Tag Archive Sefirot

PorMax Stroh Kaufman

El último día de Omer

El último día del Omer.

 

Tenemos la información de la Torá que nos dice:

“Ustedes contarán por ustedes mismos, desde el día después del día de descanso, desde el día en que traigan el Omer de la agitación, siete semanas, estarán completos.

Hasta el día después de la séptima semana contarás, cincuenta días. . . “(Vaikrá 23: 15-16)

Resulta que los últimos 3 días de dicha cuenta, tienen una connotación especial:

¿Por qué?

El día 3 del mes de Sivan, El Eterno instruyó a Moshé para que “establezca límites” para que la gente tenga cuidado con ascender la montaña o tocar su borde, como está escrito en Shemot 19:10-12.

Esto, en preparación para la Entrega de la Torá en El Monte Sinaí tres días después.

Allí empezamos los “Tres Días de Hagbalá (‘Límites’)” que condujeron, precisamente, a la Entrega de la Torá el día 6 de Sivan.

Teniendo en cuenta esta distinción, tenemos que nuestros sabios nos han dejado una instrucción, donde, en la preparación para la festividad de Shavuot, las reglas estrictas del período Omer se tornan más relajadas.

Hemos visto que la entrega de la Torá ha sido vista por muchos estudiosos como “el compromiso matrimonial” entre el pueblo de israel y El Eterno.

Ello es una de las razones que le permite a la gente casarse, como se describe en Shemot 19: 10-11 “Ve a la gente … Déjalos estar listos para el tercer día, porque en el tercer día Adonai descenderá, a la vista de todas las personas, en el Monte Sinaí”.

Pero con respecto al día 49, considerado como el último día de Omer hay una discusión rabínica acerca de ello, porque la instrucción, muy clara, dice  contarás, cincuenta días,

Encontramos en la literatura un concepto que parece haber sido aceptado de forma universal, en la cual, el día cincuenta, es el día de Shavuot.

El Rabino Shlomo Kluger, (del Siglo 18 de la Era Común) dijo que, cuando uno cuenta siete semanas, 49 días, se está reconociendo la existencia de un quincuagésimo día, y con ello se apoyó para que la práctica descrita en el Midrash Torat Kohanim, que nos instruye a “contar 49 días y santificar el quincuagésimo día”, quedara establecida.

 

Lo anterior basado en una costumbre ashkenazí, en Alemania, donde el Shamash de la ciudad reunía a todos los jóvenes, después de las oraciones, y él recitaba la Berajá en voz alta con ellos: Su manera de contar no fue adoptada por las autoridades halájicas posteriores a él.

Sin embargo, después de contar las siete semanas, él decía: hoy son 49 días, que son siete semanas. “Y al día siguiente es Erev Shavuot”. (Sefer Maharil: Minhagim)

 

Pero un aspecto importante sobre el último día de Omer, lo marca la forma como se denomina según las sefirot asignadas a la cuenta.

El nombre que recibe es Maljut shebe Maljut, traducido de múltiples formas como: Soberanía de soberanía, liderazgo de liderazgo, Receptividad en Receptividad, Nobleza en Nobleza.

Es el momento en que debemos haber ascendido en nuestro nivel espiritual al máximo, recordando que el pueblo de Israel descendió 49 niveles durante su estancia en Egipto

 

Resume la literatura que aquí se combinan las sefirot de Daat, Jojma y Bina, con el fin de traer Teshuva, y Teshuva trae sanidad..

Con las tres entendemos lo siguiente: si no hay Jojmá / Sabiduría, no hay temor de HaShem; si no hay miedo a HaShem, no hay Jojmá / Sabiduría.

Si no hay daat / conocimiento aplicado, no hay bina / entendimiento;

Si no hay bina / entendimiento, no hay daat / conocimiento aplicado “.

 

También nos recuerda que debemos estar preparados para la llegada del Mashiaj

 

Mañana es el gran día.

Mañana tenemos nuestro encuentro (simbólico) con la revelación.

Recibiremos la Torá.

