Tag Archive Israel

PorMax Stroh Kaufman

Shavuot y Rey David

Biografía Rey David

 

David fue el segundo rey de Israel.

Su existencia puede situarse entre los años 1040 y 970 A. E. C.

Esta mencionado aproximadamente ochocientas veces en la Torá, el menor de los ocho hijos de Yishaí, de la tribu de Yehudá; su madre era Nitzevet hija de Adael y sus bisabuelos fueron  Rut y Boaz.

Uno de sus antepasados más famosos fue Najshón, el primero en saltar al mar cuando se dividió el Mar de los Juncos, en el éxodo de Egipto.

Nace 10 generaciones después de Yehudá y, David, fue el padre de uno de los grandes gobernantes de Israel, Shlómo.

David fue conocido, desde niño, por ser pastor de ovejas; posteriormente conocido como un aclamado guerrero, músico y poeta, y se le atribuye la autoría de los libros de los Salmos (Tehilím); su aspecto físico es descrito, en el Libro de Samuel, como rojizo, de hermosos ojos, prudente y muy bella presencia…

De su vida conyugal se sabe que además de muchas concubinas, tuvo ocho esposas: Mijal, quien fuera la segunda hija de rey Saúl; Ahinoam de Jezreel; Abigaíl, la carmelita; Maajá, hija de Talmai, quien fuera el rey de Gesur; Jaguit; Abital; Egla y por último, Betshabé, quien había sido inicialmente la esposa de Urías, el hitita.

Gracias a ello, tuvo numerosos hijos: Amnón con Ahinoam; Daniel con Abigail; Abshalóm y Tamár con Maajá; Adonías con Jaguit; Shfatía con Abital y Itream, con Egla.

Con su esposa Betshavé, tuvo a: Samúa, Sobab, Natán y Shlómo.

Otros hijos incluyen: Ibhar,  Elisúa,  Elifelet,  Noga,  Nefeg,  Jafía,  Elishama y Eliada (2 Samuel  5:14-16). Según 2Crónicas 11:18, Jerimot, y finalmente,  a Mefiboset, el hijo de Jonathan, su cuñado y su mejor amigo, a quien adopta como suyo propio, sin contar con los hijos que tuvo con sus concubinas, que cuentan mucho más de veinte herederos.

Con Mijal, sin embargo, nos cuenta la historia que no tuvo hijos, probablemente asociado a la discusión que tuvieron por la sensualidad el baile de David durante el traslado del Arca hacia Jerusalém: no hay información que nos certifique si se debió a celos, que no les permitió continuar con su vida sexual o por castigo Divino.

De su vida general, lo que más se conoce es su enfrentamiento contra Goliat, Filisteo quien se encargó de retar al ejercito del Israel de entonces, a quien con un golpe de honda, pudo derrotar para luego “cortar su cabeza” y exhibirla como trofeo:

Gracias a ello, la historia de su vida se “parte en dos”.

Porque a pesar de que asciende política y militarmente al poder desposar a la hija del rey, esto genera también una inconformidad creciente por parte del mismo rey quien lo declara como “enemigo” e intenta asesinarlo sin lograrlo, lo que lo convierte en un refugiado, un desterrado y también un bandido, pero ganando a la vez, un amigo incondicional  y permanente: Jonathan, el mismo hijo del Rey Shaúl.

Durante ese período de su vida, David vivió una permanente persecución, muchas veces escondiéndose en territorios enemigos, rodeado únicamente por sus pensamientos, luchas, ideales y miedos, lo que le permitió escribir acerca de esto en sus momentos de oración y forjar un carácter ejemplar y una fe inquebrantable, lo que le permitió depender única y exclusivamente en el Todopoderoso.

