Tag Archive Segundo Templo

PorMax Stroh Kaufman

El impacto del Judaísmo en la civilización – Tercera parte

Judaísmo y civilización: El impacto – Tercera parte

Continuación de la segunda parte.

5.- REPASO HISTÓRICO

¿Qué tal si pasamos por otro pequeño repaso histórico?

Alejandro Magno, nacido en 356 antes de la era común, se convierte en rey en el año 336 de esa misma época: en tres colosales batallas, condujo a su ejército a la victoria frente al ejército persa, creando un imperio cuya máxima expansión, era desde Egipto hasta India.

En ese pasar, construyó seis ciudades, todas llamadas Alejandría, de las cuales sólo la Alejandría de Egipto sobrevive hasta el día de hoy.

Cuando la cultura griega se mezcló con la cultura del medio oriente, se creó un nuevo híbrido cultural, llamado Helenismo, con una influencia monumental en el Imperio Romano, en el Cristianismo y en el Oeste.

Durante su campaña militar contra Persia, llegó a Egipto, pasando por lo que hoy en día es Israel.

La narración respecto a la primera interacción entre Alejandro y los judíos se encuentra registrada tanto en el Talmud (Tratado Yomá 69a) como en el libro “Antigüedades Judías” del historiador judío Flavio Josefo (XI, 321-47).  

En ambos relatos el Sumo Sacerdote del templo de Jerusalém, manifestando un gran temor de que Alejandro fuera a destruir la ciudad, salió a su encuentro antes de que llegara a la ciudad.

La narración, en ambos textos, describe como Alejandro, al ver al Sumo Sacerdote, se bajó de su caballo y le hizo una reverencia.

En el relato de Flavio Josefo, cuando el general Parmerio le preguntó la razón, Alejandro respondió: “No hice una reverencia ante él, sino ante el Dios que lo ha honrado con el Sumo Sacerdocio; pues he visto a esta misma persona en un sueño, con esta misma apariencia”.

Alejandro pudo interpretar la visión del Gran Sacerdote como un buen presagio, y por tanto se apiadó de Jerusalém, absorbiendo pacíficamente a la tierra de Israel en su creciente imperio.

Como tributo a su conquista apacible, los sabios declararon que los primogénitos de aquella época fueran llamados Alejandro, el cual sigue siendo un nombre judío hasta el día de hoy.

Y el día de aquel encuentro, 25 de Tevet, fue declarado una festividad menor.

Así comenzó una de las más interesantes y complejas relaciones culturales del mundo antiguo…

Los griegos nunca habían conocido a nadie como los judíos, quienes conformaban la única nación monoteísta que tenía un concepto único de un Dios infinito, que ama, que se preocupa por su creación y que actúa en la historia.

Los judíos tenían tradiciones legales y filosóficas increíblemente profundas y complejas. Esta nación se caracterizaba por tener una tasa de alfabetización y una infraestructura de bienestar social nunca antes vista en el mundo antiguo.

Los griegos estaban tan fascinados con los judíos, que fueron los primeros en traducir la Biblia en otro idioma cuando el Rey Ptolomeo II aproximadamente en el año 250 antes de la era común, obligó a 70 rabinos de esa época a traducir la Biblia hebrea al griego (la cual es conocida  hoy en día con el nombre de la “Septuaginta“, que significa “70” en griego).

En lo que tiene que ver con la nación de Israel, la alta esfera de la sociedad judía, de igual manera que el resto de la población del mundo mediterráneo, adoptó rápidamente la cultura helenista, y muchos de los judíos helenizados tomaron el asunto en sus manos, e intentaron “ayudar” a sus hermanos más tradicionalistas, “arrastrándolos” fuera de lo que ellos percibían como creencias primitivas, para introducirlos así al “moderno” mundo de la cultura griega.

Esto generó conflictos y rebeliones en la nación judía que tenía además que “soportar” las presiones ejercidas por dos imperios enemigos: el Ptolomeo y el  Seléucida, porque ambos limitaban con esta nación judía.

La existencia para los judíos se tornaba tan tensa que, a mediados del siglo 2 antes de la era común, Antíoco Epifanes publica un decreto, que hasta ese entonces nunca había sido escuchado en el antiguo mundo multicultural y religiosamente tolerante: Derogó la religión de otras personas.

El prohibió la enseñanza y la práctica del judaísmo.

Esto generó persecuciones hasta el momento en que una familia sacerdotal, conduce hacia una guerra de varios años que lleva a la derrota del imperio y aseguró la supervivencia del judaísmo.

La victoria militar de los judíos por sobre el imperio griego, fue un milagro mucho más grande que el milagro ocurrido a un frasco de aceite el cual duró durante ocho días, en la reinauguración del Templo, ceremonia conocida con el nombre de Janucá.

