Tu Bishvat, el año nuevo de los árboles

Tu Bishvat, el año nuevo de los árboles

14/01/2013 1 Por Max Stroh Kaufman

Tu Bishvat,

El año nuevo de los árboles

La Mishná en el tratado Rosh Hashaná nos dice: Cuatro principios de año hay:

El primero del mes de Nisán principio de año para el calendario de los reyes y para las festividades, el primero del mes de Elul principio de año para el diezmo de los animales, pero según Rabí Eliézer y Rabí Shimón recae sobre el primero de Tishrei.

El primero de Tishrei, Rosh Hashaná para el calendario, para el año sabático y para el jubileo, para el cálculo de las siembras y para el diezmo de las verduras y hortalizas.

El primero del mes de Shevat principio de año para las miztvot relacionadas con los árboles según la escuela de Shamai, la escuela de Hillel dice el quince (Tu Bishvat).

¡Cuatro años nuevos! Cada aspecto tiene su fecha por separado pero, ¿qué importancia tienen las fechas que hasta en ellas encontramos discrepancias entre nuestros Sabios?

Para muchas culturas el comienzo del año significa el olvido del pasado, por eso va siempre envuelto con bebidas, jolgorio, fiestas, desorden…  

Para nuestro pueblo el principio del año significa obligaciones, preocupación por el futuro, aprendizaje del pasado, corrección de los errores. ¡Qué diferencia!

Tu BiShvat (15 de Shvat) es el principio de las obligaciones con respecto a los frutos de los árboles.  

  • Orlá: tres años estarán prohibidos los frutos en su uso.  
  • Neta Rebaí: al cuarto año de la plantación del árbol, podrá disfrutar de sus frutos solamente en Jerusalém y tras la exigencia de no olvidarse del Cohén, del pobre, la viuda, los huérfanos,
  • Leket
  • Olelot,
  •  Maaser Rishón
  • Maaser Shení…    ¡Qué sensación de impotencia! más que propietario de los frutos, se sentirá como el repartidor de una mensajería o el cajero de un banco.

En verdad esa es la realidad de todo judío debe sentir, ser el secretario del Creador.  

Qué feliz se siente el cajero de banco cuando vienen a pedirle dinero, acaso ¿siente que está entregando algo suyo?, Sino todo lo contrario cuando tras comprobar la veracidad de los documentos entrega la suma indicada siente un alivio de responsabilidad, ¡misión cumplida!.  

Así debemos de sentirnos con lo que el Todopoderoso nos facilita en este mundo.  Acaso ¿es nuestra sabiduría la razón de nuestras propiedades? 

¿Es el hijo del pobre responsable de su situación, o el enfermo culpable de su enfermedad?

Cuatro veces al año nos recuerdan del comienzo de nuestras obligaciones, no hay mayor sensación de plenitud sino el cumplimiento de la misión encomendada,

¡Qué suerte la nuestra que fuimos elegidos para administrar las propiedades que nos encomendó el Todopoderoso en este mundo!

Autor anónimo

14 de enero de 2013 – 03 de Shvat de 5773

¡ROSH HASHANÁ (TU BiSHVAT SAMEAJ)!