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PorMax Stroh Kaufman

Es malo despertarse en la noche?

¿Es malo despertarse en la mitad de la noche?

 

Cuando nos vamos a acostar a dormir, y teniendo en cuenta que durante el sueño experimentamos de alguna manera los aspectos de la muerte, solemos rezar  el siguiente segmento de una oración: “En tu mano encomiendo mi alma; Me has redimido, oh Eterno, Señor de la verdad “. (beyadéja afkíd rují. Padíta otí Adonai, El Emet) – Tehilim / Salmo 31:6

Con esta “pequeña pero significativa frase” depositamos, con absoluta confianza, nuestra alma en la “mano” del Todopoderoso, pidiendo por nuestra redención (a corto y largo plazo).

Con este tipo de “depósito que hicimos” nos estamos conectando con la fuente de la vida quien es la que nos protege: es decir, con lo que los sabios asocian como “el árbol de la vida”… porque parte de nuestra vida se va, en ese momento, en el dormir. (dormir es 1/60 de la muerte)

El despertar, nos conecta nuevamente con toda la energía que nuestras almas necesitan, a lo que el Zohar dice que, al despertarse a mitad de la noche, se establece una nueva (re)conexión con el árbol de la vida y ello es lo que nos brinda la capacidad de despertarnos, en cualquier momento.

Esta capacidad que tenemos (algunos por lo menos), de despertar en cualquier momento, y que nos fue dada a nosotros, y sobre la cual pareciera que no tenemos ningún tipo de control, es la que nos está indicando, según el Zohar, que debemos dedicar ese tiempo, para un estudio durante la noche.

¿Cuanto tiempo? Cada uno de nosotros coloca su tiempo límite, a conciencia.

Hacer esto, nos permitirá llevar nuestra alma, al más alto nivel de espiritualidad.

Nos preguntamos entonces: ¿Es malo despertarse en la mitad de la noche?

No lo parece…

Autor: Rabi Mordechai Solomon – Editor 321judaismo.com

05 de Junio de 2016 – 28 de Iyar de 5776

PorMax Stroh Kaufman

El Estrés

El Estrés

 

Estoy estresado!!!

Es una queja que oímos de muchos y también por parte nuestra, fácilmente lo pensamos y lo expresamos

 

Qué es el Estrés?

Quizás pueda tomar varias horas tratar de explicar todo lo que el Estrés significa y lleva consigo, pero en pocas palabras, El estrés es un sentimiento de tensión física o emocional, que puede provenir de cualquier situación o pensamiento que lo haga sentir a uno alterado, frustrado, furioso o nervioso.

Desde el punto de vista de duración o de exposición, el estrés puede ser agudo, episódico o crónico.

Según donde afecte, puede ser físico o emocional

En su relación con los eventos, puede ser Rutinario o Traumático

Según la respuesta que genera, puede ser llamado riesgoso o peligroso

 

Por lo general, las manifestaciones del Estrés, son llanto, ira, enfado, angustia, desesperación,

 

Habla la Torá del Estrés?

No; no habla directamente del Estrés pero nos muestra las diferentes formas en que se presenta o lo expresamos, a través de las experiencias de cada uno de los personajes; por ejemplo las múltiples sensaciones de angustia que vivió David HaMelej y las refleja en algunos de sus Salmos / Tehilim

 

En el diario , es importante el Estrés,  porque, como hemos revisado en artículos previos, cada persona fue creado por El Eterno, con un propósito para su vida…Vamos a decir, por ejemplo, que alguien quiere estudiar para cumplir un sueño de ser profesional, entonces, allí el Estrés que ese ideal genera un impulso, una necesidad para lograr lo que queremos.

 

Que hay que cumplir con una meta o un propósito no esperado ni planificado en un trabajo o empresa?

Esa situación también suele ser importante en la vida cotidiana, porque, en referencia a ello, es la que saca ganadores y perdedores. Ganadores, los que afrontaron y superaron el reto;

Perdedores, quienes como mínimo, no alcanzaron los logros o no tuvieron el entusiasmo para buscar soluciones

 

Entre otros aspectos, esas posiciones hacen parte de los mecanismos para la Autosuperación personal

 

Entonces

Para no extendernos demasiado… debemos tener presente que,

El estrés de la vida contemporánea es inevitable.

Aquí entra en juego una serie de conceptos que nos  hacen recapacitar y pensar:

¿Hay alguna forma de evitarlo o controlarlo?

Lo primero, es que estratifiquemos la situación de estrés y lo clasifiquemos, según el grado de prioridad.

Hay muchas formas de hacerlo: sin embargo, una simple y sencilla es verlo así:

1.- No tiene solución, ni a corto ni a largo plazo… Entonces de qué me preocupo? ¿Por qué me estreso?

2.- Tiene solución pero es a largo plazo… Entonces, démole tiempo al tiempo y vamos trabajando en ello

3.- Tiene solución,a corto plazo, pero no es “de vida o muerte” …. También, ¿Cuál es la causa de mi ansiedad?

4.- Tiene solución pero ahora si es de vida o muerte…. Ahí está la respuesta… tiene solución; entonces, ¿Por qué me estreso?

 

Otra opción?

Si lo anterior no nos permitió lograrlo y seguimos con el Estrés, pues entonces, ¡vámos donde un terapeuta!

Este nos dará indicaciones como “Tomarnos un respiro” diciéndonos, por ejemplo, relájese (Yoga, Meditación – Hitbodedut en el caso judío – etc), haga ejercicio, vaya al campo a escuchar el silencio (En Ética de los Padres – Pirké Avot está escrito: “Todos mis días no he encontrado nada mejor que el silencio”).hasta acompáñeme en un determinado número de sesiones dirigidas

 

Pero podemos proponer un esquema que puede ayudar mucho, desde la perspectiva judía, y ello se llama BITAJÓN, que puede ser traducido como seguridad, confianza.