Esta milagrosa subsistencia permitió que los judíos generaran un monumental impacto en el mundo que ha excedido por mucho el minúsculo tamaño del pueblo judío, entregándole al mundo el concepto de un Dios único y los valores de la santidad de la vida, la justicia, la paz y la responsabilidad social, que son los cimientos morales/espirituales de la civilización occidental.

¿Hay referencias al respecto?

Dos de las referencias más conocidas que tiene el mundo occidental frente a este significativo hecho, están reflejadas en la existencia de un Oratorio elaborado por George F. Handel, y asignado por el príncipe de Gales en honor al retorno victorioso de su general, el Duque de Cumberlain, en Londres en 1746 y; también la comparación militar que se le hizo al Mariscal Henry Tirán en 1675 en la Batalla de Alsacia, por su heroísmo en el frente.

El filósofo Soren Kierkegaard, creía que esta fe, la fe judía, era la Esperanza y por ello dio franco optimismo a la religión judía, más que a ninguna otra, diciendo las siguientes palabras:

“El pensamiento pagano griego es optimista, pero está teñido de una profunda melancolía, y no tiene respaldo divino. El Judaísmo sí lo tiene, una clara promesa para esta vida”.

Esto es así; el judaísmo es una religión que le enseña, en forma continua y permanente, al mundo que todo ser es creado a imagen de Dios y por ese hecho, tiene que convertirse en una actitud optimista y esperanzadora.

Si nosotros somos fracciones espirituales de Dios, tenemos el poder de ser creativos como lo es El, y podemos esforzarnos por modificar o eliminar sufrimiento, tragedia y todo tipo de males.

La revolución que generó el concepto de un solo Dios, rompió radicalmente con el paganismo que prontamente transformó el pensamiento del hombre, pero la chispa que lo despertó fue esa creencia del judaísmo en un solo Dios quien creó al mundo con un propósito y un significado.

La creencia en un solo Dios conquistó toda la humanidad y el paganismo rápidamente comienza a desaparecer, dándole cabida a la esperanza para que ella pueda crear una nueva realidad.

La religión monoteísta se convirtió en la cuna del optimismo, mientras que el paganismo, por otro lado, sufrió una crisis de melancolía, para finalmente desaparecer.

Otras contribuciones:

Otra de las más importantes contribuciones del judaísmo se define con una sola palabra:

Esperanza.

Ella es el puro deseo de vivir ante la desesperación, imaginando un futuro mejor, con éxito, y el fin del sufrimiento.

El pueblo judío ha sobrevivido un sin número de pogromos, persecuciones  y holocaustos debido a esta cualidad tan especial.

El pensamiento judío también nos enseña que, si estimulamos activamente a nuestro prójimo para que no acepte el mal de ninguna manera…

Gracias a esa enseñanza se le anima a combatir las atrocidades de la vida…

La fe en Dios se le convertirá en fuente de gran esperanza.

La religión dijo al mundo antiguo que en los tiempos malos, cada uno de nosotros puede comenzar de nuevo.

“No hay lugar a dudas que los estudios hebraicos son el substrato común de los estudios religiosos, y de ahí que todos aquellos que tratan de darse cuenta de su fe estén obligados a ocuparse del pasado religioso judío.

Tienen, pues, los judíos el incomparable privilegio de que su libro haya llegado a ser el libro del mundo entero…”escribe Ernesto Renán en su libro “Cristianismo y Judaísmo” de la Editorial Leviatán)

Continúa diciendo en su libro que, “cuando se quiere profundizar el cristianismo, debemos estudiar el judaísmo.

Ligado por una de esas tradiciones de infancia, que son las más caras y duraderas, al cristianismo, he creído que no tenía mejor medio de probar mi respeto por la doctrina cristiana que examinándola de cerca.

Considero que un examen serio y concienzudo.

Es la máxima prueba de respeto que se pueda dar a las creencias religiosas”.

Si queremos demostrar lo enunciado anteriormente tenemos que tener en cuenta que, no existe ninguna contradicción entre lo enunciado por (Moisés) Moshé y lo relacionado siglos más tarde por (Jesús) Yeshúa.

Si fuese así, Yeshúa sería un falso mesías.

Para citar sólo un ejemplo, las enseñanzas que encontramos en Romanos 10,  son las mismas que revela el libro de Levítico 18:5, ellas dicen que hay vida para aquel que practica la Torá, porque la Torá lleva la persona al Mesías y a la justicia de la fe, la cual está citada en la Torá, Deuteronomio 30:12-14.  

 

El problema surge cuando una persona intenta usar aquellos mandamientos  de la Torá y cumplirlos mediante el uso de su propia fuerza o, ajustarlos a su conveniencia..

¡Hay más aportes históricos…!

