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PorMax Stroh Kaufman

Arrepentimiento, a propósito de Yom Kipur

REFRANES DE ARREPENTIMIENTO PROVENIENTES DEL TALMUD

A PROPÓSITO DE YOM KIPUR

 Se han recopilado unos refranes que inspiran o recuerdan acerca del arrepentimiento, A propósito de Yom Kipur.

 

  • El propósito de la sabiduría es el arrepentimiento y las buenas obras. – T. Berajot
  • Quien hace algo y se arrepiente es al momento, perdonado. Talmud Jaguiga
  • Nunca te pongas en la senda de la tentación, porque ni aun el rey David no pudo resistirla. Talmud Sanedrín 107a
  • Grande es el arrepentimiento, porque trae Redención más cerca. Talmud, Rava Batra y Yoma
  • Grande es el arrepentimiento, porque alcanza el Trono de la Gloria, … porque trae la Redención, … porque alarga la vida de un hombre. ” Talmud, Yoma
  • El Día de la Perdón no expiará los pecados del hombre contra el hombre, hasta que el pecador haga la paz con su víctima. ” Talmud, Yoma
  • Cualquier momento del día es bueno para el arrepentimiento. Talmud Yerushalmi, Yoma
  • El arrepentimiento y las buenas acciones son el mejor abogado de un hombre. Talmud, Shabbat
  • El que dice:” Yo pecaré y me arrepentiré, pecaré y me arrepentiré , el arrepentimiento no le será concedido. Talmud, Yoma
  • Siempre hay esperanza para el hombre que es capaz de arrepentirse. Talmud, Nedarim 20a
  • Feliz el que se arrepiente mientras todavía en su vigor. Talmud, Avoda Zara
  • De la manera como lo haces, así se te hará. ” Talmud, Sota
  • Si la inclinación maligna te dice: ¡Peca que El Eterno perdonará! – ¡No lo creas! Talmud, Jaguiga
  • Si un hombre ve problemas que se avecinan, ¡que examine sus propios actos!  Talmud, Berajot
  • Una vez que un hombre se ha arrepentido, ¡deja de recordarle lo que hizo! Talmud, Bava Metzia
  • No se debe decir a un hombre que se ha arrepentido (y cambiado su modo de vida), ¡Recuerda tus anteriores transgresiones!Talmud, Bava Metzia 58b
  • No pongas sobre otro a la vergüenza y así no será puesta a la vergüenza sobre ti mismo.  Talmud, Moed Katan
  • Quién muestra piedad por la humanidad, los Cielos tendrán compasión a su vez por él. Talmud, Shabbat
  • Quien pide perdón de un amigo no debe hacerlo más de tres veces. Talmud, Yoma
  • HaShem creó el Impulso Maligno, pero también creó su antídoto, la Torá.  Talmud, Kiddushin 30b

 

Recopilado el 17 de septiembre de 2017 (26 de Elul de 5777) para 321judaismo.com por Dr. Max Stroh K.

PorMax Stroh Kaufman

Embarazo en el Judaísmo

Embarazo en el Judaísmo

Parte 2

Es casi que obligatorio que el futuro padre durante todo el embarazo dirija oraciones especiales: el Talmud registra que durante el primer trimestre del esposo debe orar para que su esposa no tendrá un aborto espontáneo; durante el segundo trimestre se debe orar para que el bebé no nazca muerto; y durante el tercer trimestre se debe orar para un parto seguro (60a Berajot).

De los textos del siglo 17 de la Era Común se logró recopilar una oración que fue publicada en el siglo 19 en el Bet Tefilá que dice, en forma resumida,

Padre Celestial, te doy gracias por tu amabilidad, por ayudar a mi esposa quede embarazada con nuestro hijo. Eterno, Todopoderoso, que sea tu voluntad la de mostrar bondad hacia todas las mujeres embarazadas y aliviar las molestias del embarazo. Protegerlas de modo que ninguna de ellos sufra de un aborto espontáneo.

Guarda todas las que están en pleno proceso de trabajo de parto, de modo que no sufran daño alguno y que puedan dan a luz a una nueva vida.

Incluye entre ellos mi esposa [su nombre]. Alivia su dolor, aligera su carga, vamos a completar los ___ meses del embarazo y daremos a luz con facilidad.

Que ninguna enfermedad ni defecto venga sobre mi mujer o mi bebé. Deja que nuestro pequeño se forme plenamente con todas las capacidades físicas y mentales.

El Harajamán, Dueño de  toda misericordia, trátanos con piedad, y no de acuerdo a las leyes de la justicia estricta. Pasa por alto nuestras debilidades y faltas, y actúa para con nosotros con amabilidad y gentileza.

Danos larga vida, y permítenos que mi esposa y yo envejezcamos juntos, orgullosos de nuestros hijos, para verlos hacer su voluntad.

Otro de los asuntos que diferencia el embarazo judío es la celebración de las fiestas: especialmente aquellas en las que hay que guardar un ayuno, como Yom Kipur y Tisha beAv.

Las autoridades Halájicas no se han puesto aún de acuerdo en el tema de ayunar o no durante el embarazo: sin embargo consideran que si hay razones de salud que impiden a la futura madre ayunar, es mejor que no lo haga.

También se niega el ayuno si la mujer empieza el trabajo de parto durante las fechas de ayuno ya que transforma su situación de mujer embarazada, a mujer parturienta (se expresa con la palabra yoledet) lo que la transforma, según la Halajá en jolá sheyésh ba sakaná, literalmente traducido como enferma que tiene riesgo de peligro.

Otra práctica, que de hecho se menciona en el Shulján Aruj, es que las mujeres embarazadas deben tener cuidado de no pisar las uñas recién cortadas: ha sido relacionado con abortos involuntarios y espontáneos, que el RAN explica sucede por fenómenos de repulsión a ellas.

Asistir a un funeral o visitar un cementerio está totalmente prohibido para las mujeres embarazadas, porque se considera que  en los cementerios, son el lugar de reunión de espíritus peligrosos que potencialmente puede causar daños al feto.