 

BITAJON

Y vamos a hablar de dos tipos de Bitajon: la material y la espiritual

 

La primera de ellas, es la que necesitamos para poder soñar Y CREER que somos capaces y merecedores de llegar y lograr unos objetivos.

 

La segunda, es la que nos la da nuestra relación con El Eterno.

Este tipo de Bitajón es el que implica el reconocimiento que el Todopoderoso es Bueno, y que el mundo entero es una expresión de Su Bondad.

“El Todopoderoso me ama y solo quiere mi bien”.

Tengo que creerlo, tener fe que es así

Es exactamente como tratamos a nuestros hijos. Les animamos y les creamos un sentimiento de confianza en ellos y en nosotros

Entonces, Comencemos con el proceso; Cómo resumiría cualquier coach o entrenador empresarial,

  • Empieza por el principio (Ponte en contacto con Hashem):
  • Elabora una lista (Estas son “mis quejas, mis metas, lo que me estresa, etc),
  • Arma el plan de acción (para cuando quieres verlo)
  • Entrena en cada uno de los puntos (dedica un tiempo a la oración y el estudio de la Torá),
  • Vigila las fortalezas (Encárgale todo a Él )
  • Y trabaja en las debilidades (Haz mitzvot) para que ellas también hagan parte de tu fortaleza, en un proceso lento y paulatino,(Déjalo actuar)
  • Haz revisiones constantes en las que puedas identificar como lo estoy haciendo.
  • Mira el lado positivo de las cosas (Gam zu le tová)

 

Conclusión

Esto es de nunca acabar; sin embargo, con esta Bitajón, pronto te estarás dando cuenta que estás ganando la batalla del Estrés.

Acompañado del mejor “coach” – HaShem

Te puedes imaginar ¿Qué tan grande será la recompensa …?

Tanto espiritual, como corporal.

09 de Noviembre de 2017 20 de Jeshvan de 5778

PorMax Stroh Kaufman

Pedir excusas (to apologize)

Pedir excusas (To apologize)

Para nadie es un secreto que quizás la frase más difícil de pronunciar es “lo siento, me equivoqué”

Y la que le sigue, también: “le(s) pido excusas”

También sabemos que, del mismo modo como tenemos poder para ofender (desde cualquier punto de vista), también tenemos el poder de pedir excusas, de forma sincera, para corregir o remediar lo que hemos hecho o dicho.

Pedir excusas, o disculparse sinceramente, ante los demás (y por supuesto ante El Creador), es el primer paso para sanar el quebrantamiento que existe dentro de nosotros mismos y en el mundo que nos rodea.

Sucede que, muy a menudo conservamos en nuestras mentes recuerdos de todo lo que nos ha lastimado, sin siquiera saber que lo estamos haciendo.

Todas las veces que alguien nos ignoró. O nos insultó. O nos decepcionó.


Podemos llegar a pensar que esto lo estamos haciendo, de alguna manera, para protegernos de ser heridos de nuevo, pero todo lo que realmente hace es mantener nuestros propios corazones y mentes sumidos en la negatividad.

Esto es una forma de pensar que la gran mayoría de nosotros la tiene presente y es lo que interviene en la dificultad para pedir excusas.

También solemos decir, pensar o actuar bajo el siguiente pretexto: “No confío en nadie y nadie confía en mí”.

Esto ¿por qué? Porque cuando somos lastimados, es muy fácil y cómodo “construir muros alrededor de nuestros corazones” para no confiar en nadie, ya que, si no confiamos en los demás, entonces no pueden lastimarnos nuevamente.

También es un argumento de la mayoría de nosotros, e igualmente válido para no pedir excusas.

Es que todos tenemos, por defecto, una “resistencia natural (humana)” de admitir nuestras equivocaciones: podemos decir o pensar, y así oponernos a pedir excusas, aún con los detalles más pequeños.

Es que yo soy… (mayor, autoridad, más inteligente, hombre, mujer, de más experiencia, etc), suele ser nuestra posición y por ello no pido excusas.

Estas y otras posiciones hacen que para algunas personas les resulta muy difícil acercarse a una persona a la que han lastimado y lleguen a pedir excusas por el dolor que pueden haber causado.

No podemos olvidar que el judaísmo tiene una posición muy particular… que todo lo que sucede en el mundo en general, y en nuestras vidas en particular, sucede bajo las leyes de la divina providencia y, por lo tanto, en mi beneficio (gam zu le tová reúne este concepto), por lo tanto nuestra posición debería ser siempre hacía pedir excusas en lugar de poner pretextos…

No podemos olvidar tampoco este otro concepto del judaísmo: cada uno de nosotros es responsable del Tikún Olam (restauración del mundo) y pedir excusas hace parte del gran conjunto de restauración

¿Y cómo hacerlo?

¡Simplemente… dar el paso!

Es difícil….sin lugar a dudas, pero no es imposible… Nada es imposible.

Recuerda que es fácil pensar y suponer que “mañana lo haré”… ¿Pero y si no hay mañana?

Llegaràs a la corte celestial con un perdón que  nunca solicitaste y así serás juzgado…

Somos nosotros mismos los que creamos nuestros propios obstáculos esperando comportamientos y acciones de otros para en algún momento decepcionarnos. Si dejamos de hacerlo, podemos seguir adelante y pasar por alto lo que nosotros mismos causamos con nuestros propios malos sentimientos.

No olvidemos que hay mecanismos que nos apoyan a reflexionar de como pedir excusas:

Uno de ellos se llama Kavana (intención): es quizás el primero de los mecanismos a recurrir

Hidbodedut sería el segundo que podríamos mencionar (capacidad de reflexionar A SOLAS, y relacionarse con El Eterno)

Otro, el ayuno… no hace mucho pasamos por Yom Kipur, y debimos habernos arrepentido los suficiente como para poder pedir excusas.

Son muchos más…

Sin embargo, recuerda lo que dijo Benjamín Franklin cuando vas a pedir excusas, “Nunca arruines una disculpa con una excusa”.(“Never ruin an apology with an excuse.”)

