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PorMax Stroh Kaufman

De cómo surgió el nombre de Moisés (Moshé)

De cómo surgió el nombre de Moisés (Moshé)

 

¡De dónde salió el nombre de Moisés?

Tenemos, en el libro de Shemot, una historia de una pareja, aparentemente anónima pero identificados como pertenecientes a la tribu de Levi,que deciden tener un hijo, el cual, después de tres meses de nacido, su madre ya no pudo esconderlo màs de los soldados de Faraón, por lo que lo colocó en un pequeño estuche (arca), en el río, teniendo en cuenta que estaba especialmente adaptado para que no se llenara de agua, y este niño es encontrado por la hija anónima del faraón:

La hija de Faraón bajó a bañarse en el río, mientras que sus doncellas caminaron a lo largo del Nilo. Ella vio la canasta entre los juncos y envió a su esclava a buscarla.

Y descendió la hija del Faraón para bañarse en el río, mientras que sus doncellas se paseaban cerca del río, y vio la arquilla en el carrizal y envió a su criada y se la trajo

Vateréd bat Paró lirjótz al haYeór venaarotéiha holjót al yad haYeór vateré et hatevá betój hasuf vatishláj et amatá vatikajéha

La historia nos continúa diciendo:

Y cuando la abrió vio al niño, y he aquí que el niño lloraba y le tuvo compasión, y dijo: Este es de los niños de los hebreos. (1)

Vatiftáj vatirehú et hayéled vehíne naár(2) bojé vatajmol aláv vatomér miyaldéi haIvrím ze.

La hermana de esta criatura, que aún la Torá no le registra NINGÚN nombre, estaba parada y observando desde las cercanías, ofrece encontrar una partera hebrea para amamantar al niño,

Entonces di]o su hermana a la hija del Faraón: ¿Iré y llamaré para ti una nodriza entre las hebreas (3), para que te críe al niño?  

Vatomer ajotó el batParó haeléj vekaráti laj ishá meinéket min haIvriót veteiník laj et hayaléd

Y contestó la hija del Faraón: Ve. Y fue la doncella y llamó a la madre del niño.

Vatomer la bat Paró léji vateléj haalmá vatikrá et em hayaled

Y la madre del niño es contratada como niñera. :

Y la hija del Faraón le dijo: Lleva a este niño y críamelo, y yo te daré tu salario. Y tomó la mujer al niño y lo crió.

Vatomer la bat Paró heylíji et hayéled hazé veheynikíhu li vaaní etén et sjaréj vatikáj haishá hayéled vatenikéhu.

Y el niño creció y ella lo trajo a la hija del Faraón, y fue para ella como un hijo, y lo llamó Moisés (Moshé), pues dijo: Porque de las aguas lo saqué(meshitihu).

Vayigdál hayéled vateviéhu le batParó vayehí la lebén vatikrá shemó Moshé vatomér ki min hamáim meshitíhu

 

Sólo en este momento, después que “el niño creció” es que recibe un nombre (4).

No es fácil encontrar bibliografía que explique desde cuando, o a que edad se le da un nombre a un hijo, pero la idea de asignarlo nace desde el mismo momento en que Adam recibe “la orden” del Eterno de dar nombre a todas las criaturas y en el caso del judaísmo.

El nombre debe ser impuesto a los 8 días de edad (brit milá para los varones), pero puede ser cambiado en cualquier momento (Como cuando pasa de Avram a Abraham, en nuestro caso)

Es curioso sin embargo que, la hija de Faraón nombra al niño, usando una etimología hebrea y lo llame Moshé, como vimos.

Las explicaciones pueden ser, por ejemplo, lo que sugirió  Don Isaac Abarbanel (1437-1508), diciendo así: Quien toma al bebe del agua es la mujer que lo parió, la madre biológica, “Y cuando la mujer tomó al niño, y lo trajo a la hija del Faraón, llamó Moisés, porque él fue sacado del agua”.

Otra interpretación muy similar dice que Yojeved, quien es la madre biológica del bebé, tomó al niño y lo cuidó, y después de que ella lo había destetado, lo llevó a la hija de Faraón, quien ya lo había adoptado como un hijo, y cuando ella lo trajo ante su presencia, le dijo a la hija de Faraón: ” Mi señora, lo he llamado por el nombre de Moisés por lo que te sucedió, porque lo sacaste del agua “.

Una tercera explicación, que viene de sabios medievales como  el  rabino Hezekiah ben Manoah, del siglo XIII, Francia, nos dice así: La hija de Faraón no conocía ningún hebreo, pero Yojeved, fue quien decidió llamarlo Moisés. La hija de Faraón, por esa falta de conocimiento le preguntó: “¿Qué quiere decir Moisés?” Ella le explicó que se deriva de la palabra hebrea para extraer algo. Entonces la hija de Faraón dijo: “le has dado un gran nombre porque yo lo saqué del agua”.

 

Hay otras explicaciones que le dan la opción a la hija del Faraón de saber el hebreo y poderlo dominar, para darle al bebé el nombre de Moisés:

La primera de ellas nos dice que, normalmente, cuando una persona entra a un río a tomar un baño, busca un sitio, que a pesar de la corriente, sea como un pozo, una piscina o, en el caso judío, una mikve: la hija del faraón entra al río, se sumerge, y hace el proceso de una Mikve, por lo cual, automáticamente queda convertida al judaísmo y aprende por milagro, el idioma hebreo y ello le da la razón para poder utilizar el nombre de Moisés (Moshe)

La segunda, la da Rabí Yehoshua de Siknin dijo en nombre de Rabino Levi: El Eterno le dijo hija de Faraón: “Moisés no era hijo tuyo, pero lo llamaste hijo tuyo; tú no eres mi hija, pero yo te llamaré mi hija “. Desde ese momento se llamó Bityia que traduce Hija del Eterno  – Bit – Yah – y allí aprendió el hebreo.

