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PorMax Stroh Kaufman

Ayunar – en 1 a dos minutos

Ayunar – en 1 a dos minutos

Ayunar es un asunto que lo consideramos “terrible y difícil” sólo por pensar que nos abstendremos por un tiempo determinado, de comer o beber y “no vamos a ser capaces”

En el judaísmo en forma muy sencilla, tenemos 2 tipos de ayunos básicos: el ayuno parcial y el ayuno total; ambos relacionados con el tiempo de duración y lo que se deja o no de recibir

6 ayunos tenemos en la Torá, sin contar los que en cada comunidad, por honor a un evento, pueda adicionar:

Ellos son:

3 Tishrei-El ayuno de Gedalia

 

 

10 Tishrei-Yom Kippur

 

10 Tevet-Asara BeTevet

 

13 Adar: Taanit Ester o el ayuno de Ester

 

17 Tammuz-Shiva Asar BeTamuz

 

9 Av-Tisha BeAv

De acuerdo con la clasificación que hemos dado, los totales son los de Yom Kipur y el del 9 de Av; ambos son totales porque comienzan desde la noche anterior, y alcanzan a durar hasta el siguiente anochecer, es decir podrían superar las 24 horas: También se consideran totales porque no se ingieren alimentos ni se bebe ningún tipo de líquido, ni siquiera agua: los otros son parciales porque comienzan desde el amanecer y van hasta el anochecer y se tolera que se tome agua

Otros tipos de ayuno pueden ser el que realizan los novios el día antes antes del matrimonio.

También están los ayunos “biblicos”

El de Daniel, de tres semanas, El de Moshe, de 40 dias, el de Elija también por 40 días, El ayuno de David por el niño enfermo, El de Ester por 3 días, el de Ezra también por tres días, y muchos otros más: si quisiéramos hacer una lista completa, pasaríamos de 50 ayunos que no son obligatorios.

 

Y ¿Como nos preparamos? (Especialmente en los ayunos totales?)

Muy fácil… como las fechas están establecidas, simplemente cambiemos de hábitos desde un mes antes si es que somos “muy complicados”…

  • Disminuyamos la cantidad de cafeína diaria (ejemplo de 4 a 1 taza al día) y las bebidas azucaradas (colas negras y similares)
  • Empecemos a utilizar carbohidratos de digestión lenta (pastas, avena, arroz, fríjoles)
  • Mantengamos el cuerpo hidratado. Siempre tomando mínimo 1 a 2 litros de agua al día
  • Comamos muchas verduras los días previos.
  • Procuremos usar ropa amplia, cómoda y holgada (según el clima, especialmente donde los climas son cálidos)
  • Aprendamos a movernos más lento (Si, hay que trabajar, los niños, el oficio de la casa, las compras y todo lo de la vida moderna exige “velocidad” pero el movernos más lento nos va a ayudar a “gastar menos energía” especialmente para el día del ayuno)
  • Empezar a guardar las normas de Kashrut (para quienes sienten la necesidad de hacerlo), ayuda con la parte espiritual del ayuno
  • Desconectémonos de la tecnología, aunque parezca difícil ( y digo muy difícil y quizás “imposible” para algunos vivir sin Facebook, Twiter, Instagram, LinkedIn, etc.)
  • En la semana previa, dejemos de “ver noticias” por el efecto estresante que genera, aunque el cuerpo no lo manifieste (en el 99% de los casos, en nada va a influir en nuestras vidas, si no nos enteramos de lo que hizo o dejó de hacer x persona, si hubo un desastre natural, si un deportista ganó o no una medalla, si vendieron o no una empresa estatal,  si aumentó o disminuyo la criminalidad o la corrupción en un lugar indeterminado del planeta, y en fin mil cosas más)
  • Empecemos por dormir un poco más de lo habitual, para que el cuerpo se sienta a gusto, relajado y no estresado
  • Empecemos a revisar cuales son las bendiciones que hay que decir antes, durante y después del ayuno, para que no “caigamos en el error” de omitir alguna o decirla en el momento inapropiado
  • En lo posible no usar lociones
  • No lavarse la boca (cepillarse los dientes) — algunas veces (¡muchas!)omitimos normalmente este acto hasta por 6 horas, después de ingerir un alimento, “por culpa de “ciertos compromisos”;  pero si tocara hacerlo, que los “buches o enjuagues” sean con la cabeza dirigida hacia abajo para evitar tomar agua.
  • Por último y quizás lo más importante,para poder ayunar,es que se “despierte en nosotros” la Kavaná o la intención de hacerlo

Ayunar no es tan difícil como parece, pero puede traer consecuencias espirituales muy importantes.

