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PorMax Stroh Kaufman

Majpela o Machpelah – La cueva de los patriarcas

Majpela o Machpelah – La cueva de los patriarcas

 

En la cueva que está en el campo de Majpela. . . “(49:30)

 

Según el Libro de Bereshit / Génesis 23: 1-20, Sara, la esposa de Abraham, “murió en Kiriat-arba, el mismo es Hebrón en la tierra de Canaán”. Abraham el hebreo habló a los “hijos de Heth” y le pidió que le dieran una posesión como “lugar para enterrar a Sara”: le pidió a Efrón el hitita, el hijo de Zohar, que le diera la cueva de Majpela, al final de su campo, “por tanto dinero como lo  valga”. Después de que Efrón confirmó que daría la cueva, fue cuando Efrón aceptó y nombró un precio.

La cueva de Majpela o Machpelah, más conocida en el judaísmo como La cueva de los Patriarcas, es una serie de cámaras subterráneas ubicadas en el corazón de la antigua ciudad de Hebrón y es es el sitio judío más antiguo del mundo; es el segundo lugar más sagrado para el pueblo judío, después del Monte del Templo en Jerusalém

 

La Guemará (Eruvin 53a) nos brinda dos explicaciones de porque el nombre de  “Machpelah o Majpela”, que proviene de la raíz caful, que significa “doble”.

Esto quiere decir,: “Una cámara dentro de una cámara”, y también que hay: “Una cámara con una cámara arriba ella.”

 

El Rabino Avraham Itzjak Hakohen Kook dice que los primeros en ser enterrados allí fueron Adam y Java: ellos se encuentran enterrados en la cámara interna o inferior, mientras que los Patriarcas y las Matriarcas están enterrados en la cámara exterior o superior.

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Esto. ¿Por qué así?

Dice el Rabino Kook, que Adam y Java fueron enterrados en un nivel inferior, porque ellos nunca tuvieron contacto con la Torá física ni sus mandamientos, mientras que los patriarcas y las Matriarcas. ya la tuvieron, porque fueron los primeros en practicar preceptos como el de la Brit Milá, además de otras mitzvot. Por lo tanto, su cámara está “afuera” o sea más externa o superficial

 

El Zohar os relata que la Cueva de Majpela es especial no en virtud de aquellos que descansan allí, sino porque es la puerta de entrada al Jardín del Edén. Adam, el primer hombre, reconoció la singularidad de la ubicación cuando vio un rayo de luz que emanaba del área. Por lo tanto, cavó la cueva como un lugar de entierro para él y su esposa. Después de que Adam y Java fueron enterrados allí, la luz quedó oculta, hasta que la descubrió Abraham, por el olor  al jardín que ella emanaba.

 

Se registra el peregrinaje a esta cueva desde que Caleb, un año después de la salida de Egipto, fué allá a orar por propósitos de protección espiritual. Fue seguido por innumerables otros a través de los tiempos.

 

Esta cueva, también llamada en hebreo Maarát Majpelá, es también “patrimonio” del Islam, y conocido por los musulmanes como el Santuario de Abraham o la Mezquita de Ibrahimi (en árabe: al-Haram al-Ibrahimi)

 

La primera modificación que se le hizo a esta cueva data de Herodes,quien construyó muros a su alrededor, de los cuales poco se conserva de ellos.

Otra modificación se hizo bajo el dominio bizantino, cuando se construyó una basílica simple en el extremo sureste.La historia guarda datos de un peregrino de Piacenza (c.570) que identificó a judíos y cristianos compartiendo la posesión del sitio

Se calcula que en el año 637, el área quedó bajo el control de los musulmanes árabes y allí un edificio fue reconstruido en forma de una mezquita; Para el siglo 10 se realizan nuevas modificaciones y construcciones en varias alas y con las cruzadas, los árabes perdieron el control de la zona y la mezquita fue transformada en una iglesia.

Visitantes judíos famosos del siglo 12 fueron Maimónides y Benjamín de Tudela: a finales de este siglo, también los árabes recuperan la mezquita y le construyen un nuevo ala (castillo) y nuevas entradas también se adicionan bajo influencia de los mamelucos  y ellos nuevamente bloquean la entrada y el acceso a los judíos a la tumba.