 

Si tomamos la opción que el nombre de Moisés no fuera hebreo sino egipcio, también hay varios análisis e hipótesis al respecto.

La primera, se deriva de la opinión de Filón (Philo) de Alejandría, en sus escritos Sobre la vida de Moisés quien escribe que, desde que fue sacado del agua, la princesa le dio un nombre derivado de esto y lo llamó Moisés, porque Mou es la palabra egipcia para referirse al agua. (5)

Otra explicación sale de los análisis de las obras de Josefo: en el texto o estudio Antigüedades de los judíos , el llama a la hija del faraón con el nombre de Thermuthis y fue ella quien impuso el nombre de “Mouses” sobre él, de lo que había sucedido cuando lo pusieron en el río; porque los egipcios llaman agua por el nombre de mo, y con uses a los que se salvan de ella: entonces, juntando estas dos palabras, quedó con este nombre.

 

También tenemos el análisis que nos explica cómo la palabra mose en egipcio significa “hijo” o “nacido”. Es un elemento muy común en los nombres teofóricos egipcios como Tutmosis, “Hijo de Thoth” (o “Thoth nace”), Rameses (Hijo de Ra), Ahmose (Hijo de Ah), etc.

 

En el caso de Moisés, simplemente significa “Hijo” o “Nacido”. Su nombre, estaría significando literalmente que es “hijo del agua” y así fue agregado a la etimología hebrea.

 

Se cuenta que Abraham ibn Ezra (1089-1167) llegó a sugerir que la hija de Faraón le dio a Moisés un nombre egipcio: su nombre en egipcio era Monius, que deriva de “extraído del agua”

Los estudios de ibn Ezra, sugieren que el nombre Moshe es una traducción hebrea del egipcio Monius.

Ibn Ezra fue quien tuvo la idea de que Monius era el nombre egipcio de Moisés, y que la palabra moniusdoes  significa “extraído del agua” en egipcio o copto.

 

Independientemente del origen del nombre de Moisés, hebreo o egipcio, este le marcó un destino, una profecía, que se vió reflejada en dos ocasiones: la primera vez, descrito ya previamente cuando fue “sacado de las aguas” y la segunda, cuando atravesó las aguas del Mar de los Juncos, en compañía del pueblo de Israel.

 

Nuestros sabios también nos enseñan que Moisés recibió otros nombres: calculan 10

  • Moisés o Moshé, por lo estudiado
  • Javer (amigo) nombre dado por su padre ya que por su nacimiento, ambos padres se “reconciliaron”
  • Meichel, se discute que fue el primer nombre que la hija del faraón le asignó porque con el se traduce que HaShem es mi gobernante (6)
  • Por otro lado, Yojeved, su madre, lo llamó Yekutiel, porque ella lo cuidó de sus pechos. 
  • Miriam, su hermana, lo llamó Yered, porque ella “bajó por el río” para observar que pasaba con el niño.
  • Y Aharón lo llamó Avi Zanoaj, porque “mi padre había abandonado a mi madre y la había traído a la cuenta de esta”.
  • Y Kehat lo llamó Avigdor, ya que debido a él El Eterno solucionó la brecha en Israel, asegurando que los egipcios ya no arrojarían a sus hijos al Nilo.
  • Y su nodriza lo llamó Avi Sojo, porque HaShem lo ocultó de la agresión de los egipcios en los juncos.
  • Y los israelitas lo llamaron Semaías ben Netanel, porque en sus días El Eterno escuchó sus gemidos
  • Rabi Netanel dice: “Los padres de Moisés vieron la apariencia de Moisés como un ángel del Todopoderoso. Lo circuncidaron después de ocho días y lo llamaron Yekutiel. Por otro lado, en los capítulos del Talmud encontramos que el rabino Shimon dice: “Lo llamaron ‘Tov‘ porque dice ‘y ella vio que él era Tov'”.

 

Al final, la versión que se adoptó fue la del nombre en Hebreo, Moshé o Moisés.

 

_________________

 

  1. Porque conocía el decreto del Faraón respecto a los hijos varones de los judíos.
  2. Aquí la Torá utiliza la palabra Naár, que significa joven, en lugar de yeled que significa niño o tinok que significa bebé, dando a entender quizás tenía màs edad de los 3 meses o su aspecto era mucho mayor.
  3. Varios midrashim afirman claramente que Moisés se negó a tener una nodriza egipcia (Talmud Babilónico Tratado Sota 12b, Éxodo Rabba 1.25, y Midrash Tanhuma-Yelammedenu, 1.7). ¿Cómo sería posible, se preguntan los sabios en dicho análisis que Moisés, el más grande profeta de Israel, no fuera alimentado por un israelita?
  4. Ponerle el nombre a un bebé judío no es solamente una declaración de lo que deseamos que sea, también significa de dónde viene: describe características de su personalidad, su función y establece un lazo espiritual que sirve de profecía: una de las indicaciones es que su nombre hebreo que sea utilizado también en cualquier idioma, como una barrera importante en contra de la asimilación
  5. Philo, Maren R. Niehoff, trad., “Sobre la vida de Moisés”, en Outside the Bible: Escritos antiguos relacionados con las Escrituras (editores Louis H. Feldman, James L. Kugel, Lawrence H. Schiffman; Philadelphia : Jewish Publication Society [Lincoln: Universidad de Nebraska], 2013), 968.
  6. Howard Jacobson, trans., “Pseudo-Philo, Libro de las Antigüedades Bíblicas”, en Outside the Bible: Escritos antiguos relacionados con las Escrituras (editores Louis H. Feldman, James L. Kugel, Lawrence H. Schiffman; Filadelfia: Jewish Publication Society [Lincoln: University of Nebraska], 2013), 492. Se cree que el trabajo fue escrito originalmente en hebreo, pero solo existe en una traducción al latín.

