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PorMax Stroh Kaufman

Descender a Mitzraim

DESCENDER A MITZRAIM

 

En la parasha Vayigash vemos como después de la revelación de la identidad de Yosef a sus hermanos, todos acuerdan “descender a Mitzraim (Egipto)” porque había una promesa a Yaakov que decía:

46:3 Y dijo: Yo soy Adonai, el Elohim de tu padre; no temas descender a Egipto, porque allí haré de ti una nación grande

Vayomer anojí haEl Elohéi abija al tirá merdá Mitzraimá ki legoi gadol asimjá sham.

La palabra Mitzraim se asocia con:

  • El país de los faraones para los antiguos Asirios  o ‘Musri’ (m-Usri).”
  • Para el antiguo Árabe,  M-asr, los seguidores de Asar
  • El sitio donde viven los descendientes del Rey Horus, un antiguo reino construido por Memfis
  • En el judaísmo, Mitzraim se ha conectado con la palabra meitzar (????), que significa “estrecho del mar”, posiblemente aludiendo a estrechos golfos desde ambos lados de la península del Sinaí.
  • También puede significar “límites, límites, restricciones” o “lugar estrecho”.
  • De igual manera se asocia con “penurias”

 

La primera razón que nos cuenta la del por qué había que descender a Mitzraim, era porque allí había comida, que en otras regiones vecinas no había por escasez

La segunda razón es, un poco romántica, porque Yaakov se entera que su hijo Yosef está vivo y “quiere volver a verlo antes de fallecer”

 

¿Pero por qué descender?

Aquí podemos hablar de dos razones básicas

Una de ellas, porque, geográficamente hablando, Mitzraim eran tierras bajas, aptas para la agricultura y la ganadería, con la garantía de un río (El Nilo) el cual garantizaba el suministro de agua, básico para la supervivencia de los animales y del ser humano, muy independiente de sus ciclos de inundaciones.

 

El segundo, es más desde el punto de vista espiritual:  Yaakov, sus mujere, sus hijos y sus animales se trasladan a una tierra que a pesar de la sequía y la escasez circundante, ofrece comodidades y riquezas que no tiene en el momento Canaán (Comparable la situación de muchos emigrantes que llegan a los Estados Unidos por la perspectiva de una vida mejor).

 

Yaakov también se ve en la necesidad de descender a Mitzraim por la promesa que le hizo Hashem, ya anotada, de transformarlo en una nación grande

 

Poco a poco vemos en el relato de la Torá cómo efectivamente los descendientes de Israel se transforman en una nación poderosa, a la cual los egipcios temen que se puedan unir con sus enemigos y acabar con ellos.

 

Empiezan entonces las “penurias”, los “límites”, las “restricciones”, y “las estrecheces” ya conocidas por nosotros y evidenciadas en la esclavitud, hasta que llega Moshe, a solicitar al faraón ¡Deja salir a mi pueblo!

La esclavitud por si sola, puede ser buena ya que ofrece una cierta libertad que puede ser atractiva: la persona se libera de muchas responsabilidades hacia sí misma y hacia los demás, porque permanece en un estatus quo en el que no tiene que establecer metas objetivos ni propósitos, ni tiene la necesidad de descubrir cómo llegar a ellos o pensar más allá del momento.

Es la naturaleza humana la que le permite permanecer en situaciones de “estabilidad”  a pesar de muchas circunstancias. del status quo.

El peligro es que a menudo en esas situaciones uno ni siquiera sabe que está sumido en una situación negativa, uno que no se da cuenta hasta que es demasiado tarde.

Es allí cuando en nuestra historia, llega Moshé.

 

Utilizando una analogía y con las palabras de Baal Shem Tov, quien dijo que un alma, además de guardar la Torá y las mitzvot, puede descender a este mundo y vivir por 70 u 80 años solo para hacer un favor a otro en el plano material o espiritual, el pueblo de Israel descendió, en 49 niveles espirituales al llegar a Mitzraim (Egipto), con el fin de cumplir un propósito,

¿Cómo sabe una persona o un alma su propio propósito específico?

¿Cómo sabe uno qué favor es el propósito del descenso de su alma?

¿Cómo sabía Israel cuál era el propósito de ese descenso?

