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PorMax Stroh Kaufman

AUTOSUPERACIÓN EN EL JUDAÍSMO.

AUTOSUPERACIÓN EN EL JUDAÍSMO.

 

Con autosuperación entendemos un proceso o un camino que una persona, un ser humano decide recorrer, voluntariamente. sin importar miedos, fracasos  tropiezos, planificadamente y con etapas, para algunos camino sin fin, con el único objetivo de lograr, de sí mismo, lo mejor.

Autosuperación es un concepto que se ha venido implantando en la sociedad moderna casi que en los últimos 150 años,una vez que medidas como el medidas como el sicoanálisis, y otros mostraran, la fragilidad del ser humano, sus múltiples debilidades, defectos, su ego(ismo), la capacidad para dejarse influir por medios externos (por lo general en forma negativa), etc.

 

La autosuperación no es un concepto moderno: Culturas y formas de vida tan antiguas como el Taoísmo han hablado de la autosuperación como una forma de inmortalidad

Las religiones llamadas monoteístas también han hablado del concepto de autosuperación.

 

En nuestro caso, el judaísmo adjudica enorme valor al concepto y a la práctica del desarrollo personal y la autosuperación. el que está definido como un esfuerzo continuo de toda la vida, que se va logrando de a un paso por vez. –semana a semana; día a día, hora a hora, para lograr lo mejor de cada uno de nosotros y en esto está de acuerdo con todas las concepciones que existen acerca de la autosuperación.

 

Hay frases y expresiones en el judaísmo relacionadas con autosuperación, tales como estas;

El Talmud afirma: “Cada persona debe declarar: ‘El mundo fue creado para mi’” (Sanhedrin 37a). Para ello, Rashi la explica diciendo que, cada uno de nosotros es considerado tan importante como todo el mundo…

Moshe Jaim Luzzato dijo:Todo en la vida sirve como desafío y prueba para elevarnos. Por lo tanto, es correcto estar agradecido por la oportunidad de aprender y crecer a través de abordar esta experiencia de la vida real.

El Gaón de Vilna dijo: El total propósito de nuestra existencia es sobreponernos a nuestros hábitos negativos.

 

La autosuperación en cualquier revisión que se le haga al tema, es un proceso muy difícil y complicado: también lo es la autosuperación en el judaímo…es tan extremadamente difícil, porque se debe desarraigar, en el proceso, la fuerza de las cualidades negativas del carácter; Así dijo alguna vez el Rabino Israel Salanter: “es más fácil aprender el Talmud de memoria que arrancar de raíz una sola cualidad negativa”. Sin embargo no es un camino infranqueable: El Rabino Reuven Dessler;en  Tnuat HaMusar, Volumen V, página 174, escribió: “Al trabajar sobre uno mismo, es fácil desalentarse porque no se ve suficiente progreso. Pero debes seguir intentándolo y no darte por vencido. Cada pequeña mejora es un éxito”

Es importante tener en cuenta que el camino de la autosuperación per sé, es de carácter individual: no se puede generalizar  porque cada persona es diferente, aunque compartieran las mismas metas, esto es algo que está descrito, también, en las obras filosóficas judías; Por ejemplo, Maimónides (Rambam) lo dejó plasmado en su obra, Las Leyes del Comportamiento.

El judaísmo apoya la autosuperación, basada en los textos como Tora, Tanaj, Halajá, haciendo énfasis en el conocimiento y cumplimiento de las mitzvot, porque a través de ellos, somos guiados en el desarrollo personal, en el cuidado de la naturaleza y el medio ambiente, nos aleja del Yétzer HaRá, y lo hace describiendo el proceso como una escalera que nos lleva a conectarnos verdaderamente con dimensiones más elevadas y trascendentes  ( teniendo en cuenta que algunas de las mitzvot tienen el objetivo de inculcar valores espirituales) – Porque, como está escrito, “vamos a imitar los caminos de HaShem” y a la vez, vamos a permanecer anclados en la tierra

El  Pirkei Avot, y un Tratado entero de la Mishná están dedicados al tema de cómo mejorar las cualidades personales y por supuesto, autosuperación a partir de ello.

