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PorMax Stroh Kaufman

Pesaj no es Pascua

Pesaj no es Pascua

Muchas veces solemos encontrar como referencia a la fiesta de Pesaj, en español, como la “Pascua Judía” Entonces surge la pregunta: Es Pesaj equivalente o igual a la Pascua?
¿Que significa, o que quiere decir Pascua?
Encontramos en “wikipedia” que El término español de pascua, proviene del latín páscae, que a su vez proviene del griego ????? (pasja),lo cual es una adaptación del hebreo ??? (pésaj), que significa ‘paso’.
La Pascua, en general, entre todas las iglesias catolicas y cristianas del mundo, marca el final de la Semana Santa, en la que se conmemora la crucifixión y muerte de Jesús, el cual es celebrado con procesiones y liturgias de diferentes tipos, y a la cual hay que recordar que, el Primer Concilio de Nicea (en el 325 de la Era Común) fue quien se encargó de la separación entre las celebraciones de la Pascua cristiana, y el Pesaj Judío.

El Pesaj tiene como base para el primer día (y el segundo en la diáspora) una celebración en base a una cena, conocido como Seder (orden), que está instituido desde el libro de Shemot / Éxodo 12:1-14, en el que solemos narrar a nuestros hijos y demás miembros de la familia la historia de la salida de Egipto, y es celebrado por todos los judíos, en cualquier rincón del planeta.
La Pascua parte de un concepto básico, el cual es la celebración de una “cena, entre Jesús y sus discípulos” antes de ser capturado por las autoridades, basado en el libro anteriormente mencionado, y termina con la conmemoración de la Resurrección de Jesucristo al tercer día después de haber sido crucificado,
La Pascua tiene como uno de sus símbolos al conejo: animal que en la antigüedad, en el hemisferio Norte, cuando se cambiaba de estación entre el invierno y la primavera, aparecían estos animales en los campos con sus cachorros, simbolizando la fertilidad. El otro símbolo, es el Huevo de Pascua, también asociado con la fertilidad, y el conejo es el animal encargado de distribuir / repartir los huevos (elaborados a base de chocolate)
¿Por qué el conejo?
Existe una fábula alemana que dice así:
Había una vez un conejo que vivía en el sepulcro que pertenecía a José de Arimatea donde depositaron el cuerpo de Jesús después de su muerte en la cruz.
El conejo estaba presente cuando lo sepultaron y vio cómo la gente lloraba y estaba triste porque Jesús había muerto.
Cuando pusieron la piedra que cerró la entrada, el conejo se quedó ahí mirando el cuerpo de Jesús y preguntándose quien sería ese Señor a quien querían tanto todas las personas. Pasó todo un día y toda una noche mirándolo, cuando de pronto Jesús se levantó y dobló las sábanas con las que lo habían envuelto. Un ángel quitó la piedra que tapaba la entrada y Jesús salió de la cueva ¡más vivo que nunca! El conejo entonces comprendió que Jesús era el Hijo de Dios y se sintió obligado a avisar al mundo y a todas las personas que lloraban que ya no tenían que estar tristes, pues Jesús no estaba muerto, sino que había resucitado. Como los conejos no pueden hablar, se le ocurrió que si les llevaba un huevo, símbolo de la vida, los hombres entenderían el mensaje de resurrección y alegría. Desde entonces el conejo sale cada Domingo de Pascua a dejar huevos de colores en todas las casas para recordarle al mundo que Jesús resucitó y hay que vivir alegres.