Este período de su vida le permitió además, a David,  llegar a ser un guerrero valiente y un líder notable; algunos de sus éxitos militares fueron: liberar a la ciudad de Queiló de los Filisteos…

Incursiones en las tribus vecinas a Siselag, le permitió devastar sus tierras y no dejando con vida hombre ni mujer; ataques militare a los Amalequitas, la conquista de la ciudad jebusita de Jerusalém, a la que hizo capital de su reino, como “la ciudad de David”, y una tras otra, le permitió llegar a crear una nación grande y poderosa, temida y respetada por las naciones circundantes: primero, gobernando Jebrón y luego desde Jerusalém.

Como líder, mostró su gran capacidad de gobernar y de juzgar, aún en el momento en que prefiere tres días de peste sobre la nación, a los tres años de hambruna o cuando derrama agua que sus soldados traen del pozo de los filisteos:

Por situaciones como estas, se le permitió estar cerca de los ancianos de Yehudá quienes representaban el alto mando espiritual de la región,  desposar a las hijas de Shaúl y, a la vez, desaprobar el asesinato de Avenir y vengar el homicidio de Cibal.

A la edad de treinta años, luego de  estos años, David está ya capacitado para reclamar el poder real.

Esto significa que llega triunfal a Jebrón donde es aceptado como tal: es ungido en forma pública y coronado como rey.

El anterior momento de gloria se combino también con uno de los episodios más dolorosos para David, se origina el día que su mejor amigo, Jonathan, muere, forjando aún más su carácter.

Su fortaleza militar se sigue viendo incrementada a partir de su coronación como rey de Jebrón, aunque vivía en permanentes guerras civiles en la zona, cada vez más, se veían sus victorias y sus triunfos, que se corona con el máximo esplendor al tomar a Jerusalém como Su ciudad y llevarla, en medio de maniobras políticas y militares, a la transformación de la ciudad capital de una provincia que se transformó en un reino;

Esto fue un acto de enorme inteligencia, puesto que Jerusalém  era un sitio políticamente neutral frente a las tribus, que tenían, sus ciudades capitales (al norte la capital era Siquén, y al sur Hebrón);

Gracias a dicha acción, todas las tribus se unen y forman una nación nuevamente creyentes en el Todopoderoso que los sacó de Egipto, creencia que se afirma con la decisión, también inteligente,  que el Rey David toma para trasladar el arca de la alianza a Jerusalém, que había  recuperado de manos de los filisteos.

En ese momento, cuando ya era rey de todo Israel se describe que tenía un ejército de aproximadamente 350.000 hombres bajo su mando y,  aproximadamente  1.300.000 hombres eran capaces de llevar armas.

Este ejército, además, estaba compuesto de doce cuerpos, cada uno de 24.000 hombres, se turnaban en el servicio durante un mes en un momento en que la guarnición de Jerusalém.

Otro de los hechos que nos cuenta la historia y sirven para alabar las capacidades de David fue la  que tuvo para organizar el culto religioso…

Asignó funciones sagradas a 24.000 levitas; para ello tuvieron que intervenir 6.000 escribas y jueces, 4.000 porteros, y 4.000 cantores;  también organizó  las diversas partes de los ritos, y asignó a cada sección sus tareas.

A los sacerdotes los dividió en veinticuatro familias y a los músicos en veinticuatro coros.

REY DAVID Y SHAVUOT

A pesar de toda la “perfección” anterior, David fue también un ser humano que cometió errores, que transgredió muchos conceptos tuvo actos erróneos como el asesinato y el adulterio, lo que hizo traer, nuevamente y sobre sí y su casa, tiempos de penuria y sufrimiento:

Esto último nos lo cuenta la Torá cuando nos habla de Batsheva (Betsabé) y Urias; esto generó tal vez, las crisis que más atormentaron los últimos años de la vida del Rey David; una situación con la cual se puede hacer una analogía, es el hecho de tirar una piedra al agua.

Aún mucho después que la piedra (el pecado) ha desaparecido en el agua, los círculos que se produjeron a su alrededor siguen extendiéndose, como los problemas se le fueron extendiendo a David;  sin embargo, este hombre contó siempre con la bendición del Eterno.

