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PorMax Stroh Kaufman

Shiva y Shloshim – Tercera parte

Shiva y Shloshim – Tercera parte

Continuamos con la tercera entrega de Shiva y Shloshim, duelo y luto en el judaísmo

El duelo más allá de la Shiva.

La travesía a través de ese puente que une la oscuridad, el dolor desgarrador y el choque emocional que produce el entierro de un ser querido hasta el extremo que lleva a la vida normal, tiene una duración de un año, pasando por Tres etapas: el primero, la shiva: el segundo, los shloshím y el tercero, los once meses restantes.

El periodo de duelo más intenso es durante la shiva.

El duelo disminuye con el tiempo y a medida que cada uno se integra en su “nueva realidad” dentro de su contexto normal de vida.

 

Treinta días (Shloshim)

Después de que termina la shiva, una buena parte de la vida del doliente debe retornar a la vida normal: el o los deudos regresan a sus empleos, sus ocupaciones, sus estudios, comienza nuevamente a usar zapatos de cuero, tener relaciones maritales normales, sin embargo, este período de treinta días es también un momento especial en el cual se debe continuar en el esfuerzo por elevar el alma del que falleció: es muy común que la gente haga un esfuerzo extra para estudiar acerca de su patrimonio cultural en un estudio diario.

A continuación se detalla que no puede hacer el deudo en ese periodo; No puede:

•Vestir ropa nueva o emperfumada.

•Afeitarse o cortarse el cabello.

•Bañarse en una forma normal

•Asistir a matrimonios ni celebraciones de ningún tipo.

•Escuchar música.

•Casarse.

En la noche del día 30, se realiza una Hazkará en la Sinagoga, el cual incluye la Tefilat Arvit, estudio de Mishná, Kadish y “El Male Rajamim“.
Tradicionalmente, se visita el lugar donde fueron depositados los restos del fallecido, en el día 30.

Después de ese día el luto deja de ser obligatorio, a no ser en caso de fallecimiento del padre o de la madre.

Si por algún motivo no se mantiene la pronunciación del Kadish por el ser querido en forma periódica, es de suma importancia y valor su pronunciación la noche anterior al día de los shloshim y el mismo día.

 

Artículo terminado de redactar el 07 de Mayo de 2011 – 03 de Iyar de 5771 por el grupo editorial 321judaismo.com

PorMax Stroh Kaufman

Shiva y Shloshim – Segunda Parte

Shiva y Shloshim

Segunda parte

 

Lecciones que deja la Shiva

“Dor olej vedor va vehaáretz leholám omédet…. Las generaciones se suceden y únicamente la tierra está establecida por siempre.” (Kohelet / Ecleciastés 1:4)

 

Shiva es el periodo de siete días que siguen al entierro. Durante esta semana los amigos, vecinos y colegas vienen a realizar una corta visita para acompañar al doliente: he aquí algunas lecciones (adaptadas para esta época actual) que se pueden aprender de ello.

 

Lección # 1: La Shiva no es nada más y nada menos que un período de luto.

En el caso de una madre que debe hacer cosas que otros no pueden hacer, es aconsejable diferir, posponer y reacomodar los horarios para citas y planes: cambie el casillero de voz, coloque en su correo electrónico un contestador automático, y fije carteles (tipo post-it®) donde deje pospuesto todo lo que no debe hacer

Lección # 2: Enseñe y/o eduque a los visitantes a que respeten algunos de sus derechos más íntimos como el descanso: por ejemplo, haga saber de cualquier modo que más allá de las 9:30PM no recibe más visitas, ni personales, ni telefónicas.

Esto porque su círculo de amigos y conocidos es usualmente mucho más grande de lo que piensa y al comunicarle a algunos, ellos se encargarán de distribuir el mensaje.

Lección # 3: Si quien falleció es el padre o la madre de su cónyuge, entréguele más de su tiempo, puesto que padre o madre, hay uno solo: suspenda alguna de sus horas laborales por más duro que sea su trabajo, para acompañar a su cónyuge en esos ratos de almuerzo o comidas en las horas laborales, lo cual, definitivamente, los unirá mucho más.