El Pesaj tiene como símbolo principal a la Matzá, o pan ácimo. Según la tradición, el pueblo judío salió de Egipto con mucha prisa y sin tiempo de prepararse, por lo que no hubo tiempo para dejar leudar el pan para el camino, y de esta creencia deriva la prohibición de ingerir pan leudado en cualquiera de sus formas, más conocido como Jametz.Esta prohibición y su búsqueda previo a la celebración es una manera simbólica de recordarnos que debemos eliminar todo lo que “infla o hincha” (cosas como la arrogancia, el orgullo) nuestras almas.
. La hostia católica tiene su origen en la Matzá.
El día antes de Pesaj se acostumbra a celebrar el Ayuno del Primogénito, obligatorio para todos los varones primogénitos, conmemorando el hecho de que los judíos varones primogénitos en Egipto no fueron asesinados durante la última plaga
La abstinencia y el ayuno son preceptos de la Iglesia Católica durante el tiempo cuaresmal. Conocido como el sagrado ayuno pascual, el Viernes Santo es una fecha especial por el que los cristianos demuestran un arrepentimiento de los pecados, y La Iglesia Católica recomienda que el ayuno lo realicen los mayores de 18 años de edad hasta los 59 años.
Para la Pascua, el Concilio primero de Nicea, establece las siguientes reglas:
– Que la Pascua se celebrase en domingo.
– Que no coincidiese nunca con el Pesaj judío, independientemente del día de la semana.
– Que los cristianos no celebrasen nunca la Pascua dos veces en el mismo año.
En el Pesaj, las reglas fueron establecidas desde el libro de Exodo / Shemot, pero el texto de la Hagadá como es conocido hoyen día, fue determinado en el siglo 10 de la Era Común, y al RaMaK, o Rabi Moshé Cordobero, se le atribuye el ordenamiento de los quince (15) símbolos que se utilizan en el Seder.
Para llegar a la Pascua, se requiere de pasar por el proceso conocido como Semana Santa o Semana Mayor, que comienza con el Domingo de Ramos, en el que se celebra “la entrada triunfal de Jesús a Jerusalem, y finaliza el Domingo de Resurrección.
Pesaj es una fiesta de siete días (en Israel y 8 en la díáspora) que comienzan con el Seder y terminan con Hoshana Raba (alegría al máximo) donde se canta y baila con ramos, lulav y etrog en las manos, sacudiendolos en el piso y acompañados de rezos conocidos con el nombre de Hoshanot, y se celebra el Simját Torá, o sea la alegría de haber recibido la Torá. Durante este evento (un día en Israel y dos días en la diáspora,todos dan las gracias y alaban a Hashem. Aquí se culmina el ciclo anual de la Lectura de la Torá y se inicia nuevamente.
También se cuenta como fiesta el Sheminí Atzéret.
Entre los Marroquíes existe la costumbre de cerrar el Pesaj con el Mimuná, en honor a Maimónides (Rambam) con una mesa llena de dulces, a la espera de un dulce futuro.
La dieta para la ceremonia de Pascua, la regla general es de oponerse por completo a la abundancia, tanto en la elaboración de los alimentos como en los ingredientes empleados en esta ocasión: el Viernes Santo y el Miércoles de Ceniza debe regir el ayuno y la abstinencia de cualquier tipo de alimento durante todo el día; La carne es objeto principal de abstinencia, cubre tanto a las carnes rojas (buey, ternera, carnero) como a las carnes blancas (cabrito, cordero, cerdo) y la caza. Este precepto se aplica por igual a los productos de carne: embutidos y demás partes. En algunos casos es permitido el uso de tocino, siempre y cuando no sea posible cocinar con aceites vegetales y demás yerbas; es una costumbre de muy antiguo la ingesta del cordero pascual, y uno de los pescados más acostumbrados es el bacalao.