 

12 de Enero de 2018 – 26 de Tevet de 5778

PorMax Stroh Kaufman

El impacto del Judaísmo en la civilización – Tercera parte

Judaísmo y civilización: El impacto – Tercera parte

Continuación de la segunda parte.

5.- REPASO HISTÓRICO

¿Qué tal si pasamos por otro pequeño repaso histórico?

Alejandro Magno, nacido en 356 antes de la era común, se convierte en rey en el año 336 de esa misma época: en tres colosales batallas, condujo a su ejército a la victoria frente al ejército persa, creando un imperio cuya máxima expansión, era desde Egipto hasta India.

En ese pasar, construyó seis ciudades, todas llamadas Alejandría, de las cuales sólo la Alejandría de Egipto sobrevive hasta el día de hoy.

Cuando la cultura griega se mezcló con la cultura del medio oriente, se creó un nuevo híbrido cultural, llamado Helenismo, con una influencia monumental en el Imperio Romano, en el Cristianismo y en el Oeste.

Durante su campaña militar contra Persia, llegó a Egipto, pasando por lo que hoy en día es Israel.

La narración respecto a la primera interacción entre Alejandro y los judíos se encuentra registrada tanto en el Talmud (Tratado Yomá 69a) como en el libro “Antigüedades Judías” del historiador judío Flavio Josefo (XI, 321-47).  

En ambos relatos el Sumo Sacerdote del templo de Jerusalém, manifestando un gran temor de que Alejandro fuera a destruir la ciudad, salió a su encuentro antes de que llegara a la ciudad.

La narración, en ambos textos, describe como Alejandro, al ver al Sumo Sacerdote, se bajó de su caballo y le hizo una reverencia.

En el relato de Flavio Josefo, cuando el general Parmerio le preguntó la razón, Alejandro respondió: “No hice una reverencia ante él, sino ante el Dios que lo ha honrado con el Sumo Sacerdocio; pues he visto a esta misma persona en un sueño, con esta misma apariencia”.

Alejandro pudo interpretar la visión del Gran Sacerdote como un buen presagio, y por tanto se apiadó de Jerusalém, absorbiendo pacíficamente a la tierra de Israel en su creciente imperio.

Como tributo a su conquista apacible, los sabios declararon que los primogénitos de aquella época fueran llamados Alejandro, el cual sigue siendo un nombre judío hasta el día de hoy.

Y el día de aquel encuentro, 25 de Tevet, fue declarado una festividad menor.

Así comenzó una de las más interesantes y complejas relaciones culturales del mundo antiguo…

Los griegos nunca habían conocido a nadie como los judíos, quienes conformaban la única nación monoteísta que tenía un concepto único de un Dios infinito, que ama, que se preocupa por su creación y que actúa en la historia.

Los judíos tenían tradiciones legales y filosóficas increíblemente profundas y complejas. Esta nación se caracterizaba por tener una tasa de alfabetización y una infraestructura de bienestar social nunca antes vista en el mundo antiguo.

Los griegos estaban tan fascinados con los judíos, que fueron los primeros en traducir la Biblia en otro idioma cuando el Rey Ptolomeo II aproximadamente en el año 250 antes de la era común, obligó a 70 rabinos de esa época a traducir la Biblia hebrea al griego (la cual es conocida  hoy en día con el nombre de la “Septuaginta“, que significa “70” en griego).

En lo que tiene que ver con la nación de Israel, la alta esfera de la sociedad judía, de igual manera que el resto de la población del mundo mediterráneo, adoptó rápidamente la cultura helenista, y muchos de los judíos helenizados tomaron el asunto en sus manos, e intentaron “ayudar” a sus hermanos más tradicionalistas, “arrastrándolos” fuera de lo que ellos percibían como creencias primitivas, para introducirlos así al “moderno” mundo de la cultura griega.

Esto generó conflictos y rebeliones en la nación judía que tenía además que “soportar” las presiones ejercidas por dos imperios enemigos: el Ptolomeo y el  Seléucida, porque ambos limitaban con esta nación judía.

La existencia para los judíos se tornaba tan tensa que, a mediados del siglo 2 antes de la era común, Antíoco Epifanes publica un decreto, que hasta ese entonces nunca había sido escuchado en el antiguo mundo multicultural y religiosamente tolerante: Derogó la religión de otras personas.

El prohibió la enseñanza y la práctica del judaísmo.

Esto generó persecuciones hasta el momento en que una familia sacerdotal, conduce hacia una guerra de varios años que lleva a la derrota del imperio y aseguró la supervivencia del judaísmo.

La victoria militar de los judíos por sobre el imperio griego, fue un milagro mucho más grande que el milagro ocurrido a un frasco de aceite el cual duró durante ocho días, en la reinauguración del Templo, ceremonia conocida con el nombre de Janucá.

Esta milagrosa subsistencia permitió que los judíos generaran un monumental impacto en el mundo que ha excedido por mucho el minúsculo tamaño del pueblo judío, entregándole al mundo el concepto de un Dios único y los valores de la santidad de la vida, la justicia, la paz y la responsabilidad social, que son los cimientos morales/espirituales de la civilización occidental.

¿Hay referencias al respecto?

Dos de las referencias más conocidas que tiene el mundo occidental frente a este significativo hecho, están reflejadas en la existencia de un Oratorio elaborado por George F. Handel, y asignado por el príncipe de Gales en honor al retorno victorioso de su general, el Duque de Cumberlain, en Londres en 1746 y; también la comparación militar que se le hizo al Mariscal Henry Tirán en 1675 en la Batalla de Alsacia, por su heroísmo en el frente.

El filósofo Soren Kierkegaard, creía que esta fe, la fe judía, era la Esperanza y por ello dio franco optimismo a la religión judía, más que a ninguna otra, diciendo las siguientes palabras:

“El pensamiento pagano griego es optimista, pero está teñido de una profunda melancolía, y no tiene respaldo divino. El Judaísmo sí lo tiene, una clara promesa para esta vida”.

