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PorMax Stroh Kaufman

El impacto del judaísmo en la civilización – Quinta parte

El impacto del judaísmo en la civilización – Quinta parte

Continuación

5.3 CRISTÓBAL COLÓN

En los años previos a la firma del Decreto de la Alhambra hay en España una gran presión tanto de políticas internas como externas y los Reyes Católicos no se escapan de ello como dirigentes:

El sólo hecho de que los judíos eran dueños de grandes riquezas y poseedores de altos cargos, permitió el surgimiento de  odio a los ojos del pueblo y de la jerarquía católica, que consideraba a los judíos como los responsables de la crucifixión de Jesucristo y además eran practicantes de ritos satánicos.

En algunas ciudades, los judíos eran acusados de envenenar los pozos, secuestrar niños para beber su sangre o de querer, en contubernio con la nobleza, convertir a la población al judaísmo.

Esto, en algunos casos, ocasionó violentas persecuciones antisemitas, intrusiones y matanzas en las juderías, e incluso expulsión de las ciudades.

Para muchos es conocido el origen judío de ambos reyes y la presencia de muchos funcionarios tanto conversos como judíos a su alrededor.

El rey Fernando era biznieto de Paloma de Toledo:

La Reina tenía entre su consorte a cuatro secretarios allegados, de origen converso: Fray Antonio de Marchena, astrónomo del Instituto de Santa María de la Rábida (de la corriente franciscana, su hermano fue condenado a la hoguera por “judío renegado”).

La Marquesa de Moya, su amiga íntima; Fray Hernando de Talavera, su confesor;   y, el cronista, Hernando del Pulgar.

Es por ello que vemos que existían motivos muy especiales para que los judíos de Castilla y Aragón proporcionaran grandes fondos y grandes regalos con la finalidad que esta boda se efectuara .

Con este trasfondo aparece Cristóbal Colón, capaz de crear uno de los logros más grandes de la humanidad,  

Un hombre demasiado influyente en la civilización occidental, hombre de orígenes desconocidos para muchos, misterioso, cuyo apellido figura con muchas variantes, tales como Coullon, Colomb, Colombo entre los judíos de España, Francia

En este país encontramos a Joseph Colon ben Solomon Trabotto, también conocido como el Maharik, nacido en. 1420, en Chambéry…

Ejerce su cargo como rabino en ciudades como rabino en Pieve de Sacco, y en Mestre, en el territorio Veneciano, en  Boloña and Mantua y fallece en el año 1480) en Italia:

En este último país los Colombo provienen de Colon de Piamonte y a su vez de Colonia en el Rin, con datos de una extensa colonia de origen judío que data de muchos años antes de Jesús Cristo,

Y por el lado de su madre, el apellido Fontanarosa proviene de la familia hebrea Ponti Rossi;

Su esposa y su amante son consideradas como de origen converso; sus características físicas son descritas como hombre rubio, pecoso, de ojos claros, rubicundo: comportamiento mercantilista, con afán de lucro y mesiánico;

Algunos historiadores explican que el uso de la palabra genovés era un sinónimo de judío,

De la misma forma como los portugueses también eran identificados como judíos y,

Conocedor del idioma castellano por provenir de familia sefardita que tuvo que huir de España en el año de 1391;

También está documentado el uso de símbolos en sus cartas a su hijo Diego compatibles con las palabras en hebreo “Baruj HaShem” o bendito sea Su Nombre…

Fue conocedor de los textos bíblicos, citando frecuentemente el Libro de los Profetas en sus cartas, y haciéndose llamar “servidor del mismo Dios que crió a David”…

Deja entrever  sus raíces judías, que son aprovechadas por los conversos de España para financiar su campaña y estimular a los Reyes, a apoyar dicho proyecto.

Se cree que la octava parte del costo de los viajes lo proporcionó Gabriel Sánchez, tesorero mayor del Reino De Aragón, cuyo padre y suegro fueron quemados en la hoguera por judaizantes y herejes.

Otros patrocinadores de la campaña de Colón fueron Luis de Santángel quien concedió un préstamo equivalente a cinco millones de maravedíes, sin intereses;

También intervinieron Juan Cabrera (cuyo abuelo murió en la prisión del Tribunal de la Inquisición) y Fray Diego de Deza, de la corte real de la Reina, con lo que se soporta la teoría de que ella financió la campaña.

