Tag Archive Rabi Akiva

PorMax Stroh Kaufman

Humor y Judaismo

HUMOR Y JUDAÍSMO

 

Humor y judaísmo: ¿Son o no compatibles?

Es una pregunta que muchos se pueden hacer, en múltiples ocasiones, especialmente basados no sólo en las 613 mitzvot (mandamientos / preceptos o leyes para algunos) que hay que guardar, sino todos los libros y conceptos que existen a su alrededor, agrupados, por ejemplo, en la Guematria, Halajá, Cábala, Midrash, Pirké Avot y Talmud.

Esto, sólo por nombrar muy pocos y ello hace ver como que “todo es muy estricto” y no hay opción de humor y alegría

Desde otro punto de vista, acabamos de pasar una festividad (y un mes) en la cual “es obligatorio” estar alegres: se llama Purim, y el mes de Adar

Empecemos por dar una definición muy somera de qué es humor…

Desde el siglo 16 de la Era Común hay una definición en la literatura que dice lo siguiente:

humor es el “estado de ánimo habitual de una persona”,

También suele designar a las “burlas, bufonadas, y las excentricidades graciosas, y situaciones que conllevan al regocijo de los demás”

Pero, esto es más antiguo, porque todos sabemos que el teatro, desde su origen está simbolizado por 2 máscaras: una sonriente o burlesca y otra triste: las dos máscaras describen la condición humana… asumiendo que, después de todo, a esta vida venimos a reír y a llorar

El mismo Talmud, nos describe cómo, uno de sus sabios, Rabbá, iniciaba las disertaciones a sus alumnos, con comentarios humorísticos (miltá dibidijutá) (Shabat 30b)

Se le preguntó también al Rabino Ariye Kaplan (físico y religioso moderno que vivió entre 1934 a 1982) acerca del humor en el judaísmo y en la Torá y dijo: el Talmud y la Torá tienen chistes, pero son muy viejos

También encontramos muchas frases relacionadas con el buen humor (alegría), tales como:

Génesis / Bereshit 21:6 Y Sara dijo: “El Eterno me ha hecho reír; Todo el que oye se reirá de mí “.

Job / Iyob 8:1 El llenará tu boca de risa, y tus labios con gritos.

Salmos / Tehilim 126:1 Entonces nuestra boca se llenó de risa, y nuestra lengua con gritos de felicidad; Entonces dijeron entre las naciones: “El Señor ha hecho grandes cosas por ellos”.

Proverbios / Mishle 10:1: Un hijo sabio hace feliz a su padre, pero el hijo necio es el dolor de su madre.

Mishle / Proverbios 15:13 Un corazón alegre hace una cara alegre, pero por el dolor del corazón el espíritu es aplastado.

Proverbios / Mishle 16:24 Las palabras graciosas son como un panal de miel, son la dulzura al alma y la salud al cuerpo.

Mishle / Proverbios  17:22 Un corazón gozoso es buena medicina, pero un espíritu aplastado seca los huesos.

Eclesiastés 3:4 Un momento para llorar, un momento para reír; un momento para la tristeza y un momento para el baile.

El humor es, desde el punto de vista de lo que hemos revisado, una especie de vehículo o de medicina que nos transporta hacia una vida plena y saludable.

Estar de buen humor también puede ayudarnos a que no tomemos nuestras debilidades, desde un punto de vista demasiado en serio.

Sin embargo, y teniendo en cuenta que la forma de producir risa, buen humor y/o alegría es muy variable, todos nuestros sabios son muy explícitos al decir que dependiente de la forma como se exprese, es aceptada o no.

¿Cómo podría no ser aceptada?

Cuando es ofensiva, ridiculizante, de contenido sexual o racial, si afecta la dignidad el honor o el autoestima de alguien, porque, como está escrito, Proverbios / Mishle 10:11, La boca del justo es fuente de vida, pero la boca de los impíos oculta violencia.

¿Qué quiere decir esto?

Que lo que sale de la boca puede ser para bendición o maldición y por lo tanto, el humor podría llegar a ser una forma de Lashón HaRá, lo cual implica ser muy cauteloso:

El Talmud, por tal motivo, como encontramos en Pesajim 117a, esta cita nos explica que cuando la alegría y la risa se asocian con una Mitzvá, para fines elevados, entonces son virtuosos.

