Brit Milá

PorPublicaciones

Brit Milá

Brit Milá

Que significa.

 

Brit Milá literalmente se traduce como el “Pacto de la Palabra” y se conoce como el “pacto de la Circuncisión y es una tradición en el judaísmo celebrar la llegada del recién nacido a este mundo, recodando con ese nacimiento que en la creación de esta vida hay tres socios: el padre, la madre y HaKadosh Baruj Hu, y es el momento del Pacto, en el que se incluye a una nueva criatura, en la historia de la nación judía

La Torá nos recuerda que a través del acto de la Brit Milá se recibirán recompensas futuras y eternas y no hacerlo, se recibirá un serio castigo.

Brit Milá significa combinar un procedimiento quirúrgico, una ceremonia religiosa  con una cantidad importante de bendiciones y oraciones que le permiten a un nuevo bebé, involucrarse con un sistema de vida con una gran conexión espiritual y cultural.

 

La mitzvá

El primer mandamiento que recibió nuestro patriarca Abraham, como símbolo del pacto eterno entre Adonai y su simiente, es quitar el prepucio que cubre el glande del órgano sexual masculino. De esta manera se encuentra escrito en la Torá: Dijo El Eterno a Abraham:

Más tú, cuida Mi pacto; tú y tu descendencia después de ti, por las generaciones. Éste es Mi pacto que cuidarán, entre Mí y entre vosotros y entre tu descendencia después de ti: se circuncidará de vosotros todo varón. Circuncidaréis la carne de vuestro prepucio, y será la señal del pacto [existente] entre Mí y entre vosotros (Bereshit 17:9-11).

Vayomer Elohim el Avraham veatá et brití tishmór atá vezarajá ajaréja ledorotám. Zot berití asher tishmerú beiní uvbeinéijem ubéin zarajá ajaréja himól lajém kol zajár. Unemaltém et besár orlatjém vehayá leót berít beiní ubeinéijem.


El mandamiento anterior  se encargó de hacer vibrar a este hombre de fe. La Torá nos relata cómo nuestro patriarca Abraham, aunque ya era anciano, cumplió, con sus propias manos la palabra de Adonai. Además, circuncidó a su hijo Ishmael a la edad de trece años, y a su hijo Itzjak a los ocho días de su nacimiento como lo leemos en Bereshit 21:4, que dice:

Y circuncidó Abraham a su hijo Isaac a los ocho días de edad, como Dios le había ordenado.
Vayamol Avraham et Itzjak benó ben shmonat yamím kaasher tzivá otó Elohim.

Al igual que nos relata que pasaría si no cumplimos con el precepto:

Y el varón incircunciso, que no hubiere circuncidado la carne de su prepucio, esa alma será extirpada de su pueblo; ha violado mi alianza.
Vearél zajár asher lo yimól et besar orlató venijretá hanéfesh hahí meameyhá et berití hefar.

Esta es una práctica considerada sagrada y, es hoy en día, ejecutada por todas las generaciones del pueblo judío., aunque pasó, por un período en la historia moderna del judaísmo del siglo 19 de la Era Común, en el cual fue vetada por un grupo de pensadores, teniendo gran influencia en la judería europea de esa época.

Nuestros estudiosos le han dado al padre, la obligación primaria de realizar al varón, la circuncisión, siguiendo el ejemplo de Abraham.  Sin embargo, si no se siente calificado para dicho procedimiento, puede delegar esto a un Mohel.

También nuestros sabios dejaron consignado en El Talmud lo siguiente: “quien trasgrede el pacto de Abraham, nuestro patriarca, aunque tenga Torá y buenas acciones no tiene parte en el mundo por venir” (Sanhedrin 99 a).

Revisemos que tiene escrito el Talmud, en alguna de sus Mishnaiót:

Cuando Abraham tenía la edad de 99 años, Adonai le había ordenado circuncidarse

Adonai le dijo a Abraham: “En la medida que tu permanezcas incircunciso, no serás perfecto, Cuando realices este acto, lograrás un nuevo estado de santidad y te elevarás por encima de las leyes de la naturaleza. Por veinte generaciones he esperado por ti, para que realices el acto de la circuncisión. Si te rehúsas a hacerlo, regresaré al mundo al estado en que se encontraba antes de la creación”.

“Si el mandamiento de la circuncisión es tan maravilloso, pregunto Abraham, ¿Por qué no se lo diste al primer hombre, a Adam”?

“No te permito que me cuestiones” anotó El Creador. “Tu eres a quien he encontrado lo suficientemente valioso como para hacer cumplir mi voluntad”.