La historia nos enseña que la Reina tomó interés en el proyecto después de la insistencia que tuvieron el Cardenal de España, Pedro González de Mendoza y a Luis de la Cerda, Duque de Medinaceli, ambos de sangre judía. quienes tuvieron que defenderse de las acusaciones del Tribunal.

Juan Colonia, secretario del Reino de Aragón y judío por línea materna, firmó la Capitulación de Santa Fe y la Carta de Privilegios de 1492,

Alli quedaron estipulados las condiciones económicas a las que tenía derecho Colón.

Para realizar el viaje, Cristóbal Colón, en primer lugar, nunca se apoyo de sacerdotes católicos en la misión, y lo acompañaron personajes como Rodrigo Sánchez de Segovia, veedor real de la armada y pariente de Gabriel Sánchez, tesorero real;

También Luis Torres de Murcia, de quien se dice falleció en la histórica toma de la Fortaleza de la Natividad en la Isla la Española, por parte de la población local:

Maestre Bernal, médico y boticario; Rodrigo de Triana; Diego de Arana, pariente de su segunda esposa,

Efraím Benveniste de Calahorra, los cirujanos Marco y Juan Sánchez de Córdoba, todos de origen converso.

Llevó consigo traductores de hebreo porque esperaba encontrar quienes hablaran este idioma y suponen algunos historiadores, que las primeras palabras dirigidas a los nativos fueron en hebreo.

En los viajes sucesivos, muchos de los denominados marranos, benéi anusím y cristianos nuevos, se desplazaron a los nuevos territorios,

Todo porque había que huir de las presiones a las cuales se encontraban sometidos, por el estilo conflictivo de vida de la España local.

El Edicto de Alhambra que obligaba a los judíos a salir de España el 31 de julio de 1492 fue postergado por los reyes hasta el 2 de agosto:

Esta situación la aprovechó Cristóbal Colón para “acuartelar” a su tripulación desde el día anterior, sin informarles que iban a zarpar a buscar los territorios de la India.

El conocía que “después de cierta hora, la milicia urbana, la Santa Hermandad y los familiares de la Inquisición saldrán a averiguar si ya no hay más judíos en España”.

Continuará en la sexta parte del impacto del judaísmo en la civilización

07 de Noviembre de 2010 – 30 de Jeshvan de 5771

PorMax Stroh Kaufman

Conversion al judaismo – Preguntas y respuestas

Conversion: preguntas y respuestas

Pregunta de uno de nuestros lectores: ¿Puede un joven convertirse al judaísmo sin el consentimiento de los padres?

Hay que tener en cuenta como primer aspecto para resolver esta inquietud es que, el judaísmo no es un movimiento proselitista, porque sobreentiende que no hace falta ser judío para merecer la gracia del Todopoderoso y un lugar en el Mundo Venidero (Olam HaBá)…

Sin embargo, encontramos en el judaísmo, que siempre estará abierta la posibilidad de convertirse, para llegar a ser judío.

El proceso para ello, recibe el nombre hebreo de “Guiur” (Conversión) el cual es, en términos generales, es muy simple.

Consiste de cuatro pasos básicos:

  • 1) Circuncidarse (en el caso de un hombre) con el cumplimiento de las oraciones que son exigidas en el proceso de la conversión y las cuales confirman su adhesión al pacto:
  • 2) Sumergirse en una Mikve (baño ritual) ;
  • 3) Cumplir con un período de estudio (1) y
  • 4) Aceptar el cumplimiento de la Torá en su totalidad; estos pasos tienen que ser realizados o verificados ante y por un tribunal rabínico válido. Para poder llegar a estos pasos, se requiere de un periodo de estudio, indeterminado de tiempo, donde la mayoría de los tribunales rabínicos están de acuerdo que, el período mínimo, debe de ser de un año, en la forma más intensiva posible, para que así logre comprometerse sinceramente a observar la ley judía.