En el año de 1786, una mujer, Yehudit Kutshcer Cohen de Italia, recibió de su esposo, un libro de oraciones para ser utilizado “, especialmente durante el embarazo, trabajo de parto y el nacimiento, y la purificación de su impureza (mensual).

En forma resumida, ella es:

 Señor del Universo. Soberano de los Ejércitos, todas las criaturas miran hacia Ti con gran esperanza.

En su tiempo de angustia, ellos se dirigen a ti para la salvación.

Y aunque yo no soy digno de venir ante Tí con mi oración, he fortalecido mi determinación y enfoque para humildemente colocar mi solicitud ante Ti.

Así como te acordaste de Sara, direccionaste a Rebeca, y viste el dolor de Lea, y no te olvidaste de Rajel;

de igual manera que has escuchado la voz de todas las mujeres justas cuando se dirigían a Ti, Quieras Tu escuchar los sonidos de mi petición y enviar el ángel redentor para protegerme y para ayudarme durante mi embarazo.

De acuerdo con Tu gracia, sálvame de todo daño, la enfermedad, el dolor, la discapacidad y el dolor. Ten piedad de mí, así como del niño que llevo no tenga malformaciones, y concédeme un don incondicional desde Tu más fino tesoro.

Escucha la la oración que brota de lo más profundo de mi corazón, y deja que el niño que llevo dentro de mí sea justo, bueno y correcto.

Dame fuerza y condúceme, para que no vaya a sufrir un aborto. Ten piedad de mí y escucha mi oración, pues Tú escuchas las oraciones de todos los que te invocan. Bendito sea aquel que escucha las oraciones.

Otra de las costumbres, sin embargo no tan arraigada, consiste en que la mujer porte, durante el embarazo, una “piedra roja” conocida en hebreo con el término de éven tekumá, para prevenir los abortos, y llevar el embarazo a un feliz término: la más utilizada es el Rubí.

Hay una costumbre, relativamente nueva en algunas congregaciones judías que consiste en dar, al comienzo del noveno mes de embarazo, a la mujer o a su marido, el honor de abrir el arca durante los servicios de Shabat; la explicación para ello es la siguiente: “Así como el arca se abre con facilidad, lo que permite que tomemos la Torá fácilmente de su interior, así, el vientre de la mujer se abrirá con facilidad, para que el niño nazca sin dificultad.”

Otra de las costumbres más nuevas es la de haber conformado oraciones para cuando la madre va a ser sometida a un estudio radiológico: el Colegio de Rabinos Reconstruccionistas de los EUA, elaboró por ejemplo, la oración para la toma de una MRI

Oh Fuente de la Vida, Médico divino, que bendijo a todos los que vinieron antes de nosotros, trae bendiciones de  curación,  paz  mental y la fuerza para ___________ y su familia en la medida que ella va para una resonancia magnética. Mantén a ella y la vida que lleva segura durante todo el embarazo y que esta nueva vida emerja beshaá Tová, en un momento bueno, sano y adecuado.

Santo de toda Bendición, garantiza que los médicos de  _________________ tengan sabiduría y compasión, para que ellos traten y revisar las imágenes de resonancia magnética ante la sospecha de _____________. Dales la fuerza y ??el buen consejo,  para hablar con estos nuevos padres. Fortalece sus corazones para que puedan afrontar lo que se les presente.

 Adonai yishmór tzaitéja uboéja me Atá veád olam. Adonai li vélo irá Yihiyú leratzón Imréi fi veheguión Libi lefanéja Adonai Tzuri vgoalí

Que Adonai guardar todos sus viajes, sus salidas y sus entradas desde ahora y para siempre. Que Adonai custodie el camino de la nueva vida que esta familia ha creado. (Salmo 121). El Señor está conmigo, no temeré. (Adon Olam)

Que las palabras de mi boca y la meditación de mi corazón sean aceptables ante tus ojos, Adonai. (Salmo 19:15)

Pueda qué  _______ y su familia sean benditas entre todas las familias. Amén.

También del colegio de rabinos reconstruccionistas de los EUA hemos tomado un ejercicio, que se constituye en otra oración utilizada para el momento del trabajo de parto:

En la espiración decir TEHALEL

En la inspiración decir YA

Con la repetición de estas dos palabras se está diciendo Te alabaré Señor o también Aleluya.

Hay que recordar que La Torá emplea dos arquetipos para describir las formas en que El Eterno se relaciona con el pueblo judío.

Por un lado, es el padre que expresa su amor por la educación de nosotros, que nos enseña a madurar, nos disciplina “como un hombre disciplina a su hijo.”

Por otro lado, es también la madre, quien ve a sus hijos e hijas como a los niños que una vez fueron.

Por haber “un lado materno” entre la relación del Todopoderoso con Israel, es que encontramos afirmaciones como las de Isaías quien subraya que el pueblo judío nunca será abandonado: “¿Puede una mujer olvidar a su niño, absteniéndose de tener piedad y misericordia con el hijo de su vientre?”

De este modo se constituye la opinión de algunos rabinos quienes dicen que, mientras que el amor de un padre, tal como se representa en la Biblia, “consiste en ayudar al niño a liberarse de la autoridad paterna, para que se alejen de él,” el amor de una madre “se expresa en la intensificación constante de su apego emocional, en alza hacia su hijo. ”

Mujer judía… ¿estás en embarazo?

Disfruta cada uno de los días de esta etapa, pues ha sido El Creador quien te ha dado la opción de tener en tu vientre una nueva vida, y sentirla crecer hasta el momento del nacimiento…

Es una bendición.

