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PorMax Stroh Kaufman

Ecoturismo: perspectiva judía

Ecoturismo: perspectiva judía

 

El ecoturismo o turismo ecológico es una actividad turística cuya finalidad es minimizar el número de daños que los turistas puedan generar sobre el entorno natural.

Este tipo de turismo involucra al viajero no sólo para que observe la flora y la fauna en su estado natural, sino que también, de manera responsable, interactúe con ellos, en cualquier región donde el turista se encuentre.

Permite que se realicen también, actividades deportivas que al mismo tiempo se logra disfrutar observando el entorno.

Contribuye a la protección de las zonas naturales (en ocasiones llamadas zonas protegidas) utilizadas como centros de atracción de ecoturismo :

El ecoturismo requiere de un uso consciente y racional de los recursos naturales, que se respete el entorno social y cultural de la comunidad que lo acoge, y el apoyo a los derechos humanos y a condiciones laborales justas para los trabajadores del sector.

Sustentabilidad y Sostenibilidad son los principios básicos de este turismo, desde el punto de vista social, cultural, ambiental y económico.

Generalmente, está organizado para pequeños grupos  por empresas especializadas.

En muchos lugares del mundo como por ejemplo Costa Rica, Colombia, Madagascar, Kenia, Nepal y Ecuador, el ecoturismo se ha convertido en el principal ingreso de divisas, resultando vital para las economías de los países mencionados.

Es un turismo generalmente ofrecido para turistas (que pernoctan en el lugar) y no para visitantes (No pernoctan en el lugar visitado)

Puede o no estar relacionado con la estacionalidad de la región visitada.

Implica el uso de energías limpias o renovables.

Su clasificación es muy diversa y los primeros tipos de ecoturismo lo experimentaron Charles Darwin, para poder generar su concepto de la Teoría de la Evolución y Alexander Von Humboldt para poder realizar la clasificación taxonómica de las plantas.

Israel, es un país que está implementando el Ecoturismo, en muchas de las zonas protegidas, y una de ellas es el Desierto del Neguev, donde se puede realizar una caminata recordando la que hicieron nuestros antepasados, luego de su salida de Egipto, sin contar con otras áreas naturales y ni qué decir de Eilat, con sus arrecifes coralinos.

Pero el cuidar y respetar la naturaleza, no es un concepto nuevo en el judaísmo, ni para el pueblo judío

Desde el libro de Bereshit, ya hay un mandamiento de cómo comportarse con la naturaleza: “Y los bendijo HaShem y les dijo: Sed fecundos y multiplicaos, y llenad la tierra y sojuzgadla; ejerced dominio sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo y sobre todo ser viviente que se mueve sobre la tierra”.

Hay que dejar claro que el dominio aquí descrito, es para que se realice de manera responsable

Se repite ante Noaj, una sentencia semejante, a la cual le adiciona que no consumirás la sangre de los animales porque allí está la esencia de la vida.

Seguimos con Deuteronomio / Devarim donde encontramos esto: “Porque la tierra a la cual entras para poseerla, no es como la tierra de Egipto de donde vinisteis, donde sembrabas tu semilla, y la regabas con el pie como una huerta de hortalizas, sino que la tierra a la cual entráis para poseerla, tierra de montes y valles, bebe el agua de las lluvias del cielo. Es una tierra que el SEÑOR tu Elohim cuida; los ojos del SEÑOR tu Elohim están siempre sobre ella, desde el principio hasta el fin del año”

En el mismo texto encontramos “Cuando sities una ciudad por muchos días, peleando contra ella para tomarla, no destruirás sus árboles metiendo el hacha contra ellos; no los talarás, pues de ellos puedes comer. Porque, ¿es acaso el árbol del campo un hombre para que le pongas sitio”?

Para nuestro caso del Ecoturismo, podemos interpolar la situación de “sitiar una ciudad” con visitar una ciudad o región… es muy claro en advertirnos no destruir, no talar, que en el ecoturismo también equivale a NO ARRANCAR LAS ESPECIES NATIVAS “solamente porque son bonitas” y porque lo puedo “ir a sembrar a mi jardín”

Por último, y para resumir, no podemos dejar de mencionar a Tu Bishvat, el Año nuevo de los árboles, donde, mediante muchas comparaciones y explicaciones, recibimos las instrucciones de cuidar la naturaleza.