Abraham objetó, “Hasta ahora yo podía ejercer algún tipo de influencia sobre las personas; pero ahora tengo miedo de aproximarme; ellos no van a querer hacerse la circuncisión”.

“No te preocupes al respecto. Para ti será suficiente saber que Yo soy El Todopoderoso, quien te guiará: nada perderás. Cuando realices este mandamiento de la circuncisión, no solo mantendrás la existencia sobre este mundo, sino que Te haré entrar en un pacto en el cual harás mérito de él; y la observancia que tengas tú hará que tus hijos hereden la Tierra de Israel”.

Entonces El Eterno ordenó: “El mandamiento de la circuncisión será observado por todos tus descendientes”. Cada recién nacido varón será circuncidado a los ocho días de su nacimiento.

Adonai se fue del lado de Abraham y él fue a preguntarles a sus estudiantes, acerca de la decisión de circuncidarse.

Ante la consulta, Aner respondió: “Te debes circuncidar en secreto porque cualquiera de los parientes de los reyes a los cuales tu has sometido, vendrán a atacarte”. Eshkol le aconsejó, “No debes circuncidarte ya que es una operación peligrosa para las personas de edad avanzada: puedes perder mucha sangre y ello sería fatal”. El tercer dsiscípulo a quien Abraham le preguntó se llamaba Mamrai, quien dijo: “El Eterno te salvó milgrosamente de fieras amenazas. El te ha salvado de los reyes de una manera sobrenatural;  ¿Por qué dudas de hacer la ceremonia públicamente?”

(Aprendemos que. gracias a estas palabras, Adonai recompensó a este hombre, como lo encontramos escrito, con la propiedad que se llama Elonái Mamré.)

“¿Quién me hará la circuncisión?” Fue la pregunta que formuló Abraham.

“Tú mismo” fue la respuesta del Eterno. Abraham tomó el cuchillo en sus manos temblorosas: tenía miedo. “Soy viejo” le dijo Abraham al Eterno, pero Éste tomó su mano y la guió hasta que se completó la circuncisión.

Abraham se había circuncidado, a plena luz del dia, el mismo día que se circuncidaron todos los hombres de su casa, 318en total, sin contar con los esclavos. Sus estudiantes más brillantes, Aner, Eshkol y Mamre, se encontraban entre los circuncidados. El hijo de Abraham, Ishmael, tenía trece años cuando su padre se circuncidó y aun así, permitió que su padre lo circuncidara, sin ninguna objeción, y como resultado de esta decisión, Ishmael tuvo descendientes muy poderosos e influyentes en la historia.

También nos enseñaron nuestros sabios que cuando Adam comió del fruto del árbol, condujo la humanidad de un punto espiritual hacia una condición material; al haber creado una dependencia al mundo físico, el ser humano creó una barrera que alteró su relación con El Todopoderoso; es decir, endureció su corazón, redujo su capacidad de comunicación celestial y a la vez el poder divino del lenguaje, creó una barrera, y, abusó de su potencial creativo; todo lo anterior se conoce con los nombres de Orlat haLev, Orel Sfatáim y Orlá respectivamente y, que, cuando se realiza la ceremonia del Brit Milá, se deben remover las barreras anteriores, especialmente en el momento conocido como Orlá, como veremos más adelante

Cuando Abraham expresó su total y completa dependencia hacia el Eterno en este mundo físico, también demostró su voluntad absoluta e irrestricta de vivir en una condición “sobre-natural”. . . y con ello proveyó todas las condiciones físicas y espirituales para remover las barreras creadas  por Adam (Orlot Adam) para retomar a la humanidad hacia lo espiritual y lo sobrenatural; por ello, también se nos explica que se realiza la Brit en el octavo día, puesto que nuestros sabios nos dicen que ocho simboliza lo espiritual, lo sobrenatural.

Hay un par de preguntas que suelen flotar en el aire y que algunos podríamos llegar a formularlas  y son: ¿Existe alguna lógica para que Abraham fuera circuncidado a los 99 años? ¿Por qué no antes? ¿Por qué no después?

Existe una hipótesis que conectaría lamitzvá de la Milá con la edad de Abraham: había la necesidad de remover la última barrera que separaba su relación con El Eterno y dicha hipótesis lo plantea de la siguiente manera:

Cuando Abraham tenía 99 años el Eterno se le apareció, tal como lo encontramos en Bereshit 17:1

Y Cuando Avram tenía noventa y nueve años, apareció el Eterno a Avram y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí y sé perfecto.
Vayehí Avrám ben tishím shaná vetésha shaním vayerá Adonai el Avrám vayomer eláv ani El Shadai hithaléj lefanái veheyé tamím.