Sin embargo, cuando la risa es por su propio bien, es improductiva y tonta.

El mismo Talmud nos reafirma que, la risa sólo es buena cuando se usa para un propósito que es más alto que lo consciente, para adquirir sabiduría o para alcanzar la espiritualidad.

Nosotros podemos esforzamos por reír, sonreír, teniendo en cuenta las palabras del Rabino de Kotz quien dijo: “La belleza de la Alegría es que ella tiene el poder de separar al hombre de todo tipo de problemas.”

Y gracias a ello, será más fácil nuestro caminar… la risa, según las enseñanzas, no debe ser utilizada ni como signo de desesperación, ni como signo de afirmación y aceptación, sino como una demostración de confianza firme de que la situación se transformará a través de la felicidad.

No va a ser un camino fácil el del humor, la alegría y la felicidad: requiere de sabiduría, sensibilidad y perspectiva, tal como lo relata la siguiente anécdota:

El Midrash (Lamentaciones Rabba 5:18) relata acerca de cuatro rabinos, Gamliel, Elazar ben Azarya, Rabí Josué y Rabí Akiva, se encontraban caminando por los alrededores de Jerusalém, después de la destrucción del segundo Templo por los romanos.

Cuando llegaron al Monte del Templo y vieron a un zorro vagando por el sitio donde estaba el Santo de los Santos, tres de los Rabinos irrumpieron en llanto, mientras que Rabí Akiva se reía.

Ellos se volvieron hacia Rabí Akiva y le dijeron: “Siempre nos sorprendes, ¿por qué te ríes?” Él, por su lado les confrontó: “¿Por qué lloran?”

Así respondieron: “¿No lloraremos cuando vemos a un zorro vagando por un lugar, sabiendo que dice en la Escritura que ningún extraño deberá acercarse? “

Rabí Akiva respondió: “Por esta razón me estoy riendo, ya que, así como la profecía de Urías se ha hecho realidad, también tendrá lugar la profecía de Zacarías, la que dice que las calles de Jerusalém estarán llenas de jóvenes judíos, también se cumplirá.

El carácter judío, viene atado a una cualidad sobrenatural heredada a través de nuestro antepasado Isaac – cuyo nombre Yitzjak viene de la palabra tzjok, la risa, la cual nos sostiene y nos prepara para el cambio definitivo.

Es por ello que, así nuestro día sea ordinario, o extraordinario, en el alma judía, siempre estará impreso el humor, lo que le ofrece un sentido de vida muy especial..

¡Sonríe… es gratis!

¡Biológicamente La risa es un legado de los primates en los humanos!

La sonrisa utiliza 13 músculos de la cara: es un factor de distensión y ayuda a reducir el estrés; activa la circulación y fortalece la zona abdominal y libera endorfinas para calmar el dolor; Sonríe.

Una persona de buen humor se caracteriza porque ve la totalidad de la creación ante él; ve la presencia del Eterno y su bondad actuando sobre todo, y se da cuenta de que cualquier cosa y todo lo que sucede es una expresión del amor de Hashem por nosotros.

La grandeza del humor está en su impresionante habilidad para levantarlo a uno de la depresión a un lugar donde el invisible; es decir. el amor y la bondad constante del Todopoderoso, se vuelve palpable y real.

 

Sonríe y mantente de buen humor…Humor y judaísmo: ¡Son compatibles!

 

26 de marzo de 2017 – 28 de Adar de 5777

 

PorMax Stroh Kaufman

Milagro de la espiritualidad

Milagros de la espiritualidad

Leyenda del Talmud

Encontramos entre las leyendas del talmud y las historias que nos cuentan de nuestros sabios, una anécdota que tiene que ver con el rabino Yehuda bar Ilai,

Este rabino fue un gran Tana (un rabino con un nivel espiritual  tan elevado del que se describe tenía la capacidad para resucitar a los muertos), perteneciente a la generación del rabino Shimon y un estudiante del rabino Akiva, quien vivió su vida en la pobreza.

En una  ocasión, El rabino (Raban) Shimon ben Gamliel decretó un día de oración y ayuno: el Rabino Yehuda le dio a conocer a su anfitrión, que no podía asistir a la reunión ya que no tenía abrigo para usar en ese momento.