O la fiesta de las Primicias, en que se recogen, de manera organizada, las primicias y respetando el resto de las áreas cultivadas

Y lo que encontramos en la literatura (Ejemplo Talmud) del respeto a la naturaleza y los animales, con frases  que recuerdan algo como esto: “Te crees importante? Recuerda que un zancudo fue creado por El Eterno, antes que tú”

“Dentro de las venas” del pueblo judío corre la necesidad del cuidado de la naturaleza, por lo tanto, el ecoturismo es solamente un refuerzo de dichos conceptos.

Que en ocasiones no se cumpla, porque no haya conciencia del cuidado del entorno, es un aspecto muy personal y cultural de cada individuo

Practiquemos el Ecoturismo, que, con las bases mencionadas, nos permitirá elevarnos a niveles espirituales insospechados.

Nota: el año 2017 fue declarado como el año internacional del Turismo Sostenible.

 

15 de noviembre de 2017 – 25 de Jeshvan de 5778

Redactado para 321judaismo.com por Dr. Max Stroh, en consideración también al día mundial del aire puro, cada 15 de Noviembre

PorMax Stroh Kaufman

Mes de Shevat

Mes de Shevat

¿Qué nos enseñan nuestros sabios acerca del mes de Shevat?

Son muchos los aspectos que ellos nos enseñan: quizás los más importantes son los siguientes: el primero de ellos y quizás el que más conocemos, es el aspecto relacionado con la celebración del año nuevo de los árboles, y la renovación tanto material como espiritual que esto significa: el segundo, que es el mes número 11 del calendario hebreo, y que adquiere su nombre durante el exilio babilónico, como está escrito en el libro de Zejária / Zacarías

El tercero, es el trasfondo histórico: nos dicen que el primer día de este mes, Moshé, inspirado en la profecía que había recibido del Todopoderoso, comenzó a recitar las palabras del libro de Devarim a Israel, como está escrito: ” Estas son las palabras que habló Moshé a todo Israel, de este lado del Jordán, con relación al desierto, a la Aravá (planicie), (al lugar que está) frente al mar Rojo, (al lugar que está) entre Parán y Tofel, y (con relación a) Laván. Jornada de once días hizo Israel desde Jorev, por el camino de la montaña de Seír, hasta Cadesh Barnea, Y aconteció en el cuadragésimo año, en el mes undécimo, el primero del mes, que habló Moshé a los hijos de Israel conforme a todo lo que había ordenado el Eterno acerca de ellos.

Éle hadevarim asher dibér Moshé el kol Israel beéver haYardén bamidbar baAravá mol Suf béin Parán ubéin Tofel veLavan vaJatzerot veDi Zahav. Ajád asar yom meJorév dérej har Seír ad Kadésh Barnéa, Vayehi bearbaím shaná beashtéi asar jódesh beejád lajódesh dibér Moshé el bené Israel kejól asher tzivá Adonai otó aléhem.

Para poder hacer esto, le tocó pasar revista a muchas de las leyes que ya habían sido enseñados en el Sinaí y en el ” Ohel Moed,” el cual había sido el lugar de reunión del pueblo judío, ubicado alrededor del Mishkán, donde ya habían venido a aprender la Torá, que Moshé les había enseñado. Esta repetición de las leyes hace que el libro de Devarim sea llamado o conocido como “Mishné Torá”, porque hace una revisión exhaustiva de las leyes.

Moshé aprovechó, no sólo para enseñar, sino también para reprender al pueblo de Israel, por todas las rebeliones que habían tenido en contra de Hashem, durante el período de cuarenta años, que estuvieron deambulando en el desierto. Por supuesto que les habló de la gran recompensa que recibirían si se observan fielmente la Torá, y los terribles castigos que sufrirían si no lo hacían. Uno podría haber pensado que Moshé estaba exagerando en su descripción de los castigos, sin embargo, eventos históricos como La Inquisición, Los progromos, y el Holocausto, nos muestran que Moshé no quedo corto en su descripción acerca de los tormentos que nuestro Pueblo sufriría, en aquellos malos tiempos, que se han dado a lo largo de nuestra historia.