También hay que tener en cuenta que el judaísmo no es un negocio y al judaísmo no le interesa que la gente se convierta únicamente por interés, porque, se ve, con mucha frecuencia, que los matrimonios mixtos o intercongregacionales, buscan “el afán de la plata,” sobre todo, porque todos los judíos son ricos o simplemente por complacer a los papas del novio/novia judíos;

Tampoco le interesa que él o la conversa puedan viajar a Israel con los mismos derechos del nacional, ni para el que se emociona con la bandera de Israel, canciones hebreas, ropas negras y trenzas en las sienes.

igualmente, el judaísmo no está interesado en tener miembros de una comunidad que se han convertido, solo porque es “moda”: recordemos que, El Eterno, no discrimina negativamente por su origen, ni por raza, ni mucho menos por la nacionalidad; sino que retribuye con Justicia y Misericordia a cada persona de acuerdo a sus actos y no se necesita, como mencionamos previamente, de ser judío para recibir lo que el Todopoderoso tiene para cada uno de sus hijos.

Hagamos una analogía de lo que sería el proceso de conversión al judaísmo:

Un ciudadano nacido en cualquiera de los países de América Latina, ama profundamente a “la Nación del Norte (E.U.A)”, admira su desarrollo científico e intelectual, le agrada su estilo de vida, en sus sueños y en sus más grandes anhelos está el viajar a los EUA y radicarse allá, trabajar y vivir y volverse un “ciudadano americano,”

Lo primero que necesita es, aprender inglés y sus costumbres:

Lo segundo, es viajar, para radicarse en alguna de las ciudades de ese país: dependiente de la forma de ingreso a esa nación (legal o ilegal) tendrá que esperar algún tiempo para aplicar a la solicitud y obtener la respuesta…

En el momento en que esta llegue, deberá pasar por un examen, ante una entidad estatal, que le examinará los conocimientos históricos y políticos que tiene sobre dicha nación, le verificará que tiene ingresos suficientes para que no dependa de la “caridad” y le intentará hacerse arrepentir de la toma de la decisión al informarle que su comportamiento tiene que ser mucho más digno que el del ciudadano corriente, que el nacional, porque tendrá “muchos ojos observándolo” para que no incurra en ningún tipo de delito…

El judaísmo le da al converso un “estatus” de neonato (2) y le asegura que tiene que ser mucho más diligente en la práctica de las mitzov que el nacido en el judaísmo: mientras que un judío de nacimiento es judío a pesar de todo lo que piense, hable o haga, y la misma Torá lo determina, los rabinos te preguntan ‘¿Quién te obliga a convertirte en judío?´ ¡Es preferible que no se convierta y que siga cumpliendo con su misión en la vida como no judío, a que se convierta en judío y caiga en infracción!

 

Repasemos entonces: hay judíos de nacimiento, y judíos por opción.

El primero fue quien por condiciones determinadas por la halajá, recibió todos los derechos, en forma automática, porque nació de una madre judía; el segundo, se convirtió según la ley judía.

Los dos tienen un alma judía (3), pero uno la recibió a través de los medios biológicos; el otro, por los medios legales, pero dos cosas debemos recordar:

  • La primera, que literalmente, todos nosotros descendemos de conversos, desde el punto de vista que nuestros antepasados estuvieron de pie hace más de tres mil años en el Monte Sinaí, haciendo la misma aceptación de la Torá que hoy en día hace un converso.

Nuestros antepasados pasaron por una forma de conversión, por lo que nosotros, sus descendientes, somos irreversiblemente judíos…

  • La segunda cosa es que, hoy en día se requiere de una aceptación por un Bet Din para que confirme este estatus: sin embargo, es el comportamiento real y honesto lo que determina la “real conversión” como le correspondió, en su momento, a Abraham Avinu, y a Ruth la Moabita.

Muchos se preguntan y esto es parte también de la pregunta de nuestro lector, es, si la edad se constituye en un factor limitante para realizar la conversión.

Hay que recordar a que edad Abraham Avinu realizó su circuncisión, y ello nos demuestra que no hay edad límite; sin embargo, si el asunto se trata de menores de edad civil, los padres, son los que han de dar la autorización correspondiente:

¿Cuál es esa minoría de edad civil?

Antes de la Bar/Bat Mitva: si no hay padres, porque fallecieron, el menor de edad, dicen algunos estudiosos de la halajá que, por el hecho de tener que rezar el kadish,  adquiere un estatus religioso equivalente a la mayoría de edad, y por ello puede tomar la decisión de convertirse.

Por supuesto que tiene que haber un rabino que oriente a este menor de edad, en los pasos que va a asumir, en algunos casos, buscarle una fuente de financiación para que costee los gastos que la conversión implica, y llevar al joven a la Bar/Bat Mitva y en el caso del hombre, verificar que se realice una circuncisión quirúrgica y posterior a ello, la verificación de “la gota de sangre”.