 

La respuesta es que todo sucede por decreto de la Divina Providencia

Del mismo modo que, la Voluntad del Creador decide que alma debe descender al mundo físico, y quedar confinada dentro de un cuerpo, también físico y  allí permanecer unida a dicho cuerpo durante un tiempo específico, en un estado que es diametralmente opuesto a su naturaleza espiritual, así descendió Israel a Mitzraim, para cumplir el propósito de purificarse y transformarse, como dice la Torá, en Nación de Sacerdotes, o Luz de las Naciones.

 

Cuando el alma cumple esta misión, todo el dolor y el sufrimiento transitorios relacionados con el descenso, llega entonces la recompensa que dicha alma tiene para disfrutar, a partir de ese momento..

 

Asi como ciertamente un alma es enviada desde Arriba, así el pueblo de Israel fue “desde arriba” a los terrenos bajos de Egipto, con el propósito de cumplir con una misión Divina que fue la de purificarse en su cuerpo físico, para que pudiera no sólo recibir la Torá, sino para que construyera el Mishkan o la residencia terrenal del Eterno en su travesía por el desierto sino que también recibiera la bendición divina de transformarse en Nación de Sacerdotes o Luz de las Naciones como un solo ente y que individualmente, cada judío aceptara que su cuerpo también es un lugar donde mora El Eterno.   

 

En el momento entonces, nos falta, como pueblo, completar ese proceso de transformación, completar la “elevación”, es decir salir del descenso del Mitzraim espiritual, en espera de la pronta llegada del Mashíaj.

 

Dicen los “coach empresariales” : el asumir, día tras día los retos en busca del objetivo final, es el único camino para lograrlo, sin preocuparse de cuando será, porque esa dedicación, hará que llegue esa meta

 

Que podamos entonces llegar a esa meta, y que sea pronto, en nuestros días.

 

24 de diciembre de 2017 – 06 de tevet de 5778

 

Redactado para 321judaismo.com por Dr. Max Stroh Kaufman

PorMax Stroh Kaufman

Profeta Eliyahu

Quieres ver al Profeta Elías (Eliyahu HaNaví)

 

Un discípulo del Baal Shem Tov, un distinguido jasid, había escuchado decir que ciertos místicos y cabalistas tuvieron el privilegio de ver a Eliyáhu hanaví, al profeta Elías.

Le habían dicho que haciendo ciertos ejercicios espirituales podría llegar a verlo realmente.

Por lo tanto se fue a ver a su Rebe el Baal Shem Tov, para pedirle que posibilitara el encuentro con el profeta.

El Baal Shem Tov trato de disuadirlo pero por muchos meses el jasid siguió con su petición de ver al profeta Elías.

Finalmente unos días antes de Pésaj, el Baal Shem Tov le dijo que le permitiría ver a Eliyáhu HaNaví pero con la condición que siguiera todas sus instrucciones sin desviarse de ellas en lo más mínimo. El jasid aceptó.

“De acuerdo” dijo el Baal Shem Tov, “si quieres ver al profeta tienes que hacer lo siguiente: Consigue nueve cajas y llénalas de gran cantidad de comida: pescado, carne, matzá, vino etc.

Luego el día anterior a Pesaj viajarás a tal pueblo y en las afueras antes de llegar al bosque verás una casa destartalada.

Poco antes del comienzo de Pésaj, tocarás la puerta y preguntarás si puedes pasar la fiesta allí”.

El hombre emocionado hizo exactamente lo que le había señalado su maestro.

Cuando tocó la puerta, le abrió una mujer que le respondió:

“Como podría recibirte si no tengo nada de comida en la casa, somos una familia muy pobre” dijo llorando “Yo traigo unas cajas con comida” contestó “tengo suficiente comida para todos”.

Entró, los niños cargaron las cajas saltando con gran alegría, los pobres, nunca habían visto tanta comida en toda su vida. Fueron los niños más felices del universo.

David estuvo allí dos días celebrando Pesaj con la familia mientras esperaba ansioso ver al profeta Eliyáhu.

Pero todo fue en vano el profeta Eliyáhu no apareció.

Frustrado regresó donde el Baal Shem Tov y le dijo:

“Rebe, estuve por dos días en esa casa y no vi al profeta, ¿por qué me engañó?”