321judaismo.com

20 de octubre de 2017 – 30 de Tishrei de 5778

PorMax Stroh Kaufman

Hitbodedut

Hitbodedut

Según enseñanzas del Rabi Najman

Likutey Moharan II, 25

Dedicar tiempo cada día para meditar y orar a solas en una habitación o en algún campo, para expresar sus pensamientos y sentimientos más íntimos y oraciones personales al Todopoderoso: utilizar cualquier tipo de apelación y argumento; usar palabras que le conduzcan a recibir el cariño del Eterno y ganar su favor; suplicarle a Él de manera que nos permita acercarnos más a Él y  poder servirle,  esto es Hitbodedut.

Mantener estas conversaciones en el idioma que mejor se hable, es decir, la lengua materna, permite dar una adecuada expresión a los pensamientos y sentimientos más íntimos, es más fácil y permite abrir  el corazón y decir todo lo que se necesita en el idioma que más se domina.

Se debe decir,  todo lo que se siente, iniciando con el anhelo de arrepentirse y para el final, las peticiones y súplicas, que tiene cada persona, de acuerdo a su nivel.

Procure ser cauteloso en formar un hábito de pasar un tiempo, todos los días, en sus oraciones personales y la meditación, fijando una hora regular para esto y que le permita ser feliz por el resto del día.

Hitbodedut es de gran valor: es la manera de acercarse al Eterno, porque en él se incluye todo: sin importar lo que falte durante el servicio al creador, aunque se sienta totalmente aislado de Él, es una herramienta para decirle al Eterno todo lo que se siente y pedirle todo lo que se necesita.

Si a veces se siente uno incapaz de hablar con HaShem, ni siquiera de abrir la boca, el mismo hecho de que uno esté allí, delante de él con ganas y con deseos de hablar, eso en sí, es muy bueno. Uno puede incluso convertir su incapacidad para hablar en una oración: dígale a El que se siente tan lejos, ¡que ni siquiera puede hablar con él! Pídale que tenga piedad de usted y que le permita abrir su boca para decirle lo que usted necesita.

Muchos grandes y famosos Tzadikim han dicho que todos sus logros llegaron sólo a través Hitbodedut. Cualquier persona, sin embargo, puede reconocer el valor supremo de esta práctica, que asciende a las alturas más sublimes. Este es un consejo que se aplica a todos por igual, desde el más pequeño hasta el más grande: todo el mundo es capaz de practicarla y a través de dicha práctica, puede alcanzar grandes niveles. Bienaventurados todos los que persisten en ella.

Hitbodedut también sirve para convertir las enseñanzas de la Torá, en oraciones. Cuando se estudia o se escucha una enseñanza de un Tzadik, es posible hacer una oración de ello: simplemente es pedirle al Eterno y rogarle para que le ayude a alcanzar todo lo que está contenido en aquella lección.

Una persona que quiera ser dirigida por el Todopoderoso en el camino de la verdad, aprenderá cómo practicar Hitbodedut y como ofrecer palabras de gracia y argumentos sólidos para convencer al Eterno para que lo lleve hacia un verdadero servicio.

Hitbodedut permite elevarse a un muy alto lugar, especialmente cuando  se aplica en el  convertir enseñanzas de la Torá en oraciones, lo que crea deleite en niveles muy altos.

Hitbodedut es el nivel más alto: es superior a todo.

Likutey Moharán II, 99: Cuando El Eterno  ayuda con el proceso de Hitbodedut, es como una persona que hablara con su (mejor) amigo.

Sijot Harán # 229

Para conocer  cuándo comenzó la Hidbodedut es importante conocer cuando comenzó la oración: ella originalmente comienza con cada persona que derrama su corazón delante del Eterno, en sus propias palabras y el lenguaje. Esto lo explica Rambam (Maimónides) en su Código de Derecho de la Ley  de la Torá (Oración 1: 4), donde afirma que la oración personal era la principal forma de oración antes que se instituyeran las oraciones establecidas por los hombres de la Gran Asamblea.

De acuerdo con la ley, aún hoy en día la forma original de la oración sigue siendo la forma primordial de comunicación. Además, siguiendo el orden de las oraciones establecidas por los hombres de la Gran Asamblea, es sumamente beneficioso tener una práctica regular de sus propias oraciones y peticiones  que surgen de las profundidades de su corazón en el idioma que usted entienda mejor, pidiéndole al Creador que le ayuden a servirle verdaderamente. Esta es la esencia de la oración, y esta es la manera en que todos los Tzadikim alcanzaron sus niveles.

Likutey Moharán II, 97

Hay otra ventaja en expresarse a sí mismo ante El Creador en sus propias palabras. Uno puede recitar oraciones y súplicas ya existentes, pero éstas ya son conocidas por  los destructores y fuerzas malignas que, difamando, acechan a lo largo de los caminos de estas oraciones. Saben muy bien estos caminos.

Es como estar en la vía pública. Asesinos y ladrones acechan allí todo el tiempo de espera de los incautos, porque saben el camino. Pero cuando una persona va en un nuevo camino que es aún desconocido, ellos no están allí para tenderle una emboscada.

Del mismo modo, cuando uno habla con El Eterno en sus propias palabras, esto es como una nueva vía: una oración original que se desprende directamente de su corazón. De acuerdo con las fuerzas malignas ellas no permanecen allí a la espera. Aun así, también debe recitar salmos y otras súplicas, en compañía de sus oraciones personales.

Likutey Moharán I, 100

Hitbodedut es para todo el mundo. Desde el más pequeño hasta el más grande, es imposible ser un verdadero hombre de bien sin Hitbodedut.

Sijot Harán # 233

Hay que orar por todo. Incluso si su prenda está desgarrado y necesita otro, usted debe ora a Dios que le dé algo que ponerse.

Haga esto para todo: hacer un hábito de orar por todas sus necesidades, grandes o pequeñas. Sus principales oraciones deben ser para los fundamentales: que Dios le ayudará a servirle y acercarse más. Aun así, también debe orar por cosas menores.