Hoy en día existe, en todo el mundo, un movimiento judío general que busca a los llamados benei anusim, benei Efraim o Efraimitas, judíos sefarditas, o descendientes de las tribus perdidas, para reintegrarlos a la vida judía: sin embargo, sigue  dominando el concepto que se requiere de un tribunal rabínico para garantizar la “transparencia” del proceso: mientras menos ortodoxo sea el tribunal, menores serán las exigencias pero, no hay garantía absoluta que su conversión sea garantizada o aceptada internacionalmente y, especialmente, en el estado de Israel:

La decisión de buscar un tribunal ortodoxo, para realizar la conversión, depende de cada individuo, de dónde se sienta más a gusto, y dónde sepa que va a ser aceptado.

Inclusive, existe la comunidad judía Karaíta, que es la que no está de acuerdo con la Torá Oral (Torá she BealPé), que también realiza procesos de conversión.

Todo depende del individuo.

 

 

 

(1)    El movimiento conservador (masortí) internacional sugiere además la lectura de algunos libros como estos:

  • Abrazando el judaísmo, por Simcha Kling, revisada por Carl M. Perkins (Asamblea Rabínica, 1999). Libro del rabino Kling es un texto utilizado por muchos conversos judíos conservadores.
  • Su gente, mi gente: Encontrar Aceptación y cumplimiento como un Judio por elección, por Lena Romanoff con Lisa Hostein (Jewish Publication Society, 1990). Esta es una herramienta fácil de leer manual escrito por un converso de otros conversos.
  • Elegir el judaísmo, por Lydia Kukoff (UAHC Press, 1981). Este libro, además de un converso, analiza la conversión desde una perspectiva judía de la reforma.
  • Convertirse en un Judio, por Maurice Lamm (Jonathan David, 1991). El rabino Lamm presenta la conversión desde un punto de vista judío ortodoxo.
  • El libro de la creencia judía, por Louis Jacobs (Behrman House, 1984). Rabino Jacobs explica claramente las ideas básicas del pensamiento judío.
  • El libro de la práctica judía, por Louis Jacobs (Behrman House, 1987). En este volumen complementario, el Rabino Jacobs describe muchas de las prácticas religiosas judías centrales.

(2)    el Talmud (Ievamot 48b) utiliza al hablar de ‘conversos´ (auténticos): ‘Guer shenitgaiér kekatán shenolád dami´. Quiere decir: Un converso que se convirtió está considerado como un bebé recién nacido

(3)    Nuestros sabios explican el concepto del alma judía de la siguiente manera: Un converso auténtico es una persona que, aunque haya nacido de un vientre no judío, nació con una Neshamá, un alma judía.

Es esa Neshamá, la que le empuja a ‘convertirse´.

O sea, en cierta manera, podemos decir que nació (destinado o con una predisposición a convertirse en) ‘converso´.

Por ese motivo es que se le compara con un ‘bebé recién nacido´. Un bebé recién nacido, hace nueve meses que existe.

La diferencia entre el momento antes de nacer y después de nacer es que antes de nacer no es un ser independiente.

Del mismo modo, un ‘converso´ antes de pasar por el proceso de conversión se considera como un judío en estado ‘embrionario´ y no tiene las responsabilidades de un judío.

Una vez que se convierte, se transforma en un judío pleno.

 

18 de agosto de 2013 – 12 de Elul de 5773

 

PorMax Stroh Kaufman

Inmigracion: Que opina el judaismo

Inmigración:

¿Qué opina el judaísmo?

Segunda Parte 

 

Continuamos con nuestro artículo revisando las circunstancias en las que el pueblo judío, en los últimos trecientos años, ha migrado, en especial hacia América, y cuál es la opinión de la Torá.

Bolivia

La presencia judía en Bolivia data de la conquista española en el inicio del periodo colonial.

Durante el siglo dieciséis, uno de los principales destinos para judíos sefarditas conversos en América fue Santa Cruz de la Sierra, en la actual Bolivia.

En 1557 varios judíos conversos del Paraguay y Buenos Aires partieron junto con el conquistador Ñuflo de Chávez y estuvieron entre los pioneros que fundaron la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, extendiéndose posteriormente a Potosí y a La Paz.