“¿Hizo todo lo que le dije?”

-“¡Si lo hice!” respondió

“¿Y no lo vio?”

-“No.”

“En este caso” dijo el Baal Shem Tov, “regresa a la misma casa pero esta vez quédate afuera, párate cerca de la ventana y escucha.

A David le sorprendieron tan extrañas instrucciones pero igual las cumplió.

Regresó a la casa, y a través de la ventana escuchó la siguiente conversación entre los esposos: “Sara”, dijo el marido “estoy muy preocupado, porque no sé cómo vamos a conseguir la comida para los dos últimos días de Pésaj”.

A lo cual su esposa respondió: “¿Por qué estás preocupado David?”

Viste que los primeros días de Pésaj, Adonai nos envió a Eliyáhu el profeta que nos trajo toda la comida y bebida que hacía falta?

Seguramente El Eterno nos lo enviará otra vez para los segundos días de la festividad”.

De repente David entendió lo que el Baal Shem Tov le había dicho.

¿Quieres ver a Eliyáhu?

No lo busques en el cielo, o en las personas santas que están en las cuevas o en la cima de las montañas. ¡No!

¿Quieres ver a Eliyáhu?

Llena unas cajas de comida, alimenta a niños hambrientos, haz una buena acción y luego mírate al espejo, y verás a Eliyáhu.

Verás a Eliyáhu en ti mismo”.

 

Contado por el Rabino M.M Gluckowsky de Rejovot, Israel

 

PorMax Stroh Kaufman

De la Esclavitud a la Libertad

De la esclavitud a la libertad

La Esclavitud y la libertad; dos etapas de la vida de cualquier ser humano…

Para ello, ha llegado nuevamente Pesaj, a recordarnos que “Esclavos fuimos con el Faraón en Egipto”…

También a recordarnos que TODOS vivimos en un Egipto…

Que TODOS somos esclavos de algo o de alguien y nuestros sueños son de LIBERTAD.

¿Qué entendemos por esclavitud?

La esclavitud es una situación en la cual una persona (el esclavo) es propiedad de otra…

El estatus social y el papel de un esclavo, era considerado como el de un ser inferior, sin valor o inexistente en relación a una persona libre.

Otra definición nos dice  así:

La esclavitud es una situación que se presenta entre dos o más individuos en donde existe una relación de poder entre un dominador, quien ejerce poder sobre uno o varios individuos, afectando sus propiedades, su trabajo, e incluso los pensamientos, dejando al dominado, sin ningún control incluso de su propia personalidad.

¿Que entendemos por LIBERTAD?

Según las acepciones 1, 2, 3 y 4 de este término en el diccionario de la RAE, el estado de libertad define la situación, circunstancias o condiciones de quien no es esclavo, ni sujeto, ni impelido al deseo de otros de forma coercitiva.

Encontramos, en El Quijote de La Mancha, la siguiente frase:

“La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierran la tierra y el mar: por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida.”

Pesaj trae, mediante la lectura de la Hagadá, el recuerdo de un pueblo esclavo,el cual, gracias a la renovación (de ideas y actitudes entre muchas cosas) que trae Moshé, consigue lograr LIBERTAD, (por lo menos desde el punto de vista material).

La Torá nos habla de ESCLAVITUD, desde un punto de vista diferente a como lo relaciona la historia de la humanidad, e incluso la vivida por el pueblo de Israel.

 

Las leyes de la Torá, establecen que las necesidades del esclavo deben ser suplidas antes que las de su propietario: por ejemplo, el esclavo DEBE descansar en Shabat, el trato debe ser de igualdad de condiciones (como en el caso de Abraham y Eliezer) y en el séptimo año de su servidumbre DEBE ser liberado, porque la esclavitud no es el estado natural del hombre.

El pueblo había terminado una etapa muy difícil en su existencia, y por ello, El Todopoderoso estableció unas reglas para evitar la perpetuación del maltrato; solo existe la excepción de que esta persona quiera permanecer con su “amo” en dicho caso, su oreja será perforada”.
Recordemos entonces que, para la Torá, el hombre que adoptara conductas de perpetuación del maltrato, podía recibir la Pena de Muerte (Shemot / Éxodo 21:16 y 21:20).
Entonces, el Pesaj (Que significa “Pasar por encima”) nos lleva siempre a salir de la esclavitud…

A celebrar y reexperimentar la LIBERTAD…

¿Cómo?