 

18 de Mayo de 2018 – 05 de Sivan de 5778

PorMax Stroh Kaufman

Prosperidad en el judaísmo – Segunda parte

Prosperidad en el judaísmo – Segunda parte

Continuación

Revisamos en la primera parte que, la palabra Prosperidad, proviene del latín prosperitas, que simboliza el éxito que se alcanza en lo que se emprende,

También con lo que sucede a nuestro alrededor, cuando es positivo,

O cuando se trabaja en el desarrollo de un algo, se mantiene en condiciones siempre favorables.

Todos tenemos 24 horas al día… 86400 segundos.

Algunos de nosotros experimentamos comodidad, plenitud y abundancia de tiempo, logrando la prosperidad,

Otros, por otro lado, están siempre apresurados y sin tiempo suficiente… esto es una de las formas de escasez.

Si trabajamos con constancia, disciplina, concentración, dedicación, fuerza, es nuestra forma de llegar a la prosperidad.

Es la prosperidad en el judaísmo de la que queremos hablar y ya iniciamos el tema en una entrega anterior

Si confrontamos algunas (o la mayoría) de las creencias que nos limitan y las conductas negativas que normalmente tenemos; si  aprendemos a reconocerlas y a romper estas barreras, estamos construyendo nuevas posibilidades para crear prosperidad

Ella será la que a la vez, nos traerá independencia y seguridad duradera.

Para recibir y mantener la prosperidad en el judaísmo, cada uno de nosotro debe mantener la palabra  prosperidad en su vocabulario, en su actividad, en forma permanente:

Como dice en Tehilim / Salmos 37:4-5 Deléitate asimismo en Adonai Y él te concederá las peticiones de tu corazón”. “Encomienda a Adonai tu camino, Y confía en él; y él hará”.

También encontramos en Devarim / Deuteronomio 8;18:

Pero debes acordarse del Señor tu Elohim, porque es Él quien te da fuerzas para hacer riquezas, a fin de establecer su pacto que juró a tus antepasados, como lo es en este día

También Devarim / Deuteronomio 28:2

Y todas las bendiciones vendrán sobre ti y se unirán a ti, si obedeces a Adonai, tu Señor.

¿Como hacerlo?

Pero para prosperar, necesitamos ser diligentes e inteligentes:

Mishlé / Proverbios 10:4 Un hombre pobre hace una escala engañosa, y la mano de aquellos que toman decisiones verdaderas los hará ricos.

Yeshaya(hu) / Isaias 48:17 Así dijo el Señor, tu Redentor, el Santo de Israel: “Yo soy el Señor tu Elohim, que te enseña para tu provecho (prosperidad), que te guía por el camino por el que debes ir”.

Estos y muchos más son los consejos que encontramos en la Torá y en el Tanaj que nos indican que nuestra vida tiene que ser próspera.

¿Algo más por adicionar?

Hay un dicho popular que dice: ’’el dinero llama al dinero’’

Por este motivo, la prosperidad, requiere de algún tipo de inversión.

Esta inversión no quiere decir que como “Yo trabajo ocho horas diarias, entonces, voy a trabajar diez horas diarias para prosperar”

Requiere de una planificación estratégica, un tiempo de espera y por supuesto dinero.

Pero lo más importante, es la conexión que establezcamos, en el caso del judaísmo, con El Creador.

Demostrémosle lo buen administrador que vamos a ser con lo que obtendremos.

Eso quiere decir, si quiero dinero en abundancia, tengo que dar algo a cambio que también es dinero…

El judaísmo nos lo enseña como Tzedaká o caridad pero en abundancia, porque de la manera como se da, se recibe.

Esto en el judaísmo abre los sefirot (ya lo mencionamos) y con el tiempo veremos los resultados

Teniendo en cuenta estos consejos y lo que revisamos en la primera entrega de Prosperidad en el judaísmo, debemos ser muy diligentes para que “nuestra mente VIBRE al ritmo que queremos, Y PODAMOS RECIBIR , lo que el UNIVERSO  y EL TODOPODEROSO quiere entregarnos”

 

31 de diciembre de 2017 – 13 de Tevet de 5778

PorMax Stroh Kaufman

Prosperidad en el judaísmo

Prosperidad en el judaísmo

 

Qué es prosperidad?

