Siete Semanas de Consolación

PorMax Stroh Kaufman

Siete Semanas de Consolación

Las siete semanas de consolación

Actualmente nos encontramos en el medio de las 7 Semanas de consolación, conocido como Shivá deNehemtá, que son las 7 semanas que siguen al Tishá BeAv y concluye justo antes de Rosh Hashaná. Son 7 shabatot que se dedican al reposo y a la recitación pública de una Haftará especial cada semana; las siete, están todas relacionadas temáticamente y fueron tomadas de una sección respectiva del Tanaj. El tema que se extiende a lo largo de las siete semanas, es un tema que se refiere al consuelo de una nación, la cual se haya a la sombra de la destrucción del Mikdash y el exilio de Yehudá. Son siete Haftarot  que comienzan desde el Ieshaya (Isaías), capítulo 40 (cuyo primer tema es del Shabat “Tajanun, o Shabat de consuelo”; Haftarot que se comenzaron a leer, según nos enseñan nuestros maestros, en una época comprendida entre el primer siglo antes de la Era Común hasta el Siglo primero de la Era Común, todo porque existía un decreto en contra de Israel, por parte de los países e imperios de esa época, que impedían y castigaban a quienes encontraran leyendo la Torá.

Cada una de estas Siete semanas de consolación, vamos a estar leyendo una sección del libro del profeta Isaías, que trae primordialmente mensajes donde nos hace caer en cuenta acerca de nuestra decadencia espiritual, pero también trae voces de consuelo, alianza y la paz.

Hay que aclarar que, el confort y consuelo vienen en diversas formas: lo que puede consolar a un individuo puede no ser efectivo para otra persona; sin embargo, el consuelo es un proceso necesario para la restauración y rehabilitación de quien se encuentre deprimido y triste.

¿A qué se deben estas siete semanas de consolación? ¿Cuál es su razón de ser?

La respuesta más básica que encontramos es, que en estas siete semanas, el pueblo de Israel pasa del duelo de los sucesos del 9 de Av, hacia la alegría de un nuevo año (desde la creación de Adam): dicen los sabios: es lo que le permite “emerger de las cenizas” y esto puede compararse con la famosa Ave Fénix, que todos conocemos como una ave fabulosa, semejante a un águila, que los antiguos la relatan como única en su especie, la cual perecía quemándose y renacía de sus propias cenizas.

Otra razón la encontramos en el libro “Sefer HaManhig” escrito por el Rabino Abraham ben David de Luneil, quien escribió que, “desde la Parasha Bereshit hasta la correspondiente al 17 de Tamuz, la Haftará fue escogida para que correspondiera con el tema de la Parashá; de allí en adelante, se escogió para que se relacionara con hechos históricos, las cuales fueron citadas para que se estableciera un diálogo entre Israel y El Todopoderoso, en busca de su arrepentimiento, antes de Rosh HaShana (Hiljót Taanít, Din 16).

El rabino David Abudraham, del Siglo 14 de la Era Común estaba de acuerdo con esta postura de dialogo, entre Israel y El Todopoderoso, pero involucra al profeta Isaías como intermediario de la conversación, para que el pueblo terminara con la expresión “Yo lo haré”

Si hacemos un pequeño recorrido de las haftatot, de estas siete semanas de consolación, encontramos lo siguiente:

En la Haftara Vaetjanán, que corresponde a la primera semana 1, Isaías, en 40:1-3 dice: “Najamú, Najamu ami,” ¡Consolad, consolad a mi pueblo! dice El Eterno: Hablad al corazón de Jerusalém, y decidle a voces que su tiempo es ya cumplido, que su pecado está perdonado, que doble ha recibido de la mano de HaShem, por todos sus pecados.-

En la Haftará Eikév de la segunda semana 2 continúa diciendo en 51:3: “Ki nijám Adonai Tzion”. Ciertamente consolará Adonai a Tzión; consolará todas sus ruinas. Cambiará su desierto en un edén y su tierra estéril en huerto de Adonai; se hallará en ella alegría y gozo, alabanzas y cánticos.