La frase como El Eterno lo escogió, diciéndole a Shmuél dice así:

No te dejes impresionar por su apariencia ni por su estatura, pues yo lo he rechazado. La gente se fija en las apariencias, pero yo me fijo en el corazón”.

Gracias a la actitud de su corazón pudo hacer penitencia por sus pecados gracias a las sugerencias del profeta Natán, y como nos lo muestra uno de sus escritos, el Salmo / Tehilim 55 que dice:

Escucha, oh Adonai, mi oración, y no te escondas de mi súplica. Está atento, y respóndeme”,

Como también en el Salmo 62, en el que  se describe

“Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos; derramad delante de él vuestro corazón; El Eterno es nuestro refugio.”

 

El Rey David murió a la edad de setenta años, habiendo reinado en Jerusalén treinta y tres años habiéndose asegurado que Shlómo, el hijo de su “ultimo pecado”.

Le sucedería en el trono, dejándole como enseñanza, la necesidad de ser fiel al Todopoderoso y ejercer  justicia, adecuadamente, diferenciando entre el bien y el mal, o cual lo haría famoso, y dejándole la misión de construir el Templo, donde se guardaría el Arca que él mismo trajo a Jerusalém.

 

Podemos encontrar en este resumen que la Torá no esconde los defectos de un ser humano como cualquier otro, ni tampoco se ensaña en alabanzas…

Recuerda que él fue un hombre de corazón y por ello fue escogido por el Todopoderoso para ser quien fue y Shabuot es la fecha en la cual nos enseñan nuestros sabios que nació y murió y es costumbre leer y estudiar acerca de su vida, la cual nos enseña que la rectitud del corazón es una virtud que le gusta al Eterno;

  • Que nadie es completamente malo ni nadie es completamente bueno;
  • Que la vida no es un lecho de rosas pero, que la kavaná, la intención que se tenga, es uno de los puntos principales que Adonai escoge de nosotros para brindarnos y colmarnos de sus bendiciones y una de ellas es a través de la oración:
  • A veces puede ser muy difícil encontrar la oración perfecta, pero con palabras tan sencillas como, ayúdame, enséñame y cuídame, podemos construir oraciones que van a hacer, poco a poco que aprendamos a confiar en El Todopoderoso: veamos un ejemplo, como, combinando las 3 palabras anteriores, podemos “armar” una oración

“Padre celestial, ¡ayúdame! ¡Ten misericordia de mí! ¡Cuídame siempre! Por favor, dame palabras de plegaria y la voluntad de dirigirme hacia Ti. Enséñame pedirte lo que necesito. Asegúrame que siempre puedo confiar en Ti, y que siempre estás conmigo. Abre mis labios, para que pueda elogiarte. Déjame siempre sólo dirigirme hacia Ti, porque Tú siempre estás allí, en cualquier momento, en cualquier lugar. Gracias. ¡Ayúdame siempre estar cerca de Ti, Amén!”

 

Como resumen podemos añadir que, el rey David es una fuente de enseñanza de cómo debemos realizar la Teshuvá,

Es decir, el arte del arrepentimiento sincero.

Es el ejemplo de cómo el dolor aceptado con alegría hace crecer la fe en nuestro creador y ayuda a transformar la adversidad en una experiencia de aprendizaje, y muchas cosas más.

Pero, la idea es que este shavuot, este día en el que recordamos la entrega de nuestra Torá, tengamos claro como enseñanza que, como lo hizo David, que no hay  mayor fuerza que la aceptación de los errores del pasado y tener el firme propósito de alejarse de ellos, nos conduce por el camino de la rectitud, y que la desesperación, sólo conduce al fracaso.

 

 

Terminado de redactar el 29 de mayo de 2012 – 8 de Siván de 5772

321judaismo.com agradece la diseminación de este trabajo, a través de cualquier método, electrónico o físico pero que cumpla con la condición de citar la fuente, y no alterar la palabra de la Torá: si lo imprime, procure no destruirlo; si se daña, entiérrelo, por razones de halajá y cuidados del medio ambiente.