Tag Archive Baal Shem Tov

PorMax Stroh Kaufman

Anécdotas jasídicas, cuentos y leyendas de los rabinos.

Anécdotas jasídicas – revisión

Continuamos la revisión que una vez habíamos hecho. sobre cuentos, anécdotas y leyendas jasídicas.

Anécdota Jasídica #1

Cierta noche de Año Nuevo, el maguid de Zlotchov vió a un hombre que había sido lector en su ciudad y que había muerto hacía poco. “¿Qué haces aquí?, le preguntó.

 
“El rabí sabe” -dijo el difunto- “que en esta noche las almas se encarnan nuevamente. Yo soy una de esas almas”.
 
“¿Y por qué fuiste enviado otra vez?”, preguntó el maguid.
 
“Yo llevé en la tierra una vida sin tacha”, respondió el difunto.
 
“¿Y sin embargo, te ves forzado a vivir una vez más?”, insistió el rabí.
 
“Antes de mi muerte” -dijo el hombre- “pensé sobre todo lo que había hecho y encontré que siempre había actuado rectamente. Y en medio de ese sentimiento fallecí. Así pues, ahora debo retornar al mundo para expiar mi soberbia”.
 
En esa misma época nació un hijo del maguid. Su nombre era Rabí Wolf y fue muy humilde.

Anécdota jasídica #2

Las ciudades de Pinsk y Karlín están cerca una de otra, una sobre la margen norte de un río, la otra sobre la orilla sur.

Cuando Rabí Shlomó era un joven pobre, que enseñaba a niños pequeños en Karlín, Rabí Leví Itzjac, que había de ser rabí de Berditchev, era el rav de Pinsk.

Un día dijo a su criado que fuese a Karlín y buscara a un hombre llamado Shlomó ben Iuta. Debía pedirle que fuese a Pinsk. El criado indagó largo tiempo.

Por fin, en las afueras de la ciudad, en una casita desvencijada, halló al melamed y le dió el mensaje. “Iré puntualmente”, dijo Rabí Shlomó.

Pocas horas después, cuando cruzó el umbral de Rabí Leví Itzjac, éste se puso de pie y dijo: “Bendito el que llega”, y acomodó él mismo una silla para su huésped.

Durante una hora permanecieron sentados uno frente al otro, con rostros resplandecientes y mirada intensa, en silencio.

Por fin se levantaron y se rieron. “¿De qué estarán riéndose?”, pensó el sirviente que desde la puerta había asistido a la escena. Y Rabí Shlomó se despidió.

Y los jasidim dijeron que, gracias a la reunión de ellos, el exilio, que había estado amenazando a los judíos de esa región, había sido evitado, y tal era la causa de sus alegres risas.

Anécdota jasídica # 3

Una vez el Baal Shem permaneció rezando en la Casa de Oración durante muy largo tiempo. Sus discípulos habían terminado de orar, pero él proseguía sin prestarles atención.

Esperaron por él un lapso razonable y luego se fueron a sus ocupaciones. Después de algunas horas regresaron a la Casa de Oración y encontraron al rabí entregado aún a sus plegarias. Más tarde el Baal Shem les dijo:

“Os habéis ido y me habéis dejado solo y esa separación fue dolorosa para mí. Os contaré una parábola:

Sabéis que hay pájaros viajeros que en el otoño vuelan hacia los países cálidos. Pues bien, la gente de esas comarcas vió una vez un pájaro maravilloso de bellos colores en medio de una bandada que volaba por el cielo.

Jamás los ojos de los hombres habían contemplado un pájaro tan admirable. Se posó en la copa del árbol más alto y anidó entre el follaje.

Cuando el rey de esa nación oyó hablar de ello ordenó a sus hombres que formaran una escala para subir al árbol. Y uno se montó sobre los hombros del otro hasta que fue posible llegar lo bastante alto como para apoderarse del nido.

Pero llevó un largo tiempo construir esta escalera viviente. Aquellos que estaban cerca del suelo perdieron la paciencia. Sacudieron los hombres para liberarse y todo se desplomó”.

Anécdota Jasídica # 4

“Rabí Hirsh se quejó una vez ante su maestro de que siempre que oraba veía letras y palabras llameantes destelleando ante sus ojos: Éstas, dijo Rabí Mendel, son las concentraciones místicas de nuestro maestro Rabí Isaac Luria. Por lo tanto, ¿cual es el motivo de tu queja?.

Quiero orar concentrándome sólo en el significado de las palabras, contestó Rabí Hirsh.

Lo que tienes en la mente, dijo Rabí Mendel, es un elevadísimo peldaño que sólo un hombre de cada generación puede alcanzar: el de haber aprendido toda la sabiduría secreta y orar entonces como un niño pequeño”.

 

Anécdota Jasídica # 5

Después de la muerte del Maguid sus discípulos se reunían y hablaban sobre las cosas que había hecho.

Cuando le tocó el turno a Rabí Shneur Zalman, éste les preguntó: “¿Sabéis por qué nuestro maestro iba hacia el estanque todos los días antes del alba y permanecía allí por breves momentos antes de regresar a su casa?”.

Ellos no le supieron contestar.

Rabí Zalman continuó: “Estaba aprendiendo el canto con el cual las ranas alaban a Dios. Lleva largo tiempo aprender ese canto”.

 

Anécdota Jasídica # 6

Cuando su hijo murió, Rabí Leví Itzjac siguió el féretro danzando.

Algunos de sus jasidim no pudieron abstenerse de manifestar su asombro.

El dijo: “Un alma pura me fue dada. Un alma pura es lo que devuelvo”.

 

Publicado por Dr. Max Stroh K. para 321judaísmo.com

29 de Av de 5777 – 21 de Agosto de 2017

Tiene derechos reservados de autoría intelectual por su recopilación, pero puede ser distribuido a través de medios físicos y/o electrónicos, siempre y cuando se cumpla con las siguientes condiciones:

1.- No debe ser utilizado con fines lucrativos.

2.- Debe citarse la fuente.

3.- No alterar su contenido especialmente en lo que se refiere a la palabra de la Torá o el TaNaJ, ni debe ser modificado para satisfacer intereses personales que desvíen la atención y dirección principal de este artículo.

4.- Se pide, en lo posible, que no se imprima, por razones medio-ambientales.

5.- Si lo imprime y el texto escrito se altera, no lo destruya sino entiérrelo, por razones medio-ambientales y/o halájicas.