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PorMax Stroh Kaufman

La Copa de Eliahu

La copa de Eliahu el Profeta

 

Llegando al final del Seder se acostumbra a llenar una copa y dejarla sin beber mientras se abre la puerta para recibir al profeta Eliahu.

Esta costumbre también puede ser una reminiscencia de las prácticas observadas durante los días del Templo. La referencia de ello la encontramos en los escritos de Josefo, más específicamente en Antigüedades 18: 2: 2, donde se menciona la costumbre de abrir las puertas del Beit Hamikdash en la noche del Seder después de la medianoche.

Las puertas de las casas en cambio se abren como costumbre, un poco antes de la media noche

En el primero de los casos se cree que era para evitar que otras personas no invitadas al seder participaran de la cena, sin haber rezado o leida la Hagada

La explicación que tenemos es que, en los días del Templo, el sacrificio de Pesaj se comía con un grupo previamente designado; por lo tanto, cada grupo mantendría las puertas cerradas mientras comía la carne de sacrificio para que otros no vagaran y participaran de ella.

Después de que el sacrificio fue comido, la puerta se abría para que los participantes pudieran ascender incluso a los tejados de sus casas para recitar Hallel.

 

En el segundo de los casos es para recordar que, la orden de abandonar las residencias fue poco antes de la medianoche.

Es posible que estemos recreando estas dos costumbres en la noche del Seder.

Cumpliendo con lo esperado, cuando esto sucede podemos hacernos una pregunta: ¿Por qué esperamos al profeta Elias (Eliahu) y no a Ezekiel, Amos, Jeremías o incluso Isaías que es tan reconocido?

Empecemos por decir que no existe referencia talmúdica ni del midrash, en la que indique la aparición de Eliahu en la noche del seder.

Lo que tenemos en la literatura, es una serie de leyendas acerca de Eliahu, haciendo milagros y salvando rabinos de muchos apuros, especialmente económicos, uno de ellos, al Rabi Akiva y cuenta la leyenda que cuando se casó (con la hija de un millonario) ella fue desheredada y les tocó pasar la noche de bodas arrimados en un pajar y un anciano apareció allí, donde ellos, solicitando un poco de paja para poder tener donde dormir .

 

Si, Eliahu ha sido catalogado como un profeta de Israel que se ha caracterizado por hacer cosas realmente sorprendentes, pero también hay referencias que nos dicen que es un ángel.

Lo último que sabemos sobre Eliahu según narra la Biblia es que iba caminando con su discípulo cuando “apareció un carro de fuego con caballos de fuego que apartó a los dos y Eliahu subió al cielo en un torbellino” (libro 2 de Reyes 2:11).

Esta dramática desaparición fue la que dio nacimiento a siglos de leyendas acerca de lo que le sucede a Eliahu.

A partir del siglo 15 de la Era Común, es cuando empieza a aparecer referencias en la literatura judía, (1), de la copa de Eliahu

 

La copa de Eliahu, que la conocemos como Kos shel Eliyahu, es la quinta copa que se alista en la noche del seder y sirve para aludir al hecho “de que creemos que así como El Eterno nos redimió de Egipto, es el Eterno, por sus propias manos, quien nos redimirá y enviará a Eliyahu para anunciarlo”.

En cinco formas distintas está descrito que fuimos redimidos en la Torá, teniendo en cuenta que sólo ha habido 4 hasta el momento, es por ello se empezó a usar la quinta copa o copa de Eliahu.

Controversias en la literatura hay acerca de esta quinta copa, la copa de Eliahu, acerca de si se bebe o no, pero quienes la conservan, la dejan con el propósito de permitirle a Eliahu que la beba, para anunciar la llegada de Mashíaj.

 

De donde se saca que Eliahu vendrá antes del momento final? De Malaji 3:19 a 24 (2)

 

Pero encontramos algo interesante en este último párrafo, el 24, que dice así:

para que vuelva el corazón de los padres a través de los hijos, y el corazón de los hijos a través de sus padres, no sea que venga y hiera la tierra con destrucción total.

 

Quizás el párrafo anterior, sumado a la experiencia que está basada en el libro I Reyes 19, el cual registra un incidente donde Eliyahu habla con el Eterno acerca del incumplimiento el Brit por parte del pueblo judío, sea lo único para que pueda ser interpretado como que él, Eliahu, sea testigo de todos los britots y pueda de esta manera, atestiguar el cumplimiento del pueblo judío de este mandamiento.