El Todopoderoso le puede dar comida y ropa y todo lo que usted necesita en la vida, incluso sin tener que preguntar por ello. Sin embargo, usted es entonces semejante a un animal. El Eterno provee a todos los seres vivos, con su comida. Pero si usted no dibuja sus necesidades a través de la oración, su sustento es como el de un animal. Un hombre debe sacar su vitalidad y todas sus necesidades de El Santo, Bendito sea Su Nombre, sólo a través de la oración.

¿Está por debajo de su dignidad orar incluso por algo de muy bajo valor? Usted debe orar por todo, hasta las cosas más pequeñas.

Siach Sarfey Kodesh 1-2

Comience con la acción de gracias: cuando una persona quiere orar al Eterno y pedirle por lo que él necesita, entonces debe agradecer primero, por todas Sus últimas atenciones y sólo entonces pedir lo que necesita. Porque si la persona empieza preguntando solo por lo que él necesita, HaKadosh dice: “¿No tienes nada que agradecerme en el momento?”

Sijot Harán # 68:

¡Hable mucho con HaShem! Piense cuidadosamente acerca de cuál es su propósito en este mundo y lo que está haciendo con su vida… Suplíquele  a Dios que tenga misericordia de usted y esto le ayudará a servirle. Invente sus propios motivos y alegaciones en sus propias palabras, usando el idioma que usted habla mejor.

Cualquiera que siga esta práctica durante un período de tiempo, ciertamente tendrá éxito en la búsqueda del Eterno, incluso si usted piensa que ha estado haciendo esto durante muchos días y muchos años sin lograr lo que desea, manténgase firme y persista, porque al final, llegará a su meta.

Así fue como el rey David compuso el libro de los Salmos; el tiempo que tenía el rey David para sus oraciones privadas al Creador,  era cuando yacía en su cama por las noches. Se escondía bajo las sábanas y derramaba su corazón a Dios. El rey David dijo: “Todas las noches conversé desde mi cama llorando.” (Salmos / Tehilim 6: 7). Feliz es la persona que hace de esta, una práctica regular, porque es exaltado soberanamente.

 

Sijot Harán # 7

Como un niño suplicando a su padre

Es muy bueno para derramar su corazón a Dios como lo hace un niño cuando suplica a su padre. ¿No nos llama, acaso el Eterno a nosotros Sus hijos? “Ustedes son hijos del Señor tu Elohim” (Deuteronomio / Devarim 14: 1). Por lo tanto es bueno expresar sus pensamientos y sentimientos y todos sus problemas al Creador, como lo hace un niño regañado quien se quejar ante su padre. Incluso si usted piensa que ha hecho tanto mal que ya no se siente como uno de los hijos de Adonai, recuerda que HaShem todavía te llama su hijo. Esto es algo que los Rabinos enseñaron: “Para bien o para mal, usted está siempre llamado a ser uno de sus hijos” (Kidusin 36a).

Incluso si usted piensa que Dios le ha rechazado, aún usted tiene que decir: “Que haga su voluntad – sin embargo, debo hacer mi parte y continuar actuando como su hijo.”

¡Qué bueno es cuando puede uno abrir su corazón y rogar al Eterno, hasta que las lágrimas broten de los ojos y se encuentre uno, de pie como un niño pequeño, llorando ante su Padre.

Pensamientos confusos pueden entrar en su mente, pero si se pone de pie, firme, El Eterno enviará muchos otros pensamientos para animarle. Usted puede pensar que ya no es uno de los hijos de Dios. Pero si usted hace su parte, El Creador, eventualmente le enviará muchos pensamientos de aliento.

 

Sijot Haran #69: conquistando a HaKadosh Baruj Hu.

“Cantad a Aquel que se regocija cuando es conquistado” (Pesajim 119a). A veces hay que conquistar ¡incluso al Eterno! Usted puede pensar que HaShem le ha rechazado a causa de sus pecados y que todavía no está haciendo su voluntad. Aun así, debe seguir siendo muy firme y lanzarte ante Él. Extiende tus manos y rogar a Dios que tenga misericordia de ti y te dibuje a su servicio. Clama: “No importa qué, yo quiero ser un Judío!”

Esta es la forma de “conquistar al Eterno. HaShem se alegra, de gran manera cuando es conquistado de esta manera.

Fin de la primera parte

04 de marzo de 2015 – 15 de Adar de 5775

PorMax Stroh Kaufman

El poder de los ojos.

El poder de los ojos.

¿Qué es? ¿A qué se refiere?

Todos hemos leído la historia en la cual, Balak, el rey de Moab, busca la ayuda de Bilam, un poderoso vidente: gracias a esta capacidad, los estudiosos dicen que esto no sólo tenía la capacidad de la profecía, sino que también eso le brindaba una capacidad de hacer el bien o el mal, de acuerdo con sus necesidades, a las cosas que veía: esto es explicado por los sabios, como que tenía una “mal de ojo,” con el cual, en teoría, sería capaz de atacar a los Judíos. ”

El texto dice así: Envió mensajeros, por lo tanto, a Bilam, el hijo de Beor, en Petor, que está junto al río en la tierra de los hijos de su pueblo, para que lo llamasen, diciendo. “He aquí, este pueblo que ha salido de Egipto, y he aquí cubre la superficie de la tierra, y que están morando frente a mí Ven por tanto ahora, te ruego, maldíceme a este pueblo para mí, Porque son más fuertes que yo, tal vez voy a prevalecer, para que podamos derrotarlos, y que puedo echarlo de la tierra, porque yo sé que a quien tú bendices es bendecido, ya quien tú maldices es maldecido”. (Números 22:5-6; y Números 22:10-11,31):

El ojo es uno de los medios más potentes para influir en los demás. No sólo sirve para mantener la atención de la persona con quien se está hablando, sino que, cuando se utiliza correctamente, es el método más efectivo para impresionar a los demás; el ojo atrae, fascina, y es capaz de transmitir fuertes vibraciones mentales directamente a la mente de la otra persona, cuando se encuentra a corta distancia. El ojo del hombre, que ha sido capaz de dominar la ley del control mental, puede convertirse en un arma muy poderosa; esto es sabido, aunque haya estudios como el de Frances S. Chen, publicado en Psychological Science, November 2013; vol. 24, 11: pp. 2254-2261, en donde se afirma que el contacto visual conduce a una menor persuasión, que el lenguaje corporal.