Para el mundo entero es conocido que aproximadamente después del primer siglo de la era común hasta el año 1948, el territorio que hoy se conoce con el nombre de Israel, estaba “deshabitado” por aquellos quienes fueron considerados sus dueños durante muchos años: es decir, los judíos;  

El primer gran exilio o la primera Diáspora judía ocurrió en el año 606 antes de la era común, cuando el rey de los babilonios, Nabucodonosor II, conquistó el Reino de Judá, destruyendo el primer templo y trasladando a los líderes judíos a Babilonia.

Setenta años más tarde, el rey persa Ciro II el Grande permitió a los judíos retornar a la Tierra de Israel tras haber conquistado a los babilonios.

Sin embargo, algunos se quedaron, dando origen con el tiempo, a la comunidad judía de Bagdad, la cual siguió existiendo hasta el siglo 20, la cual termina con la emigración de la misma al Estado de Israel.

El segundo gran exilio se produjo en el año 70 después de la era común, cuando el general romano Tito, futuro emperador, derrotó una revuelta judía, destruyendo el Segundo templo y a la ciudad de Jerusalém y con lo que obligaron a casi la totalidad de los judíos a huir de Israel.

Este contexto histórico genera el concepto por muchos, llamado como el de “las tribus perdidas de Israel” porque se produce una dispersión de los judíos en todas las direcciones del mundo conocido,

Han llegado, hoy en día, a identificarse descendientes de dichas tribus en la siguiente manera:

 

JUDAISMO Y CIVILIZACIÓN:

5.1 LAS TRIBUS

5.1.1 Los hijos de Efraím:

Se habla, en el caso de ellos, de dos grupos familiares: la tribu Telugu vive en el sur de la India, y el segundo, de un grupo conformado por aproximadamente  400 familias que viven en Nigeria, que según su tradición vinieron de Marruecos, y también dicen descender de la tribu de Efraím.

5.1.2 Los hijos de Menáshe

Son también varios grupos: uno de ellos conformado por aproximadamente 8.000 personas, que viven en la frontera noreste de la India con Bután: la localidad es Manipú y ellos se hacen llamar Manasé, al parecer se originaron hace 6.000 años en la China, y de allí emigraron a la India.

En el siglo 19 se convirtieron al cristianismo y algunas de sus tradiciones tienen similitud con el judaísmo.  

Hay otro grupo de aproximadamente  cinco millones de personas, también residentes en India, visitados por los rabinos de Israel, que han sido identificados como descendientes de la tribu de Menáshe, aproximadamente un millón y medio de personas.

También está la tribu Pashtún, que cuenta con 40 millones de personas, los cuales habitan en Pakistán y Afganistán.

Son musulmanes, pero tienen costumbres similares a las de los judíos: descansan los sábados, prenden velas los viernes, usan una indumentaria parecida al talit, rezan en dirección a Jerusalém, y usan peyes (el pelo de los costados de la cabeza o sienes, que nunca es cortado).

Es parte del judaismo y civilización…

5.1.3 Los hijos de Dan

A cierto grupo de ciudadanos de Etiopía, conocidos con el nombre de falashas, se les ha reconocido como la tribu perdida de Dan; sin embargo, los residentes de Dinamarca, (Danmark como es su nombre original), se les atribuye también ser descendientes de la tribu de Dan, ya que este nombre indica, la marca de Dan.

5.1.4 LOS HIJOS DE ZEBULÚM

Las sectas judaizantes de Japón, no sólo creen ser la tribu perdida de Zabulón, sino que la familia imperial de Japón comparte ese linaje.

Una certificación del concepto anterior lo encontramos en el cuarto libro de Esdras (la misa de Réquiem se basa en este libro), que es un mensaje apocalíptico de las visiones que tuvo en el año 557 antes de la era común en el que relata el éxodo de 10 tribus hacia una tierra lejana, desconocida y deshabitada, llamada Asfareth y que significa “la otra tierra”, reino israelita oculto por la mano de Dios, y donde vivirán hasta que en los tiempos mesiánicos, El Mesías, los haga volver.

Impacto del judaísmo en la civilización continuará en la cuarta parte

07 de Noviembre de 2010 – 30 de Jeshvan de 5771

PorMax Stroh Kaufman

Esculturas en el judaismo

Esculturas en el judaísmo

¿Son todas las esculturas, estatuas, monumentos esculpidos alguna forma de Idolatría?

¿Qué dice el judaísmo?

 

Para hablar de las esculturas en el judaísmo, es importante que hagamos primero un poco de historia…

Encontramos en los textos bíblicos que, uno de los principios del judaísmo, el cual es NO REPRESENTAR a los dioses con estatuas o las imágenes e lo que se hallara bajo los cielos, sobre o bajo la tierra, bajo o sobre el mar. En el mismo texto se sobreentiende que TAMPOCO se representarán imágenes de Dios, de ninguna manera, no se crearán estatuas de hombre, mujer, animal, bestia, nada para que no seas impulsado a postrarte ante ellos y darles culto, reforzando con las palabras, “no sea que olvides el pacto que hiciste con el Eterno.”