 

30 de Enero de 2018 – 14 de Shevat de 5778.

www.321judaismo.com

PorMax Stroh Kaufman

Comer pescado en Shabat

¿Se puede comer pescado en shabat?

 

Para responder esta inquietud de uno de nuestros lectores, nos dirigimos a la fuente de toda legislación que es el Shuljan Aruj y la Mishna berura

 

Encontramos la respuesta en el Shuljan Aruj Siman 242 Seif 1 (a), con la siguiente explicación

Todos sabemos que debemos esforzarnos para honrar al Shabat.

Cada uno en la medida de sus recursos, incluso si uno recibe apoyo financiero de otros debe hacerlo.

¿Cómo? La Mishna Berura (?”??) nos describe que una de las formas de hacerlo es con nuestra alimentación y ello implica que, por lo menos, sean dos alimentos diferentes cocinados que se deben tener en las comidas en Shabat.

El Kaf HaJaim (‘? ???) explica que, dentro del proceso de comer, los dos alimentos cocidos diferencian la comida del Shabat, del resto de la comida de la semana, en la que normalmente tenemos solo un plato cocinado.

Pero, si uno tiene por costumbre comer dos platos cocinados en una comida durante la semana, en Shabat debería tener tres comidas cocinadas. (Esto teniendo en cuenta la necesidad o casi obligación de NO ENCENDER FUEGO)

La implicación alcanza a cobijar el hecho que uno debe tener dos alimentos cocidos en cada una de las comidas.

 

Entrando en la pregunta, el Mishna Berura (?”??) citando a Magen Avrohom, es donde se nos introduce hacia la posibilidad que uno tiene de comer pescado en cada una de las tres comidas en Shabat, con la excepción del Erev (Víspera) del Tesha beAv, y la razón es, que el pez está incluido en la categoría de carne.

El pescado está incluido en los alimentos consumibles en Shabat, porque algunos de nuestros sabios lo han documentado como una obligación bíblica.

En Biur Halaja (??? ?”?) se nos explica que Shabat es un Olam Haba  en miniatura y en el mundo por venir estaremos comiendo la carne del pez.

Sin embargo, si la persona no disfruta de estar comiendo pescado, no está obligado a hacerlo porque el Shabat nos fue dado para el disfrute en lugar de la angustia.

 

Si; si es posible comer pescado en Shabat.

 

PorMax Stroh Kaufman

Arevut o la responsabilidad por otros

Arevut:

Nuestra responsabilidad porque otros cumplan con las mitzvot

By Harav Baruch Gigi

Traducido y adaptado al español por Rabi Mordechai Solomon

 

Cada judío, sin importar donde se encuentre, tiene la responsabilidad de observar las mitzvot. Las 613, aunque para muchos suene absurdo, imposible, difícil de cumplir y que muchas de ellas están desactualizadas.

Junto con la propia obligación de guardar las mitzvot, cada judío tiene la responsabilidad de preocuparse por la observancia de las mitzvot por parte de otros judíos:

“Ellos [los judíos] son todos responsables los unos de los otros (she kulan arevim ze bazé)” (Sanedrín 27b).

Esta responsabilidad de AREVUT comenzó, según el Mekhilta, incluso antes de la entrega de la Torá.

En el versículo “Israel acampó frente a la montaña” (Shemot 19: 2) la Torá usa el verbo en singular (“vayiján”).

El Mekhilta comenta:

Rebbi dice: Esto cuenta en la alabanza de Israel, porque cuando todos se pararon en el Monte Sinaí para recibir la Torá, se unieron gozosamente junto con “un solo corazón” para aceptar sobre sí el yugo del Cielo.

Además, se comprometieron con la responsabilidad mutua (“memashkenin” – literalmente traducido como que renuncian a la seguridad mutua, del modo como lo hace un garante de un préstamo).

Cuando El Eterno se les reveló, El quiso hacer un pacto que no sólo fuera sobre las [transgresiones] públicas, sino también sobre aquellas hechas en secreto.

Esto, teniendo en cuenta lo que ellos manifestaron: “Sólo estamos dispuestos a hacer un pacto en [actos que] se revelan a otros, no en los hechos en secreto. De lo contrario, una persona puede pecar en privado y toda la comunidad será responsable “. (Mekhilta, mas. De-ba-chodesh, par. 5, s.v. Rebbi)

        Aunque los Tannaim  [1](Sanedrín 43b) no están de acuerdo si la AREVUT entró o no en vigencia antes que los judíos cruzaran el Jordán o después, muchos ajaronim creen que la responsabilidad mutua ya existía cuando el pacto se hizo en el Sinaí.

Esta idea aparece en dos posibles formulaciones:

  1. Arevut ya estaba vigente en el Sinaí, pero fue anulado con el pecado del becerro de oro. Por lo tanto, era necesario renovar el pacto en las Llanuras de Moav antes de entrar en la Tierra de Israel.