La cueva y sus monumentos son restauradas por los Otomanos

Este sitio sigue presentando hasta la fecha, múltiples restricciones al acceso por parte de los judíos

La UNESCO fue la última institución que dió pie  que se prohiba o restrinja el acceso judío  a la Cueva de Majpela, porque reconoció que, la histórica Tumba de los Patriarcas, es patrimonio palestino de la Humanidad,

 

La historia sin embargo muestra la presencia judía en ese lugar, mediante una anécdota que tuvo lugar aproximadamente en el siglo 18. El sultán turco de entonces había arrojado su espada por error a la cueva. Un número importante de soldados del Sultán bajaron para recuperarla, pero todos ellos morían bajo tierra; el Sultán ordenó a la comunidad judía que supliera un voluntario para que recuperara la espada. Si esto no se hacía todos serían asesinados.

El rabino Azulai, que entonces era anciano, resolvió el dilema nombrándose voluntario para descender.

Cuando recuperó la espada con éxito, los judíos de Hebrón celebraron.

Los siguientes siete días y noches el rabino Azulai pasó enseñando a sus alumnos secretos cabalísticos.

Una semana después de haber descendido a la cueva, murió y fue enterrado en el cementerio judío de Hebrón.

 

Recopilado, revisado y editado por Dr. Max Stroh Kaufman para 321judaismo.com

01 de Enero de 2018 – 14 de Tevet de 5778

PorMax Stroh Kaufman

La Cueva de Macpela

La cueva de Macpela (Majpela)

Dice la parasha de la semana, en pocas palabras que, Sara fallece a la edad de 127 años; Abraham, al conocer la mala noticia, volvió rápidamente desde Beer Sheva para guardar duelo y rendirle homenaje. Es enterrada en la Cueva de Majpelá en Jevrón, con las palabras “Y SEPULTARE MI MUERTO DE DELANTE DE MI”: esta propiedad es adquirido por Abraham, de las manos de Efrón el Jití por 400 shekels de plata.
Poco o nada se conoce de la Cueva de Macpela; nuestro conocimiento llega, en general a que, en ella, fueron inhumados Sara, Abraham (Bereshit 25:9), Itzjak, Rivka, Lea (Bereshit 49:29-33) y Yaakov (Bereshit 50:12, 13). Y nuestros sabios insisten, fuertemente, que si hay lugares en los cuales no se puede negar la posesión o herencia de los descendientes de Abraham y el pueblo judío es, la Cueva de Macpela, además del Templo y la tumba de Yoséf. Esta idea se expresa en el siguiente Midrash (comentario bíblico). (Genesis / Bereshit Rabá 79:7) Dijo Rabi Yuden hijo de Simón: “Este es uno de los tres lugares en los que las naciones (del mundo) nunca puede castigar al pueblo judío y decir “que está ocupando o robando territorio”.

En El Zohar también encontramos la siguiente referencia

De acuerdo a nuestros sabios, aunque la matriarca Sara tenía una conexión muy especial a la Cueva de la Macpela, por desgracia, sus esperanzas acerca de la cueva no se materializaron durante su vida:

“Se considera un campo para comprarlo” (Proverbios / Mishlé 31:7): Mientras estaba viva, había planeado tomar el campo:

En efecto, durante su vida Sara no logró cristalizar su deseo con respecto a la cueva de Macpela. Sólo después de su muerte podía Abraham recurrir a Efrón y tratar de comprarlo: “Cuando Sara murió y fue necesario para Él (Abraham), y dijo: “Es hora de reclamar (la Cueva )(1) “

Respecto a la Cueva de Macpela está escrito en la Torá:

Y pasó el campo (2) de Efrón que está en Macpela, enfrente de Mamré; el campo y la cueva que en él había, y todos los árboles que en el campo había en todo su término alrededor, para Abraham, por compra, a los ojos de los hijos de Jet, y de todos los que entraban por la puerta de su ciudad. Y después de esto enterró Abraham a Sarah, su mujer, en la Cueva del campo de Majpelá, delante de Mamré, que es Hebrón, en la tierra de Canaán.

Vayakóm sedé Efrón asher baMacpela asher lifnéi Mamre hasadé vehameará asher bo vejól haétz asher basadé asher bejól guevuló saviv. Le Abraham lemikná leeinéi benéi Jet bejól baéi shaár iró. Veajaréi jen kavár Avraham et Sara ishtó el mearát sedé haMacpela al penéi Mamre hi Jevrón beéretz Kenaán.

