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PorMax Stroh Kaufman

El mes de Kislev: noveno o tercer mes del año judío

El Mes de Kislev

 

El mes de Kislev, es el noveno mes según el orden asignado por el Eterno, de los meses  del año, posterior a la salida de los hijos de Israel, de la esclavitud en Egipto.

También corresponde al tercer mes del año, de acuerdo con la creación del universo, y la aparición de Adam

Es un mes que no cuenta con cantidad de días fijos: puede tener 29 o 30 según la necesidad.

En la Torá cuenta con los dos nombres: mes noveno y Kislev. Este último según el siguiente versículo  “El año cuarto del rey Darío, la palabra de Adonai fue dirigida a Zacarías, el día cuatro del noveno mes, el mes de Kislev”

El nombre de Kislev proviene de la antigua Babilonia, tomado del idioma acadio, y de aquí fueron adoptados por los judíos allí desterrados entre los años 586 al. 536 AEC.

El noveno mes, o Kislev, es uno de los meses más lluviosos del año en la Tierra de Israel: Lo describe la Torá en Ezra / Esdras con las siguientes palabras:

“Todos los hombres de Yehudá y de Benyamín se reunieron, pues, en Jerusalém en el plazo de tres días: era el día veinte del mes noveno; todo el pueblo se situó en la plaza de la Casa de Adonai, temblando, debido al caso, y también porque llovía a cántaros”

Y cuando no hay lluvia, los jueces decretan 3 días de ayuno (Mishna taanit)

 

Acontecimientos históricos en el Mes de Kislev:

5- Fue en el año de 1948 (5709) cuando se abrió lo que se conoció con el nombre de la “Ruta Heroica” a la capital sitiada Jerusalém

6- Falleció David Ben Gurión, el primer Primer Ministro y Ministro de Defensa del Estado de Israel (5734-1973)

12- Se completó la compilación del Talmud Babilónico.

14-comienza el 16 de diciembre de 1948, el primer plan de la operación “Alfombra mágica”, que consistía en transportar judíos yemenitas a Israel.

19- El Rosh Hashaná (“año nuevo”) del jasidismo, que marca la liberación del rabino Schneur Zalman de Liadi y el posterior florecimiento del jasidismo

21-Reuben, el primer hijo del Patriarca Yaakov, fue circuncidado ese día.  Al año siguiente, en la misma fecha, nació su hermano Shimón.

22- El gobierno israelí declara a Jerusalém capital del Estado y sede de las instituciones gubernamentales (5710-1949).

23- Rodolfo de Oron, alguacil de Lausana, envió una carta al alcalde de Estrasburgo informándole que los judíos de Lausana habían “confesado” bajo tortura que habían envenenado todos los pozos del valle del Rin. Esto resultó en que las masas persiguieron y mataron a decenas de miles de judíos en toda Europa.

24-Todos los judíos de Nuremberg fueron asesinados y quemados durante la Peste Negra en el año 5110 (1350). Como en muchas otras ciudades Europeas, los habitantes enloquecidos y coléricos, culparon a los judíos de la peste bubónica.

24- Ocurrió la inauguración del Segundo Templo (Hageo / Hagui 2:18).

25-Ocurrió el milagro de Janucá, en el año 3597, (163 antes de la era común)

27- Finalizan los cuarenta días de lluvia durante el Mabul o diluvio;

28- Se funda la Histadrut – Confederación General de los Trabajadores Hebreos en Eretz Israel (5681-1920).

Algo más acerca del mes de Kislev

 

Nos enseñan nuestros sabios que, hay un comentario significativo sobre el nombre de Kislev, realizado por el Rabino Tzadok HaCohen, quien basándose  en lo escrito en el libro de Iyob / Job 31:24 donde aparece la palabra Kisli  que traduce “mi confianza”, ello se traslada a Kislev para darle a este mes un significado de Confianza, Protección, Fortaleza.

 

Esto también es reforzado por las palabras de Rashi quien da a entender que la misma palabra y su raíz significa Anhelo, Grandes Esperanzas.

 

Siendo así, que Kislev sea un mes para el restablecimiento de nuestra confianza, no sólo en nosotros mismos, sino también en la protección y fortaleza que el Eterno, HaKadosh Baruj Hu, nos da a cada uno de nosotros.

 

22 de noviembre de 2017 – 04 de Kislev de 5778

PorMax Stroh Kaufman

Januca, Tradición que ilumina la vida

La fiesta de Januca:

Una tradición que ilumina la vida

 

Mientras en algunos continentes diciembre marca la mitad del año laboral, para otros, en otras latitudes, corresponde al fin de año y al momento cuando se hacen necesarios las celebraciones, el descanso y las distracciones. En estos países la gente se llena de calor y se cubre con color. Es entonces que cada uno necesite desenchufarse de las tareas, a veces alienantes, y aprenda o empiece a disfrutar con los seres a los que ama, y con quienes hacemos todo el esfuerzo de remar contra las adversidades de la cotidianeidad. Es ahí donde las tradiciones religiosas se tornan significativas. Diciembre es Navidad para los cristianos, Januca para los judíos.

En la tradición hebrea, Januca aparece, generalmente, en el mismo diciembre —mes de Kislev en el calendario judío— como un páramo que intenta iluminar la vida, que es lo más bello que poseemos.
¿Qué se festeja en Januca? En el siglo II antes de la era común, la tierra de Israel era una provincia del imperio griego, dividida y gobernada por los sucesores de Alejandro Magno. Fue en ese mismo momento que el emperador de turno decidió unificar a los súbditos de las distintas provincias mediante la prohibición de religiones locales y la obligación de adorar a los dioses griegos. Mientras la mayoría de los pueblos se sometieron al edicto, solo resistieron los judíos, librando una eficaz guerra hasta que los conquistadores cedieron, otorgándoles la libertad religiosa. El Sagrado Templo de Jerusalén, que se había convertido en un santuario griego, fue consagrado nuevamente a los oficios judíos encendiéndose dentro de ella una llama permanente.

La festividad de Januca dura ocho días y su símbolo esencial es la luz, a través del encendido individual, en cada hogar judío, de luminarias en un candelabro de 8 brazos llamado “Janukiá”. La ley judía enuncia que “luz, individuo y familia” es todo lo requerido para la celebración.
A simple vista, la observancia de Januca contempla dos niveles diferentes y aparentemente contradictorios: lo individual y lo familiar. Por eso la tradición enseña que cada individuo debe ser el producto de la familiaridad, lo que de manera profunda significa que no somos, si no representamos a nuestra familia. La familia no es sólo el conjunto de individualidades que comparten un mismo techo, sino una búsqueda del compartir aquello que tierna y únicamente puede madurar con el otro alrededor del amor. Si nuestro entorno se caracteriza por la frialdad y el egoísmo, vamos a ser la representación de ello. Pero creemos que la familia es todo lo opuesto: calidez y belleza sublime que brinda la luz.
En este sentido es tan significativa esta festividad, que la ley judía no requiere celebrarla con comidas fastuosas, ni grandes festejos. Todo lo que nos pide es que, cada noche, al regreso de la tarea cotidiana, nos reunamos con los seres que amamos, encendamos las luminarias y entonemos melodías. Luz y melodía son símbolos del espíritu y de la energía que puede emanar del entorno que nosotros mismos debemos iluminar. Quiera Dios, en un mundo tan oscuro, que en este diciembre – kislev todos en el mundo podamos encontrar luz de diálogo, de comprensión y de amor.

02 de Noviembre de 2014

Extraído y adaptado de:http://www.clarin.com/diario/2006/12/13/deportes/m-01326789.htm