Todo ello se termina reforzando con “No te inclinarás delante de ellas” (Lo tishtajavé lahém)

Gracias a lo anterior, existen muy pocas manifestaciones artísticas en el judaísmo y por consiguiente, muy pocos artistas.

Quizás la primera escultura conocida, hecha por “manos hebreas” en La Torá, es el famoso Becerro de oro, generado poco antes de la entrega y/o recepción de los Mandamientos: aunque no hay datos de aporte hebreo sobre el arte, y específicamente las esculturas, en las civilizaciones antiguas, tampoco tenemos idea ni representaciones gráficas de las “construcciones” que realizaron los patriarcas, desde Abraham, pasando por Yaakov y terminando con Moshé, en cada uno de los lugares donde erigieron “altares” para agradecer y honrar al Eterno, si tenían o no figuras o representaciones, tal como lo prohíbe el mandamiento anotado.

Por fortuna, y en relación a la obediencia, esta escultura fue destruida.

La segunda “escultura” es la famosa Arca de la Alianza”. Esta es la “orden”: Y harás dos querubines de oro; labrados a martillo y de una sola pieza los harás, en los dos extremos del propiciatorio.

Sin olvidar que la orden de los querubines se repite en la cortina del Tabernáculo: “Y harás el Tabernáculo de diez cortinas de lino torcido y de tejido de lana azul celeste y púrpura y carmesí, entretejidos y representando querubines; de obra de artista las harás” Esta última frase es muy diciente: “de obra de artista le harás – maasé jóshev yaasé” lo que nos da a indicar, entre otras cosas, que ya existían muchas manifestaciones artísticas…

No podemos pasar por alto la escultura quizás más grande en la historia del antiguo pueblo hebreo: Los querubines del templo de Salomón:a grandes rasgos, los dos querubines fueron elaborados a partir de madera de olivo, cada uno de ellos medía cuatro metros y medio de altura y el ancho está descrito cuando se habla que, de una punta a otra, las alas extendidas de cada querubín medían cuatro metros y medio, y ellos terminaron con un recubrimiento en oro. Se repiten las esculturas cuando se habla del “Lugar Santísimo” descrito, a grandes rasgos, como que en la entrada se hicieron dos puertas de madera de olivo, con jambas y postes pentagonales; Sobre las puertas se tallaron figuras de querubines, palmeras y flores abiertas, y todas ellas las recubrió de oro, y para la entrada de la nave central también se hicieron dos puertas de pino, sobre las que quedaron talladas figuras de querubines, palmeras y flores abiertas, recubiertas de oro… Las instrucciones PRECISAS de cómo edificar el Templo, se las dió David a Salomón y éste las recibió, DIRECTAMENTE, de manos del Eterno, como consta en el “libro de Crónicas”

Esto suena “increíble y contradictorio” cuando muchos años antes de esto, (Deuteronomio 12:4) el pueblo hebreo recibió esta orden:

“Ciertamente destruiréis todos los lugares en que las naciones que habéis de desterrar sirvieron a sus dioses, sobre los montes altos y sobre las colinas, y debajo de todo árbol frondoso. Y derribaréis sus altares, y quebraréis sus monolitos, y quemaréis a fuego sus árboles de idolatría, y cortaréis las esculturas de sus dioses, y haréis desaparecer sus nombres de aquel lugar. No serviréis de modo semejante al Eterno, vuestro Señor”

Nos queda la “satisfacción” aunque con un sabor amargo, que estas esculturas, aunque parcialmente contradictorias a las órdenes de HaShem, estaban ubicadas en el interior del templo, y eran sólo vistas por los sacerdotes y el Kohen Gadol; y se subraya la palabra contradictoria porque el mismo David, quien recibió las indicaciones de HaShem, ya había escrito uno de sus muchos salmos, que dice: “Los ídolos de las naciones son de plata y oro,obra de manos de hombres.Tienen boca pero no hablan; tienen ojos pero no ven; tienen orejas pero no oyen;tampoco hay aliento en su boca. Como ellos, son los que los hacen y todos los que en ellos confían”.

Después de Salomón (y sus hijos) se produce la primera dispersión o diáspora del pueblo judío, lo cual le da una posibilidad de interactuar con otras culturas y, empezar a incursionar en las diferente formas de arte, incluída por supuesto, la escultura. encontrándose cosas como la pintura de motivos decorativos en las paredes interiores de las sinagogas; para la muestra, el descubrimiento de la Sinagoga Dura Europos, donde había iconografía en sus paredes.