Aprovechando que Santa Cruz no fue acosada por la Inquisición, los sefarditas de allí, también se establecieron en los pueblos aledaños de Vallegrande, Postrervalle, Portachuelo, Terevinto, Pucará, y Cotoca entre otros.

Ya en el siglo 20, bajo la presidencia de militar Germán Busch Becerra y con apoyo del empresario minero Mauricio Hochschild creció el número de colonias agrícolas judías en las zonas tropicales, llegando a ser la población judía un  número importante de ciudadanos pero que en el año de 1952, gran parte de esta comunidad tuvo que partir hacia otros países como Estados Unidos, Israel y Argentina, por una revolución interna de este país, quedando muy pocas personas, pero dejando una gran influencia en la cultura local.

Chile

Los primeros judíos llegaron a Chile con los conquistadores españoles.

En la época de la Inquisición, debían ocultar en vida su ascendencia.

Diego García de Cáceres, amigo fiel y albacea testamentario del fundador de Santiago, Pedro de Valdivia, fue uno de ellos.

Según la propia comunidad judía en Chile, entre los descendientes más prominentes del español están el general José Miguel Carrera y Diego Portales; en esta época el personaje de origen judío más destacado, fue el médico cirujano Francisco Maldonado de Silva, uno de los primeros directores del Hospital San Juan de Dios, quien fuera acusado por sus hermanas -sinceras cristianas- de intentar convertirlas al judaísmo.

Maldonado se declaró abiertamente judío lo que le valió la condena a ser quemado vivo en 1639…

Cuando la Inquisición desaparece, se destaca la aparición de Manuel de Lima y Sola, quien fue uno de los socios fundadores del pionero Cuerpo de Bomberos de Valparaíso en 1851 y en el fundador de la masonería chilena al crear la primera logia francmasónica, la “Unión Fraternal”, dos años después.

Ya hacia 1920 se calculaba que había 300 familias judías en la ciudad de Temuco, que fue la primera ciudad chilena en tener una sinagoga y un Club israelí y, actualmente la comunidad tiene varios colegios, un policlínico público, dos hogares de ancianos, dos estadios israelíes (en Santiago y Viña del Mar), la bomba de Bomberos Israel en Ñuñoa, y varios centros israelíes a lo largo del país y al igual que varios cementerios.

Se calcula la presencia judía en 100.000 personas en este país.

Perú

Los orígenes de la inmigración judía en el Perú se remontan a la llegada de los conquistadores españoles.

Sin embargo, no existen cifras fidedignas de la presencia judía en el Perú hasta el siglo 19, cuando comienzan a llegar judíos, principalmente de Alemania y Rusia.

Para esta época, se tienen registros de actividad comercial a través de nombres como “Jacobo Stein y Cia. Ltda”,  La dulcería Phailes y Blanc; La Cigarrería José Cohen y hermanos, los registros de la actividad de la Sociedad Israelita de Beneficencia Sefaradí.

En 1923, época de grandes migraciones de indígenas y provincianos peruanos hacia las ciudades de las costas, se prohíbe la inmigración de asiáticos, pero para ese entonces ya se registraba una segunda ola de inmigración judía que trajo al Perú unos 2 mil judíos procedentes de Rusia, Rumanía, Polonia y Turquía.

Se tiene también registros que, en el año de 1938 fue fundada, por la comunidad judía, la Orquesta Sinfónica Nacional, la cual, por muchos años, fue dirigida por Theo Buchwald

También se documenta la influencia de los judíos marroquíes procedentes de Manaos y Belén do Pará en Brasil, quienes llegaron navegando a través del Amazonas en busca de fortuna, en la época del caucho, quienes convirtieron a Iquitos en el principal centro de exportación de caucho e importación de bienes europeos, por medio del trueque.

Colombia

Los judíos comenzaron a llegar al territorio actual de Colombia durante la época de la colonia, y existen muchas referencias de juicios a “Portugueses Judaizantes” en el Tribunal de la Inquisición de Cartagena de Indias.

Estos judíos conversos al cristianismo se asimilaron casi en su totalidad, con la población local  desapareciendo los rasgos de su cultura, excluyendo ciertos rituales restringidos al núcleo familiar.