Lección # 4: Escriba en una libreta los nombres de aquellas personas que le proporcionaron alimentos, le cuidaron sus hijos asi fuera por una hora, le recogieron el correo, etc.

Acumule las notas que le han escrito, en forma de telegramas, cartas o correo electrónico. Todos ellos son personas a quienes se les debe gratitud.

Las cartas recibidas se podrán seguir leyendo, como mensajes de Consuelo, durante el transcurso del año de duelo.

Lección # 5: Nunca, absolutamente nunca, discuta de ningún tema con el doliente; espere para ello, que termine la semana.

Lección # 6: Cuando visite la casa de shiva, no espere por abundancia de comida, ni tampoco visite con la finalidad de “pasar un buen rato;” enfóquese solamente en los dolientes y no en su apetito. La “sala de conferencias” que a veces se forma en la cocina, está fuera de lugar especialmente porque generalmente está cerca del área donde se encuentran los deudos y ellos merecen respeto: sólo debe haber un tema de conversación y ese es el que da el honor al alma del fallecido.

Algunos temas si podrían dialogarse en otras áreas de la vivienda como son los relacionados con los quehaceres domésticos, siempre y cuando no sean escuchados por los dolientes.

Recuerde que se debe aportar con alimentos, jugos, pastelería, galletería etc, que son más para aquellos que necesitan recuperan fuerzas físicas y morales.

Lección # 7: Asegúrese de apagar su teléfono celular Y/O su “smart-phone” durante el periodo de la visita.

Lección # 8: Su visita recomendada no debe ser menor de 10 minutos a no ser que usted sea el “presidente de la república”: Adonai le “perdonará” el tiempo de su vida que usted desvíe de sus actividades normales diarias para dicha visita.

Lección # 9: Por medio de la Shiva la tristeza de la pérdida personal es compartida con la comunidad judía.

De este modo, una pérdida personal se convierte también en una pérdida pública.

Esto permite una expresión conjunta de sentimientos en una atmósfera empática

Lección # 10: Nunca asuma que los deudos pueden asumir el control total de algo: ellos estan espacialmente desorientados: hay que ayudarlos en asunto de lavado de ropa, pasear el perro,  hacer las compras, lavar los baños, cambiarle los pañales a los bebes, etc:

Estar de luto es físicamente agotador, por lo tanto, nunca les pregunte a los deudos, ¿Necesita algo? Sino mejor pregúnteles, ¿Hay algo más que yo puedo hacer?.

Lección # 11: En el ir y venir de los visitantes, asegúrese de que alguien está presente en la organización de todas las cosas que tienen que ver con ese “hogar desordenado” de los dolientes: alguien que haga la limpieza y el orden, que recoja lo que tenga que recoger, que sea quien controle y dirija a los visitantes; que sea el líder en esta “operación de rescate”, con lo que va a ayudar al restablecimiento del orden en la “casa de shiva.”

Lección # 12: Cuando el periodo de shiva ha terminado, no esté seguro que los deudos en forma súbita e inmediata, estén listos para enfrentarse nuevamente al mundo; cuando se encuentre con ellos en la calle, trátelos gentilmente, porque ellos seguramente querrán todavía hablar de su pérdida; recuerde que regresar a la normalidad puede tomar hasta un año.

Lección # 13: Asegúrese de que el Kadish sea recitado por lo menos una vez en el día, el cual se encargará de hacer reunir los méritos necesarios que el alma del fallecido ya no es capaz de reunir: además es una afirmación pública de la fe en Adonai.

Lección # 14: Procure acostumbrarse a realizar una buena acción en la memoria del difunto.

Leyendo la Torá todos los días es un buen comienzo acompañándola por el hecho de promulgar el nombre del alma ausente, antes de comenzar.