La historia judía nos sigue deleitando cómo el pueblo no se inclinaba ni se arrodillaba ante ídolos, estatuas y hombres, como sucede con Mordejai, el tío de la Reina Ester, Daniel el profeta, los macabeos, etc.

Los helenos y la civilización griega en general, también dan al pueblo hebreo, algo más de libertad para que empiecen a surgir artistas: allí se ve el uso de iconografía en las tumbas; sin embargo, siguen siendo de gran peso las siguientes palabras:

¡Maldito el hombre que hiciere escultura o imagen de fundición, cosa abominable al Eterno, obra de mano de artífice, y la pusiere en lugar secreto! Y responderá todo el pueblo y dirá: ¡Amen!

(Arur haísh asher yaasé fésel umasejá toavát Adonai maasé yedéi jarash vesám basatér veánu kol haám veamrú amén).

La destrucción del Segundo Templo, para el mundo conocido como el Templo de Herodes, fue también, otro factor que incidió en el desarrollo del arte judío de aquel entonces: este arte está de acuerdo con la parábola anteriormente anotada… “la pusiere en lugar secreto”. Una de las personas que ha servido como referencia en el estudio del arte judío, Cecil Roth, dijo en su libro “Jewish attitude to Art” que todo aquello que fuera utilizado para el culto al Eterno, sus prácticas y sus observancias,debía ser adornado mediante el empleo de implementos hermosos, esto incluye por ejemplo, la decoración del Libro de Esther, la Hagadá de Pesaj, los libros de oraciones, los documentos religiosos privados tales como la ketubá (contrato matrimonial), los platos para la Havdalá y el Seder de Pesaj, todos ellos decorados con ornamentos multicolores del tamaño de miniaturas y aún figuras representando casas, animales y figuras humanas; incluso llegó a decorarse con ciertos tipos de papeles de color que iban a ser colgados en el lado este de la habitación principal de la casa, con lo que solían indicar la dirección en la cual uno debían orientarse en el momento de las oraciones. Todo ello, por supuesto, NO ESTABA EN LUGAR SECRETO, pero NO INVOLUCRA idolatría.

La representación de los animales y de la gente en miniatura por otro lado, puede excusarse a través del argumento según el cual si un ser viviente es representado en una figura o relieve en un tamaño que es sólo una fracción de su tamaño verdadero, esto marca la diferencia y excluye al trabajo realizado, de la categoría prohibida de los “retratos”.

El cristianismo (catolicismo) naciente por otro lado, tenía tanto defensores como opositores al uso de figuras para la adoración y para los servicios religiosos: Opositores fueron, por ejemplo, Gregorio III, Constantino V, mientras que El Concilio de Trento dijo: “Hacer honor a las imágenes de Cristo nuestro Señor, de su santa y virginal madre y virginal, y de los santos, todos los cuales estaban vestidos con la naturaleza humana y apareció en forma humana es no sólo NO ESTÁ PROHIBIDO por este mandamiento, SINO QUE siempre se ha considerado una santa práctica y una indicación más segura de agradecimiento, PERMITIENDO que nos arrodillemos para adorarlo.

También la iglesia católica, dice, a partir del siglo VI, que “Toda la tradición de la veneración de imágenes sagradas se ha venido desarrollado gradual y naturalmente” (Enciclopedia Católica, Vol. VII, p. 667)

También el Catecismo de la iglesia católica romana dice. “El culto cristiano de las imágenes no es contrario al primer mandamiento que proscribe los ídolos. De hecho, “el honor dado a una imagen se remonta al modelo.” Y el que se venera una imagen venera a la persona detrás de él “.

El Cuarto concilio de Constantinopla, en los puntos 653 y 654 dicen Decretamos que la sagrada imagen de nuestro señor Jesús Cristo, el liberador y salvador de todas las personas, debe ser venerado con el mismo honor que se le da al libro de Los Evangelios. Porque, como a través del lenguaje de las palabras contenidas en este libro todos pueden alcanzar la salvación, de ese modo, la acción que estas imágenes pueden ejercer, por sus colores, todos, sabia y sencilla por igual, puede obtener beneficios de ellos. Porque, lo que el discurso transmite a través de las palabras, las imágenes lo anuncian en colores. Es apropiado, de acuerdo con la sana razón y con la tradición más antigua, ya que el honor está referido como el tema principal, entonces las imágenes se derivan de ella serán honrados y venerados, como se hace con el libro sagrado de los Santos Evangelios y con la imagen de la preciosa cruz..

La exposición del pueblo judío al mundo musulmán (La edad de oro del Islam), confirma el respeto a la posición de no uso de esculturas y, también, a la continuidad del uso de ornamentos decorativos realizados en escala pequeña, pero con una marcada influencia del Islam hacia el judaísmo.