La dieta para el Pesaj, especialmente en los días del Seder, se considera como que la mesa debe estar servida y preparada para dar un banquete a los reyes: cada uno de nosotros es un rey en esta fiesta, y como tal, debe haber opulencia en la cena y en su presentación, a pesar de la restricción que se da con los derivados del trigo, avena, cebada, centeno y espelta, los cuales están todos absolutamente prohibidos para todos los judíos durante Pesaj, sea en posesión o en consumo. El único producto con harina de trigo permitido durante Pesaj es la matzá y lo que se elabora con ella; ( Pan ácimo comeréis los siete días, y no se hallará para ti producto leudo y no se hallará para ti levadura en todos tus límites(Shemot 13)): el arroz, las leguminosas y otros gramíneos (los llamados en hebreo kitniot), están permitidos para los judíos provenientes de estirpe sefaradita.
Las familias observantes poseen juegos completos de cubiertos de servir, cristalería y vajilla, estos últimos, incluso pueden a llegar a ser de plata y oro, y se caracterizan porque nunca han estado en contacto con jametz,
En aquellas casas donde aún se consume cordero, recordando el Korbán Pesaj o Sacrificio de Pesaj, La carne de este cordero, que es sacrificado y preparado en la noche de Pesaj, debe ser consumida por completo antes de la mañana.
Uno de los fundamentos de la cena, es incluir Las Cuatro Copas de Vino, donde cada copa representa la salida de una dimensión diferente de nuestras limitaciones: instintiva, emocional, intelectual, subconsciente. La quinta copa, la de Eliahu Hanavi que no tomamos, representa la liberación personal total que lograremos recién con la llegada del Mashíaj.
Pascua es una fiesta en la que se considera que Dios juzgará al mundo con justicia. Dios ha dado a los cristianos “un nuevo nacimiento a una esperanza viva por la resurrección de Jesucristo de entre los muertos”. Los cristianos, por la fe en el poder de Dios han de discernir espiritualmente con Jesús resucitado, para que se pueda caminar en una nueva forma de vida.
Pesaj es la fiesta de la Primavera, la fiesta de la libertad, material y espiritual, del pueblo judío en todos sus aspectos, incluso la libertad de opinión, como lo vemos en la palabra Pésaj que lleva en sí escondidas otras dos: “Pe” (boca) y “Saj” (habla). Esto implica, a veces es una obligación hablar, no quedarse callado; en el Pesaj entendemos y comprendemos que las cosas que están “más allá del orden natural”, como está escrito: “Pasó por encima” y El Todopoderoso creó las oportunidades que permitieron el Éxodo de Egipto.
El Pesaj, segun lo explica el Kli Yakar es semejante a la vida misma: “..cada día, próximo al amanecer, la oscuridad es más profunda….De igual modo, en invierno, próximo al alba, el frío se torna más intenso y es luego conquistado por el sol..De la misma manera, el hecho que recordemos como el faraón era cada vez más malvado con el pueblo judío, estaba indicando claramente que se aproximaba su fin y el comienzo de la gueulá se hacía inminente:” es por ello que debemos preguntarnos: “¿por qué esta noche es diferente a las demas?” Porque estamos cada vez más próximos a la llegada del Mashíaj y a la era de la Libertad y Redención del pueblo judío.