Ya en la primera mitad del siglo 19  se vuelve a notar la llegada de inmigrantes judíos a Colombia, ellos provenientes de Curazao y otros territorios holandeses en el Caribe, de Francia y Alemania de ascendencia sefardí.

Ellos se asentaron principalmente en la costa atlántica, en donde estaba permitida la vivienda a los “Miembros de la Nación Hebrea” durante los primeros días de la república.

Esta ola de migración judía está detrás de la fundación de muchas empresas reconocidas de la ciudad de Barranquilla: sobre esto, hay registros acerca de los Salas, los Senior, los Correa, le pidieron permiso al gobierno nacional para importar mercancías a través del puerto de Sabanilla.

Una nueva oleada de inmigrantes judíos se registra entre los años 1920 a 1925, cuando las restricciones de inmigración a los EUA, se hicieron muy evidentes.

Sin embargo, hoy en día, la comunidad judía de este país no sobrepasa las 6000 almas.

Otros:
Muy pobre es la información sobre la presencia judía en los territorios británicos del Caribe.

Miembros pobres de “la Nación”, enviados por las comunidades de Ámsterdam y Londres, o expulsados de Recife y Pernambuco, fueron autorizados por el Council of Foreign Plantations de Londres para trabajar en la isla de Barbados en 1655, y también en Jamaica, con restricciones económicas y legales, hasta que, en 1740, el parlamento promulgó la ley de naturalización generalizada.

El primer judío que llegó a Curazao fue Samuel Cohen.

Él oficiaba de intérprete a bordo de la flota holandesa bajo el comando de Johan van Walbeeck, quien conquistó la isla y que estaba en poder de los españoles en 1634.

La inmigración se estableció en 1651, cuando Joao d’Ylan trajo el primer grupo de colonos judíos, los cuales prosperaron a través de los siglos, desempeñando sus descendientes importantes roles en los eventos históricos de la Independencia dominicana.

En el año de 1745, la población hebrea de Curazao era de 1,400 habitantes, mientras que hoy, apenas pasan de 500.

En 1754, por un permiso especial de los reyes de Holanda, Moses Solomon Levie Maduro , un miembro prominente de una familia judía Sefaradí (Portuguesa) de Curazao se estableció en Aruba, con su esposa e hijos.

Los Maduro permanecieron en la isla hasta 1816; Levie Maduro trabajaba para la Compañía de Indias Occidentales Holandesas (Dutch West Indies Company), y fundó una filial en Aruba, para que en el año 1994, la naviera Maduro & Sons, celebrara, con orgullo, 250 años de colonización judía por sus antepasados.

La presencia “formal” de los judíos en Santo Domingo ocurre a inicios de 1800 y con más significación durante la dominación haitiana de Jean Pierre Boyer (1822-1844).

En el cementerio viejo de Santo Domingo o de Ciudad Nueva se conserva la lápida funeraria que reza “Jacob Pardo, nacido en Ámsterdam y muerto el 6 de diciembre de 1826 con 46 años”, como testimonio del primer enterramiento hebreo del que se tenga noticias.

Estados Unidos de América

Aunque el primer judío registrado en suelo americano fue Joachim Gans en 1584, se habla también de  registros históricos acerca de Luis de Carbajal y Cueva, quien fuera un conquistador español y converso, que, con su  familia, se ubicaron por primera vez en lo que hoy es Texas en 1554.

También  hay datos de Salomón Franco, un comerciante judío, que llegó a Boston en el año de1649; a partir de ese momento, y hasta el año de 1790, un censo determina que la comunidad judía de los EUA, contaba con algo más de 2000 miembros, en su mayoría inmigrantes holandeses judíos sefardíes, o judíos también provenientes de Inglaterra.

Esta comunidad fue creciendo hasta llegar a los 15.000 en 1840, y alrededor de 250.000 en el año de 1880.

Para ese entonces, la inmigración conocida, hacia mediados de siglo 19 judíos eran de origen Ashkenazi.

Entre 1880 y el comienzo de la Primera Guerra Mundial en 1914, ya había cerca de dos millones de judíos que hablaban el yiddish, provenientes de judía de Rusia, Polonia, Lituania, Bielorrusia, Ucrania y Moldavia.