El hecho que en los siglos XII o XIII los judíos lograran integrarse a los talleres de imprenta, e incluso manejaran ellos mismos algunas de ellas, imprentas de altísima categoría, dejó ver que los artesanos sabían el significado de los textos que estaban transcribiendo, ilustrando y detallando… hasta el punto incluso que, la representación pictórica de El Eterno fue cuidadosamente evitada, y reemplazada por rayos o por una mano.

En la Europa Central, de los siglos XVII Y XVIII, los judíos tenían que migrar frecuentemente de un lugar a otro, por lo cual, de alguna manera, las representaciones artísticas fueron muy limitadas y a ello se le suma un hermetismo religioso en ese momento. Sin embargo, a finales del siglo XVIII se logra que los judíos de Europa empiecen a adquirir derechos ciudadanos, permitiendo, a los que tenían deseos de dedicarse a la creación artística, a dedicarse a ello, lo que conduce a que, en el siglo XIX, por ejemplo en París, aparecieran artistas (especialmente de la pintura) que se despojaron del bloqueo producido por el mandamiento de no producir ni generar imágenes como habíamos descrito al principio. Esto implicó también estatuas en el judaísmo, en algún nivel.

También permitió poseer imágenes, o al menos admirarlas, lo que anulaba, definitivamente el miedo a la idea de tener que inclinarse ante ídolos. .

Esto no significa que dicho mandamiento esté abolido y que se practique la idolatría a las estatuas y/o a las imágenes,pero es muy frecuente ver personas con representaciones gráficas (fotos / pinturas / pequeñas estatuillas / medallones) de X o Y rabino, “que ha hecho milagros y/o curaciones, todo dado a la fuerte influencia de las otras culturas a las cuales ha estado expuesto el pueblo judío.

Idolatría a estatuas ¿existe en el judaísmo? Muy probablemente más del 80% de los judíos van a decir que no…sin embargo si consideramos que LA IDOLATRÍA MÁS TÍPICA Y COMÚN EN LOS PUEBLOS es la adoración a imágenes, esculturas, pinturas, ilustraciones, estatuas, muñecos, crucifijos, rosarios y toda clase de objetos, ALGO DE ELLO ESTÁ PRESENTE EN EL PUEBLO DE ISRAEL…

 

30 DE MARZO DE 2016 – 20 DE ADAR BET DE 5776

RECOPILACIÓN DE 321JUDAISMO.COM PARA ESTUDIO

PorMax Stroh Kaufman

Shavuot y Rey David

Biografía Rey David

 

David fue el segundo rey de Israel.

Su existencia puede situarse entre los años 1040 y 970 A. E. C.

Esta mencionado aproximadamente ochocientas veces en la Torá, el menor de los ocho hijos de Yishaí, de la tribu de Yehudá; su madre era Nitzevet hija de Adael y sus bisabuelos fueron  Rut y Boaz.

Uno de sus antepasados más famosos fue Najshón, el primero en saltar al mar cuando se dividió el Mar de los Juncos, en el éxodo de Egipto.

Nace 10 generaciones después de Yehudá y, David, fue el padre de uno de los grandes gobernantes de Israel, Shlómo.

David fue conocido, desde niño, por ser pastor de ovejas; posteriormente conocido como un aclamado guerrero, músico y poeta, y se le atribuye la autoría de los libros de los Salmos (Tehilím); su aspecto físico es descrito, en el Libro de Samuel, como rojizo, de hermosos ojos, prudente y muy bella presencia…

De su vida conyugal se sabe que además de muchas concubinas, tuvo ocho esposas: Mijal, quien fuera la segunda hija de rey Saúl; Ahinoam de Jezreel; Abigaíl, la carmelita; Maajá, hija de Talmai, quien fuera el rey de Gesur; Jaguit; Abital; Egla y por último, Betshabé, quien había sido inicialmente la esposa de Urías, el hitita.

Gracias a ello, tuvo numerosos hijos: Amnón con Ahinoam; Daniel con Abigail; Abshalóm y Tamár con Maajá; Adonías con Jaguit; Shfatía con Abital y Itream, con Egla.

Con su esposa Betshavé, tuvo a: Samúa, Sobab, Natán y Shlómo.

Otros hijos incluyen: Ibhar,  Elisúa,  Elifelet,  Noga,  Nefeg,  Jafía,  Elishama y Eliada (2 Samuel  5:14-16). Según 2Crónicas 11:18, Jerimot, y finalmente,  a Mefiboset, el hijo de Jonathan, su cuñado y su mejor amigo, a quien adopta como suyo propio, sin contar con los hijos que tuvo con sus concubinas, que cuentan mucho más de veinte herederos.