Dijo De Bufon: “El ojo puede amenazar como cuando apuntáis con un fusil cargado, puede insultar como un silbido o como un puntapié; y bajo otra impresión con miradas de ternura, puede hacer saltar el corazón de alegría”…

Tiene tanto poder el ojo que la mitología, en la tradición hindú, habla del tercer ojo, aquel que siempre está situado en la frente, y se constituye en la comunicación directa del cerebro con el mundo exterior-

El Jazal se expresa sobre el poder que tienen los ojos diciendo: “El cuerpo tiene 248 órganos, y todos ellos están controlados por los ojos. Todo tropiezo del hombre proviene de los ojos” (Kala Rabasi, capítulo 3). Inclinaciones físicas del hombre no puede tener poder sobre lo que sus ojos no vieron. Y una vez que los ojos han visto, el deseo nunca se olvida (Sanhedrín 17b, Tosefot Sotá 8a).

El Zohar nos revela un significado aún más profundo de los ojos diciendo: “Un ojo es la tierra en un microcosmos: El blanco en el que flota representa el océano; el iris polarizados, tierra seca y arroyos. Dentro del iris está Jerusalém, fijo en el medio del mundo: y la figura, es El Templo”

La Torá nos dice: “Esta es Jerusalém, la puse en medio de las naciones, y los países están a su alrededor” (Ezequiel 5:5)…

Con respecto a lo anterior, nos dicen algunos estudios que, nuestra forma de captar la atención con los ojos, es claramente humana. Mientras que nuestro iris y nuestras pupilas flotan sobre un lienzo en blanco brillante, ninguna de las otras 220 especies de primates tiene ningún tipo de blanco en sus ojos, en lo  absoluto, o al menos en tonos blancos que se puede ver fácilmente.

Como habíamos mencionado previamente, es tan conocido el poder de los ojos, que el judaísmo, lo ha señalado con el nombre de  “Mal de ojo” o en hebreo “ayin hará” y esta mencionado muchas veces en el Talmud y en forma cabalística, (por ejemplo Talmud Berajot 20a, 55b).

Najmánides al hablar del poder del ojo dice que, en general El Todopoderoso quiere que disfrutemos este mundo, de una forma natural: quiere hacernos entender que, quien utiliza “poderes”, puede estar yendo en contra de Su Voluntad y pone como referencia a la equivalencia de la serpiente de bronce que dice:

Y dijo el Eterno a Moshé: Hazte para ti una serpiente abrasadora, y ponla sobre una pértiga, y sucederá que todo aquel que fue mordido, mirando hacia ella, vivirá. E hizo Moshé una serpiente de cobre, y la puso sobre la pértiga, y sucedía que si acaso una serpiente mordía a alguno, éste miraba a la serpiente de cobre y vivía.

Vayomer Adonai el Moshé asé lejá saráf vesím otó al nes vehayá kol hanashúj veraá otó bajái. Vayáas Moshé nejash nejóshet vayesiméhu al hanés vehayá im nasháj hanajash et ish vehibít el nejásh hanejóshet bajái.

Nos dicen también nuestros sabios que, si alguien tiene miedo de un ayin hará, debe declarar: “Yo soy un descendiente de Yosef, contra la que el ayin hará puede ejercer ningún poder.” Porque, como está escrito:

Las bendiciones de tu padre superan a las bendiciones recibidas de mis progenitores, más allá de los términos de las colinas del mundo. ¡Lleguen éstas sobre la cabeza de José y sobre la coronilla de aquél que fue separado de sus hermanos!

Birjot abíja gabrú al birjót horay ad taavát guivót olam tihieiná lerosh Yoséf ulekodekod nezir ejáv.

El Rabino Najman ha enseñado a sus muchos discípulos, a la shemirat einaim: es decir, a cuidar los ojos, como un prerrequisito para el fortalecimiento de la Fe y  de la santidad personal, y que gracias a la unión de estos dos aspectos, es como podemos cumplir con nuestra misión en nuestra vida sobre el planeta.

Esto lo confirman las enseñanzas del Rabino Arush cuando explican que, según el sagrado libro del Zohar, la única forma en que la Mala Inclinación puede entrar a la persona es a través de los ojos…y que medidas como la Hitbodedút (la Plegaria Personal) nos permiten que logremos la cercanía con HaShem.

A esto agregamos lo que el Talmud nos enseña: dice que los ojos son dos de los órganos más espirituales de todo el cuerpo,   “A través de los músculos de los ojos estamos conectados con el corazón” (Avodá Zará 28b), y esta conexión directa con el corazón, es la que nos enlaza, también, con la fuente de nuestras oraciones. Por lo tanto, colocar los ojos en el camino correcto para la medida que tienen nuestras oraciones para ayudar a asegurar que nuestros corazones se elevan a Hashem.

Es por ello que nos enseñan nuestros sabios diciendo que, cuidando nuestros ojos, y utilizándolos adecuadamente lograremos la Gueulá Shelemá, la Redención Final. Que sea muy pronto en nuestros días, ¡¡Amén!!

 

09 de Abril de 2014 – 09 de Nisan de 5774

PorMax Stroh Kaufman

¿Puede una oración (tefila) cambiar un destino?

¿Puede una oración (tefila) cambiar un destino?

