en la cuna, y lo acunó hasta hacerlo dormir. Rabi DovBer seguía inmutable a todo.

Más tarde, Rabi Schneur Zalman amonestó a su hijo: “No importa cuán elevadas sean tus ocupaciones, siempre debes poder oír el llanto de un bebé.”

El Rebe de Lubavitch contó esta historia en una reunión de activistas en 1962. “Para mí,” dijo el Rebe, “esta historia caracteriza el enfoque de Jabad-Lubavitch. Con todo el énfasis que uno debe invertir en el refinamiento personal y su servicio al Todopoderoso, uno siempre debe oír el llanto de un niño.”

“Hoy en día, esto es más aplicable que nunca, cuando muchos niños judíos de todas las edades, han caído de la cuna de su LEGADO JUDÍO. Sus almas gritan hacia nosotros, y debemos tener la sensibilidad para oír sus gritos y responder. Debemos INTERRUMPIR nuestros rezos y estudios y hacer todo a nuestro alcance para APACIGUAR estas almas desesperadas y restaurarlos a la cuna de su legado.”

SEGUNDA ENSEÑANZA:

En la parasha, en la cual leemos un pasaje en la vida de Yaacov, encontramos que, en principio,  ella parece ser irrelevante, pero termina convirtiéndose en un momento culminante de su vida.

La Torá nos cuenta que después de cruzar a su familia, Yaacov vuelve a cruzar el río Iabok para buscar “unas pequeñas vasijas”, esto llama mucho la atención, ya que Yaacov era muy rico y no tenía necesidad de ir él personalmente a buscar estas vasijas, arriesgándose físicamente y espiritualmente.

El Baal Shem Tov, explica que todos los objetos de nuestra propiedad “cayeron” en nuestras manos porque hay algo en ellos que debemos refinar, hay ciertas chispas de espiritualidad contenidas en esa materia que están aguardando a que las elevemos y nosotros somos los únicos capaces de hacerlo. Si nos toca vivir en un lugar, o tener la oportunidad de poseer bienes materiales, es porque Hashem nos eligió para que refinemos y elevemos esas cosas.

Por eso Yaacov no abandonó siquiera estas pequeñas vasijas, pues él sabía que en ellas había algo por elevar.

No por casualidad, en ese viaje el ángel de Eisav luchó cuerpo a cuerpo con Yaacov, finalmente bendiciéndolo y dándole el nombre de Israel, que es el nombre que orgullosamente llevamos todos sus descendientes.

El ángel representa al ángel de mal que nos incita a que no elevemos la materia, sino que nos subyuguemos a ella, que nos dejemos dominar por el materialismo, el materialismo está para que nosotros lo dominemos, y los hijos de Israel, tenemos la bendiciones especial para poder hacerlo.

Cada objeto, momento, o situación en nuestra vida, están ahí para que los aprovechemos y utilicemos en nuestra misión de traer a HaShem al mundo.

22 de octubre de 2017 -02 de Jeshvan de 5778

PorMax Stroh Kaufman

Grandes alegrías

Grandes alegrías

Todos sabemos que alegría es una palabra que implica un sentimiento grato, generador de bienestar, y que se refleja mediante actos palabras o gestos; ella  suele ser muy contagiosa y que ella, fisiológicamente,induce al cerebro a liberar una hormona llamada endorfina, la cual ayuda a aliviar o eliminar el dolor, tanto físico como emocional, y aumenta la resistencia de la mente y del cuerpo.

Las grandes alegrías, pensamos que provienen de grandes detalles, pero también pequeñas cosas nos pueden generar grandes alegrías.

En la Torá, encontramos, una “orden” para mantenernos alegres, que dice lo siguiente:

y te regocijarás con todo el bien que el Eterno, tu Adonai, te ha dado a ti y a tu casa, así tú, como el levita y el extranjero que moran en medio de ti.