Josefo es uno de los pocos historiadores que habla de Monumentos en Hebrón dedicados a los patriarcas, y la describió como una estructura similar a una fortaleza (de unos 60 x 34 m) con paredes de enormes bloques de caliza dura. Los estudios antropológicos datan que al menos parte de la mampostería, son del tiempo de Herodes el Grande quien construyó un gran edificio en la cima del lugar tradicional de las tumbas de los Patriarcas, con un estilo arquitectural es similar al del Monte del Templo en Jerusalém, por incluir en ella piedras de gran tamaño (hasta 7.3 m de largo), por el tipo de albañilería (seca), y por la clase de pilastra (columnas engranadas).

Tres historiadores, según la Enciclopedia Católica, hacen una muy breve y parca descripción de este lugar: uno de ellos: Eusebio, más conocido como Eusebio de Cesárea o Eusebio Pamfilio, y autor del Onomasticón, habla explícitamente de un edificio rectangular de piedra magnífica, mientras que San Jeromé, conocido como Eusebius Sophronius Hieronymus, dice que es dudoso que la iglesia, se haya construido recientemente, y hay que buscarla en el mausoleo o al Haram Ramet el Khalil, en un viaje de media hora, hacia el norte de Jebron. Por otro lado, la misma Enciclopedia Católica menciona que, San Antonino (c. 570), a través del “Itinerarium” hace una descripción de una basílica con cuatro salas (quizás cuatro porches sobre las paredes) en las tumbas de los patriarcas, la cual posee un jardín abierto al público, que es igualmente venerado por los cristianos y los Judíos.

También se tiene un reporte de San Adamnan, nacido en Drumhome, Donegal, Ireland,y Monje de Iona, quien escribió el libro DE LOCIS SANCTIS, en cooperación con otro monje de nombre Arculf, donde está escrito que, en el lugar donde fueron enterrados los Patriarcas está rodeado por un muro rectangular, y que sobre las tumbas, están erigidos algunos monumentos

Durante el tiempo de los cruzados, el edificio era una iglesia cristiana; pero desde entonces ha sido una mezquita musulmana donde, por mucho tiempo, no se permitió el ingreso a no musulmanes.

Desde el punto de vista judío, hay una descripción del sitio realizada por Benjamín de Tudela (3), quien dijo al respecto: “Y en el valle es la Cueva de Majpelá, si un judío quiere entrar, debe pagar al vigilante ismaelita, entonces, él le abrirá una puerta de hierro. Desde allí se desciende las escaleras con una vela en la mano. Al llegar a la tercera cueva uno se encuentra seis tumbas. Estas son las tumbas de Abraham, Isaac y Jacob, y frente a ellos, Sara, Rebeca y Lea, y dentro de la cueva hay muchos barriles, llenos de huesos de israelitas que traerán los huesos de sus muertos a la cueva en la era de Israel”.

La historia nos sigue narrando que, entre los años de 1318-1320, el mameluco Gobernador de Gaza Sanjar al-Jawli ordenó la construcción de la mezquita de Amir Jawli dentro del recinto de Haram para agrandar el espacio de oración y dar cabida a los fieles. A finales del siglo 14, bajo los mamelucos, abren dos entradas adicionales: Crean un cenotafio (4) en memoria de Yosef, en su nivel superior, y construyeron también la escalera del noroeste y los seis cenotafios, distribuidos uniformemente en todo el recinto. Los mamelucos, en esa época prohibieron la entrada a los judíos, en este sitio, que se extendió hasta el año 1929, para luego construir lo que se conocería como el séptimo sitio o séptimo paso.

Después de la guerra de los 6 días (1967) la Cueva de Macpela, se convirtió en un popular centro de peregrinación judío, ya que éstos, después de 700 años, pudieron visitar una vez más las tumbas de los patriarcas y tener sus ceremonias religiosas allí. Dentro de la mezquita, tanto los cenotafios como los sarcófagos, están cubiertos con tapices de seda ricamente bordados, señalan los lugares bajo los cuales se dice que están ubicados los ataúdes de la familia patriarcal. Los visitantes pueden mirar por una pequeña abertura en el piso a una salita blanqueada, cuadrada, de 3,60 m de lado, que es posiblemente la antesala de la cueva propiamente dicha, pero por causa de la oscuridad de ésta no se puede ver prácticamente nada.