Posteriormente llegaron las limitaciones a la inmigración, documentadas por medio de la “Immigration Restriction League,  la Dillingham Commission entre 1907 a 1911; la Emergency Quota Act de 1921, y el Immigration Act de 1924”, a pesar que se calculaba que cerca de 250000 judíos sirvieron en el ejército norteamericano en la Primera Guerra Mundial. A pesar de las leyes migratorias, esto no fue suficiente para que para el año 2005 se calculara una población superior a los 5,3 millones de judíos viviendo en los EUA.

Fin de la segunda parte … Continuará (Y la Torá que dice?)

 

15 de Enero de 2013

(1) La sinagoga de Curazao es la sinagoga más antigua en servicio permanente y continuo de las Américas, desde el año de 1732.
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PorMax Stroh Kaufman

Inmigración: Que opina el judaismo

Inmigración:

¿Qué opina el judaísmo?

Primera parte.

Inmigración: ¿Qué es y qué significa?

Wikipedia clasifica este fenómeno como la entrada a un país o región de personas que nacieron o proceden de otro lugar: el cual es un proceso tan antiguo como la humanidad y aparece en las relaciones más antiguas de casi todas las religiones y culturas que existen.

Se caracteriza por producir cambios importantes en cada uno de los países donde suceden, influyendo en su composición racial, lingüística y cultural, y que no es ni será, una empresa fácil para ni para los grupos ni para los individuos que pasan por este proceso, por siempre la cantidad de obstáculos que esto genera, no sólo en el país de entrada sino también en el país de origen antes de su salida del mismo.

La inmigración es un fenómeno controvertido, continua afirmando Wikipedia, aduciendo que todas las naciones desarrolladas (y buena parte de las subdesarrolladas) restringen fuertemente la inmigración.

Esto, justificando es la política de la competencia desleal que representaría para los ciudadanos una mano de obra a bajos costos y la carga que representarían los inmigrantes a los servicios sociales de carácter público.

A pesar de lo anterior, existe artículo 13 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que estipula lo siguiente:

1. Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado.

2. Toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso del propio, y a regresar a su país.

Es por ello que cada país adopta una política muy particular relacionada con la migración.

Pero ¿Qué opina el judaísmo acerca de la migración?

Primero revisemos, en los dos o tres últimos siglos, hacia donde han sido las más grandes migraciones de los judíos hacia Estados Unidos y Latinoamérica y, algo de sus características:

Argentina:

Entre los años de 1869 a 1895 la población de éste país aumentó de  1.737.076 a 3.954.911 habitantes, por el gran influjo de inmigrantes.

En 1881, por decreto del gobierno de Roca, se promovió la inmigración israelita.

Para el año de 1891 los judíos provenientes de Marruecos ya habían formado la Congregación Israelita Latina, que fue la primera entidad sefaradí de la Argentina, mientras que, los venidos de Europa Oriental crearon en 1894, también en Buenos Aires, la Jevra Kedushá, llamada posteriormente AMIA.

Por esa misma época, la Jewish Colonization Association, trajo consigo 1435 inmigrantes para ser distribuidos en las tierras en Santiago del Estero, La Pampa, Buenos Aires y Santa Fe: en esta última se fundó “Moisesville”, que se conoció como la Jerusalém Argentina.

Para el año de 1899, la comunidad ya contaba con 16.000 personas y, al estallar  la guerra RUSO-JAPONESA, hacia el año de 1905 ya había otros 10.000 judíos más.

De esta manera sigue la progresión  hasta contar con aproximadamente 1 millón de inmigrantes judíos hasta el año de 1982, entregándole a la Argentina una población judía calculada por el libro Almanaque Mundial de 1991, en tres millones, siendo Buenos Aires la segunda ciudad con mayor cantidad de judíos, por fuera de Israel.

Brasil.

El lazo entre el pueblo judío y Brasil comenzó a fines del siglo XVI.

Esto empezó con los viajes de Colón, ya que, al menos seis judíos (o judíos crípticos, Marranos, o sinceramente convertidos al catolicismo) viajaron con Colón en su primer viaje.

Ellos fueron: Rodrigo de Triana, Maestre Bernal, quien trabajó de médico para la expedición, y Luis De Torres, el intérprete que hablaba hebreo y árabe, que se creían lenguas útiles en el Oriente, su destino original. Gaspar de Gama (que era judío de nacimiento) acompañó al administrador portugués Pedro Alvares Cabral a Brasil.