En la tercera semana, la Haftará Reé, se reafirma la alianza de Dios con Israel, diciendo, en 54:11: Oh tú Jerusalém afligida, atormentada por la tempestad y no consolada! He aquí que Yo haré tus pisos de esmeralda en lugar de piedras, y te asentare sobre zafiros.

Y, en la cuarta semana, en la Haftará Shoftim, El Todopoderoso, reitera que Él es quien nos reconforta, así: Anojí anojí hu menajémjem: Yo, Yo soy el que os consuela; ¿Quién eres tú asamblea de Israel, hija de justos, para que temas del hombre que ha de morir, y del hijo de Adán que se tornará como hierba que se seca? 

En la Haftará Ki Tetzé, que corresponde a la lectura de Isaías 54, y corresponde a la quinta de las siete semanas de consolación, encontramos las frases siguientes, “Porque los montes se mueven y los collados temblarán, mi bondad no se pasará de vosotros, ni mi alianza de paz será inconmovible, dice Adonai que te transporta en el amor”

También por esta Haftará, que dice: Roni akará lo yaladá  ¡Canta, oh estéril (Jerusalém), tú que no pariste! ¡Rompe en cánticos y alza el grito de júbilo, tú que no tuviste dolores de parto! Porque más serán los hijos de la mujer solitaria que los de la casada, dice el Eterno, hay estudiosos que comparan las siete semanas de consolación con las siete mujeres bíblicas que tuvieron dificultad en tener hijos y gimieron, se lamentaron, pero finalmente fueron consoladas: estas siete mujeres estériles famosas son: Sara, Rebeca, Raquel, Lea, la esposa de Manoa (la madre de Sansón), Hanna y Sión. Sin embargo, si se revisa concienzudamente, se encuentra, al menos una mujer en la misma historia: ella es una mujer sunamita, descrita en el 2º libro de Reyes 4: 8-44, a quien el profeta Eliseo, otorga un niño; es decir, a todas ellas, El Eterno escuchó sus súplicas y “les abrió el vientre”

En la sexta semana, con la Haftará Ki Tavó, encontramos las siguientes frases de consolación: Isaías 60:1-4: ¡Levántate, ilumina (oh Tzión), porque ha venido tu luz, y la gloria del Eterno ha resplandecido sobre ti.Pues he aquí que aunque la oscuridad cubra la tierra y tinieblas a las naciones, sobre ti resplandecerá el Eterno, y en ti será vista su gloria.Y naciones se encaminarán hacia tu luz, y reyes hacia el brillo de tu esplendor.¡Alza tus ojos y mira alrededor! Todos se reúnen y vienen a ti: tus hijos vendrán de lejos, y tus hijas por reyes serán llevadas.

La séptima y última semana es la que recibe el nombre de Shivá de Nehemtá, es el último de los siete pasos de consolación, que equivale, según las enseñanzas jasídicas, al proceso que tiene un doliente en el cual agradece a todos a quienes le ayudaron a sobrellevar el proceso de duelo y está listo para enfrentar las nuevas experiencias que le esperan desde ese momento.

Durante las siete semanas de consolación tendremos la oportunidad de entrar en un proceso de Teshuvá, en el cual estaremos examinándonos quienes somos, quienes hemos sido en el pasado, cómo hemos llevado a cabo nuestras expectativas y que podemos mejorar en el siguiente año, como está escrito: “Y tu retornarás al Eterno, y obedecerás su voz de acuerdo con lo que te ordena hoy: tú y tus hijos, con todas las fuerzas de tu alma y con todo tu corazón, entonces te traerá el Eterno, con El de tu cautiverio, y se compadecerá de ti y te hará volver juntándote de entre todas las naciones adonde te hubiere esparcido el Eterno, y te traerá el Eterno, tu Dios, a la tierra que poseyeron tus padres, y tú la poseerás; y Él te hará bien y te multiplicará más que a tus padres..”

Actuemos entonces adecuadamente para que las siete semanas de consolación nos traiga la bendición esperada para cada uno de nosotros y para el Pueblo de Israel como un conjunto, y que el mes festivo de Tishrei, esté completamente dedicado a la realización de nuestras metas espirituales: es decir, la renovación de nuestra sumisión a la soberanía del Eterno, en Rosh Hashaná.

15 de Agosto de 2014 – 19 de Av de 5774

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