Vesamáta vejól hatóv asher natán lejá Adonai Elohéija ulebeitéja atá vehaLévi vehager asher bekirbéja.

El rabino Najman de Breslov tenía una frase relacionada con las grandes alegrías: “Es una gran mitzvá vivir en estado de felicidad” (mitzvá guedolá lihiyot besimja tamíd: ???? ????? ????? ????? ???? ).

El rabino Jaim Volozhin enseñó: “Una persona de buen humor puede aprender más en una hora que una persona deprimida puede aprender en muchas horas

El movimiento jasídico, antes de que se acuñara el nombre con el que se conoce actualmente, utilizó la expresión di freilicha, que significa “los felices”.

A pesar de lo anterior, el pueblo judío ha demostrado que su historia ha sido permanentemente atravesada por la tragedia, sin embargo, los judíos nunca perdieron la capacidad de regocijarse, de celebrar en el corazón de oscuridad, para cantar la canción del Señor incluso en una tierra extraña.

Esto también suele sucederle a muchas personas.

Lo que nos dice que, todos podemos sobrevivir a los fracasos y las derrotas si nunca perdemos la capacidad de alegría.

En el judaísmo, hay un ejemplo muy claro para ello: es la festividad de Sucot: en ella, dejamos la seguridad y la comodidad de nuestras casas y vivimos en una choza expuesta al viento, el frío y la lluvia. Sin embargo, lo llamamos zeman simjateinu, nuestro tiempo de alegría.

Esa es sólo una de las múltiples demostraciones que nos enseñan que, a pesar de las adversidades, es posible continuar con la alegría, la felicidad, el regocijo, en grandes o inimaginables porciones y proporciones.

Pequeños detalles como comer y beber, pueden traernos grandes felicidades, dijo Maimónides

Kohelet / Eclesiastes 3:12-13 Percibí que no hay nada mejor para ellos que estar alegres y hacer el bien mientras vivan; también que todos deben comer y beber y disfrutar de todos sus trabajos; este es el regalo de Dios para el hombre.

Muchos de nosotros fijamos la felicidad en factores como: tener mucho dinero, llegar al matrimonio, tener un buen nivel de educación gozar de buena salud, una vivienda óptima, un automóvil (varios según el tamaño del núcleo familiar) etc. y lo manejamos con la frase “si yo tuviera”  

Ejemplo: Una persona que se gana una la lotería: el monto obtenido es de cien millones de dólares, por supuesto que va a saltar de alegría. Lo va a considerar como la más grande alegría de su vida.

Voy a viajar por el mundo, voy a ser importante. “Ahora voy a hacer lo que sea que me parezca el resto de mi vida. Soy libre, dueño de mi destino.

No más trabajo, no más preocupaciones, ni problemas, ni nada. “¡Cien millones de dólares!”

Sin embargo, una investigación de la sicóloga Sonya Lyubormisky muestra que este y las anteriores circunstancias solo manejan el 10 por ciento de nuestra felicidad… Entonces, ¿Dónde está el otro 90%?

El judaísmo dice que uno puede ser feliz y lograr grandes alegrías, sólo por ser uno mismo: esto lo aprueba el rabino Menajem Mendel de Lubavitch refiriéndose a una actitud de Baal Shem Tov, “El Baal Shem Tov enjugó las lágrimas del pueblo judío. Trabajó duro para asegurar que cada judío fuera feliz simplemente porque era judío.