Si hablamos de la tefila, recordemos que hace muy pocos días terminó Yom Kipur, dia en el cual cada uno de los judíos oramos  por haber quedado inscrito en el libro de la vida y del perdón, de la parnasá tová y de unas buenas condiciones para el año que comienza: hemos hablado y nuestros sabios nos insisten en la Teshuvá (un arrepentimiento sincero) como un mecanismo para ello, y la teshuvá debe estar acompañada de una oración (tefila) “que nace del corazón”;ante una situación de esta, muchos de nosotros podemos vernos enfrentados a un momento en el cual nos preguntamos a nosotros mismos “¿Cómo lo hago?” o podemos decir “Yo no soy capaz — no sé qué decir” …

La literatura judía nos trae muchos ejemplos para entender cómo debemos orar, como orientar la tefila, especialmente en momentos en los cuales queremos o deseamos “cambiar un decreto” y sentimos que la “lectura como la del loro” no nos va a brindar una gran ayuda, y por ello existe la Hitbodedut

Veamos algunos ejemplos:

Erase una vez, una señora que se encontraba sentada al lado de su hijo el cual estaba a punto de fallecer. Ella, estaba llorando y abriendo su corazón, le suplicaba a Hashem.

Ella supo de la visita de un rabino de altos méritos espirituales, a su ciudad, por lo cual le pidió a su marido que fuera a buscar una tefila y más especificamente, una brajá (bendición) de su parte.

El hombre se levantó y se dirigió al sitio donde el rabino se encontraba alojado. Después de explicarle al Gabai (asistente del rabino), la urgencia de su visita, este le dijo que se sentara y esperara; mientras tanto, él entraba donde el rabino para hacerle saber el motivo de su visita.

El Gabai golpeó, y abrió la puerta del estudio del Rabino, quien inmediatamente le ordenó que se fuera. El Gabai volvió hacia el hombre y le dijo que esperara. Pasó una hora. El hombre, de nuevo le suplicó al Gabai, diciéndole: “Mi hijo ya puede estar muerto. Por favor ayúdame”.

El Gabai regresó al estudio del rabino, pero este, nuevamente le pidió que  esperara.

El Gabai regresó donde estaba este hombre y le dijo que el rabino nuevamente le había mandado a que esperara. Mientras tanto, de vuelta a casa, la madre seguía abriendo su corazón y suplicándole a Hashem. Poco tiempo después, la puerta del estudio del rabino se abrió, de par en par.

El rabino, entusiasmado, salió y le dijo al hombre que todo estaba bien, que el niño está bien, y que él debía ir a casa. El rabino le advirtió, con estas palabras: “Las simples y sencillas tefilot de su esposa acaban de alcanzar el trono celestial” (Kisei hakavod).

Este hombre se asustó tanto, que, luego de agradecer al rabino, regresó rápidamente a su casa. El Gabai, mientras tanto, le pidió al Rabino que le explicara lo que acababa de suceder. Y ante ello el Rabino le dijo al Gabai “observé en los cielos que el bebé estaba destinado a morir y no había nada que hacer, pero a causa de tefilá de la madre, el decreto fue cambiado.

Hashem desea nuestra fe sencilla en él, creyendo que él puede hacer cualquier cosa. La señora dijo con sinceridad: “Por favor, Hashem, mira hacia abajo a mi bebé. Mira lo mucho que está sufriendo. Por favor, ayúdalo a él.

Esta sencilla tefilá pudo cambiar el decreto. El niño creció y vivió una larga vida con Hashem, la Torá y las mitzvot.

Otro ejemplo de la literatura lo encontramos en los siguientes párrafos:

Un hombre, que se llamaba Joshua, habló con el profeta Eliahu y le preguntó: “Maestro, ¿puedo permanecer contigo por un tiempo, observando cómo creas los milagros e interactúas con el mundo?”.

El profeta respondió: “Sí, puedes venir conmigo, pero, con una condición: No hagas preguntas y sólo observa”.

Este hombre accedió a dicha solicitud, y ellos comenzaron a viajar por muchos pueblos: en uno de ellos, llegaron a la casa de una familia muy pobre, que derivaba su sustento de lo que obtenían de su única vaca. En la mitad de la conversación, Eliahu sacrificó a la vaca delante de los ojos de todos los asistentes. El hombre quería cuestionar lo que el profeta estaba haciendo, pero él, le  recordó que habían hecho un pacto de “no preguntas”.

De allí, se dirigieron a una segunda visita. Llegaron a una casa que pertenecía a un hombre muy adinerado pero muy poco educado y de muy malos modales, hasta el punto de llegar a decirle que: “ya que están aquí, los alimentaré, pero vayan y siéntense en el cuarto de los sirvientes.

Les daré pan, agua y sal para que coman, no porque quiera darles, sino porque no tengo opción. Debo seguir una tonta costumbre social que me obliga a compartir”.

Después de haber comido, Eliahu le dijo a su anfitrión: “Entiendo que las paredes de tu casa se están desmoronando.

Es por ello que te bendigo para que la casa sea reparada y tengas en ella todo lo que necesitas”. Pronto, con esta bendición, la casa fue reparada y al hombre se le otorgó todo lo que pudiese necesitar.

El profeta y su acompañante se dirigieron a un centro comunitario donde había personas del mismo talante que el rico a quien habían visitado anteriormente y, allí, Eliahu se encargó de bendecir a cada persona para que fuera un líder en su propio derecho.
Una cuarta visita fue hacia una comunidad que se caracterizaba por la bondad de su gente, quienes atendieron y sirvieron a los dos visitantes, con honor; al despedirse, Eliahu oró con el director de la comunidad a quien le dijo: “Te bendigo para que tengas un líder únicamente”.

Luego de haber escuchado y visto  todo lo anterior, Joshua, rompiendo su promesa, le preguntó al profeta el porqué de aquellas oraciones que parecían no tener sentido, y él le  respondió: ” Cuando entramos al primer hogar, pude darme cuenta que, estaba predestinado que el hombre de esa casa perdería a su esposa ese día; por lo tanto oré y,  la respuesta a ella era que sacrificara la vaca, lo cual permitió la anulación del decreto.