La palabra Prosperidad, proviene del latín prosperitas, que simboliza el éxito que se alcanza en lo que se emprende, o que lo que sucede a nuestro alrededor es positivo, o cuando se trabaja en el desarrollo de un algo, se mantiene en condiciones siempre favorables.

La prosperidad suele asociarse a la riqueza económica y a la abundancia de bienes, aunque también la prosperidad consiste en tener aquello que una persona quiere y necesita para su vida, ya sea en el planeo material, en el plano espiritual o en ambos.

 

Todos queremos prosperidad y abundancia, pero son pocos los que pueden decir… tengo lo que necesito y más, por consiguiente, logré o alcancé mi meta en lo que a prosperidad se refiere.

Quiénes disfrutaron de la prosperidad en la Torá?

Abraham e Itzjak fueron muy prósperos en sus vidas al igual que Iyob (Job) como podemos concluir en lo escrito en la Torá

Yosef, no sólo fue próspero él sólo sino que también logró la prosperidad en Egipto

Por supuesto el Rey Shlomo fue otro de los personajes prósperos en la Torá y, su padre, el Rey David, también lo fue.

Cada uno a su estilo, por supuesto.

Y en la actualidad?

Mark Zuckerberg, Sergey Brin, Michael Bloomberg, Larry Ellison, Ralph Lauren, Sheldon Adelson, Shari Arison, Jacob Rothschild, Danny Goldberg, entre muchos otros.

 

¿Qué fórmula se podría utilizar para la prosperidad desde la óptica judía?

Veamos primero, en que coinciden los grandes gurús del coaching empresarial y de desarrollo personal como Robert Kiyosaki, Og Mandino, Deepak Chopra, Stephen Covey, Marcus Buckingham, Warren Bennis, Tony Robbins, y muchos otros más…

La coincidencia, arranca en, por lo menos, los siguientes puntos:

  • Tomar conciencia de que somos capaces de hacer lo que nos proponemos
  • Actuar
  • Perseverancia y constancia sin límites
  • Trabajo duro y continuo (sin fin)
  • Abandonar la zona de confort
  • Visualizar y mentalizar lo que queremos
  • Vivir como si… (ya fuéramos lo que nos propusimos)

Estos dos últimos puntos en particular sugieren que “nuestra mente debe vibrar al ritmo que queremos, para que el Universo, nos lo entregue”

Aquí es donde entra un mecanismo que se llama, para los coaching, la Energía del Universo

En este mecanismo, entra la cábala.

¿Qué es y para qué nos sirve en esta condición?

La Cábala, explica que la fuerza que oculta del Creador se manifiesta en nuestra vida a través de unos niveles, que son diez, y se denominan Sefirot, conocidas también como Emanaciones o árbol de la vida.

Las sefirot son canales de energía Divina, que de alguna manera explican la creación del mundo, desde lo infinito hasta lo finito:

En sentido contrario, representan “el camino de regreso” que tiene que tomar el hombre para llegar a su creador.

Son la Fuerza, son la Luz del Creador.

A través de las Sefirot, El Eterno interactúa con su creación

Ellas están orientadas a través de 3 ejes paralelos, como si fuera una escalera, que interactúan entre sí a través de canales energéticos,

A través de esas energías, adecuadamente trabajadas, llegan a ser canalizadas las bendiciones de los mundos superiores para recibirlas y obtener los beneficios que ellas entregan.

Y allí es a donde vamos: una vez “trabajadas y canalizadas”, se reciben las bendiciones, que son el fruto de este trabajo

Trabajo que requiere constancia, disciplina, concentración, dedicación, fuerza, y muchos otros aspectos que permitirán que las “energías vibren a nuestro favor”

No olvidemos que HaShem es bueno, y como dicen nuestros sabios, que Él creó los mundos para beneficiar a Sus creados, ya que es la conducta de El Bueno hacer el bien.