Esto es así; el judaísmo es una religión que le enseña, en forma continua y permanente, al mundo que todo ser es creado a imagen de Dios y por ese hecho, tiene que convertirse en una actitud optimista y esperanzadora.

Si nosotros somos fracciones espirituales de Dios, tenemos el poder de ser creativos como lo es El, y podemos esforzarnos por modificar o eliminar sufrimiento, tragedia y todo tipo de males.

La revolución que generó el concepto de un solo Dios, rompió radicalmente con el paganismo que prontamente transformó el pensamiento del hombre, pero la chispa que lo despertó fue esa creencia del judaísmo en un solo Dios quien creó al mundo con un propósito y un significado.

La creencia en un solo Dios conquistó toda la humanidad y el paganismo rápidamente comienza a desaparecer, dándole cabida a la esperanza para que ella pueda crear una nueva realidad.

La religión monoteísta se convirtió en la cuna del optimismo, mientras que el paganismo, por otro lado, sufrió una crisis de melancolía, para finalmente desaparecer.

Otras contribuciones:

Otra de las más importantes contribuciones del judaísmo se define con una sola palabra:

Esperanza.

Ella es el puro deseo de vivir ante la desesperación, imaginando un futuro mejor, con éxito, y el fin del sufrimiento.

El pueblo judío ha sobrevivido un sin número de pogromos, persecuciones  y holocaustos debido a esta cualidad tan especial.

El pensamiento judío también nos enseña que, si estimulamos activamente a nuestro prójimo para que no acepte el mal de ninguna manera…

Gracias a esa enseñanza se le anima a combatir las atrocidades de la vida…

La fe en Dios se le convertirá en fuente de gran esperanza.

La religión dijo al mundo antiguo que en los tiempos malos, cada uno de nosotros puede comenzar de nuevo.

“No hay lugar a dudas que los estudios hebraicos son el substrato común de los estudios religiosos, y de ahí que todos aquellos que tratan de darse cuenta de su fe estén obligados a ocuparse del pasado religioso judío.

Tienen, pues, los judíos el incomparable privilegio de que su libro haya llegado a ser el libro del mundo entero…”escribe Ernesto Renán en su libro “Cristianismo y Judaísmo” de la Editorial Leviatán)

Continúa diciendo en su libro que, “cuando se quiere profundizar el cristianismo, debemos estudiar el judaísmo.

Ligado por una de esas tradiciones de infancia, que son las más caras y duraderas, al cristianismo, he creído que no tenía mejor medio de probar mi respeto por la doctrina cristiana que examinándola de cerca.

Considero que un examen serio y concienzudo.

Es la máxima prueba de respeto que se pueda dar a las creencias religiosas”.

Si queremos demostrar lo enunciado anteriormente tenemos que tener en cuenta que, no existe ninguna contradicción entre lo enunciado por (Moisés) Moshé y lo relacionado siglos más tarde por (Jesús) Yeshúa.

Si fuese así, Yeshúa sería un falso mesías.

Para citar sólo un ejemplo, las enseñanzas que encontramos en Romanos 10,  son las mismas que revela el libro de Levítico 18:5, ellas dicen que hay vida para aquel que practica la Torá, porque la Torá lleva la persona al Mesías y a la justicia de la fe, la cual está citada en la Torá, Deuteronomio 30:12-14.  

 

El problema surge cuando una persona intenta usar aquellos mandamientos  de la Torá y cumplirlos mediante el uso de su propia fuerza o, ajustarlos a su conveniencia..

¡Hay más aportes históricos…!

Para el mundo entero es conocido que aproximadamente después del primer siglo de la era común hasta el año 1948, el territorio que hoy se conoce con el nombre de Israel, estaba “deshabitado” por aquellos quienes fueron considerados sus dueños durante muchos años: es decir, los judíos;  

El primer gran exilio o la primera Diáspora judía ocurrió en el año 606 antes de la era común, cuando el rey de los babilonios, Nabucodonosor II, conquistó el Reino de Judá, destruyendo el primer templo y trasladando a los líderes judíos a Babilonia.

Setenta años más tarde, el rey persa Ciro II el Grande permitió a los judíos retornar a la Tierra de Israel tras haber conquistado a los babilonios.

Sin embargo, algunos se quedaron, dando origen con el tiempo, a la comunidad judía de Bagdad, la cual siguió existiendo hasta el siglo 20, la cual termina con la emigración de la misma al Estado de Israel.

El segundo gran exilio se produjo en el año 70 después de la era común, cuando el general romano Tito, futuro emperador, derrotó una revuelta judía, destruyendo el Segundo templo y a la ciudad de Jerusalém y con lo que obligaron a casi la totalidad de los judíos a huir de Israel.

Este contexto histórico genera el concepto por muchos, llamado como el de “las tribus perdidas de Israel” porque se produce una dispersión de los judíos en todas las direcciones del mundo conocido,

Han llegado, hoy en día, a identificarse descendientes de dichas tribus en la siguiente manera:

 

JUDAISMO Y CIVILIZACIÓN:

5.1 LAS TRIBUS

5.1.1 Los hijos de Efraím:

Se habla, en el caso de ellos, de dos grupos familiares: la tribu Telugu vive en el sur de la India, y el segundo, de un grupo conformado por aproximadamente  400 familias que viven en Nigeria, que según su tradición vinieron de Marruecos, y también dicen descender de la tribu de Efraím.

5.1.2 Los hijos de Menáshe

Son también varios grupos: uno de ellos conformado por aproximadamente 8.000 personas, que viven en la frontera noreste de la India con Bután: la localidad es Manipú y ellos se hacen llamar Manasé, al parecer se originaron hace 6.000 años en la China, y de allí emigraron a la India.