En la siguiente visita, percibí que había una fortuna escondida debajo de la casa del hombre adinerado, y si lo hubiese desenterrado, habría ganado más dinero y poder. Así que por medio de la oración, permití que reparara aquella casa para que no buscara ni encontrara el dinero.

Con los residentes de la comunidad, mi bendición sobre ellos era para que todos fueran líderes, pero ¿por qué? Porque cuando una comunidad está llena de líderes sin seguidores, no construyen una comunidad sino que la derrumban.

En el pueblo que visitamos al final, deseé la armonía de los ciudadanos, la unidad, el amor y fortaleza. Mi tefila por ellos traía una bendición para que ellos tuvieran un solo líder y que ese líder sea el Creador Quien está dentro de todos nosotros”.

14 de octubre de 2012 – 28 de Tishrei de 5773

Publicado por 321judaismo.com

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Hablando de ayunos… La dieta de la emuná

Entre ayunos y dietas, la dieta de la Emuná

Solemos encontrarnos, todos los días, con diferentes tipos de dietas: unas que están de moda, otras que ya pasaron por sus “cinco minutos de fama”, pero todos los días estamos buscando alguna que se acomode a nosotros y lo que encontramos es que algunas de ellas hacen más mal que bien, o también suele resultar que su funcionamiento es, por poco tiempo…

La mayoría de nosotros nunca nos concentramos en lo que realmente significa una comida sana: solemos decir frases como las que, yo nunca desayuno, no me gusta el sabor del café; tampoco fumo ni bebo alcohol; apenas si hago comida frita… y, gracias a ello, solemos creer que somos una persona bastante sana.

Y cuando empezamos a hacer un “inventario” de las cosas que utilizamos, solemos decir que uso solamente aceite de oliva súper-sano para todas las comidas; que dejamos de usar la harina blanca y estamos utilizando solamente harina de trigo integral. Podemos asegurar y jurar que hace una eternidad que no compramos una botella de bebida Cola en ninguno de sus nombres ni presentaciones; que en nuestra alimentación ya no incluimos el “monosodium glutamate” y que no usamos margarina.

También podríamos asegurar que ya no comemos hamburguesas todos los días y que usamos la sal, con moderación, y con ello hemos garantizado una alimentación sana, pero llega un momento de nuestras vidas en la cual, una enfermedad en nosotros (Has ve Shalom1) o una persona muy allegada,(infarto, diabetes, falla renal, enfermedad cerebro vascular) nos hace caer en cuenta que lo que estábamos haciendo era únicamente la mitad de la ecuación: dicha mitad la llamaremos los Preceptos alimenticios Negativos – “lo taasé”.

En ese momento nos damos cuenta que lo que estábamos haciendo, era tratar de evitar un montón de los problemas crónicos de salud que afectan a los que verdaderamente comen basura, como por ejemplo, la obesidad, los problemas de piel, las jaquecas y todas las otras consecuencias del consumo de ciertas sustancias y productos químicos… pero aún no somos exactamente lo que se dice “una persona sana”.

Es entonces ese momento que HaShem nos envía un llamada de atención para que dejemos de ser tan complacientes con una dieta que realmente no nos va a brindar ningún beneficio y empecemos a preocuparnos porque la buena comida, y la buena nutrición, si es, en verdad un tema importante, como cualquiera de los otros preceptos y mandamientos.

Vemos entonces que es el momento de empezar a observar la otra mitad de la ecuación, o sea, los “preceptos alimenticios positivos”.

Todos sabemos cuáles son esos preceptos: beber más agua; comer un montón de frutas y verduras, incluyendo brotes de todo tipo de semillas; comer a horas fijas del día, etc.

Una vez que empecé a cumplir con las dos partes de la ecuación de la “comida sana”, Es muy probable que vamos a sentirnos mucho mejor, después de empezar a guiar nuestra alimentación con los principios positivos.

Al principio, es muy probable que quienes nos rodean vayan a generar muchos comentarios y preguntas acerca de lo que estamos haciendo y, vamos a notar también, “resistencia” de los escépticos que no pensaban que comer semillas, espinaca y repollo fermentado y evitar el azúcar y la cafeína y el chocolate lo más posible eran cosas tan importantes…

Va a llegar un momento en el cual, después de iniciar los preceptos positivos de la alimentación en los cuales nos vamos a dar cuenta de que todas estas cosas sí hacen una gran diferencia, después de todo…

Ese momento, en que llegamos a experimentar lo que realmente se puede denominar como la comida sana (o llamémosla “salud física”), ella es en cierta forma un calco de la experiencia con la religión que tienen tantas personas (o “salud espiritual”).

Como dijimos al principio, hay tantas dietas dando vueltas por ahí; dietas que no funcionan o que hacen más mal que bien o que funcionan pero solamente por poco tiempo.

 

Entonces ¿qué pasa? La gente se queda muy desilusionada con toda esta charlatanería y decide que es mejor seguir tirando y seguir haciendo lo mismo que hacían antes que engancharse con la “Dieta de Atkins”, o la “Dieta de South Beach” o la “Dieta del Pomelo”…

Desde el punto de vista espiritual, hay tantas “religiones de moda” dando vueltas… Todas, excepto una, han demostrado ser ineficientes o causan más mal que bien o funcionan en forma superficial y limitada.

Entonces la gente con cerebro se da por vencida, porque piensa: “Yo no asalto a abuelas por la calle para robarles el collar de oro ni le soy infiel a mi esposa; tampoco robo… Es suficiente con eso”.

Ésos son los “preceptos negativos espirituales”, pero como vimos que ocurre con la comida y la salud física, eso es sólo la mitad de la ecuación y simplemente no basta para mantener la salud espiritual en buen estado a largo plazo.

 

El Judaísmo es de origen Divino; los 613 preceptos fueron diseñados por El Todopoderoso, para que gozáramos de la mejor salud espiritual posible, es decir, para que estuviéramos contentos, despreocupados, sonrientes, agradecidos, optimistas y calmos.