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  1. En el Sinaí, el Arevut todavía tenían el estado de un voto (neder) que Israel voluntariamente aceptaba para sí mismo, basado en su comprensión de la necesidad de la responsabilidad mutua.

Más tarde, el pacto hecho en las Llanuras de Moav le dio la fuerza de la ley que sería el nexo vinculante para las generaciones futuras.

Además de su significado ideológico, el concepto de arevut también tiene muchas ramificaciones halajicas.

El principio de que uno puede, en efecto, cumplir la obligación de otro, incluso después de haber cumplido su propia obligación (“af al pi sheyatzá, motzí”), [2] así como el requisito de evitar que otro transgreda (” ifrushi meisurá “), [3] ambos se basan en arevut.

Existe una relación recíproca de responsabilidad y conexión entre todos los individuos que conforman la nación, así como una responsabilidad nacional colectiva.

Este ensayo intentará aclarar la naturaleza de esta responsabilidad. Trataremos con una forma problemática de arevut: ¿Qué sucede cuando la propia obligación de no pecar entra en conflicto con la responsabilidad de uno para garantizar que los demás no lo hagan?

 

¿Puede uno cometer un pecado para evitar que otro peca? Para estar seguros, uno no puede cometer un pecado igual o más severo para desviar el pecado de otro; como el Talmud Shabat 4a pregunta: “¿Le decimos a una persona que peque por el mérito de otra persona ?!”

Pero, ¿qué hay de cometer un pecado menor para evitar que otra persona realice una acción de “pecado” importante?

          Parecería que los Amoraim  [4] discuten sobre este tema en Shabat (4a), y este pasaje del Talmud (sugya) [5] llega a la conclusión de que uno no puede cometer ni un pecado menor para salvar a un individuo de cometer uno importante.

         

Sin embargo, esta sugerencia parece contradecir otras que implican la conclusión opuesta. Por ejemplo, la Guemará en Eiruvin 32b establece que aquel que observa escrupulosamente las leyes del diezmo (llamémoslo un javer) puede permitir que uno que no lo haga (en este caso, un am haáretz) tome de los frutos de su campo.

Aunque el am ha-aretz no diezmará solo, el javer puede hacerlo por él.

 

Sin embargo, de acuerdo con las leyes del diezmo, lo que se separa debe ser contiguo a aquello de lo que se está eliminando.

En nuestro caso, cuando el javer está en casa y el am haáretz está en el campo, esta regla no se seguirá. La Guemará concluye:

 

Es mejor que el javer viole una prohibición menor [es decir, el diezmo a pesar de la falta de contigüidad] que el hecho de que am haáretz debe violar uno mayor [es decir, comer alimentos no atados a esta práctica].

       La Guemará por otro lado explica que uno puede transgredir una prohibición menor para permitir que otro cumpla una mitzva.

Por ejemplo, uno puede liberar a un medio esclavo completamente para permitirle casarse y cumplir el mandamiento de “Se fructífero y multiplícate”, a pesar de la prohibición (formulada positivamente) que “Ellos [es decir, esclavos cananeos] deberían servirte para siempre”. “[6]

 

Del mismo modo, el Talmud habla de liberar a un esclavo para completar un minyan, y relata que fue el Rabban Gamliel quien puso esto en práctica. [7]

 

Se han realizado muchos intentos para resolver estas contradicciones. Citaremos tres de los principales enfoques para comprender mejor la forma en que funciona el principio de Arevut

 

  1. Rabbeinu Tam

       Rabbeinu Tam y muchos otros Rishonim [8] consideraron que lo escrito en la Guemará en Shabat 4a, donde prohíbe cometer incluso un pecado menor, incluso si salva a otro de cometer uno importante, es la fuente primaria de esta discusión. Sin embargo, uno no puede pecar en beneficio de otro.

 

La Guemará permite que una persona realice transgresión menor con el fin de evitar que cometa una transgresión importante.

Por ejemplo, quien intencionalmente pone pan en el horno en Shabat puede sacarlo antes de que el pan se hornee por completo, a fin de evitar una transgresión importante. [9] Cometer una transgresión menor para salvarse de una mayor puede entenderse como permitir a una persona salvar su propia vida religiosa.

La dificultad con esta resolución es que el pecado principal (en el ejemplo que colocamos, hornear el pan en Shabat) ya se ha cometido, o al menos se ha puesto en marcha. ¿No sería mejor para una persona no hacer nada en este momento, en lugar de tomar medidas y cometer un pecado adicional? [10]

       Parece más plausible sostener que a uno se le permite quitar el pan, no por su propio bien, sino para evitar que el mandato de Dios se rompa a través de las acciones de uno. Por lo tanto, uno puede evitar activamente que el pecado llegue a buen término.