Y esto, ¿Por qué así? Porque cada judío que trabaja por la realización de una mitzvá, obtiene felicidad, alegría, gozo

El rabino Elazar Azkari, erudito de Safed del siglo 16 y autor de la obra Jaredim, escribió: “La principal recompensa por una mitzvá es por la gran alegría en ella”.  “La recompensa es proporcional a la alegría [con la cual se realiza la mitzvá” . “

En nuestro caso, entonces, lo importante es comenzar a hacer las mitzvot: siempre se empieza con una, al ver resultados, se incrementa una y otra hasta llegar a cierto nivel… cada cual suele determinar hasta dónde porque puede considerar que determinada mitzvá está “pasada de moda”

Sin embargo y bajo esa óptica: Haz esas cosas que consideras importantes y tendrás grandes alegrías. Si luchas por una causa, estás teniendo un impacto en el mundo. Eres eterno

Pequeñas cosas como esta pequeña lista

  • Vestirse bien.
  • Comer comida deliciosa
  • Cantar.
  • Dar un largo paseo por la playa.
  • Pensar positivamente.
  • Pasar tiempo con los amigos.
  • Tener amabilidad para con los demás.
  • Meditar  en lo bueno que es estar vivo.
  • Llamar a tus padres para agradecerles por darte la vida.
  • No se concentrarse en los aspectos negativos tales como: “Estoy cansado … Mi jefe está impaciente …”
  • Hagámonos conscientes de la belleza de cada momento.

(Y por supuesto el cumplimiento de las mitzvot — las que quieras, en el momento no importa cuantas)

Estos y muchos más harán que sientas alegría.

Una vez que sientas alegría, es importante canalizala en una dirección productiva.

Así llegarás a grandes alegrías

El Orjot Tzadikim (siglo 15) dijo: “La alegría habita en el corazón de una persona cuando no se centra en los problemas”. Si puedes concentrarte lejos de los problemas, la condición natural es alegría.

Busca las grandes alegrías a partir de las pequeñas cosas.

321judaismo.com 20 de octubre de 2017 – 30 de Tishrei de 5778

PorMax Stroh Kaufman

El poder de la oración

EL PODER DE LA ORACIÓN

 

Una oración, desde el punto de vista gramatical,es un conjunto de palabras, reunidas, organizadas en categorías, con límites precisos, que sirven para expresar ideas, de forma completa, con una estructura muy particular.

Desde el punto de vista religioso, una oración es el mismo concepto descrito previamente, pero que son dirigidas, hacia una santidad, el cielo, un dios, un ángel, un espíritu etc. por una persona que es considerado creyente de esa entidad (santidad), como si se tratase de una comunicación entre dos personas.

En el judaísmo, a grandes rasgos, hablamos de dos tipos de oración, la “completa y la incompleta”

La primera de ellas la podemos “subdividir” en “oración con fe” y en oración con “empeño, empuje y referencia”

El Talmud nos dice [Rosh Hashana 18a]: que dos personas que presenten una condición específica igual entre ellos (enfermedad, por ejemplo) es posible que uno se mejore y el otro no se mejore, ¿Esto a qué se debe? A que uno de ellos obtuvo respuesta a sus oraciones, mientras que el otro no.

Y todos sabemos que hay respuestas “inmediatas y tardìas”

La Guemará complementa el pasaje anterior diciendo:para el que rezó una “oración completa” su petición fue respondida y para aquel que no rezó una “oración completa” no fue respondida.

¿Cuál es la definición de una “oración completa” frente a una “oración incompleta”?

NUNCA LO SUBESTIMES

La respuesta está en el poder de la oración.

Este poder está descrito por la palabra kavana [intención].que reúne las dos características en la que subdividimos la oración completa.

Encontramos, entre las enseñanzas de nuestros sabios, cómo el Rabino Elya Lopian explica que significa una “oración completa” (tefila shlema) indicando que la persona cree en el poder de la oración.

Que la oración tiene Kavana (intención).

Él creía en el Poder del Todopoderoso y el poder de sus propias oraciones y, por lo tanto, fue respondido. Una persona creyó en el poder de la oración, sin embargo, la otra persona no confió en que su oración sería respondida.

(Lo que normalmente sucede en la mayoría de nosotros, porque no vemos una “respuesta inmediata”).

La hermana del Rebe Kotzker una vez estuvo enferma y nada la ayudó.