Aquí está la primera señal: Abraham debía ser perfecto; a pesar de todas las cosas por las cuales había pasado, algo le faltaba…

HaShem se aproxima a Abraham y le dice: (Bereshit 17:10-11)

Esta es mi alianza que guardaréis entre Mí y vosotros, y entre tu descendencia después de ti: Será circuncidado en vosotros todo varón. Y circuncidaréis la carne de vuestro prepucio y será por señal de alianza entre Mí y vosotros.
Zot brití asher tishmerú beiní ubeinéijem ubéin zaraja ajaréja himól lajém kol zajar. Unemaltém et besar orlatjém vehayá leót brit beiní ubeinéijem.

Abraham recientemente había sometido a todos los reyes de la región y había reubicado a los reyes depuestos y el Rey de Sdom se apareció delante de él y le dijo:

“Y dijo el rey de Sodoma a Avram: Dame las almas (que salvaste), y los bienes toma para ti.
Vayomer mélej Sdom el Avram ten li hanéfesh veharejúsh kaj laj..” Bereshit 14:21

Esto parecería, ante los ojos de muchos, un buen gesto del Rey de Sdom; sin embargo Abraham contesta (Bereshit 14:22-23):

Y dijo Avram al rey de Sodoma: Alzo mi mano (en señal de juramento) al Eterno, el Altísimo, creador de cielos y tierra, que ni un hilo, ni siquiera una correa de calzado tomaré de todo lo que es tuyo, para que no digas: “yo enriquecí a Avram”;

Vayomer Avram el mélej Sedom harimotí yadí el Adonai El Elyón Koné shamáim vaáretz. Im mijút veád sroj naál veím ekáj mikol asher laj veló tomár aní heeshárti et Avrám.

El tipo de respuesta que dio Abraham, fue, sin lugar a dudas, una muestra más de la absoluta y total confianza de que El Eterno era su proveedor de todas las cosas, le permitió llegar a un nuevo nivel de espiritualidad que sólo el Brit Milá podría sellar: por lo tanto, la remoción de los Orlot, representó un nuevo nivel de vida moral.

La circuncisión: ¿Cuáles son los pasos a seguir?

El acto ritual de la circuncisión de acuerdo la ley judía está compuesto por tres acciones que el Mohel debe realizar.
La Milá: es el corte del prepucio, es decir, la piel que cubre el glande, hasta que quede descubierto.
La Priá: es la acción de tomar la fina piel que cubre el glande echándola hacia atrás para dejar la corona del glande libre de toda cobertura. La realización de la Priá es vital para el cumplimiento del Brit hasta el punto que nuestros Sabios afirmaron que si no se efectúa es como si no se hubiera efectuado la circuncisión en absoluto.
La Metzitzá: Es la succión de la sangre, del dam habrit, la sangre del pacto (el pacto de Adonai con el hombre y con el pueblo de Israel). El Talmud hace referencia a esta succión como inherente al Brit milá. (Shabat 133), y el Shulján Aruj sostiene que el objetivo es evitar la coagulación de la sangre.
El Mohel efectúa esta succión con la boca[1], aunque hoy en día se ha popularizado entre muchos Mohalim realizar la metzitzá a través de un tubo esterilizado con una gasa o algodón en su interior.

Seudat mitzvá

Se acostumbra efectuar una comida el día del Brit milá, con el cual se agasajan a familiares y amigos. Esto emula la actitud que asumió nuestro patriarca Abraham (Bereshit 21:8).

La comida puede celebrarse en el marco de un desayuno, almuerzo o cualquiera otra opción que sea expresión de alegría. El Talmud (Shabat 130a) hace patente la alegría de este día señalando que “toda mitzvá que los hijos de Israel recibieron con alegría –como por ejemplo el cumplimiento de la Milá, como está escrito: Me regocijo yo en Tu palabra como quien encuentra un gran tesoro (Tehilim 119:162) – todavía la cumplen con alegría”.

Nuestros Sabios infieren que la expresión Tu palabra se refiere al precepto de la circuncisión, que fue la primera exigencia que le fue formulada a nuestro patriarca Abraham.

Hay cánticos especiales para el banquete del Brit milá. El más conocido es el que se agrega al Bircat Hamazón (la bendición de agradecimiento que se pronuncia después de comer) que comienza con la palabra Harajamán (el Misericordioso), suplicando bendiciones para el padre y el niño. De aquí que estas suplicas reciben el nombre de Birkat Harajamán acorde al nusaj ashkenaz.