Lección # 15: Escriba un testamento ético que el fallecido hubiera dejado atrás a sus hijos, nietos, cónyuge y amigos: podría comenzarse con escribir lo que este fallecido le hubiera dicho a sus familiares, sabiendo que nunca los volvería a ver.

Puede ser una experiencia muy poderosa.

 

Espere: Shiva y Shloshim tercera parte

Artículo terminado de redactar el 07 de Mayo de 2011 – 03 de Iyar de 5771 por el grupo editorial 321judaismo.com

 

PorMax Stroh Kaufman

Anular decretos

ANULAR DECRETOS.

Estamos por terminar la festividad de Sucot, y con ello estamos “cerrando” la última oportunidad que nos dan estos días para anular decretos. que pueden tener algún efecto negativo sobre nuestras vidas, a partir de este año 5778 de la humanidad.

¿Cómo podemos anular decretos?

Existen varios mecanismos:

El primero de ellos, y quizás “el más fácil” se relaciona con el Kadish.

Se nos ha enseñado que el responder “Amen, yehei shmei raba” (“Amen, Su Nombre se volverá grandioso”) durante el kadish, y esto con toda la voluntad y el esfuerzo posible, puede llegar a anular decretos, TODOS los decretos celestiales que se ciernen sobre nosotros.  

Así lo encontramos en el Talmud, tratado Shabat 119b.

Y la respuesta de nuestros sabios a este estatuto es, segùn la postura de Rashi, es hacerlo con todos los poderes y la fuerza que nos de la concentración.

Según el Tosefot, la forma de hacerlo es con toda nuestra fuerza física.

¿Cómo puede ser posible que se logren anular los decretos, simplemente diciendo “Amen, yehei shmei rabba”

Nuestros sabios insisten en que enfocar toda la energía y la concentración de cada uno para cada kadish no es una tarea sencilla, se requiere de mucha práctica, para lograr un equilibrio perfecto entre nuestro rezo y nuestra voluntad,  ya que lo que estamos buscando es exaltar a HaShem en cada kadish, y el enfoque que tengamos y la perspicacia con la que nos ajustemos, son las herramientas cruciales para lograrlo.

Esta respuesta, durante el kadish nos eleva a grandes alturas, y al hacerlo tenemos la capacidad de borrar todos los decretos severos.

Anular decretos…

La segunda herramienta u opción, es el arrepentimiento sincero. (Nos lo recuerda y es una de nuestras obligaciones durante Yom Kipur)

El arrepentimiento tiene un “poder extremo” escribió Rabí Papi, capaz de anular los decretos celestiales y hasta los juramentos y en el nombre de Rabí Eleazar ben Dordia se escribió que el arrepentimiento tiene poderes sin límites

En el libro Theological Dictionary of Rabbinic Judaism: Principal theological categories se describe que el acto del arrepentimiento está involucrado no sólo la actitud, sino también la intención: ya que la persona puede sustituir la arrogancia con la que se comete un acto, sino también su declaración de no volverlo a repetir;

Esta “combinación” inicia el proceso del arrepentimiento y por consiguiente de la nulificaciòn de los decretos.

En el momento en el que a la persona se le presenta la oportunidad de cometer ese acto que podríamos llamar pecado, el mismo por l cual ya inició una fase de arrepentimiento, y evita hacerlo, esto “cierra el proceso” y anula los decretos.

El poder del arrepentimiento, entonces, sobrepasa al pecado.

Como está escrito:

Shemot / Éxodo 34:7 que usa de benevolencia con miles (de generaciones); que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado (del que se arrepiente), pero que de ningún modo absolverá al inculpado que no se arrepienta); que visita (revisa) la iniquidad de los padres sobre los hijos

Notzér jésed laalafím nosé avón vafésha vejataá venaké lo yenaké poked avón avot al banim veál benei banim al shileshím veál ribeím.