Haciéndonos cada año la misma pregunta: ¿por que esta noche es diferente a todas las demás?

Porque, de modo como lo explicó el Maharal de Praga:

Hubo una transformación espiritual, una carga energética, que implantó en cada ser humano, un regalo. la creación de un individuo conectado con Su Creador que le permitiera ser una “persona libre”, una persona digna, una persona capaz de sentir y creer en un futuro mejor, sin tiranía sin maldad ni corrupción.

También Baal Shem Tov dijo que, al ser el hombre libre, esto le permite reflejar, tanto en su interior como en el exterior, el misticismo de haber sido creado a “Imagen y semejanza del Altísimo”

Es entonces como cada año, durante el “Pésaj”, no sólo se nos permite, sino que debemos “saltar” o “pasar por encima” para llegar a unos niveles de crecimiento espiritual insospechados.

Esto es especialmente más acentuado durante la primera y la segunda noche de esta festividad cuando celebramos el “Seder”: Las fuerzas espirituales que operan en la época de Pésaj, abren conexiones que nos hacen preguntarnos: “¿es realmente diferente esta noche de todas las demás noches?”.

Si es realmente diferente porque genera cambios en el camino de la espiritualidad de cada uno de nosotros llevándonos hacia la libertad.

No es lo mismo cuando nos liberamos, por ejemplo, de deudas, que el mundo y la sociedad moderna nos imponen (terminamos de pagar la hipoteca de la vivienda, liberamos el préstamo sobre el automóvil o la tarjeta de crédito), a este tipo de libertad, porque aquí logramos alcanzar lo imposible…

En este tipo de libertad, nos elevamos a unos planos espirituales que están por encima del tiempo. (Pasar por encima)

Bienvenida sea la LIBERTAD

Jag Pesaj Sameaj
viernes, 03 de abril de 2015

PorMax Stroh Kaufman

Kasherizacion o Limpiando para Pesaj

KASHERIZACION O LIMPIANDO PARA PESAJ

En muy pronto tiempo llegara la fiesta de La pascua judía más conocida como Pesaj, y nuestros sabios nos han enseñado que tenemos que hacer muchas preparaciones para la celebración: hay que hacer un proceso de limpieza muy especial y particular, en toda la casa, para que entren los productos que van a ser utilizados: a este proceso lo vamos a llamar “kasherizacion” y es el poder transformar, todo lo que no es apto, en kasher, de acuerdo con la halaja.

La Torá (Bamidbar / Números 31:23) nos habla de un requerimiento, que es uno de los principios de la kasherizacion de los utensilios adquiridos, sea que provengan de un no Judío, o que se presume que se han utilizado con artículos no kosher (o que han absorbido sabor no kosher).

Allí nos dice: toda cosa que aguanta el fuego, la haréis pasar por el fuego y así quedará pura, con tal de que sea purificada con las aguas de purificación; y toda cosa que no se use en el fuego, la haréis pasar por agua.

Kol davar asher yavo vaesh taaviru vaesh vetaher aj bemei nida yitjata bejol asher lo yavó baesh taaviru bamáim.

Hay cuatro métodos básicos de kasherización a los cuales vamos a hacer una rápida revisión. El método prescrito depende del utensilio y de cómo se utiliza.

Hay que recordar, antes de todo, que, cualquier jametz que haya quedado en posesión de un judío durante Pesaj no debe ser usado, comido, comprado o vendido aun después de Pesaj

Tambien hay que recordar que la kasherización puede ser variable dependiente del origen del judío especialmente con algunos productos alimenticios que se conocen con el nombre hebreo de kitniot. La idea de prohibir este tipo de alimentos, es de origen Ashkenazi y data de alrededor del siglo 13 de la Era Comun, porque loa sefardíes y los  Judios Mizrahim, en su mayoría provenientes del norte de África y el Medio Oriente, por lo general, comen las legumbres y el arroz durante la Pascua.