 09-07-14  — 11 Tamuz 5774

PorMax Stroh Kaufman

Tafalnu Sheker Los Pecados de Yom Kipur

TAFALNU SHEKER:

LOS PECADOS DE YOM KIPUR 

 Hablaremos sobre Tafalnu Sheker…

• Para el judaísmo, el errar es parte del ser humano (I Melajim / I Reyes 8:46) Ya que no hay ser humano que no peque, si tu pueblo peca contra ti, y tú te enojas con ellos y los entregas al enemigo para que se los lleven cautivos a otro país, lejano o cercano,

 

Ki yejetú lejá ki éin adám asher lo yejéta veanáfta bam unetatám lifnéi oiyév  veshavú shobéihem el éretz haoiyév rejoká o krová.

 

Es por ello que existe una  forma de confesión abreviada, conocida como Ashamnu, que se dice como parte de las plegarias diarias, inmediatamente después de la Amida, y se recita de pie y en silencio, excepto en Rosh Hashaná y Yom Kipur, que se recita en voz alta,

Este contiene un acróstico alfabético, de 24 líneas, iniciando desde la alef hasta concluir con la tav, en la que se expresan los “pecados” cometidos, con la concepción que la persona pueda ser perdonada en el Juicio Divino y especialmente ante el Gran Día de Yom Kipur, basándose en la enseñanza del Talmud que dice, “arrepiéntete antes del día de tu muerte”

En el ritual Reformista, el Ashamnu también se utiliza por el novio y la novia antes de su boda, ya que dicho día se considera una especie de “Día de la Expiación” para ellos.

 

Según Rambam (Hiljot Teshuvá 1:1), el mandamiento de la Torá, que nos ordena arrepentimos, menciona explícitamente una confesión, no un arrepentimiento (Números 5:6-7).

Por lo tanto, está claro; no puede haber arrepentimiento salvo que vaya acompañado de una confesión verbal.

 

Maimónides, también dio a entender que el pecado es como la separación de HaShem y cada individuo por lo tanto, confesarse consiste en una afirmación pública de nuestros ideales tanto como una admisión de nuestros fracasos… este es uno de los propósitos al confesar Tafalnu Sheker

 

 

Tafalnu Sheker: Nos hemos “unido” a la falsedad:

La mentira está haciendo parte de nuestras vidas: hemos acusado a otros falsamente, hemos omitido opiniones y conceptos erróneos en forma voluntaria…

Hemos aconsejado erróneamente, hemos caído en la transgresión del MUKTZA en Shabat (que es una transgresión a los objetos que no fueron separados para el Shabat), no hemos dado el beneficio de la duda.

Nos relacionamos con gente malvada, con mentirosos y engañadores de los que recibimos mala influencia.

Nos hemos asociado con personas que no son buenos modelos para nuestros hijos.

 

Rashi toma la raíz – tafail – como indicador de la unión de varios componentes.

Tafalnu SHEKER, según lo que indica Rashi’, en la confesión Ashamnu de Yom Kipur – es como si nos estuviéramos refiriendo a la construcción de un edificio de mentiras, en falso, o como se conoce más comúnmente, un casa en el aire, donde cada uno de los argumentos que se usan es como  usar un ladrillo más en ese castillo elaborado en el aire.

Tafalnu Sheker también se utiliza para describir las situaciones en las cuales no permitimos que alguien argumente en su defensa.

Esto sucede cuando estamos enojados unos con alguien y utilizamos cualquier detalle, por insignificante  que sea, para criticar y atacar a otra persona.

Una oración apresurada, sin lugar a dudas, cae en la categoría de Tafalnu Sheker ..

 

19 de septiembre de 2013 – 15 DE TISHREI DE 5774

 

 

PorMax Stroh Kaufman

Divarnu Dofi Los pecados de Yom Kipur

Divarnu Dofi.

Los pecados de Yom Kipur

Introducción

· Para el judaísmo, el errar es parte del ser humano (I Melajim / I Reyes 8:46) Ya que no hay ser humano que no peque, si tu pueblo peca contra ti, y tú te enojas con ellos y los entregas al enemigo para que se los lleven cautivos a otro país, lejano o cercano,

Ki yejetú lejá ki éin adám asher lo yejéta veanáfta bam unetatám lifnéi oiyév  veshavú shobéihem el éretz haoiyév rejoká o krová.

Es por ello que existe una  forma de confesión abreviada, conocida como Ashamnu, que se dice como parte de las plegarias diarias, inmediatamente después de la Amida, y se recita de pie y en silencio, excepto en Rosh Hashaná y Yom Kipur, que se recita en voz alta, contiene un acróstico alfabético, de 24 líneas, iniciando desde la alef hasta concluir con la tav, en la que se expresan los “pecados” cometidos, con la concepción que la persona pueda ser perdonada en el Juicio Divino y especialmente ante el Gran Día de Yom Kipur, basándose en la enseñanza del Talmud que dice, “arrepiéntete antes del día de tu muerte” En el ritual Reformista, el Ashamnu también se utiliza por el novio y la novia antes de su boda, ya que dicho día se considera una especie de “Día de la Expiación” para ellos.

Según Rambam (Hiljot Teshuvá 1:1), el mandamiento de la Torá, que nos ordena arrepentimos, menciona explícitamente una confesión, no un arrepentimiento (Números 5:6-7). Por lo tanto, está claro; no puede haber arrepentimiento salvo que vaya acompañado de una confesión verbal.

Divarnu Dofi.

Hemos cuestionamos la justicia y la bondad de Nuestro Padre Celestial: hemos también calumniado. Decimos una cosa, refiriéndonos a otra cosa [Hemos abusado de los chismes, difamado, hemos dicho  vulgaridades, con y sin intención, directamente y disimuladamente, hemos hablado con irrespeto, hemos gritado, hemos dado mal uso del poder de la palabra, y no hemos dado a la gente, el beneficio de la duda…

“Las malas lenguas matan a tres: al que las dice, al que las escucha y al que es objeto de la calumnia” dice el Talmud, al referirse al Divarnu Dofi.