Cada Precepto opera sobre una parte diferente del alma, pero si uno quiere mantener su alma en las mejores condiciones, el alimento espiritual más importante es el que podemos obtener a través de una relación directa con El Creador, en la cual dedicamos un espacio exclusivo para ello: un espacio de solo comunicación y agradecimiento por todo lo que tenemos que se lo vamos a dedicar al Todopoderoso.

Ese tipo de oración dedicada, que requiere de tiempo, concentración y esfuerzo personal, algunos lo han denominado como Hitbodedút: esta situación especial, que nos la enseñan nuestros sabios en todas las formas, podemos compararla con un equivalente espiritual que nos puede producir, por ejemplo una mezcla de repollo fermentado con jugo de zanahorias, alfalfa y del pan integral y remolachas: todo en una sola “píldora”.

La persona que habla con El Eterno en forma fija desarrolla, a través de dicha herramienta de comunicación personal con el Eterno, una gran Emuná, la cual es la más poderosa garantía de salud espiritual (y física…).

En el mundo vamos a encontrarnos con muchos escépticos dando vueltas por todos lados… entre ellos, algunos que nos van a decir que la Hitbodedút2 y sus enseñanzas, no logran todo lo que se dice que logran.

Te dicen que la mayoría de la gente se las arregla lo más bien sin las herramientas espirituales que hemos mencionado previamente (así como la gente que come golosinas y papas fritas se las arreglan lo más bien… hasta el infarto, Has veShalóm, o el primer diagnóstico de Diabetes…).

Pero ¿saben qué? Los escépticos en realidad no saben de lo que están hablando.

Ellos nunca hicieron el intento y si lo hicieron, duró una semana o dos y entonces se dieron por vencidos.

Con el tema de la comida sana nos podemos dar cuenta de qué es lo que se oculta tras todo el escepticismo: es demasiado costoso el cambiar.

Cambiar los hábitos que uno ha adquirido con el correr de los tiempos, es muy difícil, incluso cuando uno sabe que esos hábitos literalmente lo están matando.

 

De hecho, resulta prácticamente imposible cambiar, porque la verdad es que no estamos en control de nosotros mismos. La que tiene control sobre nosotros es la Mala Inclinación (el Yétzer HaRá). Y eso da miedo…

La mayoría de las personas saben que es muy difícil lograr controlarse a sí mismas.

Quieren controlarse, pero es, tal vez, demasiado complicado, y requiere de demasiado esfuerzo…

Tienen tantos deseos de ser flacos, pero no logran aguantar la dieta por muy corto tiempo, quizás no más que un par de semanas.

 

Lo mismo ocurre en el ámbito espiritual -eso es, a menos que le pidas a Adonai que te ayude.

Ésa es la única forma de adherirnos al programa. Todos los días, cuando terminemos la hora de Hitbodedút, debemos pedirla a Él que nos ayude a volver a hacer Hitbodedút al día siguiente.

¡Y Él nos va a ayudar! ¡Es seguir que sí!

Esto va a suceder cuando separemos un lapso de nuestro tiempo en nuestra agenda tan atareada para estar a solas con nuestro Creador, que nos permita abrirle nuestro corazón y lleguemos a pedirle orientación y perdón y que logremos poder compartir nuestros problemas con Él, uniéndonos con el Todopoderoso, para lograr que Él forme parte de nuestra vida diaria.

 

Lo espiritual siempre refleja lo material. Aquello que se nos interpone en el camino cuando queremos comer comida sana es lo mismo que se nos interpone en el camino cuando queremos acercarnos a Adonai.

La sociedad de hoy en día es tan poco sana y está formando tantos “enfermos” que casi perdemos la esperanza. Pero uno de los rabinos de los últimos doscientos años, nos ha logrado enseñar que no debe existir la desesperación en el mundo.

 

Que existe una cura para todo lo que nos duele, tanto en el alma como en el cuerpo y esa cura si existe y hay que aprender a usarla, tener paciencia y los resultados saltarán a la vista. Su principal nombre, EMUNÁ.

El cuerpo no se vuelve sano de la noche a la mañana. El alma tampoco.

Lleva tiempo, esfuerzo, perseverancia y por sobre todo, claridad mental para saber adónde estás yendo con tus decisiones.

 

También encontramos el término HITBODEDUT, como la conversación privada con el Creador que la compone cada uno en un momento específico, es mucho más seguro y efectivo. (Likuté Moharán 2-97)

Si optamos por comer hamburguesas o fumar un paquete de cigarrillos por día, tarde o temprano vamos a pagar un precio, tal vez muy alto. Lo mismo ocurre con el alma.

Podemos ignorar las necesidades del alma durante años enteros, pero tarde o temprano, pagamos el precio: con tristeza, con depresión, con enojos incontrolables, con constante preocupación y ansiedad, con reacciones viscerales que asustan a los que más amamos.

No es fácil cambiar.

Pregúntenle a cualquier adicto a la televisión que fue por primera vez a hacer jogging; pregúntenle a cualquier adicto a los McDonald’s que de repente tuvo que empezar a comer ensalada.

¡Pero el cambio SÍ es posible!

Imaginémonos en esta situación: estamos contentos. Imaginémonos en completa calma, rodeados por las personas que nos aman y a las que amamos.

Procuremos mantener esa imagen en nuestras mentes y pongámonos el traje de gimnasia espiritual.

Llegó la hora de darnos un adecuado entrenamiento, con la dieta de la Emuná, ya que sin ella, carecemos de fuerzas para luchar, para convivir, para conseguir lo que deseamos.

 

Artículo terminado de elaborar el 23 de julio de 2011 – 21 de Tamuz de 5771

 

1 Expresión utilizada en el ámbito religioso para tratar de significar que “No nos ocurra a nosotros” o que “Adonai no lo quiera”

2 Hitbodedút o Agradecimiento al Eterno, es un placer exquisito, al punto en que el Rabino Najmán nos dice que es el componente más importante del deleite concedido en el Mundo que Viene. Él nos enseña que cuanto más reconoces y eres consciente de Adonai, más cercana es tu relación con Él.”

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