Tag Archive Leyenda Jasídica

PorMax Stroh Kaufman

Yishuv haDaat – Claridad de la mente

Yishuv haDaat – Claridad de la mente

Muchas veces nos ofuscamos ante las situaciones que la vida diaria nos ofrece. A veces, no vemos soluciones y en ocasiones, las soluciones nos pueden traer más dificultades; todos nos hemos visto expuesto a ello, pero hay muchos métodos para aliviar los problemas: uno de ellos es Claridad de la Mente (Yishuv haDaat).

Revisemos esta leyenda jasídica, para explicar este concepto:

Un antiguo alumno de la Yeshiva Tchebiner envió a su hijo a aprender en Tchebin.

Quería que su hijo aprovechara bien su tiempo de estudio, pero como sabía que no iba a ser una labor fácil, le pidió a su antiguo maestro, el Rabino Avraham Genichovsky, que hablara con su hijo para alentarlo a estudiar la Torá diligentemente.

El rabino se dirigió al muchacho y  le planteó la siguiente opción:

Había un rey dando un paseo en el bosque cerca de su palacio, junto con su ayudante y tres ministros.

El rey se puso muy sediento, y el ayudante fue inmediatamente a buscar agua.

El ayudante regresó al palacio, llenó una gran taza de cristal con agua, la colocó en una bandeja con tachones de diamantes y se dirigió al bosque.

Mientras corría por el bosque, tropezó, el agua se derramó y la bandeja cayó en un pozo. El asistente rápidamente regresó para traer otra taza de agua.

Después de que el rey sació su sed y agradeció a su ayudante por su diligencia, buscó el consejo de sus ministros.

¿Qué se puede hacer para recuperar la preciosa bandeja del pozo? El pozo era estrecho, por lo que escalar por dentro no era una opción.

El primer ministro dijo: “Podemos ensanchar el pozo y luego subir y sacar la bandeja”.

El segundo consejero no estuvo de acuerdo.

Él dijo: “Podemos romper la bandeja mientras excavamos. También es posible que la bandeja caiga más profundamente en el hoyo.

Sugiero que cavaremos otro hoyo, al lado de él. Luego podemos atravesar la madriguera y llegar a la bandeja …”

El tercer consejero dijo: “Es una empresa costosa, sin mencionar que lleva mucho tiempo. Recomiendo verter agua en el pozo. La bandeja flotará, y luego podemos sacarla fácilmente”.

El rabino le explicó al joven que todo el mundo sufre de algo en este mundo.

Es imposible atravesar este mundo sin problemas.

Existen métodos que ayudan a superar las tensiones de la vida y a lograr la tranquilidad. Pero a menudo, estas técnicas pueden causar más problemas que beneficios.

E incluso cuando los intentos sí funcionan, el esfuerzo es tremendo.

Pero hay una forma de solucionar esto; es aprendiendo Torá.

La Torá se compara con el agua.

Cuando uno está inmerso en la Torá, nada le molestará.

Uno puede pasar todas las pruebas, ileso, ya que estará inmerso en el estudio gozoso de la Torá, que le ayudará a obtener esa claridad de mente (Yishuv haDaat) que se necesita para superar los problemas de la vida.

PorMax Stroh Kaufman

El llanto de un rabino – relato del Talmud

El llanto de un rabino – relato del Talmud

Sucedió un día, cuando el rabino Yojanan Ben Zakai enfermó, todos sus alumnos, sin excepción, se apuraron en visitarlo.

Cuando él los vió, comenzó a llorar: el llanto del rabino fue un llanto de inicio repentino. Llanto agudo, penetrante y prolongado

Maestro, Rabeinu, Moreinu, Luz de Israel,Poderoso martillo, Pilar derecho, ¿Por qué lloras? ¿Por qué de esta manera?

El, pausadamente les contestó:

Si me estuvieran conduciendo hacia un juicio donde me voy a enfrentar con un rey de carne y sangre, que está hoy aquí, entre nosotros, y mañana en la tumba, en el caso que él se enojara conmigo, se que su enojo no será eterno…

Por otro lado, si él me condenara a prisión, igualmente ella no sería una prisión eterna, aunque mi castigo fuera de cadena perpetua…

Si por el contrario este rey me condenara a la muerte, esta pena no sería una muerte eterna…

Ya que yo, de alguna manera, podría apaciguarlo con palabras, convencerlo e incluso, si fuera posible, hasta sobornarlo con dinero y aún así… yo lloraría.

Y ahora que ustedes ven, que me están llevando ante el Rey de Reyes, ante el Santo de todos los Santos, El Eterno, El Todopoderoso, el que vive y perdura por siempre jamás, quien si se enojara conmigo, su enojo sería eterno, si me condujera a prisión, esta prisión sería para toda la eternidad, y si me llevara a la muerte, dicha muerte también sería eterna, aunque le demuestre como han sido todos mis actos y mis palabras y con ellos no pueda apaciguarlos; para con el cual no existen tesoros en el mundo con que poder sobornarlo ya que el es el dueño del oro y la plata, y gracias a ello seré conducido por una de las dos sendas que no conozco y no se por cual iré, sea la del Gan Eden o la del Gehinom, ¿Por qué no debería llorar?

Sus alumnos, temerosos, apesadumbrados por estas palabras le dijeron:

Maestro: ¡Bendícenos!

El rabino les contestó:

¡Sea la voluntad de HaShem, que sobre ustedes, esté siempre el temor del cielo, del mismo modo como los acompaña el temor de la carne y la sangre!