Y cuando de esto se trata, es importante considerar que acto generó el arrepentimiento: si es un “mandamiento positivo o negativo”

En la Mishná (Yoma 8) encontramos que, Rabi Elazar ben Azarías responde a una pregunta, diciendo: Cuando uno ha transgredido un mandamiento positivo, y ha hecho penitencia, este es expiado antes de que él se vaya de su lugar. Si ha transgredido un mandamiento negativo, la penitencia suspende (la sentencia), y el Día de Expiación es,el que como su nombre lo indica, expía.

Está también escrito Vayickrá / Levìtico 16:30:porque en este día se hará expiación por vosotros para purificarlos; de todos vuestros pecados quedaréis puros ante el Eterno.

Ki bayóm hazé yejapér aléijem letahér etjém mikól jatotéijem lifnéi Adonai titharú.

La Mishná también trae el concepto de Hania ben Hanina, quien, al revisar lo que está escrito en Hoshea / Oseas 14:5Yo curaré su retroceso, los amaré libremente,” expresó lo siguiente: “El arrepentimiento es grande, y trae sanidad al mundo”, basándose en el concepto que, cuando uno se arrepiente, es como si nunca los hubiera cometido.

Anular decretos…

Podríamos hablar de pronto de un tercer mecanismo, que no hemos mencionado en esta revisión: Este lo mencionó alguna vez, Rabí Akiba, con las siguientes palabras:

Bienaventurados sois, oh Israel. ¿Ante quién os purificáis, y quién os limpia? Tu Padre que está en el Cielo.

Esto, porque está escrito en Yehezkel / Ezequiel 36:25 “Entonces rociaré agua limpia sobre vosotros, y seréis limpios”;

Ve zarákti aléihem máim tehorím, utehartém: Mikól tumotéijem umikól guiluléijem etahèr etjém.

Esto nos está señalando que, “el agua limpia” también nos ayudará a anular decretos y, qué mejor manera que hacerlo como está escrito:

“El Mikve (esperanza, o baño legal) de Israel es el Señor”. Por lo tanto un baño de inmersión legal purifica, y de paso anula decretos, del mismo modo como también el Santo, bendito sea, limpia y purifica a Israel.

 

Podemos entonces aplicar una frase que el Rabí Meir solía decir: “cuando un individuo se arrepiente, el mundo entero es perdonado”, entonces, hagamos todo lo que esté en nuestras manos para anular los decretos que penden sobre nosotros, aprovechando que aún estamos a tiempo…

 

Redactado para 321judaismo.com por Dr. Max Stroh Kaufman

11 de octubre de 2017 – 21 de Tishrei de 5778

PorMax Stroh Kaufman

Lo Correcto y lo Incorrecto

Lo correcto y lo incorrecto

Lo Correcto y lo Incorrecto

Isaac acababa de llegar de Beér Lahai Roi, él estaba viviendo en el sur. Se fue a orar en el campo al atardecer. . . (Bereshit 24:62-63)

Hay muchas maneras de medir el éxito de uno en la vida, pero uno de los más importante de todo, explica la Torá, es la cualidad espiritual de las generaciones uno deja atrás.

Y aunque “generaciones” puede incluso significar las obras de uno,

De hecho, Rashi menciona en parashá de la semana pasada que:

Cualquier persona que cría un hijo justo, es como si él no muere. (Rashi, Bereshit 18:19)

Una razón obvia de esto es, porque un hijo justo, llora la pérdida de su padre como corresponde, diciendo Kadish y realiza actos por mérito y desempeño digno en nombre del padre fallecido durante todos los 11 meses después de la muerte.

Esto sirve para aumentar el mérito de los padres, algo que por lo general sólo se puede hacer cuando una persona está viva. Por lo tanto, a causa del hijo, es como si el padre no murió.

Incluso después de los 11 meses se hayan cumplido, si el hijo recuerda a sus padres en los días que se recita el Yizkor, y en el día del aniversario de su fallecimiento (yahrzeit) al igual que cuando ayuna en honor del padre fallecido, y continúa esto, año tras año, sus méritos continúan y se pueden aumentar por este actuar del hijo.