Raban Shimon ben Gamliel, preocupado por ello, se encargó de enviarle un abrigo como regalo, pero el rabino Yehuda se negó rotundamente a aceptarlo.

Considerando que quien le había invitado era un personaje muy importante, de todas maneras se levantó de la alfombra sobre la que se había sentado y le mostró al mensajero que se presentó, no sólo con la invitación sino con el presente, el cómo debajo de donde se había sentado, había muchas monedas de oro.

Luego le dijo: “Mira cuánta riqueza tengo, pero mi interés es el de no usarla en este mundo”.

Aunque la aparición de las monedas de oro bajo su tapete fue un milagro (de la espiritualidad), el bar Rabí Yehuda Ilai, le estaba mostrando al mensajero y a los demás, que si él deseaba dinero, podría obtenerlo fácilmente, y sólo gracias a su conexión espiritual que tenía con Hashem.

Este es uno de los milagros de la espiritualidad que podemos traer a consideración, para que aprendamos, y podamos poner en práctica conexión con nuestro creador.

 

Recopilado el 14 de octubre de 2017 para 321judaismo.com por Dr. Max Stroh

PorMax Stroh Kaufman

Cuentos jasidicos

CUENTOS JASIDICOS CORTOS

OCTAVA ENTREGA

 

1.- Rabí Elimelej de Lizensk dijo una vez:

– Estoy seguro de obtener mi parte en el Mundo que Vendrá.

Cuando me encuentre ante el Tribunal Celestial se me preguntará: “¿Aprendiste como era tu deber?”: A lo que contestaré: “No”.

Se me preguntará también: ” ¿Oraste como era tu deber ¿”. Mi respuesta será también: “No”.

La tercera pregunta dirá: ” ¿Hiciste el bien, como era tu deber?”. Y responderé por tercera vez: “No”. Entonces se fallará a mi favor por haber dicho la verdad.

 

2.- Un rabino le contaba la siguiente anécdota a sus discípulos quienes buscaban saber cuál sería el mejor camino para estar conectado con El Eterno y el les dijo:

Una vez un joven emprendió un viaje para encontrar un trabajo en un oficio lucrativo.

En el camino, se encontró con un platero exitoso sentado junto a un caldero hirviente. De vez en cuando él miraba dentro del caldero y ajustaba el fuego.

El joven le preguntó: “Señor, he oído que si uno no calienta la plata lo suficiente, quedará llena de escoria, pero con una temperatura demasiada alta o durante demasiado tiempo, la plata se estropeará. Por favor, dígame si puede: ¿Cómo sabe usted lo correcto?”

El platero se rió y dijo: “Hijo mío, sé que mi creación esta perfecta cuando puedo mirar y ver claramente mi propio reflejo”.

Si estoy en el caldero de este mundo, puedo saber que el Platero me aprecia y se asegurará que tenga exactamente lo que necesito para que algún día refleje Su Rostro.

 

3.- Ocurrió una vez que el Rabino Akiva vio un hombre desnudo, negro como el carbón, llevando sobre su cabeza una carga con un peso equivalente al que deberían llevar diez hombres, y corría con el mismo, tan rápido como un caballo.

Viéndole, rabi Akiva le dijo que se detenga, y así ocurrió.

Luego le preguntó: “

¿Por qué estas realizando un trabajo tan duro? Si eres un esclavo trabajando para un amo que te exige tanto, te haré libre. Si se debe a que eres pobre te haré rico”, a lo cual el hombre replicó:

“Por favor no me detenga, no sea que mis supervisores se enojen conmigo”.

Entonces rabi Akiva inquirió: “¿Qué es esto; cuál es tu ocupación?”, a lo que el hombre respondió:

“Soy un hombre que ha fallecido (Dibuk). Cada día me envían a cortar madera para luego quemarme con ella”

Entonces el Rabino le pregunto: “Hijo mío, ¿cuál era tu oficio cuando viniste a este mundo?”.

El hombre explicó lo siguiente: “Yo era un recaudador de impuestos de los ciudadanos prominentes; me comportaba con favoritismo hacia los ricos y con mala voluntad hacia los pobres”.