¡Que el temor del cielo sea igual al temor que ustedes tienen a los hombres!

¿Esa es toda la bendición?

¿No es acaso una bendición incompleta? Exclamaron sus discípulos, consternados.

Y el rabino les contestó:

¡Les deseo que ustedes alcancen el nivel que les estoy indicando en mi bendición!

¡Recuerden que cuando una persona falla, se equivoca o transgrede en privado, lo primero que murmura o piensa es: “ojalá nadie me vea”!

Y diciendo esas palabras el rabino continuó con sus instrucciones:

¡Aparten los utensilios de la casa, por la impureza que afecta a todo lo que se encuentra en ella, cuando hay un muerto!

Además,¡Preparen un asiento, un lugar especial, porque Jizkiahu, el Rey de Yehuda, ha llegado aquí para escoltarme!

22 de enero de 2018

 

 

PorMax Stroh Kaufman

Paga tus deudas… Poder de la Teshuva

Paga tus deudas… Poder de la Teshuva

Leyenda jasídica

Se cuenta que el Rabino Iehoshua Milner  era una persona que vivía del fruto que le producía el molino que poseía en las afueras de Jerusalém en el siglo 19. El gigante molino se movía por el firme y paciente andar de un caballo que pasaba sus días caminando continuamente en círculo.

El Rabino Iehoshua, sin embargo, nunca era visto en el molino. Era un hombre devoto y erudito, y dejaba que todo el trabajo del molino fuera dirigido por su gerente, el también Rabino Shmuel. Esto le permitía consagrar todo su tiempo al estudio de la Torá.

Cuando Shmuel, el gerente, falleció, fue contratado otro hombre para vigilar el funcionamiento del molino. Este nuevo gerente decidió mejorar el rendimiento del molino reemplazando el lento y viejo caballo por un nuevo animal, muchísimo más fuerte que los otros caballos que habían trabajado allí.

El nuevo caballo logró realizar el trabajo más rápidamente que el anterior, y se hizo conocido como “el caballo maravilloso”.

Pronto este magnífico ejemplar se hizo famoso, y vinieron postores de cerca y lejos para comprar el fabuloso animal.

El Rabino Iehoshua, sin embargo, no deseaba venderlo y se negaba a todas las ofertas. Pero no importaba cuántas veces dijera “no” y a cuántas personas desairó; las ofertas continuaban viniendo.

Finalmente, el rabino Iehoshua se cansó de las incesantes interrupciones a su estudio de Torá.

Así que puso un precio para “el caballo maravilloso” de 25 Napoleones- una suma que podía mantener a una familia durante dos años.

¡Ciertamente, nadie sería tan insensato para hacer una oferta como esa! El rabino, sin embargo, desestimó la tenacidad de sus compradores. En algún momento, un comerciante propuso la suma, y el trato se cerró.

La noche antes de la venta, el rabino Iehoshua no podía dormir. Trató y dio vueltas en su cama hasta que finalmente, en medio de la noche, se vistió y dejó la casa, diciéndole a su familia que volvería pronto.

Los empleados se asustaron al ver al dueño, llegar al molino.

Si nunca visitaba el molino durante el día, ¿qué estaba haciendo allí en medio de la noche? El rabino Iehoshua caminó directamente al caballo mientras todos lo miraban.

Se detuvo al lado y susurró unas palabras en la oreja del poderoso animal. Inmediatamente, el caballo cayó muerto en el lugar. El rabino Iehoshua no dijo nada y volvió a su casa.

Al día siguiente las noticias corrieron rápidamente. “El caballo maravilloso” había muerto la noche anterior, y sin una razón clara.

Reb Iehoshua llamó a su familia y relató la asombrosa historia.

“Anoche no podía dormir durante horas, y cuando por fin lo logré, tuve un sueño muy extraño.

En él, mi empleado anterior, Shmuel, aparecía ante mí y decía: “Debo confesarme. No fui el gerente estupendo que usted piensa.

Le robé a lo largo de los años que trabajé en el molino.

Cuando morí y estuve ante la Corte Celestial, se me informó que la única manera en que podría expiar mi terrible pecado contra el hombre y Di-s era volver a la tierra en forma del caballo del molino, para que pudiera rembolsar mi deuda.

Me dieron un cuerpo especialmente fuerte para poder trabajar excepcionalmente. Durante meses me esforcé, redimiendo lo que le robé a través de los años.

“Pero parece que hice demasiado bien mi trabajo, porque me hice famoso por mi fuerza y vitalidad. Cuando oí que usted estaba planeando venderme, me horroricé.

No podría expiar mis pecados a menos que trabajara para usted en su molino. Si usted me vendía, tendría que volver una vez más a la tierra, para reparar mis fechorías.

No podía soportar la idea de regresar nuevamente, por lo que le pido, por favor, perdóneme por lo que le hice”.

“Cuando oí su súplica, salté de la cama y corrí inmediatamente al molino.

Me acerqué al caballo y le dije que lo perdonaba con todo mi corazón, y que él ya no me debía un solo centavo.

Cuando oyó mis palabras, expiró, porque había cumplido su propósito aquí en la tierra. Ahora, el pobre Shmuel encontrará la paz en el mundo venidero…”

Paga tus deudas… mientras observas el poder de la Teshuvá.

Recopilado para 321judaismo.com

Fuentes varias. Leyendas Jasídicas. Charlas en Yeshivot.

21 de Octubre de 2017