En el siglo 19 se convirtieron al cristianismo y algunas de sus tradiciones tienen similitud con el judaísmo.  

Hay otro grupo de aproximadamente  cinco millones de personas, también residentes en India, visitados por los rabinos de Israel, que han sido identificados como descendientes de la tribu de Menáshe, aproximadamente un millón y medio de personas.

También está la tribu Pashtún, que cuenta con 40 millones de personas, los cuales habitan en Pakistán y Afganistán.

Son musulmanes, pero tienen costumbres similares a las de los judíos: descansan los sábados, prenden velas los viernes, usan una indumentaria parecida al talit, rezan en dirección a Jerusalém, y usan peyes (el pelo de los costados de la cabeza o sienes, que nunca es cortado).

Es parte del judaismo y civilización…

5.1.3 Los hijos de Dan

A cierto grupo de ciudadanos de Etiopía, conocidos con el nombre de falashas, se les ha reconocido como la tribu perdida de Dan; sin embargo, los residentes de Dinamarca, (Danmark como es su nombre original), se les atribuye también ser descendientes de la tribu de Dan, ya que este nombre indica, la marca de Dan.

5.1.4 LOS HIJOS DE ZEBULÚM

Las sectas judaizantes de Japón, no sólo creen ser la tribu perdida de Zabulón, sino que la familia imperial de Japón comparte ese linaje.

Una certificación del concepto anterior lo encontramos en el cuarto libro de Esdras (la misa de Réquiem se basa en este libro), que es un mensaje apocalíptico de las visiones que tuvo en el año 557 antes de la era común en el que relata el éxodo de 10 tribus hacia una tierra lejana, desconocida y deshabitada, llamada Asfareth y que significa “la otra tierra”, reino israelita oculto por la mano de Dios, y donde vivirán hasta que en los tiempos mesiánicos, El Mesías, los haga volver.

Impacto del judaísmo en la civilización continuará en la cuarta parte

07 de Noviembre de 2010 – 30 de Jeshvan de 5771

PorMax Stroh Kaufman

Karet: Qué significa?

Karet

El Karet tiene varios significados según la fuente que se consulte:

 

Según Maimónides, es la retribución divina por determinados actos negativos, pecados, que hacen que la persona al morir en Este Mundo muera definitivamente, como los animales, sin gozar de la vida del Más Allá.

 

Otros opinan que, es la muerte por intervención directa de la mano del  Eterno, cuando no era aún el momento de morir.

 

Con respecto a este concepto, se encuentra en Smajot 3:1, En Sifra Emor, 14:4, y en Baraita MK 28a; TJ, Bik. 2:1, 64b, que este castigo se produce antes de la edad de 50, mientras que para algunos rabinos amoraim es morir entre los 50 a 60 años, y es por esto que muchos conocedores celebran con gran luz ese cumpleaños.

Una tercera opinión basada en las palabras de Rashi, significa, morir sin hijos.

 

Una cuarta opinión acerca del karet, dice que es quedar apartado o segregado de su pueblo: ello puede significar la excomunión, en algunos casos.

Para Najmánides hay una quinta versión que se relaciona con el alma: Como el alma no muere, consiste en una degradación, un tipo de metamorfosis, un tipo de negación absoluta de los placeres espirituales que esperan las almas de los tzadikím.

 

Karet, para los Cabalistas, es la permutación de keter, una sefirá que representa la corona o nivel superconsciente del alma, cuya raíz,está siempre unida con el Eterno.

Al caer en Karet, “se pierde la corona” o keter, y el alma pierde el poder que tenía para poder realizar la voluntad de HaShem.

Tal vez el concepto más antiguo acerca del Karet, se encuentra en los escritos de Josefo (antigüedades de los judíos 3.12:1) que señala cómo las personas de comportamiento insolente eran merecedores de la pena de muerte, tal como cualquier otra pena de muerte señalada en la Torá.

 

El rabino Bachya ben Asher ibn Halawa 1255-1340: trató de unificar los conceptos anteriores, estipulando que hay tres tipos de karet: uno afecta solo al cuerpo, uno afecta solo al alma y otro afecta a ambos:

el primero, definitivamente asocia la muerte antes de los 60 años:

En el segundo, cuando la persona fallece independiente de su edad, cuando esta persona muere, su alma abandona su cuerpo y queda aislada del mundo del espiritual (del alma) y del mundo por venir…

El tercero, es la combinación de ambos.

 

Teniendo en cuenta la posición de este rabino, la decisión de Karet puede provenir de un tribunal rabínico (terrenal) o de la Corte Celestial.

porque, como está escrito en el talmud Shabbat 10a: “Cualquier juez que ejecuta un juicio perfectamente verdadero se considera como si se hubiera hecho socio de HaShem en el acto de la Creación” .

 

Para todas las explicaciones posibles, el Karet se aplica (o se aplicaba para lo que corresponde a acciones relacionadas con el Templo y los sacrificios), según la Misna Keritot 1:1 con los siguientes 15 actos específicos y/o sus variantes descritas a continuación:

 