Ella fue a ver a su hermano, el Rabino, y le pidió que le diera permiso.

Él la miró y dijo: “No hay nada que pueda hacer por ti” y luego cerró la puerta, de golpe, sobre su rostro.

Su hermana luego comenzó a llorar, “Maestro del Universo, mi propio hermano no me ayudará. ¡Debes ayudarme! “

El Rabino Kotzker abrió la puerta y dijo:” Esto es lo que quería escuchar. No es el Rebe Kotzker quien puede ayudarlo ni a los médicos que pueden ayudarlo, solo el Todopoderoso puede ayudarlo. Solo quería llevarte a esa realización. Una vez que hayas llegado a esa realización, estarás bien “.

Esta es la definición de una” oración completa “.

Esto es el poder de la oración.

 

El Baal Shem Tov dice que las oraciones son asuntos “que se paran en las alturas del mundo”, sin embargo, como habíamos anotado, las personas los tratan a la ligera.

Muchas veces, oramos y nuestras oraciones tienen un impacto cósmico, aunque no reconozcamos ese hecho y aunque pensemos que nuestras oraciones han quedado sin respuesta.

No vemos los resultados, a veces se convierte en el efecto que no se siente hasta generaciones después.

Creemos que cuando oramos por ejemplo, por NUESTRO miembro enfermo de la familia, las oraciones tienen que ayudar a NUESTRO miembro enfermo de la familia.

Eso es comprensible.

Pero no sabemos el poder de la oración.

Muchas veces, a pesar de que la persona específica en estado crítico puede pasar, que nuestras oraciones por él o ella puedan tener impacto para salvar muchas otras vidas, también necesitadas, del poder de la oración.

Entonces, otra persona clamará y agradecerá porque vio reflejado lo que también pudiera estar solicitando, en sus oraciones, aunque fueran oraciones “incompletas”.

 

Redactado y recopilado el 17 de octubre de 2017 – 27 de Tishrei de 5778 para 321judaismo.com

Fuentes varias.

PorMax Stroh Kaufman

Anécdotas jasídicas, cuentos y leyendas de los rabinos.

Anécdotas jasídicas – revisión

Continuamos la revisión que una vez habíamos hecho. sobre cuentos, anécdotas y leyendas jasídicas.

Anécdota Jasídica #1

Cierta noche de Año Nuevo, el maguid de Zlotchov vió a un hombre que había sido lector en su ciudad y que había muerto hacía poco. “¿Qué haces aquí?, le preguntó.

 
“El rabí sabe” -dijo el difunto- “que en esta noche las almas se encarnan nuevamente. Yo soy una de esas almas”.
 
“¿Y por qué fuiste enviado otra vez?”, preguntó el maguid.
 
“Yo llevé en la tierra una vida sin tacha”, respondió el difunto.
 
“¿Y sin embargo, te ves forzado a vivir una vez más?”, insistió el rabí.
 
“Antes de mi muerte” -dijo el hombre- “pensé sobre todo lo que había hecho y encontré que siempre había actuado rectamente. Y en medio de ese sentimiento fallecí. Así pues, ahora debo retornar al mundo para expiar mi soberbia”.
 
En esa misma época nació un hijo del maguid. Su nombre era Rabí Wolf y fue muy humilde.

Anécdota jasídica #2

Las ciudades de Pinsk y Karlín están cerca una de otra, una sobre la margen norte de un río, la otra sobre la orilla sur.

Cuando Rabí Shlomó era un joven pobre, que enseñaba a niños pequeños en Karlín, Rabí Leví Itzjac, que había de ser rabí de Berditchev, era el rav de Pinsk.

Un día dijo a su criado que fuese a Karlín y buscara a un hombre llamado Shlomó ben Iuta. Debía pedirle que fuese a Pinsk. El criado indagó largo tiempo.