 

Sin embargo, según Rabbeinu Tam, a pesar de la institución de arevut, uno no necesita ni puede sacrificar su propia observancia de los mandamientos por el bien de los demás. Hay dos razones posibles para esto:

  1. Salvar la propia vida religiosa (como la vida física de uno) tiene prioridad sobre salvar la de otro.
  2. Uno simplemente no puede cumplir su responsabilidad hacia otro porque está prohibido: sus manos están atadas por la Halajá. La posibilidad de evitar que otro cometa un pecado castigándose uno mismo con un pecado, no es una opción viable.

 

De acuerdo con este enfoque, hay dos explicaciones posibles para la permisividad del diezmo desde lejos (she-lo min hamukaf) para salvar a un am haáretz de comer productos sin diezmar:

  1. Como el javer fue el causante del pecado al invitar al am haáretz a comer la fruta en su campo, él tiene participación activa en el pecado. Por lo tanto, realmente se está salvando a sí mismo, no sólo a otra persona, de un pecado mayor. Esta parece ser la comprensión de Tosafot HaRosh sobre el tema.
  2. Incluso si él no tiene parte activa en el pecado mismo, tal vez él tiene la obligación de involucrarse, ya que provocó la situación. Incluso a costa de un pecado menor, debe intervenir. Ran parece adoptar este punto de vista o consideración.

        Ambos enfoques se basan en el mismo principio del entendimiento fundamental, mencionado anteriormente: dado que la propia vida religiosa tiene prioridad, la única justificación para pecar, para salvar el pecado de otro, es que uno también es parcialmente responsable del pecado principal. Debido a que la persona causó la situación que condujo al pecado, este debe evitar que esto ocurra.

 

        Hay tres explicaciones para permitir la liberación de un esclavo (a pesar del mandamiento “Deben servirte para siempre”) para formar un minyan para la oración, así como la liberación de un medio esclavo para que pueda cumplir con su mitzvá de “sed fecundos y multiplicaos”:

  1. La prohibición de liberar a un esclavo solo es aplicable cuando se hace en beneficio del esclavo. En el caso del minyan, la liberación no es por el bien del esclavo, sino por el maestro. Incluso la permisibilidad de liberar a un medio esclavo para permitirle casarse es por el bien de la mitad libre que está obligada a casarse.
  2. Incluso si todavía existe una prohibición, una “gran” mitzvá (“Sed fecundos y multiplicaos”) como tampoco una mitzvá comunitaria (oración pública) justifica la menor transgresión.
  3. Quizás la liberación está permitida en base a arevut. Si es así, la liberación por el simple hecho de completar un minyan es más plausible, porque las comunidades más poderosas aún pueden justificar un pecado. Sin embargo, Rashba señala que la liberación del medio esclavo por el matrimonio es más difícil de entender, a pesar de que es una “gran mitzvá”, ya que no hay ningún elemento comunitario.

 

Justificar un pecado por una “gran” mitzva o una mitzvá comunal podría basarse en un mecanismo diferente al de la Arevut (responsabilidad). Si para cumplir la voluntad del Eterno, en el mundo, de la mejor manera posible, en el momento en el cual una mitzva “grande” o comunitaria choca con otra cosa, esta tiene prioridad. Este debe ser el enfoque de la Ritva, ya que en este contexto se menciona que es permisible tomar Teruma de una gran distancia por el bien de un “gran” mitzva -por ejemplo disfrutar del Shabat (Oneg Shabat). dado que la Arevut ya no es un factor en ese caso, debe haber un principio de que las “grandes” mitzvot pueden reemplazar a otras con el propósito de promover la voluntad de HaShem en el mundo de la mejor manera posible.

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  1. El Ritva

       El Ritva (Shabat 4a, SV Ve-KHI) ofrece una serie de respuestas, una de las cuales se distingue entre una directiva de la corte (beit din) que permite una al pecado por el amor de otro, y alguien de decidir sobre su propia iniciativa al pecado para otro . El “beit din” no puede dirigir u obligar a que alguien cometa un pecado: “No le decimos a una persona que peque por el bien de su amigo”, pero uno puede decidir hacer esto si así lo desea. El Ritva implica que esto no solo es permisible, sino que también se recomienda.