  • El que tiene relaciones con su madre, o con la esposa de su padre, o con su nuera, o con un hombre, o con un animal,  
  • Una mujer que tiene relaciones con un animal.
  • Cuando alguien tiene relaciones con una mujer y su hija, o con una mujer casada, o con su hermana, o con su tía paterna, o con su tía materna, o con la hermana de su esposa, o con la esposa de su hermano, o con la esposa del hermano de su padre,
  • Quien tiene relaciones con una mujer en Nidá [una mujer que ha menstruado y por lo tanto es impura].
  • Uno que blasfema [maldice a Dios],
  • Aquel que adora ídolos, o que sacrifica a sus hijos ante Molej [un tipo de idolatría en el que uno pasa a su hijo a través del fuego o entre llamas],
  • Un nigromante,
  • Quien viola el Shabat,
  • Una persona impura que come alimentos consagrados,
  • Si se entra al Templo cuando es impuro,
  • Alguien que come grasa prohibida, o que come sangre, o que come Notar [un sacrificio que se vuelve inadecuado debido a ser sin consumir más allá del tiempo permitido], o que come Pigul [un sacrificio que no es apto debido a la intención del sacerdote oficiante mientras lo ofrece, consumirlo después de su tiempo permitido],
  • El que realiza un sacrificio fuera de los recintos del Templo, o que ofrece un sacrificio fuera [los recintos del Templo],
  • Quien come pan leudado en Pesaj, o que come en Yom Kipur, o que hace Melajá [una actividad constructiva prohibida en Shabat y festivales] en Yom Kipur, o uno que prepara el aceite [de la manera que se elabora el aceite de la unción del Templo],
  • Quien prepara Ketoret [incienso sagrado que se ofrece dos veces al día en el altar de oro dentro del Templo], o que se unge [mismo] con el aceite de la unción (1).
  • Cuando se incumple con la ofrenda de la Pascua y la circuncisión.

 

Un buen arrepentimiento (Teshuvá) con intención (Kavaná) puede “borrar” la sentencia de Karet.

 

17 de Noviembre de 2017 – 28 de Jeshvan de 5778

(1) Como lo sucedido con los hijos de Aharon:  “Tomaron los hijos de Aarón, Nadab y Abihu, cada uno su brasero, le pusieron fuego y colocaron encima incienso; y trajeron ante Adonai un fuego extraño que Él no les había ordenado. Salió un fuego de ante HaSem que los consumió y murieron ante El Eterno”.

PorPublicaciones

Las tres semanas

Las tres semanas es el período en el que se recuerda la destrucción del primer y segundo templo

 

Historia destruccion del templo judio

Historia destruccion del templo judio

En los próximos dìas por venir, el pueblo judío en todo el mundo comenzará a atravesar por un período del calendario, que es conocido como “Las Tres Semanas”:

En hebreo, se conoce como Bein haNetzarìm y La referencia más antigua que existe para estos días como Bein Hametzarim – que también es la primera fuente de un estatuto especial de Las Tres Semanas – se encuentra en Eikha Rabbati 1.29 (Lamentaciones Rabá, siglo 4 de la Era Común) (1). Este poema se relaciona estrechamente con lo escrito en el libro de  Lamentaciones 1: 3: “Todos los perseguidores [de Sión] la alcanzaron entre las estrechuras.”

Estas tres semanas constituyen periodo especial en el calendario , que comienza en el día 17 del mes hebreo de Tamuz y continúa hasta el noveno día del mes de Av.

Muchas prácticas de duelo se observan en este período.

Destacamos algunas de las COSTUMBRES: No se llevan a cabo bodas, No se estrena ropa, No se puede cortar el pelo (2), No se dice Shehejeianu (algunas autoridades lo permiten en Shabat) y por tanto no se pueden comer frutos nuevos, (3), ni se puede escuchar música (4).

Algunos se aprestan a decir que aún durante las tres semanas, hay que abstenerse de castigar a los niños con golpes siendo que son días peligrosos.

Tambièn hay quienes dicen que se prohíbe comer carne y beber vino (5)

 

Relacionado con el punto anterior y con las diferentes prácticas, el Talmud registra la siguiente discusión:

Nuestros Rabinos enseñaron: Cuando el Templo fue destruido por segunda vez, un gran número de Judíos se convirtieron en ascetas, obligándose a ellos mismos a no comer carne ni beber vino. Rabi Yehoshúa intervino en la conversación con ellos y les dijo: “Hijos míos, ¿por qué no comen carne ni beben vino?”

Ellos respondieron: “¿Vamos a comer carne que solía ser traída como ofrenda en el altar, ahora que este altar no existe? ¿Vamos a beber vino que solía ser vertido como libación sobre el altar, pero ya no se hace más? “

Él les respondió: “Si esto es así, no hay que comer el pan tampoco, porque las ofrendas de comida han cesado.”

Ellos dijeron: “Vamos a gestionar con la fruta.”

“No debemos comer fruta tampoco” [presionó] “porque ya no hay más una ofrenda de los primeros frutos.”

“Entonces vamos a manejar con otras frutas,” [ellos refutaron].

“Pero,” [continuó,] “no hay que beber agua, porque ya no hay ninguna ceremonia del vertido de agua.”

Porque ellos no pudieron encontrar ninguna respuesta, entonces el Rabino Yehoshúa les dijo: “Hijos míos, escúchenme.

El no ayunar nada es imposible porque se ha producido el daño.

Para ayunar en exceso también no es posible, porque no imponemos a la comunidad una dificultad mayor de la que la mayoría no puede soportar. . . Los rabinos, por tanto, han dispuesto que un hombre puede estucar su casa, pero él debe dejar un poco del trabajo sin terminar. . . Un hombre puede preparar un ciclo – banquete completo, pero debería dejar de lado uno o dos artículos. . . Una mujer puede ponerse y lucir todos sus adornos, pero debe dejar por fuera uno o dos. . .

Como se dice, “Si me olvido de ti, oh Jerusalém, pierda mi diestra su destreza, que mi lengua se pegue a mi paladar, si no llego a recordarte, si no puedo elevar a Jerusalém por encima de mi mayor alegría ‘( Tehilim 137: 5-6.) “(Bava Basora 60b).

 

Muchas de las prohibiciones y costumbres que se llevan a cabo durante las tres semanas, son anuladas en el sábado previo al nueve de Av, conocido como Shabat Jazón, ya que aunque el mismo 9 de Av cayese en Shabat el ayuno se postergarían para el dìa siguiente, por cuanto que no hay duelo o luto en este sagrado día (Shulján Aruj 552:10).

 

Muchos de nosotros conocemos que, este período de las tres semanas, se debe primordialmente, a la destrucción del primero y segundo templo (6).