El poderoso efecto destructor de la calumnia y el chismorreo no es sólo un concepto del Judaísmo. Shakeaspeare escribió: “La calumnia, cuyo borde es más afilado que la espada, cuya lengua envenena todos los gusanos del Nilo, cuyo aliento cabalga sobre los vientos difamando a todo el mundo…”

Divarnu dofi tiene otras formas de presentaciones: La de repetir chismes, que se llama rejilut; el hablar de actos indiscretos o defectos de otra persona, se llama lashón hará, y los chismeríos difamatorios infundados se conocen como motzí shem ra.

En el Divarni dofi, las palabras tienen el potencial de causar un daño catastrófico, que muchas veces hace pedazos familias enteras y amistades de toda una vida.

En el Judaísmo, el Divarnu dofí, o sea la calumnia y el chismorreo están contra la ley. Cada calumnia viola 3 prohibiciones bíblicas. El Talmud se refiere a que, si una persona comete adulterio en el altar de un templo idólatra el día de Yom Kipur mientras come un trozo de jamón, no sería tan grave como faltar a las prohibiciones de la calumnia y el chismorreo. El Talmud también establece que la calumnia y el chismorreo son paralelos a la negación de Adonai. Es una forma de herejía. Según el Talmud, el Segundo Templo fue destruido por el pecado de lashón hará,  y reconoce que los judíos de esa época eran personas piadosas que conocían todas sus leyes. Ellos creían que era permitido transmitir información negativa (de primera fuente) sobre una persona si fuese absolutamente necesario para evitar que otro cometa una equivocación, por ejemplo, en el caso de una presunta novia o novio. Según el Talmud, la gente del Segundo Templo escondía su verdadera motivación bajo la máscara de “leshem shamáim” – por temor al cielo.

La Cábala nos enseña que aunque una persona haya cometido muchas equivocaciones en su vida, si se cuida de no juzgar o calumniar a los demás,  tampoco en el cielo habrá un angel que lo juzgue o hable en su contra. Quizás ésta sea la verdadera intención del versículo de Salmos: “¿Quién es aquel que busca la vida? Guarde su lengua del mal…”

 

12 de septiembre de 2013 – 09 de Tishrei de 5774

PorMax Stroh Kaufman

Teshuva y arrepentimiento

Teshuva y arrepentimiento

Época de Rosh HaShaná y Yom Kipur, época de teshuvá y arrepentimiento: es el momento en que se nos ha enseñado que HaShem cuida de nosotros, de la mejor forma posible, si nos acercamos a Él en arrepentimiento nuevo y sincero, aunque en muchos momentos de nuestras vidas, nos hubiéramos sentido rechazados por Él.

Rambam nos enseña que cuando hablamos de arrepentimiento, tiene que ser un “gran y sincero arrepentimiento” porque mientras más grande es, más cerca nos lleva a la presencia de El Eterno.

Continua diciendo: “aunque uno haya sido un malvado durante toda su vida, pero se arrepintió al final de ella, entonces, su maldad pasaría a ser inadvertida” como consecuencia del arrepentimiento sincero.

Dice así: de hecho, el arrepentimiento nos acerca al Todopoderoso de dos formas: la primera, en este mundo, por lo que nos permite una profunda sensación de satisfacción del alma, un sentimiento más seguro de estar en la presencia de HaShem cada día, y, la segunda, porque nos asegura un lugar en el Mundo Venidero, la cual es “una forma de vida sin muerte,” donde todo es bondad.

Algunos llegan a pensar, equivocadamente, que quienes habitan en el mundo venidero “comen y beben los mejore alimentos; visten bien, con ropa bordada, habitan en una casa de marfil, usan utensilios de oro y plata”.

Tratar de conocer cual “es el bien que el alma experimenta en el mundo por venir” es tan sublime y tan difícil que “está más allá de nuestra comprensión mundana”.

De hecho, no podemos imaginarnos el placer del mundo venidero del mismo modo como los ciegos no pueden saber acerca del brillo o del matiz de los colores ni los sordos pueden sentir el zumbido.

Porque “nadie puede conocer su grandeza, la belleza y la esencia a no ser que sea el Santo, Bendito Su Nombre”.

Ahora, para el proceso de Teshuva o arrepentimiento, Maimónides dice que necesitamos de una serie de fáciles y rápidos elementos que nos pueden ayudar en este proceso.

Lo más fácil de hacer es que, verbalmente, admitamos nuestro error ante El Todopoderoso y, ante alguna persona que hayamos ofendido, si ese es el caso; en segundo lugar, simplemente tenemos que buscar el  mecanismo que nos impida seguir cometiendo este acto, que algunos podrían llamar pecado, y asimilarlo, de tal manera que no lo volvamos a cometer de nuevo, y en tercer lugar, arrepentirse de haberlo cometido.

Hay algunas cosas que Maimónides también señala, se pueden hacer y que pueden llegar a ser exigentes en algún momento: “clama a Dios constantemente y de forma suplicante; da caridad, y procura alejarte de lo que te ha provocado el error o el pecado con una actitud que repetitivamente dice: ‘Yo soy otra persona, yo no soy la persona que hizo esas cosas, y deseo cambiar todas las cosas para bien y para justicia.”

Sabremos que realmente hemos logrado nuestro objetivo, que nos hemos transformado, cuando nos enfrentamos al reto o a la posibilidad de cometer el mismo hecho, otra vez, pero no lo hacemos: no porque alguien nos estaba mirando o vigilando ni porque en ese momento nos encontrábamos físicamente incapaces de hacerlo, sino, realmente porque nos hemos arrepentido.

De eso se trata y para ello son estos días de Rosh HaShaná y Yom Kipur: para hacer teshuvá o arrepentimiento sincero y para hacer un tikun (orden o reparación) de nuestro proceder

Que seamos inscritos en un año nuevo colmado de bendiciones

21 de Agosto de 2013 – 

PorMax Stroh Kaufman

Ayunar en Yom Kipur

¿Ayunar en Yom Kipur?