Rabi Akiva preguntó entonces: “¿Has escuchado de tus supervisores si tienes alguna posibilidad de remediar tu situación?”, a lo cual él respondió “Por favor le pido que no me detenga, no sea que los responsables de mi castigo se enfaden conmigo.

Les he oído decir que no hay remedio.

No obstante hay algo que si pude escuchar de ellos: “Si este pobre hombre tuviera un hijo que se pusiera de pie en la congregación y dijera Barjú et Adonai” Hamevoraj “Bendigan a Hashem El Bendito”, y la congregación le respondiera “Bendito es Hashem que Es Bendecido eternamente” y si el dijera “Yitgadal” y ellos respondieran “Amén” y “Yehé shemé rabá mebaráj” de inmediato sería liberado de su castigo.

No obstante esta persona no fue sobrevivida por un hijo.

Dejo a su mujer embarazada, pero no sabe si ella tuvo un hijo. En cualquier caso, si lo tuvo, ¿quién lo educaría?”… ya que no tenía ni un amigo en el mundo.

Fue en ese momento cuando Rabi Akiva tomó su decisión: Averiguaría si la esposa del hombre había dado a luz a un hijo, y si así fuera, le educaría en Torá y le pondría en pie frente a la congregación.

Volviéndose al hombre le pregunto:

-“¿Cómo te llamas?”,
– y el hombre respondió “Akiva”.
– “¿Y cuál es el nombre de tu esposa?”
– “Shushvina”
– “¿Y el nombre de tu ciudad?”
– “Ludkia”

De inmediato y con gran angustia, Akiva fue a la ciudad y comenzó averiguar sobre este hombre.

Tan pronto llegó a esta ciudad de Ludkia y comenzó sus averiguaciones, se encontró con las siguiente respuesta: “…Que los huesos de ese hombre vil sean destrozados”,

Y al preguntar sobre su esposa, recibió como respuesta “… ¡Que su memoria sea borrada!”; luego preguntó por el hijo y le respondieron que no estaba circuncidado; que ni siquiera se habían tomado la molestia de realizar la ceremonia de circuncisión en el.

Entonces rabi Akiva buscó al niño, le circuncidó y le sentó frente a él, aunque el mismo no aprendía Torá.

Con decisión, Rabi Akiva ayunó 40 días en su beneficio, hasta que una voz Celestial vino y le dijo: “Akiva, ¡ve y enséñale! Entonces fue y le enseñó Torá, el recitado de la Shemá, Shemoné Esré y Birkát HaMazón.

Luego le llevó ante la congregación, y en el momento oportuno el niño dijo: “Barjú et Hashem hamevoraj” a lo que la congregación respondió: Baruj Hashem hamevoraj leolám vaéd” y “Yehé shemé rabá mevaraj”.

Fue en ese preciso instante en el que el hombre fallecido fue liberado inmediatamente de su tormento, y vino enseguida a Rabi Akiva en un sueño, y le dijo “Sea la voluntad de El Eterno que consigas la felicidad en el paraíso, porque me has salvado de los tormentos del Gehinom”

Entonces Rabi Akiva abrió su boca y dijo: “Oh, Adonai, Tu Nombre es Eterno; Oh, Adonai Tu recuerdo es para todas las generaciones…”

 

4.- Un jasid le dijo el rabino de Lublin que estaba siendo atormentado por malos deseos, por lo cual había caído en un estado de gran abatimiento y preocupación.

El rabino le dijo:”Guárdate de ese desaliento, sobre todo, y por lo que es peor, este es más dañino que el mismo pecado. Cuando la inclinación a hacer el mal despierta deseos de una persona, éste, no debe estar preocupado por verse consumiéndose en el pecado, pero si en la desesperación que le produce a través de sus pecados. ”

 

5.- Después de la muerte del Maguid sus discípulos se reunían y hablaban sobre las cosas que había hecho. Cuando le tocó el turno a Rabí Shneur, éste les preguntó:

“¿sabéis por qué nuestro maestro iba hacia el estanque todos los días antes del alba y permanecía allí por breves momentos antes de regresar a su casa?”

Ellos no le supieron contestar. Rabí Zalman continuó: “Estaba aprendiendo en canto con el cual las ranas alaban a Adonai. Lleva largo tiempo aprender ese canto”.