Sin embargo, el pecado del Becerro de Oro y el pecado de los espías sirven como el telón de fondo bíblico de las Tres Semanas y de todas las calamidades que el pueblo judío ha sufrido a lo largo de la historia, porque el Diecisiete de Tamuz fue el día en que los hijos de Israel idolatraron al Becerro de Oro; por consiguiente, ese mismo dìa Moshé Rabenu descendió después de haber recibido los Diez Mandamientos en el Monte Sinaí,y al ver al pueblo judío idolatrando al Becerro de Oro, rompió las Tablas.

El 17 de Tamuz Noaj envió la paloma para ver si habían descendido las aguas de la superficie de la tierra. El ave no encontró reposo para sus patitas lo cual fue interpretado como una señal de que ese día estaba destinado a que ocurrieran grandes desgracias.

El 17 de Tamuz, El malvado Apostomus quemó la Torá (7).

La Destrucción de Betar (año 135 de la Era Común) ocurrió también un 17 de Tamuz

El Papa Gregorio IX ordenó la confiscación del Talmud en un 17 de Tamuz para el año 1239 de la Era Común.

Un 17 de Tamuz también es destruido el Barrio Judío de Praga, en el año de 1559 de la Era Común.

El Nueve de Av tuvo lugar el episodio de los espías.

Un nueve de Av fue también la expulsión de los judíos de España

La Primera Guerra Mundial, que puso en funcionamiento las circunstancias políticas y económicas que dieron lugar a que subieran los nazis, comenzó en un 9 de Av del año 1914

 

El Rabino Janoj Henoch Lebowitz, en su Jidushei HaLev, Volumen II, página 151 describió: “La tragedia del Becerro de Oro no se limita a esa generación en particular, ya que sus desastrosos efectos se sienten en todas las generaciones”.

Por el otro lado, el Maharal, en Netzaj Israel, Capítulo 8, Página 53 describiò que El Pecado dañó la conexión de los judíos con la Tierra. El hecho de que los judíos llorarán sin razón y despreciaran a la Tierra de Israel estableció para ellos un llanto [en este día] para las generaciones. En verdad fue esto lo que provocó que fueran exiliados de su tierra. Su llanto demostró que no se habían conectado completamente con la tierra.

 

ES  COSTUMBRE, establecida por nuestros sabios, la lectura de haftarot especiales durante los tres sábados de este período, haftarot conocidas como Haftarot de la aflicción y que versan sobre las profecías que anuncian desgracias sobre el Pueblo de Israel, y con el detalle en particular, que no se relacionan con la lectura de la Torá correspondiente.

La gran mayoría de las congregaciones utilizar el haftarot sugerido por Pesikta de Rav Kahana. Pero Maimónides en su código de ley prescribe una ligera variación de estos tres, y los Judíos yemenitas se rigen por las haftarot que Ramban enumera.

Asimismo, determinaron que en cada uno de los siete sábados posteriores al 9 de Av se lean haftarot de consuelo a causa de la destrucción del Templo.

 

Por enseñanza de nuestros rabinos entendemos que las tres semanas, tienen un gran significado espiritual:significan que, el pecado del Becerro de Oro y el consiguiente quiebre de las Tablas de la Ley fueron los eventos que permitieron que “se quebrara” la conexión del pueblo judío con la Torá; se “quebró también la profecía, que era el canal claro a través del cual El Eterno se comunicaba con la humanidad;

El Monte del Templo en Jerusalém, que fue descrito por Yaakov como “la morada de HaShem y la puerta de los Cielos” (Bereshit-Génesis 28:17), fue destruido (8) y por ello se cerró una de las más importantes puestas de ascenso de las plegarias del hombre hacia al Creador; todo esto ¿Por qué?

1.- Porque los jueces no iban más allá de la letra de la ley y no ejercitaban la compasión cuando era adecuado.

2.-  Porque las personas fallaron a través de la transgresión de la prohibición de avergonzar a una persona.

3.- Porque en lugar de una sana convivencia prevalecía el odio injustificado entre los judíos

4.- Porque hablar negativamente de otras personas era muy común en el pueblo judío.

Lo anterior entre otras muchas causas.

 

¿Qué debemos hacer? Veamos algunos ejemplos de lo qué dicen nuestros sabios…

Dice el Sfat HaEmet:  Puesto que el Templo fue destruido a causa del odio gratuito, si amamos a nuestros prójimos judíos será reconstruido –con la ayuda del Eterno.

El Jatam Sofer escribió: Nuestra iniciativa de amar a los otros como a nosotros mismos precipitará la llegada de la redención.

Jafetz Jaim, en Shemirat HaLashón, Jelek Sheiní, Capítulo 7 – Quién habla positivamente de los demás y busca la paz, contribuye a la reconstrucción del futuro Templo.

En el Talmud Bavli, Taanit 30b, encontramos:Todo el que se lamenta por Jerusalem merecerá participar de su alegría [cuando el Templo sea reconstruido].

 

Entonces, retomar la espiritualidad, observar las mitzvot, mejorar nuestro comportamiento con nosotros y el prójimo, aumentar nuestra capacidad de reflexión o introspección, la Hitbodedut,  desarrollar y fortalecer una perspectiva de vida positiva,hacer a un lado el Yetzer y el Lashón HaRá, anular cualquier forma de idolatría, inmoralidad, transformar nuestro egoísmo, hacer que los tiempos difíciles se conviertan en una vía rápida que nos permita manifestar todo nuestro potencial, son parte de las medidas que permitirán restablecer la conección con el Todopoderoso; si lo permitimos, se nos mostrarán las cosas que necesitamos cambiar; Si nos aferramos a las oportunidades, saldremos más fuertes al otro extremo, con más certeza y con una conciencia mayor sobre nuestras propias capacidades. y a su vez triunfaremos al traer la pronta reconstrucción del Templo.