Por fin, en las afueras de la ciudad, en una casita desvencijada, halló al melamed y le dió el mensaje. “Iré puntualmente”, dijo Rabí Shlomó.

Pocas horas después, cuando cruzó el umbral de Rabí Leví Itzjac, éste se puso de pie y dijo: “Bendito el que llega”, y acomodó él mismo una silla para su huésped.

Durante una hora permanecieron sentados uno frente al otro, con rostros resplandecientes y mirada intensa, en silencio.

Por fin se levantaron y se rieron. “¿De qué estarán riéndose?”, pensó el sirviente que desde la puerta había asistido a la escena. Y Rabí Shlomó se despidió.

Y los jasidim dijeron que, gracias a la reunión de ellos, el exilio, que había estado amenazando a los judíos de esa región, había sido evitado, y tal era la causa de sus alegres risas.

Anécdota jasídica # 3

Una vez el Baal Shem permaneció rezando en la Casa de Oración durante muy largo tiempo. Sus discípulos habían terminado de orar, pero él proseguía sin prestarles atención.

Esperaron por él un lapso razonable y luego se fueron a sus ocupaciones. Después de algunas horas regresaron a la Casa de Oración y encontraron al rabí entregado aún a sus plegarias. Más tarde el Baal Shem les dijo:

“Os habéis ido y me habéis dejado solo y esa separación fue dolorosa para mí. Os contaré una parábola:

Sabéis que hay pájaros viajeros que en el otoño vuelan hacia los países cálidos. Pues bien, la gente de esas comarcas vió una vez un pájaro maravilloso de bellos colores en medio de una bandada que volaba por el cielo.

Jamás los ojos de los hombres habían contemplado un pájaro tan admirable. Se posó en la copa del árbol más alto y anidó entre el follaje.

Cuando el rey de esa nación oyó hablar de ello ordenó a sus hombres que formaran una escala para subir al árbol. Y uno se montó sobre los hombros del otro hasta que fue posible llegar lo bastante alto como para apoderarse del nido.

Pero llevó un largo tiempo construir esta escalera viviente. Aquellos que estaban cerca del suelo perdieron la paciencia. Sacudieron los hombres para liberarse y todo se desplomó”.

Anécdota Jasídica # 4

“Rabí Hirsh se quejó una vez ante su maestro de que siempre que oraba veía letras y palabras llameantes destelleando ante sus ojos: Éstas, dijo Rabí Mendel, son las concentraciones místicas de nuestro maestro Rabí Isaac Luria. Por lo tanto, ¿cual es el motivo de tu queja?.

Quiero orar concentrándome sólo en el significado de las palabras, contestó Rabí Hirsh.

Lo que tienes en la mente, dijo Rabí Mendel, es un elevadísimo peldaño que sólo un hombre de cada generación puede alcanzar: el de haber aprendido toda la sabiduría secreta y orar entonces como un niño pequeño”.

 

Anécdota Jasídica # 5

Después de la muerte del Maguid sus discípulos se reunían y hablaban sobre las cosas que había hecho.

Cuando le tocó el turno a Rabí Shneur Zalman, éste les preguntó: “¿Sabéis por qué nuestro maestro iba hacia el estanque todos los días antes del alba y permanecía allí por breves momentos antes de regresar a su casa?”.

Ellos no le supieron contestar.

Rabí Zalman continuó: “Estaba aprendiendo el canto con el cual las ranas alaban a Dios. Lleva largo tiempo aprender ese canto”.

 

Anécdota Jasídica # 6

Cuando su hijo murió, Rabí Leví Itzjac siguió el féretro danzando.

Algunos de sus jasidim no pudieron abstenerse de manifestar su asombro.

El dijo: “Un alma pura me fue dada. Un alma pura es lo que devuelvo”.

 

Publicado por Dr. Max Stroh K. para 321judaísmo.com

29 de Av de 5777 – 21 de Agosto de 2017

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