Rabí Pinjas dijo: “en cada uno hay algo precioso que no existe en nadie más. Por eso se dijo: “no menosprecies a nadie”

 

 

6.- Un abatido y triste jasid llegó a su rabino y le dijo: “Rebe, estoy en serios problemas financieros.”

“Y, ¿cuál es el problema?”

“Rebe, perdí mi trabajo. He perdido todos los trabajos que he tenido.”

“¿Y por qué has estado perdiéndolos?”

“Bueno, cualquier trabajo que tomo, me parece que mi corazón no está realmente en él.”

El rabino miró fijamente a su discípulo. “Tú eres un estudiante sobresaliente de la Torá. Trabajas bien con la gente. ¿Por qué no te conviertes en un rabino?”

El jasid hizo una mueca. “Rebe, siempre he anhelado ser un rabino. Pero los rabinos interpretan la Ley para las personas. Sus juicios pueden afectar el destino del alma de una persona. No puedo ser un rabino. ¡Me temo que podría cometer un error!”

El rabino miró a los ojos del jasid y le preguntó. “Entonces, ¿quién debe convertirse en un rabino? ¿Alguien que no tiene miedo de cometer un error?”

 

7.- Se cuenta que la Verdad estaba paseando casi desnuda por la ciudad. Al recorrer las calles notó que ninguna persona quería dejarla entrar en su casa, todos la miraban con recelo y huían de ella con angustia.

Al día siguiente la Verdad, desconcertada, vagaba sin rumbo fijo, con mucha tristeza y exasperación. De pronto, vio a lo lejos una gran multitud.

Se acercó para ver que pasó y, de pronto, se dio cuenta de que se trataba. El Cuento, tan famoso, tan entretenido y tan querido por toda la gente, se había transformado en el centro de atracción de grandes y chicos.

Cómo no iba a serlo, si siempre tenía puestas hermosas vestimentas multicolores, adornadas con joyas valiosas. Todos los ojos lo miraban, todos los corazones latían fuertemente al verlo y escucharlo. Mirarlo no más, daba la sensación de un viaje entre la fantasía y la realidad; todo el mundo estaba fascinado y cautivado por él.

Luego, la Verdad se alejó lentamente de aquel lugar. El Cuento. al notarlo, se apresuró en alcanzarla. “¡Espera! ¿Qué sucede conti­go?” -preguntó a la Verdad. “¿Por qué estás tan triste, tan deprimida y desanimada? ¿Por qué andas tan cabizbaja por los caminos?”

La Verdad, con los ojos llenos de lágrimas y con un tono quebrantado, le contestó así: “Mis cosas andan muy mal. Parece que ya soy demasiado vieja, muy entrada en años, y ahora ya nadie quiere conocerme.”

Y una vez más, le habló el Cuento: “No se trata de tu edad.

Esta no es la razón por la cual no te quieran. Yo soy tan viejo como tú y cuando esté más viejo todavía, seguirán queriéndome, y aún más. Voy a revelarte los secretos de los hombres.

Ellos quieren y les gusta mucho todo aquello que está decorado o, al menos, bien vestido. Yo voy a prestarte algunas de mis ropas multicolores y joyas lindas; ya verás que así van a quererte todos los hombres”.

La Verdad secó sus lágrimas, aceptó el consejo y la ayuda ofrecida del Cuento y desde este momento no se separaron nunca más, y ambos fueron muy queridos por toda la gente.

 

Publicado por 321judaísmo.com

10 de Adar de 5772 – 04 de marzo de 2012

Tiene derechos reservados de autoría intelectual pero puede ser distribuido a través de medios físicos y/o electrónicos, siempre y cuando se cumpla con las siguientes condiciones:

1.- No debe ser utilizado con fines lucrativos.

2.- Debe citarse la fuente.

3.- No alterar su contenido especialmente en lo que se refiere a la palabra de la Torá o el TaNaJ, ni debe ser modificado para satisfacer intereses personales que desvíen la atención y dirección principal de este artículo.

4.- Se pide, en lo posible, que no se imprima, por razones medio-ambientales.

5.- Si lo imprime y el texto escrito se altera, no lo destruya sino entiérrelo, por razones medio-ambientales y/o halájicas.