 

  1. Una de las frases en este libro dice: “Por estas cosas lloro y gimo; mis ojos, mis ojos, por éllos correrá el agua”
  2. Los ashkenazim, algunos de los sefaradim (entre ellos los marroquíes y los tunecinos de la isla de Gerba o Djerba) así como los seguidores del Arí Hakadosh (Rabí Isaac Luria Ashkenazi), se abstienen de cortarse el cabello durante las Tres Semanas completas (Ramá 551:4, Kaf HaJaím 80, Kitzur Shulján Aruj Toledano 387:8, Brit Kehuná 2:12, la usanza de los judíos tunecinos y argelinos de no cortarse el cabello según el Maharí Ayash).
  3. Esto incluye al  joven que llega a la edad de Bar Mitzvá, a las mujeres, en el caso que la longitud de su cabello natural comience a sobrepasar los límites de su peluca pañuelo o sombrero.
  4. Asimismo tienen permitido depilar cualquier cabello de su cuerpo que atente contra su belleza (Mishná Berurá 69, Kaf HaJaím 47).
  5. Algunos de los grandes sabios, especialmente los que fueron denominados como Rishonim, acostumbraban a no ingerir un fruto nuevo o comprar una prenda nueva en este período, a fin de no recitar la bendición de “shehejeianu” pues consideraban inapropiado agradecer al Todopoderoso “que nos mantuviste con vida y nos hiciste presenciar este momento” cuando se trata de tres semanas de desgracias (Sefer Jasidim 840).
  6. Esta práctica se desarrolló a pesar de que muchos de los principales juristas consideraban innecesaria esta medida (Turé Zahav, Gaón de Vilna).
  7. De todas maneras en el correr de las generaciones se extendió la costumbre de no recitar la bendición de “shehejeianu” durante las “Tres Semanas”.
  8. Por lo tanto, se tiene cuidado de no ingerir una fruta nueva de la estación que requiere de la bendición de “Shehejeianu” y no se adquiere una prenda nueva que requiere de la misma bendición.
  9. Los sabios establecieron que, si un judío se gana el sustento tocando música en las fiestas de los gentiles, puede hacerlo hasta el final del mes de Tamuz ya que, si bien su compromiso es el de ejecutar piezas musicales alegres, él mismo no lo está, por lo cual, deberá cesar en su trabajo hasta pasado el ayuno (Beur Halajá 551:2).
  10. Sin embargo, los maestros de música tienen permitido seguir trabajando hasta la semana en que acontece el ayuno, ya que en el aprendizaje de música no hay alegría ni para los maestros ni para los alumnos, aunque también recomendaron que durante las Tres Semanas estudien sólo melodías tristes (Tzitz Eliezer 15:19).
  11. Y si se quiere aplicar a estas épocas modernas, hay quienes opinan que así como está prohibido asistir a un recital en vivo durante las Tres Semanas, también lo está el escuchar música de cualquier tipo de aparato eléctrico o electrónico; en esto hay dos opiniones: las que admiten que solamente se puede escuchar canciones que son cantadas sin acompañamiento musical, mientras que otras opiniones prohíben todo tipo de música, incluso tratándose de canciones sin acompañamiento instrumental (Tzitz Eliezer 6:33).
  12. Esta prohibición recae sobre todo tipo de carne, tanto de res como ave, tanto fresca como congelada (y salada previamente).
  13. El pescado, en cambio está permitido; se ha extendido la prohibición a comer cualquier tipo de guisos en los cuales se coció carne. Por ejemplo, si se cocinan juntas carne con papas las últimas estarán prohibidas aunque se ingieran solas, pues el sabor a carne estará presente en ellas.
  14. Històricamente, sabemos que las destrucciones tanto del primer como del segundo templo, demoraron varios días, por consiguiente se toma como fechas, por ejemplo, las aperturas de brechas importantes en sus muros y portales, que permitieron el ingreso de los diferentes ejércitos invasores.
  15. El gran historiador Flavio Josefo relata: “Luego de las desgracias ocurridas, en las que fallecieron aproximadamente 10.000 judíos, bandidos de los alrededores de Bet-Horón (cerca de Lod), atacaron a uno de los siervos del César y, en represalia, Apóstemus tomó ante los ojos de los habitantes de la zona un Séfer Torá, lo desquebrajó y lo tiró al fuego”.
  16. El emperador romano de esa época, Adriano actuó de una manera despiadada y creó en una campaña destinada a borrar no sólo los últimos remanentes del pueblo judío, sino también el recuerdo de que alguna vez éste había existido.
  17. En efecto, él decidió “resolver el problema judío;” comprendió que la solución final para el problema judío no se encontraba solamente en matar a los judíos, sino en destruir al judaísmo.
  18. Todo el tiempo que los judíos tuvieran su religión nadie sería capaz de llegar a erradicarlos completamente.
  19. Por ello, dictó decretos declarando al judaísmo ilegal bajo pena de muerte. Los decretos de Adriano fueron los más terribles que hubo en al historia en contra del pueblo judío… Él prohibió mencionar el nombre “Jerusalem” y renombró a la ciudad sagrada denominándola “Aelia Capitolina”.
  20. También prohibió que los judíos vivieran allí. Lo más notable de todo, es que empleó un ejército de esclavos para arar la tierra del Monte del Templo. Simplemente, bajó el área casi 300 metros.
  21. Cuando en la actualidad vamos a Jerusalem, las montañas que rodean al Monte del Templo (tales como el Monte de los Olivos y Monte Scopus) son más altas.
  22. Sin embargo, antes del decreto de Adriano, el Monte Moriá (la montaña sobre la cual se encontraba el Templo) era la montaña más alta del sector.
  23. Adriano literalmente reconstruyó el paisaje para demostrarles a los judíos que nunca sería reconstruido lo que una vez había existido allí.