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Haftara Vayigash

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Haftara Vayigash

Haftara Vayigash: Yejezquél / Ezequiel 37:15 – 37:28

 

No acabamos de celebrar el milagro de las luces de Janucá, con todas sus maravillas, la inauguración del templo, la reunificación del reino para la práctica del judaísmo, cuando nos vemos “enfrentados “a leer la parashá de Vayigásh, y su respectiva haftará, que dice así:

(Texto completo de la Haftará)

Y vino la palabra del Eterno a mí, diciendo:

Y tú, hijo de hombre, toma para ti un pedazo de palo y escribe sobre él:

«Para Yehudá y para los hijos de Israel, sus compañeros».

Luego toma otro trozo de palo y escribe sobre él:

«Para Yoséf, del cual desciende Efráim, y para toda la casa de Israel, sus compañeros».

Y júntalos uno con otro para que se tornen uno solo en tu mano.

Y cuando te hablaren los hijos de tu pueblo diciendo.’ «ciertamente nos dirás lo que quieres decir con esto», diles:

Así dice el Eterno:

He aquí que voy a tomar el reino de la tribu de Yoséf que está en mano de Efráim, y las tribus de Israel sus compañeros, y los juntaré al reino de la tribu de Yehúda, y de ellos haré un solo reino, y vendrán a ser uno mismo en mi mano.

Y los palos en que escribieres estarán en tu mano, delante de sus ojos.

Y les dirás:

Así dice el Eterno:

He aquí que Yo tomaré a los hijos de Israel de entre las naciones adonde se han ido, y los recogeré de todas partes y los introduciré a su propia tierra.

Y haré de ellos una sola nación en la tierra, sobre los montes de Israel, y un solo rey habrá para todos ellos; y nunca más serán dos naciones ni se dividirán en dos reinos.

Ni se contaminarán más con sus ídolos ni con sus abominaciones, ni con ninguna de sus transgresiones, sino que Yo los salvaré de entre todas sus moradas en donde han pecado, y los purificaré;

Así ellos serán mi pueblo, y Yo seré su Elohim.

Y mi siervo David será rey sobre ellos; y todos ellos tendrán un solo pastor; y andarán en mis juicios, y guardarán mis estatutos y los cumplirán.

Y habitarán en la tierra que di a mi siervo Yaakov, en donde habitaron vuestros padres, y habitarán en ella así ellos como sus hijos, y los hijos de sus hijos, para siempre;

Y mi siervo David será príncipe de ellos para siempre.

Y celebraré con ellos un pacto de paz, una alianza eterna; y los estableceré en su tierra y los multiplicaré, y pondré mi Santuario en medio de ellos para siempre.

Y estará mi morada con ellos, y Yo seré su Elohim y ellos serán mi pueblo.

Y sabrán las naciones que Yo soy el Eterno que santifica a Israel, cuando estuviere mi Santuario en medio de ellos para siempre.

(Traducción en fonética)

Vayehi devar Adonai elai lemor.

Veatá ben adam kaj lejá etz ejád ujtov alav li Yehudá velibnéi Israel javeráv ulekáj étz ejad ujetov aláv le Yoséf étz Efráim vejol beit Israel javerav.

Vekaráv otám ejad el ejad lejá leétz ejad vehayú laajadím beyadéja.

Vekaasher yomerú eléija benéi améja lemor hálo taguíd lánu ma éle laj.

Daber aléhem ko amar Adonai Elohim

Híne ani lokéaj et étz Yoséf asher beyád Efráim veshivtéi Israel javeráv venatáti otám aláv et étz Yehudá vaasitím leétz ejad vehayú ejad beyadí.

Vehayú haetzím asher tijtóv aléihem beyadéja leeinéihem.

Vedaber aléihem ko amar Adonai Elohim híne aní lokéaj et benéi Israel mibéin hagoím asher halejú sham vekibátzti otám misavív vehevéti otám el admatám.

Veasíti otám legói ejad baáretz beharéi Israel umélej ejad yiyé lejulám lemélej veló yihyú od lishnéi goím veló yejatzú od lishtéi mamlajót od.

Veló yitameú od beguiluléihem ubeshikut´zeihem ubejol pishéihem vehoshatí otám mikól moshvotéihem asher jateú bahém vetihárti otám vehayú li leám vaaní eheyé lahém le Elohim.

Veavdí David mélej aléihem veroé ejad yiyé lejulám ubemishpatái yelejú vejukotái yishmerú veasú otám.

Veyashvú al haáretz asher natáti leavdí le Yaakov asher yashvú ba abotéijem veyashvú aléiha hemá ubenéihem ubnéi bnéihem ad olám veDavid avedí nasí lahém leolám.

Vejaráti lahém berít shalom berít olám yiyé otám unetatím vehirbeíti otám venatáti et mikdashí betojám leolám.

Vehayá mishkaní aléihem vehaíiti lahém le Elohim vehemá yiyú li leám.

Veyadéu hagoím ki aní Adonai mekadésh et Israel bihiót mikdashí betojám leolám.

Qué entendemos?

La haftará a discutir está fuertemente relacionada con la futura reunificación del pueblo de Israel, como nación;

El mensaje que trae Ezequiel, en este momento, es el de la restauración de la nación otra vez a su tierra después de un cautiverio;

En esta profecía, el recibe  las instrucciones del Eterno, para tomar, en su mano, dos pedazos de madera, con los nombres de los reinos de Yehudá y para los hijos de Israel, que los representa, como Yoséf y como descendientes de Efráim.