Y, por supuesto, no hay mayor testimonio de la grandeza espiritual de los padres que las acciones cotidianas de su hijo…

No sólo El Todopoderoso piensa de esta manera, puesto que los seres humanos también lo hacen, a menudo atribuyen las acciones buenas o malas de un hijo, a su padre, como por ejemplo cuando alguien pregunta por un muchacho y la respuesta es, “El es hijo de fulano de tal”.

Lo más interesante es que, en muchas familias, hay mucha diversidad. Dentro de una misma familia puede haber hijos justos, y los que no lo son.

Una familia puede tener tanto  “ovejas negras” al igual que buenos hijos, y esto no siempre es obvio ni para la gente, ni para los padres.

Ser una persona justa se convierte en un concepto relativo, por lo que hay que disponer de muchos elementos para tener en cuenta al juzgar la grandeza espiritual de otro individuo.

Recordamos entonces que, en el judaísmo, la recompensa es una función del esfuerzo, y no de su resultado (Pirkei Avot 5:22), porque como dice el Talmud, los resultados están siempre dependientes de las decisiones celestiales, excepto para aquellos quienes se dedican con esfuerzo, para conseguir metas (Brajot 34b).

Algunas personas crecen con poca o ninguna preocupación acerca del dinero: para ellos hacer una donación equivalente a unos miles de dólares puede ser algo muy fácil de hacer…

Hay otros a los cuales sus gastos han estado muy ajustados a sus limitados ingresos, para los cuales unas pocas monedas de caridad, puede ser muy significativo y muy difícil de realizar: sin embargo, cuando ellos dan tzedaká, ¿cuál de los dos actos de caridad es más resaltado por las personas?

Y ¿Cuál de los dos actos de caridad recibe mayor atención por parte del Todopoderoso?
Y, ¿qué tal si hablamos de un estudiante X que para mantener sus calificaciones en niveles de excelencia tiene que hacer muy poco esfuerzo para lograrlo mientras que en estudiante Y, dedica mucho tiempo con el mismo objetivo porque le cuesta trabajo incluso recordar el material recientemente estudiado?

¿Cuál de los dos estudiantes se ve más favorecido por el sistema? ¿Cuál de los dos va a ser más apreciado por el Todopoderoso?

Entonces, ¿que significa educar correctamente a un hijo?

Si el talento, que usualmente brinda el Todopoderoso, difiere de una persona a otra, como lo hacen las circunstancias en las que cada ser humano nace, entonces, ¿qué tanta opción tiene un padre promedio para que sus hijos sean correctos en su actuar?

Porque nos gustaría educar a nuestros hijos para que sea felices y ello los lleve a ser adultos felices y esto les aumente las probabilidades de ser ciudadanos correctos, y, para ello, hay muchas cosas que están en contra nuestra y que pueden estar fuera de nuestro control.

Y, sin embargo, vemos, buena gente, como Jizkiá HaMélej, que venía de padres malos y gente mala, y aquellos como Menashe, su hijo, que descendía de padres rectos.

Las personas felices han surgido de hogares infelices mientras que las personas miserables han salido de hogares aparentemente felices. ¿Son estas simples excepciones a la regla, o son la regla en sí?
La historia de Menashe, curiosa e interesantemente, tiene un final feliz. Después de desandar lo que su padre había recorrido, se dedicó a la adoración de ídolos por un periodo de 33 años…

Menashe retornó al camino mediante la Teshuvá, y dedicó los últimos 7 años de su vida al reinado, haciendo las cosas de una manera correcta.

Uno podría decir que es muy poco o que es muy tarde, pero ciertamente es mejor poco bien hecho que nada.
¿Por qué lo hizo?

¿Cómo puede alguien ser tan malo, y luego llegar a ser tan justo?