En muchos de nuestros artículos hemos expresado que nuestros rabinos, desde la antigüedad, han tratado de crear un mecanismo para que todos los judíos HOY EN DIA DIPERSOS POR TODO EL MUNDO, tengamos una forma UNICA de pensar y actuar (que podríamos llamarlo como “un solo idioma” para cualquier judío de cualquier época), este mecanismo lo conocemos con el nombre de HALAJÁ,  la cual, como su nombre lo dice,  es un camino por donde transitar: al consultar la normatividad que tiene el Shulján Arúj[1] acerca del Yom Kipur encontramos, a grandes rasgos, seis prohibiciones especiales las cuales son: comer y beber, lavarse, untarse con aceites: ungüentos y parecidos, calzar zapatos de cuero, trabajar  y mantener relaciones conyugales. Con respecto a las cinco últimas encontramos que el Shulján Arúj las señala como establecidas por dictamen Talmúdico y no por prescripción del Tanaj.

En nuestro caso vamos a revisar las halajot que tenemos respecto Ayunar en Yom Kipur

Con respecto a la prohibición de comer, el Shulján Arúj dice:

–          Está prohibido, en Yom Kipur, por dictamen Rabínico ingerir, aún alimentos que no son aptos para comer, por ejemplo: comidas en estado de putrefacción ó hierbas muy amargas.

–          Está prohibido comer, aunque no tenga apetito, después de culminar la “Seudat Hamafséket”, cuando ya no tiene apetito, porque aunque ya no tenga apetito transgrede la Ley de la Torá,  porque de cualquier manera, está disfrutando al comer.

–          Está prohibido probar la comida en Yom Kipur para verificar su buen gusto, aunque la expela posteriormente y no la ingiera en absoluto. Asimismo está prohibido masticar “gomas de mascar” ó parecidos, las cuales, en otros ayunos, podrían ser toleradas.

–          Por último, se considera que, cuando una persona ingiere la cantidad de cuarenta y tres (43) gramos de cualquier alimento en el lapso de “Ajilat Peras” (que oscila entre cuatro y diez minutos) ó bebió cuarenta y cuatro (44) gramos en el lapso en que se tarda en tomar ochenta y seis gramos de agua, su castigo es “Karet[2]“, si es que no se arrepintió de lo cometido. Pero si transgredió inadvertidamente y sin mala intención, sólo está obligado a ofrecer un “Korbán Jatat”[3], ó sea un “Sacrifico Expiativo” cuando se reconstruya el Gran Templo de Jerusalém.

El Shulján Arúj, por conceptos rabínicos, trae unas opiniones tan estrictas, con respecto a comer, que dice que está permitido tragar saliva en Yom Kipur.

¿Qué encontramos en la literatura respecto a los alimentos permitidos en la Seudá Mafséket?

En un principio, las recomendaciones relacionadas con la comida antes del Yom Kipur, no establecen la siguiente regla básica: no se debe comer nada pesado ni nada que le de sed.  es importante que si no va a empezar el ayuno al terminar de comer que lo diga o por lo menos lo piense, para poder tomar o comer algo después.

La seudá debe hacerse con por dos razones:

La primera, el comer “da las fuerzas necesarias para aguantar el ayuno y orienta hacia una mejor Teshuvá;” La segunda razón es que, una comida festiva, es una mitzvá; como no está permitido comer, tanto la seudá mafséket que se realiza la noche anterior, es el cumplimiento de una mitzvá;

El alimento que no debe faltar en la cena en la víspera de Yom Kipur es el pescado: ¿Por qué?

Casi en todas las fuentes vamos a encontrar esta leyenda(escrita en los Midrashim Bereshit Raba 11) que sucedió en la antigua Roma: allí  vivía un sastre judío. Trabajaba muy duro y vivía de manera simple y modesta. Gastaba la mayor parte de lo ahorrado durante la semana en Shabat y Yom tov, los que tenía en gran estima y honor.

Era la víspera del Yom Kipur, el sastre fue al mercado a comprar pescado para la comida especial del día, ya que sabía que era una gran mitzvá honrar el día con un festín y pescado era especialmente conveniente para la ocasión.

Buscó por todo el mercado, pero no había pescado. Finalmente, encontró a un pescador que vendía un pescado grande.

El sastre estaba muy feliz y sacó su bolsa para pagar lo que el pescador le pidiese. En ese mismo momento apareció un hombre que se veía muy importante.

“¡Pescador!” dijo el extraño. “¿Cuánto quieres por el pescado?”

“Pero este judío vino primero, mi señor. Se lo venderé a él si paga mi precio”, replicó el pescador.

“Yo pagaré cualquier precio que pidas,” se apuró a decir el sastre.

“¿Pero sabes quién soy yo? ¡Soy el mayordomo del Corregidor! Además te pagaré más que el judío,” dijo el mayordomo enfáticamente.

El pescador no sabía qué hacer. Mientras tanto se había formado una muchedumbre que miraba la disputa con curiosidad. Alguien en la multitud gritó: “¡Véndeselo al que ofrezca más!”

“¡Te daré un dinar completo!” exclamó el mayordomo, esperando silenciar de una vez al sastre judío e impresionar a la multitud al mismo tiempo.

“¡Qué fortuna que se ofrece por un solo pescado!” algunos en la multitud exclamaron con sorpresa. Pero antes de que superaran su sorpresa, el sastre hizo su oferta:

“Dos dinares,” dijo suavemente.

“¡Dos dinares!” rugió la multitud. “¿Oísteis eso? ¡Dos dinares!”

“¡Tres!” pujó el mayordomo.

“¡Cuatro!” pujó el sastre.

“¡Cinco!” pujó el mayordomo, claramente mostrando su irritación y disgusto.

“¡Seis!” pujó el sastre.

Las pujas continuaron, hasta que el sastre ofreció ¡doce dinares por el pescado! En este momento el mayordomo se rindió, temiendo que su señor lo considerase loco si le traía un pescado a ese precio nunca oído.