Los procesos de Kasherizacion son:

Libún (quema)

Los utensilios que utilizados directamente en el fuego (por ejemplo, la rejilla de la parrilla de la barbacoa o grill) deben ser kasherizados colocándolos en el fuego. Este proceso tiene el efecto de quemar cualquier gusto que haya sido absorbido por estos elementos. Para calificar como un libún completo, de metal se debe calentar hasta que brille intensamente (rojo vivo). Un ciclo de autolimpieza del horno (a una temperatura aproximada de450ª C / 850 ° F) también se califica como libún. No hay necesidad de esperar 24 horas antes de libún, aunque a menudo se aconseja. No hay necesidad de fregar el utensilio antes de realizar Libún, ya que el fuego se quemará cualquier residuo, pero está recomendada una limpieza previa.

 

HAGALÁ (ebullición)

Cualquier tipo de utensilios que hayan sido utilizados para cocinar líquidos no kosher, pueden kasherizados con hagalá (en agua hirviendo). Para preparar el utensilio para hagalá, el utensilio debe, primero, limpiarse a fondo. Solamente los utensilios que pueden ser lavados limpios deben kasherizados. Los elementos que tienen grietas estrechas, grietas o rasguños profundos u otras áreas que no se pueden limpiar, no pueden ser kasherizados para la Pascua. Los siguientes, son ejemplos de elementos que no se pueden kasherizar para la Pascua: macetas con cuello, botellas de cuello estrecho, filtros, coladores, cuchillos (u otros utensilios) licuadoras, procesadores de alimentos donde la comida podría quedar atrapada entre la hoja y el mango. Después de la limpieza, los utensilios y luego se debe dejar en reposo durante 24 horas. Para kasherizar, cada una y todas las partes del utensilio deben estar en contacto con el agua hirviendo. Este proceso se puede hacer en partes. Por ejemplo, una cuchara grande se puede sumergir en una olla de agua hirviendo durante 10 segundos, darle la vuelta y luego de ello, dejar el resto sumergido. El implemento que debe ser utilizado para kasherizar mediante la ebullición, debe ser una olla que haya sido limpiada del jametz, y que no haya sido utilizada durante las últimas 24 horas. Una vez se retira el utensilio del agua hirviendo, debe enjuagarse en agua fría, para completar el proceso.

 

IRUY KLI RISHON (Agua hirviendo VERTIDA)

Si un utensilio ha sido puesto en contacto con el líquido caliente, sobre el cual ha sido vertido dicho líquido, esto es conocido como iruy, y por ello se considera que puede kasherizado de la misma manera. Si el utensilio se puso en contacto con los sólidos calientes de un elemento con o jametz, entonces uno debe kasherizar vertiendo agua hirviendo a través de lo que se conoce en hebreo como ében melubénet (piedra caliente), esto es, vertiendo agua sobre la piedra y permitiendo que el agua gotee sobre la superficie. Un ejemplo para esto sucede cuando, la pasta caliente cae en un lavabo o pileta: se deben calentar unas piedras sobre la estufa (si se logra que se tornen brillantes mejor), movilizarlas por todo el rededor de la superficie de la pileta mientras que el agua hirviendo es vertida sobre ellos. De esta manera, el agua permanecerá en ebullición en la superficie del lavabo. Las piedras pueden necesitar ser recalentadas varias veces, ya que se enfrían rápidamente. En todos los demás aspectos, el proceso es idéntico al hagalá.

Libún KAL (Quema rápida)

En ciertos casos, el Libun kal es el método que puede considerarse como único y suficiente. Esto se puede lograr mediante el calentamiento de algún utensilio, en un horno a una temperatura de 280ºC / 550 ° F durante una hora. Este método de kasherización, puede ser utilizado en lugar de la hagalá. Se utiliza también cuando la necesidad de libún es sólo una rigurosidad añadida.

NO TODOS LOS MATERIALES PUEDEN ser kasherizados. La cerámica, la cerámica vitrificada que en algunos lugares se conoce como China, ollas de esmalte recubierto, entre otros, no puede ser casherizados. Es la costumbre de askenazíes no kasherizar los utensilios de vidrio. Algunos poskim no permiten kasherizar elementos plásticos ni otros materiales sintéticos para la Pascua, sin embargo, la opinión de los rabinos de la Orthodox Union, es que pueden ser kasherizados, si es necesario. Como regla general, los materiales, como el metal, la madera, la piedra, el caucho natural y la tela pueden ser kasherizados; sin embargo, si se cuenta con un rabino local, es mejor preguntarle su opinión al respecto.