Basado en esto, los rabinos instituyeron el Kisei shel Eliyahu, la silla de Eliyahu, que es hoy una característica casi universal en britot.

 

Aunque sea una costumbre que se viene teniendo en cuenta desde el siglo 15 de la Era Común, que sea bienvenido el Profeta Eliahu. Su copa estará en todas nuestras mesas, como señal que esperamos, confiadamente, que él nos anunciará pronta llegada del Mashiaj.

 

Jag Pesaj Kosher ve Sameaj

06 de Abril de 2018 – 21 de nisan de 5778

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  1. En otro artículo hablaremos más sobre la aparición de Eliahu en las diferentes literaturas, como la cristiana, la musulmana y la bahai entre otras
  2. Esta es la numeración para el Tanaj hebreo. En los textos no hebreos es Malaji 4:5-6

 

PorMax Stroh Kaufman

Profeta Eliyahu

Quieres ver al Profeta Elías (Eliyahu HaNaví)

 

Un discípulo del Baal Shem Tov, un distinguido jasid, había escuchado decir que ciertos místicos y cabalistas tuvieron el privilegio de ver a Eliyáhu hanaví, al profeta Elías.

Le habían dicho que haciendo ciertos ejercicios espirituales podría llegar a verlo realmente.

Por lo tanto se fue a ver a su Rebe el Baal Shem Tov, para pedirle que posibilitara el encuentro con el profeta.

El Baal Shem Tov trato de disuadirlo pero por muchos meses el jasid siguió con su petición de ver al profeta Elías.

Finalmente unos días antes de Pésaj, el Baal Shem Tov le dijo que le permitiría ver a Eliyáhu HaNaví pero con la condición que siguiera todas sus instrucciones sin desviarse de ellas en lo más mínimo. El jasid aceptó.

“De acuerdo” dijo el Baal Shem Tov, “si quieres ver al profeta tienes que hacer lo siguiente: Consigue nueve cajas y llénalas de gran cantidad de comida: pescado, carne, matzá, vino etc.

Luego el día anterior a Pesaj viajarás a tal pueblo y en las afueras antes de llegar al bosque verás una casa destartalada.

Poco antes del comienzo de Pésaj, tocarás la puerta y preguntarás si puedes pasar la fiesta allí”.

El hombre emocionado hizo exactamente lo que le había señalado su maestro.

Cuando tocó la puerta, le abrió una mujer que le respondió:

“Como podría recibirte si no tengo nada de comida en la casa, somos una familia muy pobre” dijo llorando “Yo traigo unas cajas con comida” contestó “tengo suficiente comida para todos”.

Entró, los niños cargaron las cajas saltando con gran alegría, los pobres, nunca habían visto tanta comida en toda su vida. Fueron los niños más felices del universo.

David estuvo allí dos días celebrando Pesaj con la familia mientras esperaba ansioso ver al profeta Eliyáhu.

Pero todo fue en vano el profeta Eliyáhu no apareció.

Frustrado regresó donde el Baal Shem Tov y le dijo:

“Rebe, estuve por dos días en esa casa y no vi al profeta, ¿por qué me engañó?”

“¿Hizo todo lo que le dije?”

-“¡Si lo hice!” respondió

“¿Y no lo vio?”

-“No.”

“En este caso” dijo el Baal Shem Tov, “regresa a la misma casa pero esta vez quédate afuera, párate cerca de la ventana y escucha.

A David le sorprendieron tan extrañas instrucciones pero igual las cumplió.

Regresó a la casa, y a través de la ventana escuchó la siguiente conversación entre los esposos: “Sara”, dijo el marido “estoy muy preocupado, porque no sé cómo vamos a conseguir la comida para los dos últimos días de Pésaj”.

A lo cual su esposa respondió: “¿Por qué estás preocupado David?”

Viste que los primeros días de Pésaj, Adonai nos envió a Eliyáhu el profeta que nos trajo toda la comida y bebida que hacía falta?

Seguramente El Eterno nos lo enviará otra vez para los segundos días de la festividad”.

De repente David entendió lo que el Baal Shem Tov le había dicho.

¿Quieres ver a Eliyáhu?

No lo busques en el cielo, o en las personas santas que están en las cuevas o en la cima de las montañas. ¡No!

¿Quieres ver a Eliyáhu?

Llena unas cajas de comida, alimenta a niños hambrientos, haz una buena acción y luego mírate al espejo, y verás a Eliyáhu.

Verás a Eliyáhu en ti mismo”.

 

Contado por el Rabino M.M Gluckowsky de Rejovot, Israel