Al final, todos estos aportes descritos, nos permiten reflexionar sobre las ideas que están en ellos contenidos y también nos dejan analizar de qué manera podemos aplicarlas a la vida. Esta reflexión nos lleva a una introspección, la cual se constituye en una inversión en tiempo y nos permite que podamos llegar a un increíble nivel de desarrollo personal

Escribió Moshe Jaim Luzzato: La regla es que una persona debe inspeccionar todos sus actos y controlar sus caminos para no quedarse con ningún mal hábito o mala cualidad; y obviamente con ninguna transgresión. Entiendo que es necesario que la persona realice un balance diario de sus actos, tal como los prominentes empresarios evalúan constantemente sus negocios para no terminar en ruinas. La persona debe designar momentos y horas para hacerlo, para que esta deliberación no sea algo esporádico, sino que por el contrario tenga gran consistencia, porque es algo muy efectivo.

La Torá es una herramienta muy efectiva para la autosuperación en el judaísmo: para ayudarnos, a cada uno de nosotros, para que aprendamos a reconocer en qué nivel nos encontramos, como persona y desde el punto de vista espiritual… nos ayuda a revisar cual o cuales cualidades debemos desarrollar o mejorar; nos ayuda a describir cómo es nuestra personalidad y en dónde podemos fracasar con más facilidad..Si se empieza con la corrección de una cualidad, esto automáticamente será un peldaño en el camino para corregir otras cualidades o defectos, y siempre son muchos sobre los cuales se debe trabajar;  La Torá y su estudio genera la disciplina necesaria para el cumplimiento de la misión a cumplir y ayuda a inculcar cualidades positivas y valores en la persona. y es valiosa porque, a medida que se avanza en su comprensión y análisis, es posible realizar un balance personal diario, en el que se esté evaluando si se están logrando los objetivos materiales y espirituales que nos hemos formulado.  .

La Torá y el judaísmo son entonces compatibles con la autosuperación. ¡Haz de la autosuperación una parte esencial de tu ser!

03 de julio de 2017 – 09 de Tamuz de 5777

PorMax Stroh Kaufman

Bechirat Chofshit

Bechirat Chofshit  (Bejirat Jofshit)

Libertad de Elección

¿Tenemos en el judaísmo Bechirat chofshit Libertad de elección?

Comencemos primero con lo que encontramos en Deuteronomio / Devarim 11:26-29

Mira que pongo delante de vosotros hoy la bendición y la maldición: la bendición, si obedeciereis los mandamientos del Eterno, vuestro Elohim, que yo os ordeno hoy; y la maldición, si no obedeciereis los mandamientos del Eterno, vuestro Dios, sino que os apartareis del camino que yo os ordeno hoy, andando en pos de otros dioses que no conocisteis. Y sucederá que cuando el Eterno, tu Dios, te haya introducido en la tierra a dónde vas para poseerla, pondrás a los que van a bendecir al pueblo frente al monte Guerizzim, y a los que van a maldecir, frente al monte Eval

Reé anojí notén lifneijém hayóm berajá uklalá. Et haberajá asher tishmeú el mitzvot Adonai Elohéijem asher anojí metzavé etjém hayóm. Vehakelalá im lo tishmeú el mitzvot Adonai Elohéijem vesartém min hadérej asher anojí metzavé etjém hayóm laléjet ajaréi elohim ajerím asher lo yedatém. Vehayá ki yeviája Adonai Elohéija el haáretz asher atá ba sháma lerishtá venatáta et habrajá al har Gerizím veét haklalá al har Eyvál.

Con las palabras anteriores, cualquiera de nosotros diría: No Hay opciones, estamos frente a una realidad de “blanco o negro” pero, si revisamos conceptos de los grandes estudiosos como el del El Gaón de Vilna, Él explicó que Nuestro Creador siempre nos da opciones diarias, y que depende de nosotros para elegir el bien y rechazar el mal, o podemos elegir el mal y rechazar el bien. La “buena vida” que vivamos, depende de nuestras decisiones en curso, no sobre lo que hemos hecho en el pasado ni tampoco de lo que podamos hacer en el futuro.

También podemos repasar lo que nos enseña Moshé Ben Maimón, RaMBaM o simplemente Maimónides con respecto a la Bechirat Chofshit o libertad de elección, descrita en Hiljot Teshuvá 5:1:

“Cada persona tiene permiso para elegir conducirse a sí misma por el buen camino y convertirse en un justo o para seguir un mal camino y convertirse en un malvado. Esto es lo que está escrito en la Torá: “Y ahora el hombre es como uno de nosotros, conocedor del bien y del mal” (Bereshit 3:22).

