Tag Archive Kli Yakar

PorMax Stroh Kaufman

Miedo al cambio

MIEDO AL CAMBIO

Espías de la parasha Shelaj Leja

Bamidbar 13:1-3

Y habló el Eterno a Moshé, diciendo:

Envía para ti hombres para que exploren la tierra de Canaán, que he de dar a los hijos de Israel; un hombre por cada tribu de sus padres enviarás, siendo cada uno príncipe entre ellos.

Y los envió Moshé desde el desierto de Parán, por mandamiento del Eterno; todos ellos eran hombres (principales), cabezas de los hijos de Israel.

Y el final de la historia lo conocemos también

Únicamente Yehoshúa y Kalev no cayeron presa de la conspiración de la Tierra Prometida.

Como está escrito:

Ciertamente no entraréis en la tierra respecto a la cual alcé mi mano, en señal de juramento, para habitar en ella, salvo Kalev, hijo de Yefunné y Yehosúa, hijo de Nun.

Aquellos hombres que infamaron a la tierra, murieron de plaga ante el Eterno.

Más Yehosúa,, hijo de Nun, y Kalev, hijo de Yefunné, quedaron con vida. de entre aquellos hombres que fueron a explorar la tierra.

Pregunta:

¿Por qué tenía que escoger hombres?

El Kli Yakar explicó, en pocas palabras:

Los hombres desean retornar a Egipto pero las mujeres desean tomar la tierra por herencia… por ello (su rebeldía) los hombres “fueron obligados a bajar a espiar”

¿Por qué los principales?

Porque se suele aducir que los principales (jefes, comandantes o líderes) son los más aptos o más valientes para este tipo de misiones

¿Por qué, a pesar de la promesa, tenían que enviar espías (meraglim)?

Por el miedo, la falta de confianza y por no querer abandonar la “zona de confort”

Habían dicho:

Deuteronomio / Devarim 1:22

Pero todos ustedes vinieron a decirme:

“Enviemos antes algunos de los nuestros para que exploren la tierra y nos traigan un informe de la ruta que debemos seguir y de las ciudades en las que podremos entrar.”

El miedo al cambio es algo que todos podemos llegar a experimentar, pero que no por eso, debemos dejar que dirija nuestra vida. Nosotros podemos tener el control.

Y  la respuesta fue…

“Es tierra de gigantes, tierra que traga a sus moradores”… etc.

Es decir, dudaron

Tuvieron miedo… miedo al cambio

Y los líderes que había entre ellos, trajeron palabras de desánimo influyendo e impactando muchísimo en las personas que los estaban escuchando.

Si: hubo miedo al cambio y gran resistencia

Lo que generó otra respuesta conocida…

Todos ustedes morirán en el desierto… con excepción de Yehoshúa y Kalev.

Los cambios son inevitables en nuestras vidas. Siempre habrá cambios.

El cambio nos da miedo, porque, generalmente NO sabemos cómo manejar situaciones nuevas o diferentes.

El miedo al cambio es esa sensación de inseguridad, nerviosismo hacia todo lo desconocido, anticipando todas las posibles consecuencias negativas.

También el cambio nos preocupa porque aunque podamos reconocer nuestros miedos o preocupaciones generalmente no buscamos los mecanismos para analizarlos y descartarlos o para resolverlos.

Perder el miedo al cambio implica sustituir el pensamiento centrado en el “esfuerzo” por el pensamiento centrado en “beneficio/ventaja”.

¿Algo más?

El pueblo en general estaba acostumbrado “a tenerlo todo” sólo con quejarse, por lo cual, como enseñan nuestros rabinos:

La posibilidad de tener que hacer las cosas por sus propios medios en lugar de recibirlo directamente de manos del Eterno, los hizo pensar, tener miedo al cambio y dudar ante la posibilidad de recibir la tierra prometida.

No hubo en ellos este proceso de sustitución y perdieron el derecho a ingresar a la tierra de Canaán

Yehoshua y Kalev tuvieron la perspectiva de que todo es posible.

Mientras los diez meraglim miraron a Israel bajo la lupa de la conveniencia, Kalev  y Yehoshuá lo miraron bajo la lupa de la pertenencia.

Está escrito:

Mas a mi siervo Kalev, porque hubo otro espíritu en él y perseveró en seguirme,

Yo le introduciré en la tierra a donde entró, y su descendencia desterrara a sus habitantes.

Kalev había entonces anticipado que esa Tierra podía tener defectos y problemas, pero tenía algo que ninguna otra tierra tenía: era propia.

Era la tierra que HaShem les había prometido, desde tiempos remotos.

Entonces, la principal diferencia entre los que consiguen lo que quieren o al menos lo intentan, y los que no hacen nada, es la forma tan distinta que ambos tienen de ver las cosas.

Además, saben tomar decisiones.

Están dispuestos a asumir riesgos y renunciar conscientemente a los beneficios que nos enganchan a comportamientos indeseados.

También son capaces de prosperar en contextos no previstos.

Perder el miedo al cambio, nos deja entender los beneficios del cambio, y analizar que lo que perdemos si no cambiamos.

Así lo entendieron Yehoshua y Kalev.

Que así sea con cada uno de nosotros y también veremos grandes diferencias.

 

Redactado, recopilado, resumido y/o creado para 321judaismo.com por Dr Max Stroh Kaufman 01 de junio de 2018 –