 

Esta aproximación es desconcertante: si nuestra responsabilidad hacia los demás llega incluso a exigir que pequemos, ¿Por qué la corte no puede legislar o regir abiertamente de esa manera? Si, por otro lado, no se aplica cuando el Arevut está involucrándonos en el pecado, ¿Por qué está permitido pecar? Hay dos posibles resoluciones:

 

  1. Arevut  se aplica, pero la corte no puede dictaminar abiertamente sobre qué y cómo es que uno debe pecar. Las ramificaciones públicas de tal decisión, a pesar de la permisibilidad en esta circunstancia, obliga al beit din a permanecer en silencio. [Esto es análogo al daño causado a la imagen pública de la corte (ziluta de-vei dina) [11] si se le permitiera retractarse de una decisión].

 

  1. Parece más plausible argumentar que la existencia de la Arevut en este caso está condicionada al reconocimiento interno de la persona.

Hay dos niveles de responsabilidad. La primera es la obligación básica de todo Israel para asegurarse de que todos los judíos observen las mitzvot y no pequen.

Este nivel de comprensión implica un sentido de responsabilidad que siente cada individuo dentro del grupo por todos los que forman parte de la misma entidad colectiva.

Este concepto es análogo al del arev, garante de un préstamo, en el mundo del derecho civil judío, Choshen Mishpat.

 

Hay, sin embargo, un segundo nivel de arevut, uno que no yace en la jurisdicción de los tribunales, sino en el corazón. Este segundo nivel depende de que una persona tenga un sentido tan intenso de la unidad intrínseca de Israel que, si alguien peca, lo siente como si fuera su propia falta personal.

En esta forma de pensar, cometer un pecado menor para salvar a otro de uno importante no implica un choque entre las responsabilidades religiosas de uno y de otro. Más bien, una persona está impidiendose a sí misma y a la comunidad de Israel, mancharse por el pecado.

El Yerushalmi en el tratado Nedarim 3: 4 habla de lo absurdo de vengarse: “Si una mano se deslizó y cortó la otra mano, ¿una persona podría cortar la primera mano a cambio? “

La analogía más cercana en el derecho civil a esta idea es el arev kablan[12], quien, al menos según una explicación, es un garante que acepta sobre sí mismo estar tan obligado como el prestatario original.

Este nivel de comprensión puede aceptarse sólo voluntariamente, desde un reconocimiento interno de la unidad de Israel. Tal sentido de la responsabilidad no puede ser ordenado por un tribunal.

Quizás en este contexto podemos entender la distinción hecha anteriormente entre los pactos realizados en Moav y Sinaí.

El pacto hecho en las Llanuras de Moav hizo que todos los judíos se hicieran responsables el uno por el otro.

El pacto en el Sinaí, sin embargo, contenía un sentido de responsabilidad que se derivaba del entendimiento de que todo Israel había acampado en el Sinaí “como un hombre con un solo corazón”.

El pacto de Arevut, en  las Llanuras de Moav fue una obligación, pero el primer pacto en el Sinaí ya había creado la posibilidad de un arev kablan, alguien que acepta el préstamo de otro sobre sí mismo, por un sentido de responsabilidad personal para todos los judíos debido a su conexión con ellos. Este segundo tipo, de mayor intensidad de Arevut, sigue siendo voluntario.

 

       De acuerdo con este enfoque del Ritva, cuando un tribunal dictamina que uno debe pecar por el bien de otra persona, como en el caso de un esclavo a medias, no es por causa de ello sino por la magnitud de la mitzva particular.

 

  1. Un enfoque de compromiso

        Encontramos un tercer enfoque en el Tosafot y otros Rishonim que distingue entre diferentes casos.

Si el potencial pecador es una persona malvada quien no trataría de evitar la situación problemática por sí mismo, uno no necesita intervenir para salvarlo.

Sin embargo, si una persona fue forzada involuntariamente a una situación en la que cometerá un grave pecado, uno es responsable de salvarlo de esta situación incluso a través del pecado.

 

Este enfoque es un compromiso entre los dos enfoques anteriores. De acuerdo con la primera aproximación, Arevut no se limita a la comprensión estándar de la responsabilidad, la cual no exige comprometer el estado espiritual de uno para ayudar a otro; “La propia vida tiene prioridad” (“jayeija kodmím”).

De acuerdo con el segundo enfoque, a veces se exige el pecado por el bien de los demás, porque todo Israel se ve como un todo o un completo ente orgánico.

Este tercer enfoque diferencia entre la persona malvada y los que no.

No estamos obligados a pecar por una persona que, a través de sus acciones, demuestre que no desea identificarse con la comunidad (aunque debemos hacer todo lo posible para evitar que peque).

Sin embargo, si una persona es involuntariamente forzada a una situación en la que es probable que peque, tenemos un mandato y la corte nos ordena abiertamente que evitemos que lo haga, incluso si eso significa que nosotros mismos debemos transgredir.

Según esta solución, las razones dadas para liberar esclavos – “es una gran mitzva” (matrimonio) y “es una mitzvá comunal” (oración pública) – explican por qué aplicamos la idea de arevut.