Esto significa que el ser humano es único en la creación en cuanto que a través de su inteligencia puede distinguir entre el bien y el mal y en consecuencia puede elegir actuar de acuerdo con cualquiera de ellos; y no hay nadie que vaya a evitar que lo haga”.

También escribió en Hiljot Teshuvá 5:2

“No creas aquello que piensan los pueblos tontos y muchos judíos ignorantes, respecto a que cuando El Eterno crea a la persona. Él decreta si ella será justa o malvada. No es así. Por el contrario, cada persona tiene la capacidad de elegir convertirse en un justo como Moshé Rabeinu o en un malvado como Yerovam, o sabio o tonto, misericordioso o cruel… y lo mismo con respecto a cualquier otro atributo.

No hay nadie que pueda obligarla, ni ha sido decretado sobre la persona, ni nadie la empuja hacia uno de estos caminos. Más bien es la persona misma a través de su propia inteligencia la que elige el camino que ella desea”

Aunque haya muchos factores en los cuales nuestra voluntad no interviene, como por ejemplo, la familia donde nacemos, espiritualmente hablando, cada uno de nosotros tenemos bechirat chofshit para actuar y elegir nuestro propio destino. La libertad es el medio constitutivo de toda moralidad. Es decir, sólo se puede ser bueno si se puede elegir entre el bien y el mal. Está en la libre elección, todo lo que uno pueda alcanzar. Cada ser humano recibe la libertad para actualizar su propio destino y cada persona (judíos y gentiles), tiene un lugar en el mundo por venir. Nuestra bechirat chofshit es también la libertad que tenemos para hacer del mundo un lugar justo y santo. Nuestro compromiso está dado por ejemplo, con acciones como Veahavta lereiéja Kamója, a amar a los demás como a nosotros mismos, Tzedek, o justicia desde todo punto de vista, guemilut jasadim o actos de amor y bondad, y shalom rodef  o sea, la búsqueda de la paz y la creación de un sociedad más confiable…

Uno de los momentos en que más cuenta nos damos de nuestra Bechirat Chofshit es, cada vez que llegamos a Rosh HaShana, porque es en ese momento que nos damos cuenta cómo hemos utilizado nuestra libertad de elección, para tomar decisiones durante el año inmediatamente anterior: algunas de nuestras escogencias  fueron buenas,  algunas fueron malas; sin embargo, nuestra capacidad de libertad de elección, nos va a permitir, en el próximo año, tener nuevas opciones, aprovechando las lecciones aprendidas de los años anteriores; algunas de ellas igualmente serán buenas, otras serán malas; sin embargo, podemos escoger.

Entonces, si actuamos correctamente, esta Bechirat Chofshit o libertad de elección, es la que nos va a permitir cuidar cada una de las palabras que pronunciamos; nos va a evitar situaciones complicadas en las que el Yetzer Hara pueda tomar la batuta; nos permite rescatar valores que nos van a guiar en nuestra manera de ser, de andar y comportarnos.

Como lo dijo uno de los grandes maestros en el judaísmo, llamado Amram Anidjar “Somos responsables de tres cosas, lo que vemos con nuestros ojos, lo que tomamos con nuestras manos, y adonde nos dirigimos”.

Gracias a lo anterior, cada uno de nosotros es responsables de dichos actos, y no podemos ni debemos escudarnos, ni mucho menos justificarnos, cada vez que hacemos las cosas mal hechas, que el culpable de ello fue el Yetzer Hará”.

Sabiendo que, es la libertad de elección la que nos otorga la oportunidad de vivir de manera productiva cada día, permitiéndonos alcanzar la grandeza, y del mismo modo asumir plena responsabilidad por nuestros actos, quiera el Todopoderoso que podamos ocupar nuestros pensamientos en el estudio de la Torá, porque “Los estudiantes de la Torá aumentan la paz del mundo” y con ello, nuestra Bechirat Chofsit, nos guíe por el sendero de HaShem, para recibir la bendición que tiene para cada uno de nosotros.

 

 

27 de octubre de 2014 – 03 de Jeshvan 5775