Los honores

Diversas son las costumbres que se registran en la tradición judía respecto a los honores que se adjudican en esta ceremonia. Cada uno de estos privilegios contiene un significado de relevante espiritualidad por la influencia que estos tienen sobre el niño y sobre quien los recibe. Ésta es la causa por la cual se dedica suma atención a la nominación de estos honores.
1. El “Kváter”: Existen varios momentos durante el ciclo de vida judío en los que se requiere de escoltas: en el Brit, en el funeral y en la boda. Se denomina Kváter a la persona que escolta al niño al salón, recinto o sinagoga en la cual se celebra al ritual.
El Kváter o escolta: res quien recibe el niño de brazos de la madre y lo entrega al padre, y quien está de pie junto al Mohel. En caso de que el Kváter sea una mujer, ésta recibe el niño de brazos de la madre y lo pasa a su esposo quien lo entregará al padre.

Hay varias opiniones acerca del origen de esta palabra y el título que genera: una de ellas, proviene de las palabras kvod hatir, el honor de la puerta por la cual entra con el niño (Otzar habrit).  Otra afirmación asegura que la palabra kváter tiene su origen en któret, que significa incienso. También encontramos un posible origen a través del Yidish y el alemán medieval como Gottvater, Patenonkel en el alemán moderno quea vez proveniente del latín pater spiritualis .
El “escolta” también suele colocar al niño en la silla destinada al Profeta Eliahu.
Es un cargo con el que se acostumbra honrar a una pareja sin hijos o sin hijos varones para que en virtud de este mérito, reciban la bendición de la fecundidad. En general no hay límite en el número de Kváterim.

2. Kisé Shel Eliahú: el honor consiste en tomar al niño y colocarlo sobre la silla del profeta Eliahu.

3. Meal hakisé: es la persona que toma al niño de la silla de Eliahú.

Algunos acostumbran a pasar la criatura por los brazos de otras personas a los cuales ser les confiere el honor de cargarla unos segundos.

4. Al Birké hasandak: Es la persona que recibe al niño y lo pone sobre las rodillas del Sandak. Algunos acostumbran que este honor lo tome el padre del niño.

5. Sandak: Es el honor más importante y consiste en sostener a la criatura sobre las rodillas mientras se efectúa el Brit milá. Al parecer, el origen de esta palabra es el griego sandikus, que significa sujetador protector. Asu vez esta palabra tiene su equivalente en el latín de Patronus que significa consejero social y tiene la obligación moral y legal, de asistir en todo lo que se requiera, a la persona que está bajo su cubrimiento.

Dos hipótesis explican la importancia de este cargo: la primera, la del tosafista Rabeinu Péretz,  dice que el mérito del Sandak es equivalente al del Cohen cuando participa en la ceremonia de ofrecimiento del incienso, en el Templo.

La segunda hipótesis es aquella que nos dice que el primer sandak  que fue el Mismo Adonai, en la Brit Milá de Abraham.

6. Jeká: Es la persona que transfiere al niño del Kváter al padre y del padre al Sandak El niño se pasa por varias manos para recordar la forma en que los sacrificios eran pasados por las filas de Cohanim durante el servicio de los sacrificios en el Templo.

7. Meal hasandak: Es la persona que toma al niño después de realizada la circuncisión.

8. Amidá lebrajot: Es la persona que carga al niño durante las bendiciones posteriores a la Milá. Hay quienes dividen este honor: una persona lo carga durante la primera bendición y la otra lo hace al conferirle el nombre al niño.

9. Hamebarej: Es la persona que tiene el privilegio de pronunciar las bendiciones correspondientes. Hay quienes solicitan que una persona diga la primera bendición y que otra pronuncie la oración que le confiere el nombre al niño.


El nombre

Las costumbres para la adopción del nombre pueden variar un poco entre cada comunidad; sin embargo, como medida general, el proceso de nombrar al bebé se hace en la ceremonia del Brit Mila mediante una secuencia que está compuesta de tres oraciones: La primera, es la bendición al vino; la segunda, es una alabanza al Eterno, “quien ha santificado a este ser amado desde el vientre materno y ha colocado en su carne Su decreto, y lo ha sellado con el sello de Su Santo Pacto. Como recompensa por ello, oh eterno, Roca de Nuestra Salvación, has determinado redimir y rescatar nuestras almas y nuestra carne de la destrucción, por honor a Tu Pacto que has colocado en nuestra carne. Bendito eres Tú Adonai quien estableció el pacto”.

En la última de las oraciones, es asignado el nombre del bebé, muchos y variados versos pueden ser recitados pero, las personas allí reunidas dicen:

De la misma manera como él ha ingresado al pacto, que este niño pueda ingresar al estudio de la Torá, a la Jupá, y a los buenos actos, la buena voluntad y las mejores proyecciones.