Arevut puede ser una razón suficiente para exigir un pecado, pero no en todas las situaciones. Para estas dos mitzvot, al menos, pecar por siempre está justificado.

 

En nuestro calendario, Tisha be-Av, cuando lnos afligimos por la destrucción del Templo debido a la desunión y el odio, es seguido por TU be-Av (15 de Av).

Este último fue el día en que las tribus una vez más se les permitió casarse con los de la tribu de Binyamin; así, la unidad nacional fue renovada.

Por lo tanto, TU be-Av se mueve hacia la corrección de los problemas que causaron la destrucción.

Que también merezcamos pronto la restauración de la unidad judía y la reconstrucción del Templo.

   

     

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Traducido al español y adaptado por Rabi Mordechai Solomon

[1] Rabinos de la Mishná

[2] O Zarua I: 198.

[3] Sanedrín 27b.

[4] Rabinos de la Guemará

[5] en el Talmud, una sugya se presenta como una serie de hipótesis y preguntas receptivas, con el texto talmúdico como un registro de cada paso en el proceso de razonamiento y derivación. La Guemará por un lado, toma así la forma de un intercambio dialéctico, mientras la Mishná concluye con opiniones legales, y a menudo con las diferencias de opinión entre los Tannaim. Los que discuten aquí se denominan makshán (literalmente preguntador, “uno que plantea una dificultad”) y tartzán (literalmente respondedor, “uno que pone derecho”).

[6] Gittin 41a.

[7] Gittin 38a.

[8] Los Rishonim (los primeros) son los rabinos eruditos previos a la redacción del Shulján Aruj y su período se extiende entre los años 1050 al 1500.

[9] Quitar pan de un horno, aunque está prohibido, no es uno de los treinta y nueve tipos de trabajo prohibidos en Shabat, y por lo tanto se considera una transgresión menor. Ver Rosh Hashana 29b.

[10] Ver los comentarios de Meiri sobre la sugya.

[11] Ver Bava Batra 31b.

[12] El que recibe dinero (“Kibel”) o un objeto en nombre del prestatario

PorMax Stroh Kaufman

9 de Av

Preparándonos para el 9 de Av.

Este próximo 9 de Av, para el año judío de 5774, la fecha que le corresponde, se extiende desde el atardecer del 04 de Agosto del 2014, hasta la caída de la noche del 05 de Agosto del 2014.

Todos sabemos que el 9 de Av, o como es su nombre en hebreo, Tisha Beav, es un día de duelo y ayuno.

La “fiesta” conmemora varias tragedias que afectaron al pueblo judío a lo largo de la historia, pero sobre lo que más se recalca es acerca de la destrucción de los dos templos en 586 AC y 70 DC, aunque muchas otras tragedias sean recordadas en esta fecha; además, el 9 de Av, es la culminación de un período de tres semanas de duelo.

El Ayuno: ¿Por qué es?

Una de las menciones acerca del ayuno, se encuentra en Zacarías / Zajária 8:19 que dice: “Así ha dicho Adonai de los ejércitos: Los ayunos del cuarto, el quinto, el séptimo, y el décimo mes, se convertirán para la casa de Judá en gozo y alegría, y en fiestas solemnes. Amad, pues, la verdad y la paz.”

El quinto mes, empezando a contar desde Nisan como el primero, corresponde al mes de Av, y el ayuno es, el 9 de Av.

¿Qué debemos hacer?

Hay muchas cosas: sin embargo, hoy hablaremos de la Seudá haMafséket (“Comida de la separación” literalmente hablando).

El Talmud (Taanit 30a) nos relata cómo Rabi Yehudá, hijo de Rabi Illaí acostumbraba a proceder en su seudá:

Tanto los asistentes, como los invitados traían pan seco con sal; él se sentaba en lo que se conocía como un lugar vergonzoso (entre la estufa y el horno), y se lo comía, mientras bebía de una jarra con agua, actuando en señal como si uno de sus parientes más cercano acabara de fallecer.

El Rambam también se comportaba de una manera estricta, comiendo sólo pan y agua en esta comida, y sin siquiera un plato cocinado.

Gracias a este comportamiento, la mayoría de los judíos solo consumen pan y huevos cocidos: estos últimos por su forma, se relacionan con el ciclo de la vida: sin embargo, se pueden comer frutas y verduras para garantizar que se tenga “fortaleza” para soportar el ayuno; no hay prohibiciones acerca de la cantidad de huevos, como la de tampoco consumir lentejas, que se considera como uno de los platos característicos para el duelo.