Hashem le dice, «Tráelos, que yo los uniré en tus manos.»

Aunque El Eterno, garantizó, incondicionalmente, que la dinastía del Rey David no se perdería, esto no incluía la fragmentación, tal como sucedió con Yeravam ben Nevat

La idea de la unificación, del modo como describe la profecía, dará al pueblo una sensación de seguridad.

Qué más dice?

Yejezkel / Ezequiel continua la profecía diciendo, en el nombre de Adonai,

» y los purificaré; así ellos serán mi pueblo, y Yo seré su Elohim. … y pondré mi Santuario en medio de ellos para siempre. «

Predicción con la que el pueblo judío anhela la llegada de la era mesiánica, en la cual se constituirá, en UNA SOLA ENTIDAD, ETERNA, ARMONIOSA E INSEPARABLE, CON HASHEM.

¿Qué  pide a cambio El Eterno para poder revelarse a su pueblo y al mundo en general?

¿Qué necesita para mostrar su dominio absoluto sobre todas las cosas?

Sin lugar a dudas, la total cooperación y la perfecta armonía del pueblo judío, de cada cual para su hermano, su prójimo; es decir, del uno con el otro.

Es, en ese momento cuando el pueblo judío estará más unido que nunca, y entonces El Todopoderoso se unirá con Su Pueblo, formando una identidad única e inseparable que será reconocida en el mundo y en el universo entero.

Las bases de esta unidad están asentadas en la parashá de que se relaciona con esta haftará:

Yoséf se encarga de desarrollar un mecanismo en el cual hace caer en cuenta en sus hermanos de todas las cosas que habían hecho…

Los convence acerca de sus malos juicios y sus malas acciones…

Les hace borrar sus dudas y esto permite que sean removidos todos los pensamientos de odio, celos, y venganza que pudiera existir en ellos… Permitiendo la reunificación de la Casa de Israel, a través de los dos grandes poderes en dicha casa:

Yoséf y Yehudá…

Ellos se abrazan y se reúne nuevamente, la casa de Yaakov, bajo un solo estandarte.

Desafortunadamente, pocos años después, el descendiente de Yoséf, Yeravám, y el descendiente de Yehudá, Rejavám [2], crearán una situación de disputa irrevocable…

Con ella se generará que cada uno  de ellos establezca su propio liderazgo, y así, la nación se divida nuevamente, para que se genere, la profecía que estamos hablando, que revela Yejezquel / Ezequiel, para un futuro venidero.

Del mismo modo como, la reunión y el reencuentro entre Yoséf y Yehudá producen en Yaakov (después de 22 años) el “reavivamiento de su espíritu” (Bereshit 45:27)[3] es el modo como Hashém, nuestro Creador, Nuestro Padre, generará una experiencia futura en el pueblo de Israel,

En cada uno de sus integrantes…

En la cual, las diez tribus perdidas de Israel, terminarán con un largo y oscuro exilio de muchísimos años, durante los cuales no tuvieron un contacto, ni directo ni apropiado con el Eterno, y el pueblo de Israel se constituirá en UNO SOLO, POR TODA LA ETERNIDAD, CON SU SHEJINÁ…

Tal como está escrito que “El espíritu de Israel será restaurado por siempre”.

Conclusión

Que sea la luz de este Janucá que está por concluir, la que nos permita ver pronto, en nuestros días, esta unificación por la cual permanentemente elevamos nuestras oraciones al Todopoderoso

Y que nos permita reunir todos los méritos necesarios para que SU DIVINA PRESENCIA descanse entre nosotros, POR SIEMPRE Y PARA SIEMPRE, como nos lo tiene prometido.

JAG JANUCÁ SAMEAJ – SHAVUA TOV

Redactado el 28 de Kislev de 5772 – 24 de diciembre de 2011 por 321judaísmo.com

Tiene derechos de autoría intelectual pero se permite su reproducción por cualquier medio, físico y/o electrónico, siempre y cuando se consideren unos conceptos básicos:

1.- No debe ser distribuido con fines lucrativos.

2.- No debe ser alterada la palabra de la Torá.

3.- Cite siempre la fuente.

4.- No lo imprima a menos de que sea estrictamente necesario, y se daña (destiñe, decolora, alguna de las hojas se rompe, etc.) no lo destruya por motivos de preservación del medio ambiente ni por motivos halájicos: entiérrelo.


[1] ¿Cómo es posible que un descendiente de Yoséf pudiera transformarse en un personaje malvado? ¿Cómo se explica que Yeravám hiciera cosas como bloquear, con sus ejércitos,  el paso hacia Jerusalém para evitar las peregrinaciones hacia esta ciudad? Dicen nuestros sabios que un tzadik se queda con las cosas buenas que tiene y se deshace de las malas, mientras que un rashá, escoge las malas, y se revela ante las buenas.

[2] Hijo del Rey Shlómo / Salomón

[3] Y le hablaron todas las palabras de Yoséf que les había dicho; y cuando vio los carros que Yoséf había enviado para llevarle, revivió el espíritu de Yaakov, su padre.
Vayedabrú eláv et kol dibréi Yoséf asher dibér aléihem vayar et haagalót asher shaláj Yoseéf lasét otoó vatejí rúaj Yaakov abihém.

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Max Stroh Kaufman

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