Pesaj no es pascua…
?viernes, ?03? de ?abril? de ?2015

PorMax Stroh Kaufman

31 de diciembre

31 de diciembre

El mundo (occidental) está pronto a cambiar de año: faltan muy pocos días para que esto suceda y por ejemplo, a través de la televisión, las celebraciones que se dan en cada uno de los diferentes lugares del mundo: sin embargo, ¿De dónde surge esta costumbre? ¿Por qué hacemos el cambio de año en esta época?

Todo inicia con Dionisio El Exiguo, también conocido como Dionisio el Enano, monje matemático, a quien el Papa Juan I, le ordena realizar el cálculo de la fecha del Natalicio de Jesús y con ello establecer una era que, muchos años más tarde, se conocería como la era cristiana; el utiliza como base el reinado de Herodes I el Grande, haciendo la deducción que Jesús nació en el año 753 que se conoció como a. u. c. (ab urbe condita)  o sea, desde la fundación de Roma, ya que en ese momento, se utilizaba el calendario según la era en la que se encontraba el imperio romano: le propuso al Papa la utilización del nacimiento de Cristo como base para el cómputo, para que se llamara, a partir de ese momento, Año Dominis, o Año del Señor: (con ello sustituyó lo conocido como era Diocleciana) y, además, ideó lo que también se conoce como las Tablas Pascuales, a partir de las cuales girarían todas las festividades romanas. Ya  para ese entonces se tenía como mandato, que las pascuas debían caer siempre en domingo, especialmente porque la Pascua judía no podía corresponder con viernes o sábado (por ser Shabat): de este modo lo estableció El Primer Concilio Ecuménico de la Iglesia cristiana, celebrado en Nicea, Asia Menor, en el año 325, en procura de que no coincidiera con la Pascua judía y trajese, a los cristianos de esa época, un sentimiento de minusvalía e inferioridad, ante el pueblo hebreo.

Otra de las cosas que se tuvo en cuenta para la creación de dicho calendario fue la Imposición, a partir de lo que se conocerá después como el año 153 antes de Cristo, que el año debería comenzar el primer día del mes de enero y no el primer día del mes de marzo, como se venía realizando.

El antecedente directo que tenemos para medir el tiempo, parte del calendario romano, el cual comenzó teniendo sólo 10 meses: 6 meses de 30 días y 4 de 31, para un total de 304 días de duración, basado en el movimiento solar, a pesar que ya se tenía el conocimiento de los antiguos egipcios quienes ya habían calculado que el año duraba 365 días y un cuarto adicional, distribuidos en doce meses: sólo gracias a la intermediación de Numa Pompilio, se agregan los dos meses faltantes pero queda con el problema de contar con 355: luego fue el Emperador Julio Cesar, entre los años 45 a 47 antes de lo que conocemos como la Era Común (no hay exactitud entre los historiadores), quien apoyado por los cálculos del astrónomo Sosígenes, adaptó los meses a las estaciones y, gracias a las mediciones, integró, en el mes de febrero, un día adicional cada 4 años, que lo llamo el bisextil y que con el tiempo se transformó en el nombre de bisiesto: así funcionó el calendario juliano, hasta el año de 1582, teniendo en cuenta que en el año 321, el emperador Constantino introdujo una novedad, la semana fue de siete días: con nombres, domingo, lunes, martes, miércoles, jueves, viernes y sábado y no con números o relacionados con algún evento y, el domingo (dies solis), a partir de ese momento, debía considerarse como día de descanso para adorar a Dios, en detrimento del sábado, tradicional no sólo entre los judíos, el naciente cristianismo y otros. Fue entonces, en el año de 1582, cuando, gracias a una Bula Papal, se origina el calendario Gregoriano, que se usa en todo el mundo, especialmente con fines comerciales.

Otro de los múltiples ajustes que sufrió el sistema actual de cuentas, fue el orden de los meses, dejando a enero como el primero y a diciembre, como el último, teniendo en cuenta que septiembre, que era el séptimo mes, terminó de noveno.

Otro más, se debe a la introducción del cero, el cual no hay precisión en los historiadores acerca de cuando sucedió: por consiguiente, nunca existió el año cero de la era común, y algunos creen que hasta el primer milenio, no sucedió la introducción de este número por consiguiente, para algunos de ellos, por cada diez años de nuestra cuenta actual, se pierde uno…además de los días que se perdieron o ganaron en los cambios de calendario, con cada reforma y hasta que el mundo finalmente se unificó con el calendario gregoriano, es posible que el 31 de diciembre no corresponda realmente a esa fecha ni el año 2014 probablemente corresponda, por cálculos matemáticos, al año que está por comenzar… Sin embargo, 321judaismo.com se une a la costumbre, y, en  este nuevo ciclo que viene cargado de nuevas esperanzas, nuevas inquietudes, nuevas aspiraciones, como escribe Shlomo, que hay un tiempo para comenzar y uno para terminar, por ello desea paz, felicidad, salud y bienestar, riqueza espiritual para el mundo entero…

29 de diciembre de 2013 – 26 de Tevet de 5774