(Ver Shuljan Arúj)

Como en cualquier duelo, o como en cualquier sacrificio, la costumbre es de sentarse en el suelo durante la celebración de la seudá, el 9 de Av, pero ninguno de “los dolientes” tienen la obligación de quitarse los zapatos, como lo harían en el caso del fallecimiento de un ser querido

(Ver también el Shulján Aruj).

Hay algunos que dicen que, sobre la base de la Cábala, se debe colocar un paño de separación entre la persona y el suelo; y para aquellos a quienes les resulta difícil sentarse en el suelo, entre ellos a los enfermos, los ancianos, embarazadas y puérperas o mujeres, no hay limitación para que se puedan sentar en una silla, pero, preferiblemente, en un asiento que no sea utilizado en forma regular, ni de los convencionales: es decir, tratando de que no sea uno cómodo.

Está descrito que, cada persona, cada miembro de la casa, debe sentarse en una esquina, en un rincón, mientras que terminan la  seudá, porque, está escrito en relación con los dolientes que, “deben sentarse solos y en silencio” (Eija 3:28).

Aunque 3 hombres o más estén sentados cerca el uno del otro, deben considerarse como si estuvieran solos, como lo indica el Shuljan Arúj. (Sh.A. 552:8, M.B. 19).

 

Después del mediodía, en la víspera del 9 de Av, idealmente debe estudiarse sólo sobre temas tristes que estén relacionados con el 9 de Av,  o con las leyes del duelo.

Sin embargo, si alguien está preocupado porque su aprendizaje se limita específicamente a estos temas y piensa que tal vez no logrará aprender más de lo que quisiera, entonces debe seguir los sus deseos de corazón, y dedicarse también a otros temas.

(Ver Rama 553:2, MB 8).

Una de las costumbres más particulares de esta fecha, es la permisividad para comer, todo el tiempo, aun hasta momentos previos al ayuno, que comienza en el atardecer, sin importar que, lo que se haya destinado para la seudá, se haya terminado, a no ser que uno mismo decida ayunar desde muy temprano en el día.

(Véase también el Shulján Arúj 553:1, en la Mishná Berurá 2).

En pocas palabras, disfruta de la Seudá HaMafséket y recibe adecuadamente, el 9 de Av.

18 de julio de 2014 – 20 de Tamuz de 5774

 

 

PorMax Stroh Kaufman

Mes de Av

Mes de Av

El mes  de Av, en el calendario hebreo, corresponde al quinto mes desde el punto de vista de la mención de la Torá, como está mencionado, por ejemplo, en Bamidbar/Números 33:8 (1),  a partir del mes de Nisan, y el undécimo mes en lo que tiene que ver con la cuenta de los años a partir de la aparición de Adam, en la tierra.

Su nombre, Av, proviene del antiguo acadio, Avu, que significa cáñamo, cañas o juncos, que eran recolectadas y cosechadas por esta época, en el antiguo Babilonia.

Av es siempre un mes completo de 30 días, suele corresponder a los meses gregorianos de julio y/o agosto.

Su signo del Zodíaco es Leo, el rey de los animales; por haberse dicho de Israel que “he aquí que el pueblo se levanta como leona, se yergue como león” (Bamidbar /Números 23:24), y se levantará airoso como león de sus catástrofes. (2)

Este león, de acuerdo con las enseñanzas del Sefer Yetzirá, simboliza el poder supraracional de la voluntad Divina.

Representa la manifestación inicial de la voluntad del Todopoderoso de destruir (el Templo) fue en verdad con el puro objetivo de reconstruir (el Templo con todos sus significados y connotaciones espirituales, para Israel y el mundo entero) para la eternidad.

Otro de los nombres que recibe este mes es el de  “Menajem Av”, que hace referencia al consuelo que el pueblo judío recibirá por todos sus sufrimientos, recordados en este mes, cuando llegue el Mashíaj, que según la tradición, nacerá en el mes de Av.

También nos enseñan  nuestros sabios que, gracias a que tenemos que recordar los hechos catastróficos acontecidos durante el mes de Av, es la forma como nos preparamos y nos adelantamos hacia la preparación que exige el mes de Elul

Características del mes de Av

se escribe con las letras Alef y Bet, formando una palabra que,  literalmente significa  “padre” y se deriva de la raíz hebrea que significa “querer” o “desear”.

También, la palabra Av, mediante las letras alef y bet, representan las iniciales de los dos pueblos que destruyeron el primer y segundo Templo de Jerusalém: la alef se refiere a Edom (Roma), y la bet se refiere a Babel (Babilonia).