El sastre pagó el dinero, consiguió el pescado y se fue a su hogar a prepararlo para el festín de erev Yom Kipur.

Cuando el mayordomo volvió donde su amo sin el pescado y le contó lo que había ocurrido en el mercado, el Corregidor mandó por el sastre judío.

“¿Por qué pagaste tal precio por un pescado?” preguntó el Corregidor.

“Hoy es un día sagrado para nosotros los judíos, mi señor,” replicó el sastre. “Es la víspera de Yom Kipur, cuando El Todopoderoso perdona nuestros pecados si nos arrepentimos con sinceridad.

En Yom Kipur ayunamos, pero el día anterior debe ser honrado con festines especiales.[4] Doce dinares era todo lo que yo había ahorrado, pero cuando se trata de una mitzvá, no puede ser medida en términos monetarios. . . .”

La sinceridad del sastre judío y su devoción a su religión causaron una profunda impresión en el corregidor, y lo dejó volver a su hogar ileso.

Poco sabía el pobre sastre la recompensa que le esperaba allí. Cuando su esposa abrió el pescado, ¡se encontró adentró una gran perla! “Adonai verdaderamente nos ha recompensado,” dijo el sastre.

A partir de ese momento vivieron con comodidad el resto de sus días y cada año, cuando llegaba la víspera de Yom Kipur, lo observaban todavía con más honor que antes.

Hoy en día “todo el mundo es experto” El diario Jerusalem Post, en su edición del 03 de octubre de 2011, sugirió una dieta antes de Yom Kipur

Pan de semolina, sopa de tomate, frijol y pan, Jalá de cebolla y potaje de cordero y lentejas[5]

Para tener forma de romper el ayuno, también El Jerusalem Post, en su edición del 05 de Octubre de 2011 sugirió una forma para “romper el ayuno”:

Iniciar con uno o dos vasos de agua, al terminar la Nehilá.

El segundo alimento recomendado son las frutas: una porción de sandía (watermelon) que rápidamente se encarga de recuperar energías y nutrientes esenciales, posterior a un ayuno de 25 a 27 horas.

Luego de unas rodajas de futa fresca, se puede seguir con una sopa de vegetales frescos, sin adicionar cremas, convirtiéndose en fuente de vitaminas y minerales esenciales.

Posteriormente la batata o patata dulce, como fuente de carbohidratos para finalizar con huevos, preferiblemente cocidos (duros), por su aporte de proteínas y aminoácidos esenciales.

Pero, cuando Yom Kipur cae en Shabat: nos queda la duda si se puede o no ayunar…

Continuará

 


[1] es el nombre por el que se conoce a la más importante recopilación de normas de conducta contenidas en la religión judía. No es un código en el sentido moderno de la palabra. Tampoco es una mera acumulación de leyes y preceptos sin orden ni método. Su autor, Yosef Karo, quiso agrupar, en un solo ordenamiento, las reglas a las que el individuo judío debe ajustar sus actos. Esto lo hizo en el momento en el que se vio llamado a ocupar el cargo de jefe espiritual de su colectividad, luego del fallecimiento del rabino David Berab, su antecesor en el cargo; tuvo la necesidad de condensar las reglas de derecho que debía aplicar e interpretar en un código o guía de fácil manejo y consulta. Así nació, en 1557, el SHULJAN ARUJ, cuyo título significa, en hebreo, “mesa preparada”- traduciendo con ello, Ia intención de su codificador.

[2] Tiene varios significados según la fuente que se consulte: Según Maimónides, es la retribución divina por determinados actos negativos, pecados, que hacen que la persona al morir en Este Mundo muera definitivamente, como los animales, sin gozar de la vida del Más Allá. Otros opinan que, es la muerte por intervención directa de la mano del  Eterno, cuando no era aún el momento de morir. Con respecto a este concepto, se encuentra en Smajot 3:1, En Sifra Emor, 14:4, y en Baraita MK 28a; TJ, Bik. 2:1, 64b, que este castigo se produce antes de la edad de 50, y es por esto que muchos conocedores celebran con gran luz ese cumpleaños. Una tercera opinión basada en las palabras de Rashi, significa, morir sin hijos. Una cuarta opinión acerca del karet, dice que es quedar apartado o segregado de su pueblo, sin que ello signifique excomunión. Para Najmánides hay una quinta versión que se relaciona con el alma: Como el alma no muere, consiste en una degradación, un tipo de metamorfosis, un tipo de negación absoluta de los placeres espirituales que esperan las almas de los tzadikím. Tal vez el concepto más antiguo acerca del Karet, se encuentra en los escritos de Josefo (antigüedades de los judíos 3.12:1) que señala cómo las personas de comportamiento insolente eran merecedores de la pena de muerte, tal como cualquier otra pena de muerte señalada en la Torá.

[3] Este tipo de scrificio o korbán jatat, está descrito que debe ser ofrecido por cierto tipo de transgresión  que se  cometía por equivocación Pero: ¿Qué significa hacer las cosas (errar – jet) “por equivocación”? Esto se puede apreciar mediante los siguientes ejemplos:

1. La persona no conoce la halajá (ley judía). Por ejemplo, cocina en Shabat porque no sabe que está prohibido cocinar en Shabat.

2.  La persona está equivocada respecto de los hechos. Por ejemplo, sabe que está prohibido cocinar en Shabat, pero olvidó que hoy es Shabat y cocinó en Shabat. En ambos casos, se cometió una falta, por lo tanto, este korbán jatat se ofrece para que Hashem perdone dicha transgresión específica.