 

Concluimos:

Entonces, llegó la hora de trabajar, sin descanso, saliendo de la zona de confort, y visualizar… que nuestros pensamientos se orienten hacia la prosperidad y tomemos la iniciativa (acción) y se verá el resultado: no dejemos que ellos se confabulan en contra nuestra y no logremos la prosperidad que tanto anhelamos

Fin de la primera parte: Prosperidad en el judaísmo.

01 de Noviembre de 2017 – 12 de Jeshvan de 5778

PorMax Stroh Kaufman

Sefirat HaOmer_dia once

Sefirat HaOmer

Hoy es once días, que son una semana y cuatro días del Omer.

Netzaj ShebeGevura         

 

 BARÚJ ATÁ ADONÁI, ELOHÉINU MÉLEJ HAOLÁM, ASHÉR KIDSHÁNU BEMITZVOTÁV, VETZIVÁNU AL SEFIRÁT HAÓMER.

Bendito eres Tú, Adonai nuestro, Rey del universo, que nos ha santificado con Sus mandamientos, y nos ha ordenado lo concerniente a la cuenta del Omer

Comience desde aquí si está contando durante el día, o si no ha contado todos los días desde el comienzo de la cuenta de este año:

Hoy es once días, que son una semana y cuatro días del Omer.

Que el Misericordioso restaure el Beit HaMikdash a su sitio, rápidamente nuestros días; Amén, séla.

Para el director del coro; un canto con música instrumental; un Salmo.

El Eterno tenga gracia con nosotros y nos bendiga, que haga resplandecer Su semblante sobre nosotros para siempre; para que sea conocido Tu camino en la tierra, Tu salvación entre todas las naciones.

Las naciones Te alabarán, Señor, todas las naciones Te alabarán. Las naciones Se alegrarán y cantarán jubilosamente, pues Tú juzgarás a los pueblos con justicia y guiarás a las naciones de la tierra para siempre.

Los pueblos Te alabarán, Adonai; todos los pueblos Te alabarán, pues la tierra habrá rendido su fruto, y Adonai, nuestro Señor, nos bendecirá.

El Eterno nos bendecirá; y todos, desde los más remotos rincones de la tierra, Le temerán.

Te imploramos, con el gran poder de Tu diestra, que liberes al cautivo. Acepta la plegaria de Tu pueblo; fortalécenos, purifícanos, reverenciado. Poderoso, Te imploramos, guarda como la niña del ojo a aquéllos que procuran Tu Unicidad.

Bendícelos, purifícalos; concédeles por siempre Tu misericordiosa rectitud. Poderoso, Santo, en Tu abundante bondad, guía a Tu congregación.

Único y Soberbio, vuélvete hacia Tu pueblo que recuerda Tu santidad. Acepta nuestra súplica y escucha nuestro clamor, Tú que conoces los pensamientos secretos.

Bendito sea el nombre de la gloria de Su reino por siempre jamás.

Amo del universo, Tú nos has ordenado por medio de Moshé, Tu servidor, contar Sefirat HaOmer, a fin de purificarnos de nuestra iniquidad e impureza.

Tal como has escrito en tu Torá: “Contaréis para vosotros desde el día siguiente al día de descanso, desde el día en que traéis el Omer como ofrenda mecida; [la cuenta será] siete semanas completas.

Hasta el día posterior a la séptima semana contaréis cincuenta días”, a fin de que las almas de Tu pueblo Israel sean purificadas de impureza.

Por consiguiente, sea Tu voluntad, Adonai nuestro y de nuestros padres, que en mérito del Sefirat HaOmer que conté hoy Nétzaj ShebeGevuraá sea rectificado el daño que he causado en la sefirá, y que yo sea purificado y santificado con la santidad suprema.

Que de este modo se conceda abundante generosidad sobre todos los mundos. Que rectifique nuestro néfesh, rúaj y neshamá de toda bajeza y defecto, y que nos purifique y santifique con Tú suprema santidad.

Amén, séla.

  Material perteneciente a  321judaismo.com –

Publicado 17 de Abril de 2012 — 25 de Nisan de 5772