Muchos incidentes de carácter político – religioso han sucedido desde entonces, tales como lo que ocurrió en víspera de Yom Kipur, el 3 de octubre de 1976, cuando una turba árabe destruyó varios rollos de la Torá y los libros de oración que se encontraban en la tumba. En mayo de 1980, hubo un atentado contra los fieles judíos cuando regresaban de su oración, ante la tumba, que dejó 6 muertos y 17 heridos: es por ello que este sitio tiene una restricción casi total para los judíos, con excepción de 10 días al año, que tienen un significado especial en el judaísmo. Uno de estos días, es el Shabat  en el cual se lee la parasha de la Torá llamada Jayei Sara, que se relaciona con la compra, por parte de Abraham de esta tierra, en la que se encuentran las cuevas.

Existe una leyenda que relata que, desde la Cueva de Macpela, Adam pudo visualizar la luz que provenía del Gan Edén de donde fue expulsado, y la orientación de la misma, está precisamente, limitando con el Gan Eden y, por ello que, nuestros sabios dicen que, Maarat HaMacpela, La Cueva de Macpela, tiene todo el  poder y la fuerza, que le permite a Eretz Israel permanecer en las manos del pueblo judío, hasta la pronta y completa redención dada por nuestro Mesías…

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(1)    Existe una creencia, donde según Pirkei De Rabi Eliezer, Capitulo 37, (tal como consta en el “Sefer haYashar”, sección “Hayei Sara”, p. 37, Livorno, 1870), la Cueva de Macpela estaba en Jebus, y la razón que indujo a Abraham que comprar era la siguiente: Cuando Abraham fue a buscar el becerro de sus invitados  (Bereshit / Génesis: 18: 7) el cuál escapó a la cueva de Macpela, Abraham corrió tras él, y cuando entró en la cueva vio a Adám y Java recostados en sus camas como si estuvieran durmiendo, a pesar que, alrededor de ellos, había velas encendidas, las cuales exhalaban un agradable olor. Abraham, se llenó de un fervoroso deseo de poseer la cueva, por lo que se decidió a comprarla a cualquier precio. Los jebuseos, se negaron a vendérsela, hasta que jurara que, cuando sus descendientes conquistaran la tierra de Canaán, dejarían libre a la ciudad de Jebus (Jerusalém).Abraham, para lograr su objetivo, juró, y los jebuseos inscribieron este pacto, en ídolos de bronce, que se colocaban en los mercados de la ciudad. Esta fue la razón por la cual los hijos de Benjamín no expulsaron a los habitantes de Jebús (Jueces i. 21).Abraham aseguró su compra de la Cueva de Macpela por medio de un acto formal, el cual fue firmado por cuatro testigos: Amigal, hijo de Abisúa el hitita; Elijoref, hijo de Ashuna heveo; Iddon, hijo de Ahira Gardita y, A?dul, hijo de ‘Abudish el Zidonita.

 

(2)  Como dato curioso, Maarát Sde HaMacpela (la Cueva del campo de Majpelá), al tomar las iniciales de estas tres palabras, (en hebreo) Mem, Shin y Héi, se combinan para formar la palabra Moshé

(3)    Rabino de la ciudad de Tudela, quien a través de sus múltiples viajes, se esforzó por reunir, en un documento que fue publicado en idioma latín, bajo el nombre de Itinerarium Benjamini Tudelensis. varios siglos después de su fallecimiento, donde reunión noticias sobre las comunidades judías ribereñas del Mediterráneo, y aún de países tan lejanos, como Arabia, Persia, Asia central, India o Ceilán; e incluso menciona la existencia de la judería de Kai Fong en China.

 

(4)    Cenotafio es una tumba vacía, o monumento funerario erigido en honor de una persona, o grupo de personas, para los que se desea guardar un recuerdo especial. Se trata de una edificación simbólica. La palabra deriva del griego kenos cuyo significado es “vacío” y taphos que significa “tumba”.

 

 

22 de Octubre de 2013 – 18 de Jeshvan de 5774