 

[4] Vayickrá / Levítico 23:27-32 Más el día décimo de este séptimo mes, será el día de las expiaciones; convocación santa será para vosotros, y afligiréis vuestras almas y presentaréis ofrenda de fuego al Eterno. Y no haréis ninguna clase de trabajo en este mismo día, porque es día de expiaciones, para hacer expiaciones por vosotros ante el Eterno, vuestro Dios. Porque toda persona que no se afligiere en este mismo día, será segregada de entre su pueblo. Y toda persona que hiciere cualquier clase de obra en este mismo día, Yo destruiré a la tal alma de entre su pueblo. Ninguna clase de obra habéis de hacer; estatuto perpetuo será en todas vuestras generaciones y en todas vuestras moradas. Día de descanso solemne será para vosotros, en el cual afligiréis vuestras almas. A los nueve días del mes, por la tarde, de tarde a tarde, celebraréis vuestro día de descanso.
Aj beasór lajódesh hashevií hazé Yom haKipurim hu mikrá kodesh yihyé lajém veinitém et nafshotéijem vehikrávtem ishé laAdonai. Vejól melajá lo taasú beétzem hayóm hazé ki Yom Kipurim hu lejapér aléijem lifnéi Adonai Elohéijem. Ki kol hanéfesh asher lo teuné beétzem hayóm hazé venijretá meaméiha. Vejol hanéfesh asher taas,e kol melajá beétzem hayóm hazé vehaavádeti et hanéfesh hahí mikérev amá. Kol melajá lo taasú jukat olám ledorotéijem bejol moshvotéijem. Shabat Shabatón hu lajém veinitém et nafshotéijem betishá lajódesh baérev meérev ad érev tishbétu Shabatjém.

[5] Las recetas se encuentran en las ediciones descritas.

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¿EXISTE EL PECADO EN EL JUDAISMO?

¿EXISTE EL PECADO EN EL JUDAÍSMO?

Cuando uno es judío y vive fuera del Estado de Israel, siempre se va a encontrar “rodeado de otras naciones, mundo gentil o goím”… Esto es una causa de muchas preguntas como la que tenemos como iniciación de este reflexión… ¿Existe el pecado en el judaísmo?

Es un poco difícil convencer a esas “naciones occidentales” que el judaísmo ha sido la base de todas sus creencias, y de igual manera, es muy difícil convencer a muchos judíos que han asimilado cosas de “las naciones” como el mismo concepto del pecado: la diferencia está en que las “naciones occidentales”  inician cualquier conversación al respecto a lo que ellos han aprendido, a través de las generaciones y que  la iglesia católica ha titulado como “El pecado original” cometido por Adán (Adám);  para empezar a explicar si hay o no pecado en el judaísmo, es importante iniciar desde el punto de vista del significado de la palabra misma:

Pecado  s. m.

Dice el Diccionario Manual de la Lengua Española Vox. © 2007 Larousse Editorial, S.L.

  Falta cometida con conciencia contra la ley de Dios o de algún precepto de la doctrina, en algunas religiones.

— pecado original En algunas religiones, estado de culpa que, desde Adán y Eva (que desobedecieron a Dios y comieron la fruta del árbol prohibido), es inherente a la condición humana y del que la persona es liberada mediante el sacramento del bautismo.

  Acto que se aparta de lo que es recto y justo.

 fam. Acción o cosa lamentable, especialmente cuando se considera un despilfarro: es un pecado utilizar este vino tan exquisito para cocinar.

La siguiente pregunta es: ¿Cuántos pecados hay o cómo se clasifican los pecados?

Acudiendo a “fuentes modernas” como Wikipedia® encontramos que los pecados se clasifican en:

  • Pecado original
  • Pecado venial
  • Pecado mortal
  • Pecado contra la sociedad: los cuales son: el asesinato, la sodomía, oprimir viudas y huérfanos, y el defraudar de su jornal al trabajador; es decir, este pecado es el cometido contra la justicia en las relaciones entre persona y persona, entre la persona y la comunidad, y entre la comunidad y la persona.
  • Pecado capital: los cuales son: la soberbia, la avaricia, la lujuria, la ira, la gula, la envidia y la pereza.
  • Pecado imperdonable: se comete en contra del Espíritu Santo.

Recordemos los conceptos básicos del judaísmo, desde el origen del ser humano, Adam, y lo que nos dice la Torá: Bereshit / Génesis 1:26-27: Y dijo El Eterno:

Hagamos un hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza, y que señoree en los peces del mar, y en las aves de los cielos, y en los animales, y en toda la tierra, y en todo el reptil que anda arrastrándose sobre la tierra, Y creó Adonai al hombre a su imagen, a imagen de Adonai lo creó, varón y hembra los creó.

Vayomer Elohim naasé adám betzalméinu kidemutéinu veyirdú bidegat hayám uveóf hashamáim uvabehemá ubejól haáretz ubejól haremés haromés al haáretz. Vayivrá Elohim et haadám betzalmó betzélem Elohim bará otó zajár unekevá bará otám.

Si se sigue la lectura, en forma cuidadosa y en su idioma original, el hebreo, cuando Adám es “descubierto” por lo que hizo, recibe una reprimenda por El Eterno, pero en ningún momento se mencionan las palabras hebreas jet, avón o pesha (palabras que son traducidas como pecado), para señalar a los dos primeros “humanos” (Adam y Java) como pecadores.

Lo que se describe es que es reprendido y/o castigado, tal como se lee en Bereshit3:22-24

Y dijo el Eterno: He aquí que el hombre se ha tornado como uno de nosotros, para conocer el bien y el mal. Y ahora él quizá extienda su mano y tome también del árbol de la vida y coma, y viva para siempre.

Y lo echó el Eterno del jardín de Edén para que cultivase la tierra de donde había sido sacado. Y expulso al hombre y colocó al oriente del jardín de Edén a los querubines, y la hoja (llameante) de la espada que se revolvía, para guardar el camino del árbol de la vida.

Vayomer Adonai Elohim hen haadám hayá keajád miménu ladáat tov vará veatá pen yishláj yadó velakáj gam meÉtz haJaím veajál vajái leolám.

Vayeshaljéhu Adonai Elohím migan Edén laavód et haadamá asher lukáj mishám. Vayegarésh et haAdám vayashkén mikédem legan Edén et hakruvím veét lahát hajérev hamithapéjet lishmor et dérej etz hajaím.