¿Fue algo que comió para el desayuno, o algo que recibió de su padre mientras crecía?

un algo que no fue lo suficientemente fuerte como para que impedir que fuera malo, pero a la vez lo suficientemente fuerte como para impedir que permaneciera  siendo malo por el resto de su vida?

El Talmud nos cuenta por lo menos, tres historias de personas que, en el último minuto de la vida, cambiaron todo para el bien.

Y, cada vez que esto sucedía, el Talmud concluye diciendo (más o menos): Hay quienes adquieren, su parte en el mundo venidero, después de una vida entera, y hay otros que la adquieren en un solo momento (Avodá Zará 10b, 17a, 18a).

¡En un solo momento!

¿En nombre de qué es el mérito?

¿Por qué algunos hacen teshuvá, aun en el último momento, y algunos van a la tumba con una sonrisa malévola en el rostro?

El ejemplo de esto se puede ver de otra manera: por ejemplo, un padre lucha con su hijo para enseñarlo a ser alguien con un futuro promisorio, pero constantemente se niega a ello;

Con el tiempo este hijo crece, consigue un trabajo, y un día, alguien le dice: “¡Debes estar muy orgulloso de tu hijo!”
El padre, confundido, pregunta: “¿Qué hijo?”

Quizás, pensando que lo había confundido con otra persona, o quizás otro hijo, que él sabía que se comportaba mejor.

Pero, cuando la persona le mencionó su nombre de los compañeros de trabajo, y comenzó a contar algunas historias de su conducta, y su sacrificio por los demás. ”

¿Estás seguro de que estamos hablando de la misma persona?”, Pregunta nuevamente el padre, incrédulo.
Después de que esa persona le hizo una breve descripción de su hijo, se dio cuenta que era cierto lo que le estaba hablando sobre su hijo, y  lo equivocado que había estado sobre él.

Agradeció entonces a aquella persona por el cumplido, y entendió… se dió cuenta que aquel hijo, con quien había tenido tantos roces, ahora podia estar orgulloso de él, y lloró por todas las veces que lo había juzgado erróneamente.

Al final de cada día, el mejor regalo que podemos dar a nuestros hijos, es un sentido preciso del mal -y- el bien.

Esta escrito “dar” en lugar de “enseñar”, porque la enseñanza es sólo una etapa.

Los niños pueden ver todo tipo de cosas que se dan localmente, en el hogar y fuera de él: algunas buenas y otras no tan buenas, pero si ven a una familia fundada en verdades y comprometidas con ellas, ello se “pone bajo su piel”. Se convierte en parte de su conciencia, y que afectará a la forma de mirar la realidad que el resto de sus vidas.

Se convertirá en su núcleo, y no importa lo que hagan en la vida, con el tiempo saldrá a la superficie y los convertirá en mejores personas, si no lo son ya.
¡Qué tan grandes lleguen a ser nuestros hijos, o cuánto éxito logren en su vida puede depender de muchos factores que, como hemos dicho, están por lo general fuera de nuestro control!

Pero ¿Qué pasa con su sentido y su concepción del bien y del mal?

Lo que ellos reciben de nosotros, desde el hogar en el que crecen, sean ricos o pobres, tengan una vida cómoda o con sufrimiento, lo que ellos tienen, es ver cómo sus padres les enseñan a lidiar con la realidad y las oportunidades  que hay en la vida.

Esto puede hacer que un niño sea justo desde el principio, o por lo menos, les da la oportunidad de avanzar en esa dirección, y es sólo el Todopoderoso quien puede juzgar, a la hora de determinar quién es verdaderamente justo, y cuán justo es.

Quiera el Todopoderoso que este Rosh HaShana nos traiga la conciencia apropiada para crear los mecanismos que permitan conducir a nuestros hijos por el sendero de lo que es correcto, para que cuando ellos crezcan, no sólo hagan lo mismo con sus hijos, sino que nos de a nosotros, como padres, la satisfacción de haber hecho, lo correcto.

23 de septiembre de 2014  – 29 de Elul de 5774.