El Mohel concluye la ceremonia con una corta  oración hacia la madre, el bebé y la congregación recita el Aléinu terminando con el Kadish.

¿Tiene alguna importancia el nombre del bebé?

 

Una de las primeras cosas que Adonai hizo en el proceso de la creación, fue nombrar a todas las cosas; Una de las primeras cosas que hizo Adam, fue también la de nombrar, para aprender a distinguir entre las cosas, como está escrito (Bereshit 2:20):

Y dio el hombre nombres a todo cuadrúpedo y ave de los cielos, y a todo animal del campo, mas para Adam no (se) encontraba ayuda que le fuera idónea.
Vayikrá haadám shemot lekól habehemá uleóf hashamáim ulejól jayát hasadé ule Adám lo matzá ézer kenegdó.

Al asignar un nombre al hijo, cada uno de nosotros hace parte del proceso de creación y se vuelve socio del Eterno en el proceso de Creación del Mundo.

En el Midrash Tanjumá Haazínu 7 encontramos que el nombre conlleva un mensaje espiritual. Tiene una base espiritual que se proyecta en la esencia del niño y en Tanjumá Vayakjel 1 encontramos  que “Un hombre es llamado por tres diferentes nombres: uno que le asignan los padres, uno con el cual es llamado por sus compañeros y un tercero, que es el cual adquiere para sí”  y es por ello que es importante considerar el nombre a adoptar, puesto que puede conducir a alguien hacia el bien o hacia el mal.

Decir ”yo soy…” es ocupar un espacio en el mundo; el nombre propio es la casa más íntima de todo sujeto y el lugar desde donde se emite todo discurso; el nombre representa una parte vital del hombre, no sólo como elemento de ”identidad” individual, sino comunitaria.
El nombre es  la expresión de la “identidad” que delimita a los otros y al Yo, desde el momento en que nace hasta el momento en que se escribe: “Aquí yace Fulano de tal”.
Ventajas médicas de la circuncisión de un recién nacido:

1. La prevalencia de cáncer testicular es considerablemente menor entre los varones circuncidados. New England Journal of Medicine 336; 1244-1245 (1997).
2. La prevalencia de infecciones del tracto urinario y sus complicaciones asociadas son significativamente menores entre los varones circuncidados. Clinical Pediatrics 32; 130-134 (1993).
3. La prevalencia de enfermedades de transmisión sexual es  mucho menor entre los varones circuncidados y sus compañeras sexuales. New England Journal of Medicine 322; 1308-1312(1990).

MATERIAL ELABORADO POR GRUPO EDITORIAL 321JUDAISMO.COM,

TIENE DERECHOS RESERVADOS DE AUTORÍA INTELECTUAL PERO SE PERMITE SU LIBRE DISTRIBUCIÓN POR CUALQUIER MEDIO FÍSICO Y/O ELECTRÓNICO, BAJO LAS SIGUIENTES CONSIDERACIONES:

1.- NO DEBE SER UTILIZADO CON FINES LUCRATIVOS

2.- NO DEBE SER DESTRUIDO SI SE DAÑA EL MATERIAL, SINO ENETRRADO

3.- NO DEBE MODIFICARSE SU CONTENIDO PUESTO QUE LLEVA PALABRA QUE MERECE EL DEBIDO RESPETO POR SALIR DE LA FUENTE DEL TANAJ Y SUS LIBROS COMPLENTARIOS.

 

TERMINADO DE ELABORAR EL 11 DE ENERO DE 2011 – 6 DE SHEVAT DE 5771


[1] Tradicionalmente conocida como metzitza bepé es un procedimiento ritual que hace parte del procedimiento de la circuncisión, descrito por primera vez en el Talmud luego de su recopilación en Babilonia entre los siglos 2 a 6 de la Era Común y que ha sido sancionado por la corte de los EUA al conocer varios casos de bebés que sufrieron de Herpes posterior a este procedimiento. Una publicación en línea llamada antiviral research www.sciencedirect.com volume 6351, el autor concluyó que el ritual Judío asociado con metzitzá bepé, puede causar transmisión oral-genital de la infección HSV y más aún, la succión oral no sólo puede poner en riesgo la salud del niño, sino también exponer al Mohel oral al HIV o al virus de la Hepatitis, en niños infectados. Es por  ello que el Concejo Rabínico de los EUA (Rabbinical Council of America) prohibió dicha práctica desde Septiembre del año 2005.

About the author

Publicaciones administrator

Deja un comentario