A través de su discurso, también los preparó para lo que sería su entrada, conquista y posesión de la tierra de Israel, la cual, gracias al Eterno, también se ha reproducido en nuestro tiempo. Concluyó bendiciéndolos, antes de su muerte, con el más inspirador lenguaje encontrado en lo largo y ancho de toda la Torá.

Todo el proceso anotado duró treinta y siete días, en los cuales Moshe habló, a todo el pueblo de Israel. Comenzó el primero de Shevat y terminó el séptimo día del mes de Adar. Sus primeras palabras fueron:

El Eterno, nuestro Elohim, nos habló en Jorev, diciendo: Bastante tiempo habéis permanecido en este monte; volveos y partid e id a la montaña de los emoreos y a todos sus lugares vecinos, situados en la Aravá, en la serranía, en el valle, en el Neguev (sur) y en la costa del mar, hasta la tierra del cananeo, y al Líbano hasta el gran río, el río Éufrates. Ved que pongo delante de vosotros la tierra, entrad y poseed la tierra que juró el Eterno a vuestros padres, a Abraham, a Isaac y a Yacob, que se la daría a ellos y a su descendencia después de ellos.

Adonai Eloheinu diber eléinu beJorév lemor rav lajém shévet bahár hazé. Penú useú lajém ubóu har haEmorí veél kol shjenáv baAravá bahár uvashfelá ubaNéguev ubejóf hayám éretz haKanaaní vehaLevanón ad hanahár hagadol nehár Per´st. Reé natáti lifnéijem et haáretz bóu ureshú et haáretz asher nishbá Adonai laabotéihem le Avraham leItzjak ule Yaakov latét lahém ulezarám ajaréihem.

Sus últimas palabras, antes de subir a la cumbre del Pisgá y ser tomado por El Eterno, fueron, como está escrito: Sabe, oh Yeshurún (Israel) que no hay semejante a tu Dios, el que viene cabalgando sobre los cielos en tu auxilio, y con su gloria monta los cielos. El Dios de la antigüedad para su morada escogió los cielos, teniendo por debajo los brazos de los poderosos del mundo. El mismo echa delante de ti el enemigo y te dice:!Destrúyelo!. E Israel pues, habitará seguro, conforme a la bendición de Jacob, en la tierra del grano y del mosto; también sus cielos destilarán el rocío. ¡Dichoso eres, oh Israel! ¡Quién como tú, pueblo cuya salvación viene del Eterno, que es el escudo de tu auxilio, que también es la espada de tu grandeza? Por lo que tus enemigos te mentirán de miedo, y tú sobre sus alturas pisarás.

Ein kaEl Yeshurún rojév shamáim beezréja ubegaavató shejakím. Meoná Elohei kédem umitájat zroót olám vayegarésh mipanéija oyév vayomer hashmed.Vayishkon Israel bétaj badád éin Yaakov el éretz dagán vetirósh af shamav yaarfú tal. Ashréija Israel mi kamója am nosha baAdonai maguen ezréja vaasher jérev gaavatéja veyikajashú oivéija laj veatá al bamotéimo tidrój.

Con estas enseñanzas, nuestros Sabios han hecho la comparación que,  el primero de Shevat es comparable con el día de la entrega de la Torá.

Entonces, teniendo en cuenta que el sexto día del mes de Sivan, fue el día en el que le fue entregada la Torá a Israel, y ha permanecido así por siempre,  para que cada vez que ocurra esta fecha sea como si fuera la primera vez que  se aceptó  la Torá, entonces, el corazón de cada judío debe estar receptivo a la Torá en el primer día de Shevat, porque en ese día se comenzó a recibir el libro de Devarim, proveniente Hashem, a través de Moshé.

Aprendemos entonces que, todos los días, a partir del primero de Shevat, hasta el siete de Adar, son días considerados adecuados para generar, en el corazón de cada judío, una actitud de inspiración hacia el estudio de la Torá y el de cumplimiento de las Mitzvot.

03 de Enero de 2014 – 01 de Shevat de 5774