El mes de Av se caracteriza por exponer dos situaciones diametralmente opuestas:

El primero de ellos,  la tristeza extrema relacionada con los eventos trágicos relacionados con el 9 de Av; nos han enseñado nuestros sabios que, cuando comienza el mes de Av, y hasta el día 9, nos limitamos aún más nuestro regocijo en el que se acostumbra, entre otros, a no plantar árboles para dar sombra o para embellecer y dar aroma; a no iniciar ningún proyecto de construcción o de refacción en la casa que esté relacionado con lujo; está prohibido comprar, coser, y tejer prendas nuevas, incluso si la intención es estrenarlas luego de Tishá beAv; está prohibido también, lucir zapatos nuevos, como también existe la prohibición, para los adultos, de cortarse el cabello, y de cortar el cabello de sus hijos a partir del 17 de Tamuz; dependiendo de las costumbres, puede llegar a verse que esté prohibido lavarse, el cuerpo entero, aun con agua fría, como también está prohibido bañarse en una piscina, en un río, o en el mar.

 El segundo de ellos está relacionado con la alegría extrema, también, por los eventos acontecidos el 15 de Av: aquí sucedió que, se decreto, por El Eterno, el fin de la Mortandad en el Desierto (1274 AEC). Luego de 38 años de vagar por el desierto, finalmente terminó la mortandad, y una nueva generación de judíos se levantó lista para entrar a la Tierra Prometida.

Los otros elementos de felicidad que tienen que ver con esta fecha son: El Decreto de Casamientos Inter-Tribales es Anulado (siglo 13 AEC);  La Tribu de Binyamín es readmitida  (1228 AEC) ; Las Barricadas de Yeroboam son quitadas (574 AEC); Los Muertos de Betar son Sepultados (148 EC); Es el día para establecer matrimonios(3) y fue conocido como “El Día de Quebrar el Hacha” (4).      

Con respecto a estas fiestas del 15 de Av, dijo Rabi Shimón Ben Gamliel: «…No hubo días más alegres para el pueblo de Israel que el 15 de Av y Iom Hakipurim en que las jóvenes de Israel salen con sus vestidos blancos…». (Talmud; Taanit  26b).

Nos podemos preguntar: ¿Por qué en este mes hay cosas tan distintas? ¿Qué ventajas tenemos? ¿Qué podemos aprovechar o aprender?

Nos enseñan algunos cabalistas que llegar al 9 de Av significa llegar al nivel espiritual más bajo que puede tener el pueblo judío;  por esa “caída espiritual” nos damos cuenta que “hay muchas cosas que nos hacen falta” y empezamos a reflexionar sobre ellas…

Esta reflexión implica que empecemos a trabajar de lleno en las cosas que nos preocupan y ocupan, por más simples que ellas sean: esta toma de conciencia implica dedicación y a través de ella, buscamos llegar a niveles espirituales cada vez más altos y más profundos: empezamos a retomar los “senderos perdidos” y ello implica la obtención de metas: es entonces cuando podremos llegar a los más altos niveles de espiritualidad posibles, lo que implica una relación “perfecta” con Nuestro Creador y entonces viene la felicidad que “se nos había perdido”

Esto nos conduce a un entendimiento de la frase de Yeshaya / Isaías que dice (25:8):

 “HaShem destruirá a la muerte para siempre, borrará las lágrimas de todos los rostros y hará que Su pueblo no sea avergonzado nuevamente…”

Con lo que entendemos que tenemos una promesa de no ser avergonzados nuevamente y la Promesa de la redención del Mashíaj, para esta época y es nuestro deber procurar y hacer las cosas de acuerdo como son las mitzvot, los jukim y los mishpatim, para que podamos ver esa felicidad, permanente, en nuestro pueblo.

(1)    “El sacerdote Aharón subió a Hor de la Montaña, según la orden de El Todopoderoso, y murió allí, el año cuarenta de la salida de los israelitas de Egipto, el mes quinto, el primero del mes”

(2)    “He aquí que el pueblo como león se levantará, y como león se alzará, y no se acostará hasta que comiere la presa y bebiere la sangre de los muertos por espada”.

Hen am kelavi yakúm vejaarí yitnasá lo yishkáv ad yojál téref vedám jalalím yishté

(3)    En el antiguo Israel era costumbre que el 15 de Av “las hijas de Jerusalém salieran con prendas de lino prestadas (para no avergonzar a aquellas que no poseían hermosas vestimentas)… y danzaban en los viñedos” y “quienquiera no tuviera esposa iba ahí” para hallar una novia (Ver Talmud, Tratado Taanit 31 a).

(4)    Cuando el Templo estaba en pié, se acostumbraba concluir, el 15 de Av, con el corte anual de leña que iba a ser utilizada para el altar; este evento era celebrado con banquetes y alegría, como es costumbre a la conclusión de una mitzvá o una festividad, y ello incluía la ceremonia del “quebrado de las hachas”, con lo cual, adquiere ese nombre, ese día.