Pesaj es una fiesta de libertad: material y espiritual, es por ello que damos una recomendación muy personal: Utilice este proceso de la limpieza,  como un mecanismo también para una limpieza espiritual. Piense o imagine que, mientras frota la nevera o limpia un cajón, está liberando su mente de la suciedad y el exceso, de las malas tendencias, la mezquindad, la ira, los celos, etc. Póngase a equilibrar el hecho que dejar esos rincones, que estaban sucios y que usted no lo creía, y como se puede sentir usted cuando ha vaciado todos esos rincones de su mente, también, tan llenos de basura. Deje que esa limpieza le inspire a llenar su mente con sabiduría, y su horario con buenas obras. Si usted no es una persona tan espiritual, haga el ejercicio mental y piense que usted es un esclavo, en Egipto, y lo maravilloso que sería ver la redención que el Todopoderoso le puede brindar al liberarlo.

Y desde el punto de vista de salud, para usted y su familia, tenga en cuenta los siguientes aspectos:

1.- Nunca mezcle productos de limpieza diferentes entre sí (blanqueadores especialmente ácidos con las alcalinos).

2.- Nunca guarde los productos químicos en botellas de refrescos u otros recipientes de almacenamiento que sean familiares para los niños. Y nunca deje un balde de agua cerca de los niños más pequeños quienes se pueden ahogar en unos pocos centímetros de agua.

3.- Los limpiadores de hornos, detergentes, jabones en polvo y líquidos, y otros materiales de limpieza suelen ser tóxicos.

4.- Recuerde que todos somos responsables por la salud y el bienestar de nuestro ambiente, por lo tanto, los frascos de los detergentes deben ser adecuadamente desechados, para su optimo reciclaje y para evitar los daños al ecosistema con los residuos que quedan acumulados.

Elaborado por 321judaismo.com

Puede ser distribuido libremente por cualquier medio físico y electrónico pero recuerde citar la fuente.

03 de Abril de 2014 – 03 de Nisan de 5774

PorMax Stroh Kaufman

Pesaj y la libertad personal

Pesaj  y la libertad individual

Enseñanza del Rabino jasídico M. M. Schneerson

24 de Marzo de 2013 – 13 de Nisan de 5773

 

Pesaj, como festividad, nos está recordando que en cada uno de nosotros hay un Egipto (Mitzraim), un faraón, un Moisés (Moshé), y una  Libertad en la Tierra Prometida.

Y en cada momento de nuestras vidas, tener esto, nos representa una oportunidad para vivir otro éxodo, otra experiencia.

Egipto (Mitzraim) es un lugar que te encadena, te aprisiona  a lo que eres, lo que te limita y te impide el crecimiento personal y espiritual y te impide también el cambio.

Más aún, el faraón está representado por esa pequeña (o gran) voz interior que se burla de la táctica que tienes o que utilizas para escapar, diciendo:

“¿Cómo podrías tu, intentar ser hoy algo que no estabas, y ni eras capaz  de hacerlo ayer? (Pregunta el faraón).

¿No eres acaso lo suficientemente bueno tal como eres?

¿Acaso es que no sabes o no te has percatado de quién eres? ” (Insiste preguntando nuevamente el Faraón)

La respuesta que nos damos, a nosotros mismos, en este diálogo, es:

Moisés (Moshé) es el libertador; entonces, es el equivalente a una fuerza infinita,  fuerza que está muy adentro de nosotros; una unidad impetuosa y todopoderosa que nos permite salir, con esa gran luz, de característica ilimitadas e indescriptibles, que nos llena, y nos sobreabunda, lo que equivale a decir que es todo lo que necesitamos.

Jag Pesaj Sameaj – En conclusión, esperamos que esta fiesta sea finalmente aquella fiesta de la redención y de la libertad individual y de cada uno de los miembros del Pueblo de Israel.

Amén

Recopilado, traducido y adaptado para enseñanza el 03 de abril de 2015, 14 de Nisan de 5775