La presencia judía en Brasil, que lleva medio milenio, se escribió, en un  con dos oleadas diferentes de inmigrantes hacia el nuevo mundo, la primeras, con portugueses y la segunda con holandeses, conformando comunidades judías se involucraron en plantaciones de azúcar y en el negocio del colorante producido por el palo Brasil y por el otro lado, mediante trueques mercantilistas con el resto de América del Sur y del Norte.

Se habla que los primeros asentamientos fueron en Pernambuco, Recife y en Bahía.

Hacia el año de 1646, había más de 50.000 judíos europeos en Brasil, la mayoría de ellos, conversos.

De esta época se tiene registro que en el año de 1636 se construyó la primera sinagoga (1) de América en Kahal Zur, en la provincia de Recife, que luego fue cerrada por los portugueses, en el año de 1655, obligando a los judíos de estas áreas a emigrar a zonas como Nuevo Ámsterdam (hoy Nueva York) y hacia el Rio de la Plata.

Guerras en la que intervinieron países como Holanda, Inglaterra, Portugal, produjeron migraciones de la comunidad judía del Brasil, y búsqueda de mercados laborales en otros lados del continente americano, por ejemplo, Perú, buscando competir en los mercados del caucho.

El crecimiento de la comunidad judía en Brasil se ve nuevamente marcado cuando, para el año de 1824, judíos marroquíes inauguraron la primera sinagoga de Belem, una ciudad del norte de Brasil, que fue llamada Porta Do Ceu (Puerta de Cielo).

Por otro lado, en Manaus, sobre el río Amazonas, una comunidad sefaradí comenzó a crecer durante la Primera Guerra Mundial.

Ya para los años en que finalizaba la primera guerra mundial, la colonia de judíos en Brasil ascendía a casi 50000 miembros.

Aproximadamente, en el año de 1967, fecha en que seis miembros de la comunidad fueron electos para el Parlamento Brasileño, había ya 140.000 judíos en el país, la mayoría en las ciudades de Río de Janeiro, Sao Paulo y Porto Alegre.

El Brasil de hoy tiene diarios y revistas judíos, y un canal de televisión judía llamado Mosaico. Un centro de estudios judíos es parte de la Universidad de Sao Paulo y una población que algunos calculan alrededor del medio millón de miembros.

México

Los primeros judíos que llegaron a México lo hicieron de España, con Hernán Cortés, en 1519. Dos de ellos, Hernando Alonzo y González de Morales, fueron quemados en la hoguera, en el año de 1528.

Entre los criptojudíos provenientes del sur de España, se encuentra la familia Carvajal, encargados de la fundaron la ciudad de Monterrey, familia de la cual se documentó un núcleo de indios judíos en México, quienes se mantuvieron practicando costumbres mosaicas tales como el descanso el sábado, la abstención de la carne de cerdo, el prendido de velas el viernes por la noche y el rezo a HaShem.

En el año de 1880 el señor Bonifacio Laureano Noyar comenzó a organizar una comunidad de descendientes de judíos conversos y llamó a todos aquellos que practicaban los rituales arriba mencionados, para que en el año de 1920, se fundara la Congregación Kahal Kadosh Bnei Elohim en Venta Prieta, una colonia de Pachuca, en el estado de Hidalgo.

Esta comunidad indígena fue posteriormente confirmada por los dirigentes comunitarios de México.

Su tradición oral fue transmitida por las ancianas del grupo a través de relatos de cómo sus antepasados habrían sido perseguidos durante siglos de clandestinidad.

La ola moderna de migrantes judíos se produce después del año 1825, llegando judíos franceses, alemanes, italianos, austrohúngaros y belgas, de la República Checa, de la Unión Soviética, en lo que se refiere a Europa y Siria, Turquía, Grecia, Los Balcanes y Marruecos en lo que se refiere a los sefaradíes para construir las primeras sinagogas actuales:

En 1927, la llamada Redefe Tzedek por los sefaradíes, la aparición del primer periódico en Yidish, llamado “El Camino” y construcción de la sinagoga Nidje Israel en 1941 por los ashenazíes.

A pesar de un número creciente de judíos fueron llegando a México, una parte de ellos, entre los años 1920 a 1950, aprovecharon este país como una estación intermedia para llegar a los EUA, especialmente, aquellos que vinieron con muy escasos recursos económicos.

Hoy en día se habla de 28 sinagogas solamente en el DF.

Continuará…