Con Mijal, sin embargo, nos cuenta la historia que no tuvo hijos, probablemente asociado a la discusión que tuvieron por la sensualidad el baile de David durante el traslado del Arca hacia Jerusalém: no hay información que nos certifique si se debió a celos, que no les permitió continuar con su vida sexual o por castigo Divino.

De su vida general, lo que más se conoce es su enfrentamiento contra Goliat, Filisteo quien se encargó de retar al ejercito del Israel de entonces, a quien con un golpe de honda, pudo derrotar para luego “cortar su cabeza” y exhibirla como trofeo:

Gracias a ello, la historia de su vida se “parte en dos”.

Porque a pesar de que asciende política y militarmente al poder desposar a la hija del rey, esto genera también una inconformidad creciente por parte del mismo rey quien lo declara como “enemigo” e intenta asesinarlo sin lograrlo, lo que lo convierte en un refugiado, un desterrado y también un bandido, pero ganando a la vez, un amigo incondicional  y permanente: Jonathan, el mismo hijo del Rey Shaúl.

Durante ese período de su vida, David vivió una permanente persecución, muchas veces escondiéndose en territorios enemigos, rodeado únicamente por sus pensamientos, luchas, ideales y miedos, lo que le permitió escribir acerca de esto en sus momentos de oración y forjar un carácter ejemplar y una fe inquebrantable, lo que le permitió depender única y exclusivamente en el Todopoderoso.

Este período de su vida le permitió además, a David,  llegar a ser un guerrero valiente y un líder notable; algunos de sus éxitos militares fueron: liberar a la ciudad de Queiló de los Filisteos…

Incursiones en las tribus vecinas a Siselag, le permitió devastar sus tierras y no dejando con vida hombre ni mujer; ataques militare a los Amalequitas, la conquista de la ciudad jebusita de Jerusalém, a la que hizo capital de su reino, como “la ciudad de David”, y una tras otra, le permitió llegar a crear una nación grande y poderosa, temida y respetada por las naciones circundantes: primero, gobernando Jebrón y luego desde Jerusalém.

Como líder, mostró su gran capacidad de gobernar y de juzgar, aún en el momento en que prefiere tres días de peste sobre la nación, a los tres años de hambruna o cuando derrama agua que sus soldados traen del pozo de los filisteos:

Por situaciones como estas, se le permitió estar cerca de los ancianos de Yehudá quienes representaban el alto mando espiritual de la región,  desposar a las hijas de Shaúl y, a la vez, desaprobar el asesinato de Avenir y vengar el homicidio de Cibal.

A la edad de treinta años, luego de  estos años, David está ya capacitado para reclamar el poder real.

Esto significa que llega triunfal a Jebrón donde es aceptado como tal: es ungido en forma pública y coronado como rey.

El anterior momento de gloria se combino también con uno de los episodios más dolorosos para David, se origina el día que su mejor amigo, Jonathan, muere, forjando aún más su carácter.

Su fortaleza militar se sigue viendo incrementada a partir de su coronación como rey de Jebrón, aunque vivía en permanentes guerras civiles en la zona, cada vez más, se veían sus victorias y sus triunfos, que se corona con el máximo esplendor al tomar a Jerusalém como Su ciudad y llevarla, en medio de maniobras políticas y militares, a la transformación de la ciudad capital de una provincia que se transformó en un reino;

Esto fue un acto de enorme inteligencia, puesto que Jerusalém  era un sitio políticamente neutral frente a las tribus, que tenían, sus ciudades capitales (al norte la capital era Siquén, y al sur Hebrón);

Gracias a dicha acción, todas las tribus se unen y forman una nación nuevamente creyentes en el Todopoderoso que los sacó de Egipto, creencia que se afirma con la decisión, también inteligente,  que el Rey David toma para trasladar el arca de la alianza a Jerusalém, que había  recuperado de manos de los filisteos.

En ese momento, cuando ya era rey de todo Israel se describe que tenía un ejército de aproximadamente 350.000 hombres bajo su mando y,  aproximadamente  1.300.000 hombres eran capaces de llevar armas.

Este ejército, además, estaba compuesto de doce cuerpos, cada uno de 24.000 hombres, se turnaban en el servicio durante un mes en un momento en que la guarnición de Jerusalém.

Otro de los hechos que nos cuenta la historia y sirven para alabar las capacidades de David fue la  que tuvo para organizar el culto religioso…

Asignó funciones sagradas a 24.000 levitas; para ello tuvieron que intervenir 6.000 escribas y jueces, 4.000 porteros, y 4.000 cantores;  también organizó  las diversas partes de los ritos, y asignó a cada sección sus tareas.

A los sacerdotes los dividió en veinticuatro familias y a los músicos en veinticuatro coros.