Continuando con nuestro análisis,  debemos de entender que, para comprender una transgresión, uno debe entender al transgresor.

¿Quién era Adám, cuyo “pecado” jugó un rol tan fundamental en la historia y en el destino del hombre?

Nuestros sabios nos enseñan, a través de los libros del Talmud que, “Adám era un ser que se extendía desde la tierra hasta el firmamento… desde un extremo al otro de la tierra” (Talmud – Jaguigá 12a).

Esta declaración que han hecho los diferentes estudiosos de la Torá, tiene una dimensión profundamente espiritual.

Ellos aclaran que, no había faceta alguna de la creación, desde la más mundana hasta la más sublime, que Adám no abarcara. Nada se ocultaba de él. Más aún, nadie jamás ha comprendido cómo cada una de sus acciones podía determinar el curso de la creación.

Los ángeles sabían que, en última instancia, no eran ellos quienes lo controlaban, sino que él los controlaba a ellos, pues la Providencia Divina hizo que el funcionamiento de la tierra dependiera de las acciones del hombre.

Es tan absoluta y difícil de comprender la grandeza de Adám, porque nuestra capacidad cerebral es, limitada, y por ello, no nos permite llegar a conocer nada acerca de su impresionante naturaleza. Sin embargo, la mejor forma de que intentemos lograr entenderlo, es que borremos de nuestras mentes el mito de “las manzanas en el Jardín del Edén”.

El mundo de Adám era muy diferente del que tenemos nosotros hoy en día.

Él labraba y plantaba sin herramientas: era consciente, en su vida cotidiana, de que trabajaba el Jardín del Edén a través del cumplimiento de los mandamientos positivos y lo protegía por medio de evitar la transgresión.

Nosotros, también,  sabemos y somos conscientes de esto, pero sólo en un sentido abstracto. Sabemos que nuestras acciones cuentan, pero como parte de un mundo físico de causa y efecto, nos encontramos notando y sintiendo la eficacia de medicinas y cirujanos, de topadoras y albañiles, de bombas y de físicos.

Para lo anterior, el Talmud dice: “No es la serpiente venenosa la que mata, sino que la transgresión mata” (Talmud Berajot 33a).

La serpiente, la bala, el automóvil que se da a la fuga, la enfermedad, no son sino los mensajeros que ejecutan un decreto sellado por la contravención humana.

No son ellos la causa de muerte…son los efectos físicos de las cosas las que traen efectos espirituales y viceversa, lo cual es muy difícil de entender para la mayoría de nosotros: esto que sucede es explicable porque es la voluntad de El Eterno: Él es quien dirige todas las acciones de cada uno de nosotros y es a Él a quien le debemos rendir cuentas.

Los grandes creyentes judíos sabían que esto era así, y lo confirman mediante la siguiente frase:

“Bendito es el hombre que confía en Adonai  y que hace de Adonai  la fuente de su confianza” (Yeremia / Jeremías 17:7).

Barúj haguéver asher yiftáj baAdonai vehayá Adonai mibatjó

Esto nos demuestra que cuanto más uno confía en El Eterno, más Adonai justifica su confianza con el resultado de que su confianza en Él continúe creciendo.

Nuestros más grandes personajes no tuvieron dificultad en abandonarse a su suerte por servir al Eterno, sin saber de dónde provendría el desayuno del día siguiente.

Esto lo vemos, como por ejemplo cuando la Torá fue entregada: ella fue dada sólo a la generación que comía el maná.

Esta generación  aprendió, que podían vivir en un desierto yermo sin temor, en la segura confianza de que la promesa que Adonai era su garantía del sustento para los siguientes días.

Solamente después de desarrollar una fe semejante, fue Israel digno de recibir La Torá, y todos sabemos que La Torá es la sabiduría de Adonai; el sabio de Torá une su propia mente con la inteligencia del Creador, al grado de llegar a saber que, si se interesa sólo por sus necesidades en este mundo, no podrá escapar a los señuelos que la vida le ofrece, y por consiguiente no podrá ascender a un nivel más elevado.

Para nosotros, que estamos envueltos en nuestra ética de trabajo y, como mínimo en una semana de 40 horas de trabajo, a veces arduo, la fe es un beneficio adicional que nos podemos permitir sólo luego de haber conseguido una falsa seguridad.

¿Cómo la adquirimos?

Generalmente después de que alguien nos cuenta una inspiradora historia sobre la fe perfecta de un gran tzadik, y es en aquel momento en el que volvemos a hacer un concentrado esfuerzo de fe.

Adám, por su parte, no tuvo quien le “contara cuentos;” sólo sabía que su servicio a  Adonai, era el factor determinante de su éxito.

Sin embargo, nuestra historia parece no tener un “final feliz” porque todos sabemos de que finalmente Adám fue expulsado del Jardín del Edén, por haber transgredido una orden, por haberse revelado o por haberse equivocado: es entonces cuando aparece el “defecto” de no asumir la responsabilidad de los actos que es quizás, nuestro más grande fracaso, desde tiempos inmemorables.

Adám exclamo: “La mujer que me diste me hizo comer del árbol” y esta actitud, de buscar alguien a quien comprometer para salvar nuestra responsabilidad y que conocemos como “chivo expiatorio”, es la culpable de muchas de las cosas que nos suceden: esta actitud de no reconocer nuestra responsabilidad es la que continúa invadiéndonos hoy en día: buscamos culpar a todo el mundo menos a nosotros mismos.

La familia, el hogar, el ambiente, y la escuela son señalados y, mientras tanto, nos vemos a nosotros mismos como pobres víctimas.

La Torá, como sabiduría de Adonai señala que, como tenemos libertad de elección, somos capaces de ser responsables de nuestras vidas y es allí donde cometemos errores, que muchos podrían catalogar como “pecados”

Fin de la primera parte.

CONTINUARÁ

 

 

Artículo terminado de elaborar el 8 de julio de 2011 – 6 de Tamuz de 5771

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