REY DAVID Y SHAVUOT

A pesar de toda la “perfección” anterior, David fue también un ser humano que cometió errores, que transgredió muchos conceptos tuvo actos erróneos como el asesinato y el adulterio, lo que hizo traer, nuevamente y sobre sí y su casa, tiempos de penuria y sufrimiento:

Esto último nos lo cuenta la Torá cuando nos habla de Batsheva (Betsabé) y Urias; esto generó tal vez, las crisis que más atormentaron los últimos años de la vida del Rey David; una situación con la cual se puede hacer una analogía, es el hecho de tirar una piedra al agua.

Aún mucho después que la piedra (el pecado) ha desaparecido en el agua, los círculos que se produjeron a su alrededor siguen extendiéndose, como los problemas se le fueron extendiendo a David;  sin embargo, este hombre contó siempre con la bendición del Eterno.

La frase como El Eterno lo escogió, diciéndole a Shmuél dice así:

No te dejes impresionar por su apariencia ni por su estatura, pues yo lo he rechazado. La gente se fija en las apariencias, pero yo me fijo en el corazón”.

Gracias a la actitud de su corazón pudo hacer penitencia por sus pecados gracias a las sugerencias del profeta Natán, y como nos lo muestra uno de sus escritos, el Salmo / Tehilim 55 que dice:

Escucha, oh Adonai, mi oración, y no te escondas de mi súplica. Está atento, y respóndeme”,

Como también en el Salmo 62, en el que  se describe

“Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos; derramad delante de él vuestro corazón; El Eterno es nuestro refugio.”

 

El Rey David murió a la edad de setenta años, habiendo reinado en Jerusalén treinta y tres años habiéndose asegurado que Shlómo, el hijo de su “ultimo pecado”.

Le sucedería en el trono, dejándole como enseñanza, la necesidad de ser fiel al Todopoderoso y ejercer  justicia, adecuadamente, diferenciando entre el bien y el mal, o cual lo haría famoso, y dejándole la misión de construir el Templo, donde se guardaría el Arca que él mismo trajo a Jerusalém.

 

Podemos encontrar en este resumen que la Torá no esconde los defectos de un ser humano como cualquier otro, ni tampoco se ensaña en alabanzas…

Recuerda que él fue un hombre de corazón y por ello fue escogido por el Todopoderoso para ser quien fue y Shabuot es la fecha en la cual nos enseñan nuestros sabios que nació y murió y es costumbre leer y estudiar acerca de su vida, la cual nos enseña que la rectitud del corazón es una virtud que le gusta al Eterno;

  • Que nadie es completamente malo ni nadie es completamente bueno;
  • Que la vida no es un lecho de rosas pero, que la kavaná, la intención que se tenga, es uno de los puntos principales que Adonai escoge de nosotros para brindarnos y colmarnos de sus bendiciones y una de ellas es a través de la oración:
  • A veces puede ser muy difícil encontrar la oración perfecta, pero con palabras tan sencillas como, ayúdame, enséñame y cuídame, podemos construir oraciones que van a hacer, poco a poco que aprendamos a confiar en El Todopoderoso: veamos un ejemplo, como, combinando las 3 palabras anteriores, podemos “armar” una oración

“Padre celestial, ¡ayúdame! ¡Ten misericordia de mí! ¡Cuídame siempre! Por favor, dame palabras de plegaria y la voluntad de dirigirme hacia Ti. Enséñame pedirte lo que necesito. Asegúrame que siempre puedo confiar en Ti, y que siempre estás conmigo. Abre mis labios, para que pueda elogiarte. Déjame siempre sólo dirigirme hacia Ti, porque Tú siempre estás allí, en cualquier momento, en cualquier lugar. Gracias. ¡Ayúdame siempre estar cerca de Ti, Amén!”

 

Como resumen podemos añadir que, el rey David es una fuente de enseñanza de cómo debemos realizar la Teshuvá,

Es decir, el arte del arrepentimiento sincero.

Es el ejemplo de cómo el dolor aceptado con alegría hace crecer la fe en nuestro creador y ayuda a transformar la adversidad en una experiencia de aprendizaje, y muchas cosas más.

Pero, la idea es que este shavuot, este día en el que recordamos la entrega de nuestra Torá, tengamos claro como enseñanza que, como lo hizo David, que no hay  mayor fuerza que la aceptación de los errores del pasado y tener el firme propósito de alejarse de ellos, nos conduce por el camino de la rectitud, y que la desesperación, sólo conduce al fracaso.

 

 

Terminado de redactar el 29 de mayo de 2012 – 8 de Siván de 5772

321judaismo.com agradece la diseminación de este trabajo, a través de cualquier método, electrónico o físico pero que cumpla con la condición de citar la fuente, y no alterar la palabra de la Torá: si lo imprime, procure no destruirlo; si se daña, entiérrelo, por razones de halajá y cuidados del medio ambiente.